Después de mucho al fin me hice tiempo de escribir un nuevo capítulo, espero que les guste y que dejen su opinión. Que estén bien, besos :)

Ya sin el gorro obstaculizando la vista hacia su cabello, se podía ver que era negro azabache hasta su mitad, ya que desde ahí hasta sus puntas, era de color azul y violeta, con leves tonos de color turquesa y rosado.

- Alexandra dime que significa esto ahora mismo! –le dijo RF a su hija.

- Y como pueden ver, me he teñido el cabello. –le contesto la chica a su madre en un susurro.

- Gracias por iluminarnos cariño, no nos habíamos dado cuenta. –le dijo burlonamente RF a su hija ante tal respuesta. –Dinos, hay algo más que debamos saber, no sé cómo un piercing en la lengua o en el ombligo, o algún tatuaje?

- No, sabes que no sería capaz de tales cosas.

- Lamento decirte Alex, que ya no sé qué eres capaz de hacer… -le contesto RF.

- A claro, si…, yo soy la mala ahora, porque me he teñido el cabello, y como nunca le dijeron en su tiempo nada a Ma que tiene su tatuaje en la muñeca eh?

- Alex, tu sabes muy bien que tu situación con la de tu madre es diferente. –le dijo RF ahora seriamente a su hija mediana. –Lamento decir que tu madre no tenía en ese momento a nadie que la guiara en su camino, pero tú, nos tienes a ambas para que te ayudemos a hacer lo correcto. Así que por lo tal, y ante todo lo ocurrido, no podrás hacer magia hasta que veamos que eres responsable y consiente de lo grande que es...

- Siempre es lo mismo, siempre soy yo la mala e imperfecta de todos, siento no poder ser la hija modelo como Charlotte, siendo arruinarles la vida. –les dijo Alex, mientras se disponía a subir a su cuarto.

- Alex, hey ven aquí sabes que eso no es cierto. Alex! –le gritaba EF mientras trataba de seguirla y quedando en la baranda de la escalera.

- No la sigas, sabes muy bien que en este momento no le hará caso a nadie, y mucho menos a nosotras. Dentro de un rato hablaré con ella. –le decía RF a su esposa.

En toda esa conversación, o pelea, tanto Regina, Emma como los tres chicos, miraban a las dos mujeres, sin decir una palabra.

- Mamá, puedo ir a ver como esta Lex? –le pregunto Joey a su morena madre.

- Si cariño, cuando terminemos de hablar.

- Esta bien –le contestó la pequeña.

- No está en su habitación ahora. –dijo en general Logan. –Está sentada debajo del manzano.

- Como sabes eso chico? –le dijo Emma sorprendida ante las palabras del chico.

- Es que Alex tiene un collar, y bueno, a través de mi magia, la de ella y como el collar es mágico puedo saber dónde está.

-Después podrás contarle mejor sobre eso cariño, ahora tenemos que hablar sobre lo importante. Como verán, tenemos de invitadas a nuestras versiones del pasado. –les dijo RF.

Los chicos miraron a las dos mujeres que tenían enfrente y les dedicaron una leve sonrisa, a las cuales ambas jóvenes mujeres se las devolvieron.

- Y bueno, como invitadas nuestras, tienen que tratarlas de la mejor manera, y ayudarlas en todo lo que ellas necesiten y hacerlas sentir a gusto en su estancia, quedo claro? –hablo después de unos minutos de silencio EF.

A lo que sus hijos asistieron a la petición y recomendación de su madre.

-Muchas gracias por recibirnos. –le dijo Regina dedicándoles una pequeña sonrisa. –Esperamos no causarles molestias.

Emma quedo mirando a Regina sorprendida, ya que solo contadas veces la había visto dedicarle a alguien una sonrisa franca, y hacer tal cosa, la rejuvenecía, dulcificaba y hasta embellecía más de lo que era.

- Si, como dijo Regina, les doy las gracias por dejarnos quedar con uds, y bueno, esperemos no terminar hechizarnos unos a otros, no? –les dijo en broma Emma a los demás.

Ninguno pareció agradarle tal comentario, a lo que Emma se aclaró la garganta nerviosamente, desvió la mirada y tomó un sorbo de agua de un vaso que había sobre la mesa.

Regina sonrió ante la incomodidad de la rubia, y les dijo: -Entiendan a la Señorita Swan, que no es muy buena con sus chistes. Espero que no sea demasiado pedir, su ayuda para poder volver a nuestro tiempo, tenemos seguramente a Henry preocupado esperándonos. Y los dos tortolitos "querrán por siempre encontrar" a su hija y el pequeño niño abandonado, estará esperando a la Señorita Swan para tener algo que no lo abandone en su vida y espero que no tenga que seguir robando nada para conseguir su atención en el futuro y ella quede "presa" de su encanto.

-Oye, pensé que ya habíamos dejado de lado el tema de mis padres, y por qué te diriges así de Neal, ni siquiera lo conoces… y que significa eso de presa?-le dijo Emma furiosa a Regina.

- Querida, no es necesario conocerlo para saber de su vida, sabiendo de quién proviene, todo sale a la vista.

- Uf porque hablo la perfecta en cuanto a la cuestión de heredar genes, acuérdate que ese de quién tanto hablas, es el padre de TU hijo, Henry.

- Se nota que se "robaron el corazón", por como lo defiendes, espero que no le pegue sus malas mañas de vago a Henry.

Las versiones más grandes de ambas las miraban sonrientes, tomadas de la mano. Y los chicos no sabían que hacer, ya que nunca habían visto a sus madres en esa situación.

-Se pelean ya como una pareja casada, te acuerdas de esa época nena? –le dijo Ef en un susurro el oído a su esposa.

-Sí, así comenzó todo, qué tiempos aquellos… -le contestó RF y le daba un tierno beso en la mejilla.

-Yo no lo quiero… -le dijo Emma a Regina.

- No necesita explicarme nada querida, no es como si estuviéramos en una relación o algo por el estilo.

Al escuchar esas palabras las mejillas de Emma se iluminaron y tomaron un color rosado. Cosa que no pasó desapercibida por las otras tres mujeres, y RF le apretó levemente la mano a su esposa, como gesto para que intercediera antes de que su yo más joven dijera algo fuerte, y la versión más joven de su esposa le respondiera, y las cosas no terminarían para nada bien.

- Bueno, ya nos pusimos al tanto de las cosas por el momento, así que chicos vayan a hacer lo que quieran después de merendar hasta que este la cena. –le dijo EF a sus tres hijos.

- Podrán hacer lo que desean después de hacer sus deberes, ya lo saben. –le contestó RF.

- Si, lo siento Gina, se me paso decir lo más importante. –le dijo EF a su esposa, mientras les guiñaba un ojo a sus hijos, y recibía un pequeño empujón en modo jocoso por parte de su esposa.

Los tres chicos se rieron y se sentaron en la mesa a tomar la merienda.

- Como les dijimos a los chicos, uds pueden hacer lo que quieran. Están en su casa. –les dijo RF.

- Te agradezco, y me sentiré obviamente como tal, no puedo decir lo mismo de la Señorita Swan.

Emma iba a decir algo, pero por segunda vez en el día, su yo mayor la calló con la mirada, a lo que esta solo revoleó los ojos. Se sentía asfixiada estando ahí, y camino hasta que se topó con la puerta del patio, y vio por el cristal de la puerta, a Alex sentada bajo el manzano de Regina, tal como había dicho Logan.

Había algo que la atraía a querer ir a hablar con la chica. Y se decidió seguir sus instintos, y se encamino hasta en donde se encontraba está sentada.

Ahora mirándola con más detenimiento y más relajada, podía apreciar mejor la figura de aquella chica, sin dudas era la hija de Regina. Tenía sus delicados rasgos y gran hermosura, porque pese a todo lo malo de Regina y sus constantes diferencias, no podía negar nunca, que era una hermosa mujer, la mujer más hermosa que había visto.

La chica la miro con sus ojos marrones y esa forma de mirar que te traspasaba el alma y te hacía sentir inferior e intimidado, otra cosa que compartía con Regina, su madre, lo único que parecía que había heredado de ella era su barbilla, como ella la había heredado de Snow. Qué raro sonaba todo eso.

- Puedo sentarme? –le pregunto a la chica, no quería que sintiera que la estaba invadiendo, no después de todo lo que le había pasado anteriormente.

- Claro, uno de es capaz de hacerlo que quiere no..? –le contesto Alex. –Bueno, los demás, ya que al parecer eso no se aplica a mí.

Ahora sabía que más había heredado de sí, su forma de ser tan liberal hasta se podía decir despreocupada, si, tenía que admitirlo, ella era así.

- Oye, chica, sé que no soy quién para aconsejarte, porque bueno, no soy un buen camino a seguir y mucho menos la madre del año, pero tus mamás se ve que te quieren mucho, y estoy segura de todo lo que te dicen y hacen es por tu bien.

- Ja te acabas de dar cuenta de lo que acabas de decir no? Te has tratado a ti, y a mi madre, como en segunda persona, siendo que en sí, son uds mismas… y sabes una cosa, hace años que no me llamabas chica, a mamá nunca le gustó mucho que nos dijeras así, pero es algo innato en ti, Henry siempre dijo que le decías así cuando lo conociste.

- Jaja me atrapaste, eres buena. Si, es que con el tema de ser madre no soy buena, no como quisiera, no le llego ni siquiera a la sombra de Regina.

- Si, eso siempre dices, que también sería buena siguiendo la línea de Sheriff de los Charming pero no es mi estilo, soy más de la magia. Y si te da un poco de consuelo, no lo haces mal en el futuro en esto de ser madre, no eres como mi mamá, pero eres una buena madre, que sé que es lo que te preocupa.

- Ja entonces eres más como Regina, no me extrañaba. Y gracias por decirlo.

- Si… de nada.

- Si no es mucho entrometerme, por que les has dicho eso de que siempre eres mala ?

- Porque siempre hago algo que lo arruina todo, o no alcanzo las expectativas que todos tienen sobre mí. La mayoría tiene miedo de como soy así, que me convierta en una versión pequeña de mi madre, la mini- Evil Queen. Todos esperan muchas cosas de mí. Soy la nieta de Snow White y el Príncipe Charming. La hija de la Salvadora, la Reina Malvada, del chico creyente, la hermana de la princesa perfecta, el pequeño príncipe y la pequeña princesa soñadora. Pero nunca nadie me ve lo que realmente soy. A Joey le perdonan sus torpezas, porque son solo eso, torpezas y según como lo ven todos no lo hace de mala, sino que es que lo heredo de su Ma, de ti. Charlotte nunca se equivoca, porque las princesas nunca se equivocan. Logan por sus problemas de concentración y leve dislexia. Y en cuanto a Henry nunca ha hecho nada malo, porque no está en su ser.

- Sé lo que se siente sentirse así. –le dijo Emma después de escuchar atentamente a la adolescente que hablaba con mucha tristeza en su voz. –Al momento en que Henry me encontró, ya esperaba que rompiera la maldición y que fuera una excelente madre, después me entere que mis padres en el momento que se enteraron de mi existencia, esperaban que los encontrara y salvara. Todos pretendieron que fuera alguien, pero nunca vieron quien era yo realmente, excepto una persona.

- Quién? –le pregunto intrigada la adolescente.

- Regina. –le contestó Emma. –A pesar de todo lo que paso con mi familia, de todo lo que paso entre nosotras, ella nunca espero que fuera nadie. Sé que ella ha tomado muchas malas decisiones, pero no todas fueron por su culpa, sino porque algunas personas la indujeron a eso. Ella no es perfecta, nadie lo es, pero porque haya errado algunas veces no la hace mala, este último tiempo lo ha demostrado, sabes, sé que hay una gran persona en su interior, lo veo por el gran esfuerzo que está haciendo por cambiar por Henry y bueno lo veo ahora en tu madre. Ella a criado de una manera extraordinaria a Henry, todo lo que él es, es porque ella lo hizo así, así que si ella creo a un excelente chico, ella pudo hacerlos a uds, aún mejor. Así que no te sientas mal, sé que tú eres una gran persona, porque sales de una gran mujer…

En la breve conversación que Emma estaba teniendo con Alex, Regina había estado escuchando detrás de unos arbustos. Y en el momento en que la rubia dijo tales cosas sobre ella, descubrió que estaba llorando cuando se corrió un mechón de la cara y sintió mojada su mano. Nadie había hablado de ella de tal forma desde su padre, desde Daniel.

- Wow sí que te pusiste profunda eh? –le dijo en tono de burla Alex. –Se están llevando bien no?

- Si, no me cargues, últimamente a pesar de tener tentativas de estar como en el principio, tenemos una mejor relación, es lo mejor, para y por Henry.

- Cool…

- Si…

Regina ya no aguantó más en su escondite, y se dispuso a ir a donde estaban Alex y Emma, lugar en donde un rato antes estaban sentadas ellas dos. A pesar de todo lo malo, estaba pasando un buen tiempo, salvó por no tener de nuevo a Henry consigo, pero estaba vez no se preocupaba por él, porque sabía a su pesar, que estaba en buenas manos con Snow y Charming, y con ellos no estaría mejor cuidado. Miraba a esa chica sentada junto a Emma, su hija, que raro era poder decir eso, ya que nunca había pensado decir eso desde que su futuro con Daniel fue destruido y nunca había pensado tener hijos con el Rey Leopold. Una hija, bueno cuatro hijos, de su sangre. Porque desde que Henry supo de la existencia de Emma era algo que los distanciaba, el tema de no ser su madre biológica, pero lo más loco de saber que tendría hijos no era eso, sino con quién, con la hija de su enemiga, con la Salvadora, con la madre biológica de su hijo, con quién tenía una poco relación, pero aparto esos pensamiento de su cabeza, y comenzó a caminar.

Ambas escucharon unos pasos, y miraron de donde provenían y veían como Regina se acercaba lenta hasta se podía decir tímidamente.

- Ven Regina, siéntate con nosotras, dañar un poco más ese conjunto no te hará mal. –le dijo Emma al ver a la morena, no sabía porque pero no quería dejarla afuera de ese momento, ni que se sintiera de menos, y mucho menos que estuviera mal.

- Esta bien Sheriff, aceptare su invitación, solo porque aún no he encontrado que hacer. –le dijo un poco en broma y alegre Regina, sentándose al lado de la rubia en el césped.

Las tres se quedaron sentadas en el suelo resguardadas por el manzano del tenue sol, disfrutando solamente del momento.