Fallo de última hora, el primer capítulo está en pasado y este en presente. A partir de ahora serán todos en presente, gracias. Reviews=Felicidad, Esperamos que os guste :)

Capítulo 2

Los minutos pasan y eso conlleva más dinero para el taxista, éste observa desde el espejo retrovisor a la chica morena. Llevan más de media hora aparcados en ese portal, que a juzgar por el diseño, debe estar habitado por personas con un status social alto.

-Señorita, ¿vamos a estar aquí toda la noche?- Esa pregunta consigue que Kate vuelva a la realidad, ella fue la que llamó, la que le pidió ayuda. Saca el dinero de su cartera y paga al taxista. Es el momento y no es un sueño, su escritor favorito vive en ese edificio; lo sabe porque muchas veces ha salido en revistas y en la televisión.

Camina hasta el portal donde se encuentra con varios timbres, no hay nombres. ¿Y ahora qué? Kate acerca su cara al cristal, parece que el edificio tiene portero; ésta golpea con suavidad el cristal hasta que el hombre le abre la puerta.

- Buenas noches, ¿en qué puedo ayudarle?- El portero es un hombre de unos cuarenta años, es alto, lleva un traje rojo con botones y un sombrero que a Kate le parece muy gracioso.

- Estoy…- le enseña el papel morado, el portero deja mostrar una agradable sonrisa.- El Señor Castle vive en el ático, venga conmigo.- Kate camina detrás de él, observa el lujoso edificio, lámparas de araña que iluminan hasta el más diminuto rincón; buzones con contraseñas, una preciosa alfombra.

- Es este botón, avisaré por telefonillo al Señor Castle.

- ¡No!- Enseguida se arrepiente de gritarle.- disculpe, pero no le llame, él me está esperando.

- De acuerdo, buenas noches.- el portero desaparece en cuanto las puertas del ascensor se cierran, Kate tiene unos minutos para reflexionar sobre dónde está y lo más importante, con quién ha quedado. Esto sólo ocurre en las películas que a veces veía con su madre. El sonido del ascensor le avisa de que ya ha llegado, dudosa camina hasta una puerta decorada como el resto del edificio.

-Vamos Kate, ya no puedes echarte atrás.- se dice a sí misma pero es difícil, levanta el puño pero antes de golpear la puerta ésta se abre.

-Hola Kate, me encantaría invitarte a pasar pero mi madre y mi hija están durmiendo.

- Yo…esto, yo…- los nervios traicionan a la joven, Castle esboza una sonrisa que embauca por completo a la recién llegada.

- Tranquila, ven, voy a llevarte a un sitio especial.- el escritor le coge la mano y la lleva por unas escaleras, una puerta corredera espera al final del tramo.

- Vengo aquí cuando quiero desaparecer un rato, ¿preparada?- Kate asiente todavía atontada, éste abre la puerta y deja que la chica pase primero. Las vistas desde ahí son increíbles, se ve toda la ciudad.

- ¡Vaya!- Esa expresión divierte a Castle, el cual saca dos cervezas de una mini nevera. Kate le mira con incredulidad.

- Paso mucho tiempo, así que estoy preparado.- Rick le lleva hasta una hamaca, él se sienta en la de al lado. A pesar del silencio ambos se sienten bien, es como si nada más importase pero Kate le ha llamado por una razón.

- Disculpe Señor Castle pero ¿a qué se refería con lo que me escribiste en el libro?- Como respuesta obtiene una carcajada del escritor, ¿acaso ha dicho algo gracioso? Se pregunta Kate.

- ¿Te ha hecho gracia?- Éste se sienta para poder verla mejor, bebe un trago de cerveza y la deja en el suelo.

- Kate, seguro que sólo soy dos años mayor que tú. Por favor, no me trates de usted, ¿entendido?- La chica asiente con la cabeza, observa la iluminación de la gran ciudad. Rick se olvida del paisaje, esa chica avivó sentimientos en él que nunca antes había experimentado.

- Dime Kate, nadie hubiese aceptado mi invitación el primer día, ¿por qué lo hiciste?- Buena pregunta, ni ella misma lo sabe, David estuvo a punto de agredirle; sólo quería alejarse de él. Las lágrimas vuelven a hacerse dueña de ella pero no quiere llorar delante de su escritor favorito, quedaría como una débil.

- Veo que el dolor es más fuerte de lo que pensaba, tranquila, hablaré yo.- ¿qué le pasa? Kate quiere salir corriendo pero algo se lo impide, ¿serán esos ojos azules? ¿O tal vez su carácter?

- Kate.- éste se acerca y le coge las manos.- No quiero herirte, ¿de verdad quieres mi ayuda?- Esto es una locura, definitivamente ha perdido la cabeza, ¿qué narices está haciendo allí? ¿Qué quiere ese hombre de ella?

- No lo sé, ¿crees qué puedes ayudarme? ¿Acaso eres psicólogo?- Se deshace de las manos de éste.- ¿Haces lo mismo con todas las mujeres? Las traes aquí, las emborrachas y después te las tiras, ¿me equivoco?- En realidad Kate ha dado en el clavo pero a Rick ni se le pasó por la cabeza hacer lo mismo con ella.

- Ya sé que mi historia con las mujeres es bastante extensa pero no lo hacía porque yo quisiese; me obligaba mi manager para darme publicidad.- es la excusa más estúpida que ha escuchado nunca, Kate se levanta, se acerca hasta el borde de la azotea. Le da igual si Castle le ve llorar, no puede reprimirse más; los sollozos son ahogados por el ruidoso tráfico que invade las calles de Nueva York.

- Kate.- Rick se coloca a su lado, ésta no le mira.- te juro que no tengo intención de hacer nada contigo, tienes que confiar en mí.

- ¿Y entonces?- Ahora se vuelve para mirarlo, se sorprende al ver la tristeza en un hombre que aparenta estar feliz las veinticuatro horas del día.- ¿Por qué me has traído aquí? Tienes millones de seguidoras, ¿por qué yo?

- Porque de verdad vi el dolor en tus ojos, hace años tuve esa misma expresión; pero con ayuda pude salir adelante. Además…- muestra una leve sonrisa.- sé que no eres cómo las otras chicas.

- ¿No soy cómo las otras chicas? ¿Eso es bueno o malo?

- Créeme, es muy bueno. De verdad que lo siento, no pretendía hacerte daño y menos llevarte a la cama; yo no soy así.- Kate mira el reloj de su madre, mañana tiene que trabajar, seguro que David se habrá dormido después de beber tanto alcohol.

- Es tarde y mañana madrugo; gracias por haberlo intentado Richard. Eres un buen hombre.- ambos vuelven al edificio, se detienen en la puerta del escritor.

- Ya nos veremos.- pero antes de dar un paso, Rick le agarra el brazo.

- Una cita.- los ojos color avellana casi se salen de sus órbitas, ¿ha oído bien?

- ¿Qué?- Castle le suelta el brazo.

- Solo una cita.- Kate no sabe qué contestar, su mente comienza a crear situaciones que pueden ocurrir con su escritor.

- De acuerdo, solo una cita.