I'm back! :)

He subido dos capítulos juntos para ahorrarme después que la historia se atrase más de lo que ya me he permitido, espero que les guste! Fue entretenido escribir específicamente esta parte, me sobrecargué de ideas LOL

Disclaimer: No me pertenecen los derechos de KOF. Son de SNK Playmore *cries*

-¡GANÉ! ¡GANÉ!- gritaba eufóricamente Máxima juntando todas las fichas- No me malentiendan chicos, se puede ganar la próxima vez-

Uno de los hombres que se hallaba allí cerró los ojos- Tendremos en cuenta tu apoyo moral Max-

El cyborg se incorporó de su silla, se despidió de todos sus colegas y emprendió camino hacia las afueras del lugar.

-Me pregunto si Diana y Whip estarán muy lejos de este lugar- se dijo a sí mismo pensando en si llamarlas o no.

Todo sea para no ir a molestar a los chicos.

Se rio ante los posibles pensamientos que se le venían a la cabeza- Me divertiré tanto mañana con K'-

O.O.O

Stella, de rojizos rizos cortos y adulto rostro, sonrió- ¿Así que… entonces ustedes dos son vecinas?-

El dúo femenino movió la cabeza en sentido de afirmación.

-Y ambas… están solteras- murmuró otra buscando detectar alguna mentira en su rostro.

Diana se acomodó el cabello- Sucede que tanto Seirah como yo…no encontramos todavía el hombre ideal-

Y valla que había que encontrarlo, ¿Quién tendría tiempo para comprender todas las situaciones por las que ellas habían pasado? ¿Analizarían positivamente de lo que se componía su vida?

-Por suerte nos tenemos- dijo sinceramente la ex soldado- Somos viejas amigas y, hemos pasado por tantas cosas que… el día que encontremos a alguien esperaremos a que la otra también lo haga-

-Eso es muy dulce- Stella juntó sus manos- ¿Saben? Ya que las he escuchado, mañana vienen unos cuantos amigos de mi esposo-

-Esto no me gusta hacia donde parece dirigirse- pensaron justamente ambas mujeres en sus cabezas.

-Podría presentarles unos cuantos de ellos- propuso guiñándoles el ojo- No tienen por qué preocuparse, son muy apuestos y cuentan con excelentes modales-

-N-no lo sé…- tartamudeó Whip colocándose varias veces el mismo mechón de cabello detrás de su oreja- No somos de lo más s-sociales…-

-¡De eso no tienen por qué preocuparse!- exclamó otra de las señoras sentada en el lugar- Si su querida amiga se los está proponiendo es, entonces… porque sabe lo que está haciendo ¿no es así?-

La morocha tragó saliva pesadamente- ¿Un…intento no le hace mal a nadie?-

Todas rieron y aplaudieron a lo que una ellas levantó su copa que aún contaba con un poco de vino- ¡Que pidan otra ronda entonces! ¡Por una futura doble despedida de soltera!-

Seirah y Diana se miraron asustadas, en sus ojos ambas pudieron leer lo que pensaban.

¿En qué se habían metido?

O.O.O

Máxima marcó el número de Diana repetidas ocasiones, aún sin respuesta hasta que logró tener contestación.

-¿Ocupadas señoritas?- el cyborg les dijo divertidamente.

-No te das una idea de cuánto- Whip se llevó ambas manos a la cabeza con cierta exasperación que, fue detectada fácilmente por el hombre de aspecto robusto.

-¿Demasiado difícil convivir para otra reunión?-

-Nos acaban de colocar una cita a ciegas- exclamó Diana a tal punto que Máxima tuvo que alejar un poco el celular de su oído.

Apretó sus labios lo más que pudo para no dejar que la carcajada saliera- ¿Y… y ustedes no quieren?-

Ambas se miraron con rabia- Creo que esa parte la podemos evitar fácilmente- Whip sujetó el teléfono para sí misma- ¡Será mejor que hagas algo útil por nosotras! Estamos en un bar a cinco cuadras del hotel-

Y con ello cortaron.

-Qué carácter- se dijo el cyborg un poco asombrado a lo que se cruzó de brazos con cierto capricho- Adiós a mis planes-

Mientras tanto en las afueras del bar Whip y Diana seguían mirando el aparato luego de aún haber finalizado la llamada.

-¿Crees que estamos exagerando?- la mujer de largos rizos negros preguntó ajustándose la pequeña chaqueta de color uva que se había llevado por si refrescaba- Es decir… podríamos conocer a alguien…-

Whip se mordió los labios- N-no lo sé- comenzó a caminar en círculos dramáticamente- ¡¿Conocer a alguien a estas alturas con la vida que llevamos?!-

Diana rio bajamente incorporándose para así quedar enfrentada a su amiga- ¿Y ahora soy yo la que se hiperventila por algo sin sentido?-

-Tienes razón- susurró sentándose en una pequeña banca que se hallaba en el pequeño jardín enfrente al bar- ¿Pero qué más puedo pensar Diana? Estamos hablando de algo sentimental ¡una salida con alguien que no seas tú, Máxima, mi hermano o Kula!-

-Lo sé…pero… - la mujer se encogió de hombros- ¿No hay una primera vez para todo? –

Seirah cerró los ojos con gracia- Pareciera que estuviera hablando con Kula-

Ambas rieron a lo que ingresaron al lugar esperando más y más comentarios y detalles sobre los supuestos amigos de Stella.

Esta si que estaba siendo una larga noche…

O.O.O

El camino regreso al hotel fue en silencio; ingresaron al ascensor y entraron a la habitación en el mismo estado.

Kula sentía como si hubiese estado horas de más bajo el sol pues, sus mejillas no dejaban de arder. En su mente se repetía ese mágico momento una y otra y otra vez…

No se cansaría nunca de repetirlo- pensó entrecerrando los ojos dejándose quedar en un estado de torpeza.

K' la miraba de reojo de a ratos, era extraño… no se sintió cobarde al haberse dejado llevar por lo que su corazón literalmente, le había estado rogando de rodillas pero… ¿entonces por qué ahora ni siquiera podía decirle algo a los ojos?

Quizá… eventualmente conocía el motivo… ¿pero quería reconocerlo?

Vergüenza.

Se miró en el reflejo del televisor; se podía ver claramente en el mismo un escarlata color que parecía despedirse de su rostro.

-AGH- dijo situando ambas manos en su rostro que, para su mala suerte, solamente aumentó el calor en sus mejillas dado que estaban sumamente calientes también.

Se recostó en el sillón cubriéndose con una almohada a la cual, apretaba fuertemente. Quería quitarse ese estúpido color de su rostro.

-Te hace ver más tierno- Kula le susurró por detrás del sillón apoyando su cabeza entre sus manos.

K' soltó un bufido- Me siento un estúpido-

La peli azulada emitió una pequeña risa- ¿Te puede hacer sentir mejor si te digo que me sucede lo mismo?-

El platinado retiró lentamente el objeto de su rostro que, parecía estar retomando su color natural- Kula…esto… esto no es normal para mí-

La joven se mantuvo en silencio esperando a que el muchacho prosiguiera.

-Siempre estuve por mi cuenta, aprendiendo a no esperar nada de nadie. Nunca creí en las estupideces de las nuevas oportunidades, los sueños y las metas… siempre me mantuve en el hilo de la realidad, aceptando que el dolor me acompañe…-

Para ese entonces Kula lo había rodeado con sus brazos depositando un delicado beso en su mejilla- Ya no estás solo K'…- le dijo con una gran sonrisa- Tienes grandes amigos, una hermana… y a mí- finalizó desviando su mirada con cierta timidez- No necesitas de grandes sueños para tener una vida…- le explicó- sólo la confianza en ti mismo, valora lo que eres y… llegarás a donde tu querrás-

K' permaneció mudo por segundos; decidido le correspondió el abrazo hundiendo su cabeza en el hombro de ella- Esta bien- le musitó a lo que, con suma valentía sin atreverse a pensarlo previamente le hizo una interrogación- ¿Q-quieres q-que…mañana… pues, s-salgamos?-

La princesa del hielo enarcó una de sus cejas con curiosidad, no entendía por qué la presión de él para decirlo.

-Solos…- finalizó alejándose de ella para poder contemplar la expresión de su rostro.

Kula se percató de la situación; una risa nerviosa fue lo que vino de ella mientras se enrulaba las puntas de su cabello. K' aún seguía observándola con ansiedad ante su respuesta.

Le ofreció una mueca que indicaba conformidad- C-claro que… que a-acepto K'…-

Ambos se miraron; una combinación entre timidez y alegría era lo que se podía apreciar en su rostro.

Sus ojos desprendían a escondidas un único brillo, esa única chispa que percibían mutuamente de la que, nadie más podría ser testigo… después de todo el fuego encandilaba en la oscuridad y, el hielo calmaba en las penumbras…

En lo que pareció un par de segundos la joven de ojos rubíes fue la primera en girar su vista hacia otro lado, con un poco de torpeza en su tono de voz- Y-ya que… t-todo está arreglado, creo que… iré a b-bañarme. Todavía estoy un poco mojada- bromeó mirándose su ligero vestido.

K' se limitó a una leve sonrisa, mantuvo contacto visual hasta que su celular comenzó a sonar- ¿Máxima?-

-¿Cómo la está pasando Romeo?- bromeó románticamente.

El platinado suspiró exasperado- ¿Tienes algún motivo coherente por el cual verdaderamente llamaste?-

El cyborg soltó una divertida carcajada- No realmente- confesó- Sin embargo viejo, no tienes por qué colocarte tan a la defensiva. Podrías haberme dicho que todo estaba bien y nos hubiéramos evitado este cuestionamiento-

K' se quedó callado mirando tras la ventana de su habitación, no se hallaba en el humor de contestarle a su mejor amigo, sabía que fuera cual fuera su contestación el encontraría la manera de sacarle la verdad.

Y, por el momento, quería guardársela para él solo… por el bien de ambos.

Otra risa se escuchó por la línea- Está bien… está bien…- hizo una ligera pausa- Estoy camino a encontrarme con Diana y tu hermana para regresar al hotel…- a lo que agregó con picardía en sus palabras- Estoy continuando con mi deber de buen amigo ¿sabes? Te aviso con tiempo en caso de que…-

Antes de que pudiera terminar su frase K' ya había colgado.

Máxima miró al cielo, suspiró entretenidamente- Algún día de estos ese muchacho me va a odiar-

-Idiota- se dijo mentalmente el platinado; su ceño se mantuvo fruncido un par de segundos hasta convertirse en una mera risa- De veras eres un idiota Máxima-

Después de todo fue su compañero de batallas, su colega… su mejor amigo.

Y aunque se remordiera la lengua varias veces por gritarle a los cuatro vientos lo insensatas que eran sus bromas y burlescos comentarios, aunque se contuviera los puños de manera sobrehumana para golpear un poco de sentido dentro de su cabeza y… aunque a veces, quisiera que sus llamas lo espantaran un poco de su espacio personal…

No podía evitarlo.

Tampoco podría perdonárselo algún día si lo hiciera.

Pues así era su amistad, el lazo que los mantuvo unidos y así lo seguía siendo hasta la actualidad.

Sí- murmuró mirando hacia el mar, parecía haberse acostumbrado a abrirle su corazón luego de sucesivos acontecimientos- Máxima ocupaba un lugar importante dentro de él-

O.O.O

-Y cuando levanté la vista todos en el restaurante nos estaban observando como si estuviésemos locos- exclamó una de las mujeres presentes en el lugar provocando que el resto de las mismas eructaran en risa.

Diana y Whip rodaron los ojos ante la sencillez y, tal vez los pequeños efectos secundarios que tal vez las copas les estaban haciendo a cada una de ellas- Veo que después de todo- le susurró la mujer de cabellos cortos a su amiga- Nos estamos comportando como mujeres normales ¿eh?-

A la mujer se le dibujaron un pequeño brillo en los ojos- Puede que así lo sea…-

Pese a que iba a continuar con su comentario este se le vio interrumpido cuando Stella parpadeó un par de veces- Chicas, ¡chicas!...- exclamó sin importarle si estaba llamando la atención o no del resto de las personas en el bar.

Cada una de ellas volteó hacia donde la mujer señalaba; Whip y Diana se miraron con intriga y mímicamente levantaron sus cejas decididas a ver lo que estaba captando los ojos de la castaña mujer.

-Qué galán- una de ellas murmuró en un dulce tono. Otra se le sumó- Ya no se encuentran hombres de ese tipo-

Todas asintieron emitiendo un leve suspiro salvo el dúo femenino que se quedaron perplejas ante dichos comentarios; ni siquiera si contaban con un espejo delante de ellas podrían descifrar los rasgos de sus rostros.

El cyborg logró visualizarlas, las saludó con simpatía saliendo a su encuentro.

-¿¡Lo conocen?!- Stella preguntó tratando de disimular su felicidad; el resto de las señoras asintieron aguardando a una respuesta.

-Somos amigos- contestaron al unísono en un tímido y a la vez apresurado tono.

-Veo que la estaban pasando bien- fue el comentario del cyborg a modo de saludo; giró su vista hacia el resto de las presentes. Enarcó una ceja con curiosidad y, con cautela evitando la obviedad se llevó nerviosamente una mano a su boca- ¿Tengo algo en los dientes?- le murmuró a la morocha.

-Ojalá lo tuvieses- balbuceó Seirah a lo que se reclinó en su asiento dispuesta a pararse- Chicas, él es Máxima-

El cyborg les ofreció una sonrisa simpática- Buenas noches señoritas-

La mayoría de ellas rieron coquetamente, acto del cual el hombre robusto de corto cabello cayó en cuenta.

-Es un gusto conocerte Máxima- Stella expresó con su típico aire de extroversión- ¿Has venido por tu cuenta?-

-¿Estás casado?- una de las mujeres preguntó; -¿Eres soltero sino?- otra sin rodeos agregó.

Diana cubrió ligeramente su boca para evitar que de ésta saliera una risa; literalmente todas las presentes habían rodeado al cyborg y parecían inundarlo de preguntas.

Sin embargo, el interrogatorio cesó al entrometerse nuevamente la castaña de doradas prendas- Máxima, querido- comenzó acercándosele- ¿Por qué no nos acompañas mañana a la junta con los amigos de mi marido?-

-Ahora sé como K' se siente- se dijo a sí mismo.

O.O.O

-Una cita… nosotros…solos…- eran las palabras que aún resonaban en la mente de la peli azulada.

Miró el reloj que se hallaba en su mesa de luz- Valla… había pasado sólo diez minutos desde que se había recostado y esos seguían siendo sus únicos pensamientos.

¿Pero qué otra cosa más podría ella pensar por el momento?

Había conseguido una de las cosas que ella había anhelado desde hace un par de años…

Una parte de sus sueños se convertía en realidad… se había ganado un lugar en el corazón de fuego del muchacho de los ojos azules.

La idea de recordar todo lo que había sucedido esa noche aún le causaba cosquillas, y lo harían por un buen rato.

Era irónico; su mundo se había teñido de tantos colores en el pasado… había sido negro cuando su alma se hallaba en la oscuridad, encadenada a un cuartel que había profanado su identidad; inclusive posteriormente se tornó a rojo.

Le había temido por tanto tiempo…

Pilas y más pilas de cuerpos inocentes llevados a su propia muerte, pálidos rostros y miradas repletas de miedo, dolor…

Una lágrima rodó por su mejilla recordando la dura etapa por la que había atravesado.

Pese a ello, con las experiencias que el tiempo le enseñó descubrió que… podía ser diferente.

Cuando conoció al joven de las llamas, en ellas se hallaba un rojo fuera de lo común…

Un carmesí que le traía paz y la envolvía con su calor sin siquiera estar sobre su piel, haciéndola sentir viva.

Giró su rostro hacia donde K' dormía plácidamente; le sonrió tímidamente.

Gracias a él había conocido lo que era el ruborizarse, el pintar corazones aniñadamente sobre su diario íntimo…

Pero al fin y al cabo, decidió quedarse con el rosa; su mundo se había vuelto un suave y dulce rosa pastel…

Su vida había sido un historial en toda la variedad de colores; de un extremo a otro. Estaba viviendo en un ensueño.

Pero estaba segura de que se lo había ganado.

Ya reclinada por décima vez en la cama optó finalmente por una cómoda posición, cerró sus ojos con la intención de dormir cuando el abrupto sonido de la puerta chillando al abrirse se lo impidió.

-No hay ninguna manera de que ustedes dos me van a arrastrar a esa junta- excusaba el cyborg cruzado de brazos mientras ingresaba a la dicha habitación.

-Bien, no vayas- le contestó la ex soldado del Ikari- Tendrás que lidiar tú con los exhaustivos llamados de Stella sobre tu ausencia y, sobre todo le deberás una explicación razonable a su hermana-

El grandulón se llevó ambas manos a la cabeza dramáticamente- ¡Yo nunca le debí explicaciones a nadie! ¿¡Por qué tendría que hacerlo ahora?!-

La risa de Kula hizo que los tres rodaran su rostro hacia ella, Diana fue la primera en hablar- Kula, cariño… pensábamos que estabas durmiendo-

La joven batió la cabeza aún con una mueca solazada en sus labios- Se ve que la pasaron muy bien-

-No puedes darte ni una idea de cuánto Kula- le respondió Whip cruzada de brazos- A todo esto… ¿qué hacías aún despierta?-

La joven no pudo evitar que el calor se le subiera a las mejillas- Se me había o-ocurrido bañarme…-

Todos enarcaron una ceja en señal de curiosidad; sin embargo, había sido una larga noche… y necesitaban descansar.

O.O.O

El sol comenzó a iluminar la ciudad lentamente dejando que los primeros rayos que provinieran de éste se imprimieran como destellos brillantes sobre la cristalina agua del mar.

Las aguas del Caribe eran un buen lugar para crear recuerdos…

K' estaba haciendo los suyos, por primera vez en su vida… sintió que tenía memorias que se guardarían bajo su mente y… corazón.

El sonido de las gaviotas recibiendo el amanecer hizo que se detuvieran sus reflexiones; con cierta vagancia y desmaña se incorporó de lo que al parecer era el sillón.

Se talló los ojos realizando que, no sólo se había dormido allí sino que, una manta lo cubría del frescor que brindaba la mañana; sus ojos se entrecerraron ante el pequeño gesto de consentimiento.

-Esto sí que es nuevo, tú estás madrugando- Máxima acaba de salir del baño con una modesta bata.

-Tú te estás preocupando por tu higiene- contraatacó el platinado haciéndole gestos a su cuerpo.

El cyborg rio ante el comentario- ¿Nada de "Cállate idiota" ó "Déjame en paz Máxima"?- preguntó imitando de modo burlesco al peliblanco.

K' dio un bufido sin parecer querer omitir otro comentario.

-Bien, bien…- bromeó- De todas formas no quiero arruinar tu aparente y milagroso decente humor-

-Y yo no quiero arruinar tu rostro a tan tempranas horas- agregó con un aire de relevancia- Después de todo…tienes planes para esta noche- K' se cruzó de brazos observando cómo su mejor amigo se tensaba lentamente.

-¿Cómo sabes eso? S- se suponía q-que estabas durmiendo- le contestó con un leve tartamudeo en su voz.

-Lo hubiera estado por no ser de la chillona que tengo como hermana- explicó.

Un gran y pesado suspiro fue emitido por el robusto hombre, bajó su cabeza con cierta resignación- Ni me lo recuerdes viejo, estoy metido en este aprieto gracias a ellas-

El platinado se apoyó contra la pared limitándose solamente a mirarlo. Hizo una pausa antes de hablar- ¿Dónde se verán?-

-No lo sé colega- le respondió- A algún restaurante tal vez…-

-Máxima- le dijo K' pasándose una mano por el cabello con tranquilidad- Si hay algo para lo que eres bueno es encontrarle el lado divertido a situaciones incómodas... no dejes que una estúpida cita a ciegas te afecte cuando sabes quién eres… y lo que quieres- finalizó agregando lo último casi en un susurro recordando las palabras de Kula.

El cyborg parpadeó un par de veces como si hubiese escuchado el mayor secreto del mundo, lentamente se acercó hasta el muchacho del fuego hasta quedar enfrente de éste.

-¿¡Q-qué crees que haces Máxima?!- le gritó con desagrado zafándose del casi abrazo que éste le dio a lo que el grandulón explotaba en risas.

-Quería comprobar si verdaderamente eras tú- le contestó gustosamente- Parece que la princesa encontró la manera de robarte el frío adentro tuyo- se llevó un dedo a la barbilla con cierta diablura- ¿Podrías contarme que sucedió anoche?-

-Agh, para ser mitad robot eres un completo necio- K' se colocó una campera y se dirigió hacia la puerta.

-Espera K'…-le dijo aún con las comisuras de sus labios ensanchadas- Gracias viejo-

El platinado asintió con mera simpatía, gesto que ante los ojos de su mejor amigo significó mucho.

-Ah…y Max- repitió deteniéndose con una mano sobre la puerta que daba lugar al pasillo del hotel- Cállate idiota-

El cyborg soltó una carcajada viendo como la figura del joven de ojos azules desaparecía de su vista.

Y cierre del capítulo ocho! :O

Había mencionado hace un par de meses al comienzo de la historia que podría ser de diez capítulos… creo que será un poco más extensa, no lo sé… puede que alcance como máximo los quince :)

Aprecio las reviews, críticas constructivas, opiniones o sugerencias.

Saludos! :D