Capítulo 6: Dos almas solitarias.

—…

Atónito me hallaba leyendo la prensa aquella mañana invernal del 87. En el diario aparecía una noticia que si no me dejó en shock a punto estuvo. Hacía dos días, los Lawliet habían sido víctimas de una banda de ladrones que además de robarles les habían arrebatado la vida. Seguía completamente anonadado cuando continué leyendo y observé que la noticia también informaba sobre la supervivencia del hijo del matrimonio. Así que L había sobrevivido...

Sin más demora me puse en contacto con un viejo conocido de Scotland Yard* para informarme un poco más sobre el caso y conocer el paradero del pequeño Lawliet. El pequeño se encontraba en el Saint Mary's Hospital. En cuanto terminé la llamada, me puse mi abrigo y tomé el Rolls Royce para ir hasta Londres; aún tardaría un buen rato en llegar desde Winchester.

Una vez allí, hablé con las enfermeras y éstas me pusieron en contacto con los agentes que llevaban a cabo la investigación del caso. Un tal Stoner me dijo que esperara allí y que se acercaría para informarme de todo. No tardó en llegar al hospital. Me informó sobre todo lo que al parecer había sucedido aquella noche y todo lo que les había narrado el propio L, incluidas las pistas que el chico les había dado respecto a los criminales. Unas pistas, he de añadir, que les llevaron a detenerles.

También me comentó el estado del chico. Habían conseguido que hablara sobre lo que experimentó aquella noche, pero aparte de eso no volvió a pronunciar palabra alguna. Apenas comía ni dormía ni tampoco lloraba, lo cual era bastante preocupante, pues cuanto más tardara en desahogarse peor sería después.

Respecto al resto de su familia, nadie quería hacerse cargo de la criatura. La hermana de Arthur era una mujer inestable que apenas podía cuidar de sí misma, y con la muerte de su hermano evidentemente había empeorado; en cuanto a su familia materna, en el momento en que Jennifer abandonó su casa y se casó con Arthur cortaron cualquier lazo, y ninguno de sus hermanos quiso saber nada respecto a L. Nunca entenderé a esa gente…

"—Yo… tengo un orfanato en Winchester... —dije intentando contener las lágrimas—. Podría hacerme cargo de él...

Eso sería estupendo, señor Wammy. Sobre todo si es conocido de la familia. No será tan duro para el chico como ir a una casa de acogida cualquiera.

En mi maletín siempre llevaba fichas de inscripción al orfanato y demás papeleo, pues nunca se sabe qué puede pasar, y aquel día no era una excepción. Entre el agente Stoner y yo arreglamos todos los trámites para que L Lawliet formara parte de Wammy's House. Una vez listo, el agente y yo nos despedimos.

Yo, por mi parte, me acerqué a la habitación donde el pequeño L se encontraba, no sin antes coger un puñado de caramelos del mostrador de la recepción del hospital. No era horario de visitas, pero debido a las circunstancias me dejaron pasar sin problemas.

Pequeño, tienes visita —informó la enfermera, quien estaba recogiendo la bandeja de la comida. L, sin embargo, observaba por la ventana y no dio ninguna respuesta, ni siquiera se movió.

Déjeme la bandeja, quizás consiga que coma algo —le dije en voz baja a la joven antes de que saliera por la puerta. Ella obedeció y luego salió.

Hola, L —dije acercándome al chico y posando mi maletín y abrigo sobre la silla—. Quizás no me recuerdes, pero era un buen amigo de tus padres.

Él me observó unos segundos antes de volver su vista al paisaje.

Usted es el inventor... Quillsh Wammy...

Sí, el mismo —dije con una pequeña sonrisa. Era un alivio saber que me recordaba, eso facilitaría las cosas para conseguir que confiara en mí —. Lamento mucho lo sucedido, L... ha sido una gran pérdida para todos —de nuevo intento contener las lágrimas.

... Usted... ¿ha llorado por ellos? —preguntó observándome de nuevo. ¿Habría notado mi conmoción?

Sí, me temo que sí, querido.

... Yo no lo he hecho... —exclamó el muchacho. Debido al shock de aquella noche no recordaba que había estado varias horas derramando lágrimas hasta que las enfermeras le habían dormido. Pero, como es evidente, no debía recordárselo—. ¿Cree que está mal?... He escuchado a alguna enfermera... decir que no es normal... que yo no soy normal —volvió a mirar por la ventana.

Bueno... las personas sienten el dolor de muchas maneras. Tú… has vivido una terrible experiencia, y creo que el trauma no te permite expresar tus sentimientos. Creo, L, que realmente eres un niño muy fuerte —noté cómo volvía a mirarme—. Aunque también te digo que no tienes por qué serlo. Y que no tienes la culpa. Tan sólo hiciste lo que debías hacer, y aunque pienses en mil formas de haber podido cambiar algo, no habrías podido salvarlos tú solo —sus ojos empezaban a ponerse acuosos y frunció el ceño—. Yo tampoco tengo familia, ¿sabes? Mi esposa falleció en un accidente de tráfico durante su embarazo. Sé lo que se siente cuando te arrebatan lo que más quieres… pero siempre los llevarás en el corazón... y siempre tendrás apoyo, nunca estarás solo —sus ojos se desplazaron a mi mano mientras dejaba varios caramelos en la mesa. Luego me miró a la cara y bajó la suya mientras empezaba a sollozar. Es entonces cuando lo abracé, provocando que el sollozo se convirtiera en llanto.

Eso es, pequeño, suéltalo todo".


*Scotland Yard (o New Scotland Yard) es el nombre que recibe la Policía Metropolitana de Londres ;)

KandraK: sii, verlo así es demasiado triste y dan ganas de achucharlo *3* (más que de costumbre xD).

Al: Jajaja, me alegro de que te gustara lo de los forenses xD

Hecatombe: Sii, pobres ;w; Y me alegro de que te guste como plasmé a la familia :'D Y me alegro también de que pienses que es todo bastante realista, eso es lo que quiero *-*