Capítulo 4: La noche más oscura

La familia Lawliet se componía de tres miembros: Arthur, el padre, un joven científico inglés con ascendencia rusa que al conocer a su esposa se mudó a Francia con ella; Jennifer Elisa Akiyama, profesora de literatura, una joven muchacha japonesa franco-italiana que al terminar su carrera se asentó en París, su ciudad natal; y L, su hijo, un muchacho brillante que a sus ocho años de edad poseía unas capacidades de observación y deducción capaces de competir con cualquier detective veterano de treinta años. Aunque esto no era lo único en lo que destacaba…

A pesar de su corta edad, sabía hablar con fluidez varios idiomas (inglés, francés, italiano y español) y algunos otros con más dificultad como el alemán o el japonés, aunque no tardaría en dominarlos también. Además se le daba bien la música: tocaba el piano y algo el violín, e interpretaba numerosas piezas musicales sin necesidad de partitura. Por no decir que no se le resistía ningún juego de ingenio.

Volviendo a los Lawliet, eran una familia adinerada pero nada pretenciosa, y tanto Arthur como Jennifer eran personas muy amables y cariñosas. Era difícil odiarles y se podría decir que no tenían enemigos. Aunque vivían en Francia, también disponían de la antigua casa familiar de Arthur en Londres, pues al fallecer sus padres él la había heredado y la utilizaban para viajar de cuando en vez a Inglaterra para respirar otros aires; era un apartamento acogedor de dos plantas a las afueras de la ciudad, y aquel enero de 1987 fue una de esas ocasiones en las que visitaron dicha casa. Sin embargo fue algo que quizás no tendrían que haber hecho, pues fue el lugar donde los sentenciaron, donde los asesinaron brutalmente.

Aquella noche lluviosa, como otra cualquiera, la familia estaba en el salón viendo la televisión. El hombre repasaba un puñado de papeles en la mesa, con la lámpara de estudio puesta y la ayuda de sus gafas para no obviar ningún detalle; la mujer terminaba de coser un cojín que ella misma había estado confeccionando durante esos días, mientras atendía a la película que retransmitían en el televisor; y el pequeño leía un libro sentado sobre el suelo cubierto con una suave alfombra. Cuando llegó la hora de acostarse, el padre cogió en brazos al chico para llevarlo a su habitación en la planta de arriba. Después de ponerse el pijama y cepillarse los dientes, el pequeño L se metió en la cama, donde su madre lo esperaba para arroparle. Tras cubrirle con las mantas y darle un tierno beso en la frente, la mujer se despidió de su hijo, que se sumió en un profundo sueño. El matrimonio no tardó en acostarse también.

...

PUM

El pequeño L abrió los ojos de golpe, asustado. Por lo que creía, lo había despertado un fuerte ruido, pensó que quizás un trueno, debido al fuerte sonido de lluvia que se oía, aunque aun así se sentía angustiado. Miró la hora. Aún estaba todo oscuro, eran las 4:08 de la mañana.

Se rumoreaba que por Londres merodeaba una banda de ladrones que entraban en casas ajenas por las noches llevándose todo cuanto veían de valor, incluyendo alguna vida si era necesario. Aquella noche, por desgracia, les tocó a los Lawliet.

Los ladrones ya tenían práctica y habían entrado por la puerta principal, haciendo el menor ruido posible. Una vez dentro, inspeccionaron toda la planta baja, recogiendo a su paso todo aquello que encontraran de valor e introduciéndolo en una bolsa de deporte. Fue entonces cuando Arthur, sin tener el más mínimo conocimiento de lo que ocurría en la casa, bajó a la cocina para buscar un vaso de agua tras haberse desvelado. Así fue como pilló in fraganti a los ladrones y éstos, al verse descubiertos, le atacaron y después de una acalorada pelea lo apuñalaron varias veces con uno de los cuchillos de cocina, acabando con su vida.

Jennifer, que también se había desvelado al notar a su marido despierto, se preocupó por la tardanza de éste y el extraño malestar que sentía. De este modo decidió salir de la habitación y, al oír las voces de los ladrones discutiendo sobre qué hacer con los inquilinos de la casa, se acercó sigilosa al piso de abajo, donde contempló el cadáver de su esposo. Por fortuna, los criminales no se percataron de la presencia de la mujer, quien al ver lo sucedido regresó al piso de arriba para alertar a su hijo. Entró en la habitación del muchacho diciéndole que se escondiera en un pequeño baúl que había a los pies de su cama, el cual simulaba a un banco corriente, a la par que le tranquilizaba diciéndole que todo iría bien. Luego colocó un enorme peluche bajo las sábanas y regresó a la habitación matrimonial, donde tomó un revólver que mantenían escondido en el armario.

Pistola en mano, volvió a la planta baja para encararse con los dos delincuentes, consiguiendo disparar a uno de ellos en el hombro. Sin embargo, el segundo comenzó a acercarse peligrosamente a ella empuñando el cuchillo que había utilizado anteriormente. La mujer intentó disparar una segunda vez, pero falló debido al temblor de sus manos. Así, el hombre la alcanzó apuñalándola y dejándola gravemente herida. Luego comenzó a acariciar su rostro y cabello mientras le decía cosas obscenas. Después de violarla y matarla, cogió el revólver y junto a su compañero subió al piso de arriba, entró en la habitación del niño y tras disparar varias veces al bulto que se escondía bajo las sábanas se fueron.


Madre de Dios, la de quebraderos de cabeza que me ha dado el puñetero capítulo D: Lo debí reescribir al menos cuatro veces UXD (por no hablar de las múltiples muertes que se me pasaron por la cabeza (¡tengo que dejar de ver series de crímenes ya! ._. xDD)). Espero que os convenza, porque como no sea así me tiraré por la ventana UXD (de verdad espero que cuando me toque escribir los casos que vaya resolviendo L me sea más fácil, porque si no estoy viendo que acabaré calva del estrés (?) XD).

A todo esto, este capítulo ya no está narrado por Watari, para poder explicar mejor los detalles o.ó Si lo veis raro decidmelo UXD

Y bueno, contestando los reviews:

Al: Si, todos queremos un hijo como L *-* Y si, es una jodienda que tenga que pasar lo que pasa ;_;

Hecatombe: Me alegro de que te guste la caracterización de los padres :'D Y sii, todo lo relacionado con los Wammy's boys es genial *-* Deberían sacar más cosas òvó)/

KandraK: No, por dios, no digas eso ;0; Ya verás como recibes más comentarios, el fic se lo merece con creces òAó)/ Y tu L es demasiado genial, en serio :'D Y jaja, me alegro de que te guste Arthur :'3