El Axioma de Sasuke

Cada uno de los doctores tenía un consultorio asignado, por lo que era extraño ver a dos en el mismo. Fugaku seguía mirando la fotografía, aún no podía creer que esa marca fuera igual que la de su esposa y su hijo, se negaba a creerlo y ya había pasado dos días buscando alguna diferencia para negarse aquel acontecimiento.

—Te he dicho que es idéntica, no hay ni una diferencia—le dijo harto Orochimaru, a veces su primo resultaba ser muy necio.

—Es que es imposible, el yokai que dio a luz Mikoto murió— se puso de pie, esperaba que con caminar, su cerebro se despejara y pudiera encontrar alguna respuesta a ese asunto.

—Tal vez, hubo una equivocación, es probable que el médico que te ayudo te haya mentido— dijo mostrando su enojo a su hermano. Él había insistido en asistir el parto de Mikoto, pero Fugaku se negó desde el principio alegando que esa no era su especialidad y que además era el sexto embarazo. Los primeros tres habían sido cuando estuvo cautiva, al no tener una pareja de su linaje, la habían cruzado con un yokai de otro linaje, el primer bebé había muerto en unos cuantos meses. Después había vuelto a embarazarse otras dos veces pero tuvo abortos.

Mikoto fue sentenciada a morir después de aquellos aparatosos embarazos, como todos los que trabajan en aquel lugar lo llamaban. Fugaku había sido uno de los doctores a cargo de revisar el bienestar de Mikoto y fue así como poco a poco sucedió lo imposible, acabo enamorándose de ella. Él día en que la iban a matar, él junto con un compañero que eran los responsables lo impidieron. Eran colegas desde hace un buen tiempo, Fugaku lo conocía bastante bien, así que le ofreció una buena cantidad de dinero con tal de que lo ayudara a mentir sobre la muerte de su futura esposa.

Se llenó un expediente con una hora y fecha falsa de muerte, después de eso, Mikoto fue puesta en una bolsa para cadáveres, cuando llegaron a las fosas donde se lanzaban los cuerpos, Fugaku como su colega, lanzaron una bolsa con piedras y Mikoto fue llevada a la casa de Fugaku. Después de eso, tuvo un embarazado, siendo el padre Fugaku. El bebé no mostraba fenotipo yokai, de hecho parecía una persona cualquiera, salvo porque tenía la misma marca que su madre cerca del cuello, lo llamaron Itachi. Unos años más tarde, seis para ser exactos, Mikoto volvió a estar embarazada, él embarazo de Itachi había tenido complicaciones, pero entre Fugaku y Orochimaru habían logrado que se llevará a cabo. Para este nuevo embarazo, Fugaku decidió pedir la ayuda de un especialista en embarazos de yokai, ya que ambos primos solo eran lo equivalente a médicos generales.

De nuevo el colega que lo había ayudado con la fuga de Mikoto, fue el encargado de vigilar el embarazo, le advirtió desde el inicio que no iba por un buen camino y que se prepara para lo peor. Al final el parto se adelanto dos meses, y el bebé nació muerto. Tanto Fugaku como Orochimaru habían visto el cuerpo sin vida y enterrado en el jardín. Era por eso que el primero se negaba a creer que ese yokai pudiera ser su hijo.

—Tú me ayudaste a enterrar el cuerpo—le recordó Fugaku a Orochimaru— estaba muerto, no había duda.

—Lo sé, pero, este yokai es idéntico a Mikoto, tal vez si hacemos un examen de genética para corroborarlo—sugirió Orochimaru.

—¿Y de que serviría? ¿Sí en realidad fuer mi hijo, que podía hacer? No podría recuperarlo, porque sería delatar la existencia de Mikoto.

—De acuerdo, entonces lo dejaremos así, nunca sabrás realmente si fue tu hijo y si lo es, vivirás con la culpa de que será una vil mascota o peor, morirá peleando—Orochimaru sabía que con decir eso lograría que su primo entrará en razón.

Tocaron a la puerta, ambos guardaron silencio y esperaron a que la asistente entrara para avisarles que ya habían llegado sus pacientes. Orochimaru le pidió a su asistente que fuera a buscar a su primo, que necesitaba verlo. Habían pasado ya casi diez días desde que había tenido su encuentro con el señor Hyuuga, y hoy supuestamente era el día de darle a conocer los resultados sobre el linaje de ambos.

Hinata y Neji entraron en compañía de sus mascotas y el señor Hyuuga al consultorio. Orochimaru los invito a que se sentaran. Cuando llegó su hermano, pudo notar que se petrificó por unos momentos al ver al pequeño yokai de cabellos y orejas negras durmiendo en el regazo del chico.

—El el es doctor Hebi, mi primo. Mientras platicó con ustedes, el revisará a sus yokai, para corroborar que sigan bien de salud—dijo con amabilidad Orochimaru, tomó a Naruto y se lo paso a su primo, este lo puso en una jaula y después le paso a Sasuke.

Fugaku corrió la cortina enfrente de la mesa de exanimación y comenzó por examinar a Sasuke. Sentía un nudo en la garganta, ese yokai era tan parecido a Mikoto, demasiado, tenía los mismos ojos, color de piel, color de pelaje y cabello y sobre todo la misma marca. Sintió que sus piernas le temblaron por un momento, ese yokai podía ser su hijo. Miró el expediente del yokai, había algo que no concordaba con él fuera su hijo, debería de tener siete meses no cinco, pero eso podía ser un simple error.

—Bueno, tengo los resultados sobre el linaje de sus mascotas—Orochimaru sacó un folder y pudo observar las miradas nerviosas de aquellos niños, era claro que esperaban que el resultado no fuera bueno.

—El linaje de Sasuke, es Shiki, significa que poseen una gran belleza, son bien portados y amables. No se han usado en peleas desde hace diez años debido a que morían en el primer intento, su cuerpo tiende a ser débil, se hacen moretones con facilidad.

—Ahora entiendo porque salió tan barato—dijo con desprecio el señor Hyuuga— y sobre Naruto, ¿Qué mala noticia me tiene?

Neji suspiro cuando escuchó aquello información, en cualquier otro momento se hubiera molestado de escuchar que su yokai era débil, pero ahora lo hacía la persona más feliz del mundo, no se lo arrebatarían.

—Naruto, no estoy muy seguro, parece ser que es un híbrido, su marca como tal no está en los archivos. Por lo general no se hacen cruzas entre diferentes linajes de yokai, salvo que sea él ultimo de su linaje, tal vez eso paso con los progenitores de este. Lo más cercano a su marca, es esta— mostro una fotografía— si pueden ver se trata de un remolino, pertenece a los de linaje Uzumaki, solo un yokai de estos se ha coronado campeón, tienden a ser muy escándalos, creo que no cabe duda de ello—después de haber dicho eso, se escuchó el maullido de Naruto y sonrió.

Hiashi Hyuuga estaba molesto, esperaba que esos yokai tuvieran algo bueno, pero al parecer ambos eran uno completo inútiles, el único en el que podía albergar una esperanza era Naruto, pero aún así, ya sabía él que era difícil de conseguir un buen yokai en una tienda de mascotas tan mediocre como en la que los habían comprado.

Fugaku y Orochimaru despidieron a la familia y los yokai, en cuanto cerraron la puerta, Fugaku se dejó caer en el sillón, intentando contener las lágrimas de sus ojos.

—Sasuke, causó una gran impresión en ti, ¿cierto?— Orochimaru se sentó junto a él y le dio unos golpecitos en la espalda para reconfortarlo.

—De no ser porque vi ese pequeño cuerpo sin vida y lo enterré, estaría seguro que se trata de mi hijo— se cubrió el rostro con las manos, le horrorizaba la idea de imaginar que su hijo moriría a los dieciséis años—Gracias por haberles mentido.

—Descuida, es la única esperanza que tenemos de que Sasuke viva una vida tranquila, cuando cumpla dieciséis lo traerán a nosotros para sacrificarlo, hasta entonces, podrás ser su padre.

Fugaku no pudo evitar mostrar su desilusión, tendía que esperar dieciséis años para ver a su hijo, sabía que estaba la opción de secuestrarlo, pero viendo que el señor Hyuuga era poderoso, podría tomar cartas en el asunto– tomé una muestra de sangre de Sasuke—señaló el frasco que estaba junto a la mesa.

—Eso es perfecto, lo analizaré ahora mismo. En cuanto a ti será mejor que vuelvas a tu consultorio e intentes tranquilizarte.

—Debo volver a casa, te veo ahí – antes de irse extendió su brazo — necesitas una muestra mía.

Orochimaru le tomó la muestra de sangre y dejo que su primo se fuera, sabía perfectamente que es lo que debía de hacer en su casa y no detendría. Por otra parte, también estaba consciente de que el análisis que haría a continuación resultaría positivo, desde el momento que había visto a Sasuke estaba seguro que se trataba de sus sobrino muerto, supuestamente.

Cuando llegó a la casa, se encontró con Fugaku en el sofá, tomando un vaso de whisky, su estado era deplorable y no podía esperar menos. Él análisis genético le había llevado cerca de seis horas, era una suerte que no tardaran tanto como antes, así que ya tenía los resultados.

—¿Es mío?—preguntó Fugaku y se llevó el vaso a la boca.

—Sí, eres el padre e Itachi su hermano, no hay duda— le mostró los resultados y se sentó a su lado.

—¿De dónde sacaste la muestra de Itachi?

—Se la pedí esta mañana—sabía que Fugaku se molestaría por eso, pero había sido por una noble causa.

—Desenterré el cuerpo—dijo susurrando, en esos momentos su familia estaba dormida, pero por si acaso, no quería que escucharán— ahí estaba, quiero que le hagas un análisis genético a él.

—Lo entiendo, iré ahora mismo, este si llevara tiempo.

Llevó el pequeño cuerpo al laboratorio y comenzó con las pruebas, no estaba seguro de obtener resultados concluyentes, pero debía de intentarlo.

Habían pasado dos días, desde que comenzó el análisis y ahora estaba ahí de pie, contemplando los resultados, decidió que lo mejor sería llamar inmediatamente a Fugaku.

—Tengo los resultados—anunció en cuanto este entró.

Fugaku lo miró fijamente, sabía cuál sería la respuesta, el cadáver de aquel yokai no sería su hijo, seguramente le habían dado el cuerpo de otro, aunque aun tenía la duda, el bebé muerto tenía también la marca, aunque quien sabe, pudo haber sido pintada con un químico especial y su verdadera marca escondida con maquillaje, no era algo raro, algunos dueños, modificaban la marca de su yokai, cuando esta era muy insignificante, como una simple mancha o figura.

—Es también tu hijo.

Esa afirmación tomó por sorpresa a Fugaku, se quedó sin habla de solo oírlo, necesitaba una explicación.

—Es gemelo de Sasuke— dijo Orochimaru, debía de aceptar que ni el mismo lo había creído cuando vio el resultado.

—Es imposible, vi los ultrasonidos de Mikoto solo había un bebé.

—Bueno, pues tendrás que buscar a es doctor para que te explique todo, aquí están las pruebas. Mikoto tuvo gemelos uno murió y otro es Sasuke.

Esa noticia causó gran desesperación en Fugaku, no podía creer que la vida le hubiera arrebato a dos hijos, eso no era posible. Tenía ganas de salir corriendo, ir a la casa de esa familia y reclamar lo que era suyo, pero no era tan fácil. Antes tenía dinero para lograr algunos de sus planes, como paso con Mikoto, pero el dinero se esfumó con los sobornos que tuvo que pagar, lo poco que quedaba era para mantener la seguridad de la casa y sabía que de cometer una locura pondría en peligro la vida de su esposa e hijo mayor, que injusta era la vida con él, lo estaba haciendo decidir entre tener a su hijo menor con él o exponer a toda su familia, sin mencionar que actualmente Itachi estaba un poco enfermó, aún no era grave, pero si no encontraban un tratamiento para él, podía suceder lo peor.

Buscaba en cada habitación, llevaba más de cinco minutos haciéndolo, ese maldito de Sasuke era muy bueno jugando a las escondidillas. Estaba comenzado a enojarse, no había nada en que pudiera ganarle, ni siquiera en un simple juego, incluso cuando los llevaron a la clase de modales, Sasuke resultó mejor que él, al igual que para comenzar a hablar, Sasuke fue el primero en decir palabra alguna, mientras que el tardó dos meses más.

Sasuke, de cinco años, reposaba en una de las ramas del árbol más alto del jardín, estaba seguro que Naruto no podría encontrarlo ahí, ni en dos días. Le aterraban las alturas y se mareaba con solo ver hacia arriba, desde que le había venido aquella infección en el oído hace dos semanas.

—¡Sasuke!

Naruto lo buscaba entre las macetas, pero seguía sin voltear hacia arriba, quería divertirse un poco, así que le tiró una rama en la cabeza. Consiguió que Naruto volteara hacia arriba y lo viera.

—¡Baja de ahí, sabes que no puedo subir!—se mareó con solo ver y cayó al suelo de sentón.

Sasuke se apresuró a bajar y trataba de contener la risa, Naruto en muchas ocasiones era tan divertido —Eso te pasa por meterte cosas en el oído—le dijo con prepotencia y caminó hacia la puerta que daba a la sala.

Naruto se levantó e intentó lanzarse sobre Sasuke, pero esté lo esquivó con rapidez y Naruto acabo en el suelo boca abajo con los brazos y piernas extendidos, se apresuró a levantarse, no soportaba que Sasuke se burlará tanto de él.

—Dobe—le dijo a Naruto mientras este se ponía de pie.

Sólo consiguió enfurecer a Naruto con estas palabras y que esta vez se lograra lanzarse sobre él y tirarlo al suelo. Para mala suerte de Naruto no solo tiró a Sasuke, también consiguió darle a unas macetas y que estas se rompieran.

—¡Quítate de encima, mira lo que has hecho!—le gritó Sasuke mientras se movía debajo del cuerpo de Naruto.

—No, hasta que pidas perdón, te dejaré ir.

Sasuke no podía permitirse ser más débil que Naruto, así que visualizó su brazo y estiró su cuello para lograr morderlo con fuerza. Naruto lanzó un gran grito y con esto logró zafarse del agarre de este. Naruto se llevó mi brazo lastimado y comenzó a lamerlo.

—¡Tendrás que limpiar eso, antes de que llegué alguien!

Odiaba que Sasuke le diera órdenes, ni que fuera su ama, quien a comparación de él tenía un mejor carácter, casi nunca lo regañaba, aunque se lo mereciera. Observó a Sasuke con los ojos entrecerrados y se percató de un hilo de sangre que descendía por una de sus piernas.

—Sasuke—las orejas de Naruto estaban hacia atrás — estas sangrando— dijo con preocupación y fue hacia él.

Sasuke miró hacia el mismo lugar que miraba Naruto y se dio cuenta tenía la rodilla raspada, todo era culpa de Naruto. Se apresuró a sentarse en el sofá y tomó un pañuelo desechable para limpiar la herida, pero antes de que esto ocurriera sintió algo en su rodilla, cuando bajo la mirada, se encontró con Naruto lamiéndolo.

—¡Qué asco, deja de hacer eso!—aventó a Naruto hacia enfrente y este solo lo miró con tristeza.

—Solo quería curarte—dijo con tristeza e intentado contener la lagrimas de sus ojos.

—Pero quien sabe que te habrás metido en la boca, podrías hacer que empeore—Sasuke llevó el pañuelo a la herida y limpio después comenzó a lamer. Le costaba un poco de trabajo, pero él podía hacer solo, no mostraría debilidad frente a Naruto.

—¡Yo lo hago!—Naruto se encargó de hacer la cabeza de Sasuke a un lado y volvió a lamer.

Sasuke tuvo que resignarse, además de que le ardía menos cuando Naruto lamía, él podía abarcar una zona más extensa que él – bien al menos hazlo como castigo, usuratonkachi.

—¡Deja de insultarme con palabras extrañas!—se quejó Naruto, quien estaba seguro que ninguna de esas palabras existía.

—El amo Neji, me las enseñó, están en algo llamado japonés. Claro que la ama Hinata sólo se preocupa por darte de comer, en vez de enseñarte algo útil—dijo con orgullo y era cierto Hinata solo se la pasaba apapachando a Naruto y dándole de comer lo que él pedía, por eso era que ya tenía un poco de panza.

Para cuando llegaron todos a la casa, Naruto acabo castigado y tuvo que dormir afuera. Neji le dio una nalgada como castigo, a pesar de que Hinata se opuso y lo sacó a patadas de la casa. Sasuke se sintió un poco mal, no le gustaba que tratasen a Naruto de esa manera, se la hacía muy cruel y sabía perfectamente que Naruto se volvería loco en la noche si se quedaba sólo y en el patio, le tenía miedo a la oscuridad. Además de que no le era justo, cuando el amo Neji había roto una vasija jugando con la pelota, solo lo mandaron a su habitación, pero nunca al patio.

—¿Te duele Sasuke?—le preguntó Neji, cuando ambos estaban en su cuarto dispuesto a dormir. Sasuke lo hacía en una camita en el suelo y Neji en una normal, como cualquier humano.

—No—dijo Sasuke y Neji le acarició la cabeza – amo Neji, ¿por qué a Naruto lo sacaron de la casa y a usted sólo lo mandaron a su cuarto cuando rompió aquel jarrón?

—Porque Naruto no es humano, es un yokai como tú y ustedes no pueden ser tratados de la misma manera que nosotros.

A Sasuke no le gustó aquella contestación, ni creía lo que había dicho el amo Neji, el que generalmente decía esas palabras era el amo mayor, sobre todo cuando descubrió que el amo Neji le estaba enseñando a leer, le dijo que no era un humano y que por eso dejara de tratarlo como tal. Sin embargo Neji se opuso y siguió haciéndolo a escondidas, seguramente el hecho de echar a Naruto a dormir afuera tenía que ser porque no le caía bien, siempre lo andaba pateando o empujando.

Abrazaba sus rodillas en un rincón, no soportaba la oscuridad ni los ruidos de aquellos insectos, estaba llorando, solo quería entrar a casa. De pronto sintió que le pusieron algo encima, alzó el rostro y se encontró con los ojos de Sasuke.

—Pensé que tendrías frió— Sasuke acomodó otra manta a su lado y se acurrucó en ella.

—¿Qué haces aquí?—le preguntó Naruto sorprendido.

—Acompañándote, no quiero que tus gritos de terror me despierten en la noche—dijo con aquel tono molesto de siempre.

Naruto sonrió y se acurrucó a un lado, sabía que a veces desesperaba a Sasuke, pero en el fondo siempre se preocupaba por él.

Cuando abrió los ojos la mañana siguiente, se encontró nuevamente sólo, seguramente Sasuke se había ido antes de que lo descubrieran y lo regañaran, no le importó, con aquella compañía que le había hecho había sido suficiente. Incluso sabía que lo había abrazado durante la noche, cuando se estaba muriendo de frió a pesar de las cobijas.

—Naruto—lo llamó su ama— ven, saldremos a dar un paseo.

Naruto levantó las orejas y movió la cola con alegría, le encantaban los paseos. Hinata le puso la correa alrededor de la cintura y lo tomó de la mano, lo mismo hizo Neji con Sasuke y salieron de la casa.

El paseo era simple, generalmente solo los llevaban al parque a caminar y a que ambos jugaran, los padres de Hinata los dejaban y los recogían tres horas después. Ese día estaba un poco nublado así que comenzó a llover antes de provisto. Neji marcó a su tío pero le dijo que le era imposible recogerlo en aquellos momentos, que lo mejor sería que tomaran un taxi, al parecer la lluvia estaba causando mucho tráfico.

Los cuatros se dirigieron a la parada del camión para resguardarse de la lluvia mientras algún taxi les hacía la parada.

—Tú yokai es hermoso—le dijo un hombre a Neji, refiriéndose a Sasuke.

—Gracias—dijo un poco nerviosos y se acercó más a Hinata.

—Parece que con esta lluvia debió de haber un embotellamiento atrás y no deja que ningún carro pase. Sabes vendrán por mí en unos momentos, ¿no quieren que los lleva a algún lugar?

—No gracias, de hecho, ya nos vamos— Neji le hizo una seña a Hinata para que se pusiera de pie y se fueran, ese hombre le causaba desconfianza.

Hinata no se opuso, a ella tampoco le había agradado, así que se levantaron y se fueron caminando a pesar de que se estaban mojando – agarra a Sasuke de la mano—le susurró Hinata a Naruto y este obedeció, tomando con fuerza la mano de Sasuke.

Neji se dio cuenta de que ese hombre los iba siguiente, así que le hizo una señal a Hinata para que apresuraran el paso, cuando llegaron a la esquina Neji comenzó a correr y los demás lo siguieron, excepto que cuando pasaron por una vuelta, un hombre jaló con fuerza a Neji y lo obligó a caer al suelo y el hombre que iba detrás de ellos, arrebató a Sasuke de la mano de Naruto, se lo llevó cargando y se subió a un coche. Naruto corrió detrás del auto, pero todo fue inútil, ese se convertiría en el último día que Sasuke estuvo con ellos.