Esperamos que la espera merezca la pena, porque, sin duda, esta parte ha resultado complicada. Este capítulo es bastante M, o al menos queríamos que lo fuese. Muchas gracias por los reviews.
Capítulo 6
Ahí está, el Ferrari rojo les espera aparcado en la plaza del garaje del restaurante. Tanto Castle como Kate intentan no hacer demasiado ruido pero es imposible, el alcohol es el protagonista de ese momento. Guardan silencio durante unos segundos escasos, sus miradas permanecen fijas en el coche que parece que les invita a entrar de una forma casi imperceptible para ambos.
- ¿Quieres que te lo enseñe por dentro?- Kate lo atrae hacia ella agarrando la camisa desabrochada.- Por supuesto que...- le lame la mejilla.- quiero que me lo enseñes.- la temperatura aumenta por momentos, Castle busca el mando, pulsa el botón; el coche responde con un pitido.
- ¡Vaya! ¡Es más grande de lo que aparenta por fuera!- Rick arranca el coche, con dificultad se coloca el cinturón; antes de girar la llave una mano le detiene.
- ¿Qué crees que estás haciendo?
- Llevarte a mi apartamento.- pero la intención de la chica es otra, se lleva al escritor a la parte trasera del Ferrari.- Kate, ¿estás segura?- Ésta se sube lentamente el vestido, eso es un sí; no dudan en continuar lo que habían empezado en el bar.
- ¡Ay! Rick, cuidado, me he clavado el cinturón.- Castle los quita y los guarda en la guantera, sus manos vuelven al rostro de Kate, busca su lengua para volver a saborearla; la lima permanece en sus labios. La ropa va desapareciendo entre caricias, besos y pequeños gemidos. Lo único que queda es la ropa interior, el que lo vayan a hacer en un garaje les excita muchísimo. Ambos creen estar soñando, o más bien, es como si estuvieran flotando en una nube.
Castle deja caer una lluvia de caricias sobre el cuerpo casi desnudo de Kate, la cual responde con un océano de besos sobre el pecho desnudo de él. Los gemidos producidos por ella son un melodía para los oídos de Rick, sus caderas responden ante la insistencia de la chica. Las prominentes manos de él agarran con firmeza el culo de la chica para atraerla hacia él; su erección grita por salir de su ropa interior.
La respiración es cada vez más acelerada, la unión de los dos cuerpos se vuelve especial, tan sólo la licra de la ropa interior les separa del verdadero placer que ambos necesitan sentir en sus cuerpos sudorosos.
- Castle…deshazte de él.- refiriéndose al fino tanga y al sostén. Con destreza consigue quitárselo, Rick se queda ensimismado con la preciosa mujer; jamás había visto tanta belleza. Lleva sus labios hasta los pechos, éstos se endurecen ante el tacto de los labios y las manos del escritor.
-¡Oh Rick!- Los pequeños gemidos resuenan por el garaje, deciden encender la radio para disimular. El cuerpo de Kate responde ante los besos y caricias de Castle, éste va bajando lentamente, besa la parte interior de los muslos. Orgulloso comprueba la humedad de la chica, provoca más gemidos cuando dos de sus dedos rozan el clítoris.
- Kate, mírame.- los ojos verdes con un color avellana se fijan en el los ojos azules; si hubo dolor en alguno de ellos ahora ha desaparecido para dar paso a la ternura mezclada con pasión. Castle se sienta apoyando todo su cuerpo en el sillón, su miembro espera con ansiedad; sin decir nada, sus bóxers desaparecen en el mar de ropa que se ha formado en el suelo. ¿Sabéis esa sensación de subir a lo alto de una montaña, cerrar los ojos y sentir la brisa por todo tu cuerpo? Pues el cuerpo de Kate se siente así ahora mismo, para ella, cada caricia y cada beso es una experiencia nueva; una gota del rocío de la mañana.
- ¿Preparada?- El deseo que tiene porque ese hombre entre en su cuerpo es igual que el que tiene un niño cuando va a entrar a un parque de atracciones, por ejemplo. Kate se sienta encima de él, dejando que su enorme miembro vaya poco a poco penetrando en su cuerpo.
- ¡Oh dios! Rick…- sus miradas se cruzan, no hacen falta las palabras. Castle se deshace de sus bóxers; con un movimiento penetra a Kate la cual no puede evitar otro gemido provocado por el placer que ahora mismo está sintiendo. Poco a poco su ritmo va aumentado, Kate araña la espalda de Castle con cada embestida que recibe; jamás se había sentido de esa forma. Esta vez cambian de postura, quedando él arriba y ella abajo.
- Eres preciosa.- ésta le lleva un dedo a su boca para que lo chupe, después lo saborea ella.- Calla y bésame.- el placer, la excitación, esa pasión que experimentan es lo único que les importa. Terminan tumbados uno encima del otro, recuperan poco a poco la respiración. El sonido de una puerta abriéndose despierta a la pareja, el dolor de cabeza es insufrible; ambos se miran a la vez que dejan mostrar una amplia sonrisa a pesar de la horrible resaca que experimentan causada por el Nocturnal.
- ¿Qué hora es?- Pregunta Castle al mismo tiempo que se despereza, busca su ropa desperdigada por el suelo.
- No lo sé, es difícil saberlo cuando estás dentro de un garaje, ¿no crees?- Castle busca los labios de Kate, no quiere separarse de ellos pero tiene que llevarla a su casa.- Oye Kate, ¿estás bien?
- Mejor que nunca, estaría bien volver a repetirlo. Aunque el dolor de cabeza...¿Crees que vas a poder conducir en condiciones?
- Tranquila, he estado en situaciones peores, voy a llevarte a casa.- ninguno sabe qué hora es hasta que llegan a sus respectivos apartamentos. Kate camina de puntillas a la habitación pero su amiga le sorprende encendiendo una luz del salón.
- ¿Qué horas son éstas de llegar jovencita?- El tono sorprende a la inspectora que ahora entra al baño para desmaquillarse.
- No me has respondido.
- ¿En serio Lanie? Ni que fueses mi madre.
- No, no lo soy pero soy tu mejor amiga.- la actitud de su amiga cambia radicalmente.- Venga tía, dime, ¿cómo ha ido con el escritor? Porque, a juzgar por tus pintas, creo que la cosa ha ido bien.- Kate se sonroja, ha ido estupendamente, ese hombre le ha llevado a otro mundo. Por un momento olvidó todos sus problemas.
- Eres una cotilla, ¿y si no quiero contarte nada?
- Buscaré a ese tal Castle y le preguntaré, sabes que soy capaz.- Kate sabe perfectamente que su amiga no bromea con ese tipo de cosas; son muchos años con ella.
- Estuvimos cenando en un lujoso restaurante, bailamos, nos reímos y después nos tomamos algo en un bar cercano.
- ¿Y ya? Venga Katie, seré una tumba.- la inspectora pone los ojos en blanco, se quita la ropa y la mete dentro del cesto de la ropa sucia; se mete a la ducha, ha sido una noche intensa.
- Te lo contaré mañana, deja que me duche tranquila, por favor.
- Está bien, buenas noches.- Lanie desaparece del baño, el agua caliente cae del grifo mojando el cuerpo de la chica, Kate se lleva las manos por todo su cuerpo como si todavía estuviese Castle con ella. Cuando sale de la ducha observa a su amiga durmiendo profundamente, definitivamente Lanie no tiene remedio; antes de dormir coge su móvil. Hay un mensaje.
- "No tengo palabras para describir lo de esta noche. Pero ten claro una cosa querida Kate, lo de hoy necesita más que una cita. Espero volver a verte pronto. Buenas noches".- Kate le responde enseguida, su cuerpo agarrotado se deja caer en la cama, con una sonrisa en la cara y con Castle en su cabeza, viaja al mundo de los sueños.
