Capítulo 6: ¿Perdóname?
Shizuru se vio forzada a despertar por su cuenta a preparar su desayuno igual que los anteriores días. Estaba acostumbrada a un ambiente servil y fiel a ella y sus peticiones, a que no juzgaran sus encomiendas y favores, estaba acostumbrada a ser tratada como la realeza. Pero Natsuki era lo más distante que se pudo poner en su camino. Era caprichosa, necia, y completamente independiente a sus deseos; era tan opuesta a la clase de persona de la que agradaba, que comenzaba a sentirse extrañada de pensar tanto en ella todo el tiempo.
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Natsuki se sentó en una acera en lo que Dhuran correteaba ardillas en un parque cercano. Soltó un suspiro pensativamente. Estaba dando una última vuelta antes de regresar por Shizuru y encaminarse por segunda vez a Kagutsuchi C.O. La última vez la apariencia invencible y totalmente victoriosa de Natsuki quedó por el suelo, y por si fuera poco golpeó en la cara a una persona a la que se supone que debía proteger.
Volteó a ver a Dhuran, el cachorro estaba sentado a su lado jadeando mientras la miraba. Su hocico abierto y el cómo se orientaba a ella, parecía una sonrisa canina a su mejor estilo.
-De no ser por esa mujer, no estarías aquí, cachorrito- Natsuki le acarició las orejas
El cachorro ladeó la cabeza sin dejar de jadear. Natsuki sonrió acariciándolo con manos.
-Bueno… esa mujer debe estarnos esperando… Vamos, Dhuran
Natsuki se puso de pie y Dhuran la siguió. Al regresar a casa entraron, como siempre y sintiéndose en casa, sin avisar de su presencia y pasando de plano hasta las habitaciones a revisar su ropa y lo que usarían en el entrenamiento del día. Sin contar con lo que encontrarían, Dhuran chocó con la pierna de Natsuki, quien súbitamente se detuvo.
Natsuki paró súbitamente en el umbral de la puerta del cuarto; Shizuru estaba en ropa interior solo tendiendo ropa limpia sobre la cama. Ese conjunto de pantis y bra color azul celeste la dejaron embobada por un buen rato.
Shizuru la miró en silencio, ligeramente ruborizada viendo el tono rojo brillante de la cara de Natsuki aumentar de intensidad conforme los segundos pasaban y sus ojos más recorrían sus curvas semi desnudas.
-¿Puedo ayudarte en algo?- Preguntó Shizuru al verla
-… T-tenemos unos minutos antes de irnos…
-Qué bien. Imagino que esta vez lucharás mejor que la vez anterior- Shizuru sonrió mientras seguía viendo su ropa
Al parecer estaba suficientemente habituada ser vista en ropa interior como para que le incomodara. Es más ¿Disfrutaba la escena de nervios de Natsuki?
-Claro, hoy lucharé muy… -La recorrió una vez más –Muy hermosa… ¡Digo! Hermoso… Digo… lucharé muy bien, lucharé bien
Shizuru sonrió. Agarró un par de panti medias y comenzó a ponérselas en la pierna izquierda, la cual recargó contra la cama. Las mejillas de Natsuki subieron nivel de sonrojo al ver desde esa posición el trasero formado por Satán de la castaña. No podía creer que estuviera viéndose imaginando todo tipo de cosas pervertidas con alguien a quien detestaba tanto.
-¿Vas a ir a cambiarte o te quedarás viéndome todo el rato?- Shizuru la miró sobre el hombro
-¡Mirarte!- Natsuki giró la cabeza –No tienes tanta suerte, princesita
Shizuru suspiró ruidosamente mientras sonreía. Al terminar de ponerse un atuendo casual alcanzó a Natsuki. Ambas fueron a Kagutsuchi C.O (con Dhuran en compañía) y llegaron al piso de entrenamiento. Natsuki pasó derecho dejando a Shizuru atrás, la castaña se sentó en una de las bancas de los espectadores y Dhuran a su lado. Parecía que el cachorro ya conocía la rutina.
Shizuru miró a Natsuki mientras se saludaba jovialmente con sus compañeros y con Mai, quien solo golpeaba un saco de box para cuando ella llegó.
-¿Y bien? ¿Nadie quiere romperse la madre hoy?- Llamó Natsuki estirando los brazos
-Ja! Ya es hora de que te bajen de ese pedestal hasta el segundo lugar, Kuga- Le dijo Mai acercándose
-Tú eres la última persona a la que quiero herir, Mai
-¿Herirme? Qué modestia, Natsuki- Mai le dio un puñetazo en el hombro
Natsuki recuperó el equilibrio. Se sobó la piel del hombro y sonriendo pasó al colchón de combate de frente a Mai. La pelirroja la miró sonriendo confiadamente, Natsuki se sacó la sudadera y se puso en posición defensiva.
-Cuando esto acabe Mai, lo lamento mucho
-¿Qué lamentas, Natsuki?
-La ventaja que te tengo, es injusto
-¿Injusto para quién? Pechos pequeños
-Jajajaja buena es- Natsuki dio dos pasos hacia ella –Tus tetas enorme s no te dejarán defenderte de mí
-Veremos…
Natsuki se arrojó hacia Mai, la pelirroja la recibió con los brazos creando una barrera de fuerza en la que solo la brutalidad que aplicaran diferenciaría si retrocedían o cedían. Mai tenía una fuerza bruta considerable a pesar de su apariencia, Natsuki por supuesto que tiene una fuerza para su tamaño y su género. Natsuki empujó ayudada de sus tobillos haciendo retroceder a Mai, la pelirroja dio una vuelta en su eje evitando un agarre, dio medio vuelta y sujetó a Natsuki por los hombros, estaba aparentemente inmovilizada.
-¿Te rindes, cachorra?
-En tus sueños, Mamá Pato
-¿Mamá Pat…?
Natsuki aprovechó el descuido para escabullirse por el suelo, le hizo una zancadilla y se puso sobre ella sujetándola de los hombros mientras rodeaba su cintura con sus dos rodillas.
-Ahora sí, Mai, te arrepentirás de desafiarme
-¿Arrepentirme? Debes dejar de creer que eres más fuerte que nadie
-Soy más fuerte que tu
-¡Pero no más lista!
Mai dio la vuelta en su lugar, comenzó a levantarse debajo de Natsuki con sus rodillas y brazos, al final arrojó a Natsuki tras su espalda al suelo. La joven se puso de pie de inmediato solo para recibir un agarre de Mai de frente aplastando sus pulmones y costillas. Natsuki imitó la maniobra apretando su espalda con una fuerte presión.
-¿Te rindes, Natsuki?
-Jamás- Natsuki sonrió –Tus enormes tetas te arrancarán el aire antes que a mi
-Y tus mini pechitos te forrarán las costillas antes
-¡Ya veremos!
Los ahorques de ambas se hicieron más fuertes mientras sus caras se ponían rojas debido a la presión. Lentamente sus rodillas comenzaron a ceder al tiempo y fueron cayendo de rodillas. Ninguna de las dos quería ceder.
Y finalmente acabaron en el suelo.
Shizuru miró toda la escena en silencio en lo que Dhuran de pie movía la cola agitadamente mirando la escena, chillaba de vez en cuando como si tratara de vitorear a Natsuki.
Finalmente las dos se soltaron al mismo tiempo, recuperaron aire a jadeos mientras seguían abrazadas por un brazo boca arriba.
-Te soltaste antes- Jadeó Mai respirando con fuerza
-¿Estás loca, vaca? Te soltaste tú primero…
-Jajaja si como no…
Shizuru permaneció en silencio mirándolas. Antes que pudiera siguiera evaluar porque una sensación intranquila asaltaba su pecho, Dhuran puso sus dos patas sobre sus piernas y la miró jadeando alegremente mientras meneaba el rabo. Shizuru puso su mano de una forme ligeramente insegura sobre la cabeza del cachorro y conforme él mostraba comodidad, fue acariciándolo con más seguridad.
-No tiene caso, siempre quedan empatadas- Comentó Nao
-Es que Natsuki con Mai no usa el 100% de su potencial- Mencionó Yuuichi
-Jajaja cierto, ella nunca es completamente agresiva con Tokiha- Agregó Takeda poniéndose de pie- Yu, vamos a practicar tu y yo un rato
-Ya rugiste
Shizuru volvió a ver la situación. Ella misma había evaluado el potencial de Natsuki y sabía que pudo haber usado más fuerza contra la pelirroja ¿Pero por qué no lo hizo? Esa sensación intranquila volvió.
-Siempre jugando conmigo- Mai se puso de pie -¿No puedes tomártelo en serio por una vez, Natsuki?
-No sé de qué me hablas- Natsuki sonrió mirando en otra dirección
-Sí, claro- Mai la haló del brazo ayudándola a poner de pie
Natsuki volteó a ver a Shizuru. Ella sonreía mientras jugueteaba con un trozo de cuerda con Dhuran. El cachorro lucía feliz, lucía perfectamente feliz. Mai le dio un golpe en el hombro llamando su atención.
-Ya comienza a caerte bien ¿No?
-¿Ésa princesita? Ni hablar- Natsuki caminó hacia la banca de hidratación –Es caprichosa, narcisista, es un fastidio vivir con ella
-A Dhuran no le parece eso
-Dhuran se enamora fácilmente- Natsuki se sentó a beber una botella de agua
-¿Quién está hablando sobre amor?
Natsuki se atragantó con el trago de agua y terminó en medio de una frenética tos que la puso verde. Cuando recuperó el aliento volvió a ver en dirección a Shizuru y Dhuran; ahora resultaba que el cachorro estaba con la cabeza recostada en las piernas de la castaña.
-¿Ya conseguiste la pieza?
De vuelta a la tierra. Natsuki se puso de pie disintiendo.
-¿Cuándo planeas hacerlo? Sakomizu-san me está preguntando por eso ya
-Esta semana, como sea- Natsuki volvió a beber un trago de agua
-No será muy difícil con Dhuran enamorado de Fujino-san
Nuevamente Natsuki se atraganto. El agua salió por su nariz. Natsuki se limpió y miró a Mai endemoniadamente.
-¡¿Esto va a ser una costumbre entre nosotras?!
-Jajaja ya ve a bañarte, te llamaré en la noche
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Pasaron 2 horas después de eso. Natsuki bajó a la planta baja, donde Shizuru esperaba con Dhuran a su lado. Cuando Natsuki bajó y arrojó sus cosas al auto, Shizuru la miró, Natsuki la miró. Algo se traía entre manos.
-¿Por qué me miras así?
-Pensaba…
-¿Mirándome? Ni que fuera tu musa
-¿Tokiha-san es tu pareja, Natsuki?
-¡¿Ehh?!- Natsuki se sonrojó -¡Claro que no! Si Mai es como mi hermana mayor mandona
-Pues, se llevan tan bien, se tienen confianza… Ah, y la química física
-¡¿Estás loca?! ¡¿O tú podrías follarte a Alice?!
-¡No seas atrevida!- Regañó Shizuru
-¡Pues eso es Mai para mí!
-¿Y no te has sentido atraída a ella nunca?
-¡NO!
-¡No me grites!
-¡No me acoses!- Natsuki invadió el espacio personal
-¡Fuera de mi sitio!- Shizuru la empujó
Natsuki le regresó el empujón. Natsuki la volvió a empujar. Lo siguiente fue una repartición de golpes, patadas, maniobras y una lucha en un suelo sucio del parqueadero del edifico comenzó; algo muy parejo pero enteramente en serio.
-¡Ya madura!- Le gritó Natsuki empujándola
-¡Y tú ya crece!
-¡¿Me lo dices tú?!
-¡Yo soy mayor!- Shizuru la empujó desde la espalda
-¡Tu rompiste el cascarón!- Natsuki le hizo una zancadilla
Shizuru rodó y se levantó arrojándola contra la limusina. Natsuki interceptó la tacleada con las manos, ambas cruzaron las manos para impedir ceder al agarre de la otra.
-Siempre es así contigo ¡Todo debe ser por los golpes!- Exasperó Shizuru
-Pues así parece que te parieron a ti, princesa
Varias reparticiones de golpes más, el silencio en que solo se oían las respiraciones agitadas y los golpes amortiguados en la piel y la ropa. Las caídas, los gruñidos. Y finalmente, después de posponer el final de una pelea física tan reñida, ambas cayeron al suelo, rendidas, sucias, sudando. Natsuki agarraba la ropa del cuello de Shizuru mientras la castaña sujetaba con fuerza su sudadera con ambas manos de las costillas.
-Nunca terminará esto… ¿Verdad?- Resopló Natsuki
-Seguiré luchando contigo y tu agresividad injustificada…
Ambas se estrujaron y suspiraron al mismo tiempo. Luego el silencio.
-Me pregunto por cuanto seguirá esto…
-¿Qué nos peleemos?- Preguntó Natsuki
-Porque vivir así… ¿No te fastidia?
-Es el único modo en que me puedo comunicar contigo, Shizuru
-Sí, tú eres una mujer agresiva… Pero aun así… ¿Vivirías así?
-Por el tiempo que trabajemos juntas- Natsuki miró el techo
-Que podrían ser meses…
Ambas estaban bajo la planta del parqueadero privado en el que solo su limusina estaba.
-Lo siento- Dijo Shizuru
-¿He?
-Dije lo siento- Repitió la castaña
-¿Y por qué?
-Tú eres mi guardaespaldas… Y aunque Reito-san es mi amigo, tú me protegías, así que… Kaninna, Natsuki
Natsuki miró pensativamente el techo, luego sonrió y volvió a verla.
-Te oí la primera vez, solo quería que lo dijeras de nuevo- Natsuki se puso de pie
-Aun en la situación más seria, puedes ser hiper odiosa- Shizuru se levantó también
-… También lo siento…
-¿Y tú por qué?
-Debería haber tratado de decirlo mejor y no joderte frente a esas chicas… entonces… bueno, ya sabes…
Natsuki abrió la puerta de la limusina.
-Espera- Shizuru la detuvo -¿Qué dijiste? Jejeje
-Lo sé- Natsuki sonrió –Lo sé, eres odiosa también… No lo repetiré
-Fufufufu…
-Espera- Natsuki miró en todas direcciones -¿Y Dhuran?
-¿No estaba aquí cuando me atacaste?
-¡Tú comenzaste!
-Oye, fuiste tú quien fue agresiva inicialmente
-¡Esa boca, cerrada!- Natsuki miró en todas direcciones -¡Dhuran! Aquí muchacho ¡Dhuran!
-Ahh… solo esto faltaba…
Natsuki comenzó a buscar en los al rededores del parqueadero, Shizuru la siguió. Cuando lo halló la sangre se le heló a Natsuki. El cachorro estaba en brazos de este alto hombre de cabello negro, Reito lo cargaba yendo en dirección a ella.
-Lo encontré cerca de las escaleras- Reito soltó al cachorro
-Gracias- Contestó secamente tomando a Dhuran del collar
-Ara, ¿Reito-san por aquí?- Preguntó Shizuru alcanzándolos
-Pasaba por aquí, consultaba algo con Sakomizu-san y bueno, cuando bajaba vi el cachorro y recordé que aquí arriba todos mencionan que un hermoso Malamute gris pertenece a Natsuki Kuga, nuestra servidora
-Claro… -Masculló Natsuki sin dejar de mirarlo –Shizuru, nos vamos
-¿Ara? Pero si yo solo…
-¡Vamos!- Natsuki le dio un empujón amable a Dhuran
-Natsuki, ya hablamos de esto antes
-¡Entonces ven conmigo o te quedas!
-… Reito-san, nos veremos luego
Natsuki la esperó al lado de la limusina, Shizuru entró, luego Dhuran y finalmente ella. El conductor emprendió rumbo y salieron rápidamente de allí.
-No tenías que ser tan descortés, Natsuki
-Y tú no tenías que disculparte si en realidad no lo sentías- Contestó Natsuki agresivamente
Shizuru permaneció en silencio. Se guardaría su respuesta y argumento para cuando llegaran a casa. Ahí desataría el demonio a su gusto.
