Sintió como su corazón dejaba de latir, parecía como si fuese un ladrón que ha sido descubierto por la policía, imposible de escapar. Además de que aquella pregunta había sacado a aquella rubia de sus pensamientos, quien ahora la observaba con interrogación mientras que, con pasos decididos se acercaba a ella.
—Parece que tienes una fan mas.— Decía la joven detrás de Nanoha en voz alta con tal de que la rubia la escuchara, parecía divertirse con la situación.
Y entonces Nanoha volteó la cabeza para ver quién era aquel individuo que la había llamado fan, siendo en realidad que no lo era. Al ver su rostro una vista familiar inundó sus pensamiento, parecía haberla visto anteriormente.
"Hayate Yagami"
—T-tu eres…— Comenzó a balbucear sin posibilidad de articular una oración decente. La joven simplemente arqueó una ceja con duda.
—Si hablas de esa forma no te entenderé nunca…— Comentó Hayate con cierta diversión.
—¿Entender qué?— Habló una voz, haciéndolas voltearse para encarar a la joven quien había hablado.
Entonces Nanoha pudo admirarla más de cerca, con inconsciencia tomó la mano de aquella rubia con cierta alegría, en cambio, la rubia no entendía nada de lo que sucedía, al igual que Hayate, aunque este sólo este viéndolas con cierta sorpresa, al mismo tiempo que con cierto aburrimiento.
—¿Usted es, Fate Testarossa, verdad?—
Aquella pregunta quedó en el aire, hasta que la joven de ojos rojos sonrió, una leve sonrisa acompañado de un asentimiento, que afirmaba la pregunta de la cobriza.
—Supongo que soy muy fácil de reconocer.— Respondió al momento en que se soltaba del agarre de Nanoha y volvía a sonreír.
Hayate sólo se limitó a observar la escena mientras tomaba un poco de la bebida que había comprado antes de llegar.
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El día transcurrió con normalidad, exceptuando de las innumerables preguntas que Nanoha le hacía a la joven, siendo esta indirectamente forzada a responder. Además de que al momento de entrar a clases habían acordado almorzar juntas, para así hablar más, Nanoha convenció de que Arisa y Suzuka también estuvieran ahí por lo que para la cobriza, este día era muy buena como para ser verdad, o eso pensaba.
Al momento en que se anunciaba el receso Nanoha se levantó con gran entusiasmo. La joven junto con sus compañeras se dirigieron a donde esta había encontrado a Fate y Hayate esta mañana, encontrándolas hablando animadamente hasta que se dieron cuenta de que las demás habían llegado, Hayate alzó la mano indicándoles que se acercara, notando que su nueva amiga venia acompañada de dos personas más.
—Vaya, hasta trajiste amigas.— Habló la castaña, saludando tanto a la cobriza que a sus dos compañeras, que les devolvieron el saludo con una ligera reverencia.
—¿Está bien que las haya traído…?— Preguntó.
—Para nada, mientras más personas, mejor.— Esta vez hablo la rubia, mostrando su sonrisa.
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El tiempo pasó rápido para todas, pero habían sabido algo más de la otra y eso les alegraba, acordaron almorzar otro día, pues ya era hora de volver a las clases.
Todos se despidieron, Hayate y Fate se dirigieron a sus respectivas aulas, no sin que la castaña le hiciera una pregunta hacia su acompañante.
—Oye…Por qué les mentiste diciendo que eras Fate?— Preguntó Hayate con curiosidad, recibiendo una leve risa por parte de la rubia.
—Porque es divertido.— Respondió, con simpleza.
—Nunca cambias, Alicia.—
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Esta al igual que la otra no es muy larga, es porque queria dejarlo ahi, no se, pienso que seria apropiado, y porque no quiero disecar mi cerebro pensando en alargar la historia, soy muy floj como ustedes pueden notar.
Criticas, dudas, comentarios, todo es bien recibido, y me alegran el dia.
