Mica: ¡Hola mi gente, estoy de vuelta! Solo espero que les guste y perdonen si quedo algo corto y no se preocupen, intentare terminan esto lo antes posible. Sin más que decirles, ¡disfruten de esto!
P/D: Perdónenme por los errores (y/u horrores) ortográficos XD
Elisa abrió lentamente los ojos, encontrándose en un lugar oscuro y desconocido para ella, sentada en una esquina. Intento moverse pero no lo logro, ya que sus muñecas, tobillos y pecho estaban rodeadas con cuerdas, mientras que un pañuelo tapaba su boca. Se acomodo como pudo y, en cuanto levanto la vista, se encontró con algo inesperado.
-A-Akuma…- pensó con miedo al verla enfrene de ella.
-¿Sorprendida de verme niña?- pregunto con una sonrisa torcida en el rostro, al mismo tiempo que ponía una de sus manos en su cintura. Con la respiración entrecortada, Elisa se empezó a mover desesperadamente para liberarse de las cuerdas pero se detuvo cuando Akuma le agarro del mentón y se acerco un poco. –Sera inútil que lo intentes- le soltó bruscamente, causando que la tela que tenía en su boca se cayese y quedara alrededor del cuello.
-¿Por qué volviste?- pregunto en un susurro la chica, causando que Akuma sonriera levemente.
-Muy fácil- se agacho y volvió a poner la tela sobre la boca de la menor. –Te matare a ti y a ese guardia de cuarta para que no interfieran más- con una sonrisa siniestra, se levanto y se alejo un poco de la menor. –Ho y no te preocupes, dejare que te despidas de tu padre y de tus amigos- se rio y desapareció de la vista de la chica. Lagrimas empezaron a salir de los ojos de Elisa, sintiéndose impotente por no poder hacer nada.
… … … …
-¿A dónde se habrá ido?- pregunto Puppet con extrañeza. Había pasando unos cuantos minutos desde que perdieron de vista a Elisa y habían estado buscándola.
-No lo sé…- se cruzo de brazos Toy Freddy. –…pero tenemos que encontrarla pronto-
-¿Escucharon eso?- hablo el pequeño Balloon Boy, ganándose las miradas de todos.
-¿A qué te…?- estaba por hablar Bonnie pero se quedo callado. Una risa se empezó a escuchar y ellos tenían una idea de quién era la dueña de la risa.
-Suena como si viniera del cuarto de partes- comento Mike.
-Vamos- empezaron a caminar, dirigiéndose directamente a "Parts/Service".
… … … …
Elisa se removió en su lugar, intentando liberarse pero sintiéndose impotente al ver que sus esfuerzos eran en vano. Se detuvo y bajo la cabeza, sintiéndose derrotada pero la levanto de golpe al escuchar un sonido metálico. En frente de ella se encontraba la magdalena con ojos raros que Toy Chica siempre tenía. Liz miro fijamente los ojos de aquella magdalena, sorprendiéndose al ver que parpadeaba. Un grito se sorpresa ahogado salió cuando, de un momento a otro, algo violeta empezó a salir de aquella magdalena.
-Tanto tiempo de no salir- aquella cosa violeta tomo una forma casi humana: tenía el uniforme de guardia y de cabello algo largo, atado en una coleta baja, y extrañamente, sus ojos eran totalmente blancos. El recién llegado miro a Elisa y le sonrío, causándole un escalofrió a la menor. Sin decir nada, desato los brazos y muñecas de la chica, quien no le sacaba la vista de enzima. Mientras que el desconocido desataba sus piernas, Elisa se sacaba la tela que cubría su boca.
-¿Q-Quién e-eres?- pregunto temerosa mientras se levantaba. El hombre de color violeta se rio levemente, causando que ella sudar frio. Elisa tenía miedo, no sabía la razón pero ese tipo le deba un muy mal presentimiento.
-Las personas que me ven me llaman Purple pero mi nombre es Vincent, llámame como quieras- respondió aquel tipo con una sonrisa extraña en el rostro, al mismo tiempo que se encogía de hombros.
-¡No te me acerques!- retrocedió al ver que Purple se le acercaba.
-Tranquila niña- sonrío al ver que la espalda de la menor chocaba contra la pared y quedaba sin salida alguna. –No te hare nada-
-¡A-Aléjate de mí!- levanto la mano para pegarle pero el ser de color violeta le agarro de la muñeca pero la sonrisa de Purple se borro lentamente: Elisa dejo de luchar de un momento a otro, su piel se volvió algo pálida, al mismo tiempo que sus ojos se abrían lo mas que podían y sus pupilas se dilataban. Después de unos segundos, ella parpadeo un momento y, mientras su piel volvía a tomar color, enfoco su vista sobre Purple. –T-Tú…- se soltó bruscamente del agarre pero no aparto su mirada de él. –T-Tú mataste a esos niños…- susurro en estado de shock. Purple se le quedo mirando fijamente, estaba sorprendido por aquello. –Tú los mataste- volvió a repetir como si estuviera en un transe.
-¿Cómo lo sabes?- la pregunta salió sola de la boca de Purple.
-¡¿Por qué los mataste?!- pregunto ella ignorando la pregunta. -¡¿Por qué los mataste?! ¡¿Por qué estás aquí?!- volvió a preguntar pero Purple no daba señales de responder a aquello. Él pudo ver claramente como ella cerraba fuertemente los puños, mientras que su cuerpo temblaba ligeramente. -¡Respóndeme!- levanto la mano para golpearlo pero él la detuvo agarrándola de la muñeca. Levanto la otra mano pero termino con el mismo destino. -¡Respóndeme de una vez!-
-¿Cómo lo sabes?- volvió a peguntar Purple de manera seria pero Elisa simplemente dejo las lagrimas fluyeran. –Dímelo niña, ¿cómo supiste eso?-
-¡Porque soy vidente idiota!- le grito en la cara. Purple la soltó lentamente. –Siempre lo fui pero mis visiones se intensificaron cuando llegue aquí- llevo amabas manos a su pecho, justo a sobre su corazón. –Lastimosamente, tiene sus cosas malas-
-¿A qué te refieres?- pregunto al ver la expresión de tristeza de ella.
-Me duele- ella lo miro a los ojos. –Puedo sentir el dolor y cada uno de los sentimientos negativos de esas visiones-
-Ho vamos…- puso su mano sobre la cabeza de ella con una sonrisa nerviosa. –…no creo que siempre veas algo malo, ¿o sí?-
-La mayoría de las veces…- Elisa se encogió levemente de hombros. -…pero ese no es el punto- agarro la mano que estaba en sobre su cabeza y no la soltó. –Te toca a ti responder, ¿por qué los matates y por qué sigues aquí?-
-Sinceramente, no recuerdo la razón por lo que lo hice o por lo cual me quede aquí- Purple desvió la mirada ante la atenta y curiosa mirada de Elisa. –Lo único que puedo recordar es como asesine a esos niños- por un momento, Liz lo pudo ver con manchas de sangre y una sonrisa sádica en el rostro.
-Entiendo- le soltó la mano y desvío la mirada, sintiéndose nerviosa por aquella imagen. Un suspiro de tristeza salió de su boca.
-¿Qué pasa niña?- pregunto mirándola con atención.
-Es que…- se abrazo a sí misma pero no lo miro a la cara. -…Akuma matara a mi padre y no sé qué hará con mis amigos…- lo miro a los ojos. -…pero no importa lo que pase, yo estoy aquí encerrada y no podre ayudarlos- Purple se le quedo mirando, pensando atentamente en lo que la menor decía.
-Espérame aquí- sin decir más, atravesó la pared que estaba detrás de Liz.
-¿Me…abandono?- se pregunto a sí misma con extrañeza. –Bueno…no me sorprendería de alguien tan rarito como él- suspiro y, cruzándose de brazos, apoyo su espalda contra la pared.
-¿A quién llamas rarito?- Elisa miro a su costado de golpe, encontrándose con Purple cruzado de brazos y con un el seño fruncido de manera divertida.
-A n-nadie- sonrío ella nerviosa. Él rodo los ojos y agarro una de las manos de la chica, empezando a caminar. –He-ey, ¿A dónde me llevas?- pregunto extrañado y con un poco de miedo.
-A detener a Akuma de una vez por todas- respondió Purple sin detenerse. Elisa lo miro sorprendida para después sonreír levemente y seguir con pasos rápidos a Purple.
Mica: Espero que les haya gustado. Recuerden que acepto ideas y personajes, al igual que críticas buenas y/o malas. Los quiero mucho, gracias por sus comentarios, cuídense y ¡adiós! XD
