Hola! Perdonen la tardanza al subir este nuevo capítulo, como he dicho antes, empecé la universidad, y debo decir que es algo hermoso, pero cansador, así que sepan disculparme si este no es como los otros, si no cumple sus expectativas, ya que mi cansancio es mucho y mi imaginación poca, pero no quiero dejar de escribir. Así que espero que dentro de todo les guste y déjenme sus opiniones. Por cierto, quedará este capítulo inconcluso, (al finalizar de leerlo se darán cuenta de la situación) después de tanto tiempo sin dejarles nada para leer, hacerlos esperar ansiosamente por algo más, para mi creo que es algo motivante así escribo algo mejor si no les llegar a gustar. Sin más, mis mejores deseos para uds, espero que estén bien, besos :)

Un rato después que la Emma mayor se fue de la mansión con sus hijos, su esposa se retiró a su trabajo, diciéndoles a Emma y Regina que las vería en la hora del almuerzo.

No sabían que hacer, si bien habían pasado todo el día anterior allí, no lo habían hecho del todo solas, sino con la compañía de sus versiones mayores o pasando la tarde con los chicos.

Estuvieron un rato sentadas en el comedor sin decir nada, pero en cuanto transcurrían más los minutos, el aburrimiento se hizo presente en las dos y les fue resultando cansador e incómodo estar así.

Ambas estaban absortas en sus pensamientos. Regina seguía algo seria por la acción realizada por Emma en el comienzo de la mañana, pero su enojo se había disipado cuando la rubia le había dado semejante discurso, pero igual no salía de su cabeza que pensaría Emma de ella, acaso era que la odiaba? Ella sabía la respuesta, y era obvio que era sí. Como no hacerlo siendo que ella era por quién había crecido alejada de sus padres y por quién había tenido que tener una vida difícil y tormentosa?. Por alguna extraña razón, ella quería que fuera de otra forma, aunque nunca lo admitiría.

Mientras que Emma pensaba en cuál sería la causa del enojo de Regina hacía ella. No era acaso que se estaban llevando bien, o era solo una fase y la morena nunca había dejado de odiarla? Ella quería que fuera todo lo contrario, que fuera porque la había dejado sola al comienzo de la mañana, pero sabía que lamentablemente no era así, pero con todo su corazón anhelaba que fuera de otra manera.

Si supieran la Salvadora y la una vez Reina que sus pensamientos eran los mismos pero planteados con otras palabras, a lo mejor se sacarían la tristeza que todo eso le producía en sus corazones.

Emma veía a Regina como se encontraba vaya a saber pensando en qué, jugando con su pequeño collar como nunca la había visto antes, la hacía pensar en cómo era que había terminado junto a aquella mujer. Esa mujer que parecía ser dura por fuera, pero que en realidad era alguien frágil, que sufría y había tenido una vida difícil. Aunque nunca sería capaz de admitirlo en voz alta, le encantaría saber cómo es que ambas habían caído en el amor con la otra.

Ya que era obvio recalcar que su yo mayor, no parecía nada infeliz con su vida, ella siempre quería poder ser feliz, y poder visualizar ahora que lograría serlo junto con Regina, la hacía sentir con más esperanzas en la morena. Por eso, le pasó una loca, pero podría calificarse, o bien, ella la calificaba como una excelente idea, deambular por la casa, para conocer más de todo ese futuro.

Y armándose de valor, como era innato en un Charming, le dijo a Regina:

- Oye Regina, ya que aún no sabemos qué hacer, me preguntaba y claro si solo te parece una buena idea, recorrer un poco más la casa, para ver cómo es todo aquí.

- Y dime Emma, para que quieres hacer eso? O será que quieres entrometerte en sus cosas por alguna razón?

- No, como crees, solo quiero ver las cosas lindas que tienen, admirar su vida.

- Si claro… -le contestaba Regina, acaso Emma se creía que era tonta? Seguro su propuesta era para saber en como era su vida con ella. Que se pensaba, la tenía atada junto a ella a la fuerza? Si estará la Emma mayor con su otro yo, sería por algo… algo que ella quisiera tener, amor. O acaso era por otra cosa que estarán juntas, y no por cariño y ni incluso pensara Emma que ella era atractiva? Así que le largo a la rubia: - Dime Emma, no será por qué acaso quieres ver cómo será tu vida conmigo en el futuro, si tienes una buena vida conmigo como tu esposa?. O será acaso que temes estar con la Reina Malvada? Prometo no atarte, no sería una buena imagen para que vean los chicos no? –le dijo la morena en un tono serio y para ella sentido, pero a la vez burlón.

Emma no sabía porque pero las últimas palabras de Regina le habían pegado fuerte, le habían encendido y era mejor no decir que partes, al escucharla en el tono en que se las había dicho y con esa voz que tiene la morena, le genero varias imágenes irreproducibles que si alguien pudiera verlas, tendría que sentir vergüenza de por vida. Y lo más serenamente tratando de no largar ningún suspiro ni queja placentera hacia eso, le contesto:

- No cómo crees Regina, por lo poco que hemos estado aquí he podido ver a mi otro yo muy feliz, más feliz de lo que yo nunca he sido en toda mi vida, así que sé que me depara un buen futuro. Qué más puedo pedir no? Y en cuanto a lo otro, yo confío en vos, y en que no querrás que otro hijo nuestro vaya con Archie–le dijo con una pequeña sonrisa y guiño. –En verdad solo estoy aburrida y quiero deambular por aquí, nada más.

- Ok, te daré la satisfacción de como tú dices "deambular por aquí", pero te aclaro, no habrá muchos cambios, sabes de sobra como soy, y no me gusta salirme de mi forma de vida. Y si, no le quiero dar más trabajo al Dr Hopper, ya demasiada esperanza tendrá seguramente con su adorada abuela, como para que venga él y los haga más empalagosos que los propios tortolitos por siempre enamorados. –haciendo un fingido gesto de asco a lo último.

- Esta bien Regina, vamos.

Las dos no podían negar que estaban pasando un mal momento juntas, mientras iban subiendo la escalera hacia la planta superior se les dibujo una pequeña pero sincera sonrisa en el rostro. Pasaron la habitación de Henry, y la próxima habitación era la que compartía la pareja. Emma se quedó unos pasos más adelante que la morena, sabía de sobra que esa era la habitación de Regina, ahora la que compartía con su otro yo. No sabía si era apropiado o no abrir así no más la puerta, ya que ese lugar era de una forma, intimo para la pareja.

- Por que no has entrado aún Emma, no querrás saber en dónde y en qué condiciones es que pasas las noches durmiendo junto con la Reina Malvada? –le dijo Regina detrás suyo.

Emma ya no aguantaba más las palabras duras que se decía para sí misma Regina, así que alargo la su mano derecha y giro el pomo de la puerta con fuerza, dejando a vislumbrar la habitación. La cual no era muy diferente a la que tenía Regina en el presente, solo la cama no era la misma. Y se dio vuelta para mirar a la morena y le dijo:

- Quiero que ahora mismo dejes de decir a cada rato que eres la Reina Malvada! Sé que estarás acostumbrada a que todo el maldito pueblo te lo diga, te lo recuerde y te juzgue por una vez serlo, pero si me preguntaran ahora mismo quién eres tú para mí, contestaría Regina Mills, Alcaldesa de Storybrooke, madre de Henry Mills, una perra con clase la mayor parte desde que te conozco? Sí, pero también eres una buena madre que se preocupa por su hijo, una gran cocinera y hasta podía decirse una buena alcaldesa. En el futuro sé y apuesto porque serás mejor madre aún de otros cuatro chicos, que son increíbles y educados e instruidos, y sé que en eso no tengo nada que ver. Y eres una buena persona, estas cambiando, y digo mi madre sigue viva en el futuro, como mi padre, hasta han tenido un bebé! Y el resto de la gente también, si fueras la Reina Malvada, buscarías venganza con sus finales felices, y lamento decirte que todos aún están aquí más felices que nunca. Y por algo mi otro yo, habrá elegido a tu otra versión hasta el día de hoy, creó que si tampoco serías una buena esposa, no estarían ellas casadas tanto tiempo. Así que… solo quiero que dejes de lastimarte a ti misma, ok? Porque yo no lo haré, a lo mejor lo haga pero no conscientemente, pero queriendo nunca, sabes por qué? Porque yo no te odio. Sé que crees que lo hago porque te crees culpable de la vida de mierda que me ha tocado, pero no, tú no eres la culpable. Lamento ponerlo y decirlo de esta manera, pero los únicos culpables de que mi vida fuera así, son Snow y Charming, ellos decidieron ponerme en ese armario y mandarme a un lugar desconocido sin importarles. Pensaron, dicen y aún piensan que era lo mejor para mí, pero lo fue? Todos saben en el fondo que no… lo único bueno que he sacado de mi jodida vida es a Henry sabes? Es un chico tan dulce, inteligente y maduro, y todo eso gracias a ti Regina, a ti. Sé que fuiste una vez la Reina Malvada, pero todo el amor que le tienes ahora a nuestro hijo y el que le tendrás a los otros, hacen que la Reina Malvada quede eclipsada por ti. Solo recuerda a Regina Mills, que es quién tú en verdad eres.