Buenaaas!decíos que si hay problemas con los espacios, ortografía signos de algo, es esta pagina o mi word que no lo puedo arreglar. Espero que aun asi os guste. gracias.

Yumi pov

- No puedo creer lo que me estás diciendo...- dije incredula
-A no... ¡Ven!.
Le seguí hasta su habitación, entramos dentro y saco de la esquina de la cama una maleta, la maleta que portaba desde el viaje desde Japón a Francia. Me quede mirando la maleta sin ver nada en claro... .
- Ya... pero esto no prueba nada... .
- Siempre dejo la misma clave y desde que estamos aquí no la he cambiado y sola no se puede haber cambiado.
- Pero, puede que no haya sido él.
- Yo creo que sí. Es el único que "desapareció" por unos momentos.

No quiero culpar a nadie sin estar seguros de las cosas, ahora lo que vas me importa es tu actitud. ¿por qué cuentas las intimidades?
- Fue un calentón que me chincho y me salió solo. Ya te lo he dicho, no fue nada. No conté nada… Ellos fueron los que…
- Eres como todos...- dije yéndome de allí.

Baje las escaleras y busque a la gente abajo, no tenía ganas de ver a nadie del género masculino, bueno y a Stephanie tampoco a decir verdad. Busque a Aelita, por ahora era el otro apoyo que creía que tendría dentro de aquí.

Seguí las voces que estaba escuchando nada más pisar el piso de abajo. Vi que estaba sentada en el porche con el resto.

- Aelita, puedes venir un segundo.
-Claro.- dijo levantándose de la silla.
- Te apetece que vallamos a la ciudad juntas, necesito salir un rato.
- Si por que no.. Podríamos hablar. – sabia a lo que se referia con eso de hablar.
- Si genial.- conteste sincera.
- Me preparo y voy.

Imite el gesto de Aelita y fui a ponerme ropa más adecuada para ir por la ciudad. Subí arriba mientras escuchaba la voz de Makoto tener una conservación telefónica con alguien ya que no había contestación de la otra persona. Preferí que estuviera ocupado, me metí en mi habitación y me arregle un poco.

Había sido mas rápida que la pelirrosa y mientras la esperaba llame a los coches de la empresa, que estaban a nuestra entera disposición las supuestas veinticuatro horas del día. Aelita dejaba verse, con un atuendo del conjunto de su pelo, como era costumbre.

Me despido de ellos y vengo.

Vale. ¡Adiós! .- grite al resto pensando en que mi grito aludiera a los demás.

Mire hacia fuera. Aelita se estaba despidiendo de Jeremie con un pequeño beso en la boca, sonreí al ver la escena. Jeremie aún seguía sonrosándose cuando ella le daba algún gesto cariñoso en público.

Decidimos esperar al transporte fuera. Pero una voz femenina nos hizo que volteáramos la vista hacia atrás.

- Chicas, esperadme, voy con vosotras.- dijo Stephanie corriendo como podía con esos tacones.
- mmm claro.- dijo Aelita mientras me miraba con cara de no saber cómo salir de esa situación airosa.
- Espero que no te importe Yumi.- dijo con rintintin.
- no, tranquila ya me he acostumbrado.

- Perfecto.

La verdad que no me gustaba nada que vendría la rubia con nosotras. Necesitaba y quería estar a solas con la pelirrosa, hablar tranquilamente de todos los asuntos. Me había planteado contarle el motivo de mi huida tan repentina y dolorosa para todos, aunque ello me saliese caro. Sentía que era el momento de hacerlo, tan solo a ella, a la única amiga real que tuve y a la única en quien confiaba todos mis secretos. ¡Ahora imposible! Con Stephanie añadida...

Llego el coche negro, nos acercamos a él y nos montamos las tres en los asiento traseros, para hacer el viaje más ameno Stephanie se puso en medio de las dos. Ella hablaba y hablaba durante el camino cosa que Aelita asentía y yo simplemente sonreía falsamente.

Llegamos al centro de la ciudad y empezamos a caminar por ella, recordando en cada esquina cada día vivido aquí. No había cambiado mucho y eso me hacía tener un gran sentimiento de nostalgia y felicidad.
-¿Chicas por qué no vamos de tiendas?. Necesito modelitos nuevos para trabajar.
- Si... bueno... . – contesto Aelita sin dar una respuesta certera.
- Veo que no sois de esas... iré yo sola a mi ritmo, puede que llame a una amiga. Si os parece nos juntamos más tarde.
- Si, genial.- conteste saliendo de lo más hondo de mí ser.
- ¡Hasta luego!.- despidió Aelita, interactuando con su mano.

Me había imaginado que estaríamos con ella durante todo el día… decir que sentí un alivio enorme recorrer por mi… era quedarse corta.

Seguimos caminando por la ciudad, mientras hablábamos de nuestras cosas. Llegamos a la misma calle en la que vivía anteriormente, sin darnos cuenta del itinerario que estábamos llevando. Acelere el paso ansiosa para volver a ver mi antigua casa.

Ahí seguía. El jardín estaba más florecido que antes, pero el resto estaba más o menos parecido a como lo dejamos.

- Yumi, por que no probamos a entrar. Tal vez tengamos suerte y nos dejen.-sugirió.
- no creo... molestar así... .- dije mientras escuchaba el timbre tocado por Aelita.
- venga Yumi... .
- Pero Aelita, ¿que estas haciendo?... .

Me acerque y empecé a encontrarme algo nerviosa. Escuchamos pasos y la puerta fue abierta por una chica joven de unos 15 años.

- ¿Si?
- Hola, ¿vives sola?.- Adelanto Aelita.
- No..., ¿quienes sois?
- ¿Esta alguno de tus padres?
- Si un segundo... ¡Mamaaa!.Grito girando la cabeza hacia el pasillo.
A los segundos apareció una señora con un delantal, nos miró raro sin saber quiénes éramos.
- Hola, ¿querían algo?
- Pues perdona, pero lo que pasa es que antes vivíamos en esta casa y queríamos saber si vivía alguien. Pura curiosidad.
- Si… les compramos esta casa, a unos japoneses. Como era el apellido… Ishi…
- Ishiyama- Adelante ante su duda.

- Si así, era. ¿Cómo lo sabéis?

- Resulta que curiosamente es mi antigua casa y …

- Me alegra ver a la antigua propietaria. Pasad por favor.
- No queremos molestar. Simplemente teníamos curiosidad.
- Pasad, insisto.

Pasamos adentro, el pasillo que recorría hasta el salón me recordó los juegos y correteos con Hiroki. Entramos al salón, pero no seguía igual. La mesa japonesa había desaparecido, lucía una mesa europea normal con sillas. Un grande sofá con televisión y una mesa de te encima de una gran alfombra.

- Sentaos por favor.- dijo haciendo ademan de ello con la mano.
- Muchas gracias.- dijo Aelita sentándose. Parecía que la vergüenza se la había dejado en el pasado.
-¿ Qué queréis tomar? café o te?
- No queremos nada, gracias.
- Por favor.
- Un café, por favor.- dijo Aelita.
- Un té, si es tan amable.

La mujer se fue del salón para preparar las bebidas. Me quede a solas con Aelita.
- No teníamos que haber llamado al timbre.- insistí.
- Yo creo que ha sido buenísima idea. Estamos dentro, y eso es bueno.
- Si pero me da corte invadir y molestar así a alguien... .

Estuvimos cinco minutos hasta que llego la mujer, nos sirvió y nos empezó a preguntar cosas de aquí, de cómo fue construida la casa... etc... Le empecé a contar como llegamos aquí. La mujer que ahora sabíamos su nombre, Felice . Confeso que le gustaba la cultura japonesa y que al ver que esta casa estaba en venta, decidió cogerla, sin pensárselo.

Seguimos hablando durante minutos hasta que fuimos interrumpidas por la misma adolescente, que nos abrió la puerta.
- Yumi ¿verdad?, podrías venir un momento.
- Si... claro.- dije levantándome confusa.
Le seguí a la chica. Subimos las escaleras y nos encontrábamos frente la puerta de la que fue mi habitación hace seis años.
- Entra.
Entre y me senté en la misma cama en la que yo dormía, el resto estaba cambiado, colores morados, rosas y flores adornaban la mayor parte de las paredes.
- Se tu nombre, no solo porque antes vivieses aquí... si no porque encontré esto entre la madera de la cama.- dijo sacando mi antiguo diario. Al verlo, un pequeño nudo se me puso en la garganta.

- No me gusta leer las cosas personales de los demás pero, lo leí. Y siempre he querido estar frente a la dueña.
- Esto es algo... avergonzó, era joven y... . comente justificando mi vergüenza.
- tranquila no se lo he enseñado a nadie. Pero me fascinaba esa historia de amor que escribías de un chico castaño.
- Bueno eso ya es pasado...
- Por favor te ruego que me lo cuentes...

- No creo que sea bueno…

- Te lo suplico he estado pensando en que pasaría si llegara a conocer a la persona portadora.
- mmm…. No se… . – Vi su cara de cordero degollado y no pude resistirlo.-Esta bien, supongo que te lo debo por haberme abierto las puertas de la casa.

Todo comenzó cuando yo y mi familia nos mudamos desde Tokio, Japón a Francia por motivos de trabajo de mis padres. Era pequeña, aun que había nacido en Japón y mis padres hacían lo máximo posible por mantener las costumbres de allí, siempre me sentía mitad y mitad… Empecé a estudiar en kadic, una academia que está cerca de aquí…
- Es a la misma que voy yo.- añadió.
-Genial.
Al principio me sentía sola en esta ciudad, las cosas de relacionarse no es que serían muy fáciles para mí, vamos, que estaba sola sin amigos. Pero hubo algo de mi país, que me ayudo en este. Me encantaban y encantan las artes marciales, y Jim el profesor de gimnasia, impartía clases de la misma arte marcial que yo había practicado desde siempre. No dude ni un segundo y me apunte. Realmente allí comenzó todo cuando vi y conocí por primera vez al chico castaño...
- A Ulrich.
- Sii.- dije sorprendida.

Éramos a los únicos que nos gustaba ese arte marcial y los únicos que estábamos apuntados. La primera clase, llegue y tan solo estaba el sentado. Jim nos propuso que realizáramos un combate entre los dos, para ver el nivel que teníamos cada uno. Nos pusimos en pie y empezamos a pelear, él lo hacía bastante bien pero aun así conseguí ganarle. Cosa que para un chico tan orgulloso como él, fue algo... bueno ya me entiendes. No se conformó con la derrota y volvimos a encontrarnos en el gimnasio fuera de las clases de Jim, creamos una revancha y… Desde ese día pasaron cosas que hizo que formáramos el mismo grupo de amigos, a decir verdad si no le hubiera conocido puede que no hubiese tenido amigos tan especiales como lo eran ellos. Como Aelita la chica que esta abajo.
- Si también la mencionas, en alguna página.
- Ya, esto es un poco raro para mí...
- Continúa por favor…- volvió a insistir.

Desde que nos hicimos amigos, la cosa fue a más y empecé a sentir algo más fuerte por él, realmente creo que lo supe desde que le vi por primera vez. Esa mirada que tenía, la forma en que trataba a sus amigos… y sus rasgos lo hacían el chico más deseado de la academia... A mí eso nunca me importo. Todo el mundo sabía de nuestros sentimientos, aunque siempre decíamos que tan solo éramos amigos... Y las cuando parecía que íbamos a dar el paso aparecían nuevas trabas como William. Un chico al que habían expulsado de su anterior escuela por poner cartas de amor en el coche del director... Y me confundí por algún momento, creía que ese chico también llego a gustarme. La cosa no era tan sencilla, por parte de Ulrich estaba Sissi, que daba lo que fuera por tenerle a Ulrich, era la chica más obsesiva por él y para colmo la hija del director.
El tiempo fue pasando y pasando y los celos se hacían patentes en cada uno de nosotros. Eso lo empeoraba todo...
Pero un día por fin, decidimos dar ese gran paso y dimos rienda suelta a lo que sentíamos y conteníamos desde hacía mucho tiempo. Recuerdo ese día… Fue aquí, cerca de esta casa emn la esquina de la calle, donde rompimos esas cuerdas y nos... Bueno ya sabes...
- Os besasteis…¡Qué bonito!... ¿Es el de esta foto?., es muy guapo- pregunto enseñándome la foto.
- Si, es él. - dije sonriendo mientas miraba esa sexy foto, que el sol le daba en los ojos.
- Y sigue… ¿ahora qué pasa con vosotros?, ¿estáis artos de amor?, ¿Os habéis casado?.- pregunto emocionada.

Yo me fui a Japón y él se quedó aquí... Las cosas se fueron enfriando y no tuvimos contacto. Yo conocí a un chico y sentí… pues, bueno ahora mismo en mi novio y él, pues... vive su vida.
- No puedo creer que esa historia de amor quedara así, y más con los sentimientos con los que esta contado en el diario...
- Las cosas a veces no salen como uno quiere...
-¿ Y le has vuelto a ver?
- Si... de hecho hemos coincidido casualmente en un trabajo y estamos haciéndolo juntos.
- Es el destino... es tan bonito.- dijo levantándose y dando una vuelta, mientras en sus ojos se volvían a iluminar.
- No lo creo... , yo ahora, no soy la misma y ...Bueno se hace algo tarde… me gustaría seguir charlando mas pero creo que ya es hora de irse, gracias por todo.
- Toma esto te pertenece.- dijo devolviéndome el diario,
- Gracias.- dije mientras agarraba mi diario y lo guardaba en mi bolso.

Por cierto me llamo Elodie.

Gracias Elodie.

Bajamos abajo, y Aelita ya estaba de pie. Nos despedimos de la chica y su madre y salimos de ahí complacidas de haber estado de nuevo dentro de mi anterior hogar.

- Yumi ¿que hacías ahí arriba? ¿Qué es lo que quería esa chica?.
- Elodie, se llama Elodie. Te parecerá gracioso, pero me ha dado esto.- dije enseñando el diario.
- Que detalle, no sabía que lo hubieses perdido. ¿Lo ha leído verdad?. ¿Nada de lyoko no? Sí que ha sido buena idea llamar a la puerta.
- Sí, he de reconocer que estabas en lo cierto. Claro que no escribía nada sobre eso, pero Gracias Aelita.
-¿Te apetece que comamos en el restaurante de la esquina que tanto nos gustaba?.
- Me parece perfecto.

Seguimos caminando y esta vez con rumbo fijo hacia el restaurante. Entramos y el dueño al cual reconocí con unos años más, saludo entusiasta a Aelita.
- Una mesa para mi chica favorita... .- grito al camarero
- ¿Acaso no me reconoces?.- me adelante.
- por tus rasgos diría que... pero no puede ser ... ¿Yumi?
- Sí..- afirme.
- Dichosos los ojos ¡Que alegría volver a verte!... .- exclamo mientras me abrazaba.
- Yo también me alegro de verte. – dije devolviéndole el abrazo.
- Una mesa junto a la ventana para mis dos chicas. Pasad. -dijo haciendo gestos.

Nos sentamos y Jean Paul nos sacó comida, tenía una gran sonrisa dibujada en la cara. Empezamos a comer de todo lo que nos iba sacando mientras mantenía una conversación con Aelita rememorándolo todo. Me sentía a gusto de volver a estar aquí con ella.
- Yumi, sabes que podías confiar en mí, por favor necesito saber que paso para avanzar en nuestra amistad.
- Lo sé, y pensaba contártelo.
- Te lo agradezco...
- Recibí una carta de alguien anónimo diciendo que...
- ¡Chicas! fuimos cortadas por Jean Paul.
- Mirad quien ha venido a comer…

Miramos las dos hacia la barra y ahí estaba Ulrich... Ulrich acompañado de una chica morena que estaba apoyada en su brazo, de manera muy apegada.
- Ulrich.- grito Aelita.

Vi como miraba incrédulo y se acercaba hacia nosotras.
- ¿Que hacéis aquí?
- Supongo que lo mismo que tu... comer. – dijo la pelirrosa obvia.
- Pensaba que estaríais en la casa…

Tranquilo, nosotras no nos hemos ido de extranjis…

No te preocupes princesa, pienso volver.- dijo mirándome a mi esta vez. A que venía esa cara…
- Mas te vale… Nos a apetecido volver aquí y estar solas, recordando viejos tiempos.
- ya veo... .- dijo mirándonos.
- Ulrich, ¿os pongo dos sillas con ellas?. Pregunto Jean Paul.
- No, mejor en otra mesa aparte. ¡Que aproveche!.- dijo mientras se alejaba con la chica.

Me sentía aliviada de escuchar eso. No quería comer con él y su acompañante… Seguimos a lo nuestro pero ahora ya no me sentía segura de contarle el gran secreto que me perseguía, y menos estando Ulrich tan cerca nuestra. Me desconcentraban las risas escandalosas de aquella chica… Parecía que quería llamar la atención de Ulrich a toda costa… Suerte que la tenía de espaldas.

Metí la mano en mi bolso para mirar el móvil y roce el diario de nuevo, mire hacia Ulrich que estaba de frente y empecé a recordar aquel día en el que los dos nos encontrábamos en lyoko y casi… bueno… Le seguía viendo cambiado pero algo en él me hacía sentir como la misma de siempre… Elodie me hizo recordar con más profundidad las cosas del pasado… Un paso que tanto me marco…

Mientras pensaba en eso, seguía con mi mirada puesta en el… Su mirada se cruzó con la mía y ….

FIN

Aquí otro capítulo, espero que os haya gustado ya que quería hacer el Yumi pov y el flashback más o menos… Gracias, estoy súper contenta con la gente que me lee. Y me comenta y le da a la estrella, enserio gracias.

COBRALINK"Nolo COBRALINK: Te felicito el mismo día... que ilusioooon. Que bien que te gustase el flashback y la carta, tenia un poco de cosa de que no me hubiese quedado bien. pero tus palabras me alivian. La verdad que tengo mil líos en mi cabecita, pero aun asi intento escribir que eso me relaja. Las faltas ortográficas buff... las odio pero no se por que me salen así, creo que es el corrector de word o tal vez yo jej. Espero que este te guste. un besooo enorme.
holaminombreesdrama: JJAa me gusta que sean largos, siempre que son tuyos me alegro de la largura. jej. Tus locuras me hacen mucha gracia(sera por que en mi cabeza me pasan cosas como las tuyas o parecidas) No quiero que sufras, pero la vida no es bonita, parece que siempre repito lo mismo(no tengo traumas de la vida ni nada jej) pero tu historia también... me encanta pero también sufría muuuuucho, aun asi me encanta. El koala jaja como le llamas, a mi tampoco es que me agrade pero no todos van a ser plato de buen gusto y le a tocado a el. ME alegra que aun y todo te haya gustado el cap. A ver si este te gusta mas y no sufres muchooo. un besooo enorme.