El pasado es un mal sueño que acabo

Un incendio que en tus brazos se apago

Cuando estaba a medio paso de caer

Mis silencios se encontraron con tu voz.

Te seguí y reescribiste mi futuro

Es aquí mi único lugar seguro

OLVIDANDO EL PASADO

CAPITULO # 7

Por. Tatita Andrew.

El plan de Steve comenzó al día siguiente siempre ahora insistía en bajar al comedor a cenar, y que ambos estuvieran presentes, también había sugerido a su padre que vieran una película claro que el género que escogió fue terror y haciendo su papel de celestino, se hacía el dormido mientras veía como su padre disimuladamente la abrazaba para que se sintiera segura.

A la hora de dormir era otro show insistía en que Candy estuviera presente mientras su padre lo arropaba y le daba las buenas noches.

-¿No crees que ya estas grande para estos berrinches?

-No, me gusta la compañía de Candy y quiero pasar todo el tiempo posible con ella. Le decía mientras le guiñaba un ojo a Candy.

Las últimas semanas habían sido una montaña rusa de emociones para él pequeño, unas veces estaba arriba en la cima y otras abajo con sensación de vomitar, ponía todo su empeño en las terapias físicas ahora ya podía mover un poco sus pies, incluso un día había intentado pararse por sus propios medios, lo que no le sirvió de mucho ya que sus piernas cedieron y cayó al piso, cuando su padre lo encontró estaba frustrado.

-Todo con paciencia hijo, por favor, debes tomarlo con calma.

-Quería darle la sorpresa a Candy.

-Sé que lo lograras, y ella de seguro que estará más que feliz, pero debes saber que primero tus piernas deben estar del todo recuperadas, y tener bastante fuerzas para sostener el peso de tu cuerpo.

El pequeño solo esperaba que todo su esfuerzo valiera la pena y que al fin diera sus frutos, cuando el testarudo de su padre le confesara a Candy lo que sentía. Se prometió que cuando creciera y se enamoraría no iba a perder el tiempo le diría a su novia todo lo que sentía sin importarle nada más.

Candy esperaba a Albert en la sala, estaba desesperada ya lo veía al rubio hasta en la sopa, y es que Steve no paraba de inventar situaciones en donde tenían que estar juntos, y ella estaba de lo más nerviosa, cada día se le hacía casi imposible disimular como la hacía sentir aquel hombre.

-¿Albert? Como esta Steve.

El rubio sonrió al escuchar llamarlo por su nombre, se escuchaba tan dulce su nombre en aquellos labios, que moría por probar otra vez, se juró así mismo que tenía que ser deseo, después de todo llevaba mucho tiempo desde que había estado con una mujer. Pero se alegraba que después de los muchos intentos e insistencia por su parte, ella haya decidido al fin tutearlo y claro que le gustaba.

-Un poco frustrado, lo encontré tirado en el suelo, parece que intento levantarse por sus propios medios.

-Pero eso es imposible, ya le he dicho que tiene que hacer muchos ejercicios para fortalecer las piernas, de otro modo no podrá sostenerse, en estos momentos Steve, esta como un niño aprendiendo a caminar.

-Sí me eso le dije espero que de ahora en adelante se lo tome con más calma

-Mmm. Albert.

Candy se torcía las manos muy nerviosa, no sabía cómo tomar aquel asunto, había decidido que tenía que ver a Angelo inmediatamente, ya no podía seguir postergando lo inevitable, se había dado cuenta que no podía continuar en aquella relación, las cosas habían cambiado, prácticamente desde que ella llego a esa casa, y el motivo no solo era el pequeño que estaba arriba durmiendo, sino su padre, a pesar de su manera algunas veces, hosca y malhumorada, en el fondo se escondía un hombre bueno e increíble, no había podido resistirse a sus encantos ni aunque de ello hubiera dependido su vida.

-¿Sé que al principio me dijiste que solo tenía permitido salir los domingos? Y que hoy es miércoles, pero en verdad necesito salir.

-Pero me dijiste que tu amiga estaba de viaje, y no regresaba hasta el domingo que era tu salida.

-Sí, en realidad pensaba ir a ver a otra persona.

-¿Con otra persona te refieres a tu novio supongo?

-Bueno en realidad.

-¿Quieres irte para irte a ver con ese imbécil? Es que no te das cuenta que no es el hombre para ti, entonces debo entender que estas semanas no han significado nada para ti, y que en la mera oportunidad extrañas a tu noviecito y quieres salir corriendo.

-No es lo que estás pensando. Por favor déjame hablar.

-Candy ya es hora de que sepas la clase de calaña que es tu novio y abras los ojos de una vez, no quería llegar a estos extremos pero no me dejas otra salida.

Sin decir más se alejó rápidamente hacia su estudio y Candy se quedó allí parada sin saber porque Albert había reaccionado de ese modo, empezó a seguirlo cuando él estaba en su escritorio sacando un sobre manila color amarillo y ofreciéndoselo para que lo tome entre sus manos.

-¿Qué es esto?

-Míralo por tu misma, allí te enteraras de la doble vida que lleva el dichoso Angelo.

-¿Lo mandaste a seguir?

-No me dejaste otra opción.

Candy leyó rápidamente el informe emitido por el detective que había contratado Albert y no podía creer lo que decía aquel informe.

Sintió que todo giraba a su alrededor y que se iba a desmayar tomo la silla más cercana y se tumbó allí a llorar con las manos entre la cara.

-He sido tan tonta, no puede ser. Tengo que confirmarlo con mis propios ojos.

Albert llevado por los celos, le había enseñado el arma que tenía secretamente guardada desde que había decidido manda a seguir a Angelo, pero al ver la cara de Candy por Dios que hubiera preferido que ella siguiera en la ignorancia, ahora se daba cuenta que le había hecho daño a la mujer que había despertado un sentimiento tan fuerte

En él como nunca nadie lo había hecho. Estaba seguro que Candy no le iba a perdonar, que hubiera sido él, quien le hubiera dado es información.

¿Qué diablos había hecho por Dios?

CONTINUARÁ…

Capitulo pequeño para todas mañana actualizo nuevamente solo quería que se quedaran con las dudas ja ja… besos