Creo en ti y en este amor que me ha vuelto imprescindible

Que detuvo mi caída libre.

Creo en ti y mi dolor se quedó kilómetros atrás.

OLVIDANDO EL PASADO

CAPITULO # 5

Por. Tatita Andrew.

-Angelo, no te sentí llegar.

-Querida se acercó su novio dándole un beso en la mejilla, no te preocupes me recibió el Sr. Andrew con mucha amabilidad incluso he estado degustando del mejor de sus vinos, mientras esperábamos por ti.

-¿No le parece que esta preciosa? Le pregunto a Albert.

Candy se ruborizo porque Angelo algunas veces tenía que ser un completo imbécil, como se le ocurría preguntarle a su jefe algo así delante de ella, que vergüenza.

-Por supuesto, me parece que es la mujer más hermosa que he visto en mi vida. Mientras la contemplaba sin importarle que su novio estuviera a su lado.

Candy no supo qué quiso decir Albert con esas palabras, pero provocaron en ella que toda la sangre y su corazón saltaran disparados de alegría.

-Pero no siempre ha sido así, no que va. Si usted la hubiera visto Albert, cuando la conocí a Candy era una muchacha simple, sin vida, se ocultaba tras su ropa, no tenía amistades en la escuela, era demasiado callada, tuve que presionarla para que decidiera hacer algo por ella.

Candy le dirigió una mirada reprobatoria porque diablos Angelo había dicho algo como eso, nunca pensó que su forma de vestir y su personalidad tímida fuera algo que el viera como soso y aburrido, era verdad que el sutilmente le había instado a que se abriera un poco más a las personas y con insinuaciones aquí y aca había moldeado un poco su guardarropa, pero es que en verdad nunca le había gustado llamar la atención y menos a los hombres, que a veces la miraban a uno como si quisieran comérsela con los ojos, ella no era esa clase de chica, y su novio lo sabía muy bien.

-En eso no estoy de acuerdo contigo, salto enseguida el rubio, yo creo que Candy es una mujer hermosa, aunque llevara un saco en la cabeza, la belleza se aprecia más en el interior y al ser bella por dentro naturalmente esta sale a la superficie, y de sobra más esta de decir, que Candy es una joven como pocas que haya conocido, a pesar de su timidez, es una luchadora nata, me consta, porque cuando desea hacerse escuchar lo hace de la mejor manera, créame Steve, cuando le digo que son pocas las personas que deciden llevarme la contraria, y Candy es una de ellas. Por eso admiro su tenacidad.

Candy se sentía como una pelota en la mesa de pin pon, uno y otro hablaban de ella sin parar.

-Les rogaría por favor, que dejaran de hablar de mí, como sino estuviera presente. Y que has hablado en mi ausencia Steve.

-Cosas aquí y allá. Por favor Candy me puedes servir otro trago a mí y al Sr. Andrew.

Ella se levantó hacia la mesa y sirvió nuevamente dos vasos de vino.

-¿Y usted que dice Sr. Andrew? Se puede saber que ha dicho Angelo en mi ausencia.

Mientras le daba el vaso con el trago en la mano, el la atrajo hacia abajo para susurrarle al oído.

-Creo que preferiría escucharlo de sus labios, o comprobarlo por mí mismo, según sea el caso, no tengo prisa. Solo curiosidad.

De qué diablos hablaba se preguntó ella.

La conversación seguía fluyendo y el tema principal era ella, a pesar de todos los intentos por ella de evitarlo.

-¿Y ya tienen fecha para casarse Angelo?

Sí, no gritaron los dos al mismo tiempo.

-Mmm, interesante dijo Albert colocándose el dedo en los labios pensativos, es sí o no. Puesto que Steve, dice una cosa y usted Señorita Candy dice otra.

-Tenga en cuenta que yo deseo ser rico, dijo Steve, estoy en unos proyectos mientras termino la universidad solo espero que me salga algo grande y entonces hablaremos de ello.

-¿Proyectos y si son seguros?

-Pues todo en la vida tiene su riesgo no lo cree Señor, si uno no arriesga no gana.

-Es verdad, pero siempre uno debe pensar con los pies en la tierra dijo Albert.

-Por supuesto que lo hace, ¿no es cierto Steve? Se que cuando saque su titulo le irá mucho mejor.

-Sin ánimo de ofender Steve, si no estás trabajando, ¿Cómo pagas tus estudios? De seguro tu familia te apoya económicamente para eso.

-No me molesta en decir que no. Sr. Andrew, mi familia no cree en títulos ni en universidades, dice que los estudios no sirven para nada en esta vida, solo las ganas que se tenga para trabajar y subir rápido en la vida.

-¿Entonces alguna beca, o ayuda por parte de la universidad?

-En realidad Candy me ayuda económicamente, no me da vergüenza admitirlo ella sabe que cuando empiece a trabajar le pagare hasta el último centavo todo lo que esta haciendo por mí, despues de todo en eso se basan las relaciones en apoyarse mutuamente.

-Entonces supongo que es una pena, que sus planes de bodas, tengan que esperar mucho más, Candy puesto que pasará mucho tiempo mientras que Steve pueda tener algo seguro, para poder formar una familia, no es nada fácil, y mucho menos cuando se piensa tener hijos.

-¿Hijos ni hablar? Dijo Steve hablando con hipo, ella ya lo sabe, le dejo claro desde el principio que no me gustan los niños, las malas noches, los llantos, la suciedad, los berrinches los gastos, cuando podamos ahorrar lo suficiente nos dedicaremos a viajar por todo el mundo.

Aquella cena era una tortura para Candy al notar a los dos hombres tan diferentes que tenía al frente no pudo dejar de compararlos, uno un fracasado Steve sabía que ella amaba los niños, solo pensó que con el tiempo el deseará también formar una familia por lo menos con dos niños. El otro arrogante, insufrible, pero debajo de aquella capa de amargura se notaba que había un hombre tierno y amable capaz, de todo por amor a su hijo o a la persona que amara.

-Candy jamás imagine que pudieras renunciar a los niños, solo con verte con mi hijo Steve, estoy seguro que sería una excelente madre. Su pudiera verla usted Angelo mi hijo a penas le duraban las enfermeras pocas horas, pero desde que ella ha llegado a nuestras vidas, el ha cambiado por completo todo se lo debo a su presencia.

-Ella sabe Sr. Andrew que detesto los niños, y que eso fue un tema que se discutió desde un principio, y no creo que cambie con el tiempo, se que el ser enfermera es importante para su carrera, pero creo que se sentirá bien cuidando de los hijos de otras personas sin necesidad de destruir su cuerpo con un embarazo. Estoy seguro que eso calmará las ansias de tener los suyos propios, si hablara con cualquier mujer le diría que el embarazo solo deja en las mujeres, estrías, gordura en exceso y todas las partes que antes estaban arriba caída por todos lados.

El tema siguió en su persona, hablando de ella, de su infancia hasta que Candy no soporto más tenía que terminar aquello de una vez.

-Angelo creo que lo mejor es que vayas, mañana tienes clases.

-Pero, estoy tan a gusto.

-Sí creo que es hora de despedirnos, me gusto mucho conocerlo, Angelo y sepa que tiene el amor de una grandiosa mujer debe sentirse orgulloso.

-Pues claro, Candy es mi media naranja dijo atrayéndola hacia su costado.

-Le pediré a mi chofer que lo vaya a dejar.

-Claro, escuchaste Candy imagínate a mí, llegando en ese carrazo a mi casa. Nos vemos amor el fin de semana cuídate.

-No tenía necesidad de hacer todo este show grito Candy una vez que Angelo se había ido.

-Pero no dejarás de decir, que fue de lo más divertido, ver a tu prometido en este entorno.

-No tenía ningún derecho a humillarlo de esa manera, ni tampoco a mí. Porque tantas preguntas que le interesa mi relación con él.

La atrajo hacia su pecho con brusquedad.

-Eres tan tonta como todas las mujeres, si lo defiendes con tanto ainco, es porque estas enamorada de él no te das cuenta que solo te utiliza y con él no tendrás futuro alguno, eres demasiado mujer para él.

-¿Y a usted que le importa lo que haga o deje de hacer?

Dijo temblando por la cercanía de Albert.

-Me importa maldita sea, me importa ver cómo te desperdicias con un gusano como ese. No debería pero me importa.

Y sin decir más la atrajo hacia su boca y la beso.

CONTINUARÁ…

Actualizando saludos nenas que pasen feliz año nuevo para todas…