Pues aquí comienza la fiesta;) Espero no decepcionar.
PD: Este capítulo es un poco M
Caminan por la solitaria calle, Kate sujeta al brazo del escritor. Ambos charlan animadamente, de todo un poco. El exquisito vino de la cena ha hecho su trabajo y los problemas cada vez parecen más lejanos. Beckett se permite disfrutar de la compañía de Castle y, por primera vez en años, se olvida del caso de su madre, de la comisaría y de todos sus tormentos. Se olvida incluso de David.
Consiguen llegar al bar de la esquina. El camarero reconoce a Castle y conduce a la pareja a una mesa apartada con una cortina para darles intimidad. Es una mesa pequeña y redonda, rodeada de un sofá negro brillante. Castle le quita su chaqueta a Beckett con delicadeza y la cuelga en un pequeño gancho a modo de percha en la pared. Ambos toman asiento.
- Señora Beckett, ¿qué desea tomar?- dice Castle con un tono pomposo.
-Mmmm y si me gustaría que...- Kate acerca su boca a la de Rick y para cuando quedan a penas unos milímetros para que se rocen sus labios- me recomendaras algo.
La mano de Beckett acaricia el muslo de Castle, deslizándose desde la rodilla y subiendo lentamente a medida que habla.
Castle se queda durante un momento sin respiración. Pero el carraspeo del camarero le devuelve a la realidad. Cuando habla su voz suena más ronca de lo habitual.
- Dos Nocturnal.
El camarero se va dejando la cortina entreabierta.
Castle, que ha conseguido recuperar un poco la compostura, decide entrar en el juego de la chica.
-Dime Kaate, ¿a que te dedicas?
La mano de Castle roza "sin querer" la rodilla de Kate.
-¿Por qué no intentas adivinarlo?
Beckett acaricia la clavicula de Castle y juguetea con el primer botón su camisa. En ese momento, el camarero entra con dos copas. Las deposita con cuidado sobre la mesa y se marcha, esta vez cerrando por completo la cortina del reservado.
-Te propongo un juego Riiickk- las manos de Beckett desabrochan el botón y vuelve a acercar su cara a la del escritor hasta que las puntas de sus narices se rozan. Castle traga saliva.- Tienes que ir diciendo profesiones y cada vez que falles bebemos un trago.
Mientras habla, Kate mira los labios de Castle, tentándole.
-Acepto-la voz de Castle es apenas un susurro. Es incapaz de concentrarse en pensar profesiones. Lo único que acapara su mente es besar los labios de Beckett hasta quedarse sin aliento.
Kate se separa y toma un pequeño sorbo de su copa. Se relame los labios con toda la sensualidad de la que es capaz, degustando la acidez de la lima.
-Mmm déjame pensar...¿Striper?
Kate suelta una sonora carcajada que suena a música en los oídos de Castle. No esta seguro de si es por el alcohol pero, cada vez le parece más perfecta esa mujer. Ambos beben un sorbo generoso de sus copas.
-¿Abogada?
-No.
De nuevo beben.
-Diseñadora de moda.
-Tampoco.
Castle y Beckett se terminan la copa.
-Creo que deberías darme alguna pista o estaremos demasiado borrachos.
Beckett sonrie y parpadea exageradamente mientras se pierde en los ojos azules del escritor.
-Te daré una pequeña pista.- La cabeza de Kate da vueltas por la gran cantidad de alcohol ingerido. Apenas es consciente de que ella jamás sería así en una primera cita. Mucho menos con alguien al que apenas conoce. Pero eso ya no le importa.- siempre voy armada.
Beckett recorta la escasa distancia entre sus labios y los de Castle agarrándole del cuello de la camisa y atrayéndole hacia sí. Rick se queda anonadado sin saber que hacer durante unos segundos pero en seguida responde al beso. Es un beso apasionado, salvaje, al ritmo de los alocados latidos de sus corazones. Sus labios están perfectamente sincronizados y sus lenguas se baten en duelo.
Rick agarra a Beckett por el muslo. La chica gime en la boca de Castle al notar sus dedos sobre la sensible piel de la parte trasera del muslo. La mano de Castle va subiendo lentamente hasta colarse dentro de su vestido. Kate disfruta del momento dejándose llevar. Castle agarra el culo de Beckett firmemente acortando aun más la distancia entre sus cuerpos. Las manos de Kate desabrochan expertamente la camisa de Castle y comienzan a acariciar su pecho.
La mano de Castle alcanza la fina tela de la parte delantera del tanga de Becket y comienza a hacer círculos con el dedo, tentándola. Las caderas de Beckett se mueven desesperadamente buscando un mayor roce con sus dedos. Kate levanta una pierna y se coloca encima de Castle, cuya espalda está apoyada en el respaldo del sofá. Durante el breve momento en el que Kate se coloca encima de Castle, interrumpen el beso y se sonrien mientras se miran a los ojos. Ambas miradas oscurecidas por el deseo.
Cuando sus piernas rodean con comodidad las de Castle, Beckett se agacha y vuelve a besarle. Pero sus labios pronto abandonan su boca para perderse entre los fuertes músculos de su cuello. Castle la atrae hacia sí con fuerza. Beckett jadea al notar el bulto duro de los pantalones de Castle rozarse contra el interior de sus muslos. Las manos del escritor regresan a la fina tela de su ropa interior. Kate mueve las caderas sobre sus dedos y su duro paquete intentando aumentar la fricción. Ambos sienten que hay demasiada tela de por medio, demasiadas barreras. Castle comienza a toquetear la goma elástica de la lencería de Beckett e introduce dos dedos de repente. Beckett gime de placer mientras vuelve a juntar sus bocas apasionadamente.
Pero Castle desliza suavemente su mano y aparta a Kate.
-No...-Beckett suelta un gemido ahogado al notarle fuera.
-Kate, aquí no.
Y dicho esto, Castle coge su cartera y deja unos cuantos billetes en la mesa. Se levanta y ayuda a Kate a ponerse la chaqueta. Le da la mano y abre la cortina. Ambos salen del bar, Castle saluda con un gesto al camarero. La puerta del local se cierra a sus espaldas y Rick atrae a Beckett hacia sí y la besa de nuevo durante unos instantes.
-Lo de ahí dentro ha sido...buff.-Castle sigue sin saber cómo ha sido capaz de controlarse y salir del bar antes de que la situación se les fuera de las manos.
Beckett le sonríe. Rick le da nuevamente la mano y ambos caminan con rapidez por la calle camino al garaje del restaurante donde cenaron. Camino del deslumbrante Ferrari rojo del escritor.
¿Qué os ha parecido? A mi personalmente me encantaría ver a Beckett y Castle alcoholizados en la serie, a saber que serían capaces de hacer esos dos. Por cierto el cóctel que pide Castle en el bar, el Nocturnal, es una mezcla de tequila y lima.
Gracias por leer ^^
