Bueno acá les dejo otro capítulo, espero que les guste, muchas gracias por los comentarios. Para no repetir tantas veces los nombres de los personajes, pasare algunas veces a llamar respectivamente a Emma y Regina del futuro EF y RF, para que no se genere una confusión. Si no les gusta eso u otra cosa, por favor comenten que trataré de mejorarlo. Besos :)
Unos ojos azul-verdes se abrieron lentamente acostumbrándose a la luz de lugar. Emma se incorporó y miro hacia los costados, la habitación le parecía familiar, era como la de Henry, salvo que no lucía como ella, era de alguien adulto.
Se pasó la mano por el cabello y cuando su mano toco su nuca, sintió un dolor intenso y dijo:
- Pero que demonio me paso? –Y ahí recordó todo como en un flashback. Estar en la barrera, que Gold no pudiera debilitarla. A Regina y ella tomándose de las manos y rompiendo el hechizo, buscando a los demás por todos lados y dirigiéndose a la mansión de Regina y…y…encontrándose con otras versiones de sí mismas en una situación bastante vergonzosa e íntima. Recordar eso último la hizo sonrojar.
- Que bueno que ya se despertó Emma, como se encuentra? –Escucho decir a una voz que provenía de la puerta de la habitación, no necesitaba levantar la vista para averiguar de quién se trataba, Regina.
- Bien Regina, gracias. –Mientras le contestaba no podía sostenerle la mirada sin sonrojar, y como poder después de lo que había visto? –En donde estamos ahora?
- En mi casa como puede ver, en la habitación de Henry.
- Sabes a lo que me refiero Regina, no al lugar sino el tiempo.
- Vos no preguntaste eso querida. –Le dijo dándole una sonrisa burlona, al parecer los viejos hábitos nunca se van del todo –Pero te contestaré, al parecer estamos en el año 2031.
- Y sabes algo de Henry? Lo has visto?
- No. No he podido hablar con ninguna de ellas aún, acordamos hacerlo cuando despertaras. Pero seguramente él debe estar bien.
- Esta bien, eso espero. Hacía mucho tiempo que estaba inconsciente?
- Más o menos una media hora.
- Uf sí que me golpee fuerte, y como para no con lo que vimos…
- Si, ni me lo menciones.
En eso fueron interrumpidas por un golpe en la puerta.
- Se puede? –Dijo (RF) asomando la cabeza por la puerta.
- Si, adelante. –Le contesto Regina.
-Quería saber si necesitas algo. Oh, hola Emma, como te encuentras? – (RF)
- Mm hola, bien gracias.
Aquella mujer que tenía enfrente era igual a la Regina que tenía al lado, pero había algo que la diferencia. Que se notaba relajada y feliz, ella pocas veces había podido ver esa faceta de la morena, y solo era cuando estaba con Henry. Pero esa otra mujer parecía estarlo por completo, como si por fin había alcanzado tener su propia final feliz que tanto añoraba.
- También venía a decirles que no tenemos mucho tiempo para hablar, así que si me quieren acompañar al despacho, que con Emma queremos ponerlas al tanto de todo en cuanto antes.
Ambas mujeres asintieron y siguieron a la morena mayor por las escaleras hasta el despacho. Allí se encontraba la otra Emma sentada en el sillón leyendo unos documentos, que se levantó en el instante en que cruzaron la puerta para recibirlas y le tendió la mano a cada una, dándoles una pequeña y tímida sonrisa.
- Siéntense, quieren algo de beber? Seguro que no les vendría mal tomar unas cuantas copas de las famosas sidras de Regina, que además de ser ricas, son algo fuertes. –(EF)
- Por mí no se preocupe Señorita Swan, no necesito tomar nada para relajarme ni soportar algo. No sé si pueda decir lo mismo de su tocaya, ud sabrá. Queríamos hablar, bueno aquí estamos, hablemos. –Dijo secamente Regina.
Emma le iba a responder, pero no alcanzó a abrir los labios, que su versión mayor la corto, dedicándole una mirada de "mejor no te metas en ese terreno"- Así que desistió de hablar.
- Bueno como ya saben estamos a 18 años de su presente, y obviamente nada es lo mismo, por eso necesitamos ponerlas al corriente de todo lo más básico antes de que sea la hora. –Dijo (RF)
- Esta bien, a eso lo entiendo, pero por que la prisa, que acaso sucede algo malo? –Le pregunto Emma.
- No Emma, solo hay cosas de las que se tiene que enterar, que les van a sorprender y es mejor estar preparadas, nada les va a ser fácil. –(RF)
- Y de qué cosas nos tiene que advertir –Le espeto Regina a su otro yo.
La morena más adulta volvió a hablar: -Verán, cuando nos hicimos pareja y posteriormente nos casamos, formamos con Henry nuestra familia, pero como toda familia en donde hay amor, se agranda, en la nuestra eso sucedió.
- Dime que estas bromeando no? Que han decidido comprar o adoptar un perro o un gato y que no paso lo que estoy pensando con la Señorita Swan. –Dijo Regina en un tono de voz alto.
- Que? Acaso no podrían ser más claras por favor, que no comprendo. –Dijo Emma un poco desorientada en la mini conversación que habían armado las dos morenas.
- Si, Regina, eso sucedió. Y para aclararte tu duda Emma sobre lo que estamos hablando, es sobre que hemos tenido más hijos aparte de Henry, cuatro niños más para ser exactas. Tres niñas y un niño.
