Hell-chan: Hola! Tanto tiempo! Les traigo un hermoso y sensual capítulo!
Kaoru: Era hora…
Hell-chan: Si tienen razón… Pero como ahora estoy con más tiempo libre estoy tratando de ponerme al día con mis historias (0u0)
Kakashi: Bien por ti, amorcito!
Hell-chan: Gracias. Este año fue bastante provechoso en cuanto a mis estudios, el cual fue el principal motivo por el cual no actualizaba, pero ahora tengo que ponerme las pilas y complacer a mis lectores que tan olvidados tenía.
Naruto: Me parece bien que te esfuerces, hell-chan.
Hell-chan: Nuevamente gracias. Pero a los que en verdad debo agradecer son los review que me mandan. Verdaderamente me levantan el ánimo y me inspiran para escribir. Espero que disfruten el capítulo!
Declaimer: NARUTO no me pertenece sino a Kishimoto-sensei. El único personaje que es de mi autoría es Kaoru Jigoku además de su historia.
Capítulo 10: ¿Tuviste un sueño placentero?
Aquella escena salida de una película de terror no podía ser cierta… Sus mentes reacias a comprender que una de las personas, con la que convivieron durante meses, se encontrara desangrándose en el suelo…
-Esto no puede ser verdad…- La voz shockeada de Naruto hizo presencia en el lugar- Es un genjutsu… es un maldito genjutsu…- Desvió su mirada del cuerpo de Kaoru para dirigirla hacia su sensei- Deshazlo… ¡Rápido, deshazlo!- Ordenó fuera de sí.
-No…- La respuesta enervó los nervios del muchacho que rápidamente se acercó a él para sujetarlo de su chaleco verde. El chakra del Kyubi comenzaba a brotar de su cuerpo, como una masa roja que venía a destruir todo lo que tocase.
-¡Hazlo!- Demandó el rubio. Pero todo sentimiento destructivo hacia su sensei se aminoró cuando la cruel verdad fue revelada.
-No puedo hacerlo….- Los ojos abiertos de par en par expresaban el pánico que en ese momento sentía Kakashi- No puedo… mi sharingan no percibe ninguna ilusión- Ante la declaración Naruto cayo de rodillas aun sujetando las ropas del peliplateado.
-¡¿Por qué ella?! ¡¿Por qué?!- El grito desesperado de Sasuke llamó la atención de todos los presentes, mientras el chico se acercaba al cuerpo inerte de Kaoru- ¿Acaso no tenías una meta que cumplir? ¡¿Cómo puedes morir en manos de basuras como estas?!- Aquellas palabras casi desgarraron su garganta- ¿Cómo puedes meterte en nuestras vidas e irte así sin más? ¡No te lo perdonaré!- La mirada furiosa del azabache se dirigió a Gatou y sus secuaces- Pero antes me encargaré yo mismo de matarlos a todos ustedes…- Sentenció.
Con kunai en mano, estuvo dispuesto a abalanzarse contra aquel grupo de bandidos pero su cuerpo quedó paralizado en el lugar. No podía mover ningún músculo y eso lo encabronó aún más.
-¿Qué sucede? ¡¿Por qué no puedo moverme?!- Exclamó, a lo que Kakashi quiso ir a su ayuda, pero él se encontraba en la misma situación. Los ninjas de la niebla y la hoja se encontraban completamente paralizados.
-¡Oh! ¿Qué sucede?- Preguntó burlonamente Gatou- Al parecer algo inesperado sucedió… pero bueno… es algo que se debe aprovechar ¿No?- Miró a sus subordinados- Acábenlos… -Los bandidos volvieron a arremeter contra los shinobis, pero a medio camino quedaron sorprendidos ante la escena grotesca que se estaba realizando frente a sus ojos.
El cuerpo inerte de Kaoru extrañamente comenzó a convulsionarse, a arremeterse de un lado para el otro, mientras sombras salían del suelo y la cubrían poco a poco. Las sombras devoraron completamente la figura de la chica para después comenzarse a mover de manera frenética, estrujando músculos y huesos.
-"¿Qué está ocurriendo?"- Pensó asombrado Zabuza, sentimiento compartido por todos los presentes- "Esto definitivamente es la locura en escena"
La masa de sombras dejó de moverse y permaneció quieta por varios segundos. Todos esperaban expectantes y así descifrar que rayos estaba sucediendo, y sus pensamientos fueron escuchados, cuando el cúmulo de sombras comenzó a elevarse lentamente hacia el cielo. Al alcanzar una altura de tres metros, una figura humanoide, ligeramente encorvada, se conformó. Sus manos, equipadas con unas largas garras que despedazarían la carne con un solo roce; una boca cubierta de filosos dientes, que terminaban en una peligrosa punta, embozaban una sonrisa burlesca; unos penetrantes ojos rojos amenazaban con quitarte el alma de solo observarlos; por último, unos cuernos reposaban orgullosos sobre su cabeza.
Definitivamente, se encontraban ante algo que no pertenecía a este mundo…
-¡¿Qué demonios es eso?!- Gatou sudaba terriblemente asustado mientras retrocedía varios pasos.
-No lo sabemos señor. Pero no se preocupe, nosotros nos ocuparemos de esa cosa- Trató de tranquilizarlo uno de sus secuaces, que se mostraba bastante confiado en que lograrían la victoria- ¡A él muchachos!- Ordenó a lo que, no muy seguros, emprendieron el ataque.
La "cosa" levantó lentamente su mano y, como si de una lanza se tratara, dos de sus uñas se alargaron para clavarse en la cabeza de dos de los hombres, atravesando completamente el cráneo de ambos. Las agarras se retrajeron trayendo consigo a los dos cadáveres, para después sujetarlos con ambas manos y disponerse a devorarlos a grandes bocados, hasta que no quedase nada.
Los demás lanzaron un grito de horror y emprender con desesperación la huida. Pero el ente fue más rápido, cerrándoles el paso hacia la ciudad y a su posible salvación. No quedaba otra opción, debían luchar para preservar su patética vida. Ya no importaba quién estaba al mando, ésta era una situación de matar o morir.
Todos empuñaron sus armas y decidieron atacarlo, clavando katanas y lanzas al cuerpo de su enemigo. Pensaron que de aquella manera podían dar muerte a lo que sea que se estaban enfrentando, pero la "cosa" sonrió grotescamente, mientras que de sus fauces escurría sangre y saliva, demostrando lo ansioso que se encontraba por probar más comida. Los hombres trataron de quitar las armas de la figura negra pero estas se encontraban fuertemente adheridas a él para después absorberlas y que se perdieran en su cuerpo.
Los bandidos retrocedieron sus pasos con sus rostros desencajados por el miedo. Paso a paso el monstruo fue acercándose, acortando la distancia que los separaba. Gatou se cubría detrás de sus hombres, que muy poco dispuestos estaban para defenderlo.
-¡¿Qué hacen idiotas?!- Gritó desesperado el hombre bajito- ¡Hagan algo! ¡Para eso les pago!- Ordenó. Pero sus súbditos ni siquiera prestaron atención a sus palabras, estaban más preocupados por cómo salir vivos de allí que de salvarle el pellejo a ese viejo sinvergüenza.
El ente oscuro apareció en un microsegundo entre los hombres que, con una expresión horrorizada, no se lo esperaban por nada del mundo. Estiró su largo y negro brazo transformándolo en una filosa cuchilla para cortar en precisas estocadas todas las extremidades de los bandidos, dejando los agonizantes torsos cubiertos de sangre.
Las piernas le temblaban, para por último ceder ante el miedo y dejarse caer al suelo mientras suplicaba una y otra vez por su vida. El monstruo se acercaba lentamente hacia él, con una amplia sonrisa, satisfecho por todo el caos desatado. Acercó su oscuro rostro hacia el contrario para mirarlo fijamente a los ojos. Gatou podía sentir el aliento a muerte que desprendía su boca. El ente lo tomó fuertemente entre sus manos para luego clavar sus colmillos en el cuello de su víctima. Absorbió con gula aquel líquido rojo y vital llevándose de apoco con ella la vida del magnate. Su piel se volvió más pálida además de fría. Hacía varios segundos que había caído en la inconciencia pero sus ojos seguían abiertos, como si aún se resistiera a caer en el sueño eterno.
Los demás allí presentes, solo fueron mudos testigos de la masacre que se desató delante de sus ojos. Naruto temblaba lo que su cuerpo paralizado le podía permitir. Sasuke sentía unas terribles náuseas y no estaba seguro de que si podría controlar el vómito. Kakashi permaneció en shock, mientras su mente maquinaba a toda velocidad tratando de entender de dónde había salido aquel demonio. Zabuza, Haku y extrañamente, Tazuna, permanecieron serenos, pero eso no quiere decir que no se encontraban sorprendidos por todo lo acontecido.
-Creo que ya es suficiente…
La voz de la persona, que hace instantes consideraban muerta, resonó en toda aquella atmosfera cargada de sangre y terror. La realidad comenzó a resquebrajarse como un frágil cristal, dejando al descubierto a un cielo que poco a poco estaba aclarándose, en vista que el astro rey se asomaba desde el horizonte. Pero eso no fue lo que provocó que las lágrimas de Naruto vuelvan a surgir, claro que no, sino que lo hizo aquella jovencita que, parada enfrente de ellos, miraba a los bandidos que estaban inconscientes en el suelo.
-La ilusión habrá terminado pero las pesadillas los seguirán atormentando… Esta, es mi forma de castigarlos por todo el daño que han causado en este pequeño país. La muerte es lo menos que se merecen… es en la vida donde se pagan las faltas…- Declaró con voz seria dándose la vuelta para acercarse a sus compañeros. El primero en reaccionar fue Naruto que corrió hacia ella para estrecharla entre sus brazos.
-¡Kaoru-chan! ¡Eres Kaoru-chan!- Gritaba aún con lágrimas, sin creerlo que tuviera a su compañera en sus brazos- Pensé que… que…- No podía pronunciar aquellas palabra sin que un nudo en la garganta se le formara.
-Ya, ya…- La chica sonrió con ternura para después darle unas palmaditas en la espalda- Estoy aquí así que deja de lloriquear que me estas mojando la ropa.
-Waa… eres una insensible Kaoru-chan- Hizo berrinche el rubio para después separarse de ella. Kaoru se rió ante su actitud.
-Me diste el susto de mi vida. Ni siquiera mi sharingan pudo darse cuenta de que era una ilusión- Habló Kakashi, que se había acercado a ellos, para tomar el hombro de la pequeña azabache y mirarla cariñosamente.
-Por favor… cúbrete el sharingan…- Dijo Kaoru mientras desviaba la cara de él. Kakashi, extrañado, acató su pedido. Ahora, otra duda más se sumaba a la lista del ninja copia- Si lo supiera, podría contestarte esa interrogante- Respondió la chica a una pregunta que nunca fue formulada, pero que fue rápidamente captada por el mayor.
-De acuerdo… pero eso no es todo lo que quiero saber…- Ante sus palabras la chica sonrió ladinamente.
-Todo a su tiempo…
-¡¿De qué demonios están hablando ´ttebayo?!- Naruto se había sentido excluido de la conversación de esos dos. Como si estuvieran hablando en clave.
-Cuando seas más inteligente lo entenderás, dobe- Contestó Sasuke, que hacía poco segundos se había acercado a ellos.
-¡Oye!- Exclamó, para después cruzarse de brazos ofendido. Pero una idea se le cruzó por la mente. Sonrió perversamente- Kaoru-chan, ¿Sabías que el teme estaba muy afectado cuando supuestamente tu… tu…? ¡Bueno, ya saben a lo que me refiero!- Al parecer todavía no podía pronunciar aquellas palabras- Para mí que está coladito por ti…- Dijo moviendo las cejas sugerentemente. Los dos chicos, antes su declaración, se sonrojaron un poquito y Kaoru, como toda persona con orgullo e inteligencia, decidió desviar la conversación a su conveniencia.
-No deberías estar celoso, no te quitaré a tu novio. Ya me quedó muy clara su relación cuando se dieron aquel beso apasionado en la academia- Oh, cuando quería, Kaoru podía ser una persona perversa.
-¿Beso apasionado?- Preguntó un asombrado Zabuza que se unió a la conversación- Jajajaja Parece que a tus alumnos le va lo yaoi, Kakashi…
-¡Oigan yo no soy ningún desviado! Aunque puedo entender que él teme se enamore de mí ¡Es que estoy bien guapo!- La actitud fanfarrona de Naruto fue rápidamente suplantada por un rostro lleno de moretones por la paliza que le dio el Uchiha.
-¿En qué momento la batalla se convirtió en esto?- Preguntó un extrañado Haku a lo que Tazuna, que se encontraba a su lado, solo se encogió de hombros.
-Zabuza…- Kaoru llamó al ninja de la niebla provocando que todos prestaran atención- ¿Ahora me crees?- Ante la pregunta el hombre lanzó una larga carcajada.
-Sí, te creo- Contestó mientras se posicionaba enfrente de ella.
-¿Y qué dices? ¿Aceptas?- Una sonrisa pequeña fue dedicada al hombre- Entenderé si te niegas, después de todo todavía no soy alguien digno de seguir. Me faltan muchos caminos por recorrer y metas que alcanzar…
-No te negaré que todavía eres una mocosa y que te falta crecer- Kaoru asintió comprensiva- Pero veo en ti a un pequeño diamante en bruto, que si es tratado como se debe, brillará como ningún otro… Yo…- Apoyó una de sus rodillas al suelo para así inclinarse ante ella y mirar fijamente su pequeño y cubierto rostro- Yo quiero ser partícipe de ese acto… Quiero ver el día en el muestres ese brillo al mundo…- Declaró solemnemente.
Los demás miraban atónitos la actitud de esos dos. Y es que no era para menos. Ver a uno de los siete espadachines de la niebla arrodillado enfrente de una niña, jurándole implícitamente su leal compañía, era algo que no se veía muy seguido.
- Estoy en busca de mi identidad… de mi esencia- Comenzó a hablar la chica- El saber que vivo en un lugar al que no pertenezco me atormenta día y noche. Tengo muchas preguntas, pero las respuestas que recibo me resultan insuficientes…- Un pequeño quejido de dolor salió de sus labios alertando a Zabuza. La profunda herida que tenía en su costado comenzó a sangrar nuevamente. Pero ella no le importó y siguió hablando- Sé que el camino que me he impuesto se encuentra atiborrado de obstáculos y desviaciones, además que muchos impedirán que sepa la verdad- Ahora sangre comenzó a descender de su boca y nariz- Pe-pero eso no-no significa que me rendiré. Fue una pro-promesa que me hecho a mí misma y el no cumplirla significará… una ofensa hacia mi propia existencia… Tú… ¿Tú es-estarías dis-dispuesto a acompañarme en… en ese camino?- Preguntó con dificultad, ya a un paso de la inconciencia.
-Lo acepto…- Contestó a lo que la chica sonrió.
-Bien-bienvenido a mi familia…- Declaró para después comenzar a caer de espaldas producto del desmayo.
-¡Kaoru!- Gritaron todos mientras se acercaban a ella, la cual estaba sujeta por Zabuza.
-Ha perdido sangre además de que se encuentra muy agotada- Diagnosticó Kakashi- Debemos tratar esa herida, pero antes que nada le quitaré esas molestas antiparras para que pueda sentirse un poco más aliviada- Acercó su mano con la mencionada intención, pero Sasuke fue mucho más rápido y lo sujetó de la muñeca.
-No lo hagas, de lo contrario su situación empeorará- Declaró seriamente. Los rayos del sol podrían lastimar los ojos de Kaoru si por casualidad ella despertaba de improvisto.
-¿A qué te refieres mocoso?- Preguntó un poco molesto Zabuza.
-Yo no soy nadie para revelarles la razón, esa no es mi tarea- Sentenció a lo que solo los demás se limitaron a obedecer.
El ninja de la niebla alzó consumo cuidado a la azabache entre sus brazos para después acercarse al viejo Tazuna, el cual fue mudo testigo de todo lo acontecido.
-Llévanos a tu casa, la mocosa tiene que curarse- Ordenó seriamente. El anciano asintió para después darse la vuelta y dirigirse a su hogar, seguido por Zabuza y Haku.
-Kakashi-sensei ¡¿Por qué permite que Zabuza lleve a Kaoru-chan?! ¡¿Acaso no es nuestro enemigo?!- Preguntó un poco contrariado nuestro rubio ninja, dispuesto a ir corriendo detrás del hombre.
-Zabuza ya no es nuestra responsabilidad, sino que es la de Kaoru el mantenerlo a raya- Naruto lo miró más confundido y es que no entendía nada de lo que habían hablado su compañera y el espadachín. Kakashi al ver su confusión solo le dedicó una de sus sonrisas camufladas mientras le acariciaba la cabeza- Sé que es difícil de entender, incluso a mí me ha parecido extraño la decisión de Kaoru. Pero debemos entender que ella fue criada con valores muy diferentes de los que nos enseñaron en la academia…
-Pero ella fue a la academia con nosotros…- Interrumpió el rubio.
-Eso lo sabemos, pero recuerdas que ella lo hizo como una forma de pago para el Hokage, no es como si quisiera asistir- Acotó Sasuke- Además dobe, ¿Nunca te has preguntado quién le ha enseñado a manipular el Ki y el Kenjutsu (Arte de la espada)? Esas cosas nunca nos han enseñado en la academia.
-Perspicaz como siempre, Sasuke- Felicito su sensei- Pero como les decía, Kaoru no se basa en los ideales de la aldea. Nosotros ni siquiera lo pensaríamos y ya hubiéramos matado a Zabuza y a Haku o los entregaríamos por formar parte del libro Bingo. A los ninjas no nos debe importar la vida de una persona, ya sea un civil o un criminal, si somos contratados para matar debemos hacerlo- Sus alumnos lo miraron atentamente, esas palabras los estaban haciendo pensar- Pero ella vio algo en él que nosotros no podemos percibir, y le ha dado una oportunidad de redimirse, acompañándola en su sueño. Además miren…- Señaló a Gatou y sus secuaces que estaban inconscientes en el suelo- Ni siquiera ha derramado una gota de sangre de sus enemigos, cuando sabemos muy bien que los aborrece más que a nadie.
-No quiso manchar su espada con sangre inmunda…- Señaló comprensivo el Uchiha.
-Exactamente… Por eso, debemos conocer y comprender más a nuestra compañera de equipo. Ella misma nos ha dicho que tiene habilidades que muchos envidiarían. Y nada más miren en el genjutsu en el que nos ha metido.
-¡Es verdad! Kaoru-chan nos había dicho que era algo de su clan- Informó Naruto al recordar aquella vieja conversación con la chica, cuando esperaban a Kakashi.
-Eso lo sé. Cuando supe que uno de los integrantes del equipo pertenecía a ese distinguido clan, me tome el atrevimiento de investigar sobre él. Pero nunca pensé que ella poseía esa clase de habilidades.
-Eso quiere decir que si su clan existiría en estos momentos ¿Pertenecería a la rama principal? Porque ella nos dijo que era una clase de Kekkei Genkai y que solo lo poseían lo miembros más poderosos- Evaluó el azabache.
-Puede ser… Solo ella nos lo confirmará…-Dijo Kakashi para después emprender la marcha- Andando, debemos saber cómo se encuentra Kaoru, además de que tenemos que tratar nuestras heridas- Los dos chicos asintieron y lo siguieron.
-Kakashi-sensei, ¿Hicimos bien en dejar a esos bandidos ahí tirados? Podrían escapar- Preguntó Naruto.
-No te preocupes, con el susto que les dio Kaoru dudo que quieran hacer sus fechorías- Constestó burlón el peliplateado.
-Jajaja tienes razón ´ttebayo- Rió el rubio- Ahora más que nunca tendrá que llegar temprano a nuestras reuniones Kakashi-sensei, si es que no quiere tener una pesadilla por parte de Kaoru-chan- Recomendó a lo que a su maestro se le sombreó la cara del susto.
-No solo me tengo que cuidar de sus "golpecitos", además de las amenazas hacia mis queridos Icha Icha, ¡sino que también de los genjutsus!… Definitivamente debo comportarme- Dijo deprimido, produciendo que sus alumnos rieran divertidos.
Definitivamente Kaoru traía diversión a sus vidas…
Hell-chan: Eso es todo por ahora, espero que les haya gustado.
Kaoru: Fiuu… pensé que estaba muerta…
Hell-chan: Jejeje, yo que quería preparar un escenario mucho más grotesco de lo que escribí, pero no quería sobrepasarme y que el fic se convierta en uno de horror. Así que me contuve.
Naruto: ¿Te contuviste? No me lo quiero imaginar si no lo hubieras hecho.
Sasuke: Definitivamente tengo que empezar a tratarte bien. No quiero que tu lado yandere se vuelva contra mí.
Hell-chan: Jejeje
Kakashi: Menos mal que te tengo como pareja no quiero imaginarte como enemiga.
Hell-chan: Bueno ya dejen de quejarse…
Espero que dejen algún comentario y como estoy de vacaciones trataré de subir capítulo más seguido. Tengo pensado para el siguiente capítulo el en cómo Kaoru convencerá al Hokage y a los del Consejo de tener bajo su custodia a ninjas renegados como lo son Zabuza y Haku.
Nos leemos
