¡HOLA A TODOS!
He actualizado más pronto de lo que esperaba, pero como veo que os ha gustado... Me ha hecho muy feliz :D. Advertir de que, vaaaaale, quizás me he pasado con con el entrenamiento que van a hacer en este capítulo, ¡pero necesitaba algo fuerte! Jajaja. (P.D: Abajo los agradecimientos).
Bueno, aquí la continuación:
¿Por qué lo hizo? ¿No era yo
una molestia para él?
¿Por qué me salvó? Cada
vez le entiendo menos...
Me llamo Armin Arlet y alguien que juega con mis sentimientos me ha salvado la vida...
Chapter 2: Salvó mi vida.
-¡Armin, a tu derecha!
No sé cómo lo hice, pero en una milésima de segundo mis espadas estaban manchadas de sangre y un fuerte golpe sonó en el suelo; había matado a otro titán sin haberme dado cuenta. Gracias Eren, si no fuera por ti… Ya habría muerto hace tiempo. En cambio… ¿Dónde estaba él?
-¡Jaeger, detrás de ti!
Me sorprendía lo rápido que descifraba su voz entre la de los demás. Y gracias a esa frase que había soltado, Eren, al igual que yo, se había salvado de otro titán.
De alguna manera, tras eso, los tres acabamos en una rama de un árbol entre todos de aquel bosque en el que estábamos haciendo hoy el entrenamiento. No sé si solo era yo, pero notaba demasiado cargado el ambiente. Y esa sensación aumentó cuando Eren soltó la siguiente frase…
-Esperad aquí, voy a buscar a Heichou –tras eso, mi mejor amigo desapareció entre los árboles.
Yo no me atrevía a mirarle a los ojos… Me era imposible. Mi cabeza se mantenía baja y mis ojos estaban clavados en mis pies. Ni si quiera sabía lo que él estaba haciendo pero, por mi suponer, seguramente se mantenía recostado en el tronco del árbol; sin ningún remordimiento. ¿Por qué tenía que ser tan insensible? ¿Por qué no podía ser yo así?
-Si te distraes tan fácilmente… Acabarás mal.
Levanté mi cabeza y lo miré sorprendido. Cómo no, estaba en la misma posición en la que me imaginaba, ni si quiera había puesto sus ojos en mí. Pero no me centré en eso, sino en que si de verdad había hablado o esa frase había sido parte de mi imaginación. Lo cual, últimamente, se estaba haciendo muy usual.
Cuando sus ojos se encontraron con los míos, olvidé de golpe todo el dolor que sentía cuando me ignoraba.
-¿No vas a decir nada?
Su voz sonaba seria y firme. Extrañamente, sin ningún toque de molestia o enfado. Lo cual me dio más confianza en mí mismo.
-Eh… Yo…
-No sé en qué estarás pensando, pero cuando llevamos esto puesto –y se llevó el puño al pecho, justo en la señal de las dos alas-, no importa nada más. Así que ya puedes empezar a prestar atención.
Y volvió a perder su mirada en el bosque.
No había que ser un genio para saber realmente a lo que Jean se refería. En ese instante, aunque no lo demostrara, estaba empezando a dolerme el pecho. Se podía decir más alto, pero no más claro: durante el día, Jean solo sería… Jean.
ººººººººººººººººº
Notaba sus dedos dentro de mí. Agitándose y revoltosos. Haciendo que mi boca soltara grandes gemidos. Y no pude evitar gritar su nombre cuando el tercer dedo fue introducido.
-Pa… Para…
-Acabamos de… Empezar…
Mis manos tapaban mi cara sudada y excitada. Por todos los medios intentaba no abrir la boca, pero el placer que sentía al tenerlo entre mis piernas era demasiado. Y, cuando de golpe sacó los tres dedos, supe que llegaba el momento final; y el que más ansiaba.
Pero, extrañamente, la espera se hizo más larga de lo normal. Mis ojos estaban cerrados, aguardando para que, finalmente, metiera su miembro en mí. Aunque eso no pasaba. Desesperado tuve que quitarme las manos de la cara para ver lo que estaba ocurriendo encima de mí. Y mi sorpresa no tardó en llegar cuando lo vi mirándome fijamente.
Al igual que yo, se veía excitado y sudado, además de que respiraba con dificultado, ¿pero por qué se había detenido? Mi boca no decía palabra y no parecía que él fuera a hablar. Era una situación extraña. Hasta que, disimuladamente, observé cómo se mordía el labio inferior. Fue raro, pero no pareció que lo hizo como sentimiento de excitación, sino más bien ocultando algo nostálgico… Aunque en ese momento mi cerebro no estaba para pensar demasiado.
-¿Quieres que continúe?
¿Estaba de broma? ¿En serio me había preguntado eso?
Lo miré; sorprendido. Y algo hizo que mi corazón empezara a latir fuertemente. Estaba sonriendo. Jean sonreía de manera burlona. Nunca lo había visto así. Nunca hizo eso mientras nosotros estábamos… Así. Era la primera vez. Y me hizo feliz.
-Si no contestas… -la excitación se notaba en su voz, aunque seguía con un tono de broma-. Entenderé que no quieres que continúe…
-¿Cómo puedes…? –respiré costosamente-. ¿Cómo puedes decir eso en voz alta?
-Es fácil… -lentamente, se acercó a mi oído y susurró-. Solo dime si continúo o no.
La verdad es que me costó hablar en ese momento. ¡Claro que quería que continuara! ¿Por qué mi voz no lo decía claramente? Notaba su respiración en mi cuello, y eso hacía excitarme más… Mis pensamientos se colapsaban y apenas podía analizar bien mi situación.
De repente, noté algo húmedo en mi cuello, que fue bajando lentamente... Que, sin saber por qué, me gustaba. No había que ser un genio para saber que era la lengua de Jean. Me recorría con tranquilidad todo mi cuello, la clavícula… Justo ahí dio un pequeño mordisco, que empezó a besar y absorber, como una ventosa.
-Mañana tendrás marca –dijo entre mordiscos.
No lo había pensado. Pero, sinceramente, ahora no era eso lo que me preocupaba. Porque, después de la clavícula, Jean fue directo a mi pezón, el cual empezó a lamer sin preocupación, y sin poder evitar los gemidos, grité.
-¡Jean, hazlo!
No sé si fue mi imaginación, pero oí como soltaba una corta risa.
Finalmente agarró con cada mano mis piernas, y las abrió de manera que no tuviera dificultad para el siguiente acto. Instintivamente me tapé la cara, pero eso él no lo vio. Estaba demasiado ocupado en lamer mi pecho y todo mi cuello. ¿Cuándo demonios lo introduciría? Ya empezaba a ponerme nervioso…
-Antes tengo que decirte algo… -susurró en mi oído.
-El… Qué…
-Despierta… ¡Armin, despierta!
.
De repente, una luz me cegó por unos segundos. Cuando la nitidez en mis ojos volvió, pude ver con claridad dónde me encontraba… Mi habitación del castillo. Y justo alrededor de mi cama estaban Eren y Mikasa. Al mirarlos los dos tenían una sonrisa en la cara.
-Al fin… -suspiró mi amigo-. ¿Te encuentras bien, Armin?
-¿Qué ha ocurrido?
Extrañamente no recordaba nada, ¿no estábamos en el bosque hace un segundo?
-¿Lo has olvidado? –Mikasa me miró sorprendida-. Un titán te atacó.
Y ahí sí que mis ojos se abrieron incrédulos.
-¿Qué es lo que recuerdas?
-Pues… -intenté pensar, y noté un fuerte dolor de cabeza-. Tú te habías ido a buscar al capitán Rivaille y… Jean y yo… Hablábamos… -sin poder evitarlo, me llevé la mano a la frente, notando así una venda en ella-. Lo siento, me duele demasiado la cabeza…
-Tuviste mucha suerte, Armin –continuó Eren-. Al parecer un titán, de unos ocho metros apareció de golpe. El que recibió el golpe fuiste tú, pero si Jean no hubiera estado allí… Podrías haber muerto.
-¿Jean…?
Mi sorpresa anterior parecía una auténtica porquería a la de ahora al oír el nombre de mi supuesto héroe.
-El titán te tiró al suelo, pero Jean lo pudo matar antes de que fueras devorado.
-Perdí el… Conocimiento.
En la puerta se oyeron unos cuantos golpes y, por un momento pensé que el que aparecería sería el que me había salvado la vida, pero no. Este sujeto tenía una estatura menor y, en definitiva, no se parecía en nada. Sin poder evitarlo, me llevé el puño al pecho al tiempo que mi incorporaba, aunque observé que ni Eren ni Mikasa hacían el saludo.
-Al parecer ya estás bien.
-Sí –dije firme-. Gracias capitán Rivaille.
-Eren, necesito que vengas a ver un cosa –Heichou dejó de mirarme para clavar la vista en mi mejor amigo-. Rápido.
-¡S-sí!
Este, nervioso, salió en seguida del cuarto. Y el capitán lo iba a hacer, pero antes se giró hacia mí.
-Creo que deberías ir a agradecerle a alguien tu vida.
Cuando Levi salió, miré a Mikasa, que hizo un gesto con la cabeza. Entendía a la perfección que apoyaba la idea de Heichou. Después de eso, ella también se fue y me quedé solo, con la mirada perdida a los pies de mi cama. Había algo que me ocupaba los pensamientos más que ir a hablar con Jean.
¿Qué se suponía que había soñado?
Y hasta aquí el capítulo. ¡Espero que os haya gustado!
Para Ola-chan : A mí tampoco me gustaba la pareja de ArminxJean, pero al empezar a escribir esta historia... Se ha convertido en mi OTP(?). Okno xD, Marco siempre estará ahí jajaja. Y te aseguro que Armin va a sufrir mucho xD.
Para UnaFanJeanxArmin : ¡Gracias! La verdad es que intentaré juntar el drama y el romance en esta historia todo lo que pueda jajaja.
¡Un saludo a todos! :D
