Hemos vuelto, queremos avisar de que este capítulo, al ser uno de los más importantes, va a estar dividido en dos partes. Gracias por los reviews, y cómo no, esto va dedicado a mi gran compañera, una amiga, una hermana; Irene
Capítulo 4
La ropa de la forense está tirada en la cama, pantalones, camisas, hasta la ropa interior. Son las 19:30 y Kate no puede sentirse peor; Lanie ha insistido en dejarle la ropa ya que todas sus cosas siguen en su apartamento.
-¡Joder! Cielo, estás para comerte.- esas palabras no consiguen animarla del todo, la inspectora no se acostumbra a verse tan arreglada. El vestido de color rojo pasión se ciñe perfectamente a sus caderas, se detiene en sus muslos.
- ¿No crees que me queda demasiado corto?- Lanie sonríe, entra al baño para coger el maquillaje, vuelve con varios estuches repletos de "potingues" para la cara.
- Para nada, tienes un cuerpazo y es hora de que lo enseñes. Cariño, ¿pero te has visto? Sí pareces una modelo.
- Eres una exagerada, ¿te queda mucho? Ya sabes que soy muy puntual.- los ojos de la forense se van hacia el rostro de su amiga, con agilidad va cogiendo todo lo que necesita. Termina con los labios, utiliza un color parecido al del vestido pero menos intenso, se aleja para ver su obra maestra.
- Me han dado ganas de pedirte una cita, nena, estás deslumbrante. Esta noche vas a arrasar.- el espejo llega a las manos de Kate, la cual se asombra al ver la a la mujer que en él se refleja.
- ¿Esta soy yo? Tienes un don para esto Lanie.
- No que va, es pura práctica. ¿Cómo crees que consigo a los tíos? Y ahora vete, no te esperaré despierta.- un codazo por parte de la forense sigue a la frase, Beckett pone los ojos en blanco; su amiga no va a cambiar. Castle toca el timbre a las ocho en punto.
- Buenas noches Kate.- Rick, con su famosa sonrisa, se acerca y le da dos besos.- Estás muy guapa.
- Gracias, tú también estás muy guapo.- le abre la puerta del Ferrari rojo, no tardan mucho en llegar al restaurante, Kate jamás había estado en un sitio como ése; básicamente porque no puede permitírselo con su sueldo.
- ¿Entramos?- Le pregunta a la vez que le ofrece el brazo, Kate se agarra a él, menos mal porque estaba a punto de caerse, los tacones que lleva son más altos que de costumbre. Un camarero les lleva hasta su mesa, las personas señalan a la pareja, algunos se fijan sólo en el escritor y se preguntan quién es la hermosa joven que le acompaña.
- Enseguida les traigo la carta, ¿qué van a pedir para beber?
- Vino por favor, el de la casa.- el muchacho asiente, se marcha dejando a la pareja sola. Un pianista toca música de fondo, el restaurante tiene un estilo de la antigua época pero también incluye decorado moderno.
- Kate, ¿te encuentras bien? Te noto incómoda.- ¡toma claro! ¿Cómo no va a estarlo? Lleva años con David, ya no recuerda haber salido a cenar por ahí, tiene miedo de estropearlo.
- Richard, comprende que esto es muy extraño para mí, eres mi escritor favorito y ahora mismo estoy cenando contigo. Algo incómoda sí que me siento.- todo eso lo dice mientras fija su mirada en esos maravillosos ojos azules.
- Kate.- éste agarra su mano.- tranquila, es normal sentir nervios y miedo en la primera cita, créeme cuando te digo que me pasa exactamente lo mismo.
- ¿En serio? Pero sí tú esto lo harás muy a menudo.- Rick alza una ceja, se pone serio, Kate se arrepiente enseguida.- No…no quería insinuar eso, es decir, lo siento…- Castle se echa a reír, ¿qué ha dicho?
- Kate, ¿de verdad piensas que salgo con muchas mujeres? Sólo hay una mujer en mi vida, y fue la que me dio la vida. Con ella no tengo citas, sería muy raro, ¿no crees?- Ese humor hace que la chica se relaje casi por completo, el camarero les sirve el vino dejando la botella. Ambos piden la especialidad del restaurante, una joven con un vestido verde que le llega a los pies coge el micrófono.
- Buenas noches, veo que esta noche hay muchas parejas, os invito a bailar con la canción que cantaré junto a mi compañero.- Castle se levanta y ofrece su mano, Kate termina su copa, acepta la invitación del escritor. Varias parejas se detienen en la pista de baile, una pequeña bola de discoteca refleja las diferentes luces de colores. El pianista comienza a tocar, en ese momento bajan la intensidad de la luz.
Would you dance?
If I asked you to dance?
Would you run?
And never look back?
Would you tremble?
If I touched your lips?
[…]
I can be your hero, baby
I can kiss away the pain
I will stand by you forever
You can take my breath away
Kate rodea el cuello de Castle, bailan al son de un cover cantado por la chica, Hero de Enrique Iglesias. Ninguno quiere que la canción finalice, es como si nada ni nadie fuesen a quitarles ese momento tan maravilloso pero por desgracia la chica les da las gracias por haber participado. Vuelven a la mesa donde la cena espera, una anécdota tras otra acompañada siempre de un vaso de vino; Kate siente un cosquilleo por todo su cuerpo, ella tolera el alcohol pero hoy no es por el vino.
-Oye Kate, ¿qué pasa si no me quedo satisfecho con sólo una cita?- Ésta sonríe, acerca su silla, intenta mantener la mirada pero apenas puede por culpa del alcohol que ha ingerido.
- ¿Sólo quieres una cita? Quiero conocerte Rick, y sólo podré hacerlo teniendo otra cita.- Beckett se fija ahora en sus labios, necesita saborearle, pasa el dedo índice por ellos; Castle la atrae hacia él y sin pensarlo, le besa, pero no con ternura. Busca su lengua, juega con ella, Kate le aparta con brusquedad.
- Me he quedado con ganas de seguir bebiendo, ¿conoces algún bar?- Rick asiente, paga la cena dejando una buena propina; hay un bar a la vuelta de la esquina, también elegante.
