Las clases comenzaron de nuevo, aun así Nanoha no lograba concentrarse en lo que debería de estar, la clase. Trataba una y otra vez de concentrarse a lo que el maestro explicaba, pero simplemente no podía, era imposible para ella seguir el ritmo de todos.
Solo podía pensar en una cosa, aunque no era exactamente algo que se imaginara, más bien, unas palabras dichas hace poco.
"No la conozco, pero he escuchado que no se relaciona con nadie" Aquellas palabras llegaban a su mente de manera inconsciente, como si quisiera decirle algo. Sacude la cabeza borrando ese pensamiento, no era como si estuviese interesada en ella, simplemente era una desconocida, tal vez no la vuelva a ver otra vez, no tenía que preocuparse por eso, más bien debería preocuparse por aprobar los exámenes, los cuales faltaban pocos días para comenzar.
Suspiro de alivio al escuchar el timbre de la libertad, parecían eternas las horas, y al parecer todos concordaban con ese pensamiento, todos los estudiantes salieron con calma, a pesar de que por dentro estaban desesperados de salir del instituto y por fin hacer lo que quiera por el resto del día.
—Nanoha, ¿quiere ir a mi casa hoy?— Pregunto Arisa.
No era novedad que Nanoha estuviese en la casa de la rubia, siempre se reunían ahí para jugar cuando eran pequeñas, siempre era bienvenida en aquella lujosa mansión.
Pero esta vez, rechazo la oferta.
—Lo siento Arisa-chan, tengo algo que hacer hoy, iré la próxima vez.— Respondió, dedicándole una triste sonrisa, a pesar de que quería ir, tenía que encargarse de sus deberes.—Me quedare a terminar lo que me falta.— Dijo señalando lo que parecía un gran libro.—Debo de entregárselo al maestro...— Susurro.
—¿Quieres que te ayudemos?— Pregunto Suzuka, a lo que fue respondida con un movimiento en la cabeza, en señal de negación.
—No se preocupen, puedo hacerlo sola.— Sonrió.
—Si tú lo dices…— Suzuka y Arisa comenzaron a caminar hacia la puerta, con el objetivo de dirigirse a sus hogares, pero no querían dejar a la joven sola, después de todo es tu preciada amiga. Aun así, se dispusieron a salir, conocían a Nanoha, y sabía que era muy terca, no cambiaría de opinión por nada del mundo.
El silencio reinaba por todo el lugar, todos los estudiantes ya se habían ido, excepto la joven cobriza, quien no tenía intención de irse aun.
De repente se escuchó un estruendo que resonó por todo el instituto, que también saco a la joven estudiante de su concentración. Un poco molesta por el ruido y asustada por el mismo, se puso de pie con el objetivo de acercarse hacia la puerta del aula para ver quién era el causante.
Llego a la puerta y observo el pasillo, comprobando si había algún indicio de que hubiese un intruso dentro (además de ella).
Pero no había nadie.
—Tal vez sea mi imaginación…— Murmuro Nanoha antes de volver a su asiento, intentando convencerse que el ruido no era más que un producto de su imaginación.
El silencio duro unos minutos, antes de que un segundo estruendo resonara de nuevo. Provocando pánico en la joven.
"Mi cerebro me está haciendo una broma, eso tiene que ser." Aseguro con cierto temor mientras intentaba volver a concentrarse en sus deberes (fallando ridículamente en el proceso).
Espero de hayan entretenido leyendo el capitulo 2 de esta historia hecha a base de idioteces mias, historia que ni yo mism se lo que pasara despues, por lo que es todo un misterio tanto para ustedes como para mi. Gracias por los comentarios acerca del primer capitulo, se les agradece mucho. Comentarios, dudas, consejos, o lo que sea, son bien recibidos.
