Mica: ¡Hola a todos! He vuelto con otro capítulo, el cual espero que les guste. También quiero disculparme por si creen que quedo muy corto. Ahora sí, ¡disfruten el cuarto capítulo! ^_^

Nota de Mica: Recuerden que F.N.A.F no me pertenece y perdónenme por los errores (y/u horrores) ortográficos XD


Liz y Bonnie se miraban fijamente, ninguno de los cuatro decía algo. Una sonrisa leve empezó a aparecer en el rostro de Liz, mientras que Bonnie se rio y la atrajo hacia sí, abrazándola con cuidado. Mangle y Golden suspiraron de alivio, acercándose rápidamente al conejo y a la chica.

-Me alegro mucho de verte pequeña…- Bonnie la separo de sí y se rio. -…y no has cambiado en nada-

-También me alegra verte- Liz le sonrió y hamaco levemente la piernas, sin poder sentir el piso bajo sus pies. -¿Podrías bajarme? Sigues siendo más alto que yo- Bonnie se rio ante aquello.

-Claro- la bajo lentamente y miro a Golden. –Golden, ¿cómo estas amigo?- se cruzo de brazos y se rio.

-Bastante bien- se encogió de hombros. –Al parecer tu brazo funciona bien- miro el brazo del conejo, mientras que este se lo miraba un momento y sonreía.

-Muy cierto- Bonnie miro a la zorra. –Te vez bien Mangle- ella le sonrió con alegría.

-¡¿Verdad que si?!- dio una pequeña vuelta en su lugar y sonrió. -¡Liz es muy buena con esto!-

-Ahora que recuerdo…- Golden miro a Liz. -…tenemos que volver con Mike, hace rato le dije que estaría de vuelta y seguimos aquí- Liz se rio nerviosa y asintió. -¿Vienen con nosotros?- miro a Golden y a Mangle. Ambos se miraron entre ellos y asintieron con una sonrisa. En eso, Liz se paro en frente de Bonnie y alzo los brazos con una sonrisa.

-No tienes remedio pequeña- se rio Bonnie y alzo a la chica, causando una sonrisa en los demás. Liz rodeo con sus brazos el cuello del conejo, descansando su cabeza y mirando con los ojos entreabiertos como se alejaban. Con lentitud, fue cerrando los ojos hasta quedarse profundamente dormida.

… … … …

-¿Dónde estoy?- pensó Liz extrañada, sentándose lentamente y mirando a su alrededor. Estaba en la mismísima nada, con la obscuridad rodeándola. Se levanto de donde estaba y se cruzo de brazos pero termino abrazarse a sí misma. -¿Ho-ola?- su voz nerviosa causo eco entre aquella obscuridad. Un suspiro tembloroso salió de su boca, al mismo tiempo que se descruzaba de brazos. Empezó a caminar, logrando que sus pasos hicieran eco en el lugar. -¡Gha!- se sobresalto y se detuvo en seco al sentir que una mano chiquita agarraba la suya. Con lentitud, miro a su lado y se encontró con lo que menos esperaba. –¿T-Tu?…-

-¡Hola!- saludo con una enorme sonrisa. A su lado, agarrando su mano y mirándola con simpatía, tenía al pequeño niño de los globos. Liz grito levemente y se hecho para atrás, logrando soltar su mano y terminar de sentón en el piso. -¿Te asuste?- pregunto el niño curioso.

-N-No, c-claro que n-no- Liz sonrió nerviosa. Realmente se había asustado pero no se lo iba a decir a ese niño, ya que no sabía si era amigo o enemigo. –Ya no hay eco, que raro- pensó extrañada.

-Si tú lo dices- se rio el pequeño. Liz se le quedo mirando, al mismo tiempo que se sentaba de manera india. Ambos se quedaron en silencio, el niño con una sonrisa y los ojos cerrados, mientras que Liz lo miraba atenta. –Por cierto…- el niño abrió los ojos y extendió su manita hacia Liz. -…mi nombre es Balloon Boy, ¿y el tuyo?-

-Elisa…pero puedes decirme Liz- con algo de inseguridad, tomo la mano de niño. Justo en eso, se escucho un grito aterrador haciendo eco en la obscuridad. Balloon Boy grito levemente, lanzándose sobre Liz y abrazándola, escondiendo su rostro entre sus ropas. Liz se quedo rígida, respirando agitadamente por el susto y mirando al niño que la abrazaba. Un nuevo grito se escucho, causando que Liz abrazara con fuerza al niño y cerrara fuertemente los ojos.

-N-No me dejes solo…- el niño la miro a los ojos. -…por favor, no me dejes- suplico. Liz lo miro pero no pudo responder, ya que una cosa negra se abalanzo sobre ambos, quienes gritaron y cerraron fuertemente los ojos, abrazándose mutuamente.

… … … …

Lis se sentó de golpe, suspirando de alivio al verse en la pequeña zona de trabajo de su padre. Se froto levemente los ojos, para después estirar los brazos.

-Ese tipo de sueño…- pensó frotándose levemente la cabeza. -…no los tenía desde hacía años- sus pensamientos fueron interrumpidos cuando Mike entro al lugar y le sonrió, arrodillándose a su lado y poniendo una mano en su cabeza.

-Buen día dormilona- beso su frente con cariño. –Es hora de irse- se levanto.

-¿Q-Que paso anoche?- pregunto levantándose lentamente y tapándose la boca para poder bostezar.

-Nada nuevo- se encogió de hombros y empezaron a caminar. –Mangle, Golden y Bonnie llegaron contigo totalmente dormida-

-¿Y cómo te fue en tu segunda noche?- pregunto divertida.

-Digamos que bien- se rio nervioso. –Extrañamente, el único que se mantuvo en su lugar fue Balloon Boy- señalo al mencionado, ya que ellos salían por la puerta principal y estaban pasando a su lado. Liz se detuvo en seco y lo miro fijamente, recordando las palabras del niño. Ella se acerco a él, sonriendo y posando su mano sobre su cabeza.

-No te dejare solo…- susurro suavemente.

-¡Liz, vamos!- se escucho la voz de Mike.

-¡Ya voy!- corrió hacia su padre y lo abrazo con cariño, caminado hasta el auto para irse a casa. Balloon Boy, apenas ellos se fueron y los niños estuvieron atentos a los demás "animatronics", relajo su semblante común y sonrió.

-Muchas gracias Liz…- susurro, para después poner la expresión que siempre tenía y esperar a que pase el día.


Mica: Espero que lo hayan disfrutado y, ¡dejen comentarios por favor! Recuerden que acepto ideas y personajes, al igual que críticas buenas y/o malas. Sin más que decir, ¡cuídense y adiós!