El pasado es un mal sueño que acabo
Un incendio que en tus brazos se apago
Cuando estaba a medio paso de caer
Mis silencios se encontraron con tu voz.
Te seguí y reescribiste mi futuro
Es aquí mi único lugar seguro
OLVIDANDO EL PASADO
CAPITULO # 6
Por. Tatita Andrew.
El beso la tomó por sorpresa aunque no fue el primero entre ambos Candy sabía que no podía dejar que Albert la besara cuando le diera la gana, ¿Qué pensaría Albert de su relación con Angelo? Si a cada momento se dejaba besar por el rubio.
Intento apartarlo golpeándolo y empujando fuertemente su pecho para resistirse, pero esto solo ocasiono que el pusiera más fuerza en su presión y la atrajera hasta su pecho, intento cerrar la boca con todas sus fuerzas, pero tampoco le sirvió de nada, y para vergüenza suya ni siquiera la estaba besando con dureza, sino a pesar de sus duras palabras esperaba pacientemente casi con dulzura que ella se rindiera. Cuando ya no pudo soportarlo más con un gemido desde lo profundo de su alma se rindió en aquel beso, y ella le respondió como nunca antes se había besado con su novio.
Todo a su alrededor desapareció solo estaban ambos y los suaves gemidos que brotaban de labios de ambos mientras Albert acariciaba su espalda para hacer más presión en su beso.
A lo lejos como que escucho ruido y pisadas, pero fue demasiado tarde cuando su mente le dijo que alguien se acercaba no tuvo tiempo a reaccionar.
Respiraba agitadamente todavía cuando logro apartarse de los brazos de Albert y apareció Steve arrastrado en su silla de ruedas por una de las sirvientas de la casa.
-Steve hijo.
-Candy, papá escuche voces extrañas, pensé que teníamos visitas y decidí viajar espero no interrumpir.
-Eh, para nada dijo sonrojada Candy- vino mi novio pero tuve que irse me hubiera gustado que lo conocieras.
-Pues a mí no de seguro es un idiota.
-¿Steve? Que grosería discúlpate con la srta. White.
-No lo voy a hacer, no lo conozco pero de seguro no la merece. Candy creo que harías mejor pareja con mi madre. ¿Acaso no te gusta? No tiene a nadie.
-Bueno…Steve, yo… Me halagas pero no creo que tu padre piense lo mismo, estoy seguro que pronto encontrara a alguien. Y como ya te dije yo tengo un novio y me voy a casar con él. Y alzo la vista para mirar a los ojos a Albert pero no pudo leer la expresión que tenía.
-Hijo creo que es tarde, ya no deberías estar despierto a esta hora, vamos te acompaño a tu cuarto puede retirarse Doris, yo llevo a acostar a mi hijo tengo que hablar con él.
-Nos vemos Candy.
-Duerme bien Steve, y recuerda lo que me prometiste mañana empezamos con la rehabilitación de tus piernas, estoy segura que pronto podrás caminar.
-Buenas noches Srta. White que duerma bien y le aconsejo que consulte con la almohada.
Ah claro, ¿Cuántas veces la ha besado sin permiso? Y ahora la llama Srta. White… gggrr hombres. Y ahora que había hecho ella para hacerlo enojar. Pero daba igual no se iba a preocupar por esas cosas, si iba a pretender que no pasaba nada entre ellos pues bienvenido sea.
-Buenas noches Sr. Andrew. – Buenas noches Steve. Le dijo mientras sobaba su cabello revolviéndolo un poco.
Ya en el cuarto el padre preguntaba a su hijo.
-Steve te he dicho que no debes aparecerte así no más cuando los adultos están hablando.
-No parecía que estaban hablando…
-Hijo, no sé lo que creíste ver pero te aseguro que…
-Papá, por favor no tengo cinco años, vi claramente que estabas besando a Candy.
-En ese caso olvida, lo que viste, hijo, eso solo fue… una imprudencia de mi parte, como bien te dijo ella tiene novio.
Steve evito reírse de su padre que caminaba inquietamente por la habitación de un lado a otro mientras pasaba las manos por su cabello. A veces su padre lo trataba como a un niño o a un inútil.
-Como le dije a Candy, aunque no lo conozco ese novio a ella no le conviene, es más creo que sería más feliz a tu lado.
-No debes decir cosas como esas, en primer lugar sabes que nunca me volveré a enamorar de nadie más, eso es un hecho, y en el remoto casi que así fuera, la Srta. White ya tiene un futuro planeado, no quiero que te hagas ilusiones con cosas que no son, de seguro ella algún día se irá de aquí y no quiero que sufras.
-Pero, papá yo he visto como ella…
-Ni una palabra más Steve, no vine a tu cuarto para hablar de mi vida amorosa ni de la enfermera que te cuida. Solo te quería pedir que con respecto a lo de mañana, sé que la Srta. White te ha dado demasiadas ilusiones con respecto a tu rehabilitación y sé que piensas que puedes lograrlo, pero no quiero verte triste si no funciona, ya has pasado varias veces por esto, que yo no lo podría soportar verte de nuevo así.
-Padre esta vez será diferente.
-¿Qué tiene de diferente hijo? Como sabes que esta vez lograrás caminar nuevamente.
-Solo lo sé padre, no tienes por qué decirme estas cosas, sé que me costará mucho esfuerzo y que algunas veces intentaré darme por vencido como en otras ocasiones, pero estoy seguro que con ayuda de Candy podré pararme nuevamente de esta silla.
-Sé que lo lograras hijos- dijo Albert agachándose para quedar a la altura de sus hijos y darle un abrazo- Disculpa por ser pesimista, solo quiero que sepas que eres lo más importante de mi vida.
-Lo se papá, yo también te quiero.
Steve no podría explicarle a su padre que en esta ocasión el iba a poner todo su empeño y energía en las rehabilitaciones, que antes de que llegará Candy todas las enfermeras lo veían como a un paciente que tenían que cuidar, y se sentía como una carga para su familia, pero desde que llego ella las cosas habían cambiado Candy lo quería de verdad, era tan buena y dulce, él estaba seguro que su padre no se había dado cuenta que sería la mujer perfecta para él, creo que ni siquiera notaba lo mucho que le gustaba, solo era cuestión de tiempo se dijo, una vez que le demostrará a su padre que iba a volver a caminar, estaría tan agradecido con Candy, que ya no iba a poder ocultar sus sentimientos y con su ayuda la conquistaría porque estaba seguro que ella tenía los mismos sentimientos por su padre.
Después de acostar a su hijo Albert se sentía muy confundido no sabía exactamente qué era lo que le estaba pasando por aquella mujer, después de la madre de Steve, todas las mujeres habían muerto para él, se juró nunca más dejarse conquistar por una cara bonita, ella parecía tan dulce y buena que a veces olvidaba que todas las mujeres eran iguales. ¿No sabía porque se comportaba con ella de ese modo? Había conocido mujeres mucho más hermosa, pero aquella rubia despertaba en él, un instinto primitivo de protegerla a pesar de saber que no podía darse el lujo de sentir algo por ella, ya sea porque el mismo tenía el corazón muerto, y otra razón era su novio, no dudaba que después de aquella cena solo había servido para confirmarle sus sospechas de que aquel hombre no era buen partido para ella, tenía que abrirle los ojos y hacérselo ver, y ya sabía cómo lograría eso, iba a desenmascarar a Ángelo Smith de una vez por todas.
A la mañana siguiente mientras Candy daba rehabilitación a Steve este la interrogó.
-¿Mi padre es el mejor del mundo cierto Candy?
-Sí Steve es el mejor de todos.
Candy empezaba a ponerse nerviosa no sabía porque razón el niño esa mañana no paraba de hablar de su padre, lo que más quería era por un momento olvidarse de aquel hombre y concentrarse en su trabajo, y pensar en el futuro con Ángelo, en realidad no era que estuviera locamente enamorada de él, pero llevaban mucho tiempo juntos era lógico que terminarán casándose, pero lo sensato en ella había desaparecido desde que llego a aquella casa, Albert Andrew la intrigaba, no sabía nunca cómo iba a reaccionar ni lo que estaba pensando eso la sacaba de quicios, y el hecho de que no pudiera evitar temblar y sentirse incomoda cuando estaba muy cerca, qué pensaría su novio por su comportamiento con Albert, nunca había dejado que un hombre se atreviera a tanto ni siquiera con Ángelo, si se habían besado en algunas ocasiones pero él siempre la respetaba, pero con su jefe olvidaba todo pudor incluso para su desgracia, quisiera detener el tiempo y que el profundizará mucho más sus besos. ¿Qué le estaba sucediendo? Incluso después de aquella tortura de cena, no dejaba de compararlos y para desgracia suya su novio siempre salía perdiendo.
-Eh Candy…
-Perdón. ¿Me decías?
-Donde estabas te estaba preguntando si crees que mi padre logré hallar a alguien que lo quiera.
-Estoy segura mi amor, cualquier mujer se sentiría feliz de estar a lado de tu padre.
-Sabes, Candy mi padre está muy solo, desearía que encontrara a alguien que lo quiera de verdad.
-Lo hará Steve. Pero no sabía porque razón se le revolvía el estómago solo de pensar a Albert con otra mujer.
-A ti te gusta mi padre.
Candy casi se desmaya por aquella pregunta.
-Steve no puedes preguntarme eso, te he dicho que tengo novio.
-Pero he visto la forma en que lo miras, cuando el no está mirando.
Se sonrojo si lo había hecho varias veces mientras cenaban pero solo era, porque le intrigaba aquel hombre, y se preguntaba porque a veces era tan distante y otras tan cercano.
-Bueno…, yo…. No le vayas a contar a tu padre, pero estas interpretando mal las cosas. Me lo prometes.
-Ah, bueno solo preguntaba. Crees que podamos descansar estoy cansado.
-Claro Steve te llevaré a tu cuarto.
El pequeño había confirmado sus sospechas estaba seguro que los dos se gustaban y ni siquiera se habían molestado en darse cuenta, sonrió para sí, muy pronto tendría a Candy como madre, claro con un poco de ayuda de su parte.
CONTINUARÁ…
AMIGAS NUEVO AÑO Y COMO PROPOSITO TERMINAR TODOS LOS FIC PENDIENTES, JA JA A PASO DE TORTUGA PERO ALLI VOY, GRACIAS POR SUS MENSAJES Y POR SUS BUENOS DESEOS PARA MI FAMILIA EN ESTE NUEVO AÑO. SALUDOS MIS AMIGUITAS…
