He aquí el segundo capítulo. Tengo demasiadas ideas, así que, espero que les guste :3 Gracias por la espera.
El videojuego King of Fighters no me pertenece, sus derechos corresponden a SNK Playmore.
El ruido de unas ruedas machacando el piso del avión al mismo tiempo de unos precisos pasos con tacos hizo que, el peliblanco despertara suspirando fuertemente.
Kula no pudo evitar ruborizarse al ver como su abdomen, se contraía en esa musculosa blanca recordando los sucesos de la noche anterior. Sin embargo, tratando de ocultarlo colocó la sonrisa más actuada y tranquila que pudiese alguna vez haber ofrecido- Buenos días-
K', por su lado, enarcó una ceja- ¿Buenos días?- le respondió casi en duda.
-¿Qué tal dormiste?- le preguntó la joven peli azulada mientras recibía un vaso refrescante de jugo exprimido de naranja y un par de galletas.
El peliblanco se limitó a emitir nuevamente un bostezo con la esperanza de que se despertara por completo- Bien, supongo- contestó encogiéndose de hombros. -Por supuesto que había dormido bien, mejor que nunca, Kula se encontró al lado de él permanentemente- sacudió su cabeza maldiciéndose internamente por haberse dejado dominar nuevamente por sus emociones.
-¿Qué hay de ti?- preguntó K', recibiendo un café caliente con un par de tostadas.
Los ojos rubíes de la joven se volvieron completamente redondos como platos- D-D-Dormí bastante bien- contestó pasando una mano por su cuello acariciándolo nerviosamente.
El muchacho de fuego se quedó mirando a su compañera por un segundo- ¿Niña te encuentras bien?-
La adolescente adulta se inclinó sólo a asentir- Mejor que nunca-
K' estaba por darle un sorbo a su café cuando sintió la voz minuciosa de su hermana llamarlo desde el otro lado del avión- Estamos a punto de arribar, colóquense sus cinturones- ordenó.
-Genial-murmuró el joven al notar que todavía no tomaba su café, y para su desgracia, verdaderamente estaba demasiado caliente para su gusto, a pesar de que manejaba el fuego, eso no quería decir que lo soportaba en su totalidad.
Kula al notar esto volteó su rostro curioso hacia las manos de K', luego miró las suyas. Una idea surgió en su cabeza; asegurándose de, que nadie estuviera mirando se acercó con la mayor valentía posible hacia el peliblanco.
-Déjame ayudarte- le susurró colocando, sus manos por sobre encima de las masculinas del muchacho.
-¿¡Q-Q-QUÉ CREES QUE HACES?!- preguntó y exclamó al mismo tiempo.
-Sólo te ayudo con tu café- respondió con honestad pura- Y además, se que ésta caliente- agregó señalando el vaso descartable, del cual se desprendía un notable humo- No creo equivocarme- dijo irónicamente recibiendo una risa pequeña por parte del platinado- Bien. Hazlo- le contestó sin antes de advertirle- Sé discreta-
La Pussycat guiñó el ojo- Siempre lo soy- finalizó pasándolas lentamente de las manos de K' colocando las suyas unos centímetros más arriba.
Más allá de la indiferencia que el muchacho de cabellos blancos quiso aparentar, no pudo evitar sentir una corriente de electricidad bajar por toda su espalda enviándole cosquillas al estómago- Demonios- susurró solo para él.
La forma en que las delicadas femeninas manos de Kula, con su color blanco como la nieve y una fineza pura, se aposentaban en el vaso comenzando a enfriarlo, su concentración para no sobrepasarse y el rostro que hacía le, parecían sin duda a K' un gesto tan…tan…tierno.
Sí, K' Dash estaba sintiendo ternura.
Olvidándose completamente del mundo, sucumbido en otra pelea interna para discutir que él solamente estaba enloqueciendo, la voz de su compañera lo sacó del trance- K', K', ¡K'!-
Máxima, quién se acababa de despertar luego de una perturbadora pelea con sus intestinos, giró su rostro hacia los adolescentes. Sin evitar la sonrisa juguetona que se formó en su rostro al ver a su mejor amigo, obviamente, en otra parte.
Sin más que agregar, se reincorporó y le tiró una media.
-¿¡PERO QUÉ- contestó ante el abrupto objeto, volteándose hacia el otro lado del avión, dónde se encontró a Max saludándolo pícaramente- ARSH, lo que me faltaba- dijo retomando su vista nuevamente hacia la peli azulada, quién lo miraba extrañamente.
-ERRR… Creo que ya está lo suficientemente tibio para que lo bebas K'-
El joven la miró cayendo en la cuenta de la previa situación- Oh, cierto. Gracias, supongo- murmuró tratando de olvidar lo más antes posible lo sucedido.
Whip y Diana por supuesto no se habían perdido ni una parte de la escena- Vaya que K' es más duro que una roca- notó la pelinegra peinando un poco su cabello.
-Ni que lo digas, pero- dijo Seirah- creo en él- dijo como último bajo un suspiro.
O.O.O
-Esto es…hermoso- murmuró Kula dando unos saltos alegres.
Sin duda, el hotel que Whip y Diana habían dado para reservas era implacable. El comedor inspiraba lujo y al mismo tiempo calidez, los muebles que lo decoraban poseían una madera color miel adornada con telas de terciopelo turquesas que, sin duda les daba un toque sumamente elegante. Las plantas aromatizaban con sus delicados aromas.
-¿Verdad que lo es?- alardeó juguetonamente Diana guiñándole un ojo a su protegida.
Una vez que la recepcionista les entregó sus llaves, se dirigieron al ascensor para ir a su respectiva habitación.
-Viejo, ¿viste todas esas chicas? Este lugar será el paraíso sin duda alguna- comentó Máxima dándole una palmeada en la espalda al peliblanco, quien, para su esperar, solamente suspiró.
-Solo quiero recostarme. Todavía me siento algo mareado por el vuelo, y todas esas odiosas personas hablando- le respondió colocándose sus lentes.
Kula rodó los ojos ante el poco entusiasmo de su compañero- Oh vamos K', ¡no seas tan malhumorado! Después de todo, esto no lo ves todos los días- trató de razonar la joven.
-La princesa tiene razón hermano, relájate. Después de todo- le advirtió Whip- Me prometiste entretenerte-
El muchacho de los cabellos blancos bufó un cansador suspiro- Está bien, está bien. ARGH-
-Es aquí- interrumpió Diana pasando su tarjeta en la fisura de la puerta.
Al entrar quedaron sumamente encantados; las camas con unos acolchados azules y almohadas esponjadas, de más estaban el televisor, el estéreo y el jacuzzi del baño. Detrás de todo ello, había un balcón que daba vista al océano atrayendo la suave brisa marina a sus narices.
-Bueno, ahora sí, oficialmente- anunció Whip- pueden hacer lo que quieran. Nos veremos a la hora del almuerzo, en…tres horas- finalizó sonriendo mientras se dirigía al baño.
El cyborg se dirigió a su cama dando unos cuantos brincos en ella- Entonces no me vendrá mal un par de tragos tropicales. Dicen que aquí son maravillosos. ¿Te me unes socio?-
K', quién se acababa de sacar sus auriculares batió la cabeza- Voy a quedarme aquí-
Max se encogió de hombros, no iba a lidiar con su decisión esta vez… después de todo, K' tenía un punto; de verdad el viaje fue muy pesado.
-Está bien, como tu digas- le contestó cambiándose su camisa y colocándose un poco de colonia- Estaré abajo por si me buscas- fueron sus últimas palabras al escucharse sus pasos luego de haber cerrado la puerta.
El peliblanco cerró sus ojos mientras aumentaba el volumen de sus audífonos.
Tanta fue su intromisión en su pequeño mundo, que, se olvidó por completo de que Kula, Diana y Whip seguían allí.
Sólo un suceso lo despertó.
La puerta del baño se abrió y con ella salió la joven de los cabellos mieles con una bata toda ruborizada mientras Diana, no podía contener más la risa que provenía de sus labios.
K' se despertó por ello y volteó hacia las chicas.
-¡Vamos pequeña! Ni que se te viera tan mal- le murmuró Whip acariciando un mechón de su pelo.
-P-Pero, esos chicos- tartamudeaba la muchacha- No dejaban de… mirarme-
El peliblanco abrió los ojos como platos ¿No dejaban de mirarme? ¿Con que se refería a eso?
-Es porque te ves muy linda- halagó Diana- ¿Quién no podría considerarte una joven atractiva?-
Kula se limitó a responder. Si había alguien, y estaba en la misma habitación que ella...
A Seirah se le ocurrió una idea al ver que, su hermano, parecía estar escuchando- Hey K', necesitamos opinión masculina. Reincorpórate-
Al no recibir respuesta, ésta le largo un zapato, el cual dio exitosamente en la cabeza del peliblanco- AUCH! ¿Qué demonios quieres?-
-Responde a esto- le insinuó la mujer- ¿Te parece atractivo lo que Kula está usando?-
Dicho esto, la Pussycat, aún con las mejillas sonrojadas a más no poder, volteó lentamente liberando la bata de seda que contenía su cuerpo, dejando al descubierto, una malla de dos piezas color celeste con círculos negros y azules.
Esto no podía estar pasándole a K' Dash.
Tuvo que tragar varias veces saliva antes de emitir un comentario; odiaba el momento en el que Kula se convirtió de niña a joven. Su cuerpo poseía curvas que antes no se notaban con claridad, sus piernas torneadas marcaban con delicadeza su piel, que parecía suave y…
Se tuvo que pegar mentalmente nuevamente.
-¿Acaso la lengua te la comió el gato Dash?- bromeó Diana dándole un ligero golpe en la espalda.
Kula tuvo que reírse ante este comentario, era demasiado inocente como para comprender los mensajes indirectos que K' mandaba con sus miradas. Sn embargo, de algo estaba segura… El poseía sentimientos hacía ella… pero, el camino a resolver iba a ser: ¿Cuáles eran?-
Tratando de omitir el comentario de la pelinegra, se mordió los labios buscando las palabras que pudieran definir lo sucedido.
-¿Qué quieren que diga?- respondió K' a la defensiva- Soy un chico, pero no un pervertido-
Las dos mujeres se miraron arrepentidas- Está bien Whip, Diana- murmuró Kula con una leve sonrisa- Tiene razón- agregó tomando su bolso y colocándose unos shorts- Nos quedan sólo dos horas para el almuerzo. Voy a estar en la piscina-
Y con ello, la peli azulada salió de la habitación.
Luego de un silencio incómodo, Seirah volteó con típicos ojos acusadores a su hermano, quién parecía haberse quedado en la dirección en la que Kula se fue.
-Puedes engañarla por su inocencia- le dijo cruzándose de brazos- Pero no a nosotras-
El peliblanco emitió una suave carcajada- Cree lo que quieras-
Diana cerró uno de sus puños con una leve fuerza –Escúchame K', tal vez seas un cretino algunas veces, y no sea tu intención- agregó para su sorpresa- Pero, si llegas a hacer llorar a mi pequeña- amenazó con una sonrisa maliciosa- Tendré que encargarme de ello-
Whip se rio ante el comentario y tomo del brazo a la mujer- Vamos Diana, quiero recorrer el comedor-
Quedando así K', solo en la habitación, le encantaba quedarse solo. Le permitía un momento de sinceridad consigo mismo… a pesar de que no le gustaba mucho, lograba calmarlo.
¿Qué rayos pasaba con él? Si ponía a sacar cuentas, Kula lo estaba volviendo completamente loco. Ella ya no era una niña, y bien que podía notarlo. Para su desgracia, según su hermana y Diana otros también lo hicieron.
Al decirse eso, no pudo evitar sentir una fuerte opresión en el pecho.
No… no podía pensar en Kula con alguien más que no fuera él. Él quería ser el único de sostenerla en sus brazos, él quería ser el único que descubriera el sabor de sus labios, él quería ser el único capaz de escuchar su dulce voz decir su nombre, y sólo el suyo…
Sería mejor que se fuera con Máxima- Demasiada sinceridad en cuestión de minutos- pensó a sí mismo.
Colocándose una camisa casi desabotonada dado el calor que hacía, y tomando sus lentes se dirigió a la búsqueda del cyborg.
O.O.O
-¿Y qué me dices de ésta?- decía uno de los bartender a Max.
-¿Qué más puedo decir?- le respondió haciendo que todos los hombres a su alrededor se rieran con él.
Sin embargo, las risas cesaron al escuchar los pasos de K' aproximarse a la mesa.
-Tenemos un muchacho por aquí- dijo otro de los meseros al cyborg, quién, se volteó para mirar al perteneciente de los ruidos que emitían el calzado.
-Oh, viejo ¡estás aquí! Ven, siéntate- dijo Máxima ofreciéndole un asiento al lado de él.
-¿Lo conoces?- le preguntó uno de los muchachos con él.
-Es mi compadre. Es el chico del que les estaba hablando-
Todos asintieron ofreciéndole una sonrisa de bienvenida- ¿Quieres algo para tomar muchacho?-
-No, gracias- contestó secamente dirigiendo su mirada hacia su amigo- ¿Cuántos tragos ya te has tomado?-
El cyborg se rio ante su comentario- Tranquilo viejo. Sólo unos dos o tres- respondió con honestidad- Estos chicos son la onda-
Los ojos de K' se abrieron como platos, y luego cerrando sus ojos y entre carcajadas le respondió- Por favor…no vuelvas a decir eso…nunca más-
Antes de que Max pudiera responderle el bartender se dirigió hacia él- Hey, Max, ¿Qué hay de aquella jovencita?-
Todos se voltearon, menos K', quien parecía leer el menú por curiosidad. Prefería eso, antes de, fijarse en chicas con atributos.
-¡WHOA! Cada día me pone más contento estar en el Caribe- dijo uno de ellos suspirando.
-Sí que es una belleza- agregó otro dándole un golpe en el hombro al cyborg- ¿Tu qué piensas?-
Máxima permaneció callado por un momento, como si sus circuitos fueran a colapsar, lo cual, llamó la atención de su ex compañero de batallas- ¿Máxima estás bien?-
El hombre de cuerpo robusto sacudió su cabeza-Sí, si lo estoy…necesito otro trago-
K' tratando de entender la situación, volteó hacia el rostro de los hombres presentes en el bar, todos poseían una mirada, para el asco de K', de descarados- ¿Qué rayos…?- fueron sus palabras cuando comprendió la razón de sus muecas.
El cyborg se puso detrás de él sosteniéndolo con mucha fuerza.
K' sentía la necesidad de matar a todos.
-Viejo, no hagas nada de lo que luego te puedes arrepentir- le murmuró al sentir el calor del cuerpo del peliblanco agolparse en sus brazos, espalda y piernas- Vaya si que estás molesto- notó riéndose un poco.
-CA-LLÁ-TE- le contestó forcejeándose de los brazos del cyborg.
-Valla, valla. Parece que viene para aquí- susurró uno de los más jóvenes-
-No pueden generarme tanto asco- pensó K' zafándose de los brazos del cyborg.
Sin embargo, antes de poder descargar toda su ira, las puertas del bar se abrieron dando paso a la chica roba- miradas.
Se detuvo en seco al ver como todos la miraban, de repente se arrepintió si tuvo que haber entrado allí- UMM… Te estaba buscando M- fueron sus palabras antes de ser apresada por los brazos de K' alrededor de su cintura- Bajé a tomar un poco de aire. ¿Me estuviste esperando mucho tiempo?-
Las bocas de todos los presentes tocaron, hasta si podía ser posible, más abajo del mismo suelo.
Los ojos rubíes de Kula tomaron el tamaño más grande que podían haber tenido alguna vez, y… no ayudaba mucho que su voz no se conectara con su cerebro.
K' tosió mirándola fijamente a los ojos, en su mirada podía leerse que siguiera la actuación, a la cual la joven, no le tomó mucho darse cuenta. Tratando de buscar su voz que sonara tranquila se sujetó del hombro izquierdo de K'- No lo suficiente- respondió volteando a ver todas las miradas- P-Pero, ya es hora del almuerzo-
El peliblanco se volteó a ver los rostros de todos aquellos asquerosos que habían posado su mirada en su Kula. ¿SU KULA? ARGH…Al demonio con ello, Kula era suya, y de nadie más.
-Está bien, vamos- finalizó volteándose con ella, aún tomándola de la cintura.
Para Kula, era el mismo cielo- Sí solo K' pudiese actuar así más seguido-
Una vez que se fueron, el bartender se dirigió hacia el cyborg quién, se estuvo conteniendo la risa. "Oh sí que iba a molestar a K' por esto por un buen rato…"
-¡VIEJO! ¿Por qué no nos dijiste? Sentí que por un momento me iban a degollar-
El resto de los presentes asintieron, a lo que Max solo les respondió- Como les dije. Ese muchacho es un chico impredecible-
Y que cierto en lo que estaba.
Bueeeeeno… lo vamos a dejar hasta allí :3
Disculpen que demore tanto. Los estudios me tienen literalmente del cuello, y apenas tengo tiempo para imaginar LOL. Trataré, de actualizar lo más pronto que pueda.
Gracias por sus reviews! Alegran mi día (:
