Hola a todos! =) por fin actualizo, me demore un poquito porque quería hacerlo mas lar guito a petición de muchas =), muchas gracias a todos por sus comentarios y por seguir esta historia 3 me motivo mas y mas y espero que les guste este capitulo disfruten!. Como siempre creditos a mi amiga Mafer por sus buenas sugerencias =)
-Negrita: Diálogos
-Cursiva: pensamientos
-Cursiva subrayada: flash back de conversación con Hanako
Capítulo 4: ¿El comienzo del fin?
-sí, trabaja en mi sección y es muy inteligente, ¿no es mejor así Sempai?, poder tener una pareja sin vergüenza y sin ocultarse. Es refrescante.
"Sempai dime algo, esta es mi última carta, mi último aliento, ¡la última oportunidad!"
Sempai no alcanzaba a entender bien lo que Morinaga trataba de decirle. En su mente las palabras marcadas eran "chica", "pareja", "novia". Eso no era posible se decía, "Morinaga es gay"
-Oi! Déjate de bromas idiota, contéstame dónde estabas.
-ya te lo dije Sempai, Salí con una chica, creo que la hare mi novia, como me aconsejaste ¿no?
"seguro está bromeando, muy bien bastardo te seguiré el juego"
-Si es así me alegro por ti, ya era hora que dejaras esas cosas homo
- sí, tenías razón- dijo Morinaga conteniendo el dolor de no obtener la reacción que deseaba.
Morinaga quería que Sempai lo golpeara, le gritara o incluso se indignara, una pizca, solo una pizca de esos celos tan particulares del mayor. Pero ahí estaba, sin ninguna expresión en su rostro. Se estaba deprimiendo hasta que recordó a Hanako.
-"Tienes que ser fuerte Morinaga, seguramente él se va a confundir al principio , incluso no te va a creer y hasta puede que te felicite, pero eso significa que el no cree lo que le estas diciendo pues tu siempre has sido autentico con tu sexualidad. Gomen, te estoy pidiendo que dejes de ser tú, pero creo realmente que esto podría funcionar, más que mal nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde ¿ne?"
-"pero Hanako ¿qué pasa si…el realmente…está contento por mí?, ya sabes, se alegre de que por fin yo no este encima de el todo el tiempo…y si esto ¿lo alivia?
-según lo que me has contado Mori-kun no lo creo, el solo está reprimiendo al máximo sus sentimientos por la situación en que lo pillaste la otra vez, te lo dije, el odio es contra el mismo.
-Ojala tengas razón Hanako, ojala…"
Sempai lo saco de sus pensamientos.
-oi! Vete a la cama, tienes el rostro todo demacrado, ¿Qué clase de chica es que te tuvo hasta esta hora?- lo dijo con cierto enojo
"¿podría ser?" pensó Morinaga y luego tan rápido como el pensamiento llego desecho la idea.
"nah, como siempre todo a mi conveniencia"
-Eso hare Sempai, voy a la cama, que suerte que me toco libre. Ten buen día en la universidad- Sonrió y desapareció.
Un Sempai aturdido y visiblemente irritado se dirigió a la Universidad donde había estudiado y echo su maestría, actualmente estaba trabajando en ella. Le encantaba su vida de investigador, mezclar sustancias, sembrar bacterias, descubrir otros mundos. Hasta hace unos años atrás su familia y su trabajo eran su única pasión. "Hasta que conocí a ese idiota". La vida había dado un giro y su cuerpo también y hoy por hoy había un espacio dentro de el con el nombre de Morinaga. Pero además el cambo venía con una gran aspirina de regalo. "qué manera de irritarme ese baka, ¡nunca tendré paz con el!
Sus ayudantes percibían ya con la experiencia el aura negra que rodeaba a Sempai y se esforzaron en cometer los menos errores posibles y terminar sus responsabilidades rápidamente. Sempai como cada vez que tenía un problema con su kohai no notaba lo que ocurría a su alrededor y estuvo sumido en pensamientos confusos toda la tarde.
"¿a qué se debió ese chiste de la novia?""Tsk! cree que soy un estúpido"- golpeo la mesa sin ser consciente de ello.
"¿quizás es por lo que le dije?...sé que debí ser honesto pero ¿no está llegando muy lejos?"
Sus pensamientos lo siguieron a la hora de comer y como siempre en situaciones así no probó bocado.
"¿acaso es posible esto? ¿dejar de ser gay a tu voluntad?, no lo creo, bueno yo cambie por supuesto pero no fue de un día para otro…incluso hoy es tan difícil"- su cara se sonrojo- "Pero que yo recuerde tampoco ame a ninguna mujer, no tenía interés alguno en payasadas como el amor… ¿acaso yo…?- saco de su mente la idea y paso del sonrojo al miedo.
"quizás deba investigar, debe haber algo escrito o…no lo sé, ¡Maldición! Apenas si me acostumbro a esto y debo lidiar con lo tuyo baka!".
Totalmente cansado llego Sempai al departamento, su estómago le reclamaba de forma ruidosa lo poco que había consumido ese día sin embargo no le importo, solo quería recostarse y dejar de pensar, "si es que eso es posible".
Sintió una risa que venía desde la cocina y avanzo sigilosamente unos pasos. Ahí frente al fogón pudo divisar la espalda de Moringa siendo acariciada por una mujer atractiva y de pelo castaño. Al parecer estaban preparando la cena y se burlaban de alguna broma personal entre ellos.
Sempai había llegado al límite. Sus pensamientos, el poco sueño y la nula comida lo tenían estresado y no necesitaba caras felices en ese momento. Con una irracionalidad que solo la rabia puede darte, saco las llaves de su abrigo y se las lanzo a Morinaga. Este al sentir el golpe se llevó la mano a la cabeza y se giró.
-Sem…Sempai
Sempai abrió su boca para gritarle algo pero entonces su irracionalidad desapareció. Consciente de todo empezó a temblar, apretó los puños y los ojos en su ya característica impotencia y corrió a su habitación.
Morinaga estaba a punto de seguirlo cuando Hanako lo agarró del brazo.
-Mori-kun! Él sabe que lo seguirás, recuerda lo que hemos conversado, tu cambio debe ser total o el resultado será el mismo, además…se alteró bastante, deja que respire.
-pero…
-no lo ahogues Mori, deja que se calme un poco, quizás el ser tan impulsivo es lo que lo agota y lo asusta.
-¡Lo sé, lo sé! Sé que siempre estoy apresurándome, pero es que lo amo…
-Paciencia Mori-kun, esta reacción es buena, ¿ya viste su cara?
-se veía bastante molesto- se tocó el chichón que había dejado el golpe.
Hanako saco hielo del refrigerador y lo coloco en su cabeza, lo sostuvo firme y con la mano libre acaricio el hombro de Morinaga.
-¿Sabes lo que puede venir ahora no?, será tu prueba máxima, pero si tiene resultado serás muy feliz, que el despierte definitivamente y no porque puedes irte es primordial Mori-kun.
-¿Cómo es que sabes tanto? ¿Ya hiciste esto?-pregunto curioso
-Tal vez- contesto una enigmática pelicastaño.
Morinaga la miro curioso y extrañado mientras sentía que palpitaba fuerte la zona del golpe debido al hielo que sostenía Hanako.
-Vamos Mori-kun, es de dominio público que duele más tener a la persona cerca y no poder tenerla a que se vaya. ¿Esos 5 años de amor no correspondido no te ayudaron nada?
-Tienes razón
-Bien, siguiente etapa. Tu puedes Mori-Kun!
Morinaga algo contrariado camino hacia la puerta que hace unos minutos había dado un golpe estridente. Tomo aire, le dio dos suaves toques y prosiguió.
-Sempai…etto, iré a comer afuera con Hanako , creo que necesitas espacio, volveré pronto.
El tirano lo había escuchado fuerte y claro, se encontraba en el mismo lugar donde quedo al cerrar de golpe la puerta, apoyado en ella y luego se deslizo hacia el suelo. Tenía su pecho agarrado por las dos manos y el palpitar de su corazón no daba tregua. Estaba furioso.
"Al parecer es cierto…se veía tan feliz"- pensó con dolor
"quizás deba dar un paso al lado… ¿Por qué reaccione así?, es mi amigo, debo apoyarlo"
Se paró con dificultad y se dirigió a la cama donde se sentó. "Maldición no entiendo nada, necesito despejar la mente"
A lo lejos oyó como la puerta principal se cerraba y golpeo la cama con su puño. Segundos después un celular comenzaba a sonar y no era el de Sempai.
-Oi! Esa niñita te tiene en las nubes, dejaste tu celular- Decía mientras salía de la pieza.
Él sabía perfectamente que Morinaga ya se había ido pero tenía una necesidad imperiosa de gritarle. Cuando llego al objeto ruidoso se irrito aún más al ver el nombre de la pantalla "Isogai"
-Ese maldito chantajista, ¡amigo de ese homobaka de kurokawa!
Era perfecto ahora tendría con quien descargarse. Apretó para contestar y escucho el particular tono de voz.
-¿Morinaga-kun?
-¿Qué quieres?
-ahhh! Souichi-kun! Tanto tiempo, ¿cómo va todo con tu amorcito? ¿Ya se contestan los teléfonos? Estoy envidioso.
-Cállate bastardo! No me trates como si fuera un homo como tu amiguito, además, Morinaga ya tiene otra persona.
-eh?
-¡Y ES UNA MUJER! ¡Ese pervertido de Kurokawa debería seguir su ejemplo y dejar a Tomoe en paz!
Ahí estaba, Sempai lo había botado, necesitaba decirlo, asumirlo.
-eh? Souichi-kun? No es una buena broma, Morinaga está enamorado de ti.
-¡Te digo que está saliendo con una mujer! ¿Qué no me escuchas?-empezó a sollozar- Ese imbécil por fin se ha enderezado y me dejara en paz,¡ estoy feliz Maldita sea!
-Souchi-kun no suenas feliz, algo grave debe haber pasado para que Morinaga esté haciendo todo esto, es extraño.
-¡No le eh echo nada! El simplemente…despertó, se dio cuenta de su…error- se le quebró la voz al final
-Dios mío, ¿porque no salimos a beber? En realidad estoy en Nagoya ahora por eso llamaba a Mori-kun necesitaba hacerle unas consultas técnicas, pero que bueno que me entero de todo esto.
-Que planeas maldito, ¡no volveré a cantar karaoke!
-jajajaj ¿aun recuerdas eso no?, no te preocupes, nada de karaoke, solo dos hombres charlando ¿está bien?
Minutos después Sempai se encontraba buscando las llaves en la cocina, recordando por supuesto el haberlas tirado hacia Morinaga , luego se colocó el abrigo y fue hacia la entrada, "de todos modos no quería quedarme aquí, demasiados recuerdos". Y se fue.
Encontrarse con Isogai no fue tan incómodo como pensó. A pesar que ya había sido hace tiempo en el cumpleaños de Tomoe y a pesar de lo siempre bromista con él, sempai no tenía energías para paliarle nada. Isogai supo que era grave y lo invito a unas copas en un bar bastante conocido y sofisticado. Como siempre y aunque no quisiera aceptarlo, hablar con isogai lo hacía sentirse mucho mejor, el hombre al frente de él tenía una personalidad retorcida pero era honesto y le hacía ver las cosas que el por su poca experiencia no podía ver.
La conversación fue avanzando a una profundidad que ninguno de los dos se conocía y Sempai por no haber comido nada durante el día y todo el alcohol se sentía vulnerable y muy sensible.
-¿Sabes idiota? Nosotros quedamos solos con Tomoe y Kanako, éramos pequeños, papa…Hic! Pasaba via…viajando y tuve que hacerme cargo de todo…Hic! No me arrepiento por su puesto pero no tenía interés de enamorarme y esas cosas, encontré mi profesión y me case con ella ¿sabes? Hic! , ¡Pero este idiota! , este maldito idiota tenía que venir a poner mi mundo de cabeza Hic! Yo estaba tranquilo maldición, yo…no tenía este lio aquí dentro…Hic!
-Souichi-kun creo que ya has bebido bastante, ¿dios así quedaba yo?.
-Ahora ya es tarde hic!...ouch! me siento un poco mal iso…
Cayo con un ruido seco al piso, isogai fue inmediatamente a verlo y se dio cuenta que solo se había dormido, lo recostó en un sillón situado en la entrada para espera de mesas y pago la cuenta. Trato de despertar a sempai pues no tenía idea como llevarlo a su casa. Sempai balbuceaba en su borrachera.
-Morinaga, te amo.- la frase crucial e inconsciente, esperada y añorada, salió con la persona equivocada.
Isogai abrió grande sus ojos "¿dónde estás Mori-kun? Está sufriendo, te necesita"
-Señor quizás debamos servirle alguna bebida caliente-dijo un mesero cercano
-Ai! Gracias.
Morinaga habia llegado hace unos minutos al departamento, había ido de compras con Hanako y habían conversado un poco del trabajo ya que mañana tenían mucho por hacer.
"pensé todo el día en ti a pesar de los esfuerzos por distraerme", Morinaga no escuchaba ningún ruido de la habitación asique creyó que sempai dormía. "Quizás deba hacer lo mismo, aun no recupero todo el sueño de la otra noche". Camino derecho hacia su cuarto no sin pasar por esa habitación que casi todas las noches tenía llave y que resguardaba a su pelo largo, suspiro pensando en lo que debía hacer para poder hacerle ver lo que tenían. "si fueras honesto Sempai, como tu cuerpo"
Se dio cuenta que a pesar que extrañaba sentir el calor de sempai, las ganas no eran tan intensas como antes. "tú me odias, odias lo que soy, ¿cómo te toco así?". Camino a su habitación y se recostó en la cama, la misma que había empezado el caos, se metió en ella sin sacarse su ropa y rogo al cielo que el sueño lo encontrara para no pensar más.
Sempai se las había arreglado para llegar al departamento. Después de esa bebida caliente aún se sentía algo mareado pero ya estaba más consciente. Se había negado a que Isogai lo acompañara a casa, aun le quedaba algo de orgullo. Maldecía por lo bajo mientras buscaba las llaves el no haber comido nada en el día y haberse atrevido a salir a beber. "además no recuerdo nada".
Con dificultad abrió la puerta y por la fatiga y los tragos boto el abrigo y las llaves al suelo, no le importaba nada. El departamento se encontraba oscuro y no se sentía movimiento alguno. Por curiosidad abrió la puerta que no era de su autoría y lo vio. Allí estaba, durmiendo con sus brazos abiertos encima de la almohada, su pecho sudado y su rostro cansado pero apacible.
Algo dentro de él se tejió de forma compleja, sintió un deseo voraz que jamás había sentido. Los celos, la situación del día, la conversación con isogai, todo, todo estaba revuelto en su cabeza y corazón pero su cuerpo solo pedía una cosa.
"estas mintiendo, tienes que estar mintiendo y es por mi culpa, pero tu cuerpo no miente, igual que el mío"- el sonrojo vino sin saber si era por el alcohol o por la afirmación honesta.
Avanzo de forma somnolienta y se sentó en la cama de su pelinegro. No sintió temor solo calor por dentro. Acaricio su pecho y su rostro con sus manos y recordó esa mano femenina en la espalda de Morinaga hace unas horas. "nadie debe tocarte más que yo", agradeció estar medio borracho pues sentía que podía permitirse ser el mismo y luego poner excusas como siempre. Miro detenidamente su rostro, "no, por mis excusas él está ahora así, ya no seguiré con lo mismo"
Se lo prometió a el mismo y no supo cómo de repente estaba en los labios de su ex ayudante dormido.
