Capítulo 7: Las "mariposas"

Natsuki entró al apartamento. Soltó un bufido mientras el alegre cachorro se abrió paso hasta su plato de comida. Natsuki se quitó los zapatos deportivos, arrojó la sudadera y se sentó en el sofá. Shizuru soltó su bolso, se quitó su chaqueta y pasó al living sentándose en el sillón frente a Natsuki.

-¿Cuándo vas a soltar tu obsesión con Reito-san?

-Ni que volviera a nacer

-¿Qué te hizo él?

-¡Lo que te hizo a ti!

-¿Y eso por qué te afecta?

-Soy tu guardaespaldas ¡Debo protegerte!

-¡Oh vamos! No salgas con eso- Shizuru se puso de pie

-¿De qué hablas?- Natsuki la siguió

-Nada de esto que haces es por mí o por un buen trabajo cumplido, Natsuki tú y yo sabemos que buscas la pieza que le quité a la familia Suzushiro el día del evento que nos conocimos

-¿Qué? ¡Y eso que mierdas tiene que ver con ese niño bonito!

-Ese niño bonito pues resulta que es un buen amigo mío, Natsuki- Shizuru se cruzó de brazos

Dhuran dejó de comer, echó las orejas atrás y fue a ocultarse tras el sofá con la cola gacha. Al parecer el cachorro si presentía cuando algo estaba a punto de ocurrir con la tormenta de genio que tiene Natsuki.

-¡Pues y ve y vive de tu amiguito, para que cojones necesitas un guardaespaldas si no confías en mí!

-Natsuki yo no me refiero a eso y…

-¡Y para qué fregados te disculpaste si no lo sentías! ¡Por qué todo debe ser tan difícil contigo, con un demonio!

-Pues contigo nada es fácil; eres petulante, grosera, mal educada y mal hablada; en pocas palabras Natsuki eres….

-¡¿Qué?! ¡Qué soy! Yo lo sé Shizuru- Natsuki soltó los brazos -¡No soy como tú! Soy totalmente opuesta a ti; el día que Kami te creó y pensó en tu opuesto, nací yo

-Ara, finalmente estamos de acuerdo en algo al parecer

-¡Deberías solo… desaparecer de mi vida y largarte!

-Y tú deberías por ejemplo volver a educarte en sociabilidad; que nada es como tú piensas todo el tiempo- Shizuru dio un paso hacia ella

-¡Tú a mí no me das ordenes!- Natsuki le señaló la cara

-¡Y tú a mí no me levantas la voz!

-¡¿Pero qué demonios es lo que quieres de mí?!

-¡Que dejes de hacerme la vida difícil, eso quiero! Todo era perfecto ¡Todo era bueno hasta que llegaras! ¿Por qué tenías que hacérmelo todo tan complicado, Natsuki?

-¡Suficiente!- Natsuki se tapó los oídos

-Vas a escucharme ahora mismo Natsuki ¡Natsuki escúchame!

-La la la~ No oiga nada, soy de palo y tengo orejas de pescado- Natsuki comenzó a tararaear sin destaparse los oídos

-¡No seas niña y escúchame, Natsuki Kuga!

-¡La la la~!- Tarareo más fuerte

-Oh, ahora sí, no soporto más…

La paciencia de la castaña se agotó. Derribó a Natsuki en la alfombra de un empujón y luego dándole la vuelta a su brazo la puso boca abajo; colocó sus caderas sobre sus glúteos levantando su brazo, Natsuki dio un alarido de dolor debido a la presión en su brazo.

-¡Pero cómo coño, suéltame, hydra morada!

-¡Ni de chiste te suelto hasta que me oigas, perro azul!

-¡¿Cómo me llamaste, tu…?! ¡AAAAAGGH!

-¡Vas a escucharme ahora, y lo harás hasta el final!

-¡Cá…llate!- Natsuki se resistía hasta el final

-Tú y yo somos diferentes ¡Te detesto y tú me detestas! No nos lo hagamos más imposible entonces

-¡Deja de apoyar al niño bonito engreído…! ¡AAAAHHGG!

-Se llama Reito Kanzaki

-¡Vale, vale, Reito melacaga!

-¡KANZAKI!

-¡AAAAHHHGGGGG…! ¡Reito… melasuda! ¡AAAAAAHHGGG!

-Puedo estar así todo el día, Natsuki melasuda

-¿He…?

Toda seriedad del momento se perdió. La llave de presión se desprendió. Natsuki la miró sobre el hombro, Shizuru la miró. Y de un momento en que estaban a punto de matarse pasaron a uno en que tiradas en la alfombra reían a carcajadas hasta no poder siquiera controlar las lágrimas.

Cuando finalmente se controlaron fueron invadidas por el silencio del enorme apartamento.

-Reito melasuda…

-Natsuki… -Tono de regaño

-Jajajaja le queda el nombrecito

-Ahh… Contigo no se puede…

-Oye…

-Dime

-… Si quieres que me vaya, renunciaré mañana…

-¿He?

-No quiero seguir discutiendo contigo todo el tiempo… Shizuru, no podemos vivir así

Shizuru sonrió. Se incorporó y se sacudió la ropa.

-No me molesta tener un poco de ejercicio real de vez en cuando…

Natsuki se sonrojó.

-Entonces ve a hacerte tu cena, pediré la mía

-¿He? Pide para las dos

-No soy tu sirvienta- Shizuru la miró sonriendo –Me daré una ducha

Natsuki se puso de pie. Dhuran salió de su escondite y caminó hacia ella, Natsuki le recibió con un par de caricias tras las orejas. Al levantarse se detuvo por un instante. Una sensación cálida y revoloteando hacía mella en su estómago. Se tocó sin notar que el efecto pasara; la cara sonriente de Shizuru daba vueltas en su cabeza.

Dhuran ladró.

-Claro, claro, hora de hacer uso de los servicios sanitarios

Natsuki le abrió la puerta a Dhuran, el cachorro salió y ella le siguió. Era hora del paseo de la tarde del cachorro. Al momento que la puerta se cerró, Shizuru salió de su cuarto, asomó la cabeza, efectivamente Natsuki se había marchado con Dhuran, seguramente lo sacó a hacer sus necesidades fuera. Soltó un suspiro de alivio al tiempo que caminaba a la cocina a por los números de los domicilios.

Y entonces lo notó; esta sensación de hormigueo en su estómago, su pecho cálido y el corazón ligeramente inquieto; la cara de Natsuki sonrojada daba vueltas en su cabeza.

-Le diré un par de cosas a Tokiha-san por meterme esas ideas en la cabeza, eso es seguro…

Agarró el teléfono y marcó unos números apuntados en la agenda imantada del refrigerador.

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Natsuki se quedó de pie junto a un árbol en lo que Dhuran correteaba y jugaba con las hojas de los árboles. La sensación en su estómago no se había extinguido ni disminuido, y siempre que la recordaba la cara de Shizuru se venía a su cabeza.

-Ahora resulta que tengo algún resfriado Shizuru pegado, maldita sea…

Y luego recordaba lo que le había dicho Shizuru, era verdad que Natsuki solo seguía tolerándola porque necesitaba esa pieza que poseía la familia Suzushiro y de la que Shizuru se apoderó ese día en que se conocieron. ¿Por qué se afanó en cambiar la conversación como si lo negara inconscientemente? Sí, era por eso, era por eso que seguía con ella, era por eso que la aguantaba día a día aunque ya su estadía allí se tratara de pelear con ella día y noche, estar en des acuerdo en todo; y aun así, en un acto de quien sabe que caso de benevolencia, Shizuru le había permitido el traer a Dhuran a casa con ella, como si tratara de hacérselo más fácil de un modo u otro.

-Un momento para filosofar a solas… y con el cachorro a cuestas…

-¡Ha, Nao!- Natsuki dio un brinco sorprendida

-¿Qué? ¿Ya nadie es tan linda como la castaña esa?

-Déjame en paz y suéltalo de una vez

-Anda, pero qué poco delicada

-No me conociste siendo así, dilo- Repitió Natsuki impacientemente

-Bueno, bueno, Sakomizu quiere el encargo para el fin de semana

-¿La pieza?

-¡No! ¡Las pelotas de Cristo!

-Ya, ya, entiendo ¿Solo a eso viniste?

-Pues si quieres que nos pongamos íntimas, bésame bajo la lluvia- Le sonrió Nao

-¡Haaa largo de aquí!- Natsuki la empujó lejos de ella

-Jajaja que conste que te di el mensaje; bye cachorra

-Hasta nunca, araña

Natsuki se sentó en el andén, Dhuran fue con ella enseguida jadeando alegremente. Natsuki se sobó la frente, las sienes, toda la cara. Ahora resultaba que no era una sugerencia para recuperar el buen nombre, sino una MISIÓN seria en todo el sentido. Natsuki regresó, Dhuran la siguió y entraron al apartamento; Dhuran inmediatamente se abalanzó a su pote de agua a beber a sus anchas en lo que Natsuki solo se sentó en el living mirando el suelo pensativamente. ¿Cómo haría para conseguir esa pieza?

-Ara, Natsuki regresó antes de lo que pensaba

-Sí, parece que Dhuran solo necesitaba mojar las plantas

-Bueno, dejé algo de pollo para ti en el horno, sírvete

-Gracias- Natsuki suspiró

Shizuru la miró extrañada. Se acercó silenciosamente; Natsuki fue tomada por sorpresa por la mano de Shizuru en su frente, y como tenía su propia mano en la suya esto le decía que revisaba su temperatura.

-¡Bueno y ahora qué haces!

-Ara, no tienes fiebre…

-¿De qué hablas?

-Me agradeciste- Shizuru se cruzó de brazos –Natsuki, no me digas que fumas hierba…

-¿Qué? ¡No!- Natsuki se puso de pie caminando a la cocina

-¿Entonces qué te pasa?

-¡No tengo nada!- Natsuki sacó del horno la bandeja y la metió al microondas

-Mmm… Veo que eres la misma de siempre… -Shizuru regresó en sus pasos a su habitación

Natsuki la vio irse y suspiró. Agarró su teléfono, salió del apartamento y marcó el número de Mai afuera.

-Buenas noches, cachorra

-¿Es cierto lo que me dijo la araña?

-¿Lo de la pieza? ¡Ah sí! Claro, claro, mira, Sakomizu me pidió que te dijera…

-¿Entonces tengo que conseguirla en serio?

-Bueno… sí… ¿Algún problema?

-Ahhjj… Sí, sacarle la pieza a Shizuru va a ser complicado…

-Bueno, usa tus métodos…

-¿He, qué métodos?

-Los que usaste conmigo en la reunión de hace dos años en Navidad

-¡OI!- Natsuki se sonrojó –Estaba borracha, tenía 3 botellas de vodka y una de ron encima ¡Me podía haber follado a una morsa!

-Natsuki Kuga ¿Estás comparándome con una morsa?

-¿He? ¡No! Ese no es el punto, además… Eso no se hace con cualquier, lo sabes…

-La misión es importante Natsuki, busca el modo de sacarle esa pieza y estás libre

-Haaaa no ayudas en nada, Mamá Pato

-¡Puedes tomar tu apodito y metértelo por…!

-Bye Mai- Natsuki colgó la llamada –Como siempre, no es de mucha ayuda…

Natsuki volvió a entrar a la casa, se rascó la cabeza, entró a su cuarto y se cambió ropa más ligera para la noche, se acercó a la nevera donde tenía guardada una six pack de cerveza, se sentó en la sala a beber las cervezas en silencio mientras pensaba claramente su siguiente movida.

Dhuran yacía dormido en el suelo junto a la ventana, era una noche calurosa, el sudor en su cuello y frente daban fe de ello.

Natsuki se puso de pie y fue a ver a Shizuru al cuarto. Para su sorpresa la encontró de espaldas a ella frotándose con un paño húmedo el cuello; recordó esa idea que le dio Mai: Seducir a Shizuru, sacarle información… Solo ella confiaba de esa manera en su habilidad para seducir una mujer, pero usar eso precisamente contra Shizuru, era el doble de complicado.

-¿Cuánto tiempo seguirás viéndome, Natsuki?

-Veía que estuvieras bien- Natsuki volteó la cabeza

-Ajá… Si querías usar la ducha, adelante- Le señaló la castaña –Mi cuarto tiene tina, te puedes relajar un rato

-No necesito nada de ti- Natsuki regresó en sus pasos

-Sabes, acabo de notar cierta hostilidad que no me está gustando ¿Quieres decirme algo, Natsuki?

Shizuru la siguió hasta el living

-Nada, déjame quieta

-¿Tienes algún problema?

-Todo- Natsuki dio un sorbo de la cerveza

-Ja!... Ahora resulta que debo ser adivina- Shizuru se cruzó de brazos

-Sería mucho más sencillo si solo nos agradáramos… -Murmuró Natsuki

-¿Qué dijiste?

-Nada, nada- Natsuki dio otro sorbo –Ve a dormir de una vez

-No quiero

-Testaruda

-Respondona

-Obstinada

-¡Y tu grosera!

-Haaa ¿Qué quieres de mí?- Natsuki se puso de pie y la miró

-Es mi casa, te hablo y te molesto cuando me venga en gana- Shizuru sonrió

-¿Entonces de eso se trata?

-Claro, es divertido para variar

-Ajá… Suerte con eso… -Natsuki caminó hacia el cuarto de Shizuru

-¿Adónde crees que vas? Ese es mi cuarto

-Dijiste que me seguirías donde fuera, pues quiero estar acá- Natsuki se recostó en la cama

-No en mi cuarto, fuera de aquí

-No quiero- Natsuki bebió un trago de su cerveza

-Natsuki, fuera- Shizuru señaló la puerta

-A ver oblígame- Le dijo con una sonrisa desafiante

Shizuru se acercó a su oído.

-Ya te gané una vez, te puedo ganar una segunda vez

-Dije que me obligaras, no que me dijeras una historia- Natsuki estiró los brazos tras su espalda

-¿Eso quieres?- Una sonrisa maliciosa se dibujó en los labios de Shizuru

-¡O-oi qué cojones haces!

Shizuru se sentó sobre Natsuki aprisionando con sus dos piernas el escape.

-Alguien quiere un beso, un beso pasional…

-¡¿He?! ¡Ni de chiste! ¡Quítate de encima!- Natsuki comenzó a forcejear

-Ara, estabas muy cómoda en mí cama ¿Por qué no usarla?

-¡BA-JA-TE!- Ordenó levantando la voz

-Iiya dosu~

-¡Shizuru baka!

-Ara, quieres un beso en serio- Shizuru aproximó su cara

-¡No, no, aléjate!- La cara de Natsuki se puso roja como un tomate en cuestión de segundos

-Kissu Kissuuuu~- La cara de Shizuru cada vez se acercaba más

-¡Ha, ya qué!

Natsuki cedió a la presión y finalmente fue ella la que dio el primer paso. Todo era silencio, las dos se veían a los ojos de manera desafiante; que incluso un simple beso de castigo se hubiera hecho una lucha de poder era increíble tratándose de las dos; ahora se trataba de aquella la cual empujara más lejos a la otra sin dejar de llevar a cabo el beso.

Finalmente en un descuido Natsuki aprovechó para derribarla sobre el colchón y deshacer el beso.

-¡Ya! ¡Esto querías, esto tienes!- Exclamó mirándola

Pero no pudo decir nada más. Shizuru la miraba con las mejillas rojas, sus labios entre abiertos dejaban escapar el aire por ahí, su pecho se levantaba de forma ligeramente acelerada. Y lo peor fue descubrir que no solo ella estaba así; la misma Natsuki estaba así también.

Y también se percató que esta vez era ella quien estaba sobre Shizuru; desde ese ángulo podía distinguir las gotas de sudor pasando por el cuello y la frente de Shizuru.

-Y-yo… Shizuru, yo…

-Natsuki…

-… G-gomen asai… -Natsuki agachó la cabeza haciendo el ademán de quitarse de encima

La mano de Shizuru la detuvo. Cuando Natsuki volteó a verla esta vez fueron los labios de Shizuru con los que se encontró. Más increíble aun fue encontrarse respondiendo al beso de manera consensuada.

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¡Ohayiooo!~

De regreso con este fic, ya van siendo 2 semanas desde que actualicé :D

Ya, no me maten por cortarl ahí, hay una buena razón XDDD y nooo la relación auto destructiva de Shizuru y Natsuki no acaba aquí XDDDDD

Y es más… Ya es hora de ponerle un poco de picante competitivo a esto ¿Verdad?

¡Bueno! No adelanto más

Agradezco a todos los que me escriben y eso, los que me apoyan ¡Un besote enorme!

Tengo una fuente de inspiración grande en este momento conmigo así que verán mis actualizaciones más seguido XD