Hola a todos =) eh vuelto con un cap nuevo rapidito para recompensar la espera del cap anterior! espero les guste como se esta desenvolviendo todo y estoy agradecida por todos los reviews =) Les tengo una sorpresita en este cap ademas. El amor es medio complicado y aveces no podemos verlo aunque lo tengamos al lado, en frente de nuestras narices, los dos luchando por encontrarse solo se pierden. El amor jajaja Disfruten!
Capítulo 7: De vuelta a donde todo comenzó
Sempai espero mientras el tono del teléfono seguía dando su "bip", por fin después de algunos segundos se sintió el sonido característico al contestar del otro lado.
-¿sí?
-¡oi! Bastardo, debes ayudarme
-¡souichi-kun! Que coincidencia, estaba a punto de llamarte para saber cómo seguías de nuestra salida de ayer, fuiste muy malo souichi-kun! Un niño travieso.- Se burló Isogai
-¡deja de hablarme así! estoy bien aunque con algo de jaqueca, no comí nada el día de ayer, fue error mío.
Una pausa del otro lado le indico a Sempai que Isogai se encontraba sorprendido por su auto critica, algo poco usual.
-¿estás ahí?
- ah! Gomen, solo estaba un poco sorprendido…¿supongo que no has llamado para repetir la salida no?
-¡ni muerto!...aunque…si me ayudas con un asunto, podría…considerar…acompañarte de vez en cuando…
-¿eh?! ¿Souichi –kun aun sigues ebrio? ¿Serias mi compañero de salidas? No puedo creerlo, ese favor debe ser tremendo…interesante.
-¡no te pases! , aunque creo que es algo complicado, pero sé que tienes tus contactos, no te costara.
-¿es sobre Mori-kun?- Isogai dudo un momento y se atrevió a preguntar-¿sigue con eso de la novia?
-sí, aunque no le durara mucho…
-¿eh?
-¡nada! …¿vas a ayudarme o no?
- ¡por supuesto! Aun me quedan días en Nagoya y eh estado bastante aburrido, no me perdería por nada del mundo divertirme con el tirano favorito de Mori-kun, aunque espero no crea todavía que estoy interesado en ti, es jodidamente ridículo.
Esta vez la pausa fue de Sempai, una idea descabellada y bastante desesperada empezó a armarse.
"podría usarlo a mi favor"
-¿eh? Souichi –kun?
-creo que serán dos favores…y me costaran caros ¡Maldición!
Minutos después de la conversación que tuvo con Isogai y la explicación de sus favores, colgó.
Se sintió algo extraño por dentro, como si el hacer por fin un movimiento para algo que al principio no aceptaba le estuviera pasando la cuenta físicamente.
Salió de su cuarto silencioso y se preparó para la misión de hoy. Aún era temprano y allá afuera los rayos del sol de la tarde estaban alentándolo a seguir su cometido, si es que aún era posible.
-¿Sempai? ¿Vas a salir?
El tirano no lo escucho salir de su cuarto, estaba concentrado en buscar su abrigo.
-ahh, Morinaga estas aquí… ¿saliste temprano del trabajo? Ya veo- fingió sorpresa
-¡ah sí! Por fin el trabajo está disminuyendo un poco y podemos descansar un poco más
- y… ¿tu novia no vino?- "mantén el tono calmado"
-¿Hanako? Etto…ella también estaba muy cansada, mejor reponer fuerzas para cuando el trabajo vuelva a subir
Morinaga trato de esbozar una sonrisa pero los días anteriores habían sido demasiado raros entre los dos. Las reacciones violentas y sin sentido de Sempai y el cambio tan repentino de ser un ser completamente honesto a actuar lo tenían al borde de lo que era real y no. Su sonrisa no tuvo ganas ni fuerzas para salir.
Sempai por su parte noto en este incomodo silencio su aun carmín mejilla que había sido marcada aquella mañana por su mano. Decidió que era momento de disculparse por ello y por todo, a pesar que sintió que merecía el golpe, necesitaba de alguna forma hacerle saber que no quería, realmente desde el fondo de su corazón, no quería que esto hubiera llegado hasta este punto. Por fin sus labios obedecieron a la mente.
-¡oi! Morinaga…lo siento mucho
Morinaga abrió sus ojos verdes tan grandes que por un momento su brillo característico pudo divisarse y sus mejillas se encontraban sonrojadas y tenían el suave color de la vergüenza y no de la cachetada.
Sempai tuvo una especie de deja vu. Recordó por un momento las duras palabras que le lanzo a Morinaga cuando había salido con Masaki- san a sus espaldas. A pesar que esa vez no se había disculpado apropiadamente por lo confundido que se sentía en ese momento, si había llegado a la conclusión (gracias a Isogai) que no quería tenerlo lejos por ningún motivo. Gracias a ello el altercado había quedado olvidado y Morinaga había puesto exactamente la misma cara que en este momento estaba mostrando gracias a que Sempai había sido sincero y le había dicho sus deseos.
Sin embargo algo le decía a Sempai por dentro que una simple disculpa o alguna frase "amorosa" no servirían esta vez. Las palabras habían sobrepasado todo nivel de dureza y habían dañado a Mori profundamente. No era solo por el daño a Morinaga, Sempai sabía que una disculpa era un insulto, no era suficiente, pero quería darla. Y no se equivocó, no fue suficiente.
Tan rápido como el brillo y ese sonrojo en Morinaga aparecieron, se esfumo. El impostor había vuelto aunque esta vez su mirada fría no era tan profunda.
-¡ah! Sempai no te preocupes, seguro estas muy estresado en el laboratorio, todos tenemos días malos, tu reacción es normal- Dijo sin darle importancia
"sempai, ¿serás sincero?, ¿por una vez me dirás la verdad de tus sentimientos?"
-No digas tonterías baka! No fue normal, te digo que lo siento, no finjas que no fue nada y recibe las disculpas, idiota. Yo…sobre reaccione, ayer y los días anteriores…no debí comportarme así, debo estar contento por tu…relación.
"¿o estos son tus sentimientos?" mientras pensaba esto su cara mostro decepción
"por dios, ya estás haciendo ese maldito rostro que odio, porque haces las cosas complicadas, me estoy disculpando"
Hubo un silencio incómodo y la pregunta principal volvió a los labios del menor.
-¿vas saliendo?
-¡ah! Sí. Debo hacer algunos trámites, no sé a qué hora vuelva
-está bien…mmm que te vaya bien
Morinaga giro en su propio eje y camino a su pieza, cuando estaba a medio abrir su puerta, la puerta principal emitió un sonoro ruido, Sempai se había ido. Tras el solo había dejado preguntas "¿dónde ira a esta hora?"
Se sentó en el borde de su cama y paso lentamente la mano por la tela suave, miro hacia arriba y recordó una vez más como cada vez que sentía que perdía el auto control los consejos de Hanako.
-"Mori-kun, la paciencia es la madre de todas las ciencias, sé que es frustrante y quieres los resultados inmediatamente, pero créeme, amar también es un proceso que requiere un cocimiento lento, más aun si nadie te lo enseña"
- han sido tantos años…un poco mas no me matara ¿o sí?, aunque solo tenga ganas de forzarlo a darme una respuesta, debo dejarlo entenderse solo, por favor sempai , no demores tanto, si es que me amas, no demores tanto.- Se dijo todo esto en voz alta y se estiro en la cama para calmar toda ansiedad.
Sempai llego corriendo al lugar que habían dejado como encuentro, una especie de plaza cerca de una estación. La tarde se estaba poniendo fría y Sempái agradeció traer el abrigo. Vio a lo lejos a Isogai saludando muy sonriente. Corrió hacia él pues las horas que quedaban eran cruciales.
-Souichi-kun!
-¡Hola! ¿Lo conseguiste?
-Veo que vas directo al punto…yo también estoy feliz de verte- se quejó Isogai dramáticamente
- No tengo tiempo para esto, ya se está oscureciendo
-Está bien, no te enojes, eh hablado con la casera, dice que el departamento sigue vacío asique puedes entrar sin problemas.
-¿Qué esperamos?, Vamos
Caminaron unas cuantas cuadras desde la plaza en dirección contraria de la estación, cruzaron un corto puente y llegaron a su destino. Ahí estaba, con el cielo ya rojo atardecer de fondo, se encontraba visualmente más remodelado el antiguo departamento de Morinaga. Las imágenes golpearon su corazón y aceleraron su pulso, se vio a si mismo subir esos peldaños tantas veces para beber con su ayudante, visitarlo cuando estaba enfermo o incluso correr en su busca aquellas dos semanas que desapareció. "Aquí comenzó todo".
Sempai sabía muy bien que había un beso del que no le gustaba recordar que había ocurrido mucho antes de el "incidente" en el departamento y era posible aunque no lo admitía que en ese tiempo ya era capaz de dejar a un lado ciertos prejuicios para que Morinaga no se fuera. Pero Sempai no lo contaba, pues el había pensando en ese tiempo que había sido una sucia broma y estaba dispuesto a seguirle el juego. Sin embargo lo que sucedió en el departamento del pelinegro había significado un antes y un después, la perdida no solo de la virginidad sino de todo control sobre su cuerpo, mente y corazón. Todo se había llenado de Morinaga desde ese momento, aunque tuvo problemas para asimilar esto, sabía que era así. "aquí comenzó todo" se repitió, porque así fue, aquí a pasos del complejo departamental, los limites habían caído entre él y su kohai.
Subió lentamente con estos recuerdos dando vueltas y llego a la puerta que había sido reemplazada y contaba con un buzón mucho más espacioso. Sintió nervios aun sabiendo que dentro solo habría vacío y quizás eso le aterraba. "baka, como si él se hubiera ido, él está ahora en nuestro departamento…nuestro", se sonrojo.
-¿souichi-kun?
- Perdón, ¿tienes la llave?
-La casera me la ha prestado, nos dio solo unos minutos, me ha costado inventarle una excusa así que si pregunta estamos inspeccionando edificios viejos para chequear la seguridad.
-Gracias…- Sempai tomo la llave y la introdujo en la cerradura, cuando giro y sonó el "clic" la voz de Isogai apareció
-¿quieres entrar solo?
-Por favor…
-No seas tan amable tirano, me matas del susto…estaré por aquí cerca, tomate tu tiempo.
Sempai asintió y mientras Isogai bajaba las escaleras él se adentró en el cuarto como un viaje en el tiempo al pasado.
La sala principal estaba muy cambiada, el piso había sido remodelado y las paredes pintadas de un color verde esmeralda que le recordaban a los ojos de Morinaga. Toda la habitación se encontraba vacía y con un poco de polvo. Por alguna razón extraña nadie había querido aun arrendarla a pesar de la remo delación que se había llevado a cabo en ella. "quizás solo está mal la economía" pensó Sempai siempre tan analítico.
Camino por la sala y llego a la habitación de Morinaga "ex habitación" se corrigió, la puerta se encontraba entre abierta y la sorpresa fue mayor cuando se dio cuenta que estaba completamente vacía a excepción de la cama. Su ayudante había llevado todas sus cosas desde una bodega cuando se habían ido a vivir juntos, sin embargo las camas venían incluidas con el departamento asique no tuvo necesidad de trasladarla o comprar una nueva.
"aquí…yo…tantas veces… ¿Cuántas?" se preguntó Sempai mientras avanzaba en dirección de aquella cama. Sintió un nudo en el estómago pues a estas alturas ya estaba demasiado consiente de cada situación que había sucedido en aquel lugar, ya su cabeza no bloqueaba ni filtraba nada, el sabia y lo recordaba perfectamente. Se sentó en ella y sintió la tela bajo sus manos, cerró los ojos y lentamente se incorporó hacia atrás hasta quedar acostado. Abrió los ojos para mirar el techo y como aquella vez mientras esperaba que Morinaga comprara alcohol los recuerdos solo vinieron a él.
"si no me hubiera bebido esa droga ¿habríamos pasado el limite alguna vez?"
"¿te habrías atrevido en algún momento?" "yo era tan descuidado al final frente a ti ¿habrías colapsado?" "¿o quizás te habrías resignado a ser solo mi kohai y luego mi amigo toda la vida?"
Las dudas venían en vano, probablemente nunca tendría su respuesta pues nadie puede volver al pasado y tantear las opciones. Sempai se sintió impotente por no llegar a entender la naturaleza de los sentimientos que tenía por su ayudante. "esto no está ayudando"
Y de repente otro recuerdo se filtró, era de días después de aquel incidente, cuando Morinaga había desaparecido y él se encontraba a metros de esa cama golpeando como loco la puerta. "este sentimiento de pérdida, no lo eh tenido jamas".
Sempai abrió sus ojos muy grandes "yo lo extrañaba, horriblemente lo extrañaba a pesar de lo que…hizo"
"él es importante, llego a ser indispensable para mí, yo dependo de el "
"pero esta dependencia es porque es el único amigo con el que cuento ¿o no?"
"confundir amor con amistad, no puedo hacerlo…yo no soy como Tomoe…"
"aunque Tomoe…dice que es feliz", "amor o amistad, amor y amistad…podría amarte y ser mi mejor amigo ¿no?...no tienen que ir separado"
"Morinaga…" Con todos esos pensamientos confusos y revueltos, lleno de una profunda reflexión el calor comenzó a llegar a su cuerpo.
"me siento raro"…"como si estuviera drogado una vez más"
Comenzó su respiración a agitarse y sus manos bajaron lentamente hasta su parte baja, estaba duro y por primera vez no le molesto, era por los recuerdos de su ayudante, su Morinaga.
A kilómetros de ahí su kohai , el eterno visitante de sus recuerdos estaba recostado tratando de calmar su ansiedad hace ya bastantes horas, pero no podía lograrlo, con sus ojos cerrados trataba de no pensar en nada pero todo lo que tenía en mente era a su Sempai y lo mucho que extrañaba su tacto. "Hace un par de noches el simplemente se lanzó sobre mí, pero…estaba tan borracho, no fue lo mismo", Sin embargo ahora mismo al evocar su imagen ya sentía los efectos. Se llevó sus manos a su parte baja y estaba duro. "Sempai…" repitió en su mente y comenzó a desabrocharse el pantalón, "debo ser rápido, él puede llegar y jamás volverá a hablarme si me ve así, pensara que soy el peor de los pervertidos"
Muy lejos Sempai ya había comenzado a desabrocharse sus pantalones casi al mismo tiempo, "cerré la puerta…nadie me pillara…solo debo…desahogarme para que nadie lo note", se convenció a si mismo con sus excusas. Como veces anteriores sabía muy bien que frotar su miembro no serviría de nada, solo la mano de Morinaga podía liberarlo en ese punto, asique bajo y encontró el lugar donde su ayudante suele lubricarlo y procedió a meter sus dedos de apoco. Primero sintió algo leve pero poco a poco sus gemidos le fueron diciendo que era el punto exacto lo que estaba tocando, con su mano libre rozo sus tetillas y de apoco el éxtasis venia por él.
Ambos, Sempai y kohai se tocaban a una frecuencia parecida, como si en la distancia pudieran hacer el amor de igual forma, con una conexión carnal y espiritual única, Morinaga frotaba su miembro y sempai metía sus dedos de forma cada vez mas rápida.
-Mori…Morinaga
- Sempai…Sempai…te amo
Los dos tuvieron el grito de guerra silencioso cuando todo termina y sus pensamientos entregados al otro. El menor se levantó y se metió al baño para darse una ducha y comer algo. "Sempai, si supieras que aun solo con pensarte puedo sentir tanto amor y placer ¿aun sería un hombre indecente? " pensó mientras se quitaba la ropa y la ponía en la cesta de la ropa sucia.
Sempai por su parte se quedó recostado un poco más recuperando su respiración, era la primera vez que se tocaba de esa forma a voluntad y solo evocando los recuerdos del pasado.
Se levantó poco a poco y rogó por no haber ensuciado mucho, para su sorpresa solo tenía unas cuantas gotas en su vientre, nada que no podía sacar con un pañuelo. Se sintió un poco sucio pero pensó que cuando llegara a casa se daría una merecida ducha. Arreglo sus pantalones y camisa y cerro su abrigo que no supo cuando abrió y se desnudó tanto y se puso de pie.
Al llegar al umbral de la pieza del cuarto echo una última mirada hacia aquella habitación donde tantas veces el placer que había sentido recién se lo había dado su pelinegro.
"quizás la verdadera droga no era esa botella…quizás la verdadera droga era quererte…sin saberlo"
La imagen de Morinaga sonriendo llego a su cabeza y lo hizo sonreír. Más la felicidad no duro mucho, justo al lado de la imagen de su kohai , una pequeña mujer peli castaña se asomó y los dos se miraban y reían.
"aléjate de el"
-¡ALEJATE DE EL!
Unos sonoros pasos se escucharon subiendo las escaleras. La puerta principal de abrió.
-¡Souichi-kun! ¿Paso algo?- Pregunto mirando al tirano que aún estaba de espaldas mirando a la nada en la habitación
-…
-¿Souichi-kun?
Sempai giro, en su mirada un asomo de rabia y pena. "soy lo peor"
-Isogai, debemos separarlos…ellos no pueden…no deben estar juntos, ¡debes ayudarme!
- ¿Eh?
