Buenassssss! (:

Aquí con el cuarto capítulo.

He estado teniendo exámenes las pasadas tres semanas = O VIDA SOCIAL para mí :(

Así que, el tiempo libre se lo dediqué a leer algunos fics que me encantan!

Y por demás decir, escribir lo que pueda ^^

PD: Todavía me queda una semana más de exámenes y estaré libre! :3

DISCLAIMER: King of Fighters no me pertenece. Sus derechos corresponden a SNK Playmore.

-¡Ese paseo estuvo increíble!- dijo Kula saltando eufóricamente camino al hotel con todos sus compañeros.

-No podría concordar más contigo. Me divertí muchísimo- agregó Whip- Hiciste una muy buena elección-

K' no emitía ninguna palabra desde que se bajaron, cuando notó la presencia firme de sus manos alrededor del cuerpo de la peli azulada se excusó débilmente con que tenía que protegerla por la ausencia del instructor. –Y bien que la protegió- pensó para sí mismo.

Debía buscar una forma de detener todas las estúpidas sensaciones que estaba sintiendo. ¿Cómo antes no le sucedían? ¿Cómo es que antes podía mirar a la niña sin revolvérsele el estómago?

La idea de que los sentimientos florecían con el paso de los días le provocaba náuseas y conformismo al mismo tiempo.

Odiaba esto, y a la vez no podía quejarse.

Desahogándose emitió un suspiro disgustado en silencio.

Máxima quien iba sumido comiendo uno de las copas tropicales que Diana le había prometido, notó el rostro del platinado. Dubitativo en preguntarle decidió por el momento no hacerlo. Sabía que su colega se ponía muy a la defensiva al momento de hablar de sus sentimientos y demás, aunque lo molestaba por ello, conocía los límites que se le imponían. Éste era uno de éstos.

-¿Tú qué opinas K'? ¿Te divertiste?- le preguntó la joven acariciando uno de los mechones todavía mojados que reposaban en su desmechada coleta.

-No estuvo tan mal- contestó manteniendo su mirada al horizonte.

-Oh…- murmuró Kula sin saber que más decir.

En cuestión de minutos el equipo ya se encontraba dentro del hotel. Emprendieron camino a su habitación.

-¿A dónde vas?- preguntó Kula, quién escuchaba un poco de música, al notar que Max se arreglaba un poco.

-Al bar- le respondió sonriéndole- Le prometí a uno de los muchachos que iría-

-No vengas tarde solamente ¿entendido? Mañana tenemos cosas que hacer- le ordenó Diana secándose su oscuro cabello enrulado luego de una refrescante ducha.

-Dalo por hecho mujer- le respondió volteando su mirada a K' quien se encontraba apoyado en el barandal del balcón, totalmente tragado por su propios pensamientos.

Se quedó parado un par de segundos a lo que la mujer se dio cuenta volteándose a ver a dónde su mirada se dirigía.

Sorprendentemente comprendió al instante.

-Voy por mi bolso, tú ve por él- le susurró.

-¿Qué, QUÉ?- dijo el cyborg olvidándose completamente el concepto de la disimulación.

Diana se fregó la frente ante la insensatez de su compañero- Cielos Máxima. Ve por K', y espérame afuera. Whip se quedara con mi pequeña-

Asintiendo lentamente, el hombre de corpulenta apariencia abrió camino hacia el peliblanco; se acercó al barandal en el que estaba y se dispuso a apreciar del estrellado cielo que brindaba la noche.

-Hey colega…-

K' todavía tenía los ojos cerrados, totalmente inadvertido de la presencia de su amigo- Hey…-

-Ese chico era un verdadero mapa que resolver, pero no cualquiera, no tenía ni punto de partida ni X, solo las líneas, caso de K', los sentimientos; se hallaban allí pero no había ninguna otra explicación.

-¿De ánimos para pasar una noche conmigo y Diana?- encaró con entusiasmo.

Sus ojos azulados se agrandaron en cuestionamiento- ¿Qué acabas de decir?-

Máxima sonrió ante esto, al menos captó su atención- Estaba por ir al bar y, qué mejor que ir con mi compadre favorito… Diana tenía pensado recorrer el lugar, así que asintió a compartir el momento-

O.O.O

-No puedo creer que me hicieron venir aquí- masculló el joven peli blanco al ver a cantidades de hombres y mujeres bailando al compás de la música que inundaba el bar.

Antes de que el cyborg pudiera contestarle algo, fue golpeado amistosamente por alguien en la espalda- ¡MÁXIMA VINISTE!- gritó uno de los bartender- Ven colega, la casa invita- ofreció- Y para la señorita y el joven afortunado del que todavía no me olvido- bromeó golpeándole el hombro- Disculpa a estos muchachos lo del otro día. Incluyéndome-

K' asintió para camuflar que estaba poniendo atención, cuando en realidad, su batalla interna lo estaba pudiendo más que nunca.

Fue en ese momento que se excusó diciéndole a Máxima que fuera a divertirse, y sin esperar respuesta alguna salió del escenario ruidoso.

No contaba con que, Diana saldría detrás de él.

Apoyó su cuerpo en una de las paredes de fina madera mirando hacia la misma nada, emitiendo una risa mezclada entre ironía y sarcasmo -¿Por qué me sigues?-

-Vaya que tienes buenos oídos- respondió Diana acercándose luego de haber sido descubierta sin siquiera haber tenido una oportunidad de espiar.

-Viejos hábitos de combate-

Hubo un silencio que se apoderó de su compañía, en sí, no era incómodo, pero K' no era un estúpido… sabía que Diana estaría con él por alguna razón.

Sin darle vueltas al asunto se incorporó un poco- ¿Vienes hacia mí por algún motivo?-

La mujer se sorprendió ante su atrocidad- Pues en realidad sí, K'. Y creo que sabes qué es-

El peli blanco rodó los ojos, colocándose en guardia- No tengo nada que hablar con respecto a eso-

-¡Oh por favor niño! ¿Te crees capaz de engañarme?-

Los labios de K' permanecieron sellados y su mirada totalmente indiferente a lo que, Diana suspiró.

-Escúchame… K'….- comenzó buscando en ella la paciencia y el entendimiento- Sé muy bien lo que sientes en estos momentos, no te culpo por querer a alguien- completo con sinceridad- En especial a Kula-

Fue en ese momento que el platinado volteó su cabeza completamente- ¿Crees que me conoces sólo por guiarte en lo que ves?-

Diana sacudió la cabeza- Por lo que es me guío, hoy fui yo quién te hizo un favor, y noté como me agradeciste mentalmente por ello-

K' levantó una ceja aún sin atreverse a dirigir una palabra.

-Honestamente muchas veces me pregunto que ve mi pequeña en tu persona- le dijo cruzándose de brazos y mirando hacia las estrellas logrando captar que la mirada de K' se fijara en ella- Pero es una joven inteligente, audaz y sobre todo dulce. Así que no puedo culparla por ver tu lado bueno-

Silencio y silencio.

-Pero si voy a decirte que, si de verdad la quieres…- contestó mordiéndose un poco el labio- Aunque no seas mi persona favorita, eres quien puede hacerla feliz… y si ella lo es, yo también lo soy- finalizó dando la señal de devolverse a la habitación.

-Espera- murmuró muy bajamente el platinado- ¿Por qué haces todo esto?-

Diana se rio ante su pregunta- Porque eres un idiota y Kula es demasiado paciente- ante esto K' no pudo evitar hacer una mueca de gracia- Además a ti ante cualquier cosa tengo derecho a usar mis habilidades de combate puesto que posees las mismas… el bañero de lindo rostro, me hubiera sido un insecto-

Y con esto la mujer desapareció entre los pasillos.

-Gracias Diana-

Máxima, quien estaba esperando a la protectora de la peli azulada en uno de los pasillos, al verla su rostro adquirió curiosidad.

-Lo hecho está hecho- fueron sus únicas palabras satisfecha de la mini conversación.

O.O.O

Mientras tanto, en la calma habitación el dueto femenino miraba un poco de televisión.

De repente a Whip, se le presentó una idea curiosa.

-Hey Kula, ¿Qué tanto te has estado divirtiendo desde que hemos llegado?-

La peli azulada se volteó ligeramente del sillón- ¿A qué te refieres?-

Hubo un silencio pausado, en el cual la hermana del muchacho de fuego buscaba poder llegar al asunto que la inquietaba sin tener que asustar, a la voz de sus respuestas.

-Me refiero… a, cuánto has disfrutado lo que hemos estado haciendo… qué podrías estar esperando…-

-Ya entiendo- asintió Kula enderezando su cansado cuerpo- Pues, demasiado para serte muy honesta…pero-

Te tengo justo dónde te quiero.

Sin ningún apuro, Seirah esperó a que las palabras de la boca de la joven fueran expulsadas con el viento. Pero… de ella no salió nada.

Lo cual, la alarmó.

-¿Decías Kula?- trató de encarar con una sonrisa calma y empática.

La jovencita levantó el rostro un poco temerosa, remordiendo a más no poder sus labios y entrelazando sus delicados nudillos color nieve.

-UM… He notado que-que, K'…. él no parece entretenerse demasiado….- defendió.

Whip se reclinó nuevamente en el sillón. Al parecer, si quería respuestas jugosas y sentimentales… debería luchar por ellas.

-Eso puede ser muy cierto- alentó gesticulando una mueca de aprobación- ¿Y esto te molesta a ti en algún sentido?-

Nuevamente, el único sonido que Kula podía jurar que se escuchaba era su corazón… tenía tantas ganas de hablar con Whip sobre lo que le sucedía con su hermano… sacar todas esas sensaciones de su odioso estómago que le estuvo jugando una buena paliza en el ring desde que llegaron al Caribe.

Pero… por otro lado, le parecía más seguro mantener estos asuntos románticos y "humanos" solo para ella, no quería involucrar a nadie y si obtenía una solución provendría de sus análisis.

Sin embargo, Kula era Kula, decir la verdad estuvo y estará en sus venas.

-En realidad, sí. Me importa demasiado- contestó cerrando los ojos ante la vergüenza.

Whip gesticuló una escondida sonrisa- Kula… estamos solas, ¿crees que es buen momento para hablar sobre ello?-

La muchacha de ojos rubíes carmesí levantó una ceja- ¿Acaso la idea no te incomoda?-

-En absoluto- respondió rápidamente Whip guiñándole un ojo- Debo decir que, en mi parecer, tú y K' son una combinación tan extraordinaria y auténtica que me hace querer saber qué resultados puede tener-

Las mejillas de la adolescente tomaron un suave rosa- ¿De verdad lo crees?-

Whip se limitó a asentir con la cabeza. –Kula…déjame decirte algo…- comenzó la mujer de cabellos marrones- A pesar de que mi hermano aparente ser la persona más frívola del mundo, nosotros sabemos que muy en el fondo él no es tan así ¿cierto?-

-Muy cierto- le respondió mirando hacia el balcón.

-Pero eso no debe hacer que bajes tus esperanzas- animó acariciándole su larga cabellera- Eres una gran persona, una dulce mujercita y tienes muchas agallas para enfrentar la tormentosa personalidad que tiene K'-

-En realidad Whip- defendió Kula con una sonrisa- No me es tener agallas, es simplemente que K'… es especial, es como un imán. Todo el tiempo queriendo fingir que no valora la vida, cuando en realidad es capaz de sacrificar la suya por nuestro bienestar. Es una persona que ama de verdad- finalizó.

La hermana del peliblanco se quedó en silencio por unos minutos que parecieron eternos- ¿Y tú crees que una parte de ese amor K' te lo corresponde a ti?-

Kula remojó sus labios dubitativamente- Quiero creer que lo hará en algún futuro, pues no pienso darme por vencida… no tan pronto-

Seirah ante este comentario de seguridad abrazó a la pequeña fuertemente- ¿Sabías que eres una en un millón?-

La joven se rio ante el comentario acomodando uno de los mechones encima de su rostro- Por favor no se lo menciones a tu hermano-

Whip elevó su pulgar en signo de asentimiento.

O.O.O

A la mañana siguiente, luego de una noche de confesiones y sinceridad K' fue despertado por un pesado cuerpo encima de él.

-¿¡Pero qué demonios?!…- masculló entre abriendo sus ojos- ¡MÁXIMA QUÍTATE!- vociferó al notar que su colega de batallas se hallaba plácidamente ubicado en la espalda del platinado.

El cyborg rio histéricamente- No sabía que babeabas mientras dormías. Veo que la presa de la bestia no es tan brava como aparenta-

K' apretó uno de sus puños con fuerza, como si estuviese conteniendo una llama querer esfumarse de sus yagas- TIENES. CINCO. SEGUNDOS. PARA. ESFUMARTE. DE. MI. VISTA-

-¿Cinco segundos para qué?- interrumpió Whip quien cepillaba sus dientes.

Max miró con picardía a la hermana del muchacho del fuego- El aguafiestas se queja de que estoy encima de él- explicó devolviendo su rostro a K'- No es mi culpa que no te despiertes con el sonido de mi voz. Estamos en apuros-

-Eso es cierto- dijo una voz femenina que provenía del balcón- Iremos a recorrer el centro comercial y necesitamos brazos fuertes que carguen las bolsas-

-Definitivamente no Diana, ni lo sueñes- le replicó con cierto aire de superioridad K' volviéndose a cubrir con su sábana, la cual, fue arrebatada con facilidad por su insistente hermana- Nadie pregunto tu consentimiento. Irás. Vístete-

-Qué dulce eres hermanita- finalizó el joven levantándose con desgano y rascándose la cabeza.

Kula, quien escuchaba la voz masculina y ronca del platinado se rio- Nos espera una larga mañana- suspiró terminándose una ración de helado de frutillas.

O.O.O

-¡SI VUELVES A DARME OTRA BOLSA CON ZAPATOS JURO QUE ME VOY A DESMAYAR!- se quejaba un cyborg con, prácticamente, cuatro bolsas en cada mano.

-Te apoyo en esta- murmuró K', quien llevaba la misma cantidad que su colega pero en ropa y accesorios.

-ARSH, no se quejen tanto- les contestó Diana palmeando sus espaldas- Hemos sido consideradas, no hemos llevado todo lo que queríamos-

Antes de que el hombre de los circuitos emitiera algún quejido más fueron interrumpidos por la voz de Seirah- Entremos aquí par de llorones, si se portan bien, pueden irse a casa y nosotras seguiremos por nuestra cuenta ¿Qué les parece?-

Ambos varones sonrieron ante el comentario, como si hubiesen encontrado una luz al final de un camino de oscuridad, pero antes de que pudieran festejar ésta los volvió a interrumpir- SIEMPRE y cuando ustedes se prueben algunas prendas-

K' miró a su hermana y levanto una ceja. Acomodando sus lentes, una sonrisa irónica salió de las comisuras de sus labios- Ni lo sueñes. No soy un niño bonito que modelará para tus gustos-

Máxima, por el contrario, no pareció disgustado ni un poco por la idea- HMM, pues a mí me vale, de todos modos necesito camisas nuevas-

-Pues entonces te quedas solo, yo me voy- finalizó K' dejando las bolsas en el suelo y volteándose con su orgullo camino a la salida cuando, alguien lo sujetó del brazo con cierta seguridad.

-Quédate- murmuró Kula buscando establecer contacto visual.

El platinado trago saliva pesadamente. Realmente odiaba a esa niña algunas veces.

-¿Acaso tú también quieres que desfile?-

Kula soltó una risita ante el comentario- No. Ya deja los desfiles. ¿No valoras que tu hermana quiera regalarte algo?-

El resto del equipo que presenciaba la escena, permaneció en silencio esperando que si las palabras de la peli azulada servirían.

K', viendo esto y la mirada tierna y persistente al mismo tiempo de Kula no ayudaban mucho a su postura firme. Emitiendo uno de sus largos suspiros cerró los ojos haciéndose una nota mental de que, cada vez que quiera irse procurar ser más cauto de que Kula, específicamente, no lo vea.

Ante esto el resto del grupo sonrió grandemente- Entonces nos dividiremos en grupos-

-Yo voy con Max y K'- anunció Kula colocándose en medio del dueto masculino.

-Bien, como quieras- le respondió Diana acariciando maternalmente su mejilla- Si alguna prenda te gusta no dudes en avisarme-

La joven de los cabellos azules sonrió ante el comentario y asintió partiendo en el sentido contrario que las mujeres se habían ido.

O.O.O

-¿Piensas que Kula no tendrá problemas en entrar a las tiendas de ropa dado por cómo son K' y Máxima?- preguntó Diana con cierta intriga mientras se miraba al espejo del cambiador.

-En realidad creo que va a ser mucho más divertido- contestó Whip con cierta gracia- Esos dos con Kula al mando dudo que puedan tener autoridad-

-Creo que tienes razón- agregó Diana uniéndose a la risa de su amiga.

Mientras tanto…

-WOW, que bien luces tío Max- halagó Kula mirando como una camisa de color mostaza hacia su magia en el cuerpo robusto del cyborg.

-¿De verdad lo crees? Quiero lucirla mañana en una fiesta que promociona el hotel y conseguirme algunas chicas- justificó diciendo esto último con cierto tono atractivo.

K' rodó sus ojos ante el comentario de su amigo, a lo cual no paso desapercibido.

-¿Qué tal si te conseguimos una a ti K'?- preguntó Máxima tomando a su colega del brazo de forma que no huyera como siempre solía hacerlo.

-¿¡Qué haces?! ¡Suéltame! No necesito ropa nueva-

Kula quien iba detrás opinaba distinto- Yo creo que sí, yo te ayudaré-

Luego de un par de vueltas, miradas en colores y modelos y precios quedaron en total cinco camisas dignas para lucirse en el abdomen del platinado.

-Veamos la primera- anunció Máxima, quien esperaba a la salida del peli blanco.

Desde el otro lado de la cortina K', odiaba admitirlo… pero la ropa le gustaba.

Sin embargo, decidió ocultar esto y salió con indiferencia.

-WOW ¡sí que luces elegante viejo!- comentó el cyborg golpeándolo traviesamente en el hombro.

Kula por el otro lado, decidió mirar hacia otro lado. K' se veía realmente apuesto… no pudo evitar ver como ese azul eléctrico hacia su magia resaltando el color de sus interesantes ojos.

Por supuesto que el hombre de cabellos cortos marrones notó esto, sin embargo Kula no era K', por lo tanto no iba a molestarla.

Bueno, tal vez un poco sí.

-¿Tú qué opinas princesa?-

La peli azulada devolvió la mirada tratando de ocultar el pequeño rubor intruso en sus mejillas- N-No le queda mal-

K' enarcó una ceja ante el comentario- En fin, me llevo todas y fin del asunto-

-Entonces es hora de buscarte algo a ti- dirigió Máxima cruzado de brazos mirando a la jovencita.

-Como les guste. No quiero que entren a un local de ropa femenina si no lo desean-

-Oh no te preocupes por nosotros- contestó rápidamente el cyborg rodeando con un brazo a su amigo- Estaremos más que bien-

Bien fueron dichas estas palabras se dirigieron a una grande tienda de variadas para jovencitas maduras.

Kula se dirigió instantáneamente hacia los vestidos sin fijarse si los muchachos iban siguiéndola.

Un hermoso strapless magenta con un ajustado cinturón negro llamó su atención.

Con delicada finura, paso sus dedos sobre la tela. Una sonrisa se formó en sus labios al imaginarse cómo podría lucir en él. –Tal vez podría lucir muy bien, y llamar la atención de K'-

-Oye chica, eso podría hacerle justicia a tu figura- dijo por atrás Máxima dándole un suave codazo.

La joven se sonrojó un poco- E-Eh tal v-vez, no lo sé…- titubeó sintiéndose descubierta.

-Oh vamos pruébatelo-

Kula sonrió ante la motivación de su amigo y junto con éste, tomo un par de vestidos más en diferentes tonalidades de verde, celeste y rojo con sus cortes y texturas.

Pasados unos minutos tras el vestidor, al salir la joven K' se dio cuenta de algo.

Odiaba dos cosas: El color rojo y magenta. Y odiaba a la pubertad en sí.

Al salir Kula, el hombre mitad robot chifló amistosamente- Pues mírate nada más jovencita-

-No digas eso tío Max, me haces sentir rara- respondió cubriéndose los hombros- ¿Me veo rara?-

-Le cedo la palabra a mi compañero de modas- gesticuló el cyborg cruzándose de brazos.

K' fulminó a Máxima con la mirada y luego se cruzó con los ojos curiosos de la peli azulada y trago levemente un poco de saliva- Vamos K' tú puedes hacerlo. Mantente firme- se trató de decir mientras evitaba a toda costa dejarse llevar por sus palabras- No luce mal en ti- fueron sus únicas palabras.

La sonrisa de Kula se desvaneció un poco ante la sequedad de su voz.

Sin embargo ¿acaso que podría esperar? K' era K' y, su manera de ser no cambiaría tan repentinamente solo por el simple hecho de que podría lucir bien.

-Oh. Bueno… gracias- respondió dignándose a meterse nuevamente tras las cortinas.

Una vez que lo hizo Max miró con cierto repudio a su amigo.

-¿Y a ti qué?-

El hombre robusto permaneció callado y se cruzó de brazos levantando una ceja.

K' comprendió el mensaje inmediatamente para su desgracia y gruñó- ¡¿Qué querías que hiciera?!-

-Lo que verdaderamente quieres decir- fueron sus simples palabras antes de ser interrumpido por el zumbido de su celular.

El platinado desvió la mirada, pues sabía que si existía una persona que podía leer todos sus pensamientos a pesar de las bromas y lo demás era Máxima, y mantener contacto visual con él era dejarse leer como un libro abierto.

Sin embargo, antes de poder seguir pensando en ello sintió el ruido de las cortinas abrirse nuevamente revelando a la criatura más hermosa que K' podría haber visto alguna vez en su corta vida.

OH DEMONIOS.

Kula sonrió de la forma más tímida y dulce que antes había hecho- Pensé que… Max seguía aquí- contestó- Quería que me ayudara con el cierre de este vestido, no puedo subírmelo del todo-

K' se quedó callado mientras sus ojos viajaban por el cuerpo de la joven.

La forma en el que ese vestido enmarcaba su pequeña cintura y ensanchaban sus torneadas piernas producto de años de combate.

Detestaba ser un hombre en algunos momentos…

No supo en qué momento sus ojos volvieron a tomar conexión con los de Kula.

-Si quieres yo te ayudo- trató de decir lo más sencillamente posible, pero parecía que su voz no acordaba con él.

La joven de los cabellos azulinos lo miró con cierta incredulidad y a la vez un poco de vergüenza.

-E-Este… ¿estás seguro de que no tienes problema?-

El negó con la cabeza fingiendo su certeza, cuando en realidad podría poner en peligro sus "impulsos".

Y verdaderamente no quería repetir el incidente de la hamaca, cuando casi se dejó llevar por la incertidumbre de conocer la textura de sus labios.

Kula gesticuló una mueca de asentimiento y le indicó que se acercara hacia el cambiador con cierto nerviosismo.

-Es aquí- le indicó corriéndose su cabellera para demostrar una pequeña parte del cierre de espalda todavía abierta.

K' cerró la cortina y luchando contra sus dedos temblorosos los colocó en el cierre del vestido, notó que estaba un poco duro y no quería ceder con facilidad.

-Te lo dije, no era fácil- le dijo entre risas tratándose de estirarse para facilitarle el trabajo al platinado.

-Tienes razón- le respondió colocándose contra la pared y forjándolo un poco más.

Entre unos forcejeos más el vestido logró ceder y subió abruptamente haciendo que el cuerpo de Kula se chocara con el de K'.

-D-DISCULPAME- contestó con la el rostro enrojecido a más no poder volteándose para ver su rostro.

K' apretó su puño. Si permanecía allí se iba a volver loco, y no podría contenerse más.

Pero la cercanía de la joven se estaba haciendo cada vez más inevitable que hasta podía sentir su aliento a vainilla tan característico.

Tratando de volver a la realidad sacudió su cabeza- No te preocupes- dijo evitando contacto visual.

Pero se estaba volviendo imposible.

Sin desearlo por sí mismo devolvió sus ojos azules grisáceos encontrarse con los intensos carmesí.

Y lentamente se inclinó hacia ella rozando sus manos con las de ella.

Sabía que debía detenerse, pero sus sentimientos retenidos le estaban ganando por mucho.

-K'…- murmuró buscando la razón en sus ojos.

Pero parecía no poder encontrarla… -Debo estar volviéndome loca- pensó- Pareciera como si él… como si…-

-Luces muy hermosa- le suspiró dejándola contra la pared.

El rostro de Kula adquirió si era posible, un nuevo color rojizo. Su respiración se hizo tan pausada que parecía que K' podría si quería descifrar cuando inhalaba y exhalaba.

Todo alrededor de ambos se había nublado, eran Él y Ella.

-G-gracias- murmuró sujetando las manos del platinado, quien no rompía el contacto visual.

Lentamente K' se inclinó dando claro su mensaje de lo que quería hacer al que, la peli azulina captó rápidamente.

Sus labios estaban a centímetros, cuando la voz del cyborg tomó sonido detrás de las cortinas.

-¿Muchachos? ¿Dónde están?-

Los ojos del joven se desorbitaron ante la voz que lo devolvió a la realidad.

Abruptamente retiró sus manos de las de la joven y se alejó.

Pudo notar como Kula también pareció ser devuelta a su eje y tosió incómodamente- Ya salimos tío Max, K' me estaba a-a-ayudando con una prenda-

Esperaron a recibir alguna respuesta curiosa, pero sorprendentemente recibieron una risa cómplice- Whip y Diana nos están esperando para irnos. Así que los espero afuera del local tortolos-

Y con ello se fue volviendo a reinar el silencio de las cuatro paredes.

Kula fue la primera en hablar- K' yo…-

Pero fue silenciada por sus poderosas y suaves manos rodearle la boca evitando que de éstas saliera alguna palabra- SHH… no hablaremos de esto- decidió.

La princesa del hielo permaneció callada, tratando de procesar las palabras del muchacho.

¿Acaso él quería que olvidara lo que acababa de pasar? ¡¿Cómo podría hacer eso?! ¿Cómo poder borrarse así como si nada de su memoria la forma en que sus manos se adueñaron por unos segundos de ella misma? La forma en que sus ojos se unieron comunicándose respuestas que con palabras temían. ¿Cómo poder olvidarse del hecho que casi…casi se besan?

Un poco adolorida cerró los ojos y asintió, signo que al K' no pasó desapercibido.

Y reconoció en ese momento que era un completo idiota.

Acarició por última vez su mejilla y colocándose sus lentes se dignó a murmurar un "esperaré afuera".

Una vez que el peli blanco salió del lugar se miró en el espejo y resignada se cambió.

O.O.O

Una vez en el hotel no sólo Máxima notó que algo raro estaba sucediendo entre ambos jóvenes.

Se miraron un par de veces y decidieron con la mirada esperar un poco más para ver qué sucedería.

El resto de la tarde pasó dentro del todo normal. Kula permaneció en la pileta disfrutando de los chapuzones y de ricos helados, Whip gozó de Diana de la playa y el sol mientras Máxima platicaba con sus amigos del bar.

Faltaba K'.

El platinado se hallaba reposando en el balcón de la habitación con la mirada sumida en el horizonte.

Trataba de no mirar cualquier cosa que hiciera acordarle a Kula y a los eventos sucedidos al mediodía.

¿En qué demonios estaba pensando? ¿Por qué accedió a ayudarla en primer lugar? ¿Acaso el no sabía de las consecuencias que podría tener sus repentinas acciones?

Odiaba ser humano algunas veces. Odiaba confundirse y verse incapaz de dominarse.

¿No era el famoso K' Dash: El temeroso, El invencible?

Emitiendo un largo suspiro giró su rostro hacia el mar, tan cristalino que parecía relucir con el brillo del sol, transparente y lleno de vida. Único y atractivo para cualquier ser.

Podía compararlo a Ku-

-Lo estoy haciendo de nuevo- se reprimió endureciendo uno de sus puños.

Tal vez necesitaba una buena ducha y una siesta para dejar de pensar en ella.

Pero lo más seguro sería que lo perseguiría en sus sueños.

O.O.O

Una voz femenina acompañada de unos ligeros sacudones lo despertó.

Entreabriendo y cerrando los ojos visualizó los ojos mieles de su hermana y una mueca divertida- Arriba hermanito durmiente. A Max le avisaron de una fiesta de gala como regalo por su aniversario de éxitos-

K' permaneció adormilado un poco más hasta que se permitió levantarse y vestirse correspondidamente.

Al hacerlo, al abrir la puerta se topó con quien hace un par de minutos estuvo en su mundo.

Kula lo miró por el espejo y bajo la vista.

Para la desgracia de K' se había colocado el vestido rojo, que parecía que en la noche adquiría mucho más poder. Su cuello se veía sutilmente decorado con una gargantilla con un corazón rojo y aros que hacían juego. Su cabellera seguía suelta pero acompañada por una pequeña rosa que sujetaba una parte del mismo.

Irónicamente ella estaba pensando lo mismo.

De todas las camisas que se había comprado, la azul eléctrica era su perdición.

Y como si el mundo hubiese conspirado en su contra, él se la había colocado.

De camisa atractiva y pantalones negros que connotaban piernas, no hacía falta agregar que su cabello parecía especialmente sedoso y, sus ojos relucían con la luz del lugar.

La joven tragó saliva- Yo ya me iba- murmuró saliendo del lugar por al lado de él y cerrándole la puerta.

El resto del equipo simuló no haber visto lo sucedido y esperaron a la llegada de la fiesta.

O.O.O

Luego de la cena y un pequeño discurso de los dueños del hotel, las bolas de disco bajaron y la música abundó en el bello salón de gala.

En las primeras horas Kula se la pasó bailando con Max; divirtiéndose y así poder olvidarse de los problemas con su corazón y mente.

Whip y Diana parecían completamente sumidas en charlas con otras mujeres, se reían y brindaban por la vida al parecer.

K' se sentía por un lado orgulloso por el progreso que había hecho su equipo.

Luego de tantas batallas, combates y jefes que intentaron acabar con la humanidad lograron comenzar una nueva etapa, aquella que tuvieron que haber tenido, pero se les fue arrebatada…

Era tiempo de cobrar todo el tiempo perdido.

Sin embargo, el parecía no encajar con ello. Y eso le molestaba.

Estaba acostumbrado al sentirse solo a pesar de no estarlo.

Así que decidió hacer lo mejor que sabía.

Ser invisible y observador desde su escondite. Porque allí podría ser él mismo.

Sin avisar tomando lo poco que le quedaba de su cóctel salió del lugar decidido a estar en el balcón de la habitación. Amaba ese lugar, le traía paz la belleza de las estrellas, el brillo particular de la luna que parecía escuchar todos sus deseos y sus promesas. La forma en la que el mar parecía entender su estado de ánimo.

Como obra del destino, alguien estaba pensando lo mismo.

Mientras K' parecía estar disfrutando de la esencia marina y de la noche, el sonido de la puerta abrirse lo despertó de su armonía.

Sus ojos se abrieron al notar quién era.

Los de ella también.

Se miraron unos segundos.

-¿¡Qué estás haciendo aquí?!- dijeron al mismo tiempo.

No tenía pensado hacerlo tan largo…

Pero estoy recompensando el tiempo perdido hasta el siguiente fin de semana que pueda escribir, lo cual es muy probable ^^

Resumí muchas cosas, y cambié de parecer en algunas ideas.

Sin embargo el hilo de la historia seguirá siendo la misma.

PD: Agradezco INFINITAMENTE las reviews, me deshago en sonrisas :3

Probablemente iniciaré otra historia una vez que termine esta.

Estará basada en más acción y combate (: (cosa que me será un reto)

En fin, me retiro y disculpen nuevamente la demora, los libros no se leen solos :(

Besos! :D y buena semana!