Mica: ¡Hola a todos! He vuelto con otro capítulo, el cual espero que les guste. También quiero disculparme por si creen que quedo muy corto. Ahora sí, ¡disfruten el tercer capítulo! ^_^

Nota de Mica: Recuerden que F.N.A.F no me pertenece y perdónenme por los errores (y/u horrores) ortográficos XD


Liz caminaba por los pasillos con la linterna en mano y el woki-toki en el borde de su pantalón. Era la segunda noche de su padre y ella, apenas llegaron a ahí, pidió permiso para irse y empezó a pasear por los pasillos. Hasta ahora no había encontrado ni un rastro de Golden o cualquiera de los "animatronics" y eso le empezaba a extrañar bastante. Siguió caminando, hasta que se detuvo un momento y suspiro.

-¿Dónde podrá estar Golden?- pensó con aburrimiento. Justo en eso, un par de manos salieron de la obscuridad y se dirigieron directamente a la chica: una de las manos le tapo la boca, mientras que la otra le rodeo la cintura y la arrastro hasta dentro de un cuarto. Lo siguiente que sintió fue como su espalda era estampada contra la pared, dejando salir un leve gemido de su boca. -¿Qué ha sido eso?- murmuro frotándose la cabeza con una mano y con los ojos cerrados. Abrió lentamente los ojos, quedando congelada al ver una enorme figura obscura en frente de ella. Con la mano temblorosa, levanto la linterna y la apunto hacia esa cosa, dejando escapar un grito al ver lo que tenía en frente.

… … … …

-Por lo menos hoy están más tranquilos- pensó Mike, dejando escapar un suspiro de alivio. Ilumino el pasillo del medio, encontrándose con Golden caminando hacia él con una leve sonrisa. –Hola Golden- saludo una vez que el oso estuvo a su lado.

-Hola Mike, ¿Cómo te está yendo?- hablo el oso con diversión.

-Bastante bien- se encogió de hombros, para después darle cuerda a la caja musical.

-¿Dónde está Liz?- pregunto Golden extrañado, mirando a su alrededor.

-Se fue a caminar por los pasillos…dijo algo sobre buscarte a ti- respondió Mike. Ante esa respuesta, ambos se miraron entre ellos sorprendidos y para colmo, un grito resonó por el lugar.

-¡Liz!- Mike se estaba por levantar de su lugar pero Golden puso una de sus manos en su hombro y lo sentó nuevamente.

-¿Qué pasa?- pregunto extrañado el guardia.

-Tienes que quedarte aquí, yo iré a buscar a Liz- Mike estaba por hablar pero Golden le gano de antemano. –Tienes que vigilar la caja musical y a los demás, no puedes irte así nomas- Mike frunció el seño de manera infantil y se cruzo de brazos. –Buen chico- palmeo la cabeza del mayor con una sonrisa. –Tranquilo, volveré lo más rápido que pueda- sin decir nada más, se fue y se perdió en la obscuridad.

… … … …

-No grites por favor…no te hare daño- dijo una voz femenina. Liz estaba con la espalda pegada a la pared y una mueca de miedo total en el rostro.

-¿Qui-Quien eres?- pregunto Liz asustada.

-Mi nombre es Mangle- se señalo a sí misma. -¿Y tú? ¿Cómo te llamas?- pregunto curiosa mirando a la chica.

-M-Me llamo E-Elisa…p-pero puedes llamarme L-Liz- respondió ella, mirando fijamente al "animatronic" que tenía en frente. –Se ve…incompleta y maltratada- pensó, al mismo tiempo que un olor muy conocido llegaba a su nariz. –También está muy sucia- pensó sintiendo pena por ella.

-Pues…¡es un placer conocerte Liz!- canturreo aquella zorra incompleta.

-Igualmente Mangle- Liz le sonrió levemente, para después mirar a su alrededor. –Por cierto, ¿dónde estamos?- pregunto curiosa.

-En el cuarto de arreglo- respondió con simpatía, al mismo tiempo que prendía la luz del cuarto. Liz miro su entorno, había varias piezas de "animatronics" pero no había ninguno aparte de Mangle. –Ellos se fueron, no se a donde ni porque- Liz la miro un momento, para después mirar algunas piezas en especial: eran partes de aquella zorra de blanco y rosa.

-Oye Mangle…- la mencionada la miro curiosa. -…¿puedo hacerte unos arreglos?- pregunto Liz mirando a la zorra, quien parpadeo sorprendida con su único ojo y sonrió.

-¡Claro!- respondió con energía, causando que Liz se riera levemente.

… … … …

-¿Liz? ¿Estás aquí?- hablo Golden abriendo la puerta del cuarto de arreglo lentamente. Aquel cuarto era el único que le faltaba por revisar. Al entrar por completo, se extraño al ver la luz prendida y no ver a ninguno de los "animatronics" en esa zona.

-¡Golden!- la chica salió de la nada y corrió hacia él. El oso la miro sorprendido pero antes de poder hablar, la chica lo agarro de la mano y empezó a arrastrarlo. -¡Mira lo que hice y dame tu opinión!-

-Impresionante…- murmuro el oso. En frente de él estaba Mangle pero no como la había visto la última vez…ahora tenía un poco más de forma: tenía algunas partes de su cuerpo, le faltaban las piernas, los brazos y el abdomen, en pocas palabras tenía el pecho, la parte de la cadera, la cola, las manos y los pies.

-No es mucho…- hablo Liz, moviendo las manos con nerviosismo. -…pero era lo mejor que pude hacer con tan solo un par de piezas- se encogió de hombros y sonrió nerviosa.

-¿Estas bromeando?- Mangle se acerco a Liz y le sonrió con energía. -¡Esto es genial!- ella salto de emoción, causando una sonrisa en la chica.

-Liz…- Golden se acerco a la mencionada y miro a la zorra. -…¿qué paso con la otra cabeza y su otro ojo?- pegunto curioso al no ver a ninguna de las dos instalada en la zorra.

-Tuve que sacar la segunda cabeza…- sonrió y se encogió de hombros. -…y el ojo, ella no me dejo instalarlo- se cruzo de brazos y miro a Mangle, quien la miro y se removió en su lugar.

-¿L-Lo vas a instalar ahora?- la zorra sonrió con nerviosismo, mientras que Liz la miro y asintió.

… … … …

-Listo- Liz sonrió triunfante una vez que termino de instalar en ojo en la zorra. -¿Funciona bien?- pregunto alenguándose de Mangle y mirándola con curiosidad. Mangle parpadeo un momento, probando su nuevo ojo.

-¡Funciona!- con una sonrisa en el rostro, Mangle se lanzo a abrazar a la chica. Golden se rio ante la acción y la actitud de la zorra, mientras que Liz quedo rígida ante el abrazo pero termino sonriendo y correspondiendo la acción de la zorra.

-Liz…- ambas se separaron y vieron al oso. -…tenemos que volver con Mike antes de que se desespere-

-Awww- Mangle puso cara de tristeza, al mimo tiempo que bajaba las orejas y los miraba a ambos. -¿Tienen que irse?- Golden y Liz se miraron entre ellos, para después sonreírse mutuamente.

-Puedes venir con nosotros si quieres- comentaron ambos al mismo tiempo. Mangle sonrió lentamente, al mismo tiempo que sus orejas se paraban y su cola se empezaba a agitar con alegría.

-¡Sí!- Golden y Liz se rieron levemente, para después empezar a caminar pero algo agarro el tobillo de Liz, causando que esta callera hacia delante.

-¿Pero qué…?- los tres dirigieron sus vistas hacia el dueño de la mano que rodeaba el tobillo de Liz, encontrándose con algo inesperado. –Bonnie…- era impresionante, ahí estaba Bonnie sentado en el piso, agarrando con su única mano el tobillo de Liz y sin la cara, dejando ver como la luz roja se apagaba lentamente, al mimo tiempo que el agarre sobre la chica se aflojaba y la dejaba libre. Liz, aun sentada en el piso, retrocedió y respiro agitadamente, sin apartar la vista del conejo incompleto.

-Liz, ¿estás bien?- pregunto Golden agachándose al lado de la chica, quien no lo miro pero asintió. –Tranquila…esta desactivado- puso una de sus manos en la espalda de la menor intentando que ella se tranquilice. Liz miro a Mangle, sin dejar de respirar agitadamente.

-D-Dijiste que n-no había n-nadie aquí- la zorra se veía igual confundida que ella.

-Eso dije- miro al conejo. –No había nadie cuando te traje aquí…- se removió nerviosa en su lugar. -…perdón- bajo la cabeza y la orejas.

-E-Esta bien, t-tranquila- Golden la ayudo a levantarse. Un suspiro tembloroso salió de la boca de Liz, para después taparse la boca con una de sus manos y hacer fuerza para no llorar. Golden la miro, pasando uno de sus brazos por sobre los hombros de Liz y atrayéndola hacia sí. Liz, aun con la mano en su boca, miro fijamente a Bonnie. Destapo su boca lentamente, para después cerrar el puño fuertemente. Miro a su alrededor, encontrando arriba de la mesa lo que necesitaba. Sin decir nada, se soltó del agarre del oso y avanzo hasta la mesa, recogiendo una cabeza de animatronic.

-¿Lo vas a reparar Liz?- pregunto Golden, viendo como la chica dejaba la cabeza al lado de Bonnie y lo miraba.

-Por supuesto- le sonrió con diversión. Mangle y Golden se miraron entre ellos, para después suspirar y mirar a la chica.

-¿En qué te ayudamos?- Liz sonrió ante aquello, mientras que Golden y Mangle le devolvieron la sonrisa.

… … … …

-Termine- Liz sonrió, mientras se separaba de Bonnie y contemplaba su trabajo. Bonnie tenía su cara nuevamente, al igual que tenía su brazo instalado.

-Buen trabajo Liz- sonrió Golden, al mismo tiempo que ponía una de sus manos sobre la cabeza de la chica y sonreía.

-Solo espero que sus partes funcionen- suspiro Liz levemente.

-De seguro que si lo harán- le sonrió Mangle, causando que Liz la mirara y le devolviera la sonrisa.

-Espero que tengas razón Mangle- suspiro y sonrió, para después mirar a Golden. –Sera mejor que nos vayamos antes de que despierte-

-En cuanto lleguemos, Mike te va a matar pequeña- Golden se rio por la expresión que puso Liz ante aquella oración. Empezaron a caminar pero se detuvieron de golpe al sentir pasos detrás de ellos. Con lentitud, se dieron vuelta y se encontraron con Bonnie prado, mirándolo

-Ho demonios…- Liz sintió como era empujada hacia un lado: Bonnie se había lanzado hacia ella pero Golden había reaccionado antes y la había empujado. El conejo simplemente recupero el equilibrio y empezó a caminar hacia Liz.

-¡Corre!- Mangle se metió en el camino del conejo, mientras que Liz asintió temblorosamente y corrió hacia la puerta pero Bonnie esquivo a la zorra y logro agarrarla a ella. Bonnie agarro a la chica por debajo de los brazos, levantándola levemente y mirándola a los ojos. La expresión de Liz se relajo al ver que no le hacía daño, sino que simplemente la miraba atento. Liz puso sus manos en los brazos del conejo, esperando la siguiente acción de este. Mientras tanto, Golden y Mangle miraban aquello totalmente rígidos, sin saber que decir o hacer.


Mica: Espero que lo hayan disfrutado y, ¡dejen comentarios por favor! Recuerden que acepto ideas y personajes, al igual que críticas buenas y/o malas. Sin más que decir, ¡cuídense y adiós!