Perdonen que no he actualizado la historia rápidamente, es que he tenido muchos exámenes en la escuela, y no he hecho tiempo para subir el capítulo, debo decir que el quinto año de colegio no es nada fácil :/ . De ahora en más verán la interacción entre la futura familia Swan-Queen y nuestras queridas damas, así que como les digo siempre, espero que les guste el capítulo y comente, que tendré en cuenta sus opiniones y mejoraré lo que pueda, espero que estén bien. Besos :)
Al entrar a la casa, se dirigieron a la cocina, y encontraron a la Regina más grande, preparando lo que parecía ser la merienda de los chicos y llevándola al comedor. En la mesa, había mucha comida, entre masitas con chips de chocolate, tartas de manzanas, magdalenas, garras de oso, y lo que parecía ser chocolate caliente.
Ambas no sabían que hacer, estar ahí era extraño. Emma pareció cansarse de estar parada, por lo que se sentó en una de las sillas. Mientras que Regina solo observaba a su otro yo, realizar su labor.
En eso, se escuchó abrir la puerta del frente, seguidos por unos pasos.
- Espera que mamá lo descubra Alex, y ni que hablar de que te mandaron a detención de nuevo, es la tercera vez en el mes, más tus calificaciones, no puedes seguir así…
- Mira Charlotte, respeto que a ti te guste ir a la escuela, y que estés acostumbrada a sacarte puros dieces, porque eres la niña perfecta de la clase y en todo, pero yo no soy así, así que déjame hacer mi vida, a parte, ya la tengo a mamá y a ma para que me lo recuerden constantemente, como para que tú me lo digas.
- oye, yo solo te lo estoy diciendo para tu propio bien, para que te des cuenta que no te sirve de nada todo lo que estás haciendo, solo logras estar mal y poner mal a nuestras madres.
- Así que ahora la culpable de su infelicidad soy yo eh? Muchas gracias Charlotte, me encantaría tener diez hermanas más como tú.
- Oigan, no peleen, no van a solucionar nada de esa forma. – Le dijo Logan mientras se sacaba su abrigo y estaba por sacarse sus zapatillas mojadas por la nieve.
- Tú no te metas Logan.-Le dijo una enojada Alex. –Que ya todos sabemos quién es tu hermana favorita, y cabe recalcar que obviamente no soy yo.
- Sabes que eso no es cierto, Alex, yo las quiero a las tres por igual. Solo me llevo mejor con ella porque pasamos más tiempo juntos, nada más. –Le dijo tímidamente a su hermana.
- Ahórratelo. –Le dijo Alex.
Mientras ellos tenían su alegre charla fraterna, la Emma más grande entró por puerta, seguida por la pequeña Joey, quién corría al interior de la casa, y paso por al lado de su madre rápido.
- Joey, mira tus botas, están llenas de barro, y estas corriendo, sabes que a mamá no le gusta eso, acuérdate de lo que te dijo, la harás enfadar. – Le dijo Charlotte a su pequeña hermana.
A la pequeña se le fue la alegría y sonrisa enorme con la que había entrado, y solo asintió a lo que su hermana mayor le decía, y comenzó a sacarse rápida y torpemente sus botas.
- Oye, no te molestes con ella solo porque estas enfadada, deja que se divierta, por lo menos ellas sabe lo que eso significa. –Le espeto mordazmente Alex a su hermana.
En el momento que la chica más grande hizo amague de que le iba a contestar, EF vio que era hora de intervenir, porque de lo contrario esa discusión no terminaría para nada bien.
- Oigan uds dos terminen de pelear, todos termine de colgar sus abrigos y sacarse sus zapatillas mojadas, vayan a cambiarse y bajen que como les dije en el auto, necesitamos hablar de algo importante que ha ocurrido y les concierte a todos estar al tanto.
Los cuatro chicos solo asintieron, terminaron de colocar sus cosas en el guardarropa. Y subieron por la escalera lentamente.
Ambas mujeres jóvenes se miraban entre sí, y a la mujer que tenían enfrente, la cual no parecía para nada sorprendida en cuanto a la "conversación" que se libraba afuera, solo a unos pasos de ahí.
La Emma más grande entro a la cocina, y se dejó caer pesadamente enfrente de su joven yo.
- Llegó tarde a la escuela, se saltó la clase y la mandaron a detención, otra vez no? –Le dijo RF a su esposa, mientras sacaba unos brownies del horno y los colocaba en la bandeja junto con las magdalenas.
- Sí, pero esta vez esa no es toda la cuestión, si no que pidió ir al baño en la clase de matemática, el profesor le dijo que sí, pero como queda muy lejos de su aula, se teletransportó en medio de la clase.
- Que hizo qué? –Le dijo RF ahora si mirándola. En ese momento lucía como la Regina más joven, seria.
- Como oíste, se teletransportó, el mismo directo me lo dijo. –Le contestó EF, suspiró. –No sé qué haremos con ella, Gina, me preocupa mucho que tome la magia como un juego, últimamente la emplea para todo, hasta para la cosa más pequeña e insignificante.
- Estará bien cariño, hablaremos con ella, aparte sabe muy bien que con la magia no sé juega, tiene dos grandes ejemplos como para saber que no es correcto. –Le dijo RF, mientras se acercaba, y la abrazaba. –Ya lo solucionaremos, ella nunca haría nada malo, porque pese a su rebeldía es una buena chica.
- Sí, lo sé…. –Le contestó EF.
Se abrazaron unos segundos más y culminaron su abrazo con un pequeño beso. Estaban tan sumergidas en su propia burbuja, que no habían reparado en sus jóvenes versiones, quiénes mientras ellas estaban así, las miraban sorprendidas y avergonzadas.
Antes de que alguna de las cuatro pudiera hablar, se escucharon unas voces en la planta alta.
- A ver quién llega primero a la cocina –Se escuchó que decía la pequeña Joey. –Alcánzame si puedes.
- Uff ya veremos…-Dijo Alex.
Y unos segundos después se escucharon unas fuertes risas.
- No vale que me hagas cosquillas Alex- Dijo una risueña Joey. –Sabes que son mi debilidad.
- Lo sé por eso lo hago. –Le contesto tiernamente a su pequeña hermana, mientras le sacaba la lengua.
- Jaja no hablo más contigo.
- Esta bien, ya veremos si piensas lo mismo cuando a la noche en tu habitación, debajo de tu cama se esconda el monstruo de las cosquillas y espere que estés dormida y te ataque.
- Oye, Lex, sabes que ya estoy grande para esas cosas. Jaja
- Nunca para mí serás demasiado grande Jo.
Emma y Regina escuchaban atentamente la conversación que se estaba dando entre ambas chicas, era muy distinta a la conversación que Alex había tenido con su hermana mayor tan solo unos minutos atrás, por la dulzura y alegría que le hablaba a la pequeña, parecía ser que la amaba mucho y les gustabas compartir mucho tiempo juntas.
En eso se abrió la puerta de la cocina y revelo la presencia de ambas chicas. Al notar a Emma y Regina, ambas quedaron sorprendidas.
Alex era exactamente como había dicho la Emma más grande, una versión en miniatura de Regina. Tez oliva, ojos marrones chocolate, cuerpo pequeño y esculpido, toda una bella joven. No se podía verle todo su cabello porque lo tenía resguardado en un gorro tejido, pero un mechón rebelde de su flequillo se podía apreciar, era negro azabache.
Joey era de pequeña estatura, ojos verdes azulados, cabello marrón claro y corto, tez blanca, y una expresión tierna, tal como tenía Henry a su edad.
Regina pensó que era una pequeña niña hermosa, y esa expresión tierna en su rostro, era igual que la que tenía Henry, quién la había sacado de Emma. Obviamente que ella no pensaba que Emma era tierna, solo la expresión que le había dado a Henry, nada más. Y no podía negar que la otra muchacha sería su hija, se le asemejaba en sus años de joven, teniendo el toque característico de despreocupación de la rubia. Sus pensamientos fueron interrumpidos por su otro yo.
- Alex, cariño, porque no vas por tus hermanos y les dicen que bajen rápidamente que necesitamos hablar?
A lo que la chica solo asintió y salió por la puerta.
- Hola mamá. –Le dijo Joey a su madre, mientras la abrazaba y le daba un beso.
- Hola cariño, como ha sido tú día? –Le dijo RF a su hija más pequeña, mientras le devolvía el beso y la estrechaba en sus brazos.
- Estuvo bien, la nona como siempre nos ha hecho hacer una pequeña pajarera.
Sin más la pequeña se sentó en frente de las dos mujeres más jóvenes y les dijo lo más naturalmente posible:
- Así que…ustedes vienen del pasado no?
- Si cariño le contestó. –Dulcemente Regina.
- Qué bueno! Y qué edad tengo en su tiempo?
- No querida, no has nacido aún –le contestó Regina.
- Ah, así que estas embarazada. –Le dijo Joey a Regina.
- No cariño, tampoco estoy embarazada.
- Bueno, pero por lo menos ya tienen a mis hermanos no?
- No cariño, tampoco tenemos a tus hermanos.
- Y por qué es eso? –Le peguntó Joey, se podía ver claramente que aquella pequeña compartía la misma energía que Henry a su edad, más las ganas de preguntar e investigar todo.
Regina no sabía cómo decirle a la niña que ellas no estaban juntas, ni siquiera que pensaba que era algo imposible que sucediera alguna vez, ellas se odiaban no? No? No podía contestarle, porque no quería hacerla sentir mal, aunque fuera una respuesta fácil, había algo que la detenía a hablar.
Al ver que Regina parecía sumergida en sus pensamientos, y no le contestaba a la pequeña, y esta seguía observando a la morena en espera de una respuesta, y conocía de sobra esa expresión que tenía en su rostro, de decisión, la misma que tenía Henry, por lo que sabía que no descansaría hasta cumplir con su cometido. Emma decidió contestarle.
- Mira nena, lo que sucede es que nosotras no estamos juntas y no nos llevamos de la misma manera que tus mamás, estamos muy lejos de eso, es algo muy complicado.
- Bueno a eso lo entiendo, pero que acaso no se aman? –Le dijo la pequeña con un pequeño seño, que aumentaba su seriedad tomada. –Mi mamá siempre me ha dicho, que ellas se amaban desde siempre, a pesar de que no se llevaban para nada bien, y Ma me lo ha confirmado y contado su historia desde el primer día en que se vieron.
Ambas quedaron shockeadas por la inesperada pregunta. Sus versiones mayores solo observaban la conversación que su pequeña hija tenía con sus otros yo, sin entrometerse, y como la niña estaban expectantes de la respuesta de esa pregunta, porque ellas sabían muy bien cuál tenía que ser la respuesta.
Antes que alguna contestará o la pequeña volviera a hablar, volvió a abrirse la puerta, entrando Alex seguida por sus hermanos, quienes como anteriormente sus hermanas, las miraron sorprendidos.
Charlotte, era alta, de cabello marrón claro largo, ojos marrones chocolate y tez blanca. Una exacta sincronía entre ambas. Y Logan, era alto, de cabello negro, tez blanca y ojos verdes azulados.
Charlotte se incorporó rápidamente de su estado, y saludo a su madre, y les dedico una sonrisa y un hola a las otras dos mujeres. Y su hermano repitió la misma acción.
- Creo que deberíamos ir al comedor para hablar más cómodamente, no te parece Gina? –Le dijo EF.
- Si, ahí está todo preparado para la merienda. –Le contestó RF. –Vamos?.
Los demás asintieron y salieron de la cocina, se dirigieron al comedor, y todos tomaron asiento.
- Bueno antes de hablar de lo obvio, quiero hablar de tu problema Alex. –Le dijo RF a su hija mediana. –Y como muy bien sabes, porque te lo he dicho muchas veces, no me gusta que andes con ese gorro todo el día en la casa, así que por favor quítatelo.
La pequeña morena miro a su madre, quién le hizo un gesto que prosiguiera a lo que le estaba indicando, y después miro a su hermana mayor, quién le devolvió la mirada, como diciéndole "lo que te espera". Y lentamente se sacó su gorro tejido.
- Alexandra, ahora mismos quiero que me explique qué significa eso! –Le dijo fuertemente, y enojada RF.
- Alex, pero que diablos te has hecho en el cabello?! –Le grito EF.
