Este salió de 300. Spoiler pequeñín, creo. Siguiendo con la línea de los yips, ahora es el turno de Chris. Amen a Chris como yo~.
3. Senpai
"No sería propio de él no mostrar abiertamente sus emociones."
Sawamura era un libro abierto; si había algo que lo molestaba, se reflejaba en su rostro como una mueca de irritación mal contenida; si había algo que lo entusiasmaba, sus ojos brillaban y su ruidosa voz se hacía presente, llamando la atención al punto de que Chris sentía la necesidad de disculparse por él.
Entre las preparaciones para los exámenes y el retiro después del torneo de verano, los de tercero habían dejado de aparecer seguido por el campo de juego. Aun así, Chris había oído el rumor sobre Sawamura, el cual había sido inmediatamente confirmado por Kanemaru.
Chris conocía de antemano la fortaleza que poseía el pitcher de primero, al igual que confiaba en su determinación, aquella que meses atrás había sido el detonante para que el de tercero recuperara esa chispa perdida, ese fuego interior que se había extinguido junto a la oportunidad de seguir jugando. Sin embargo, mientras observaba su guante, cuidadosamente colgado en su habitación, un familiar cosquilleo se apoderó de su mano izquierda, como en aquel partido contra Kokushikan, un hormigueo, un silencioso llamado.
"Estás lanzando bastante… ¿prestaste una adecuada atención a tu agarre en cada lanzamiento?"
Antes de siquiera pensarlo, Chris se encontró ingresando al bullpen, y una vez más confirmó el hecho de que Sawamura era un libro abierto. Su ceño fruncido por el esfuerzo; las bolsas oscuras bajo sus ojos que delataban el impacto de los últimos días; y sus ojos, carentes de ese brillo natural, creando una expresión tan fuera de lugar, pero que en el fondo parecían gritar que no se había rendido. Y entonces intentó transmitir en una mirada el resto de palabras que no diría, sólo había algo que podía hacer por él ahora.
"¿Quieres lanzar un poco?"
