Capítulo 2: Directo a Guatemala

Varios días más tarde, Shizuru fue enviada a una conferencia de prensa a la que Natsuki fue ordenada a asistir una hora antes. Shizuru nunca llegó.

Un par de horas más tarde una castaña bien vestida asomó a la sala de conferencias. Natsuki, completamente enojada la alcanzó en sus pasos.

-Debiste llegar hace más de 2 horas ¿Lo sabías?

-Cosas mucho más importantes surgieron, mi e-mail deben haberlo leído ya

-¡Debiste avisarme, carajo!

-¿Yo, avisándote a ti?... Perdón pero no trabajo para ti ¡Tú trabajas para mí!

-Dime que no dijiste que trabajo para ti- Natsuki se sobó las sienes

-¿Y se supone que además debo darte respuestas de ese tipo? ¡Auch, auch!

Natsuki haló del brazo a Shizuru con fuerza hasta el baño de damas. La empujó al interior y se posicionó en la salida del mismo.

-¡Yo no trabajo para ti, Shizuru! ¡Soy tu guardaespaldas! ¿Y adivina qué? Necesito una espalda para guardar ¡O no me pagan!

-Disculpa pero no debo darte razones de lo que hago a ti, yo no te… -Shizuru vio su reflejo contra el espejo –Oh que horror, mira lo que hiciste con mi cabello

Shizuru comenzó a arreglar su cabello frente al espejo. Natsuki suspiró viendo su paciencia completamente colmada. Se acercó por la espalda de Shizuru y le hundió un codazo en los riñones. La castaña perdió el equilibrio pero se sostuvo del mesón.

-¡Tú… cof cof…!... ¡Me sacaste el aire!- Shizuru le arrojó su bolso de mano

-Pues vas a tener que escucharme aunque no quieras ¡Porque estoy harta de esto en verdad!

-¡Nunca ha funcionado usar los golpes conmigo! Solo necesito una llamada para que mi padre te despida ¡Y estarás fuera de esto!

-¡OOH AHORA SI!- Natsuki comenzó a arrojar golpes hacia Shizuru

La castaña los cubrió, cada uno de ellos mientras retrocedían hacia el espejo. Viéndose completamente acorraladas no había de otra que retroceder de nuevo. Shizuru empujó a Natsuki lejos de ella.

-¡Ya basta! ¡Basta!- Exasperó Shizuru -¡Ya estoy cansada de esto! ¡Tú no podrás hacerme ceder a lo que tú quieras, de acuerdo!

-Pues comienza por portarte como una adulta ¡Debiste venir a la reunión!

-Ara, no tengo por qué darte explicaciones de mis actos… Y además, esa señora con un bate se ve muy sospechosa

-¿Are?- Natsuki se giró a mirar

Shizuru se escabulló tras la espalda de Natsuki rápidamente. Fue l mejor. Ya a la vista de las personas que pasaban, la peli azul no puedo agredirla como deseaba hacerlo. Natsuki la siguió hasta que encontró en la cafetería cercana al auditorio a las personas con las que antes se debía reunir, todo se solucionó adecuadamente aun si el humor de Natsuki permaneció frágil todo el resto de ese día larga cuidando de la caprichosa Shizuru Fujino Viola.

En la noche…

La rutina de Natsuki consistía en revisar todos los cuartos del departamento antes de dormir, en busca de algo inusual o fuera de su lugar.

-Oye princesa ¿Segura que este cuarto es tan grande para ti? Porque solo mi cuarto cabe en tu cuarto de baño- Comentó al ver el enorme salón de baño en la habitación de Shizuru

-Múdate cuando quieras, es pequeño en realidad- Le contestó Shizuru mientras esperaba sentada en el sofá de la sala

-Ajá… -Moduló mientras seguía con su inspección –Nada por acá, ven a dormirte de una vez

-¿Pedirás la cena?

-¿Me viste cara de domiciliaria? Hazla tú misma

-Asshh… -Resopló Shizuru agarrando el teléfono de mala gana

Natsuki agarró su bolso con sus cosas del día y entró al cuarto contiguo al de Shizuru, más pequeño y más acogedor. Arrojó el bolso a la cama y se sentó en la misma a sobarse el cuello con la mano. Un día sirviéndole a la competencia no encajaba en su lista de cosas placenteras o preferidas.

Mientras pensaba en eso, su teléfono vibró. La sacó del bolsillo de su saco y lo respondió.

-Hola Mai

-¿Ya te adaptaste?

-¿A ser mangoneada por una niña rica como ésa? No, y no creo que me acostumbre

-Jajaja pero te tengo mejores noticias

-A ver, arréglame la noche

-Te diré ahora el motivo por el cual fuiste solicitada para este servicio de guardaespaldas para Shizuru Fujino

-Te escucho- Le dijo mientras comenzaba a sacarse los zapatos

-¿Recuerdas ese objeto que debíamos quitarle a Haruka Suzushiro en la fiesta?

-Cómo olvidar ese día…

-Tú eres la única agente en Kagutsuchi C.O que no ha fallado ni una sola misión; necesitamos esa pieza de vuelta, Natsuki

-Oh, ahora entiendo… Seleccionaron a la mejor… -Natsuki sonrió a sí misma –Entendido, voy a cumplir esta misión

-Contamos contigo, Natsuki

-Hai, hai… Oi, Mai...

-¿Mmm?

-Arigato; definitivamente alegraste mi noche

-¿Para qué son las amigas?

-Ojalá fueras solo mi amiga Mai… eres como mi hermana

-Jajaja no te queda ponerte cursi; debo irme, tú cuídate

-Bye- Natsuki colgó la llamada sonriendo –Ahora sí Shizuru, esta es mi venganza…

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A la mañana siguiente…

Era el día de Natsuki esta vez. Debía presentarse en su agencia a un entrenamiento físico obligatorio semanal, y por supuesto, Shizuru debía ir con ella. Natsuki estuvo lista para partir en poco tiempo, pero Shizuru en cambio fue tomada de improviso. Cuando Natsuki estuvo de pie al lado de la puerta esperando el momento de partir, Shizuru solo seguía pasando del baño a su cuarto terminando de arreglar su cabello.

-Oye no vamos a ver a la Reina de Inglaterra ¡Mueve el trasero, Shizuru!

-No voy a ser más rápida porque tú lo digas, esto es tu culpa por no avisarme de esto ayer

-¿Y entonces solo existen tus necesidades? ¡No me digas!

-Como sea, como sea- Shizuru se aproximó a ella –Me presentaré ante extraños hecha un desastre ¿Estás feliz?

-Pues… sí, me siento bien Jajaja- Natsuki comenzó a caminar

Natsuki condujo la limusina y llegaron a la base de Kagutsuchi C.O. Natsuki subió con Shizuru hasta el último piso de la agencia de investigación, un gran número de reclutas novatos y experimentados esperaban la sesión de entrenamiento en parejas. Natsuki llegó usando una sudadera gris, un pantalón negro y su cabello recogido en una cola de caballa. Pasó de largo ignorando la dificultad de Shizuru a seguir su paso rápido.

-Como siempre, Kuga llega tarde y quiere llevarse la atención- Comentó un joven trigueño entre las filas superiores

-Oh, cállate Takeda- Le dijo Natsuki sentándose en la fila baja al lado de Shizuru

-¿Y ésa es tu cita semanal nueva, Wolf?

-¿Quién? ¿Ella?- -Preguntó Natsuki señalando a Shizuru –Jajajaja buena esa, Yuuichi

-Es verdad chicos, no estoy con Natsuki en esa situación; yo procuro meterme con seres humanos- Les dijo Shizuru sonriendo

-¡Ooooooh!- Resonó el tono en toda la fila

-Muy graciosa- Refunfuñó Natsuki a Shizuru

-¿Vas a intentarlo hoy, Kuga?- Le propuso una chica en la lona

-Jajajaja no quieres hacer esto, Nao

-¡Vamos! Si no me meto con Silver Wolf nunca aspiraré un pseudónimo propio- Le dijo la pelirroja estirando los brazos hacia atrás

-Jajajaja te dolerá- Natsuki se puso en pie caminando hacia ella

Los ánimos se levantaron en ese solo instante. Al parecer el presenciar las prácticas físicas de Natsuki era un evento extraordinario y esperado; Shizuru puso clara atención a lo que sucedía en la lona. Los agarres y llaves de presión que Natsuki le ejecutaba a Nao, el cómo esquivaba sus manos y desviaba sus movimientos a llaves fallidas, como la derribaba y la presionaba contra la lona con solo un brazo. Natsuki era una chica fuerte, muy fuerte, pero Shizuru en cambio era una mujer muy observadora y atenta también. Cuando el encuentro de 15 minutos terminó, Natsuki se levantó alzando los brazos al aire orgullosamente. Había ganado, como era de esperarse de ella por su apodo tan conocido entre todos los agentes.

-No está mal, no está mal, sé que soy la mejor- Sonrió Natsuki agarrando una toalla para secarse el sudor de la cara

Shizuru sonrió de forma burlona. Natsuki vio el gesto y la miró; caminó hacia ella sin quitarle los ojos de encima.

-¿Crees que puedes hacerlo mejor?

-Jajajaja creer que puedo hacerlo mejor, que linda… -Shizuru se puso de pie mirándola –SÉ que puedo hacerlo mejor, lo garantizo

-¡Oooooh!- Nuevamente las voces retaban a Natsuki a continuar con el encuentro

-Conque esas tenemos- Natsuki sonrió a sí misma sin despegar la mirada de Shizuru –Nao ¿Puedes caminar?

-¡No es como si me hubieras desgraciado la madre, baka!

-Ve a darle un poco de ropa adecuada para que no se rompa más de una uña

-Hai, hai- Nao caminó hacia las dos y esperó a Shizuru con un gesto

-Espero no decepcionarte- Le dijo Shizuru antes de acompañar a Nao

Natsuki se sentó en una butaca junto a la lona a hidratarse en lo que su nueva oponente llegaba. Ansiosa por probarle el mando que su rango no le permitía la vio llegar a lo lejos. Vestía un par de leggins violeta, zapatos deportivos y un top negro que dejaba al descubierto su escultural torso y un pecho formado por la mano de Luz Bell. Incluso la misma Natsuki se vio atrapada en el efecto abrumador de la belleza de esta chica por un instante. Se puso de pie y la espero en el centro de la lona.

-Ojalá no vayas a quedar muy lastimada, niña caprichosa

-¿Hablas de mí? Te iba a preguntar eso a ti- Le dijo Shizuru mientras se ataba el cabello

-Muy lista…

El tiempo fue oportuno ya. Comenzaron a caminar en círculos en torno la una a la otra como acechándose, y como era de esperarse la primera en lanzarse al ataque fue Natsuki. Garró a Shizuru del cuello y el torso, enseguida Shizuru usó su propio peso contra ella y la derribó con fuerza sobre la lona. Tenía claros conocimientos sobre artes marciales mixtas.

Natsuki se levantó de un salto y volvió a atacar, esta vez desde su espalda, exitosamente la derribó sobre la lona de espaldas.

-Ojalá no te emociones por un golpe de suerte

-¿Qué tal dos?

Shizuru dio la vuelta rápidamente haciéndole una zancadilla de tobillo a Natsuki, la joven cayó en lona mientras Shizuru la inmovilizaba con sus rodillas a lado y lado de su torso.

Natsuki giró su torso en torno a la lona y usando la fuerza de sus brazos levantó a Shizuru, la castaña perdió el equilibrio, Natsuki usó ese momento para darle un golpe con el ante brazo en el abdomen y derribarla.

Shizuru se levantó rápidamente contra atacó. Todos los presentes veían sorprendidos a Natsuki se vencida, igualar, ser vencida igualar, la gran Silver Wolf siendo vencida por una perfecta princesa rica. Shizuru lo sentía igual, estaba siendo vencida ella, la Intocable Hydra por un remedo de mujer sin demasiada experiencia en artes marciales o defensa personal como ella.

-¿Seguirás diciendo que es tan sencillo vencerme?- Le dijo Natsuki

-No es tan difícil, si apenas y puedes seguirme el paso

BAAAAAM!

Las luces desaparecieron del panorama de Shizuru. Al momento que abrió los ojos por un momento, la cara sorprendida y casi arrepentida de Natsuki estaba sobre la suya mientras otras personas parecían auxiliarla.

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Despertó en el hospital.

-Pero donde… ¡Auch!- Shizuru se sobó el pómulo derecho

Inflamado y morado según lo veía en un espejo. Ahora comprendía. En una batalla de agarres sin golpes permitidos, Natsuki había cometido una infracción; y peor, la había cometido contra su rostro.

La mencionada peli azul entró con un par de toallas en la mano sumergidas en una solución tibia.

-Veo que despertaste…- Dijo sentándose junto a la camilla

-Claro, y gracias a ti, con un moretón de santa madre

-Gomen- Dijo remojando las toallas en la solución –Mi error, gomen

Shizuru detalló a Natsuki. Su cara lucía claramente agotada, sus ojos hinchados, sus manos enrojecidas. Un olor a alcohol se levantó a su nariz a través de su cabello y la piel de su moretón. Para haber sido un golpe tal como de la fuerza de Natsuki debía estar mucho peor, pero el estado de las manos de Natsuki y el olor de su piel le podían ayudar a deducir que ella había estado cuidando esa herida toda la noche. No, no podía ser posible, no podía estar pensando así de esta misma Natsuki.

-La inflamación cedió en un 70% ya, cuando quieras irte no más me dices

-¿Y ahora debo decirte cuando me quiero ir? Oh vaya…

-No estoy de chiste, Shizuru, ya avisé a tu padre y hermana sobre el altercado… Por poco me despiden, pero te echarán la bronca más tarde por meterte en mis prácticas

-¿Entonces resulté teniendo parte de culpa en esto?- Preguntó mostrándole su moretón

-Si te hace sentir mejor, yo misma pedí que me despidiera, lo justo es lo justo, fue él el que se negó y aquí estoy ahora; quéjate menos y quédate quieta

Natsuki puso el paño húmedo y tibio sobre la piel de Shizuru, ella permaneció en silencio mientras la leve presión gentil aliviaba un poco la presión y el dolor en su piel. Por un momento parecía que podían estar en silencio y llevarse bien.

-¿En realidad pediste que te despidieran?

-Claro que sí

-… ¿Por qué?

-Porque cometí una falta frente a un oponente; un golpe arrojado en una sesión de entrenamiento de agarres es un error de novatos y cobardes

-… Ahh… -Shizuru soltó una expresión harta –Oh vaya… Yo que pensé que por un momento tenías consideración

-Si te preguntas si lo pedí por ti, no, te habría dado un par de golpes más de haber estado en mis manos

-¿Y aparte lo dices así de descaradamente?

-¡Ha sido un dolor de tetas el vivir contigo estos días, Shizuru!

-Pues tenerte cerca no es precisamente placentero tampoco…

-Pues renuncia

-Eso quisieras

-Adelante

-Como no… -Resopló Natsuki finalmente

Unos minutos más tarde las dos salieron del hospital. Seguían molestas, claramente calladas la una con la otra, y si limusina para rematar, no estaba en sl sitio que Natsuki la había estacionado.

-Oh genial… -Refunfuñó Natsuki

-¿Pasa algo?

-Pasa mucho; quédate detrás de mí y no te separes

-Si piensas acosarme, entonces…

-¡Shiitt!- Natsuki miró en todas direcciones llevando su mano a su espalda en busca de su arma

-¿Qué pasa?- Preguntó Shizuru

-Lo oyes… ¿Lo oyes?

-¿Qué cosa?

-… Nada… el silencio… la nada… ¡Al suelo!

Natsuki derribó a Shizuru escuchando una tremenda explosión a varios cientos de metros de ella. Una matrícula de auto cayó al lado de ellas, la matricula registrada en la limusina. Natsuki se levantó rápidamente halando a Shizuru del brazo, regresaron al hospital, el cual muy pronto se vio en medio de una ola de balas que iban claramente dirigidas a ellas dos.

Ambas corrieron a toda velocidad esquivando las balas, las explosiones de los equipos de oxígeno que las balas alcanzaban, hasta que fueron atrapadas por ambas rutas por dos explosiones que las obligó a irrumpir en un quirófano. Una explosión más creó un agujero en la tubería sobre ellas, y los equipos de resucitación descompuestos crearon un corto circuito en el agua. Era imposible salir de allí.

-Hora de irnos…

Natsuki sintió un jalón que le impedía continuar.

-¡Y ahora qué Shizuru!

La castaña estaba apoyada en sus rodillas sujetando con su mano derecha su hombro. A través de sus dedos la sangre fluía. Su clavícula creaba un ángulo poco normal de caída de su brazo pálido. Natsuki, aterrada, la cargó en brazos antes que la corriente de agua la alcanzara.

La subió sobre un trasto del techo recién derribado, ella subió continuo a ella evitando por completo el agua bajo ellas; pero el volver a tocar el suelo sería su perdición.

Natsuki miró a Shizuru, apenas consciente, con una clara mueca de dolor dibujada en su rostro.

¿Qué supone que debía hacer en esta situación?