Hell-chan: Hola mis sensuales lectores aquí les traigo este orgásmico capítulo. n_n
Sasuke: Pervertida… -_-
Kaoru: Ya se extrañaba tus idioteces. U_U
Hell-chan: Mouu! no sean malos conmigo! Entiendan que estoy estudiando un profesorado de historia (Si… lo que oyeron, HISTORIA) y tengo una cantidad de cosas para leer y mi pobre y pervertido cerebro no puede más.
Naruto (con escalofríos): Brrrr… ¿Historia? Me compadezco de ti…
Kakashi: Ya ni siquiera me prestas atención… TT_TT
Hell-chan: No es para tanto, ya deja de chillar. Queridos lectores, espero que me sepan entender aunque sé que debo organizar mejor mis tiempos y no hacerlos esperar demasiado.
Sin más preámbulos…
¡DISFRÚTENLO!
Declaimer: Naruto no me pertenece sino al hermano gemelo de Sasuke, Masashi Kishimoto. El único personaje de mi autoría es Kaoru Jigoku.
Capítulo 9: Desesperación
Una semana había logrado pasar y el equipo siete aún seguía residiendo en el hogar del anciano constructor de puentes. Había que aclarar que no fue nada agradable que Kaoru declarara que el tal Zabuza aún seguía con vida, declaración afirmada por el mismo Kakashi, haciendo que tanto Tazuna como Naruto pegaran el grito al cielo. Pero esto no redimió a los integrantes del equipo a que se preparan para la futura batalla. El dúo "Teme y Dobe" lograron con mucho esfuerzo el completar el entrenamiento de escalar los árboles, obteniendo así, una mejora en su control del chakra. Mientras tanto, Kaoru se encargaba de la vigilancia y cuidado del señor Tazuna, pero eso sí, sin descuidar su entrenamiento con la espada, a lo cual practicaba todas las tardes cuando el viejo descansaba de su trabajo o cuando estuviera Kakashi para vigilar.
En cuanto al ambiente entre los miembros del equipo, después de la conversación que tuvieron con la fémina del grupo, hicieron que se vuelvan un poco tensas ya que la misma chica muy pocas veces les hablaba, solo lo básico y necesario. Pero la muchacha no estaba enfadada con ellos, ni siquiera se le había pasado por la cabeza aquel sentimiento. El problema radica en que ella ha estado ocupada, ya sea entrenando o meditando, pero lo que extrañaba y preocupaba a sus compañeros es que a veces desaparecía por largas horas, en las cuales tuvieron que buscarla por miedo a que le haya pasado algo. Pero cuando la encontraban, ella estaba hablando sola, como si una persona estuviera a su lado. Pero por la paz, y más que nada por la actitud de Kaoru, no preguntaron nada.
Ese día en particular, por la mañana, la primera en levantarse fue Kaoru que fue a dar un paseo por el bosque para despertarse del todo y luego volver para comer el delicioso desayuno que reparaba la señora de la casa, que a pesar de ser simple y escaso, ella sabía que Tsunami lo hacía con mucho amor y dedicación. A los pocos minutos la secundaron Kakashi y Sasuke, además de Tazuna que comenzaba la rutina de trabajo diaria pero que primeramente debía recargar energías.
-¿Y Naruto?- Preguntó Kaoru a su compañero de equipo para después dar un bocado a la bola de arroz.
-Durmiendo como marrano, ni siquiera gritándole logré despertarlo- Declaró Kakashi con una gotita estilo anime en su cabeza, para luego lograr escuchar una pequeña risita de la chica.
-Lo que pasa es que no le picaste donde más duele- Sonrió maliciosamente haciendo que Sasuke la mirara confundido- Escucha y aprende….- Se levantó de su silla ante la mirada de los demás- ¡¿QUÉ HARÉ CON ESTE CUPON DE PROMOCIÓN DE RAMEN GRATIS POR UNA SEMANA DEL "ICHIRAKU RAMEN"?! -Gritó jocosamente, a los presentes se les resbaló una gotita estilo anime, aparte de que Sasuke golpeó su frente diciendo "¿Cómo no se me ocurrió antes?". De repente un fuerte sonido de pasos se escuchaba por los pasillos hasta que la puerta del comedor fue azotada contra la pared.
-¡YO LO QUIERO, DATTEBAYO!- Exigió Naruto que ni siquiera se había cambiado el pijama, además de traer ese gorrito con forma animal- ¡Por lo que más quieras, apiádate de este pobre servidor del dios del ramen!- Rogó de rodillas el kitsune enfrente de su risueña compañera.
-De acuerdo...- Dentro de su gabardina sacó el bendito y codiciado cupón, entregándoselo al rubio que lloraba ríos de alegría. La acción provocó que todos cayeran al suelo sin creerse lo ocurrido.
-¡¿Era de verdad?!- Gritaron al unísono.
-¿Qué esperaban? Yo siempre tengo muchas armas ocultas jojojo- Rio como villana de telenovela- ¡Y tú vete a ponerte ropa más decente!- Ordenó a Naruto que rápidamente se paró del suelo en posición firme.
-¡Señora, sí, señora!- Con un saludo militar se despidió para salir disparado del comedor. Mientras, Kakashi ocultó una sonrisa debajo de su máscara al ver que la chica volvía a dirigirles la palabra, aunque sea para burlarse, pero les habló al fin y al cabo. A los pocos segundos segundos, Naruto volvió listo con su llamativo traje naranja para sentarse a la mesa y desayunar.
El desayuno se desarrolló amenamente y entre charlas vienen y charlas van, a nuestro rubio hiperactivo se le pasó una duda "existencial" por la mente.
-Neh… Kaoru-chan- Habló llamando la atención de la chica que dejó por un momento de comer- ¿Qué tienes debajo de las antiparras? Siempre que te veo las tienes puestas…- Preguntó curioso provocando que Sasuke se tensara, lo cual fue percibido por su sensei. Kaoru solo se limitó a mirarlo por un par de segundos para contestar simplemente.
-Ya he respondido demasiados cuestionamientos hace varios días. No me da la gana seguir revelando secretos. Por ahora aguántatelas- Dijo para volver a concentrarse en la comida. El Uchiha le dirigió la mirada por varios minutos para volver a lo suyo. Mientras, el pensamiento de que nada sabía de su alumna estaba embargando a Kakashi. No le gustaba este frio secretismo, por lo tanto, en cuanto volviera a la aldea, le pediría información al Hokage, pero primero resolvería cuestiones con Sasuke ya que al parecer había ocurrido algo entre ellos dos cuando Naruto y él fuero a vigilar a Tazuna.
-Bue-bueno… yo me iré a trabajar- El anciano trató de romper ese ambiente tan tenso para luego levantarse de la mesa y ser secundado rápidamente por la Jigoku.
-Lo acompaño, más que ahora debemos estar atentos ya que Zabuza podría aparecer en cualquier momento- Dijo para después pararse por un momento en el umbral de la puerta y dirigirles una mirada a sus compañeros- Es recomendable que a partir de ahora se quede alguien para cuidar la casa, Gatou no dudaría en ningún momento en utilizar a Tsunami e Inari para extorsionar a Tazuna- Recomendó para después cerrar la puerta y marcharse.
-A veces no sé quién es él está a cargo…- Concluyó Kakashi irónicamente haciendo que Tsunami soltara una risita- Bueno, en vista de que Kaoru tiene razón uno de ustedes se debe quedar- Dijo mirando a sus alumnos.
-Que se quede el teme- Respondió rápidamente Naruto.
-Ni sueñes… el que se quedará serás tú. Y no me llames teme, dobe- Lo desafió el Uchiha.
-Y tú no me digas dobe ¡Teme!- Los dos chocaron cabezas mientras rayitos salían de sus ojos.
-Ya, ya párenle los dos- Dijo Kakashi separándolos a los que los dos se observaban mientras refunfuñaban- Haber… solucionémoslo de una manera sencilla.
-¿Cómo, Kakashi-sensei?- Preguntó confundido el kitsune.
-Simple… piedra papel y tijeras- Respondió mientras mostraba su ojito feliz.
-Hmp… Pan comido- Sonrió socarronamente el Uchiha.
-¡No te las tengas tan creído teme!- Chilló Naruto.
Al cabo de unos simples segundos, podemos observar a un rubio en una esquina con un aura deprimente murmurando "¿Por qué tengo tanta mala suerte?" o "El muy cabrón es bueno"
-Bueno, andando- Ordenó Kakashi a Sasuke y abandonaron por fin la casa.
Mientras tanto en el puente…
Kaoru se encontraba sentada sobre unas tablas de madera con un libro entre sus manos, mientras que Tazuna trabajaba clavando maderas o dando indicaciones a los demás obreros. El viejo, al ir recoger unas herramientas que le hacían falta, de dio cuenta de la manera extraña en el cual "leía" la muchacha. No quería sacar conclusiones antes de saber la verdad. Se acercó a ella, pero una distancia relativamente larga, y al fin pudo darse cuenta de que la respuesta que había formulado su mente era correcta… Kaoru pasaba la mano sobre las hojas que estaban en blanco, pero no había que ser genio para darse cuenta que aquellas páginas contaban con un relieve especial.
Era Braille…
-Mejor guárdese lo que va a decir- Las palabras sacaron de sus pensamientos a Tazuna.
-Tu… tu e-eres- Por más que quisiera no podía sacar una oración coherente.
-Si… lo soy. Por lo tanto, le pido que lo mantenga en secreto. No es bueno para alguien que tiene este trabajo que los demás se enteren de mi condición- El constructor la observó entendiendo a lo que se estaba refiriendo- También le pido que siga tratándome como lo ha estado haciendo. El que me tomen por una inválida, me enferma…- Dijo esto con una voz de ultratumba.
-Entiendo…- Contestó Tazuna serio- De mí boca no saldrá nada.
-Bien… y tampoco se preocupe de su seguridad. Está en buenas manos- Le sonrió abiertamente a lo que fue devuelta por el viejo- Y ya vuelva a trabajar, no ande de vago jejeje…
-Si, si, si… - Contestó un poco irritado Tazuna para después alejarse y continuar con su labor- "Los niños de ahora ya no respetan a los mayores… Pero esa chica sí que es extraña, ¿Cómo hace para caminar con tanta seguridad si es ciega?"- El viejo seguía dándole vueltas al asunto hasta que la voz de Kaoru lo interrumpió.
-¡Ya párele viejo!- Gritó a lo que Tazuna gruñó molesto.
En ese momento se acercaban Kakashi y Sasuke para acompañarla a hacer la guardia del día. La chica guardó su libro en la gabardina mientras los esperaba a que llegaran y divertirse a costa de ellos.
Pasaron las horas y el atardecer ya estaba sobre ellos y ya era el momento de abandonar el lugar para así tener el tan ansiado descanso. Pero una espesa niebla apareció de repente cubriéndolo todo. Rápidamente los tres se acercaron a Tazuna para defenderlo de un ataque inminente.
Decenas de sembons se dirigían a una velocidad peligrosa hacia ellos, pero Kakashi con un kunai los desvió con maestría mientras ordenaba a sus estudiantes que se pusieran en guardia.
-Parece que nos encontramos nuevamente, ninja copia- Siseo maliciosamente Zabuza para después dirigir una mirada a los estudiantes de este- Lástima que no llegarán demasiado lejos chamacos, esto les enseñará a no subestimar al mundo ninja. ¡Haku!- Llamó a su arma asesina a lo cual el joven obedientemente se posicionó a su costado.
-¿Qué se le ofrece, Zabuza-sama?- Su delicada voz llegó a oídos de todos.
-Encárgate de esos niños- Ordenó a lo que el chico asintió y desapareció rápidamente de la vista de todos para aparecer instantáneamente frente de Sasuke para darle un puñetazo y mandarlo a volar unos cuantos metros.
-¡Sasuke!- Gritó Kaoru disponiéndose a ir a ayudar a su compañero, que se estaba reincorporando lentamente sobre sus dos piernas.
-¡Quédate donde estas Kaoru!- Ordenó Kakashi deteniendo la espada de Zabuza con un kunai. La muchacha volteo a verlo confundida- Debes proteger a Tazuna a lo que esperamos que Naruto aparezca.
-Pero Sasuke…- Balbuceo la azabache.
-Él sabrá defenderse, tenle confianza…
-De acuerdo…- Se resignó mientras desenvainaba su katana carmesí posicionándose enfrente del constructor en una postura defensiva- No se preocupe viejo, mantenga la calma que todo se resolverá- Dijo con una voz amable para que Tazuna dejara de temblar en vista de que su vida estaba en juego. Pero el hombre no solo estaba preocupado por sí mismo, sino también por aquella menuda jovencita que tenía enfrente. Nunca se lo perdonaría si uno de aquellos niños, con tal de protegerlo, perdiera su vida y por ende sus sueños de grandeza.
-Pero niña, este lugar se encuentra lleno de una espesa neblina, ¿Estás segura que estarás bien?- Preguntó preocupado, si él no podía ver nada ¿Cómo se desenvolvería ella sin salir lastimada? Pero solo Kaoru se limitó a darle una sonrisa torcida en señal de confianza.
-Ya deje de hablar, no quiero distracciones…- Lo regañó y es que ella a pesar de no demostrarlo estaba nerviosa, no por la lucha, sino porque su sentido de "visión" se encontraba un poco distorsionado por el fluyo de energía en forma de chakra disperso en el aire. Esto la hacía sentir insegura de sus movimientos- "Será mejor que cree un perímetro seguro con ki, pero no puedo hacerlo de varios metros esto me dificultará a la hora de la batalla ¡Maldición! Todavía no logro descomponer el chakra para así obtener la energía vital. Al parecer tengo mucho camino que recorrer. Pero… ¡Claro! Puedo usar eso… ¿Cómo no se me había ocurrido antes? Mis antepasados seguramente me regañarían por ser tan idiota jeje"- Pensó mientras ponía en orden sus planes. Comenzó a acumular Ki a su alrededor, como lo tenía primeramente ideado, creando un domo de energía que era invisible a la vista de los demás- Tazuna…- Lo llamó a lo que el hombre prestó atención- Si quiere mantenerse seguro, le ordeno que no se aleje a más de dos metros de mí.
-De acuerdo- Asintió en anciano.
-Bien… Y una cosa más… Sin importar lo que ocurra a partir de ahora, siempre, escúcheme bien, siempre mantenga la calma- Esto en verdad preocupó al constructor ¿Qué quería decir con eso? Pero decidió confiar en aquella extraña niña y solo se limitó a hacer un sonido en afirmación.
Kaoru envainó su katana para después comenzar a buscar algo en el interior de su gabardina sacando de ella un par de guantes blancos con un grabado de una estrella de cinco puntas y algunos extraños símbolos a su alrededor. Cuidadosamente y con su sentido del tacto buscó la zona en donde se encontraba el diseño y se los colocó de modo de que quedaron al dorso de su mano.
-Espero que funcione…- Pronunció quedamente para después comenzar a susurrar palabras en un idioma extraño provocando que los sellos en sus guantes brillaran en un intenso rojo. Luego quitó su katana de su cintura y apoyó fuertemente la funda en el suelo provocando que los cascabeles produjeran una frecuencia de onda mucho más fuerte de lo normal- Ahora no cuento con mi Shakujō (Es un bastón de monje) pero la resonancia producida por los cascabeles por ahora me es útil- Susurró con una sonrisa torcida para desenfundar su espada y volver a su antigua posición.
Mientras tanto, en la batalla entre Kakashi y Zabuza las cosas se estaban poniendo cada vez más intensas. Los sellos eran producidos a tal velocidad que era casi imposible diferenciarlos. El ninja de la niebla manejaba aquella monstruosa espada como si de una simple vara de madera de tratase, dando estocadas hacia los puntos mortales en el cuerpo del enemigo. Pero era el ninja copia su enemigo y con su sharingan podía predecir sus movimientos y contrarrestarlos con gran maestría.
-¿Qué ha sido eso?- Preguntó extrañado Zabuza al escuchar el ruido de los cascabeles, pero rápidamente fue alertado por el dragón de agua de Kakashi, a lo que a duras penas logró esquivar.
-Presta atención en nuestra batalla- Declaró con una voz carente de emociones. Y es que él también se encontraba confundido y preocupado, a pesar de no demostrarlo, ya que ese sonido provenía de la dirección en donde se encontraban Tazuna y Kaoru. Debía lidiar con su enemigo rápidamente porque también Sasuke necesitaba su ayuda.
-¡El héroe ya llegó!- Exclamó una persona que se acercaba corriendo hacia el campo de batalla. Era nada más y nada menos que Naruto Uzumaki, el ninja hiperactivo y bromista de Konoha, el que soñaba con ser Hokage.
-¡Rápido Naruto! ¡Ve a ayudar a Sasuke!- Ordenó Kakashi.
-Ese teme no puede hacer nada sin mí…-Sonrió fanfarronamente para dirigirse rápidamente al encuentro de su amigo-hermano-rival. En su camino se encontró a Kaoru junto con Tazuna y antes de ir donde luchaba Sasuke, quiso saber si el dúo se encontraba bien. La muchacha escuchó el ruido de pisadas y se puso rápidamente en guardia apuntando su katana en dirección al "enemigo", algo que extrañó a Naruto, ¿Acaso no lo reconocía? Aunque con la niebla que había resultaba un poco difícil ver.
-No te preocupes niña, es Naruto- Le susurró Tazuna para que solo la niña lo escuchara. Esto no provocó que ella dejara de apuntar con su arma a su compañero, porque no quitaba el hecho de que podía ser un impostor, ya que los ninjas podían usar un jutsu que les permite el cambio de apariencia que podía engañar fácilmente a los demás.
-¡Kaoru-chan, Viejo! ¡¿Se encuentran bien?!- Preguntó el kitzune mientras analizaba de pies a cabeza a aquellos dos para ver si tenían una herida o no.
Al sentir a Naruto entrar en su rango mínimo de visión, Kaoru por fin bajó su arma. Esos latidos cálidos y rítmicos solo podían pertenecer a una persona, y ese era Naruto.
-Sí, estamos bien- Se limitó a contestar Tazuna a lo que el rubio suspiró aliviado.
-No te preocupes, ahora yo estoy cuidando a este tipo. El que necesita ayuda es Sasuke que se encuentra luchando contra el ambu con el que nos topamos anteriormente- Dijo Kaoru en tono serio- ¡Ahora ve!- Ordenó a lo que su compañero asintió decididamente para después alejarse a paso apresurado.
Las cosas se estaban complicando demasiado. El Uchiha se hallaba encerrado en una cúpula constituida de varios espejos de hielo en los cuales se reflejaba su enemigo. Por más que los destruyera, estos volvían a regenerarse además que sorpresivamente el castaño salía disparado de ellos para lanzarle unos filosos sembons a su enemigo. Solo unos pocos lograba esquivar, mientras los demás se clavaban dolorosamente en su carne.
El dolor y la rabia embargan a Sasuke. No podía permitirse morir en ese lugar, no sin antes haber matado a Itachi. Nunca se lo perdonaría. Era en estos momentos en los que se daba cuenta que no era tan fuerte como él había creído, del camino que aún le faltaba recorrer, pero por sobre todo, el carecer del poder suficiente para acabar con su enemigo.
-Maldición…- Masculló enojado con sí mismo.
-¡Sasuke!- Una voz sumamente conocida se escuchó de repente obligando a Sasuke a voltear y encontrarse con su compañero de equipo- ¡He venido a ayudarte, dattebayo!
-Hmp…- Sonrió de lado y se puso en posición de batalla junto a él. Este era uno de los momentos en los que tenía que tragarse su orgullo y aceptar la ayuda que le brindaba Naruto.
-Al parecer que alguien más se unirá a nuestra contienda- La hueca pero suave voz de Haku resonó en el lugar.
-¡Oye! ¿Cuál de todos eres? ¿Son clones de sombras?- Cuestionó el Uzumaki mientras daba rápidos vistazos a todos los espejos- ¡Entonces esto se resuelve fácilmente, dattebayo!- Exclamó confiado mientras hacía unos sellos de manos.
-¡Espera Naruto!- Ordenó Sasuke, pero no fue oído por su compañero.
-¡Kagebushin no jutsu!- Gritó Naruto para que alrededor de veinte clones aparecieran pero que se esfumaron rápidamente porque fueron atacados por una infinidad de sembons- ¡Aggh!- Exclamó adolorido el Kitsune al recibir dolorosos cortes además de varias agujas clavadas en su piel.
-Es imposible… puedo ver tus ataques demasiados lentos desde donde me encuentro. Me resulta fácil contrarrestarlos- Sentenció son voz burlona.
Definitivamente esto se está volviendo cada vez más difícil para ambos gennins.
A las afueras, la niebla se volvía más densa, dificultándole a Kakashi predecir y copiar los movimientos de su enemigo.
-¿Problemas en el paraíso?- La voz hueca de Zabuza resonó burlesca alrededor del ninja copia- Al parecer tu preciado sharingan está comenzando a fallar- Dijo para después lanzar una ruidosa y malévola carcajada.
Dos clones de Zabuza arremetieron violentamente contra el peliplateado. Lo único que podía hacer Kakashi era defenderse y contraatacar con dos kunais en cada mano. Su chakra estaba disminuyendo considerablemente debido al uso excesivo del sharingan. No sabría cuánto podría resistir. Pero lo que verdaderamente le preocupaba era la integridad de sus alumnos y de Tazuna. Nunca se lo perdonaría si alguno de ellos resultara gravemente herido o el peor de los casos, que murieran. Ya había perdido a muchas personas importantes a lo largo de su vida y no soportaría que la historia se volviera a repetir.
-¿Qué ocurre Kakashi? ¿Estás cansado?- Habló el verdadero Zabuza, quien lo observaba a una considerable distancia, mientras el de la hoja seguía batallando contra los dos clones- Mientras tú te entretienes aquí, yo iré a hacerle una pequeña visita a esa alumna tuya que me tiene realmente intrigado jeje- Declaró para finalmente desaparecer.
Ahora si Kakashi entró en desesperación.
-¡Kaoru! ¡Cuidado!- Advertirle del inminente peligro fue lo único que pudo hacer.
-¡Kaoru! ¡Cuidado!- El grito llegó a oídos de la fémina del equipo siete quién apretó la empuñadura de su katana fuertemente provocando que sus dedos se volvieran blancos de la presión.
-¡Ni se le ocurra alejarse de mí!- Ordenó la chica al constructor quien temblaba del miedo.
El sonido de viento cortarse resonó a lo que Kaoru dio un cuarto de giro para detener a Kubikiribōchō en manos de Zabuza. Haciendo uso de su fuerza sobrehumana, retiró la espada violentamente provocando que el ninja enemigo se deslizara unos cuantos metros debido a la fuerza de choque.
-Eres buena, pero veamos si puedes contra mi velocidad- Carcajeó burlesco para después esfumarse en la neblina.
La muchacha no podía estar más que nerviosa y a pesar de no demostrarlo en el exterior ella sabía que su enemigo percibía su miedo. Pero a pesar de todo esto, Zabuza nunca estaría preparado para lo que vendría luego. Eso en algún aspecto le daba cierta confianza, eso sí, tenía que hacer tiempo para que la técnica esté completa de manera satisfactoria.
Sus pensamientos fueron dejados de lado rápidamente al percibir como su contrincante entraba a su zona de visión. La impresionante velocidad empleada por él impidió a Kaoru reaccionar correctamente lo que trajo graves consecuencias… un corte profundo en su costado izquierdo comenzó a sangrar copiosamente.
-¡Aahgg!- Se quejó fuertemente tocándose el área afectada mientras ponía una rodilla en el suelo ya que se le dificultaba mantenerse en pie.
-¡Niña!- Tazuna se acercó a ella para ver si se encontraba bien. Pero no pudo sentir como Zabuza aparecía detrás de él con intenciones de cortarle la cabeza de un tajo. Rápidamente Kaoru lo lanzó al suelo para después levantarse con dolor y detener nuevamente la espada enemiga.
-¿Nunca te das por vencida, chamaca?- Preguntó mientras sus espadas volvían a chocar con violencia produciendo grandes corrientes de aire que hacían que la niebla comenzara a ceder lentamente. Ahora la chica sentía que su rango de visión había aumentado, pero eso no quitaba el hecho de que seguía siendo reducido.
Kaoru aumentó también su velocidad haciendo que la batalla se vuelva más reñida y difícil. El ninja renegado no podía creer que una niña pudiera darle un combate como lo estaba haciendo en estos momentos, sin contar que con esa herida alguien de su rango caería abatido. Era en esos instantes de la vida en donde podía sentirse honrado por el espadachín que tenía enfrente, intercambiando estocadas y técnicas. Pero era una lástima que él tuviera que darle muerte, porque esa niña tenía futuro.
La chica desapareció de la vista de Zabuza por solo un segundo para aparecer en posición de piernas flexionadas mientras pasaba la palma enguantada por sobre el filo cortándola en el proceso haciendo que aquel líquido carmesí comenzara a ser absorbido. La katana se inundó de un fuerte brillo bermellón provocando el asombro del espadachín contrario. Nuevamente la chica hizo uso de su velocidad y arremetió contra su enemigo.
- ¡Ryūketsu no hebi! (Serpiente sangrienta)- Exclamó a lo que su espada se alargó y estilizó tomando la forma de un látigo- ¡Sunēkudansu! (danza de la serpiente)- Con movimientos coordinados y precisos el látigo serpenteaba a su alrededor para después dirigirse contra Zabuza que no podía esquivarla ya que al parecer el arma tenía inteligencia propia y siempre terminaba rozándolo, produciéndole numerosos cortes en brazos y piernas.
El espadachín gruñó de dolor pero en ningún momento cayó al suelo abatido. Entre tanto, la katana de Kaoru volvía a la normalidad mientras ella respiraba entrecortadamente. Esa maldita herida le está comenzando a pasar factura y ya no sabe cuánto más podrá resistir.
-"Un poco más… y todo saldrá bien…"- Se repetían mentalmente como si de un mantra se tratase.
-¡Maldita mocosa!- Exclamó enfadado- ¡Ya estás comenzando a cabrearme!- Arremetió contra la chica que, cansada, se posicionó defensivamente. La falta de sangre está comenzando a debilitarla y marearla. Zabuza pudo percibir eso y le propinó una fuerte patada en el costado en donde tenía la herida. La chica salió disparada varios metros internándose en la niebla.
Ayudándose con su Katana volvió a ponerse torpemente de pie mientras un pequeño hilo de sangre descendía de la comisura de sus labios. Al alejarse tanto, ya no sentía la presencia de Tazuna pero ella sabía que su vida todavía no estaría en peligro ya que Zabuza tenía toda la atención en eliminarla a ella primero. Conocía a los espadachines como él y, a pesar de haber escogido el sendero de la clandestinidad, tenía un sentido del honor además de un increíble orgullo que solo alguien que haya elegido "el camino de la espada" podía entender.
Ahora debía enfrentarse a dos enemigos: Zabuza y esa jodida niebla. Ya había gastado demasiado ki para crear aquel domo de energía para sentirse segura con Tazuna. Pero a pesar de que expulse una cantidad considerable de su propio ki para que la niebla desapareciera caería desmayada en un instante y la misión se iría a la borda. Por eso no lo había hecho en un principio.
-¡Maldito hentai! ¡Deja de estar tonteando y elimina la niebla!- Gritó con todas sus fuerzas para que aquel pervertido peliplateado la escuchara.
Al parecer su pedido fue obedecido porque en respuesta apareció un gran dragón de elemento viento para arrastrar consigo a la niebla. Luego, un Kakashi con magulladuras y cortes se posicionó al costado de la muchacha para después acariciar la pequeña cabeza de Kaoru.
-Nunca podría negarle algo a la niña del grupo- Dijo con voz burlesca y su ojito feliz. La azabache tenía ganas de azotarlo contra el suelo pero decidió guardar sus pensamientos homicidas para otro momento- Al parecer le has dado batalla a Zabuza…- Mencionó al ver el estado en el cual se encontraba.
-Tengo un propósito en esta vida y nunca me perdonaría el morir aquí…- Declaró con voz seria y solemne. Ahora que recuperó la "visión" sentía más confianza en sí misma.
Una sonrisa torcida se formó en sus labios… ya era el momento… la pesadilla comenzaría en ese instante para tormento de sus enemigos.
El sonido de algo romperse se escuchó en el lugar producto de que el kekkei genkai de Haku ha sido vencido. De entre los espejos de hielo rotos salieron los tres combatientes. Naruto y Sasuke completamente heridos lo hicieron a duras penas para luego acercarse a sus aliados mientras que el ambu se posicionó junto con Zabuza.
-Haku, ¡¿Cómo esos niños pudieron romper tú técnica?!- Preguntó cabreado Zabuza. El castaño solo agachó la cabeza en disculpa.
-Lamento decepcionarlo Zabuza-sama, pero el Uchiha logró activar su sharingan mientras que el Uzumaki comenzó a emanar un chakra maligno y corrupto que agrietaba los espejos.
-¡Escusas!- Bramó enfadado.
En ese instante, del extremo del puente que daba a la aldea comenzaron a agruparse un grupo de rufianes armados con espadas y machetes, siendo liderados por un hombre de estatura pequeña vestido con un traje y anteojos oscuros que sonreía maliciosamente a nuestros protagonistas.
-Zabuza… mira lo bajo que has caído. Tú, el demonio de la neblina, siendo redimido por unos chiquillos que ni siquiera entraron a la pubertad- Declaró burlescamente Gato provocando la risa de los hombres que lo acompañaban.
-Maldito…- Susurró enojado el aludido mientras apretaba fuertemente sus puños. Haku ya preparaba los sembons para darle una muerte horrenda a aquel que ha humillado a su maestro, pero un brazo detuvo su intensión- No te muevas- Ordenó el espadachín haciendo que su herramienta lo mirara desconcertado.
-Pero Zabuza-sama…- Intentó excusarse pero una mirada dura de parte del renegado logró callarlo.
Kaoru lo quedó mirando por varios segundos para después embozar una sonrisa torcida.
-Como Zabuza es un inepto total, al parecer debemos encargarnos nosotros de los negocios ¿Qué creen muchachos? – Dijo Gato a lo que como respuesta recibió un coro de gritos- ¡A ellos! ¡Y maten a aquellos traidores que osaron decepcionarme!- Ordenó. Los hombres emprendieron la marcha hacia sus objetivos.
Kakashi y Zabuza intercambiaron miradas. Era el momento ideal para una pequeña tregua. Tenían a un enemigo en común, después podrían despellejarse todo lo que quieran. Mientras combatían contra aquellos bandidos, el ninja de la niebla y la Jigoku entablaron una conversación.
-¿Qué hace un espadachín de tu categoría sirviendo a un amo inepto como él?- Habló Kaoru dirigiéndose a Zabuza. Éste la observó detenidamente por unos microsegundos para después fruncir el ceño- ¿Qué pasó para que cayeras tan bajo? ¿Quién te quito la libertad de demostrar de lo que estás tan orgulloso?
-No sabes de lo que hablas mocosa. Tú nunca podrás entenderme- Esta vez la miró enfadado.
-¿Qué darías para recuperar tu honor? ¿Qué darías para recuperar la gloria que te mereces?- Cuestionó la chica con voz seria mientras daba una mortal estocada hacia su enemigo.
Zabuza abrió fuertemente los ojos impresionado. Ahora que se daba cuenta, la vida que estaba llevando era la de un vagabundo que mendigaba una posibilidad de demostrar su poder, tomando trabajos de las personas más inmundas del mundo para sostener aquel honor falso del que se sentía orgulloso. Kaoru pudo sentir su perturbación y le sonrió.
-¿Quieres servir para un Jigoku?- Preguntó la chica a lo que Zabuza se detuvo en su lugar con espada en mano completamente sorprendido. Lo que le estaba ofreciendo aquella chiquilla era inimaginable. Hace mucho tiempo, el que un samurái del clan Jigoku tomara a un espadachín forastero a su cargo, otorgaba prestigio y honor. Cuando él se enteró que fueron cruelmente exterminados no puedo evitar sentir que el mundo ha tenido una gran pérdida.
-No digas tonterías niña, ellos ya no se encuentran en este mundo y los que supuestamente sobrevivieron nunca dieron la cara- Contestó a lo que Kaoru solo lanzó una pequeña carcajada.
-¿Has perdido la vista que ya no puedes distinguir a uno del clan, viejo?- Cuestionó mientras daba la vuelta y silenciaba a otro bandido que apareció por detrás de su espalda. Ahora Zabuza pudo darse cuenta del símbolo que portaba su gabardina.
-No… no puede ser…- Ante aquellas palabras la muchacha volvió a sonreír torcidamente- ¡No te creo! ¡Seguramente eres una impostora!- Acusó a lo que Kaoru se puso seria.
-¿Dudas de mi nombre?- Preguntó enfadada- Está bien… te demostraré lo equivocado que estás…-Dio unos paso hacia atrás a la espera del ataque de uno de los enemigos, pero lo que desconcertó a Zabuza es que la muchacha nunca se defendió a lo que el filo del arma rebanó su cuello para que su cabeza callera desprendida al suelo y rodara en él.
La sangre inundó el lugar y el silencio sepulcral se hizo presente. Kakashi abrió horrorizado los ojos, rogando que lo que se encontraba delante de ellos sea una cruel mentira. Tazuna llevó una mano a su boca profundamente sorprendido sintiendo como su estómago se revolvía. Sasuke quedó en estado de shock y no pudo evitar que esta escena se mesclara con aquella que protagonizó cuando era apenas un niño.
-¡KAORU-CHAN!- El que no pudo contener sus emociones fue Naruto que se tomaba la cabeza desesperado mientras gruesas lágrimas caían sobre su rostro repitiéndose a cada momento que todo aquellos era un sueño.
Lo que nadie sabía… es que la pesadilla apenas estaba comenzando.
Hell-chan: Bueno esto es todo por hoy.
Kaoru (tocándose el cuello): Eso que has hecho es pura maldad…
Kakashi: Al parecer el lado sádico de hell-chan está comenzando a aparecer. TT_TT
Naruto: o_o Noooooooo! TTOTT
Sasuke (Temblando y sudando del nerviosismo): ¿Nunca te dije lo bonita que eres, Hell-sama?
Hell-chan: Hey, tampoco es para tanto… y eso que no vieron lo que tengo planeado para el siguiente capítulo jejeje.
Kaoru/Naruto/Sasuke/Kakashi (Temblado como gelatina): Kyaaaaaaaaa (Huyendo gaymente)
Hell-chan: Esta gente de ahora, ya no aguantan ver ni un poquito de sangre. U_U Bueno! Espero que les haya gustado el capítulo y que me den sus sensuales y eróticas opiniones.
Nos veremos cuando se me pegue la regalada gana… nah mentira, cuando las ganas y el tiempo me sean regalados para escribir (Porque ideas nunca faltan)
Nos leemos!
