Yumi pov

Las cosas con Makoto se habían ido apaciguando poco a poco. Ya no sentía tanto enfado después de todo… pero ahora estaba más alerta con él.

El fin de semana se había tomado tranquilo sin ningún punto clave que mencionar. Cada uno había pasado el domingo como había querido. Las broncas de Odd con Stephanie era algo que se hacía cada vez más patente en esta casa. Entre el video de aquella pelirroja que pretendía tener relaciones carnales con Odd… y el resto… esto parecía un campo de batalla.

Aun así, por suerte era lunes y eso significaba una cosa, que había bastante trabajo por hacer. Cada uno se fue a su puesto de trabajo. Yo seguía compartiendo el espacio con Ulrich y Makoto. Entre ellos cada vez había una especie de vacío lleno de rabia u odio… Una situación demasiada incomoda.

No hilaban palabra alguna mientras cada uno hacia su trabajo, eficientemente. Solo que a mi este ambiente no me dejaba mantener mi concentración al máximo. Me despistaba pensando en el mal rollo que se estaba creando en la casa.

Miraba a Makoto re reojo, viendo como movía el ratón del ordenador a gran velocidad sin apartar la mirada de la pantalla. Cambie de posición y mire hacia el otro lado, observando a un Ulrich con una calculadora, haciendo cuentas sin parar y anotando datos en unos papeles que tenían el logo de la empresa de su padre.

Intente por todos los medios concentrarme en mi tarea correspondiente. Me decía a mí misma que debía hacerlo sin pensar en ninguno de los dos, aunque pareciese fácil, no lo era, ya que me encontraba entre medio de ese mal ambiente, literalmente hablado…

- Yumi ¿estás bien? Tenemos que acabar estos documentos para hoy.- pregunto Makoto sacándome de mis pensamientos.

- Si, lo sé, no logro concentrarme.

- Tomate un descanso.

- No creo que pueda ni deba.

- Venga prepárate un té y vuelves a ello.- sonrió el japonés.

- Está bien.- Acepte finalmente.

Decidí hacer caso a Makoto y salir de ahí para tomarme una infusión. Llevaba más tiempo del que pensaba delante de los documentos. Baje abajo y escuche ruidos fuera de casa. Puse en el fuego la tetera y salí a ver qué era lo que ocurría allí fuera. Al asomarme aprecie que un coche negro aparcaba delante de la puerta.

Uno tacones negros, seguido de unas largas piernas cubiertas por unas medias tupidas, salían del vehículo. Reconocí a la persona que bajaba, al ver más detalladamente su rostro. Se trataba de la amiguita de la otra vez que estaba acompañando a Ulrich. Todavía no sabía su nombre pero estaba segura que ese misterio se desvelaría pronto.

Espere al agua ante la atenta escucha de los pasos de aquella chica, acercándose. Siguió caminando hasta llegar a mi par.

- Buenos días, ¿eres Yumi?.- pregunto mirándome fijamente.

- La misma. ¿Y tú eres?.- dije mirándola también.

- Me llamo Andrea, soy la administradora de la empresa Stern.

- ¿Y a qué se debe tu visita?

- Necesito recoger los documentos realizados hoy para entregarlos personalmente a la empresa.

- Pensaba que nos habían asignado a uno de nosotros para realizar eso.

- Si, bueno, los viernes uno de vosotros que si no me equivoco es Makoto, deberá acudir a las reuniones semanales.

- No estaba al tanto de todo.

- Bueno ya te he puesto yo. ¿Por cierto Ulrich está arriba?.

- Si, está trabajando.

- Entonces le llamare. ¡ULRICH!.- dijo gritando con su femenina voz y algo provocativa.

Porque cuando más incómoda me sentía es cuando más se tardaba en preparar un maldito té. De nuevo escuche pasos y vi el pelo castaño de Ulrich aparecer por la cocina.

- Ulrich, que alegría volver a verte.- le saludo mientras se enganchaba de su cuello.

- Andrea, tu por aquí. ¿A qué se debe la visita?.

- Vengo a recoger los documentos.

- Pero todavía queda tiempo de trabajo y no los tenemos terminados.

- Lo sé, quería pasar un rato contigo.

- Bien, pero tengo mucho trabajo por delante.

- No te preocupes, te ayudare y así tendrás más tiempo libre. Tómame como tu motivación- dijo mientras le guiñaba un ojo.

Agarre la taza y subí arriba sin mirar los arrumacos que se debían estar haciendo. Llegue a nuestro estudio y Makoto me miro con cara de extraño.

- ¿Qué te pasa?, menuda cara traes.-

- Nada, estoy desconcentrada eso es todo.

- ¿Segura? Tal vez yo pueda hacer que te desestreses..- dijo acercándose a mí.

- Para, no es el lugar.- dije mientras Andrea y Ulrich aparecían por la puerta.

- ¿Molestamos pareja?.- pregunto Andrea con cara divertida.

- No.- Negué.

- Está bien. ¿Y dónde me siento yo?.- observo Andrea mirando las sillas.

- Pues cógete una.- contesto Ulrich.

- Da igual, no peso mucho y prefiero sentarme encima de ti. Seguro que no te importa.

Ulrich se había sentado en su silla y la chica en una de sus piernas. Cada vez el ambiente era más raro de lo normal y si antes no me podía concentrar ahora con esta escenita, menos aun.

Pensé en que solo estaba yo en esa habitación y por fin conseguí llevar acabo las cifras estadísticas que me pedían… Paso un rato en el que adelante bastante trabajo… Parecía que me quedaba poco para acabarlo.

Para, aquí no, para por favor. Oía entre susurros siendo la voz de Ulrich la que estaba diciéndolos. Mire por debajo de su mesa, y la chica estaba rozando con una mano casi su entrepierna. Un asco invadió mi cuerpo, me levante y salí de ahí a paso rápido. Nada más bajar abrí la puerta que llevaba al jardín y continúe hasta que note como el aire despejaba mi cara levemente. Continúe hacia delante y me senté en la hierba, con las piernas estiradas. Sabía que los franceses eran de llevar sus amoríos a rienda suelta, pero mi imaginación no llegaba a alcanzar hasta ciertos límites insospechados.

Escuche mi nombre gritado desde lejos, al girarme vi a Aelita saludarme con la mano. Le devolví el gesto imitando el suyo y ella, recorrió el camino hasta sentarse a mi lado.

- ¿Qué haces aquí tan sola?.- pregunto.

- Pensar.

- ¿Y en qué?

- Sinceramente pienso en la actuación tan diferente que tiene la chica esa.

- ¿Qué chica?

- Andrea, la amiga de Stephanie.

- Me había parecido escuchar su voz, pero no estaba segura.

- Pues sí, está aquí, encima de Ulirch.

- Perdona, no entiendo, ¿Cómo encima de Ulrich?.

- Nada déjalo.

- ¿Te molesta su presencia?

- Puede, que un poco. Pero no de la manera que tú piensas.

- ¿Es por Ulrich?

- No es eso, es que me recuerda a Sissi. No me digas por qué.

- Parece que las cosas que creía pasadas vuelven. No ves que parece la misma historia. En vez de William, Makoto y ahora en vez de Sissi, Andrea.

- No Aelita, antes era distinto. William nunca llego a ser mi novio y Makoto si…

- Yo por lo menos veo que es una situación parecida.

- Puede que de fuera se vea equivocadamente, pero de dentro no.

- Yo sé, que cuando te fuiste dejando las cartas Ulrich fue el que peor lo paso, no sé qué paso entre vosotros, pero se le veía vacío por dentro, sin vida. Por ello tomamos una decisión todos juntos.

- ¿Qué decisión?.- pregunte ansiosa.

- Para ahogar nuestro dolor y vacío, tuvimos la idea de quemar las cartas en la hoguera de la ermita, creyendo que así el dolor se quedaría en cenizas al igual que el papel.

- Siempre había pensado que las hubieseis roto nada más leerlas. ¿Os funciono?

- No, pero era una manera de creer que todos volvíamos a estar bien. Ulrich no ha sido el mismo que antes… Sigue siendo él, pero es, como si hubiese perdido esperanzas en el amor.

- Yo tuve la culpa de ello, el día antes de irme…bueno… ya me entiendes… pasó lo que tenía que haber pasado hacía mucho tiempo…

- Me lo imaginaba. Sé que no tengo el derecho a decirte esto, pero no crees que deberías contarle a Ulirch el verdadero motivo de tu ida.

- No, Todavía no y menos cuando su actuación ante mi es pésima.

- ¿A qué te refieres?

- Tuvo una conversación con Makoto, en el que él le dijo que me sedujo para besarme el día de la fiesta. No pasó nada, pero estuvimos a punto de…

- ¿Crees que Ulrich haría eso? ¿Qué le diría a Makoto ese tipo de cosas?.

- No lo sé, pero parece que sí, ¿si no como se podría llegar a enterar?.

- No sé, pero conozco y confió en Ulirch y no es su estilo ir de chivato y de arrogante de esas maneras.

- Y Makoto es mi novio, y no veo por qué me mentiría.

- Puede… Pero yo confió en Ulrich. Piensa desde cuando conoces a Ulrich y que sabes de Makoto, Yumi.

- ¡YUMI!.- grito Makoto mientras se acercaba a paso rápido hacia nosotras.

- Bueno Yumi, ya seguiremos hablando, pero piensa en lo que te he dicho.

Aelita se levantaba mientras se sacudía la parte trasera de los restos de hierba. Makoto estaba aquí posado delante mía, con las rodillas flexionadas apoyándose en mis respectivas para no caerse.

- ¿Estás bien? ¿Por qué te has ido de repente? Te he estado buscando por todas partes.

- Si, hoy no es mi día solo eso.

- Volvamos a dentro, hay que darle el trabajo.

- Está bien.

Nos levantamos y regresamos al estudio. Mi cabeza estaba inmersa en las palabras de Aelita. Si ¿Ulrich no había sido el que le contó a Makoto, como podía haberse enterado de aquello?. Entré ante la atenta mirada de Ulrich, que me miraba con ojos dudosos. Entregue lo que había hecho en una carpeta que junte con el resto.

- Gracias por el trabajo. Yumi puedes quedarte un segundo, necesito hablar un momento contigo a solas..- pidió Andrea, con cara de pocos amigos.

- Asentí con la cabeza mientras ellos salían de ahí dejándonos a solas.

- Bueno Yumi, he visto que no estás muy centrada en el trabajo, y eso es preocupante para el rendimiento del proyecto.

- Es solo que hoy no es mi día.

- Espero que solo se quede en hoy, porque de no ser así… tendré que informar a la empresa, tanto a la tuya como a la mía de que, tu rendimiento no es el esperado.

- Es difícil trabajar aquí, pero no se volverá a repetir.

- Eso espero. Te daré otra oportunidad, aprovéchala. Estas avisada.

Me estaban dando ganas de callarle de la mejor manera posible que conocía, pero no podía actuar bajo mis instintos. ¿Acaso ella le dejaba hacer el trabajo a Ulrich? En mi opinión de esas maneras, no. Me di la vuelta y volví a abrir la boca para decirle lo que pensaba. Sé que antes no me hubiese callado y ya estaba harta de actuar como una estúpida.

- Tampoco creo que el trabajo se haga completamente, si te están distrayendo.- dije sin reparo.

- ¿A que te refieres?

- Pues si sentarse encima de un empleado mientras le tocas… si a eso se le llama productivo… .

- Jajaja, No veo que Ulrich se haya quejado… Además su trabajo está completo. Si te preocupa la motivación de él, no es problema se cómo darle su recompensa… .

- A mi me distrae las negaciones que te hacia Ulrich, como el para…, así que espero que por el trabajo respetes al resto.

Me fui de allí dejándola sola. Si quería rematar mi día lo estaba consiguiendo…

Ulrich pov.

La visita repentina de Andrea en cierto modo, me estaba distrayendo…Quería aclarar las cosas con Yumi, pero no sabía cómo hacerlo. Si volviese a saber, que les había vuelto a escuchar la conversación que había tenido con Makoto acusándome falsamente de que yo había sido él que había contado el casi beso que íbamos a tener aquel día… sabía que en vez de un cabreo y una torta recibiría algo más que eso y peor, pero no quería estar mal con ella.

Debía de pensar en una manera de poder decírselo. Si había algo que no soportaba, era la idea de que alguien fuese diciendo algo de lo que odiaba profundamente, atribuirse el mérito de estar con alguna mujer o de intentar algo fanfarroneando sobre eso.

Mientras me sentaba en el sofá, estuve pensando en cómo podía hacerlo… ¿Por qué no ir directamente a Makoto y sacárselo para que él hablase mientras le grababa? Tendría la confesión de él, y podría enseñársela a Yumi. Quizás de esa forma me podría creer…

Aelita se sentó en el sofá a mi lado. Mientras me decía algo en tono muy bajito.

- Ulrich, ten cuidado… Makoto no me gusta nada como actúa ante ti.

- Lo sé, ya me he dado cuenta. ¿Pasa algo más?.

- No puedo decírtelo, tan solo ten cuidado.

- Gracias, lo tendré.

La gente descendía al salón. Yumi volvía al sofá y se dejó desplomar alado mía... Puede que ni se percatara en que, yo estaba a su lado…. Aelita me hizo un gesto para que hablase con ella. Tenía razón podía ser un buen momento para ello.

- Yumi,¿ podemos hablar un segundo?.

- ¿Es importante?

- No… bueno… para mí sí.

- Está bien…- dijo a desgana.

- Pero no aquí, subamos a las habitaciones.

- Vale.

Subimos los dos aprovechando que los demás estaban ocupados. Abrí mi puerta y le deje pasar a ella primero, saque la cabeza y mire si alguien nos había seguido o simplemente moraba alguno por este piso. Al ver que no había moros en la costa cerré la puerta y me senté en el borde de la cama junto a ella.

- ¿Y bien? ¿Que era eso que tenias que decirme?.- pregunto cruzando los brazos.

- Lo que quería decirte es que… bueno… quería disculparme por haberte pedido explicaciones de lo que haces o dejas de hacer con tu novio.- Sí, novio fue la palabra que utilice.

- Pues, si por que no es asunto tuyo ni de nadie.

- Lo sé, pero no sé qué me pasó. No actué de acuerdo a mí. Pensé que hubiese pasado algo si…

- Ulrich yo que tu olvidaría tal cosa. Los dos habíamos bebido y una cosa por poco lleva a la otra, pero nada más.

- Ya… Pero no sé, si te soy sincero me confundió un poco, pero me alegro que los dos lo tengamos tan claro.

- Además, yo estoy con Makoto y tú con Andrea…

- Bueno no…

- No tienes por qué justificarte delante de mí.

- Vale. Pero, ¿Entonces aceptas mis disculpas?

- Supongo…

- ¿No sabes si perdonarme? No creo que sea algo tan grave.

- No…bueno sobre eso te perdono… .- sabía que a lo que se refería si perdonarme o no era lo que pensaba ella que le había dicho a Makoto… y negárselo ahora sería raro… .

- ¿Hay algo más?.- pregunte intentando que ella lo contara primero.

- Puede… pero no es el momento.

- Yumi, ahora es el momento, si tienes algo que recriminar, dímelo.

- No… da lo mismo.

- Como quieras, pero que sepas que podemos hablar, estoy abierto a todo.

Nos quedamos en silencio unos minutos, mientras yo le observaba y ella miraba hacia delante, con los ojos vacíos. Sin darme cuenta, mi mano estaba encima de la suya. No sé cómo pude dudar en que la mano que toque mediante las palomitas, no era la suya si no la de Makoto… su tacto era más suave y delicado…

Retire la mano al raciocinio y ella aparto su mano delicadamente, dejándola arrastrar por la colcha de mi cama. Escuche que su respiración se aceleraba, y sus ojos se llenaban de lágrimas.

- ¿Yumi que pasa?.-pregunte preocupado.

No obtuve ninguna respuesta ya que ella llevo sus manos a su cara, tapándose el rostro triste que ahora mantenía sin yo saber el motivo. No podía verle llorar, me sentía culpable de que ella estuviera en ese estado. Decidí poco a poco acercarme a ella… levante mis brazos y la rodee con ellos, atrayéndola poco a poco a mi hombro. Esperaba que ella me empujara, me pegara o incluso me gritara… pero no fue así, se apoyó en mi hombro y empezó a llorar con más ganas. Todo va a ir bien, era lo único que me salía decirle en esos momentos, ya que el motivo me abandonaba en la ignorancia por completo….

FIN

Bueno, sé que este no es gracioso, pero quiero ir alternando los géneros… espero que aun así os siga gustando… Ya que estoy de vacaciones espero subir otro esta semana antes del domingo pero no estoy totalmente segura, quizás no me dé tiempo, espero que si… . Gracias un beso.

Reviews

holaminombreesdrama: JAja me alegra que te hubiese hecho tanta gracia… me pareció un buen toque de humor para ese cap… para que no todo sea drama o trabajo o de las demás cosas, aun que me dio penica Ulrich el tener que tocarle a Makoto… Bueno ya se desinfectaría la mano después. Yo creo que es la presa… pero ya se sabrá amiga mía. Tal vez si que sea el mejor remedio para Yumi estar pegada a la tv. La verdad que ya me da miedo leer en tu siguiente review, algún spoiler de mi siguiente cap… soy una victima de tus poderes mentales… Algún día los controlare yo juajua. Otro abrazo de un Koala adorable con cara de Japonés. ;) Un besooo.

Nolo COBRALINK: Me agrada que te hiciera gracia el cap, a habido a gente que le a echo mas lo de Ulrich y a otros lo de Odd, para gustos jeje. Tenia miedo por que el humor es tan personal, que pensaba que igual alguno se quedaría como… pues vale…. Jeje, chorradas mías. Espero que te guste, y espero haberte aclarado lo de erasmus. Un beso