Ulrich pov.

Seguía inmerso en la misma postura. Mantenía a Yumi entre mis brazos, intentando que ella se calmara, pero no conseguía hacerlo. Tal vez no era yo el más indicado para consolarla, pero quería intentarlo. Al menos esperaba que no se hubiese puesto así por mi conversación con ella. Me separe levemente y rompí mi amarre, quería asegurarme que se había ido calmando un poco.

- Yumi, ¿Qué es lo que te está pasando?

- Nada, estoy agotada y harta de esto.

- ¿A qué te refieres?

- A todo…

- Piensa que pronto volverás a Japón.

- Ya… pero.- dijo mirando mi camisa y cambiando de tema.- Te he manchado de maquillaje, me he convertido en un desastre, lo siento.

Agarre la camiseta y la estire hasta que mi una leve marca de agua y negro. Que supuse que era maquillaje.

- No te preocupes, a la lavadora y listo. Ahora enserio ¿Hay algo que te pueda hacer sentir bien?.

- Distraerme… pero realmente no es nada, tan solo estoy estresada. Aun así gracias.

- No me las des... – dije sonriendo a medio lado. -Ven aquí tonta. – dije mientras extendía mis brazos para abrazarla de nuevo, pero esta vez cuando lo hacía le oí esa pequeña risa en forma de susurro.

Parecía que ese abrazo mutuo sellaba una tregua entre nosotros dos, y lo que más me podía aliviar era, que tal vez no le creyera del todo a Makoto, sobre lo que soltaba de mi por su bocaza. Notaba el leve peso de su cara en mi hombro… su pelo azabache tenía un aroma dulce y agradable...Ese olor me hacía sentir seguro y relajado, como si de pronto estaría viajando por un camino de cerezos florecidos…

- ¡ULRICH! pero… ¿de qué va esto?.- grito una notable Andrea cabreada.

- Yo… - dijo Yumi saliendo de ahí.

- ¿Ulrich que narices está pasando?.- pregunto una Andrea chirriante.

- No está pasando nada, es mi amiga. Además desde cuando tengo que darte explicaciones….- dije mientras me levantaba para irme.

- ¡UlRICH!.- grito Andrea.

- Baje al salón con rapidez donde estaba Odd sentado en el sofá, con cara pensativa. Opte por sentarme a su lado.

- Odd, ¿Qué haces?

- Pensar, Ulrich. La vida es tan corta para desperdiciarla…

- A qué viene eso ahora…

- Stephanie sigue enfadada, por lo del video… No entiendo… si es mi pasado…

- Solo te puedo decir que no merece la pena que le ruegues, ella no es ningún ángel.

- ¿Por qué dices eso?

- Por qué no merece la pena que estés mal por nadie.

- A eso es a lo que voy… Voy a pasar de ella, hasta que mis necesidades me lo impidan.

- Joder Odd.- dije moviendo la cabeza.

- ¿Y tú con Andrea qué?

-Nada…

- ¿Cómo que nada?

- No me interesa… y además no me apetece.

- Para poner en práctica lo aprendido en mis unidades didácticas, te sirve.

- Muy gracioso Odd, pero créeme que nunca hare un video de ese estilo.

- Pues tú, te lo pierdes… Así nunca llegaras al limbo total…

- Por cierto hablando de relaciones, pronto es el aniversario de Aelita y Jeremi, podríamos hacerles una cena romántica.

- Podríamos hacerla mañana, total no hay nada mejor que hacer, y no sabemos exactamente cuándo es.

- Por mi estupendo. ¿Pero como lo montamos?

- Joder Ulrich, yo una vez me trague en el cine cuando íbamos a Kadic pétalos de deseo y ahí salía. Preparamos una mesa redonda adornada con velas y muchas velas cerca del lago, una buena cena y algo de bebida. ¡Ah! y se me olvidaba, algo de música siempre anima.

- Genial. Espero que todo salga bien.

- Pero para los dos solos es demasiado. ¿No crees?

- Pues si… Por qué no le pedimos ayuda a Stephanie y a Yumi.

- ¿Has dicho Stephanie? ¿Y he oído bien el nombre de Yumi?

-Si Odd. Les pedimos que nos ayuden a comprar y a entretenerles. No creo que sea tan complicado.

- Está bien, pero hagámoslo así, Tú se lo pides a Stephanie y yo a Yumi. Creo que así tenemos más oportunidades de que acepten.- propuso Odd.

- Buena idea. ¿Y con Makoto que hacemos?, no creo que le haga gracia la idea de que Yumi se aleje con nosotros dos. Además podríamos aprovechar hoy, aún es pronto para salir a comprar.

-Solo se me ocurre una cosa Ulrich. .- dijo mientras me contaba el plan al oído.

- No…

-Sí. Es una buena manera. Así que manos a la obra.- dijo poniéndose rumbo a ello.

Cuando Odd se ponía serio en algo, parecía sacar las mejores cartas de la baraja para tantear las situaciones más difíciles. Yo no tenía esa sangre fría para esas cosas, pero por la pareja Einstein merecía la pena.

Busque a Andrea por la casa. No me costó mucho ya que escuche su voz y seguí el sonido hasta dar con ella.

- Vigila a tu novia, parece que está demasiado cariñosa con Ulrich.

- Sí es así, la culpa es de Ulrich….

- Que pasa aquí.- dije entrando.

- Ten cuidado con lo que haces Ulrich. No sabes de que soy capaz.- me amenazo Makoto.

- ¿Enserio? Me arriesgare a que me lo demuestres. Y ahora fuera de mi habitación quiero estar a solas con ella. – conteste despachándolo.

- No te atrevas a…

- ¿A qué?.-le respondí desafiante.

- Bueno Makoto fuera.- despidió Andrea enganchándose de nuevo a mi brazo.

- Esto no acaba aquí.

- Ten por seguro que no…- asegure, mientras el salía de mi dormitorio.

Me puse enfrente de Andrea, tenía que hacerlo me gustara o no, además no había otra manera y necesitábamos su ayuda.

- Andrea siento haberme ido de ahí así antes… Es que, estaba un poco agobiado.- dije mientras rascaba mi cabeza.

- Ulrich… tu estas disculpándote… me alegra tanto.

- Sí, he sido un mal educado. Tú vienes aquí a estar conmigo y yo pues…

- No veas lo que esperado para escuchar eso. – farfullo mientras se acercaba para besarme.

Mientras ella intentaba besarme tome la delantera y la abrace.

- Me siento tan mal.- susurre.

- Estas perdonado.

- Gracias.

- ¿Entonces somos algo más, no?

- Bueno… poco a poco.- dije tragando saliva.

- Si, iremos al ritmo que quieras.

- Gracias, es que hace mucho que no…

- Si claro.

- ¿Pero puedo pedirte un favor?.- pregunte aprovechándome del momento.

- Sí claro, por ti cualquier cosa.

- Genial. La cosa es que, queremos preparar una cena sorpresa y necesitamos tu ayuda.

- Sii, me emociona eso.

- Necesito que convenzcas a Stephanie, ya que es amiga tuya para que entretenga a la pareja Einstein. Pero además, te necesito para…. ¿Podrías entretener a Makoto para que Yumi pueda venir a comprar?

- ¿Y por qué no voy yo a comprar? No me gusta que este cerca de ti.

- Bueno… porque… necesito que hagas eso, eres la mejor para eso. Además Yumi era la mejor amiga de Aelita y quiere hacer las paces. Entretenle con algo de trabajo urgente, solo serán un par de horas.

- Está bien… pero a cambio quiero algo.

- Si, lo que sea.

- Esta noche quiero dormir contigo.

- Mmm, es que la cama es algo pequeña…

- O eso o nada.

- Vale, pero solo por hoy.

- Trato hecho.

Salimos de ahí buscando a Odd, la verdad que había resultado fácil hacerlo. Odd tenía razón, Andrea accedería si yo se lo pedía.

Me encontré a Odd por los pasillos y me hizo un gesto levantando el pulgar de su mano derecha. Yo respondí guiñándole un ojo. Detrás de Odd apareció Yumi, una Yumi sonriente, cualquiera diría que hace poco había estado derramando lágrimas.

Esperamos en la sala, disimulando como si cada uno de nosotros estaríamos a lo nuestro. Makoto estaba sentado alado en uno de los sillones individuales. Vi a Andrea caminar sugerente hacia él, y hablarle. Sabía que lo iba a conseguir ya que lo siguiente que observamos fue como Makoto se acercaba a donde estaba Yumi.

- Yumi, Andrea me necesita para hacer un trabajo que acaba de mandar la empresa después de ver los resultados para la reunión del viernes.

- Si, está bien, no te preocupes, pensaba dar una vuelta.

- Vale, luego me gustaría que habláramos.

- Está bien.- contesto Yumi.

- Bueno Ulrich, yo eso… tengo mucho trabajo por delante. Pásalo bien sin mí, aunque será complicado.- dijo dándome un pequeño pero seductor beso en la boca.

- Adiós. Conteste.

Daba por hecho que Andrea se había ocupado de Stephanie, puesto que no había rastro ni de Aelitia, Jeremie ni de ella.

- Es el momento.- dijo Odd.

- ¿Habéis llamado al coche?.- pregunte.

- Si yo, nos espera en la verja.. dijo Yumi.

- Genial, vamos.

Fuimos a paso bastante rápido, por ese camino de cabras hasta llegar al coche negro. Odd dejo pasar primero a Yumi y después a mí. Él se sentó delante junto al conductor.

- ¿Bueno chicos y que habéis pensado?.- pregunto una curiosa Yumi.

- Compramos comida de la buena, champan, velas, algún pétalo.- dijo Odd con cara pervertida.

- Odd.- dijo Yumi ante su cara.- Creo que deberíamos comprar un mantel o algo para poner en la mesa.

- Si está bien. Hay mucho por hacer y poco tiempo. – reclame.

- Bueno somos tres. – dijo Yumi obvia.

- Yo me encargare de la bebida y de la comida..- pidió Odd.- Y vosotros dos os podéis encargar de la decoración y de lo demás. Tenéis el gusto parecido así que coincidiréis en varias cosas, además podéis coger ideas para cuando tengáis una cita vosotros dos.

- ¡Odd!.- dije cabreado, mientras mis mejillas y las de ella se coloreaban de un tono rosado tirando al rojo.

- La reacción sigue siendo la misma.- rio Odd mientras nos observaba divertido a los dos.

Odd fue el primero en bajarse. El coche le paro en un supermercado grande que había en la ciudad, mientras a nosotros nos paró más adelante en la plaza que había en el centro de la ciudad.

- ¿Bueno por dónde empezamos?.- pregunte ansioso.

- Por ejemplo por el mantel.

- Vale.

Caminamos en silencio hasta llegara una tienda pequeña, parecía que tenía artículos de decoración de hogar. Una señora algo mayor pero muy amable se nos acercó, ofreciéndonos su ayuda.

- Buenas tardes. Buscábamos un mantel bonito como para una cita.- dijo Yumi sin pensar en la contestación que tendría la mujer.

- Habéis venido al lugar indicado, seguidme.- dijo mientras caminamos detrás de ella.- Nunca había visto que las dos personas de la cita vendrían juntos a comprarla, pero me parece una idea preciosa.

- No, no… se equivoca no somos pareja, solo amigos. Queremos hacer una cita a otras personas.- contesto Yumi con rapidez.

- Perdonad. Pensaba que sí.

- No se preocupe.- contesto Yumi mientras pensaba inmerso en las palabras de la tendera.

- Este me parece bonito y sencillo.

- Si a mí me gusta. ¿Ulrich que te parece?. ¿Ulrich?.- dijo zarandeando mi brazo levemente.

- Si… dime.

- Este, que que te parece.- dijo señalando un mantel de color crema con algún dibujo rojo.

- Me parece bonito, cojámoslo.

- ¿Entonces los dos de acuerdo?

- Si nos llevamos ese.

- ¿Queréis las servilletas a juego?

- Si, por que no. No seamos cutres.

- Bien dicho.- me contesto.

Nos puso todo en una bolsa y nos dio el precio de la compra, mientras lo veía metí mis manos en los bolsillos de mi vaquero pero no la palpaba, probé con los de atrás pero nada, no estaba.

- Oye Yumi, lo siento, esto me da algo de vergüenza…, pero no tengo la cartera, creo que me la he dejado en casa.

- ¿Enserio? No te preocupes, lo pago yo.

- Gracias.- dije en tono bajo.

- Nos despedimos saliendo de ahí, me daba vergüenza que fuera tan despistado para algunas cosas, pero parecía no tener remedio.

- Veo, que en algo no has cambiado.

- Jaja, ya ves. Tengo que mejorar eso.- masculle avergonzado.

- Bueno… al final te acostumbras...

- ¿Qué quieres decir con eso?

- Mmm nada, un cumpleaños…

- Oye…

- Mira, allí venden copas y velas seguro.- dijo cortándome.

- Pues vamos.

Entramos de nuevo en una de esas tiendas de hogar que se hacían llamar, no entendía por que no vendían en una todo lo necesario…

Fuimos directos y entramos. Había de todo tipo de vajilla y velas, muchas velas de varias formas y colores. Realmente no tenía ni idea de cuales coger, no era muy bueno en esto de crear cenas románticas, la poca experiencia se hacía notable.

- Buenas tardes.- dijo saliendo un chico joven del mostrador.

- Buenas. Miraremos un poco a ver si encontramos algo. Gracias.- conteste anticipándome a Yumi.

- Está bien. Si tienes alguna duda señorita estoy a tu servicio.- dijo mirando a Yumi de arriba abajo.

- Gracias.- contesto ella sonriendo. -Bueno Ulrich, vamos a por las copas.

- Cogemos esas alargadas para champan y listo.

- Si, Ulrich pero cuales.

- ¿Las más baratas?.- sonaba cutre pero no tenía ni idea de cuál escoger.

- Ya me encargo yo. Mejor vete a por velas.

- ¿Y de cuáles?

- ¿Granates o rojas largas?

- Lo que tú me digas Yumi, tu eres la experta.

Fui al pasillo de las velas y mientras iba, vi que había bolsas de pétalos. Eso sí que sabía elegir, ya que solo había blancas y rojas. Fue chico listo y cogí una bolsa de cada. Llegue a las temidas velas. Vi de esas largas que Yumi me había mencionado y agarre dos con sus cacharros esos para que se sujetaran. Pensé en lo que había hablado con Odd y opte por coger tres paquetes de esas velas pequeñas para adornar. Las agarre y me dirigí a donde estaba Yumi. No estaba sola, estaba con el dependiente. Él se encontraba apoyado en la estantería mientras flirteaba con ella. Me acerque un poco celoso he de admitir…

- Yumi,¿te gustan estas verdad?.- pregunte enseñándole mi hazaña.

- Si, muy bien Ulrich.

- Perdona guapa, pero tengo más copas si quieres verlas. – le comento el chico.

- No necesitamos tu ayuda gracias. Sabemos que es lo que queremos. ¿Verdad Yumi?

- Si… bueno.

- Entre los dos sabemos que coger, tenemos los mismo gustos. Así que mejor cóbranos y nos piramos.- mantuve mi argumento.

- Vale, vale.

Sin acordarme volví a meter mi mano en los bolsillos. Joder, si no tenía la maldita cartera. Tosí levemente para que ella pagara, parecía un moroso. Aunque fuera a medias, no quería parecer poco caballeroso.

- Nena, te hare un descuento por ser tu.- comento el chico arrogante.

- Mmm gracias, supongo.- dijo echándole una mirada fulminante.

- Yumi, pago lo que correspondía y cuando el tendero le fue a devolver el dinero agarro su mano y le dijo…

- Yo nunca te haría pagar. Se tratar a una belleza como tú.

- Dedícate a tu trabajo. No buscamos babosos como tu.- dije agarrándole de la mano y saliendo más deprisa de la tienda.

- Ulrich, para. ¿Estas celoso?.- dijo Yumi enarcando una ceja.

- Que dices… para nada…. No es eso.

- ¿Entonces que es?.

- Pues… me pongo en el lugar de Makoto y no me gustaría que tratase nadie así a mi novia.

- Claro… pero se valerme por mi misma, no necesito que nadie me defienda.

- Lo sé, pero me ha salido solo, lo siento.

- No importa.

Mi teléfono cortó la conversación que estaba teniendo, y en parte lo estaba agradeciendo. Odd, si ya tenemos todo. Llamamos nosotros al coche y vamos al sitio donde te hemos dejado. Colgué mirándole a ella.

- Era Odd, ha terminado las compras.

- Pues hora de volver.

- Si, …

Nos pusimos rumbo al coche… Tenía una rara sensación dentro de mí… Algo estaba cambiando….

FIN

Bueno espero que os guste este también, y que la historia en si nos os decpecione. Un beso y gracias. Feliz navidad atrasadas.

Reviews

Nolo COBRALINK: JAja me alegra que ese también te gustara aun que este espero que también. Si mi amiga Andrea esta al tanto y le gusta aun que le ponga pues eso…. Jaja. Me parecio un momento ulumi bonito aun que no fuera mucho pero poco a poco ira evolucionando. Seguire escribiendo aun que sea cada domingo habrá cap si mi imaginación no me abandona. Un beso gracias.

holaminombreesdrama: Me alegra que te de felicidad mis actualizaciones espero que esta también. Espero que ya te hallas curado de tu malestar de tripa. Yumi ya se ira pasando de un bando a otro dale tiempo a la pobre. El momento sigue espero que no te decepcione, quiero ir calentando el horno antes de meter el pastel completo jaja. Ya tienes a Odd, en escena mas light pero aquí la odies se que al final la adoraras, confió en ello. Makoto si no esta en acecho ya hay alguien que se lo cuenta. Jaja pues abrazo de oso con cara de Ulrich. Un beso y gracias