Ghost Girl
Disclaimer: La saga Ghostgirl es de Tonya Hurley y ATLA de Mike y Bryan. Lástima que no me pertenezcan. ¬¬ (waaaaaaaaa, equisdé equisdé(?))
Notitaaaa x3: Aquí Katara aprenderá que no se necesita estar muerta para realizar su misión. (?)
¡Lamento la tardanza! Yo creía que ya había subido este cap xD
Capítulo 10.|Aprender
¿Por qué siempre me siento invisible, invisible?
—Skylar Grey, Invisible
…
El tiempo de prórroga "paciencia con la chica nueva" se agotaba, y Katara sabía que debía ponerse con el programa. Pero ¿qué era exactamente el programa? Había estado demasiado concentrada en sus cosas, y no tenía ni idea. De regreso en Muertología, la clase del profesor Iroh Brain había empezado y Katara llegaba tarde, de nuevo. Se coló aprovechando que Iroh estaba de espaldas.
—Era tan joven—dijo el profesor, que se inclinó sobre el pupitre de Silent Smellerbee y la miró directamente a los ojos—El chico tenía toda la vida por delante…—continuó volviéndose hacia Pipsqueak.
—¿Cómo?—contestó Pipsqueak, que no podía oír lo que decía Iroh.
—La vida, para ellos, no había ni empezado—concluyó frunciendo el ceño a Kai y Kei— ¿No arranca siempre así el panegírico?—preguntó Iroh, que regresó a la pizarra mientras Smellerbee y los demás chicos asentían lentamente con la cabeza—Y sea quien sea el panegirista: cura, rabino, pastor, padre, hijo, profesor, amigo… quien sea—dijo—…acierta, naturalmente. Morir en la adolescencia es más que triste. Es trágico. Pero no por las razones que ellos creen—.
Piccolo Yue le echó a Katara una mirada de reproche mientras ésta serpenteaba por el perímetro del aula, tratando de evitar que la pillara el profesor Iroh. Sabía que
Katara, más que nadie, necesitaba escuchar esa lección en particular.
—Desde luego. Nadie se lo creería si supiera que hay que seguir yendo al instituto—dijo Jet muerto de risa. Mai lo miró enfadada, y él se calló al instante.
—Muy bien, Jet—empezó a decir el profesor Iroh, mientras Jet le hacía caras a
Mai y ella lo ignoraba—La razón de que haya que ir al instituto, incluso después de muerto, no es sólo para aprender sobre la vida después de la muerte, tal y como describe la charla de orientación—dijo el profesor a los confundidos estudiantes—Es para aprender lo que no tuvimos oportunidad de aprender en vida—.
—¿Y qué es?—preguntó Katara un instante después de haber conseguido sentarse en la silla que permanecía desocupada junto a Yue. Mai la miró enfurecida.
—Pues varía con cada persona, señorita Water—dijo Iroh, ajeno a su tardanza. Cero-uno para Katara—Es algo que debe averiguar cada uno. Verán, los bebés y los niños son demasiado pequeños como para haber cometido equivocaciones graves, y la gente mayor vive lo suficiente como para aprender de los suyos e incluso para corregirlos—sermoneó el profesor, más como un predicador que un profesor—Pero los adolescentes, como ustedes, sólo viven para el momento, y a menudo actúan por egoísmo, impulsivamente y con graves consecuencias para ellos mismos o los demás—.
—Y que lo diga—dijo Yue a la vez que el silbido que emanaba de su garganta ganaba intensidad.
A fin de recalcar sus palabras, Iroh sondeó a la clase sobre el que debiera de haber sido un tema muy delicado.
—Los que echen de menos a su familia que levanten la mano, por favor—solicitó.
Yue, sorbiendo su nariz levantó la mano. Pipsqueak, Jet, Song, y los demás se miraron unos a otros y sacudieron la cabeza, las manos pegadas a los costados. Katara ahora que lo pensaba, extrañaba mucho a su madre, padre y abuela. Con nostalgia levantó la mano.
—Esto—dijo Iroh—No es más que una prolongación a sus estados naturales. No les prestaban atención, ni a ellos ni a sus deseos, cuando estaban vivos. Es lo que les… "arruinó", por decirlo de alguna manera, lo que permanece con ustedes aquí y necesitan afrontar—.
Katara no lograba comprender, pero concluyó que ese vacío de índole familiar podía tener tanto de bendición como de maldición. Sinceramente, no podía tolerar mayor apego a su vida que el que ya soportaba.
—Entonces ¿estar aquí es una forma de castigo?—preguntó Katara—¿Se trata de eso?—no cabía a entender, si estaba en coma, ¿Por qué seguía aquí?
—De ninguna manera—recalcó Iroh—Se les ha dado una oportunidad. La asignatura de Muertología es su segunda y, ojo al dato, última oportunidad de comprender lo que les ha pasado y por qué, y de aprender a aceptarlo—advirtió el profesor de camino a la pizarra—De aceptar la muerte y, sobre todo, de aceptarse ustedes mismos. Una vez lograda esa aceptación, alcanzarán la resolución, y con ella obtendrán el descanso, la paz y…—.
—¡La graduación!—dijo Pipsqueak en un alarido, blandiendo sus "cuernos rockeros" sobre la cabeza.
—Exacto—dijo Iroh.
—¿Graduación?—pensó Katara asombrada. Pero si ni siquiera tenía vestido para la ocasión.
—Lo más importante de todo el proceso es que se necesitarán unos a otros para conseguirlo. Es la razón que estén juntos en esta clase. La cadena sólo puede resistir lo que resista el eslabón más débil—dijo Iroh.
Tan pronto hizo el profesor hizo mención del "eslabón más débil", los ojos de Katara escrutaron la clase entera por si detectaban a alguien acusándola en silencio. Sólo Mai aparecía con la mirada fija en ella.
Iroh Brain tiró bruscamente de una tira que pendía de la pizarra, haciendo que se enrollara de sopetón un mapa de Mesopotamia y quedara a la vista lo que parecía ser una lista de instrucciones escrita sobre el tablero.
—Ya saben qué hay que hacer—continuó Iroh, sustituyendo el tono de predicador por el de experto en charlas de motivación—Aquí tienen el cómo—.
Empezó a leer la lista, subrayando con el puntero cada palabra y cada línea que aparecían escritas en la pizarra mientras leía.
1. Admitimos que no controlábamos nuestros impulsos egoístas y que, por esa razón, morimos.
2. Aprendimos a tener fe en que un poder superior podía restituirnos.
3. Decidimos dar un vuelco a nuestra voluntad y a nuestra vida.
4. Realizamos un gran inventario documental y moral de nosotros mismos.
5. Admitimos ante nosotros mismos y los demás que la naturaleza precisa de nuestras faltas.
6. Expresamos nuestra absoluta disposición a erradicar por completo dichos defectos de carácter.
7. Pedimos con humildad librarnos de nuestros defectos.
8. Elaboramos una lista de todas las personas a las que hicimos daño, y expresamos nuestro deseo de pedirles el perdón.
9. Desagraviamos personalmente a dichas personas siempre que nos fue posible, salvo cuando el desagravio supusiera un agravio para ellas u otras personas.
10. Continuamos haciendo un inventario y reconocemos cada uno de nuestros errores.
11. Nos empleamos a fondo en mejorar el contacto consciente entre nosotros y en comprender nuestros dotes especiales.
12. Tratamos de tener presente este mensaje y poner en práctica estos principios en todos nuestros quehaceres, entre ellos la unión de nuestros esfuerzos para salvar nuestra casa y a nosotros mismos.
Todos miraron los doce pasos como si estuvieran escritos con jeroglíficos. Katara sintió su corazón —aún dormido— encogerse, como si esos doce pasos tuviera que ponerlos todos en práctica. Suspiró con la mano en su pecho y se repitió mentalmente: "Ponerlos en práctica, aunque estés en coma".
—¡Vamos, chicos, tampoco es para tanto! En resumidas cuentas se trata de admitir la razón por la que murieron, aceptar que fue responsabilidad suya, y averiguar qué pueden hacer para cambiar y eliminar sus defectos o, como dice el programa, su adicción. Si consiguen admitir sus errores ante los compañeros, y más aún, si consiguen admitirlos ante ustedes mismos, ¡entonces podrán hacerlos con un billete de ida a un Lugar Mejor! En definitiva, esta clase sirve de rehabilitación para alcanzar la resolución—dijo Iroh, tratando de animar a su equipo. Rió y se acarició la panza, en gesto de alegría hacia sus alumnos.
Nada de aquello logró tocar la fibra sensible de Katara.
—¿Qué tal si sacan sus Muertarios e iniciamos nuestro viaje a ese lugar al que a mí me gusta llamar éxito?—dijo Iroh con entusiasmo.
Ponerse en pie y admitir tus faltas delante de toda la clase ya era de por sí bastante duro, pero leer en alto los más íntimos y oscuros pensamientos recogidos en tu Muertario personal era especialmente humillante, incluso para un chico muerto.
—Anda, Pips, ¿por qué no empiezas tú?—sugirió Iroh, frotando su panza con una mano y haciendo señales de apoyo con la otra mano.
Metal Pipsqueak sacó su Muertario del bolsillo y arrastró los pies hasta la pizarra.
—Hola, soy Pipsqueak, Metal Pipsqueak, y adoro la música—dijo sin ningún entusiasmo, obviamente sólo para complacer a Iroh.
—Hola, Pipsqueak—coreó la clase con el mismo ardor.
—Me gustaría compartir con ustedes unas palabras sabias e inspiradas que me acompañan allá donde voy—él se aclaró la garganta, consultó brevemente su
Muertario con gesto grave, levantó la vista y recitó el apunte de memoria con mucho sentimiento.
Back in black
I hit the sack
I've been too long I'm glad to be back
Yes, I'm let loose
From the noose
That's kept me hanging about
I've been looking at the sky
'Cause it's getting' me high
Forget the hearse 'cause I never die
I got nine lives
Cat's eyes
Abusin' every one of them and running wild.
(Regreso de negro / Me desconecté / Demasiado tiempo ha pasado, me alegra volver / Sí, ya me he librado / De la soga / Que me ha tenido por ahí colgado / No dejo de mirar al cielo/ Porque me pone a cien / Olvida el coche fúnebre que yo no moriré jamás / Tengo nueve vidas / Ojos de gato / Agoto cada una de ellas y vivo a mis anchas.)
—Pipsqueak, eso es una canción—dijo DJ, razonando—No una observación personal—.
—La música es… era, mi vida—confesó—Claro que es personal. Me habla—.
—Ése es el problema, Pips, que vivías por y para ella. Pero ya no estamos vivos—dijo
Kei, serio.
—¿Y qué problema hay con querer aferrarse a lo que amas, a la razón de tu vida?—preguntó Pipsqueak a la defensiva.
—Y razón de tu muerte, Pips. La música te mató, ¿Lo has olvidado?—dijo Kai.
—La música es una asesina—dijo DeadHead Jet con desgana.
—No, su amor por la música es el asesino—intervino Call Me Song.
—¿Y qué? ¿Por qué voy a renunciar a algo que amo tanto que hasta morí por ello?—preguntó Pipsqueak.
—¿Y no será que no es cuestión de renunciar a nada?—preguntó Katara retóricamente.
—Exacto, joder. Me importa una mierda cruzar al otro lado y hallar soluciones si ello supone tener que renunciar a mi música—dijo él con terquedad.
Con toda la clase sumida ya en una acalorada discusión, Yue aprovechó la ocasión y le dio un codazo suave a Katara.
—¿Dónde estabas?—le susurró, mientras Metal Pipsqueak seguía despotricando.
—Oh, mi auto se quedó estancado—dijo Katara con una mueca.
—Katara, por favor no otra vez…—se quejó Yue.
—¿Les importaría compartir su conservación con el resto de la clase?—el profesor Iroh, perturbado por la charla paralela de Katara y Yue, formuló la vieja pregunta del millón.
—¿Por qué no me sale a mí ninguno de esos trucos?—espetó Katara para sorpresa de todos, ella incluida. El Baile de Otoño estaba a semanas vista y el reloj seguía avanzando. Sentía la presión.
El profesor Iroh se giró en redondo, un tanto sorprendido de que Katara hubiese hablado en lugar de callarse, como él pretendía.
—¿Qué trucos?—le preguntó a Katara, curioso.
—Pues los trucos esos de la Guía del Muerto Perfecto. Es que no doy ni una—contestó.
—¡Qué raro!—dijo Mai sarcásticamente, riendo entre dientes.
—Silencio, Mai—ordenó Iroh con un tono serio inesperado en tan emotiva sesión—
Los demás han tenido su periodo de adaptación ¿verdad? Pues bien, ella apenas acaba de empezar—dijo el profesor, meditando con gravedad sobre el comentario de Katara— Y ya que hablamos de "periodos", quizá sean la mejor forma de explicarlo—continuó crípticamente.
Jet, Pipsqueak y DJ reaccionaron con risitas a la palabra "periodo".
—La mente y el cuerpo maduran a distinto ritmo. Sobre todo entre los adolescentes, ¿me equivoco, caballeros?—preguntó el profesor a la vez que Pipsqueak, Jet, DJ y los demás refrenaban de forma instantánea sus risas con toses apuradas. Logrado su objetivo, Iroh continuó: —Sólo porque el cuerpo esté programado hormonalmente para el primer peri… esto, para la primera menstruación, es decir, el hecho de estar físicamente capacitada para la reproducción a partir de determinada edad no implica que estés emocional o psicológicamente preparada para ello. En otras palabras, tu cuerpo es el de una mujer, pero sigue gobernado por la mente de una niña—.
Llegados a este punto, todos empezaban a sentirse algo incómodos ante la profundidad y lo detallado de la lección de Iroh.
Yue intervino entonces de manera inesperada.
—Lo que dice—aclaró Yue—Es que estar muerta no significa a la fuerza que estés preparada para renunciar a la vida. Mentalmente no te has desconectado—Katara la miró.
—Y hasta que así sea—aconsejó Iroh—No podrás ejercer tus poderes plena o correctamente, lo que por otra parte es esencial para cruzar al otro lado. Es más, intentarlo puede llegar a ser peligroso para ti… y para los demás—.
—¿Así que tengo que estar "mentalmente muerta" aunque esté en coma, para que me funcionen trucos como la posesión?—preguntó Katara con ingenuidad.
La clase entera tragó saliva cuando Katara pronunció la palabra que empieza por
"pe".
—Te crees demasiado buena para estar en coma, ¿eh?—arremetió Mai, entornando los ojos como un matón a punto de liarse a puñetazos.
—No estamos en clase de cine, Katara—dijo el profesor Iroh, visiblemente enojado.
Katara se mostró confundida a la vez que el profesor Iroh empezaba a escribir en la pizarra.
—Yo no enseño posesión, porque apropiarse del cuerpo de una persona viva va en contra del fin último de la aceptación, que es lo que aquí tratamos de conseguir juntos—el profesor continuó apuntando de nuevo hacia los doce pasos de la pizarra—Es la expresión máxima del egoísmo—.
Era evidente que Katara había tocado la fibra sensible de Iroh e, incluso, la de sus compañeros.
—Además, la posesión es imposible salvo en circunstancias extraordinarias—dijo Iroh, con la esperanza de desactivar la fascinación de Katara hacia el tema de manera similar a como lo haría un padre poco preparado enfrentándose al tema del sexo.
—¿Imposible?—preguntó Katara, mientras en sus ojos se apagaba el último brillo de esperanza.
—Se necesita un huésped bien dispuesto, y nadie puede vernos, de modo que ni siquiera es una opción. Tiene que ser consensuado—respondió, tratando de poner punto final al asunto.
—Consensuado. Tiene sentido—murmuró Katara, recordando la lidia con Suki en Educación Vial—Entonces, ¿Te tiene que ver para que consienta ser poseída?—recapituló Katara. Su amiga Toph era ahora, la única en sus pensamientos.
El timbre no pudo sonar más a tiempo para el profesor Iroh mientras la clase se dispersaba.
—Sólo una cosa más. Recuerden que esta noche van a enseñar la casa. Esta noche, chicos. ¡Necesitan esa casa tanto como el alma del cuerpo!—gritó el profesor Iroh mientras la clase se dispersaba.
Katara se demoró, ensimismada, tratando de sacar algo en claro de todo aquello. Al pasar junto a la mesa de Iroh, éste la detuvo.
—Usted ha dicho que nadie puede vernos—inquirió Katara, mirándolo fijamente.
Iroh suspiró: —Katara, ¿es que eres visible para alguien?—preguntó.
Katara bajó la mirada.
—Katara, escucha: Es imposible que alguien nos vea, por eso digo que la posesión es arriesgada e imposible. Si lograras hacerla, puedes entrar en el riesgo de quedarte en ese cuerpo para siempre y no poder volver a la vida. Sé que estás en coma, y te deseo mucha suerte para que despiertes, pero si no dejas a un lado tu egoísmo, las cosas no saldrán bien—el suspiró—Y si eres visible para alguien, es porque al nacer tú, tienes una conexión con esa persona—.
Iroh se levantó de su asiento y se disponía a irse, cuando Katara lo detuvo: —Disculpe, pero… ¿Cómo sabe que estoy en coma?—preguntó.
Iroh la miró sonriente: —Porque la misión que tienes en la vida es clara, Katara. Recuerda, ayúdanos a salvar la casa y tu misión se hará más fácil de alcanzar. Y yo sé eso porque tu corazón está conectado a tu alma, eso significa que tienes muchas cosas por resolver que la muerte no ayudará—.
Katara se encajó su Muertario bajo el brazo, dio media vuelta, pero antes, le dijo al profesor: —Gracias, y disculpe mi egoísmo. Oh y, nadie me puede ver, que yo sepa—salió de clase, con la expresión "bien dispuesta" resonando en su mente.
¡Holitaaaas! Espero les haya gustado, porque la cosa vendrá fuerte.
¡Ñañañañañañaaaaaa! Sé que han estado pidiendo un cap con puro Aang, pero he estado ocupadita, así que cuando termine el cap 11, les doy uno con Aang, i promise :3
Ahora dice Bye:
Nie~
