Capítulo 5: Una nueva vida
Los ladridos de los perros y las luces de la casa encendidas alertaron a los vecinos, que llamaron a la policía. Cuando entraron y vieron los cadáveres, enseguida acordonaron la zona y llamaron a los forenses, que acudieron a la escena del crimen lo más rápido que pudieron. Ya había amanecido.
Cuando accedieron a la casa, como es habitual, tomaron fotos y muestras del escenario del crimen. Mientras un par de agentes se ocupaban de la planta baja, otro subió a la de arriba. Al entrar en la habitación del pequeño, observó la cama y cómo en las mantas había varios agujeros de bala, pero sin embargo no había sangre. Fotografió la cama tal cual estaba y luego se dispuso a quitar las sábanas. Efectivamente, tal y como sospechaba, allí no había cadáver, tan sólo un enorme muñeco con los agujeros de los correspondientes disparos.
—Stoner, tienes que subir aquí —gritó el agente desde la habitación del chico.
Al cabo de un rato el forense que respondía al nombre de Bill Stoner y su compañera entraron en el cuarto. Al ver la escena...
—Entonces... ¿dónde está el crío? —se acercó a la puerta—. ¿Alguien ha visto al niño? —preguntó al resto del equipo y policías que rondaban la casa investigando. Todos negaron. La chica bajó para informar de que el niño no estaba en la habitación.
—Hay que encontrar a ese chico —dijo a su compañero mientras se agachaba para mirar bajo la cama.
El joven miró tras las largas y tupidas cortinas mientras el otro abría el armario. Ni rastro de él.
—La ventana no ha sido abierta. ¿Crees que lo habrán secuestrado?
—Eso sería nuevo... —dijo el otro mientras alejaba la vista del armario, pues los criminales ya habían matado antes a alguna de sus víctimas pero nunca habían secuestrado a nadie. Fue entonces cuando se percató del banco a los pies de la cama.
—Thomas… —llamó al joven y le señaló el baúl con los ojos. Éste apuntó hacia él con su arma por lo que pudiera ocurrir, mientras Bill se acercaba sigiloso para abrir la tapa. Conocía ese tipo de baúles, pues su hija tenía uno por el estilo en su habitación.
Abrió la tapa de golpe y allí estaba L, hecho un ovillo, tapándose la cabeza con los brazos y temblando mientras seguía sollozando.
—Ve a avisarles.
Thomas siguió las órdenes y bajó para avisar a todos de que habían encontrado al niño y de que estaba vivo. Bill mientras tanto se agachó para ponerse a la altura de L y poder hablar con él.
—¿Eres L?
El chico estaba en shock, así que como es evidente no contestó.
—Veamos… no hace falta que respondas, tan sólo mueve la cabeza. ¿Lo eres?
L tardó un poco, pero al cabo de unos instantes asintió lentamente con la cabeza.
—¿Sabes lo que ha pasado?
Los ojos del chico se humedecieron. Una vez más tardó en responder, pero volvió a asentir. El policía puso cara de preocupación.
—Está bien… Sé que estás asustado, créeme que lo sé. He visto esto con más frecuencia de la que me gustaría. Lo que ha pasado esta noche aquí ha sido horrible, pero ahora estás a salvo, ¿de acuerdo? Nosotros te ayudaremos y cuidaremos de ti, y si nos ayudas podremos detener a los que han hecho esto —L, que hasta entonces miraba a la nada, le observó—. Pero primero tendrás que salir de ese baúl en algún momento, ¿no crees? —continuó diciendo Bill con una voz todo lo paternal posible.
L se quedó pensativo unos instantes. Luego fue levantándose poco a poco, lo suficiente para que Bill pudiera cogerlo en brazos.
—Vamos, chico, todo estará bien —dijo acariciándolo en la cabeza mientras empezaba a andar.
Asegurándose de que el muchacho no pudiera ver los cadáveres, el agente salió abrazando a L hasta entrar en el coche, donde siguió teniéndolo sobre sus piernas y abrazado a él. Su compañera conducía.
A pesar de que L ni siquiera sollozaba, no dejaba de derramar lágrimas. Sabía perfectamente qué había pasado en su casa; había escuchado y leído las noticias sobre esa banda, conocía su modus operandi y era evidente que esa noche habían estado allí. Sabía absolutamente todo lo que podrían haberles hecho a sus padres. Lo sabía todo.
*Les da pañuelos de papel a todos* ;3;
KandraK: Sii, es super triste todo ;0;
Al: Me alegro de que te guste la historia a pesar de ser triste :')
