Gracias por los reviews, a decir verdad tenia planeado de que solo se tratara de un dabble, pero decidí escribir la perspectiva de Midorima y al parecer subiré un pequeño epilogo después. Espero que lo disfruten.
Advertencias: Posible OOC, faltas de ortografía y muerte de personaje [Y mucho, mucho drama(?)]
Disclaimer: KNB no me pertenece, ni ningún personaje.
Midorima termino de quitarse las cintas de sus dedos mientras daba un profundo suspiro para después contemplar a su compañero, en los últimos días Takao había estado actuando raro, pero decidió no comentar nada pues a decir verdad poco le interesaba lo que mortificara al base. Sin embargo, a pesar de ser conocido por no ser la clase de alumno que siquiera intentaba prestar atención en clase, ese día en especial había estado muy distraído, se la había pasado suspirando mientras veía a ningún punto del salón, incluso podría jurar que no tenía ningún apunte y eso le molestaba. Si seguía así, no podría jugar y la condición del equipo se vería afectado.
— Estás demasiado callado, Takao. ¿Qué ocurre? -Enuncio el escolta. — Hoy escorpio está en penúltimo lugar -sentencio frunciendo el ceño.
— ... nada en absoluto Shin-chan, simplemente… pensaba -respondió mientras se ataba las agujetas con una sonrisa haciendo que el otro desviara su mirada.
— Nee Shin-chan… -Llamo la atención de su amigo. — No crees que Dios es algo cruel? Yo propuse, pero al final el no dispuso… -enuncio mientras se alejaba del escolta para dirigirse a sus otros compañeros de equipo.
— Takao…
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La mayor parte de la práctica transcurrió con completa normalidad, Midorima había intentado descifrar las palabras de Takao, pero por más que lo intento no pudo entender el significado oculto, así que se resignó, ya tendría tiempo de preguntarle después.
Cuando el entrenamiento fue dado por terminado decidió ir a buscar al pelinegro, aún tenían asuntos pendientes. Midorima lo contempló durante segundos.
Takao se llevaba bien con todo el mundo, tenía carisma, era bueno para entablar conversaciones con personas que acababa de conocer y una actitud que le permitía acercarse a los demás. Eran completamente diferentes.
Debido a la constante ausencia de sus padres, desde pequeño estuvo rodeado de soledad, pero fue el abandono de ellos lo que marco su personalidad.
Con un padre que dedicaba la mayor parte de su tiempo a trabajar no se le hizo raro esperar que su madre se sintiera cansada de aquella relación sin sentido, incluso no la juzgo cuando lo abandono a él y a su hermana que no tenía ni un año de nacimiento para fugarse con su amante.
Por el contrario, fue lo que necesitó para convencerse que no necesitaba de nadie en su vida. Fue lo necesario para hacer de él, alguien difícil de tratar. Alguien cerrado y algunas veces cruel, entonces… porque Takao estaba enamorado de el? Es más, ¿porque permaneció a su lado aun cuando había rechazado sus sentimientos?
No lo podía comprender.
Los siguientes días habían transcurrido con normalidad, el pelinegro había vuelto a ser aquel joven despreocupado y molesto de siempre. Midorima había querido preguntarle por el significado de aquellas palabras, pero siempre que intentaba sacar el tema, había algo que lo impedía. No importaba cuantas veces se propusiera hablar con Takao del tema, Dios no disponía. Decidió dejar el tema en paz.
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— Y hoy en el puesto número seis… ¡Cáncer! El objeto de la suerte de hoy, un oso de peluche de San Valentín. Como recomendación, intenta resolver los asuntos pendientes que tengas con personas cercanas a ti o podrás lamentarlo durante un largo tiempo…
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— Shintaro-kun…
— Takao-san…
— Estamos felices de que estés aquí… eras muy importante para Kazunari y… yo… es decir… nuestro hijo él quería… -intento decir entre sollozos — lo lamento… y-yo simplemente no puedo, necesito unos momentos a solas -dijo aquella mujer de cabellos negros y ojos llorosos antes de retirarse.
— … lo lamento, pero últimamente ha estado muy sensible, lo que mi esposa intentaba decirte es que estamos agradecidos de que estés aquí.
— … No se preocupe. -respondió - … ¿Su hija se encuentra bien? Tengo entendido que era muy apegada a… su hermano -mencionóintentando romper el incómodo silencio entre los dos.
— Estábamos pensando en enviarla unos días con su abuela en Osaka, ha estado muy decaída y creímos que no era buena idea que estuviera aquí con todo lo que ha pasado -respondió.
— Si desea puede quedarse en mi casa… d-digo mi hermana menor ha estado preocupada porque no la ha visto en la escuela últimamente y…
— No es necesario Midorima-kun -lo interrumpió — a decir verdad… con todo lo ocurrido tenemos planeado dejar la ciudad y mudarnos a Kyoto dentro de algunas semanas, queda cerca de la casa de mi madre y he recibido una oferta de trabajo.
— … ya veo -respondió mientras bajaba la mirada.
— Midorima-kun…
— … ¿si?
— Quería que supieras que mi esposa y yo… estábamos al tanto de los sentimientos de mi hijo hacia ti -dijo algo incómodo mientras se rascaba la nuca.
El peliverde lo miro sorprendido, sabía que Takao le tenía mucha confianza a su familiar, pero nunca se imaginó que sería capaz de decirle a sus padres que estaba enamorado de otro hombre. Sonrió mientras desviaba la mirada, eso era algo típico del pelinegro. — ya veo…
— Y también quiero que sepas que no te juzgamos, incluso comprendemos que lo hayas rechazado.
— …
— Es por eso que queríamos agradecerte por permanecer a su lado a pesar de sus sentimientos hacia ti y cuidarlo.
Sus manos estrujaron con fuerza el objeto de la suerte de ese día, una pulsera negra con detalles plateados y naranjas. Quiso responder algo, pero no pudo. Tan solo asintió.
¿Cuidarlo? Tan solo había sido un cobarde. Muchas veces se quiso hacer el ciego y fingir que no notaba aquella mirada que lo seguía a todas partes, no era tonto, Takao lo seguía amando a pesar de haberlo rechazado. Él no había permanecido al lado de Takao, fue el propio pelinegro quien había permanecido a su lado.
Sonrió amargamente, era cierto lo que su amigo le había dicho, Dios podía ser cruel algunas veces. Le rompió el corazón al peliegro y este termino muriendo de un paro cardíaco, no era mas que una broma cruel del destino.
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Se tumbó sobre su cama en silencio y miro el techo. Todo ello parecía tan surreal… habían pasado casi dos semanas y todo se sentía como si fuera un sueño del cual despertaría en cualquier momento, una pesadilla.
Cerró sus ojos con cansancio, sabía mejor que nadie que aquello no era más que la cruda realidad.
Con cada día que pasaba, sentía el dolor crecer y la angustia empezando a emerger desde el interior de su pecho.
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— ¡ALGUIEN LLAME UNA AMBULANCIA! -escucho un grito desesperado desde donde se encontraba el pelinegro.
Todo era un caos, quería ir junto a él, pero sus piernas no le respondían. Solamente sentía que algo dentro de sí mismo se rompía.
— Lo siento, Shin-chan...
Se sentó de golpe y se llevó ambas manos al rostro mientras intentaba calmar su respiración, se había quedado dormido.
Sentía su cabeza doler, había hecho lo imposible para olvidar los gritos de horror de las personas en el partido.
Los llantos de dolor en el funeral.
Aquellos recuerdos de los últimos momentos de su amigo.
Las ganas de morir junto a él.
Hasta el momento, no había derramado ni una sola lágrima, pero el recordar aquella escena de su amigo desplomándose en medio de la cancha, le bastó para hacerlo romper en llanto.
Las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos mojando sus mejillas. Sentía sus ojos arder, se ahogaba en tristeza y no había nada que pudiera hacer.
Había aprendido a fingir indiferencia tan bien que él mismo se la creía, pero eso ya no le servía de nada y poco le importaba seguir con aquella farsa.
Extrañaba a Takao, y lo quería de vuelta en su vida.
Notas:
*Kyoto y Osaka son prefecturas cercanas ya que ambas se encuentran en la región de Kansai y se encuentra relativamente cerca de Tokio.
*En un especial se menciona que Midorima tiene una hermana menor al igual que Takao aunque no mencionan las edades, así que tomando en cuenta a sus hermanos mayores, no se me haría raro que ambas se hubieran hecho amigas. También se dice que el pelinegro es bueno con los niños.
*Tanto en el anime como en el manga se menciona que la familia de Midorima tiene mucho dinero, no tanto como la familia de Akashi, pero tiene una buena condición económica.
Gracias por leer.
