Fanfic de Saint Seiya

Aioros x Artemisa / Kamus x OC (original character, personaje original)

Notas: Todo pertenece a sus respectivos autores y derechos de propiedad, sólo los tome prestados por unos capítulos. Esto es sin fines de lucro y por el puro placer de escribir. Para entender mejor este fic deben saber que es la tercera entrega después de "Como gane mí armadura" y "La Lucha contra el Olimpo", así que hay detalles que podrían ser confusos para los que no han leído esas historias.

Aclaraciones, observaciones y respuestas a los reviews al final de cada capitulo

Capitulo VI: La Visita de Apolo

Habitaciones de la Diosa Artemisa en su Templo

- Buenos días hermano¿A qué se debe tú visita en mí templo?

- ¿Acaso no es obvio hermana?

- te recuerdo que mis guerreras no están disponibles para tú corte de ninfas, querido hermano

- me ofendes innecesariamente mí querida hermana... Yo estoy aquí para comprobar las noticias de Hermes sobre hombres aquí en el templo entrenando hombro con hombro con tus guerreras

- Pues es verdad. Athena ha tenido la idea de hacer actividades en conjunto entre ambos santuarios y a mí no me ha parecido mal – fue la respuesta de la diosa

- Lo cual es lo que tiene a todos en el Olimpo sorprendidos –explico Apolo

- No veo el porque de tanto alboroto –la diosa trato de sonar segura, pero ni ella se lo creyó

- A mí no puedes engañarme que por algo soy tú gemelo, la Artemisa que conozco hubiera echado a Athena de su santuario antes de aceptar semejante propuesta –dice mientras se levanta del sofá donde había estado sentado hasta ese momento y se acerca a su hermana

- Pero las cosas y las personas cambian. El mundo cambia ¿o no recuerdas, querido Apolo nuestro ocaso hace tantos años?

- Como podría olvidarlo... Y por cierto, que té noto distinta de la última vez que nos vimos –dijo Apolo

- ¿A qué te refieres hermano?

- No estoy seguro –dice mientras la toma de la barbilla y le levanta el rostro para mirarla a los ojos- pero algo en ti ha cambiado... tus ojos... tú mirada... de algún modo se siente más cálida y dulce que antes

- Son ideas tuyas hermano –dice tomándole la mano con la suya y retirándola con cuidado de su rostro- sigo igual que como siempre

- Si así lo crees... Y dime ¿Dónde están los valientes y afortunados hombres de Athena?

- Debieran haber bajado a los campos de entrenamiento –medito la Diosa

- Quisiera verlos y solidarizar con ellos

- Por supuesto. Dame unos minutos para prepararme y yo misma te llevare hasta allá

- te esperare afuera –dice saliendo del cuarto para darle privacidad a su hermana

Campos de Entrenamiento en la isla de Artemisa

Las guerreras estaban con los muchachos en los campos dándoles las últimas instrucciones antes de comenzar con su entrenamiento como tal

- muy bien ahora les explicaremos en que consistirá vuestro entrenamiento mientras están aquí, así que pongan atención –comenzó a decir Cala- Aquí ponemos especial atención en temas como la agilidad, destreza, fuerza, cabalgadura y tiro con arco como podrán suponer por lo cual no usaran sus armaduras sino que esas ropas que les pasamos

- por hoy comenzaremos con agilidad y lue... –de pronto Lilum se callo a media frase y Niena le pregunto

- ¿Qué pasa¿Por qué te detienes?

- Es que ahí vienen Artemisa y ¿Apolo? – le contesto Lilum haciendo que todos giraran a mirar y en efecto, ambos dioses venían acercándose al grupo mientras que todos se preguntaban que asuntos los traerían a ambos con ellos. Cuando llegaron junto a ellos Apolo los saludo diciendo

- afortunados sean ustedes que entrenan con las ladys de mí hermana guerreros de Athena

- muchas gracias por vuestras palabras príncipe Apolo, sois muy amable –dijo Docko con una leve reverencia

- Espero que estaréis conscientes del milagro que implica el que se encuentren aquí entrenando con las ladys hombro con hombro¿cierto? –continuo mirándolos con curiosidad

- por supuesto príncipe Apolo y no es fácil - contesto Milo- las ladys nos tratan con mucha desconfianza y nos miran bastante feo –decía mirando de reojo a Cala- pero debe ser normal ese recibimiento supongo

- Pero aunque al final no resulte, pasareis a la historia por esto –le contesto Apolo- bien de todos modos, yo vine a desearles suerte y a comprobar toda esta... insólita situación, ahora debo regresar a atender mis obligaciones. Suerte guerreros de Athena ¿me acompañas hermana? –le pregunto a su hermana Artemisa

- Esta bien, te acompañare –se gira a sus guerreras y a los santos y dice- podéis continuar con vuestro entrenamiento y... buena suerte –dijo mirando de reojo a Aioros, cosa que Apolo noto quedando intrigado por esto

- Muchas gracias príncipe Apolo –contesto Aioros haciendo una reverencia ante ambos dioses- pondremos todo nuestro empeño en lograr nuestro objetivo

- Estoy seguro de que lo haréis, estoy apostando por ustedes guerreros –dijo entes de girarse para irse con la diosa

Luego de eso ambos se retiraron y los muchachos continuaron con su entrenamiento

Santuario de Athena – Templo de Acuario

- que quede bien claro desde ahora que hago esto sólo por una cuestión de entrenamiento y nada más –dijo Mey de Circe a Kamus

- no es necesario que me lo digas, a mí también me interesa sólo el entrenamiento –contesto el pelirrojo santo de Acuario- y ya que estamos tocando el tema, mientras seas mí alumna deberás mostrarme más respeto... o por lo menos fingir que me respetas como tú maestro

- ya lo sé, el típico sistema piramidal, maestro alumno, estoy consciente de ello y como mi maestro te daré todo el consabido respeto que eso conlleva, pero cuando se inviertan los papeles espero que tú hagas lo mismo –respondió la guerrera quien estaba dispuesta a colocar los puntos sobre las ies desde un comienzo. Su desconfianza en el genero masculino era muy grande y ahora metida en un santuario evidentemente masculino y lleno de testosterona, aunque fuera de una diosa, se sentía como un gato de cola larga en un cuarto lleno de mecedoras

- por supuesto que lo haré, y será en la misma medida en que tú hayas mostrado respeto hacia mí como tú maestro

- Esta bien ¿Y ahora que haremos?

- Vendrás conmigo al lugar de entrenamiento –explico Kamus

- Pero es un sitio dentro del santuario¿cierto?

- Así es, como es un entrenamientos 'no oficial' por así decirlo no tendrás que ir a Siberia

- ¿Si-Siberia¿Y porque hasta allá?

- No creerás que se llega a ser un maestro del hielo en un país de clima mediterráneo como Grecia¿verdad? –pregunto mirando a la guerrera como si fuera una niña pequeña a la que hubiera que explicarle todo, la guerrera se sintió un poco torpe por preguntar algo tan obvio, pero continuo diciendo

- Bueno no, pero en mí caso solo quiero mejorar mi manejo del agua, no del hielo

- El hielo es un estado del agua y no puedes comprenderla sino estudias todos sus estados, sus partes y componentes. Ahora sígueme, que nos vamos al sitio de entrenamiento –dijo mientras se giraba y comenzaba a caminar hacia la salida del templo

- Estúpido arrogante –mascullo entre dientes mientras salía detrás del santo

Fin del Capitulo VI