Heeey, ¿qué tal? Espero que bien.
Sé que es un capítulo muuuuy corto, pero lo compensaré porque mañana subiré otro que será más extenso, éste lo he subido porque hacía ya mucho que no actualizaba y no quería dejaros tanto tiempo sin capítulo. Espero que os guste, os dejo leer, adiós :D
Blas estaba en la casa de Ari y esperaba bajo la ventana de la habitación de ella a que le respondiera al mensaje que le había enviado, pero la pelirroja no lo hacía así que decidió subir por el árbol y colarse en su habitación. Fue sigilosamente hasta dónde estaba Ari para despertarla con cuidado, pero pasó todo lo contrario.
"¡Aaaaahhh!" Gritó Ari muy asustada mientras se intentaba incorporar en la cama.
"Sssshhhh, tranquila soy yo, Blas." Dijo el chico intentando tranquilizarla para que no gritara.
"¿Se puede saber qué haces aquí?" Preguntó la pelirroja muy alterada pero intentando no gritar.
"Te envié un mensaje pero no contestabas así que decidí venir para poder hablar contigo." Intentaba explicarse él.
"¿Y entras por la ventana como un ladrón?" Preguntó ella aún adormilada.
"Tus padres ni siquiera me hubiesen abierto." Respondió él seco.
"¡Ariana!, ¿estás bien querida?" Preguntó la madre de Ari que estaba yendo hacia la habitación de la pelirroja.
"Mierda son mis padres… Corre escóndete."
Blas se escondió en el armario muy callado para no llamar la atención y que lo pillaran.
"Ariana, ¿qué ha pasado?" Preguntó la madre de Ari una vez ya en la habitación.
"No ha sido nada mamá, sólo una pesadilla." Dijo ella nerviosa.
"Oh, está bien, pero no grites querida que sino los vecinos van a pensar que no te queremos." Dijo la madre para después irse de nuevo a dormir.
Ari estaba procesando lo último que le había dicho su madre ya que le había resultado muy estúpido, hasta que Blas salió y la interrumpió.
"Nunca habría pensado que salir del armario sería así…" Dijo él riendo mientras se acercaba a Ari.
Ari se reía por el comentario pero su cara cambió de repente.
"Blas… Quiero que te vayas." Dijo la pelirroja cabizbaja.
"¿Qué? Pero si venía a disculparme." Dijo el chico empezando a alterarse.
"No quiero que te disculpes, quiero que te vayas." Dijo ella igual que el chico.
"¡Vale!, de todas formas esto ha sido una idea estúpida." Dijo Blas para acto seguido salir por la misma ventana que había entrado.
Ari vio cómo se iba el chico por la ventana y cuando ya no había rastro de él, se puso a llorar. Sentía una impotencia y una rabia que no sabía cómo calmar, así que se puso a llorar hasta que se volvió a dormir.
Esa misma noche Shane y Liz decidieron sacar a todos a una fiesta ya que últimamente había demasiados malos rollos entre todos.
Habían quedado todos en la casa de Liz, y cuando ya están allí, cada uno a lo suyo, Shane decidió hablar y romper el hielo.
"Está bien, chicos… La tensión que hay aquí ahora mismo se puede cortar perfectamente." Dijo él poniéndose de pie.
"Shane tiene razón, así que hemos pensado que hoy podríamos ir a una fiesta para desconectar un poco de todo." Dijo Liz mientras se levantaba y se ponía a la misma altura que Shane.
Todos se quedaron mirándolos sin articular ni una palabra hasta que Taylor decidió hablar.
"A mí me parece genial, chicos." Se levantó y se acercó hasta ellos.
"No aceptaremos un NO por respuesta." Dijo Liz seria mientras se cruzaba de brazos y les dirigía una mirada asesina a todos.
"Se me ha olvidado comentar que la entrada es gratis."
Todos se levantaron a la vez y se pudo escuchar un "ah, eso cambia las cosas…" general por parte de todos.
Sarah, la hermana de Emily se enteró de toda la conversación ya que Emily tuvo que volver a su casa a por su móvil que se le había olvidado y cuando volvió con los demás su hermana la siguió.
Se dirigieron hacia el local donde se celebraba la fiesta, se quedaron en un callejón que hacia esquina y entonces Oliver habló:
"Eh… Shane, ¿sabes que hay que pagar para entrar no?" Dijo Oliver desconcertado.
"Con mi método no." Dijo Shane sonriente mientras señalaba cual azafata de un concurso de la televisión a la puerta trasera que estaba sin vigilancia.
"Sabía que había algún truco, contigo siempre lo hay…" Dijo Josh mientras se cruzaba de brazos.
"No os quejéis y entrad de una vez." Dijo Shane mientras abría la puerta.
Entraron en el local que estaba lleno de gente. Blas, Josh y Oliver se alejaron mientras que Shane se fue a hablar con un amigo y por último Emily, Liz y Ari se van a los sillones y empiezan a pedir unas bebidas.
