Heey, ¿qué tal? Espero que bien :D

En fin, aquí está el capítulo 4 de este fic, espero que os guste, ya sabéis, si tenéis alguna duda o sugerencia dejad un review. Es corto, pero el siguiente será mejor. Bueno os dejo ya tranquilos para que podáis leer, adiós.


Emily miraba a Shane el cual estaba respirando muy rápido e intentaba tranquilizarse después de la pelea con Ari.

"¿Pero de qué vas, a qué ha venido eso?" Preguntó Emily exaltada.

"Yo no soy el que tiene que dar explicaciones, eres tú." Le reprochó Shane.

Emily se quedó paralizada al escuchar eso, no sabía a qué se refería Shane, él al ver que su amiga no respondía intentó aclarar un poco.

"Te estoy hablando de tu beso con Taylor y el numerito de después." Dijo él.

Emily se quedó pensativa mientras miraba hacia otro lado. "No… No fue nada." Terminó por contestar.

"Yo creo que sí, estás bastante rara. Cuéntamelo, te puedo ayudar." Respondió comprensivo.

"Fue algo raro, eso es todo…" Comentó ella intentando cambiar de tema.

"¿Te gustó?, porque por la forma en la que evitas a Taylor yo diría que sí." Insistía él.

"No lo sé, ¿vale? Esto es muy raro para mí, nunca pensé que haría eso." Dijo ella dudando.

"Deberías de hablarlo con ella, yo pasé por eso y mírame ahora." Se señaló así mismo mientras sonreía para quitarle importancia al asunto.

Emily sonreía mientras se conseguía relajar un poco al fin. "¿De verdad piensas que debo hacerlo?" Cada vez estaba más confundida.

"Sí, habla con ella y aclara todo este asunto. Será lo mejor." Sentenció él.

Emily observó a Shane y terminó asintiendo con la cabeza para acto seguido levantarse e ir a buscar a Taylor.

En ese mismo instante se cruzó con Ari, la cual iba muy rápido hacia el baño y después con Blas, el cual iba detrás de Ari con cara de preocupación.

Ari cerró la puerta de un portazo y se dispuso a echarse agua en la cara para intentar calmarse, pero cuando levantó la vista vio a Blas detrás de ella.

"No puedes entrar al baño de chicas." Dijo enfadada mientras miraba con recelo a Blas.

En ese momento entra una chica al baño que se quedó mirando fijamente a Blas con cara de extrañada y confusa.

"¿Tienes algún problema?" Le preguntó Blas molesto.

La chica negó con la cabeza mientras se dirigía hacia la puerta, con la cual se choca y cae al suelo. Acto seguido se levantó rápidamente y se fue avergonzada.

Ari sonrió y después miró al chico. "Blas, déjame en paz, ya ves que no puedes estar aquí." Repitió de nuevo la pelirroja.

"Pues hablemos fuera, donde sí puedo estar." Le reprochó él.

"No pienso salir." Dijo ella cruzándose de brazos.

"Pero yo te voy a sacar." Dijo él mientras cogía a Ari y la ponía en su hombro de forma que no podía moverse.

"¡Ah!, ¡suéltame!, ¡déjame imbécil!" Gritó Ari mientras le daba patadas en el abdomen y puñetazos en la espalda a Blas.

El chico la llevó fuera y la acabó soltando en el suelo mientras la sujetaba de los brazos para que dejara de pegarle.

"¿Se puede saber qué diablos te pasa?" Preguntó Ari cada vez más enfadada.

Blas se quedó mirándola serio. "¿Qué hice, Ari?" Le acabó preguntando con la misma seriedad.

"¿Sabes qué hiciste? Me besaste y ahora Shane está enfadado conmigo." Le reprochó ella.

Bueno, si se ha enfadado será porque tú también me besaste…" Contestó él.

"¿Qué yo te besé? No sueñes, además el que estaba borracho eras tú." Dijo la pelirroja muy alterada ya.

"¿Y eso qué tiene que ver ahora?" Preguntó él confuso.

"Pues que los borrachos siempre dicen la verdad." Contestó la chica tajante.

"¿Estás insinuando que yo siento algo por ti?" Preguntó el chico entre ofendido y sorprendido.

"Hombre, tú empezaste, así que…" Reprochó la pelirroja.

"Tú sí que estás soñando, ya te gustaría a ti que pasara algo entre nosotros. Lo siento, pero yo valgo bastante más." Acabó contestando el chico bastante enfadado.

Ari se quedó con la boca abierta y con tal de no partirle la cara a Blas, se alejó de él lo más rápido que pudo. Estaba pasando por el pasillo de las taquillas con las lágrimas saltadas y se encontró con Liz, la cual la paró.

"Hey, ¿Qué ha pasado?" Preguntó la chica de las mechas azules mientras cogía a la pelirroja del brazo y la paraba.

"No quiero hablar, Liz." Contestó ella de mala gana mientras se soltaba del agarre de su amiga.

Liz la miró a los ojos sorprendida. "¿Estás casi llorando y no me piensas contar qué pasa?" Preguntó un poco alterada.

"¿Quieres saber qué pasa? Shane me odia porque piensa que besé al idiota de tu hermano, el cual me gusta y me acaba de mandar a la mierda ahora mismo." Respondió Ari casi sin pensar y cuando se dio cuenta de lo que había dicho se llevó las manos a la boca.

"¿Te… Te gusta mi hermano? ¿Y cuándo diablos pensabas decírmelo?" Preguntó de nuevo Liz bastante alterada y sorprendida.

"Yo… Bueno… No estaba segura y no quería hacer un mundo de esto…" Contestó Ari cabizbaja.

"¡Se supone que somos mejores amigas y no tenemos secretos!" Reprochó la otra chica.

"Pero es que…" Comenzó a decir Ari pero no sabía cómo continuar, no sabía qué decirle.

Liz estaba esperando una respuesta por parte de la pelirroja, pero al ver que no articulaba ninguna palabra decidió hablar ella. "Ya veo que no merezco ni una mentira tuya…" Dijo muy seria mientras miraba a Ari a los ojos. "Yo me voy, paso de esta mierda." Terminó por decir y se fue de allí dejando a la pelirroja sola y con las lágrimas a punto de caer por sus mejillas.

Ari salió de allí lo más rápido que puedo y llegó a su casa sin ganas de nada, había sido un día horrible y lo único que quería era relajarse un poco viendo la televisión o quizás leyendo, pero nada más abrir la puerta de su casa escuchó la voz de su madre que provenía del salón.

"¡Ariana Montgomery, estás castigada!" Gritó su madre.

"¿¡Pero qué cojones!? ¿Por qué?" Preguntó ella gritando mientras se dirigía al salón para poder ver a sus padres bien.

"Por mentirnos, y modera ese lenguaje jovencita." Respondió su padre muy serio.

"¡Pero si no he hecho nada!" Reprochó ella.

"Fuiste a casa de esa amiguita tuya… Liz." Dijo la madre mientras hacía una mueca de asco con la cara. "Y acabaste borracha." Terminó la frase.

Ella se quedó paralizada mientras miraba a sus padres, ¿cómo diablos sabían eso? Al parecer pasaron por la casa de Liz y vieron la que tenían montada. Cómo no, a sus padres nunca les gustó Liz, siempre les pareció una mala influencia para su hija, aunque el padre de Liz trabajara con el de Ari y conocieran a la familia desde hace mucho tiempo, nunca les acabó de gustar.

"Queremos que dejes de ver a esa chica, es una mala influencia para ti." Sentenció su padre.

La pelirroja no hizo nada, tan sólo abandonó el salón y se dirigió hacia su cuarto, estaba harta de este día ya.

Ari no se podía creer lo que había pasado, el chico que le gustaba la había mandado a la mierda y sus dos mejores amigos no querían ni verla, y para colmo sus padres la habían castigado, ¿podría ir todo esto a peor? La chica no quería averiguarlo así que subió las escaleras hasta llegar a su habitación, se metió en la cama y terminó quedándose durmiendo mientras lloraba para desahogarse.