Hoooola! :D
Bueno, voy a ahorrarme en una larga introducción LOL.
Como siempre, gracias a los lectores que toman un poco de su tiempo en mi historia *o*
Me logré encontrar otro tiempo para actualizar así que, he aquí los capis xD
Disclaimer: … Los derechos de KOF no me pertenecen. Son de SNK Playmore…
La mañana había conseguido ser de total tranquilidad para los ex combatientes de lucha cuando rotundamente el celular de Diana comenzó a vibrar.
Se miró con Whip dejándole a entrever claramente quién era el destinatario. Sin rodeos atendió- Hola Stella…- se podía escuchar la escandalosa voz de la mujer por la línea- Sí… sí, claro que iremos esta tarde-
Seirah se llevó ambas mano a su rostro frotándolo en círculos.
-Máxima también irá, no tienes por qué preocuparte- le respondió rodando los ojos con un notorio nerviosismo- Sí, por supuesto… ahí estaremos. ¡Adiós!-
El silencio sobre la mesa se hizo presente ya que nadie se animaba a emitir un comentario a lo respecto. No obstante la morocha habló- Stella dice que la reunión será a las ocho en el lujoso restaurante de la avenida principal. Ya hicieron las reservaciones-
-¿¡Lujoso?! Tiene que estar bromeando- exclamó Máxima- Tenía en mente que fuese algo similar a lo de anoche-
-¿Y tú crees que nosotras sabíamos algo?- Whip elevó los brazos con la misma pena.
Kula los observaba bajo sus gafas de sol divertidamente, sin querer una pequeña risa buscó salida de sus labios; trató de aclararse un poco la garganta antes de dirigirles la palabra.
-¿Acaso se han visto la cara?- les cuestionó juguetonamente- No encuentro el motivo por el cual de todo esto ocasionan tanto escándalo-
-N-nunca hemos ido a un restaurante de ese nivel cariño. ¿Qué tal si sólo nos avergonzamos?- explicaba Diana con visibles nervios en sus azulinos ojos.
-Pues… siempre hay una primera vez para todo ¿no? Después de todo…- sonrió- Tú misma dijiste que en este lugar conviviríamos con otras personas Whip, ¿lo recuerdas?-
La ex soldado del Ikari se colocó un mechón detrás de la oreja- Tienes toda la razón Kula- se levantó de la silla con seguridad posando su mirada en el reloj que yacía en la pared enfrente de ellos- Es casi mediodía, ¿Qué te parece entonces acompañarnos a Diana y a mí a comprar un lindo vestido para esta noche? No trajimos nada que se acomode a la situación-
K' observó como la joven era tomada, mejor dicho, jalada de la mano por su hermana- Mujeres- fue el único pensamiento que atravesó su cabeza hasta el momento.
Pese a ello, una disimulada sonrisa se atravesó por su boca.
Whip y Kula se llevaban verdaderamente bien… desde los principios de su relación todo entre ellas estaba bien.
Su hermana siempre había sido una mujer seria y comprometida con su trabajo. Sus palabras eran monosílabos con quienes ella no conocía, no obstante si alguien llegaba a su corazón de alguna forma no se podía negar que era… considerablemente una especie de encanto.
Pero, en ese entonces, la niña de las paletas multicolores y cabello azul había cruzado la línea en muy poco tiempo; muy a pesar de su sorpresa, podía notar la manera en la que el rostro neutro de su hermana se suavizaba al ver a Kula.
Sus pensamientos podrían haber continuado de no ser porque sintió una mirada fija y traviesa.
Con un rápido suspiro se colocó sus lentes oscuros tratando de evitar que su mejor amigo continuara observándolo. No obstante, pareció no funcionarle- ¿Por qué no me tomas una foto? Te aseguro que te durará más-
Máxima simuló una carcajada reclinándose un poco más en su silla con cierta pereza- ¿Tu trajiste tu traje?- le preguntó aparentando inocencia- Noté tu tranquilidad ante la situación ¿no te preocupa no saber cómo comportarte en un lugar repleto de lujo?-
-Tch... ¿Crees que voy a ir a ese lugar?- le contestó con cierto sarcasmo en su tonalidad- De ninguna manera-
El cyborg tragó con fuerza las ganas de querer reírse- Qué aburrido eres… ¿te quedarás por tu cuenta en el hotel?-
Pudo notar como los hombros se atiesaban lentamente- Así es-
-¿Por qué no le pides a Kula entonces que se quede contigo?- aconsejó mirándolo de reojo hasta que una idea se cruzó por su cabeza- ¿Qué tal si la llamamos ahora y le preguntamos?-
-¡NO!- gritó K' quitándole el teléfono instantáneamente a lo que pudo notar como el grandulón comenzó a reírse mientras batía su cabeza.
-Valla, valla viejo- Máxima observó el celular por el que el muchacho del fuego había pasado su mano y luego a él intensificando su mirada divertidamente -Mi sensores me dicen que algo extraño pasó ayer…-
Los ojos grisáceos de K' se dilataron levemente al comentario del hombre. No obstante, desvió su mirada tratando de sonar indiferente- No sé de qué rayos me estás hablando Máxima-
-Sí que lo sabes viejo- insistió- Soy tu mejor amigo, no hay nadie que pueda conocerte mejor que yo-
-¿Y eso qué?- contraatacó el peliblanco- Whip es mi hermana, y no le ando chismorreando todas las cosas que hago-
-Tu hermana tiene a la princesita para que le cuente ¿no es así?- comentó- Después de todo esa jovencita no les guardaría nada…-
-¡Bien! ¡Bien!- K' se tapó los oídos- Pero si abres la boca…-
O.O.O
-Ese color le queda muy bien señorita- halagaba una vendedora junto con otras prendas elegantes en diferentes gamas de azul- ¿Qué hay de usted?- preguntó acercándose al probador de Whip luego de haberle cedido tres colores en cálidos colores con diferentes escotes.
-Estoy bien, gracias- respondió tranquilamente a lo que la pelirroja asintió con la cabeza alejándose del trío femenino.
A los minutos la mujer de cabellera corta abrió sus cortinas exhibiendo un hermoso vestido anaranjado que acentuaba sus caderas y caía en una sobre tela de discretas lentejuelas por alrededor de sus rodillas.
Kula abrió los ojos- Te queda… precioso- se paró a tocar el delicado trabajo que había en la prenda- Valla que es muy lindo-
Diana, quién parecía estar acomodándose también su atuendo dio paso afuera de su cambiador; de una simple mirada llamó también la atención de la peli azulada. Había optado también por un delicado vestido agua marina que resaltaba el color de sus ojos y su bronceada piel. Tenía un escote pronunciado con una sencilla gema blanca en el centro.
-Me gusta el color…- halagó la joven apreciándolo más de cerca.
Agua marina… le recordaba tanto al color de ojos de…
Su voz interior se vio cortada cuando la vendedora reapareció- ¡Pero qué lindas! ¿Van a llevarlos?-
Ambas mujeres asintieron totalmente satisfechas de su compra.
Una vez que finalizaron con su pequeña actividad terminaron de recorrer el centro comercial hasta llegar a un pequeño y acogedor restaurante.
-¿Quieren algo para refrescarse?- preguntó Diana acercándose a observar las variedades y precios de lo que se veía en el cartel.
Whip asintió- Suena bien, ¿Qué hay de ti Kula?-
La peli azulada detuvo sus pasos al encontrarse con, lo que aparentaba ser una pareja. Se sonreían de reojo con un brillo especial bajo sus ojos.
Entrecerró sus ojos tiernamente, ¿podía ella imaginarse en la misma situación?
La guardiana de la Pussycat alzó una ceja, se acercó cruzando una mano por delante de ella- ¿Cariño?- le preguntó en un sentido que demostraba preocupación- ¿Te encuentras bien?-
Kula batió la cabeza saliéndose del, probable, quinto trance en el que se había metido desde la mañana- E-estoy bien D-diana, enserio- le admitió posando su mano sobre su hombro.
¿Cómo iba a decirle lo que verdaderamente le estaba pasando por la cabeza?
¿Cómo iba a…decirles que ella tenía una cita con K'?
Se remojó los labios con cierta ansiedad- ¿Qué vamos a hacer ahora?-
-Íbamos a pedir unas malteadas, ¿quieres una verdad?- le preguntó con cierta sospecha.
-C-claro- fue su única respuesta obsequiándole una forzada sonrisa.
Diana la miró por última vez antes de colocarse en la fila- Ustedes dos pueden ir a buscarse un lugar. Las alcanzo en un par de minutos-
Ambas asintieron a lo que la mujer de cabellos marrones le guiñó el ojo a Kula- Los mejores lugares son los que dan hacia los ventanales. Es lindo poder apreciar el mar ¿verdad que sí?-
La joven de cabellos fresa sonrió ante el comentario de Whip- El mar es hermoso…- dijo en un susurro.
Seirah se cruzó de brazos lentamente visualizando por completo a la muchacha. Estaba por decirle algo cuando Diana llegó con los pedidos.
Se sentaron y degustaron los primeros sorbos en silencio.
-Esto esta delicioso- comentaba Whip deleitada. Levantó su rostro hacia Kula quién parecía estar jugando con el sorbete de su bebida.
Con lentitud golpeó delicada y, simuladamente la rodilla de Diana obteniendo instantáneamente su atención. Sus ojos mieles le indicaron que volteara hacia Kula.
Con la preocupación un poco más acrecentada se carraspeó la garganta suavemente- ¿No tienes hambre dulzura?-
Ante el repentino comentario soltó la pajilla- Perdona, ¿qué?-
-Estas actuando demasiado extraño princesa- analizó Whip- ¿Estás segura de que no te sucede algo? Puedes decirnos si te sientes cómoda-
Sus mejillas adquirieron un tierno rosa que acabó con expandirse por el resto de su semblante. Una sonrisa repleta de vergüenza se tiñó en sus labios.
-Es K'…- se llevó una mano sobre la frente- Él y yo… bueno… como ustedes se van a-a comportar como personas normales… n-nosotros t-también…-
Ambas mujeres se acomodaron un poco en el cómodo sillón esperando a que continuara.
-C-como una…. una… c-cita- confesó agregando la última palabra casi en un murmuro.
-Déjame entender…- recapituló Seirah- ¿Te refieres a que saldrás a solas con mi hermano?-
Kula asintió- No había sentido nervios hasta que empecé a imaginarme lo que sería…-
Diana y Whip se miraron con complicidad; la morocha se aproximó un poco más a su protegida posicionando sus brazos alrededor de ella dulcemente- Los nervios indican emoción Kula, lo que estás sintiendo es normal-
-Ella tiene razón. Preocúpate lo necesario princesa- le aconsejó ofreciéndole una cálida mirada.
Los nervios que yacían sobre el cuerpo de la muchacha de cabellos fresas fueron desvaneciéndose lentamente- Gracias- Kula se paró de su lugar abrazando a sus compañeras- A ambas…-
Las tres rieron hasta que un peculiar aroma fue percibido por Whip. Se detuvo marcando su vista en el hombro de la joven- ¿Kula?- le preguntó colocando sus manos en sus caderas- ¿Por qué tienes el perfume de mi hermano en tu ropa?-
Las pupilas de Diana se dilataron al comprobar que era cierto- Ternura… ¿tienes una explicación para eso?-
-E-este…y-yo…- tartamudeó intentando evitar el tema. Emitió una leve risa inocente- ¿De veras quieren saber?-
-Cada palabra- dijeron al unísono.
Kula bufó un pesado suspiro- Todo pasó anoche cuando…-
O.O.O
K' comenzó a preguntarse si hizo bien en contarle las cosas a su mejor amigo.
-¡Mírate nomás Romeo! ¿Quién lo diría?- exclamaba golpeando ligeramente su hombro a lo que el platinado giraba sus ojos fatigosamente.
-Es la quinta vez que me dices esto- le reprochó mirándolo- Y borra esa cara de tu rostro. La gente nos está mirando y me está incomodando-
Máxima disminuyó el ancho de su sonrisa posando esta vez su mano sobre su hombro dándole pequeñas palmeadas- Lo siento… estoy orgulloso por ti-
El silencio por parte del muchacho de cabellos blancos pareció ser su única respuesta.
-¿Ya decidiste adónde irán esta noche?- le preguntó con mayor calma.
-No lo sé- le respondió negando con la cabeza.
-¿Nervioso?- el cyborg agregó sonando su voz con cierta complicidad- Puedo darte unos consejos que solía usar cuando tenía tu edad y…-
Para su suerte una femenina voz tomó lugar por detrás de ellos- ¿Qué hacen ustedes todavía aquí? Es la hora del almuerzo-
-La caballería ha llegado…- le susurró el grandulón a su mejor amigo haciendo que una mueca divertida se asomara por su rostro.
O.O.O
-Oh, yo no voy a contestar. Es la tercera vez- Diana le dirigió el teléfono a Máxima quien parecía esquivar sostenerlo.
-¡De ninguna manera atenderé yo!- reprochó el cyborg haciendo ademanes con la mano- Dáselo a Whip-
-Está en el baño- les contestó Kula mirándolos cómicamente a lo que se dirigía al balcón escuchando la pelea entre ambos adultos y el perpetuo timbrar del celular.
K' al parecer ya encontraba allí como era de esperarse; no obstante la atención de la joven se posó en los gestos de su mirada sumida en algo.
Sin querer romper rugosamente el aparente trance en el que estaba posó sus manos en el barandal del balcón aclarándose la garganta con sutileza. Pese a ello bastó para llamar su atención.
-Lo siento. Pensé que estabas…- fue el fundamento que le estaba por otorgar cuando fue cortado por las palabras del muchacho.
-Ni te disculpes- se incorporó del cómodo lecho- De todas formas…quería…hablar contigo-
-Ah…- Kula volteó su rostro apenas sonrosado por el posible asunto del que K' podría estar hablando- ¿Q-qué sucede?-
K' tragó un poco de saliva. ¡Demonios! ¿Por qué se había vuelto tan difícil hablar del asunto?
-¿Tienes… algún lugar al que… quieras ir esta noche?- preguntó evitando a toda costa los tartamudeos de su voz.
-No realmente- fue su respuesta un poco más tranquila- ¿Qué hay de ti?-
El peliblanco batió su cabeza a lo que Kula se le aproximó con una pintada sonrisa optimista- Improvisaremos-
K' asintió brindándole una sonrisa de lado a lo que se dio cuenta de que su mano estaba rozando con la blanca porcelana de ella.
-No la corras…- le susurró casi a modo de secreto cruzándose con sus ojos. Los estudió por un par de segundos; parecía…
Parecía que demostraban un centelleo que se destinaba a ser visto sólo por ella.
Su rostro lentamente comenzó a tomar cercanía hacia el de ella hasta el punto en que sus alientos chocaban el uno con el otro.
-¡¿Qué estoy haciendo?!- se exclamaba K' internamente buscando algún tipo de respuesta en su cuerpo a controlar el sus propias acciones.
La mejor pregunta era… ¿Por qué no podía tomar decisiones sobre sus movimientos? ¿Qué era ese cosquilleo que se acentuaba en la boca de su estómago y, se expandía por el resto de su cuerpo?
Se remojo los labios con una clara intención cuando la voz de Seirah llegó desde lejos a los oídos de la princesa de hielo.
Kula alejó ligeramente su rostro ruborizado. Abrió su boca para contestarle siendo cortada por la del platinado.
-Está bien- le dijo desviando la mirada hacia el horizonte.
Ella asintió tenuemente y, un poco extrañada ante su reacción saliendo del lugar sin mirar hacia atrás.
…Lo que no sabía es que K' sí se había girado a verla…
Regresó su mirada hacia el mar. Cerró los ojos tratando de conciliar la tranquilidad que no tuvo en lo que iba del día; tanto interna como externamente.
Sumido en pensamientos se percató de que no estaba solo. Giró su cabeza hacia la izquierda para encontrarse a Máxima observándolo con los brazos cruzados.
-¡Cielos, Máxima! ¿Me estás espiando o algo?- le dijo con tenacidad.
El cyborg rio evitando el comentario de su mejor amigo. Dio un par de pasos hasta quedar a su lado- K'... viejo, creo que estás pensando demasiado…-
El muchacho se guardó algún tipo de respuesta- No sé de que hablas…-
Un suspiro exasperado provino del robusto hombre- Tengo ojos… y puedo observar- comentó esto último haciendo gestos de binoculares con las manos mientras desaparecía dramáticamente del balcón.
-¿Tanto cuesta un poco de paz?- murmuró cansadamente casi para sí mismo.
No obstante, una femenina voz le contestó la inquietud- Deja de quejarte tanto paletita-
K' se retorció ante la palabra mágica que lo hizo comprender en un instante sobre quién se trataba- ¿No deberías tú ya estar arreglándote?-
-No hay tanta prisa- Whip le ofreció una cálida sonrisa mientras lo acompañaba en la vista hacia el balcón.
El adolescente levantó una ceja con cierto cuestionamiento- Tú nunca dirías eso…-
El sonido proveniente de las voces bajo la habitación era lo único capaz de escucharse bajo el enmudecimiento que ambos habían adaptado.
-Es la verdad- le contestó esperando algún tipo de reacción- Además, tengo en claro qué ponerme. Problema mayor resuelto-
K' parpadeó un par de veces pues, parecía ser que su hermana estaba diciendo la verdad. No obstante; no dejó desvanecer de su mente la leve idea de que ésta pudiese estar tramándose algo.
Whip conocía a su hermano como a la palma de su mano; conocía su comportamiento e, inclusive podía admitirse a ella misma que se hallaba algunas veces leyendo sus pensamientos.
Después de todo, tenían esa única conexión. Y aunque la mayoría del tiempo discutían o, pasaban días sin hablarse a causa de sus diferencias como persona.
Nunca se podía negar cuánto lo quería.
Y, por entonces… apostar a que éste persiguiera su felicidad.
-¿Qué te parece mi vestido nuevo?- le preguntó casualmente.
El peliblanco largó un irónico sonido que pretendía ser una risa- ¿Desde cuándo te interesa mi opinión en tus elecciones de moda?-
Seirah se mordió la punta de la lengua ya que, lo que sostenía él era cierto. Sin embargo; si quería obtener, como hizo con Kula algún tipo de respuesta a sus dudas, debería formular bien sus palabras.
Pero a esas alturas, había aprendido cuáles eran sus puntos débiles.
-Kula lo eligió- le contestó tratando de sonar serena- Quería saber si te había gustado…-
Su intento de querer cubrir sus verdaderas razones se le fue obstruido- Eres mala mintiendo-
-Y tú queriendo ocultar tus sentimientos- le refutó cruzándose de brazos.
K' se pasó una mano un poco alterado. Tomó una bocanada de aire pensando en qué responderle.
-Y a mí no me vengas con "no sé de qué me hablas"- se apresuró- Sé que algo te sucede y te avergüenza decirlo-
-No tengo por qué decírtelo hermanita- le dijo resaltando la última palabra con su característico orgullo.
La mujer gesticuló una media sonrisa; había cierta resignación en su tono de voz -Bien entonces, no te insistiré K'-
Dispuesta a marcharse un bufido provino del muchacho peliblanco- Estoy… a-a-algo…confundido- masculló.
Whip levantó las cejas con asombro ante su sinceridad repentina. Se mantuvo bajo silencio esperando a que dijera algo más.
No obstante, nada más provino de su boca.
Con pasos cortos se aproximó hacia él nuevamente. Se quedó pensativa por lo que parecieron eternos segundos para el joven hasta que ésta decidió hablarle.
-Es normal sentirse confundido, reconoces que lo que estás pensando te pesa importancia-
-Pues, estoy harto de esa palabra- le dijo con cierta molestia a lo que cerraba sus ojos.
-¿Has intentado tomar una decisión?- le preguntó con la intención de que comprendiera el doble sentido que ella le estaba adquiriendo.
Sus hombros se tensaron repentinamente, pura señal de que habría comprendido sus interrogadoras palabras.
Frunció el ceño con fuerza; las memorias que había acumulado de hace años se imprimieron en su mente sobre lo que había vivido con la muchacha de mieles cabellos y rubí mirar.
Su hermana contempló los gestos que se hallaban en su rostro. Miró hacia todos lados asegurándose de que por el momento ambos estuviesen completamente solos.
-Sé que es difícil hermanito- Seirah posó por segundos una mano en su hombro derecho- Pero, creo que ya sabes verdaderamente la respuesta…-
El platinado se cruzó de brazos sintiendo los pasos de su hermana desvaneciéndose con la brisa del pronto atardecer.
Como si fuera un déjà-vu murmuró- G-gracias…supongo-
-No hay de qué paletita. Siempre estaré para ti, no importa lo que…-
-No presiones- le contestó apresuradamente haciendo que esta se riera ante la incomodidad de K'.
-¿Qué les parece mi atuendo?- preguntó el cyborg saliendo del tocador con un exuberante traje negro, su corto cabello con gel y una ganadora sonrisa.
-¿Qué tal chicas?- dijo en una atractiva voz-
Todos se quedaron inmutados hasta que Kula fue la primera en soltar una divertida carcajada.
Las cejas de Máxima se enarcaron ante ello- ¿Qué es tan gracioso?-
-Tu pantalón…- apuntó divertida- Lo tienes al revés-
Max se miro arriba abajo- Eso explica la comezón-
Diana sacudió la cabeza ante la torpeza de su compañero. Giró su mirada hacia Seirah- ¿Qué tal si nos vamos arreglando nosotras también?-
Una noche interesante se les avecinaba…
Y como siempre, cierre de otro capítulo (:
Este capítulo lo escribí con la intención de profundizar un poco los pensamientos de K' y Kula. Pienso que era necesario o, al menos "informativo" LOL
Aprecio las críticas constructivas, reviews, opiniones y/o consejos (:
Saludos :D
