Ghost Girl


Summary: ¿Alguna vez te has sentido invisible? Pues Katara experimentará un suceso que la marcará de por vida. Enserio, lo más patético que te puede pasar en la vida es entrar en coma por culpa de un osito de goma, haciendo que no solo te crean muerta, sino que te sientas la olvidada antes de eso. Kataang AU.

Disclaimer: La saga Ghostgirl es de Tonya Hurley y ATLA de Mike y Bryan. Lástima que no me pertenezcan. .

Nota: (Argh, hasta yo me fastidio con estas notas(?)) ¡Hola al mundo entero! Este es un capítulo que no está en el libro, y nuevo para mí adaptación. Contiene algunas cosas de otros caps del libro original, tal vez hasta unos caps… Pero se trata de Sokka, Aang, Suki y Toph, el coma de Katara y el Baile de Otoño.

Nuevamente, gracias a Nefertari Queen, katitabender, Emilia-Romagna, FanKataang100 y a Maidijunior por sus reviews, aquí respondidos:

Nefertari Queen: En este cap, comentaré MEJOR de uno de tus fics ;) (no te diré, para que te emociones). ¡Y gracias por decir eso! Hasta a mí me gusta como escribo, pero tu escritura me gusta más, es más interesante y expresiva :D

Emilia-Romagna: Ay sí, ¿verdad? xD Nuestra Tophie parece hermana de Scarlet xD Me alegro de que te haya gustado, es un halago, ¡si eres linda! Gachas :3

FanKataang100: ¡Gracias! He aquí la actualización, espero te guste, linda. ¡Muchas gracias por pasarte a leer esto! :D

Maidijunior: Pienso lo mismo. Hasta admito, sinceramente, que desde que la vi por primera vez, no me cayó bien. Antes de hacer este fic realidad, le di una vuelta completa a mi casa caminando y pensando: Pero, ¿Qué pareja sería? ¿Katara o Toph para Charlotte? ¿Aang o Sokka los populares? ¿Quién sería la malvada? Hasta que veo Avatar online y me aparece Suki. Se me prende el foquito y empiezo a escribir xD ¡Me encanta que te haya gustado, May! Disfruta la lectura ;)

Este cap, es una regalito para todas :333


Capítulo 3-Esto nunca había pasado.

Sokka se encontraba durmiendo en la enfermería del instituto, sosteniendo delicadamente la mano de su moribunda hermana. La enfermera llegó y lo despertó abruptamente, comunicándole que se fuera.

Aún negándose, tuvo que salir, pero prometiendo que volvería.

Se dirigía al salón antes poblado para buscar su mochila, cuando entró y vio una marca de muerto en el piso, figurando el cuerpo de su hermana. Hirvió en rabia y tomó bruscamente su mochila, saliendo de ahí.

Se repetía una y otra vez: ¿Cómo pudieron hacer eso? ¡Sigue viva! ¡Por el amor de dios!. colérico. Aún murmurando palabras inentendibles, no se dio cuenta de Suki, la cual se detuvo en frente de él, con Las Mengs a sus costados.

—Hola, Sokka—le saludó Suki coquetamente, abriéndose los botones de la camisa discretamente. Sokka se detuvo y la miró.

—Hola—le devolvió seco. Suki se impacientó.

—¡¿Qué te ha estado pasando conmigo?! ¡No me hablas, no me besas, no me visitas a mi casa! ¿Es acaso que te gusta otra? ¡¿Es eso?!—Le gritó Suki iracunda. Sokka bufó.

—¡Oye, contéstame!—Suki le tomó del hombro, pero él le apartó la mano furioso.

—¡CALLATE Y DÉJAME SOLO! ¡¿NO VES QUE MI HEMANA ESTÁ MAL?!—Suki se apartó de él enojada, emitió un '¡hm!' y se fue meciendo sus caderas sensualmente. Las Mengs se fueron tras ella, riéndose.

Sokka se dirigió a su taquilla, la cual quedaba al lado de la hermana de Suki, Toph, y a su izquierda, la de Aang.

Él se había puesto en el medio de esas taquillas, y nunca se había encontrado con Toph.

Ésta, estaba llegando a su taquilla buscando algo en su bolso, se detuvo y la abrió. Sokka la notó y cortésmente, la quiso saludar.

—Ehhhh… Hola—Toph no le prestó atención. Él alzó una ceja—Oye, ehmmm… ¿Estás ahí?—.

Observó cómo Toph tomaba su IPod color vintage y cambiaba la canción. Claro, música, Daaahhh. Suavemente, agitó su mano en frente de Toph, llamándole la atención. Toph se quitó los audífonos mirándolo raro. Sokka se sobresaltó. Nunca le vi el color de ojos… Suki los tiene marrones, pero ella los tiene verdes…

—¿Qué quieres?—Le preguntó una reacia Toph. Sokka se rió nervioso y miró lo reproducido en el IPod de Toph, What you Want de Evanescence.

—¿Te gusta Evanescence?—Desvió Sokka. Toph parpadeó y miró su IPod, luego asintió—¿What you Want? ¿Estás loca? ¡Está para morirse esa canción! ¡Es asombrosa! La tengo en mi lista de reproducción—.

Cuando Sokka se disponía a sacar su IPod, Toph lo detuvo.

—¿No eres tú… el que le ayuda a mi hermana a montarle cuernos al calvo?—Preguntó Toph interesada. Sokka bufó.

—Eso se acabará y pronto. ¡Estoy harto de ella! ¡Siempre con lo mismo!—Sokka se colocó en una pose estilo sifrina para imitar mejor a Suki—Visítame y hagamos esto, bésame y esto, quítame la blusa de Louis Vutton para esto, bla, bla, bla—Toph se rió.

—No, es así—Toph se quitó su cola de caballo haciendo que cayera una cascada de cabello color carbón, Sokka la miró—Ay, miren, soy Suki Bei Fong, la anoréxica más despampanantemente ridícula que Hawthorne High pueda tener. ¿No ven mis horrendos pechos llenos de silicón? ¿Tampoco ven mi desnutrida y con verrugas cara? ¿Ni siquiera ven ni un poquito mi gigantesco y deformado trasero? Porque si es así, ¡me tragaré millones y millones de grasas trans al día para morir de bulimia!—Sokka rompió en carcajadas por la impresionante imitación. Toph se masajeó las sienes riéndose.

—Sin duda eres su hermanita. ¿Toph, cierto?—Ésta asintió—Realmente pensé que no llamabas la atención, porque nunca te noté. Lo siento—.

—Gracias por no notarme, siempre lo deseé—dijo sarcásticamente.

—¿Qué tanto odias a tu hermana?—preguntó curioso. Toph espetó:

—¿Odiarla? ¿Enserio? ¡Cuando ocurre un maldito momento de muerte súbita es el único maldito momento en el cual es tierna conmigo! Pero claaaaro, se cree el angelito cuando mi papá está ahí, sino, quiere atarme de un poste—.

Sokka se rió. Esta chica sí que se sabe expresar.

—Yo le cortaría las piernas para que al fin deje de caminar como si no tuviera caderas—.

—Definitivo, Toph—.

Se quedaron así unos minutos. Hasta que Toph continuó con su quehacer y Sokka se quedó callado, cerrando su taquilla. Después de varios segundos, el decidió romper el silencio.

—Oye… Toph, ¿Irás al Baile de Otoño?—pregunta Sokka recostándose en su taquilla, con las manos en los bolsillos. Toph lo miró como si fuese un bicho raro.

—¿Ir a esa estupidez? ¿Estás bromeando? Eso es cosa de Suki. No iría ni aunque me obligaran, además, ir a ese cursi baile es la estupidez más grande que Suki puede cometer. Y eso que las estupideces que comete son peores, como operarse las tetas—dice Toph guardando unos libros en su taquilla, indiferente. Sokka abre sus ojos como platos al escuchar lo último que dijo Toph.

—¿Se operó? ¿Cuántas veces?—vuelve a preguntar Sokka curioso. Toph sopla su flequillo.

—El trasero, dizque era muy pequeño; Las tetas, dizque eran pequeñas, se hizo lipos de cadera, cuello, piernas, glúteos… y la lista sigue—Toph cerró de golpe la taquilla, con rabia—Estoy harta de que haga que papá gaste tanto en estupideces, puras estupideces que ella no comprende. Lo que pasa es que tiene miedo de ponerse anoréxica por tanta dieta, así que como toda tonta, le pide a "papi casi rico" que le pague las desgraciadamente-exitosas-operaciones—ésta bufa, recostándose en su taquilla, echando para atrás su cabeza y exponiendo su blanco cuello. Sokka la observó detenidamente. Pobre, tener una hermana así es causa de numerosos suicidios y homicidios.

Toph suspira.—Y lo peor… es que Suki no tiene cerebro ni para alimentar a un ave.

Antes de que Sokka le preguntara otra cosa, llegó Aang buscando su taquilla. Al verse los dos, se saludan amistosamente. Toph abre un ojo para ver a Aang, preguntándose mentalmente el porqué de esa amistad que tiene con Sokka. Raros. Ésta resopló y se dispuso a irse, tomando su IPod y buscando una canción. Cuando Sokka la nota y antes de irse, la toma de la muñeca, impidiendo su salida.

Toph lo mira dudosa.—¿Eh?

—Quédate—le susurra Sokka. Ésta hizo un puchero—Ey, Aang. ¿Conoces a Toph?—Aang saca un libro de su taquilla y luego lo mira curioso.

—¿Toph? Creo que me suena. ¿Me recuerdas?—pregunta Aang amable.

—La hermana de tu novia, tontis—Sokka hace una mueca como diciendo 'Dah, ósea, ¡Dah!'. Aang se ríe contento y ve a su cuñada, la cual tiene un puchero visible en la cara, aunque le tape la capucha de su chaqueta.

—Hola, un gusto. No hemos tenido tiempo de conocernos, ¿eh? Soy Aang. ¿No te ha hablado de mi tu hermana?—saludó amistosamente. Toph deshizo su puchero y lo miró buscando defectos tanto físicos como mentales. Ella resopló y movió la mano en saludo. Aang se río alegre—¡Es un gusto, Toph! ¡Jajajajaja! He oído mucho de ti, por eso me sonaba tu nombre. Lamento no haberte reconocido, pero tu hermana no habla mucho de ti que digamos… pero ya sabes como es. Jajajajaja… espero seamos buenos amigos, o cuñados. Como más te guste—sonríe infantilmente Aang, contento de iniciar otra amistad. Lo de la popularidad casi no le permite establecer nuevas amistades debido a tantas admiradoras y locas buscando separarlo de Suki. Eso cansa, para él y para Sokka.

Lo que él no sabe es que su mejor amigo lo está traicionando con su novia. Pero Sokka sabe que aunque se lo diga no se pondrá tan enojado, porque a Aang, lo consideran el más alegre de todo Hawtorne High. Sonríe y sonríe a pesar de tanto cansancio con la popularidad y las clases. Sokka lo admiraba por eso, Aang mostraba la felicidad de la mejor manera y en los mejores momentos (hasta en los peores). Eran amigos desde kínder, y nunca se rompería esa amistad por una chica. Así lo dijeron cuando Aang se empató con Suki.—Solo espero, que esa… no lo arruine.

De pronto suena un teléfono. Aang ríe apenado rascándose la nuca, luego empieza a buscar en sus bolsillos el aparato.

—Discúlpenme… no lo puse en vibrador…—decía Aang sacando su celular. Sokka y Toph resoplan.

—Apuesto 10 dólares a que es Suki—dice Sokka recostándose de nuevo en su taquilla, mirando a un Aang tecleando en su celular. Toph sopla su flequillo y de sus bolsillos saca 20 dólares.

—Yo apuesto a que Suki está enojada—dice. Sokka le paga a Toph con sus 10.

—Toma, sí que lo está—el suspira—Me la encontré al salir del salón de física, estaba molesta. Y juro que si Aang sale vivo de esto, le pago una fortuna—.

Toph se echó a reír. Aang sonrió.

—Ustedes si son malos—el les muestra la pantalla del teléfono—.

De: Suki

q krees q ests hciendo cn mi hermana? Mi hermana! x dios, Aang Air! Ven aqi a la cafetería ia mismo! No vez q ella pued matart? O convrtirt en un zombie gótico q te chupara el cerebro? Su maldito rock o cm se iame te volverá loko!

Recibido hace 2 minutos.

—Y está muy, muy enojada—ríe. Sokka y Toph ruedan los ojos.

—Ella y sus dramas, es tan loca con k—dice Toph imitando el estilo de escribir de Suki. Aang rueda los ojos y se dispone a responderle a su novia. Cuando éste termina, recibe una llamada de Suki antes de ver el entregado.

—¿Aló?—dice Aang ignorando las risas de Toph y Sokka.

¡No hay persona más extraña que tú!—dice Suki al otro lado de la línea, harta de que su novio sea tan paciente y normal. Más no 'normal' para ella. Aang suspira.

—Si todos fuéramos iguales…—Suki se dedicó a resoplar.

Ya sé, ya sé. ¡Si todos fuéramos iguales el mundo sería aburrido! ¡Ya sé! ¡Lo dices todo el tiempo! Amor, eso jode. Y mucho—reprochó. Aang dio su último suspiro.

—Si te jodo tanto, ¿Porqué no terminas conmigo?—preguntó. Se escuchó un silencio sepulcral desde la otra línea. Toph y Sokka emitieron unos 'Uhhhhhh' provocadores. Aang había dado en el blanco.

Y lo hizo, jodidamente bien.

Eh, eh, ¡Como sea! Si no vienes a la cafetería ahora mismo, me verás muy fea enojada, y sabes que odio verme fea. ¡Lo sabes!—Aang colgó.

—Bueno, parece que Suki está en una disputa emocional—dice Aang guardando su teléfono—¿Qué les parece si los invito a comer? Así charlamos más—finaliza él animado, dirigiéndose a la cafetería con Toph y Sokka.


—¿Y este quien se cree? ¡Es mi novio! ¡No debería tratarme así!—se queja Suki, mirando la pantalla de su teléfono—No sabe con quién está tratando—.

Las Meng suspiran.

—Debe ser que se encontró con… la rara de tu hermana—comenta Meng Thomas, pensante—.

Meng Anderson asiente, sorbiendo un poco de su Coca-cola Light:—Cierto. Además, de segurito se encontró con tu amante—ésta ríe. Suki se exalta de repente.

Las Mengs miran a Suki y luego a ellas.

—¡No puede ser! ¡Mi Sokka se tuvo que haber encontrado con la cortavenas! Chicas, debemos ir a buscarlo, ella de seguro se adelantó mostrándole formas para el suicidio—dice Suki asustada, abriéndose los botones restantes de su blusa para darse fresco.

—Cálmate, que se te corre el maquillaje—le dice Meng Thomas, tendiéndole la cartera de cosméticos de Meng Anderson. Suki se la arrebató de un tirón y escarba buscando la base o compacto. Al encontrarlo, se lo pone desesperadamente, revisando con el espejito si no tiene arrugas, marcas o maquillaje escurrido. Cierra de golpe el compacto aliviada de tener su cara perfecta, sonriendo coquetamente.

—¿Ya te sientes mejor?—pregunta Meng Anderson, luego notando que llegaba Aang seguido de Toph y Sokka. Ésta escupió su bebida—¡Mira hacia allá! ¡Es una catástrofe!—Meng Anderson los señala desesperada hacia esa dirección, causando que a Suki le den ganas de llorar y abalanzarse como tigresa hacia su hermana para matarla.

Meng Thomas la detiene:—Tranquila. Mejor espiémoslos, así veremos si tus dos novios salen vivos—dice. Suki aprieta sus puños con fuerza, haciendo que sus uñas se rompan.

—Si es que ella sale viva—dice Suki—¡Me rompí una uña! ¡Llamen al 911! ¡Ay!—


Ya sentados en una mesa alejados de Suki, Aang, Sokka y Toph se disponen a charlar, mientras comen bocadillos.

Mientras hablaban, resuena en los altavoces un anuncio: Atención estudiantes, los que desean asistir al Baile de Otoño, y sus calificaciones no son buenas, les recomendamos buscar tutores, porque necesitarán por lo menos un promedio de C o más para asistir. Que tengan un buen día.

Aang recuerda de repente a su casi-compañera Katara. También recordando como nunca la pudo asignar su compañera. Preocupándose de sobremanera, decide preguntarle al hermano de ella, Sokka.

—¿Y tu hermana? No la he visto desde la clase de física… era mi… casi-compañera…—pregunta un desanimado Aang. Toph traga su reciente pastelillo y se dispone a prestar atención.

Sokka baja la cabeza.

—Ella… bueno…—Toph interrumpió.

—¡Sí! La que me miraba como si fuera lo más asombroso del mundo—dice esta resoplando y bebiendo su jugo. Aang suspira.

—¿Le sucedió algo?—dice Aang con un notable dejo de preocupación en su voz. Sokka lo mira deprimido.

—Ella se ahogó… ahora está en la enfermería, la cosa esa se le atoró en la laringe y no sé porqué…—anuncia Sokka a punto de llorar. Aang y Toph se miran entristecidos.

—Soy mala persona—agrega Toph, apretando con tal fuerza su envase de jugo que el líquido que quedaba se derramó por debajo. Sokka la miró.

—¿Por qué dices eso? No hiciste nada como para provocarlo… fui yo el que no le sacó esa porquería…—se culpa Sokka. Toph se tapa los ojos avergonzada.

—La miré mal. Eso hice. Hice que se asustara y ahora tengo unas raras ganas de ir a la enfermería y disculparme…—culmina Toph mirando su regazo apenada. Sokka muestra una pequeña sonrisa al verla roja.

En cuanto a Aang, él se encontraba realmente peor que Toph. Sentía que su mente se nublaba y le dolía el pecho, como si Katara le hubiera clavado un cuchillo ahí. No puede ser… ¡Esto no puede ser! ¿Cómo pudo pasar esto? No sé porqué… pero me siento horrible, iba a ser mi compañera, y ella me llamaba la atención, quería saber más sobre ella. Quería conocerla… y ahora el mundo me la arrebataba como hizo con mi mamá… ¿Pero que estoy diciendo? Apenas y sé quien es… pero me da la impresión… de haberla conocido antes… Necesito ir a verla, saber lo que le pasó. Sí, eso haré. Y por ella, iré al Baile, por ella. Aang, con paso decidido, se dirige a Sokka.

El tenía que saberlo.

No saberlo le jodía de sobremanera.

Debía saberlo.

—¿Y sabes con qué se ahogó, exactamente?—le pregunta Aang, tomando nota mental de comprarle chocolate, flores y globos al verla.

Sokka suspiró:—Con un osito de goma—.

Aang abrió los ojos sorprendido, recargándose en su asiento con los ojos en ningún punto fijo. Toph le escupe a Sokka su segundo jugo.

—Ewwww… Toph—se queja.

—¡¿Con esa mierda se ahogó?! ¡No puede ser posible…! Espera, si puede. ¡Pero es demasiado estúpido! ¿Al menos la viste haciendo algo, antes de ahogarse?—dice Toph, asombrada.

—Estaba corriendo, queriendo alcanzarte—le dice Sokka a Aang. Éste último lo mira—Y luego Suki le cerró la puerta de un portazo en la cara haciendo que Katara se empezara a mover como ave, aleteando como loca—diciendo esto, Sokka hacia muecas y movimientos graciosos imitando a Katara. Toph bufó.

—Suki, siempre tan dulce. Arrrggghhh, ahora por su culpa terminaremos todos muertos, antes del fin de mundo. No, espera, ella causará el fin del mundo—agrega Toph masajeándose las sienes.

Sokka no pudo evitar sacar una risita. Ella sabía eliminar la tensión del ambiente. Y lo hacía perfectamente bien.

—Ósea que, ¿Suki fue la culpable?—preguntó Aang saliendo de su trance. Toph y Sokka asintieron.

—Viejo, ella no es buena para ti—Sokka le da unas palmadas en el hombro, como consolándolo—Y… ¿la amas?—Aang lo mira, dudoso.

Sokka sabía, sentía, y admitía que lo único que le gustaba a su amigo de Suki era su increíble belleza artificial. Es más, Aang no mostraba nunca la sonrisita de tonto enamorado, mostraba la sonrisa alegre. Esa sonrisa la cual le demuestra a Sokka, que Aang solo la tiene porque le gusta el exterior de Suki, debido que su verdadero interior nunca lo pudo conocer. Así que Aang ignora eso.

A veces, Sokka cree que Aang se queda con Suki por la popularidad, debido a que si termina con ella, miles de chicas alocadas lo violarán, destrozarán, matarán, le saltarán encima y le arrancarán las extremidades para tenerlo de colección. Y eso, aterraba de sobremanera a Sokka.

Y a Aang.

El cual sí quería a Suki por eso. Pero también por una razón desconocida.

La cual ni el propio Albert Einstein podría descubrir.

—Yo… eh… no sé… ehh… tal vez… ahmm… ¿P-Por qué la p-pregunta?—aclaró nervioso Aang, sudando frío. Sokka sonrió.

—Si tu amada novia, te pusiera los cuernos con tu Best Friend Forever, y él, alocado por su belleza artificial, la ayudara. ¿Cómo te pondrías?—dice Toph, escuchando el silencio—Es una maldita pregunta capciosa—.

Aang, sonriendo un poco, lo meditó.

—Si mi amigo, se sintiera realmente mal por hacerlo, y enserio aprecia nuestra amistad… lo perdonaría—dijo Aang, describiendo a Sokka.

Sokka le puso carita de borrego a Toph, agradecido.

—Perdón… Best Friend Forever—le dice Sokka a Aang, apenado—Es que… estaba solterito—Aang sonrió.

—No importa, todos cometemos errores… pero eso no impide que evitemos caer en la tentación, ¿cierto?—ríe Aang, contagiando a Sokka.

—¡Cierto!—Los dos hicieron con las manos su saludo especial, haciendo reír a Toph. Se abrazaron y lloraron como nenitas.

Toph se comió una papa frita, risueña.—Mejor alivio un poco más esto.

—Y bien… ¿Ustedes, par de tarados, irán a ese dichoso Baile?—pregunta Toph, entre su tercera bebida. Aang la mira. ¿No le provoca ir al baño?

Sokka responde:—Yo estoy malito en física. Creo que tomaré una linda tutoría, con una linda tutorita—ríe. Aang suspira.

—Yo ando peor. El profesor Roku me amenazó, serenamente, que si no sacaba por lo menos una C, me echarían del equipo—anunció Aang, deprimido—Además, Gyatso no estaría muy orgulloso que digamos—.

Gyatso era el mejor amigo de Aang. Su mentor, padre adoptivo y compañero desde que era pequeño. Aang lo adoraba, admiraba y amaba mucho. Y él también.

La madre de Aang, se había casado con Gyatso después de morir el padre de Aang un día después de nacer él. Ésta, destrozada, se enamoró de Gyatso y se casaron. Pero ella murió en un accidente automovilístico, entristeciendo de sobremanera a Aang, y conforme pasaban los años, fortaleciendo el lazo que tenía Gyatso con él. Volviéndolos inseparables. Sokka siempre los visitaba, y Gyatso se encariño bastante con él, sirviéndole té y enseñándole trucos para el ajedrez.

Gyatso le enseñó todo lo que sabe a Aang. Deportes, meditación (Gyatso amaba meditar). Y comentaba, que la meditación era la mejor manera para despejar dudas, pensar, estudiar y solucionar problemas.

Aang, con ayuda de Gyatso, logró convertirse en un gran atleta (también Sokka). Pero en los estudios, Aang era pésimo. Especialmente en física.

Especialmente con el Sr Roku.

—¿Y quién era tu compañera? ¿El anciano no te asignó a una?—preguntó curioso Sokka.

—Tu hermana—comentó entristecido—Y eso que me llamaba la atención. Sabes que me encanta hacer amigos—dice. Sokka se deprimió.

Toph se dio una palmada en la frente. Genial, solo logré devolver la tensión. Mierda.

—Si quieren puedo ser su tutora. Estoy con un promedio aceptable—aclaró Toph. Mirándolos mientras bebía agua. Sokka y Aang le devolvieron la mirada, pero con alegría.

—¿Harías eso por nosotros?—dice Aang.

—¿Y por mi hermana?—le siguió Sokka.

Toph se río.

—Claro. Además, me muero por ver la cara de mi prostituta hermanita. Se arrancará las uñas cuando lo sepa—ríe.

Sokka se levanta y la abraza.—¡Gracias! Quiero sacar buenas notas para Kat—le dice. Toph se sonroja furiosamente. Luego se separa de él bruscamente, tirándolo al suelo.

—No me toques—amenaza. Sokka se levanta y asiente intimidado.

Aang suspira.—Oye, enserio. Muchas gracias. Me quitaste un peso de encima—.

Toph chasquea la lengua.

—Ey, Sokka. ¿Puedo visitar a tu hermana?—pregunta.

Sokka sonríe:—Claro, amigo. Vamos—él se detiene—Toph, ¿quieres venir?—ésta niega apenada.

—No gracias. Creo que me llaman del periódico escolar, los veo luego—ella se aleja. Aang sonríe.

—¡Hasta pronto!—.

—Vamos—se lo arrastra Sokka.

Al llegar a la enfermería, Aang ya tenía un chocolate para Katara, demostrándole que quiere ser su amigo.

Se acerca a ella y la observa detenidamente. Se encontraba inconsciente, pálida, con los labios resecos y su cabello, antes castaño, sin brillo ni vida. Sokka le tomó la mano.

—Hola, pececita—le dice, haciendo mención de su apodo—¿Cómo estás? Espero que bien, pues traje a un amigo que se moría por conocerte. Jajaja… parece que ahora todo está al revés, ¿no?—le acaricia la mano, observando su palidez.

Aang se mete las manos en los bolsillos, entristecido.

—H-hola... K-Katara… es un gusto conocerte. ¿Sabes? Cuando te vi en la clase de física, me llamaste la atención con tus ojos. Nunca vi color tan azul y quería conocerte, por eso no me quejé cuando me asignaron tu compañero. Lástima que nunca oí tu respuesta ante eso, porque me hubiera encantado. E-Espero nos llevemos bien, porque… adoro… hacer… amigos…—declaró, con un nudo en la garganta. Le partía el corazón verla tan quieta, hasta se le destrozaba al verle un bulto en el cuello. El caramelo…

—Disculpa, Sokka. ¿Le quitarán eso?—señala Aang. Sokka lo mira, pero antes de contestar entra la enfermera.

—¿Tu eres el hermano de la señorita, cierto?—él asiente—El director me acaba de decir que llevaremos a tu hermana al hospital, necesitamos recurrir a una cirugía, si no queremos que pierda el poco oxígeno que le queda—anuncia, reseca.

Sokka y Aang se miran, tristes.

—Pero… ¿eso no me costaría mucho?—dice el moreno.

—Me temo que sí—responde la enfermera.

De pronto, al ver a su amigo triste, a Aang se le ocurre una idea. Por tu amistad, Katara.

—¿Qué tal si yo pago la cirugía?—agrega Aang, entusiasmado.

Sokka niega con la cabeza:—No Aang, no podría…—.

—Déjame hacerlo. Mi mamá me dejó todo su dinero. Soy rico, por así decir—Aang se encogió de hombros.

—Gracias—dice Sokka, a punto de llorar. Aang sonríe.

—Bueno, retírense a sus clases, por favor. Nosotros llevaremos a la señorita al hospital. ¿Me dejaría su número, señor?—pidió la enfermera. Sokka buscó en sus bolsillos y encontró un arrugado papel, Aang le tendió un bolígrafo y Sokka escribió su número telefónico en el papelito, entregándoselo a la enfermera.

—Gracias, lo comunicaremos para que vaya al hospital—la enfermera los sacó del lugar y ellos se miraron.

Suspiraron y se dirigieron a sus clases.

Tranquila hermanita, te prometo que estarás bien…—pensaba Sokka.

Mientras, Aang sonrió, recordando los curiosos ojos de Katara.—Sé que no te conozco bien, pero prometo, que te ayudaré, no lo dudes.


Asklshfkdfh, hermoso *-*

¿No les parece tierno? ¡El Aang, dulce, tierno, amigable, alegre y bello volvió para voltear de cabeza mi fic!(?) jijijiji :3

Desde aquí comienza la aventura. Dos amigos se encargarán de salvar a Katara, mientras una arpía desespera a su novio. Una gótica no se esperará la travesía que se le vendrá encima y nuestra Katara buscará la salida de ese infierno en el que está. ¿Qué le esperan a nuestros protagonistas?(?) (Éste párrafo parece tráiler de película)

Lamento enserio haberme tardado en actualizar esto, pero es difícil cambiar la trama de un libro, porque jode bastante, enserio. Perdón si dije una palabrota (yo no soy así, mis manos actúan solas(?)) pero me tardé como una semana completa en actualizar y estoy cansada, adormilada y quiero café(?)

Espero les haya gustado porque ahora empezaré a traducir y editar la aparición de nuestra linda Katara, la cual le esperará una aventura más rara… osea hellou(?)

Ah, y ¿no han visto el nuevo fic de Nefertari: "Avatar: Destinos"? ¡Está buenísimo! Cambió un poco la trama original haciéndolo ligeramente AU pero… ¡ya la conocen! Hasta si Nefertari camina, no emociona si camina como Katara. Su manos son mágicas al escribir *-*(?)

¿Y tampoco han visto "Dulce Venganza" de katitabender y "Enamorándome de una ciega" de Maidijunior? Ustedes si son, ¡están geniales esos fics! El primero es Tokka (Tokka… *baba*) y el segundo, aunque Toko (Toko… *baba*), ¡están muy buenos!

Me encanta el primero, se trata de Toph vengándose de Sokka xD y me atrae tanto el segundo, se trata de Zuko (Zuko… *-*) luchando por poner a salvo a Toph. Hasta la autora me metió en el fic! (Nieve… ¡yo! :3) ¡Pásense a leer los 3 fics! ¡Estan para babear! *baba* xD

Se despide, muerta de sueño…

Nie~

P.D: Aquí Toph, comerá mucho, más no perderá su ternura y lindura física *-*

xD