Hola! Bueno aquí vengo con otro capítulo, puede que no sea como los demás ni nada sorprendente, pero lo he hecho con mucho cariño e ilusiones que dentro de todo llegue a las expectativas mínimas de lo que buscan encontrar al leer. Se situara principalmente en Alex y Regina siguiendo la situación del capítulo anterior, teniendo una leve aparición Emma. Para que les sea algo cómodo ( lo que solamente tengo pensado hasta ahora usar por este capítulo) coloque (*) cuando habla Alex, (+) cuando lo hace Regina, (~) Emma, y por último y en conjunto (#) R&A. Espero que no sea de desagrado esta idea, bueno espero que estén bien, y que comenten lo que piensan. Saludos!
En el momento de teletransportarse, Regina solo pensaba en el rostro de Alex, en encontrarla y que esta estuviera a salvo, y es así como terminó frente a la bóveda, a su bóveda.
No entendía que hacia allí, algo en su magia debía de estar fallando, a lo mejor no funcionaba bien al estar en otro tiempo. Pero al instante sintió un rastro de la magia de Alex, tal como lo había sentido un rato antes, olor a manzana y canela a la vez.
Entonces se decidió a entrar, paso la mayor parte de las habitaciones pero pese a que ya no había ningún lado más que recorrer, aún sentía la magia de la chica con algo más de concentración. Por lo que camino hasta el último paso del pasillo, y sintió que ahí aumentaba mucho más el rastro.
Luego pensó que a lo mejor su otro yo había agrandado el lugar pero no tenía sentido ya que al parecer no tenía nada del pasado en su nueva vida, pero sin dejar de intentarlo, estiró su mano derecha y lanzó un hechizo revelador en la pared, por lo que una parte de esta al instante se transformó en unas pequeñas escaleras que llevaban al parecer un piso más abajo.
Atravesó esa barrera antes oculta y al llegar hasta donde parecían terminar las mismas , se encontró con un living acogedor, en donde en uno de los sillones que había allí se encontraba sentada Alex leyendo un libro bastante grande. Y detrás de ese espacio podía verse el comienzo de otro pasillo como el que estaba en el piso de arriba que daría lugar a una serie de habitaciones.
Antes que dijera algo escuchó la voz de la chica que sin siquiera mirarla le dijo:
*Cómo es que has encontrado esta parte? Tú no deberías estar aquí.
+No lo sé, solo pensé en ti en el momento en que me estaba teletransportando y aparecí en la puerta de la bóveda, luego sentí el rastro de tu magia y bueno me trajo hasta aquí. –le dijo acercándose hasta donde estaba su futura hija.
*Claro, como no…si tú eres mi madre. –le dijo la pequeña morena con una sonrisa algo irónica para ocultar su verdadera esencia, dejando de lado el libro que estaba leyendo.
+Pues sí, lo soy. –Regina no sabía cómo es que le había dicho tales palabras, pero lo que si sabía era de donde provenían, desde lo más profundo de su corazón. –Pero porque lo sea no le veo la gracia.
*No es qué me cause gracia y por ello sonrío, es que hasta sin ser completamente mi madre, aún lo haces de manera inconsciente…
+Qué cosa cariño?. –le preguntó sin saber a lo que la chica se refería, sentándose junto Alex en el sillón.
*Siempre encontrarme. –le contesto Alex mientras le daba una mirad que recordaba y últimamente estaba acostumbrada a recibir por parte de Henry, una mirada llena de amor puro.
+Y cómo es eso? Si siempre es que te encuentro en el futuro como es que Logan no sabía que tú podrías estar aquí? Me nombro varios lugares menos este.
*Sí tú siempre me encuentras, solo tú. Él nunca te hubiera dicho que yo podía estar aquí por el simple hecho de que solo mi madre y yo sabemos de la existencia de esto.
+Como que solo lo saben tu madre y tú?. –Regina no entendía como solamente ellas dos podían tener ese "secreto", y con los demás de la familia que pasaba?
*Veo que estas sorprendida, pero tú más que nadie obviamente sabes como es mi madre. Es precavida y meticulosa en todo lo que hace, así que por las dudas que algo ocurriera armó todo esto. Ma no quería que se construyera nada nada bajo la mansión y mucho menos debajo de aquí, tenía miedo que subiéramos y tocáramos algo de mamá y nos volviéramos "verdes", broma irónica e interna familiar. Así que igualmente mamá decidió crear esto y no decirle nada a Ma hasta que si en algún momento fuera necesario. Y te preguntaras como es que yo tengo conciencia de esto no?
A lo que Regina solamente asintió para que la chica siguiera contando esa historia que para ella empezaba a ser interesante.
*Bueno veras, me enteré cuando tenía como unos seis años, un día había faltado a la escuela porque tenía fiebre y me había quedado en casa con Ma que había salido temprano de su turno y con mamá, ella me dijo tenía que irse a resolver unos "asuntos ", que cuando ma despertara le dijera, que me portara bien que en un rato volvería. Le dije que si obviamente, pero estaba aburrida, ya había leído todos los libros que había en ese tiempo en casa y no se me ocurría nada a que jugar ni que hacer ya que ma dormía y no me iba a acompañar. Así que espere que mamá subiera a dejar la ropa limpia a cada habitación y corrí hasta su Mercedes y me escondí en el baúl. Después de unos minutos escuché como mamá subía al auto y lo conducía por las calles hasta que en algún punto que no conocía se estacionó, ella se bajó y espere por las dudas un rato para salir de mi escondite y descubrí que estábamos en el cementerio y entré al mausoleo, busque a mamá algo con miedo que me retara por las habitaciones, pero no la encontré hasta que llegue hasta el final del pasillo y encontré esas escaleras y ahí descubrí todo esto y ella me descubrió a mí.
+Y qué sucedió cuando te descubrió?. –le pregunto Regina intrigada.
*Al principio se enojó cuando me pregunto cómo es que había llegado hasta aquí y le conté la historia, pero luego me alzó y se rio diciendo que era igual que ma, una causa incorregible. Me hizo prometer que sería nuestro pequeño gran secreto, y hasta el día de hoy lo es.
+Hasta hoy que lo descubrí yo no? Tengo una curiosidad, ella sola lo construyo?
*Tú eres una parte suya, eres en realidad ella en el pasado así que no cuenta. Y sí, ella de a poco lo construyó, parece algo fácil de realizar a simple vista, pero no, le llevó bastante tiempo terminarlo, y desde ese día hasta que lo terminó, cada vez que venía me traía con ella. Al principio solo eran un par de habitaciones con el living, una pequeña cocina y un baño, pero a medida que se fue agrandando la familia, fue agrandando este espacio, ya que en estos momentos somos 12 en total y hay espacio suficiente para que todos estuviéramos aquí lo mejor cómodos posible.
+Es una gran historia. Tengo otra duda, que pensó la Señorita Swan cuando descubrió que no estabas en tu casa?
*Sí lo es. Pensó que mamá había salido y que como ella estaba descansando me había llevado al lado que había ido consigo. Es ma, siempre es así. –le contestó Alex con una gran sonrisa que le iluminaba la cara, largando una pequeña carcajada.
+Es de esperarse, la Señorita Swan nunca cambia y al parecer no cambiara. –dijo negando con una pequeña inclinación de los costados de su boca, tratando de contener la sonrisa que había detrás de todo eso.
Se quedaron un rato en silencio hasta que Regina habló nuevamente:
+Tú eres muy pegada a ella? –le pregunto a la pequeña morena haciendo referencia a su yo del futuro.
*Sí lo soy, ella es todo para mí, es a quién más amo en el mundo, y mi persona favorita a lo lejos en la familia, no hay nadie que se compare ni llega a ser como ella. –le contestó sin siquiera preguntar a quién es que se estaba refiriendo Regina con su pregunta, porque ella como su futura hija la conocía de sobra para entenderla completamente.
Regina se sentía feliz, más que feliz por las palabras de Alex, se sentía amada o con la ilusión de que un día aquella chica que tenía al lado sería su hija y quién le daría todo ese amor que profesaba. Estaba tan absorta en sus pensamientos hasta que fue devuelta a la realidad por la voz tímida de la chica.
*En verdad tu no la odias a Emma?
+Por qué crees que la odio?
*Mmm…será porque se llevan horriblemente mal? –le dijo con una mueca que era algo que solo ella podía hacer, una característica Mills, mejor dicho suya. Acción que la hizo reír.
*Y ahora me toca preguntarte a ti , que te hace gracia?
+Es que me has hecho acordar un poco a mí con mis gestos, nada más.
*Sí? Verdaderamente me alegro. Prefiero a veces ser una Mills antes que una Swan/Charming. Es bastante odioso por momentos eso de "siempre te encontraré" y toda la mierda de la esperanza, besos y unicornios. Por lo menos con el otro lado de la familia se lo que es vivir y que te golpee la vida y soportar las cosas sin tantas tonterías.
Regina la miró seriamente, antes esas palabras pudo notar cuanto más se parecía Alex a ella, no solamente en sus gestos, sino un poco de su carácter solitario y dolido, y eso no le gustó.
+Mira Alex, sé que sería hipócrita de mi parte que te dijera que quise siempre a Snow, Charming y todo el resto del pueblo, porque sabes que no es así. Pero si hay algo que puedo decir y que siento de verdad es que quisiera que mis hijos, ya sea Henry en mi tiempo y en un futuro ustedes, tengan mucho amor y plena felicidad en su vida, y sé que con ellos todos tendrán todo eso y más porque no puedo negar al final que son buenas personas.
*Sí lo sé y lo son… es que dije todo lo que dije solo para tratar de sentirme bien ya que no soy como ellos. –y después de haber dicho eso al parecer no quería hondar más en el tema. –Volviendo a la pregunta inicial, tu no odias a Emma?
+No, nunca la he odiado puede ser que la aborreciera, pero no la he odiado completamente aunque pareciera todo lo contrario. Desde que la conozco he luchado con ella hasta el momento por lo que más amaba, Henry.
*Por qué dices "hasta el momento por lo que más amaba"? Acaso será que ya te has enamorado de ella?! –le preguntó Alex con algo de picardía y alegría a la vez.
+No, no me he enamorado de ella cariño, me cuesta creer e imaginar que una vez lo haré. Digo porque ahora son también ustedes a quién amo aparte de Henry.
* Sí, pero hazte la idea de que lo harás, tendrás en un momento del futuro todo un batallón de chicos en tu propia casa, productos de tu amor verdadero que es ni más ni menos que Emma Swan y te convertirás en un miembro honorable de la familia Charming para siempre. –le dijo con una gran sonrisa. –No tengas miedo, que lo que menos quiero es que salgas corriendo y no te cases con Ma, porque valoro mucho mi vida. Aunque pensándolo bien, si sacan algunos hermanos del medio del camino, obvio dejando a Joey, no me molestaría tanto.
Al ver la cara de poker de Regina, largo la carcajada que estaba tratando de contener con todas sus fuerzas.
*Es broma Regina, es obvio que pese a todo, los amos a mis hermanos, a todos y cada uno; y no cambiaría nada de mi jodida vida.
+Creo que me has confundido con tu otra madre. –le dijo mientras se tocaba la zona del corazón. –Uff que alivio, porque si me tocaba elegir con que niño quedarme, por lo manos bueno y menos irónico, quién te afirmaba y garantizaba que tu estarías aquí hablando tan amenamente conmigo. Y no creas que me he olvidado del lenguaje!
Alex comenzó a reírse ante tal ocurrencia de la morena mayor, y Regina luego se le unió.
+Ahora que estas ya calmada, crees que podemos volver a la mansión?
*Sí, está bien vamos, que Emma nos estará esperando.
Se tomaron de la mano y fueron envueltas en una gran nube púrpura que las teletransportó al estudio de la mansión donde Emma estaba sentada en uno de los sillones tomando cacao. Quién se sorprendió ante la llegada de las dos morenas y se sobresaltó.
Regina y Alex se miraron y rieron por la acción de Emma ella nunca cambiaba, nunca se había acostumbrado a "la nube púrpura", y a esa altura de la vida, no lo haría.
~De que se ríen ustedes dos? –le preguntó con un seño en la cara por no entender a que se debía su risa.
#Nada Emma, son solo cosas de la madre e hija Mills de destiempo. –dijeron las dos juntas sonriendo por las palabras que sin saberlo compartieron.
