Mica: ¡Hola a todos! He vuelto con otro capítulo, el cual espero que les guste. También quería decir gracias a quienes respondieron a mi pregunta y a los que comentario. Ahora sí, ¡disfruten el segundo capítulo! ^_^
Nota de Mica: Recuerden que F.N.A.F no me pertenece y perdónenme por los errores (y/u horrores) ortográficos XD
Liz corría por los pasillos del lugar, con la respiración agitada y el corazón latiéndole a mil por hora. En todo el camino, maldecía el haber perdido su linterna en el intento de escapar de lo que sea que le presagia. En un descuido, Liz tropezó y cayó al piso.
-Demonios…- sin levantarse, se dio vuelta y vio una figura que se acercaba lentamente a ella. Intento levantarse pero termino nuevamente en el piso. Arrastrándose en el piso, empezó a retroceder, al mismo tiempo que no quitaba la mirada de la figura. -¡A-Aléjate de mí!- siguió retrocediendo hasta que su espalda toca algo solido. Con miedo, cerró fuertemente los ojos y se tapo la cara con sus manos, al mismo tiempo que se hacia un ovillo en su lugar. –N-No me hagas daño, por favor- suplico suavemente. Pudo sentir claramente como unos brazos la rodeaban lentamente pero no le hacían daño, simplemente la rodeaban en modo de abrazo.
-Jamás de haría daño pequeña- escucho que le decía un voz en un susurro y con tono de tranquilidad. Sintió como la separaba lentamente y la agarraba de los brazos. Liz, con un poco de miedo, se destapo la cara y abrió lentamente los ojos.
-¡Golden!- con alegría, se lanzo sobre el oso y lo abrazo. Golden se rio levemente, devolviendo el abrazo con tranquilidad. -¡No sabes lo feliz que me hace verte!- se separo del oso y le sonrió enormemente, mostrando su alegría.
-A mí también me hace feliz verte después de tanto tiempo- Golden le acaricio la cabeza con cariño, causando una risa en la chica. –Pero…¿qué haces aquí?- pregunto extrañado.
-A mi papa le ofrecieron esta mañana el trabajo de guardia- respondió encogiéndose de hombros. En eso, una expresión de sorpresa de dejo ver en su rostro. -¡Hay no!…¡Papa!- se golpeo la frente con la palma de una mano. Con rapidez, agarro el woki-toki. –Papa, ¿me escuchas?- hablo preocupada.
-Si Liz, te escucho perfectamente- se escucho la voz de Mike del otro lado del aparato. Liz suspiro de alivio, mientras que Golden se rio levemente. -¿Puedes volver en este mismo momento? Me sentiría más tranquilo si estás aquí- Liz se rio.
-Ya mismo estoy yendo- Liz corto puso el woki-toki en el borde de su pantalón y miro a Golden. Ambos se miraron y se sonrieron, al mismo tiempo que se levantaban de donde estaban y se echaban a correr.
… … … …
-Estoy muerto…estoy muerto…- pensó Mike con miedo y preocupación. En el conducto de ventilación derecho estaba Bon-Bon, mientras que en el lado izquierdo estaba el niño de los globos.
-¡Papa!- escucho de la nada. Con sorpresa vio como Liz iba corriendo hacia él, venia por el pasillo del medio.
-Liz…- Mike suspiro de alivio y, sin importarle nada, se levanto de donde de donde estaba y recibió a su hija en un abrazo. Justo en eso, vio una figura muy grande acercándose rápidamente hacia ellos. Mike abrazo un poco más fuerte a la chica, sin separar la vista de aquella cosa. -¿Pero qué…?- el guardia tenía un expresión de sorpresa total al ver que aquella figura era, nada más ni nada menos, que Golden Freddy. El oso, sin decir palabra alguna, se acerco rápidamente a la mesa del lugar y puso su mano debajo de esta. De la nada, vieron como una puertas cerraban el pasillo del medio, al igual que lo conductos de ventilación.
-Vamos papa, reacciona- se rio Liz, al mismo tiempo que se separaba del guardia y lo miraba con una sonrisa.
-N-No entiendo…- agito levemente la cabeza y miro al oso, apuntando hacia la puerta. -¡Me habían dicho que no había puertas!- Golden se rio levemente y se acerco a Mike.
-Exacto, no las hay- se encogió de hombros. –Estas son de emergencia y las puedes usar una vez a la semana, ya que tardan días en cargar- Mike se le quedo viendo, para después empezar a reír lentamente.
-Amigo…es bueno verte- sin dejar de reír, el guardia abrazo al oso. Golden se rio igual, al mismo tiempo que le devolvía el abrazo y le despeinaba el cabello. Liz se rio ante la escena, para después mirar el reloj de su muleca.
-Las 3 a.m- suspiro y mirar las puertas. –Por lo menor será una primer noche bastante tranquila- se rio levemente.
… … … …
-Papa…- hablo Liz rompiendo el silencio que inundaba aquel vehículo. Habían salido hace apenas unos minutos y, desde entonces, nadie había dicho una palabra.
-¿Qué pasa?- pregunto Mike. Lo único que quería era llegar a casa y visitar la cama, para dormir unas horas antes de ir al trabajo.
-¿Volverás esta noche?- pregunto. Mike, quien se tuvo que detener por un semáforo en rojo, miro sorprendido a Liz. Ella no lo miraba, simplemente miraba sus manos como si fuera lo más interesante del mundo.
-Liz…- suspiro y sonrió, al mismo tiempo que ponía su mano sobre la cabeza de ella. -…claro que voy a volver- Liz lo miro y le sonrió, mientras que Mike se acerco y beso su frente. El mayor se rio, al mismo tiempo que se ponía resto y empezaba a andar nuevamente al ver verde en el semáforo.
-Oye papa…- Mike emitió un leve "¿Qué?". -…¿tú crees que pueda hacer que ellos nos recuerden?- pregunto con curiosidad.
-Claro que puedes, Golden y yo confiamos en ti- respondió con una sonrisa el guardia sin dejar de mirar el camino. Liz sonrió ante la respuesta, feliz de pensar que recuperaría una gran parte de su pequeña familia.
Mica: Espero que lo hayan disfrutado y, ¡dejen comentarios por favor! Recuerden que acepto ideas y personajes, al igual que críticas buenas y/o malas. Sin más que decir, ¡cuídense y adiós!
