Yuki estaba completamente congelado, solo pudiendo observar con el mayor terror esto que se le mostraba sin ninguna piedad. Al instante miro con suma desconfianza y rencor hacia su captor.
- Si es solo una burla… jamás te lo perdonare –
Nishiki en cambio rio entre dientes, hasta sonreír maliciosamente – Si piensas que eso es, simplemente da la media vuelta y regresa a tu jaula… de lo contrario vete de una maldita vez y deja de joder príncipe ingenuo y ve a tu añorada libertad –
"No ¡debía ser una clase de treta!" observaba la calle frente de él, la libertad como si pudiera tocarla. - ¿Y qué escondes detrás de "esta libertad" que me ofreces? – la diversión de Nishio solo aumento ahora soltando abiertamente sus carcajadas haciendo que este apretara fuertemente sus puños.
- ¡Ah! ¡esa perspicacia tuya Yuki siempre logra sacarme de mis cabales! Bien entonces que tal: si te alejas las 30 cuadras de aquí definitivamente iré a cazarte y lo lamentaras… y definitivamente tienes que volver dentro de cinco horas… -
- bueno ¡sino creo sabes perfectamente la clase de castigo que te espera si tratas de escapar! ¿eh Yuki? – sus dientes afilados formaron una horrible y sanguinaria mueca que hizo un escalofrío recorrer la joven entumecido.
Yuki sintió un escalofrío recorrer por completo su cuerpo, caminando a tientas… conteniendo el deseo que comenzaba a desbordarlo miraba fijamente su salida y luego a Nishiki, intentando captar cualquier mínima señal que pudiera aun ser un simple truco… antes de simplemente echar a correr con todas sus fuerzas.
- Ah, con que correr en la mínima oportunidad – la sonrisa de Nishio se borró por completo dejando solo una máscara de irritación detrás.
"Mejor aprovecha este aire fresco Yuki, ya que es la ilusión que he hecho para ti".
Sin más tomo el camino contrario que el muchacho pelinegro, convencido en que si permanecía encerrado sus pensamientos solo lograrían fastidiar su día aún más.
Por alguna razón con ese último panorama… ¡sus nervios estaban afilados!
Corría con todas sus fuerzas, aunque su aliento y su respiración eran casi insoportables ¡no podía parar! ¡la sonrisa en sus labios no desaparecía!
De pronto paro bruscamente, sus ojos ampliándose lentamente… 30 cuadras. Es lo que había dicho.
Debía moderarse, de lo contrario.
Las horrendas consecuencias no dejarían de cumplirse.
Debía pensar con claridad, aun en esta situación el dejarse llevar podría llevar un desastre que luego solo terminaría atormentándolo. Pero aun así.
Levanto su vista cubriendo sus ojossensibles de los rayos del sol.
¿Cuánto tiempo había estado encerrado en aquel departamento? Este aire fresco… los rayos del sol… ya casi ni siquiera los había recordado.
Se mantuvo un buen tiempo en esa posición sin moverse, solo disfrutando del momento. Pues no sabía si esta sería su última oportunidad.
- ¡Oye, oye! ¿ves a ese chico? ¡es tan guapo! –
- ¡sí! ¿y si le pedimos que salga con nosotras? Je, je, je –
Amplio sus ojos en shock, bajando su cabeza antes de dirigir una mirada indiferente hacia las muchachas que sonreían coquetamente en su dirección al igual que dos o tres personas que lo miraban con atención y curiosidad.
Al instante se dio la vuelta, caminando a paso rápido para alejarse de todos ellos. Se recostó contra la pared de una calle deshabitada.
Aun no podía– No soporto la presencia de las demás personas –
Desde niño, tanto enfrascarse solo en sus estudios, el aislamiento y la desconfianza que se habían criado con los años en él… hacia que la compañía de cualquier otro le sea sumamente molesta.
Inclusive el tener sus padres cerca solo causaba un rechazo en él, queriendo alejarse lo más pronto para no verlos.
- Así que nada ha cambiado aun ahora… - sus ojos se ampliaron en impacto quedando congelado.
- Entonces ¿Cómo es que me he acostumbrado a la presencia de Nishiki? –
Es verdad, desde los últimos acontecimientos… incluso poco antes. Le parecía tan normal tenerlo allí e incluso con lo cruel que era.
Aun cuando en realidad se trataba de un ghoul, algo que se le enseño desde niño solo debía ser objeto de odio y rencor para un humano.
No le daba el grado de rechazo que los humanos como él.
- Además… algo ha cambiado últimamente en su trato conmigo –
Estaba casi seguro que se debía al peligroso momento en que casi paso al lado de los muertos. Desde entonces dejo de ser tan descuidado con él.
Le trajo los libros como se lo había dicho… e inclusive su menú había cambiado.
También ahora mismo pasaba más tiempo en el departamento. Aunque ni siquiera le había hablado y solo ignoraba su presencia como si fuera invisible, Nishiki parecía no importarle.
Ni siquiera le había visto con aquel aroma acido… de la sangre. Ni siquiera parecía interesado en cazar como antes. Aunque era un ghoul.
Realmente estaba confundido.
- ¿Qué significa eso para mí? –
No, esa no era la pregunta que realmente necesitaba contestar. Ahora que no se atrevía a intentar huir aunque las consecuencias le eran indiferentes.
Sin importar que amenazara la vida que tan descuidado le traía e hiera el cuerpo débil que tanto detestaba. Entonces.
- ¿Qué es Nishiki realmente para mí? -
Tan pronto esa pregunta perturbadora dejo rosando sus labios fue que choco contra alguien debido a perderse en ese grado en sus pensamientos.
Reacciono instintivamente tomándolo del brazo para evitar que pudiera hacerse daño.
El muchacho castaño amplio sus ojos en shock al verse salvado por un chico mayor que él… además quedo deslumbrado de lo hermoso que era.
- ¿Estas bien? –
Ken Kaneki parpadeo perdido aun en el rostro de este desconocido, apenas entendiendo la pregunta que le formulaba – S-si… estoy bien –
- Entonces… serías capaz de liberar mi mano, por favor –
El rostro pálido de Kaneki se volvió completamente rojo en un segundo, soltando el apéndice suave como si lo hubiera quemado se inclinó rápidamente media cintura completamente avergonzado.
- ¡L-lo siento mucho por esto sempai! - ¡ah! ¡tenía que actuar tan idiota frente a una persona desconocida!
Yuki retuvo un suspiro, dispuesto a simplemente marcharse sino es que noto algo que llamo su atención, tomando el libro que quedo descuidado en el piso por su tropiezo.
- Es… la novela reciente de Tatsuki Sen ¿cierto? –
- Si, la conseguí apenas… - la mente de Ken recorrió rápidamente un millar en un segundo parándose en un instante frente al pelinegro lindo y mirarlo lleno de asombro - ¡u-un momento! ¡conoces también a Tatsuki-san! ¡wow, no hay muchas personas que lo hagan! ¡él es mi autor favorito! -
Volvió a sonrojarse fuertemente disculpándose otra vez por su sobresalto, que solo saco una sonrisa amable de su mayor.
- No te disculpes, es un gusto encontrar a otro seguidor de este gran autor… es una verdadera pena que no muchos entiendan el tinte noble y delicado trazo en aquellas historias que hacen recorrer escalofríos de emoción – su voz manifestó la pasión y el respeto que sentía por este autor.
Después de todo, también era su autor favorito.
- tienes muy buen gusto en libros -
Los ojos de Kaneki brillaron llenos de ilusión, al igual que un suave sonrojo cubrió sus mejillas.
Yuki amplio de pronto levemente sus ojos – Ah… lo siento, debo marcharme ahora… o se me hará muy tarde – con amabilidad le devolvió su ejemplar dejando medio atontado al chico por su pronta despedida.
- ¿E-es así? Es una pena… ¡Y-yo me llamo Ken Kaneki! ¡es un placer sempai! – se inclinó esperando ansioso que le diese su nombre aunque algo avergonzado de haberse atrevido a usar una treta como esa para obligarlo.
- Yo… me llamo Yuki – respondió brevemente, olvidando su apellido. Aun cuando Nishiki continuaba llamándolo de esa forma… ya no significaba nada para él.
- Yuki… ¡Yuki-san! ¡¿podremos volver a vernos?! ¡me gustaría mucho hablar contigo sobre Tatsuki-san por favor! -
Yuki paro sus pasos un momento y sonrió suavemente – No lo sé en verdad… pero algo me dice que esta no es la última vez que nos veremos, Kaneki-kun – con esas palabras llenas de misterio siguió su propio camino desapareciendo en el cruce que seguía y dejando detrás al pelicastaño asombrado.
- ¡Oye Kaneki! ¡¿Por qué te alejaste tanto?! ¡estuve buscándote un buen rato! – Hideyoshi llego jadeante a su lado solo para mirar extrañado a su amigo mirando embobado hacia otra dirección.
- Hide no me creerás… pero conocí a una persona realmente hermosa y deslumbrante… y creo que me enamore de Yuki-san –
Este miro estupefacto a su amigo completamente sonrojado - ¡¿Qué DICES?! ¡me dijiste ayer que hoy me presentarías a la chica que tanto te gustaba y ahora que te enamoraste de una completa desconocida! - ¿pero qué demonios podía significar eso? ¡acaso intentaba volverlo loco!
Kaneki jugo con el libro en sus manos – Bueno… dije creo porque en realidad Yuki-san… es un muchacho mayor – ah, eso fue suficiente.
Hide se sostuvo antes de caer redondo hacia abajo, con una sonrisa muy temblorosa – S-solo estás jugando cierto? – n-no podía ser serio con lo que estaba diciendo… ¡eso parecía ser un yaoi que sus compañeras chillonas siempre hablaban!
El pelinegro miro hacia abajo llevando una mano a su boca y negando bruscamente su cabeza siguió su camino a la cafetería.
- No importa, sino hubiera conocido a esa chica sería todo distinto… ¡ahora solo me concentrare en declarármele! –
Su amigo suspiro fuertemente chocando una mano contra su cara antes de seguirlo con diversión, realmente Kaneki nunca cambiaría. Haciendo de su vida toda una novela de terror.
Yuki fue a un paso un poco más lento, mirando hacia atrás y cerciorándose que ese niño había desaparecido. Fue una extraña sensación… el de hablar con alguien desconocido nuevamente.
Antes le era mucho más fácil, disimular con sonrisas y palabras graciosas y amables su propia aberración. Ahora le tomo por completo desprevenido.
Aunque, de alguna forma se sintió cómodo conversando con él.
Cerró sus ojos un momento al pensar en lo que ahora iría a hacer… ir por voluntad propia a aquel sitió. A su jaula como ese tipo le encantaba decir.
Negó su cabeza sin querer volver a hacerse aquella preguntar de momentos antes. No lo necesitaba. Si es preciso… quería dejarlo sin respuesta.
- De todos modos… tengo tiempo libre de sobra para perder –
Una sonrisa sarcástica y fría cubrió sus labios finos, apretando levemente sus puños se obligó a sí mismo a continuar aquel camino.
- Oye, oye eres un chico realmente lindo ¿eh? –
Yuki quedo completamente congelado, girando lentamente su rostro para encontrarse con dos hombres levemente cubiertos por la sombra del callejón que tan imprudentemente entro. Dio instintivamente un paso hacia atrás.
- ¡Vamos! No te asustes ¡tus nii-san solo quieren divertirse contigo un momento! –
El pánico comenzó a carcomerlo al ver los ojos de aquellos hombres volverse rojo… como la sangre. Y huyo rápidamente de allí, las risas maliciosas aun resonando en sus oídos.
Corrió con todas sus fuerzas, sin mirar un segundo hacia atrás.
"Tengo que llegar ¡deprisa! ¡deprisa!"
En aquel caos, aguantando su respiración.
"¡Tengo que encontrarlo! ¡corre! ¡corre!"
Sin siquiera medir la profundidad de sus palabras, sus ojos se ampliaron cuando sin fuerzas tropezó, sintiendo aquella caída fatídica e inevitable.
"Es… ¿este mi fin?"
Pero, alguien logro atraparlo.
- ¿Se puede saber porque llevas tanta prisa? No me digas que estabas muy despierto cuando te di aquella amenaza ¿verdad? ¿te lo tomaste tan en serio Yuki? – Nishio con una risa maliciosa lo tomo del brazo para levantarlo a su nivel y hacer fácilmente que sus ojos se encontrasen con aquella expresión alterada.
No espero esta reacción de Yuki.
- Nishiki… - amplio sus ojos en shock cuando el pelinegro estiro su fina mano hasta posarla en su mejilla y acercarse a él. Por primera vez tocándolo voluntariamente.
Además esos ojos dorados que siempre perseguía, fríos ahora… se mostraron tan suaves y amables.
- … Yuki tú – apenas termino de pronunciar su nombre este se desplomo en su contra siendo fácilmente atrapado por un impactado Nishiki.
Frunció el ceño mirando su rostro agotado – Hoy has tenido demasiadas emociones juntas, ¿no Yuki? – lo tomo entre sus brazos cargándolo suavemente, antes de dirigir una mirada filosa hacia atrás.
- también has sido algo imprudente, quizás por el tiempo en que te he dejado volverte un malcriado… aunque esos imbéciles fueron los más estúpidos –
Lambio sus labios limpiando el rastro rojizo que había dejado la diversión reciente que había tenido.
- esa será una advertencia suficiente para que ningún otro bastardo intente acercarse a lo que me pertenece –
Con su mano libre fácilmente coloco sus dedos en el hermoso rostro del pelinegro, acariciando su tersa mejilla con una emoción aún profunda y desconocida.
Que lo consumía de forma lenta y segura volviéndolo alguien distorsionado.
- ¿Qué dices? ¿debería enloquecer también… o simplemente no enloquecer? –
Una sonrisa maliciosa cubrió por completo su rostro guapo. Ya que estaba comenzando a verse acorralado.
- ¿oye… Yuki?
P/D: Como dije, estoy nuevamente aquí con ustedes mis hermosos lectores, estoy muy agradecida contigo "tennyo destiny" porque te haya gustado la historia!
A decir verdad el personaje de Nishiki me llamo mucha la atención desde su primera aparición (en donde solo pudiera parecer un simple matón) me dije… ¡este chico lindo tiene mucho potencial! Je, je…
Así que te dejo otro capitulo para ti! Ah… como pasa el tiempo.
Bueno, ¡hasta luegito! Y muchos besos.
