Capítulo 3: Noche... ¿tranquila?
Tras separarse, cada elegido junto a su digimon, estos se encontraban nerviosos debido a los infantes que se hallaban a su lado. Quizás hubiera la excepción, pero lo que era la mayoría de los digielegidos no sabían como entrar a sus casas con un crío donde algunos eran como sus almas gemelas o el de su futura pareja. En el caso de Koushiro, Joe y Cody eran los que más posibilidades tenían de que les descubrieran. Como dicen, solo los padres conocen como la palma de la mano a su propio hijo. Y sus hijos eran muy similares a ellos.
Claro que también estaba el pequeño malintencionado, el que podría decir algo inapropiado como el hijo de Tk y Kari; el que meta la pata sin saberlo como el de davis o la de ken y yolei.
¿Cómo explicarles a sus padres que aquellos eran sus hijos con la posibilidad de que los que tuviesen pareja les tuviesen más vigilados y la privacidad mandada a paseo¿Cómo decirlo cuando existía la posibilidad de que les picase con ello? Era por eso, que mejor tener la boca cerrada.
---
Un cuadro muy bonito se veía frente a la puerta Motomiya. Sino fuera porque el chico era todo un adolescente y el hijo un preadolescente sería una bonita escena de padre e hijo frente a ojos de quiénes no los conociesen. Por lo menos, eso había pensado Veemon antes de irse con Veimon para entrar en el cuarto Motomiya a escondidas para evitar que la familia de su amigo descubriera al digimon de su hijo y tuviera que dar una excusa barata.
Daisuke se encontraba apoyado sobre una pierna frente a su futuro hijo colocándole adecuadamente el gorro.
-oye¿qué parte de que tengo más de diez años no comprendes? –preguntó Daichi todo abochornado.
-un respeto que soy mayor que tú aparte de tu padre.
-¡sí, ya! –comentó irónicamente.
-niño te recuerdo que como mis padres o la idiota de mi hermana sepan que tú eres mi hijo, a saber lo que me puede caer hasta que nazcas.
-considero que exageras. ¡Y deja de colocarme una y otra vez el gorrito! –completamente incómodo como si le tratasen como un crío.
-que no ves que se te escapa un mechón de pelo y tiene que estar bien escondido. –dijo frustrado acabando por fin su labor- ahrg, todavía no logro hacerme a la idea de cómo pudo ese Tk arrebatarme a Kari. –murmuró.
-¿no me digas que te molesta? –inquirió el niño quién lo había escuchado.
-niño estúpido¿no te metas en asuntos que no te incumben? –dándole un buen capón- ya me llega con saber que tendré un hijo que no será de Kari sino de una chica que no conozco.
-eso debería ofenderme. –sobándose la cabeza- pero teniendo en cuenta que eres como eres y tengo mi futuro garantizado pues me callo.
-niño, dime quién rayos es Noriko. –exigió saber Davis con la paciencia al límite.
-¿cómo es posible que no la conozcas? A ver papá...
-¡no me llames papá delante de mi casa!
-está bien. –sin darle importancia al asunto- cómo te llames¿recuerdas la primera niña que floreció la semilla de la oscuridad?
-claro que sí. –dijo con una mueca de superioridad- ¿tan ignorante me consideras? Se llamaba Nori... –pero se cortó bruscamente y vio al pequeño quién ahora adoptaba su anterior actitud.
-¿y bien chico listo? –con los brazos en jarras.
-¿me he... casado con ella? –preguntó con lentitud.
-oh sí. Y me tuvisteis a mí. Ella te tuvo desde el primer momento mucho cariño. Y no sabía como acercarse, sobre todo cuando conocía tu obsesión por Kari.
-¿obsesión? –repitió ahora incrédulo.
-¿y no es obsesión¿Qué no te das cuenta que Hikari-san pasa de ti como la mierda?
Otro capón y dio por finalizada la conversación.
-procura no decir ni pío sino quieres quedarte eternamente sin paga. –advirtió inexpresivo.
-sí... –sobándose la cabeza "padre tirano. Nunca cambiarás"
Por fin se decidieron a entrar en la casa Motomiya donde Davis trataba de pensar como explicar la presencia de "su" hijo.
-ya era hora de que llegaras –preguntó indignada una adolescente de cabellos alborotados.
-"¿la loca de la tía June? Dios que pelos tenía" –pensó Daichi aguantándose la risa.
-¿y a ti que te importa lo que tarde o deje de tardar?
-mucho, por tu culpa se ha enfriado la cena y... –mirando a Daichi- ¿y ese niño?
-ah es... es... es... un primo sí... un primo de Yamato.
-"¿pariente de ese rubial creído? Menudo imaginación la tuya papi¿qué no tienes nada más original en tu pequeña mollera?"
-¡¿UN PRIMO DE YAMATO-KUN?! –la cara de June cambió radicalmente ante la sorpresa y susto de Daichi y fue abrazado por ella de forma que lo asfixiaba- ¡¡qué mono eres!! –frotando su mejilla con la suya.
-"esto es cosa del cielo... seguro... Dios me ha castigado por mal hijo..." –pensaba Daichi incómodo y pidiendo ayuda con la mirada a su padre.
-"sabía que mi hermana era convencienera, pero no tanto" –pensó nervioso y sin palabras.
-ven pequeño, te presentaré a mis padres.
-¿eh? –con miedo y volvió a suplicar a Davis donde podía entender lo que pensaba en esos momentos.
-"de verdad que seré buen hijo, haré las labores de casa, estudiaré derecho, iré a Harvard pero líbrame de esta loca"
---
-te lo vuelvo a decir, estate calladito toda la santa noche sino quieres despertar con el culo rojo y calentito¿lo has captado niño entrometido?
-sí tío. –dijo un Takeshi haciendo un saludo militar- no diré nada en toda la santa noche. –repitiendo al pié de la letra sus palabras.
-ya me gustaría verlo. –aportó Emily.
-Emily. –le reprendió Kari.
-bien, vamos a la guerra. –dijo Taichi con los nervios a flor de piel entrando en su casa.
Fue el abrir la puerta para encontrarse con la señora Yagami ligeramente molesta.
-ho... hola mamá. Sentimos llegar tarde. –dijo Taichi desconfiado de su sobrino y meterlo en su habitación como canario enjaulado.
-pero¿se puede saber qué horas son estas? Taichi, tú eres el mayor y menuda responsabilidad de no avisar siquiera. –la mujer se dio cuenta que ahí había un niño y una niña donde el primero asentía con la cabeza como dándole la razón a la mujer- ¿y esos niños?
-ah... ah... –olvidándose el moreno de cómo presentárselos.
-el niño es pariente de Takeru-kun y la niña de Mimi-san. –se apresuró Kari a explicar.
-¿y qué hacen aquí? –notó extrañada como el niño volvía a asentir de forma burlona.
-es que... es que... en las casas de Takeru y Mimi no hay sitio para ellos y sino te importa que duerman aquí. Emily podría dormir conmigo. –decía Kari con las manos sudando.
-¿Emily? –mirando a la niña- ¿así te llamas?
-sí señora, encantada de conocerla.
-lo mismo digo. ¿Y tú cómo te llamas? –nuevamente se asombró al ver que estaba escribiendo algo en un papel y ahí le mostraba su nombre- ¿es que no sabes hablar? –preguntó la señora Yagami sintiéndose algo ofendida.
Takeshi asintió con una sonrisa.
Taichi en su sitio se estaba conteniendo las ganas de golpearle. Cierto que le había dicho que no hablara, pero que tuviera un mínimo de educación y le contestara a su madre. Kari era un caso parecido, se sentía avergonzada y ya se imaginaba lo que su madre diría después cuando estuvieran asolas.
'Menudos padres tan irresponsables que tiene este niño. Seguro que el padre le consiente todo y la madre, ni hablar de ella.'
-Takeshi... –empezó Taichi lentamente- puedes abrir la boca... –con la ira contenida.
-ah gracias tío. –dijo divertido.
Taichi y Kari lo miraron fijamente y Emily intentaba aguantarse la risa.
-¿tío? –repitió la señora Yagami.
-oh sí señora. Ya sabe, el lenguaje callejero que se habla.
Ahora sí que se había ganado puntos para que la madre de los dos Yagamis criticase a los padres de Takeshi, en este caso, a los futuros Takeru y Hikari.
---
-por favor¿podrías dejar de llorar? –pidió Ken todavía abochornado.
Durante todo el camino, su primogénita estaba agarrada a él llorando a lágrima viva. Y eso era algo que había molestado a Miyako. Quizás fuese su hija, pero no había tanta diferencia de edad y tenía la paranoia metida en la cabeza de que hubiera algo entre Ken y su hija.
Woormon y Wakmon solo contemplaban en silencio, antes de que los dos humanos entrasen en el edificio, Wakmon por aire y Woormon escalando la fachada se dirigieron a la habitación del chico.
-es que... es que... –replicaba Minami entre sollozos- Daichi es horrible, siempre lo ha sido...
-¿por qué será que tal relación me recuerda a la de Miyako con Dai? –murmuró el chico con un suspiro- escucha Minami, -y aún por encima le tocaba hacer el papel de padre a tan temprana edad- puede que Daichi se comporte mal contigo, pero tú también no te quedabas atrás.
Los ojos de Minami se llenaron de lágrimas y Ken empezó a implorar que la niña no hiciera lo que se imaginaba delante de su propia casa.
-¡eres malo, te pones del lado de él! –gritó con lágrimas.
-Minami, por favor calla que... –rogaba Ichijoji.
La puerta se abrió donde la señora Ichijoji aparecía confundida y más al ver a su hijo frente a una niña desesperada.
-buenas noches, mamá. –dijo el joven con miedo.
-¿qué ocurre¿Qué le pasa a esa niña?
-¡eres malo¡Malo¡Malo¡Ya no te quiero!
Ken cerró los ojos y pudo apreciar como su madre estaba enojada.
-Ken. –fue solo pronunciar su nombre indicando que quería una explicación.
-esto... –ahora no funcionaba el truco de meterla como prima de Miyako. Solo le quedaba una alternativa-verás mamá... será mejor que entremos.
Minutos después, Minami ya se encontraba calmada y tomaba una taza de leche con cacao que la señora Ichijoji había hecho en compañía de los dos digimons mientras que ésta estaba en la sala con su hijo quién ahora estaba más azorado por la risa de su madre.
-ay hijo, sabía que para estas cosas eras negado pero no creía que tanto. –decía mientras se secaba una lágrima producto de la risa- de todas maneras, aunque quisieras hacérmela pasar como prima de Miyako siento decirte que no me lo habría creído.
-¿por qué?
-uno, no sabes mentir; y dos esa niña tiene tu mismo color de pelo aparte de que se parece mucho a tu futura mujer. –agregó con picardía.
Lo que le faltaba. No solo sus amigos sino que hasta su familia.
-abuela¿puedo coger unas galletas? –preguntó Minami con la taza en las manos.
Bueno, por lo menos tenía su premio de consolación. Por primera vez en su vida, quién se sentía descolocada gracias a su querida hija era su propia madre. No pudo evitar reír interiormente al escucharla llamar abuela.
---
-creo que nos van a descubrir. –dijo un Shin negativamente.
-con ese aire, seguro. –aseguró Gomamon quién iba a lomos de su compañero humano.
-calma Gomamon. Con un poco de suerte podemos pasar desapercibidos.
-oye ¿y en tu casa hay una piscina como en la nuestra? –preguntó Bolamon ansioso.
-¿piscina? –repitió el digimon marino teniendo ganas de echarse un chapuzón.
-pues no. –contestó Joe extrañado.
-¿cómo que no tienes? –preguntó el digimon exaltado- tienes un digimon de tipo agua y en esta época no le proporcionas agua para que se satisfaga.
-bueno... –intentó explicar el adolescente.
-un momento¿estás intentando decir que en vuestra casa hay una piscina? –asimiló Gomamon incrédulo.
-así es. Agua de mar por cierto. –contestó orgulloso- y solo para nosotros dos. Tío Joe, Shin y tía Midori tienen una piscina para ellos solos.
-¿Midori? –repitió ahora Joe.
-sí, mi mamá. –dijo Shin ajustándose los lentes.
-¿y es igual de aburrida que Joe? –inquirió Gomamon intentando sonsacar información al pequeño.
-¡Gomamon! –reprendiéndole.
-fue sin querer. –contestó el Gomamon sacando la lengua traviesamente.
Por fin se decidieron a entrar en la casa.
-ya he vuelto. –dijo Kido carraspeando.
Se encontró con las luces apagadas y silencio total. Puso las llaves en el recibidor y encontró una nota.
"Joe, llamaron a tu padre para que asistiera a un hospital de Kyoto; tu abuela se ha puesto mala. Tu hermano me ha llevado para cuidarla y nos quedaremos unos días. Tienes comida suficiente en el frigorífico, solo tienes que calentarla. Mamá."
-por lo que veo no voy a tener que preocuparme de esconderte. –mirando al pequeño.
---
-¿puede quedarse? –preguntó Takeru sudando frío frente a su madre la cual inspeccionaba a Isaki, quién a contrario que su futuro padre estaba de lo más tranquilo y sereno- ¿mamá?
-¿qué? Oh sí, claro. –contestó despistada.
-muchas gracias señora Is... Takahashi. –le había faltado poco para cometer un error que podría que desconfiar a su futura abuela. Estaba convencido que su pequeño hermanito la habría llamado abuelita, señora Ishida o abuelita Ishida como la llamaba para distinguirla una de otra de otra.
Takeru suspiró aliviado. Prueba superada, sin embargo, se dio cuenta que su madre seguía con la mirada clavada en Isaki mirándolo con escepticismo. Y eso era algo que su propio hijo se había fijado.
-¿ocurre algo?
-es que es extraño. Pero este niño me recuerda a tu padre.
El adolescente observó a Isaki de inmediato el cual al mismo tiempo lo miró a él con la misma extrañeza. Pero si él era idéntico a Hikari, así que ¿de donde sacaba esa conclusión?
-son tonterías mamá. O a lo mejor es que piensas demasiado en él. Deberíais volver. –propuso Takeru en un intento de que su familia estuviera reunida como siempre soñaba.
-no, tienes razón. Son tonterías. –sentenció la mujer poniéndose el delantal.
No quería hablar de ese tema. Era consciente del deseo interno de su hijo. Pero ella era una madre independiente y orgullosa igual que su ex esposo. Y esa había sido la razón de su divorcio. Su carácter chocaban continuamente. Pero no podían evitar esos sentimientos que un pasado sentían el uno por el otro y que no habían muerto.
-¿qué te apetece cenar? –preguntó Natsuko a Isaki.
-cualquier cosa está bien. –contestó con una pequeña sonrisa- ¿quiere que la ayude?
-no, no hace falta. Vaya. –impresionada- estás muy bien educado. Tus padres deben de estar orgullosos. –eso azoró algo a Takeru quién tosió con la baba recorriéndole por la barbilla- es una pena que mi hijo no tenga esos modales.
El rubio se quedó con la palabra en la boca, primero lo había halagado y después lo había insultado.
-¿por qué no os tomáis un baño mientras preparo la cena?
-gracias por su hospitalidad. –agradeció Isaki con una reverencia.
Natsuko estaba encantada con aquella criatura.
-de verdad que es una pena que Takeru no sea igual de educado como tú.
-ven Isaki. –dijo Tk sintiendo como su propio hijo lo estaba dejando en evidencia.
En la habitación Takeru lo primero que hizo fue mirar con malos ojos a su primogénito mientras que Patamon con Salamon salían de su escondite.
-castigado de por vida. –dijo Takeru.
Isaki miró sorprendido a su joven padre sin saber a que venía eso.
-¿por qué¿Es que ha hecho algo malo? –preguntó Patamon asombrado. Solo había estado poco tiempo con él, pero sabía que no era como el malintencionado de Takeshi.
-es precisamente eso. No ha hecho nada malo. Solo dejarme en ridículo. –dijo con rencor cruzándose de brazos.
-no he dicho nada eh... –sin saber como llamarle- ¿Takeru-san? –se aventuró a llamarlo así.
-¡que soy tu padre! –tomándose el papel muy a pecho debido a las palabras de su madre.
-esta bien, oto-san. –siguió Isaki extrañado por su actitud- ¿puedo saber porque estaré castigado?
-por tu educación.
Isaki parpadeó varias veces sin encontrarle sentido a su respuesta.
-creo que Takeru-san se ha vuelto loco. –susurró Salamon al oído de Patamon.
-¡ahrg! –descargando toda la ira que tenía- y ahora habla¿qué era eso que ibas a decir a mi madre en vez de señora Takahashi? –Isaki le miró seriamente- y dime la verdad porque escuché claramente algo de señora Is...
-...
-es que en el futuro tu madre se vuelve a casar con tu padre. –respondió Salamon.
-¡Salamon! –la reprendió su compañero.
-¿de verdad? –juntando sus manos el joven adolescente con felicidad- mis padres se van a unir, mi sueño hecho realidad. –saltando de alegría.
-como cambie el futuro ten por seguro que tu futuro no será bueno. –amenazó Isaki a su digimon viendo como ahora su padre le ignoraba y zarandeaba a Patamon.
---
Al mismo tiempo, unos pisos más arriba, Iori presentaba a Misato.
-encantada de conocerla señora Hida. –dijo la niña educadamente haciendo una reverencia.
-lo mismo digo. –luego se dirigió a su hijo en un susurro- oye seguro que esta chica no es algo más que una amiga. –con picardía.
-créeme mamá, te puedo asegurar que no habrá nada de lo que piensas. –garantizó.
-¿así que tus padres te dejaron sola en casa? –preguntó el abuelo de Cody.
-bueno... sí... –técnicamente sus padres no eran así, si tenían que irse por asuntos de trabajo la dejaban con alguno de sus amigos, pero nunca sola.
-no te preocupes pequeña. Si necesitas algo no dudes en pedírnoslo, estás en tu casa. –dijo la madre compresivamente.
Iori suspiró aliviado. Al parecer había funcionado el traer una amiga a casa porque sus padres estaban de viaje. Y lo mejor de todo, es que no se habían dado cuenta que aquella chica de casi su misma edad era su hija.
Misato por su parte no pudo evitar reírse. En realidad esa era su casa solo que un poco anticuada. Por lo que sabía su padre a pesar de haberse casado, debido a la soledad de su madre había decidido vivir con su madre en el lugar donde había nacido.
---
En otra casa, donde una joven observaba asombrada al igual que sus padres como su futuro hijo devoraba la extravagante comida sin protestar. Mimi no entendía. Reconocía que los platos de su madre eran de lo más extraños y que Taichi comería basura antes que huevos con nata y vinagre. Y ahí estaba Toji comiendo como sino lo hiciera en siglos igual que un troglodita.
-¿quieres más? –preguntó la señora Tachikawa impresionada y admirada de saber que el "primo" del amigo de su hija comía con gusto su comida.
-si no es molestia. –dijo el niño con la boca llena.
Mimi se tapó el rostro con la mano sintiéndose avergonzada. No dudaría de la paternidad del niño, pero de la madre, es decir, de ella, lo replantearía detenidamente.
-Mimi este niño es sorprendente. Cuando lo vi pensé que Taichi había encogido. Es que es su vivo retrato.
-eso tiene fácil explicación. –dijo Toji tragando lo que tenía en la boca- mi padre y mi tío son hermanos gemelos. Es lógico que Taichi-chan y yo nos parezcamos.
Mimi miró con escepticismo al pequeño quién éste se dio cuenta y lo que estaba pensando.
-"¿qué? Es algo creíble o qué explicación habrías dado tú¿eh mami?"
La mirada retadora del niño hizo que Mimi adivinara sus pensamientos. Clavado al padre era lo que pensaba ella. Furiosa se levantó de la mesa y jaló al niño de la oreja.
-ay, duele. –decía Toji con el plato en las manos para seguir comiendo.
Los señores Tachikawa se miraron entre ellos sorprendidos por la reacción de su hija y luego a su habitación donde se había encerrado con el pequeño.
Dentro donde Palmon y Adumon conversaban vieron a sus compañeros humanos e inmediatamente Adumon fue hacia Toji para comer lo que tenía en el plato.
-¡quieto! Esto es mío. –echándolo para un lado.
-¡come eso en mi habitación y mánchala que te acordarás de mí¿Entendido clon de Taichi?
-¿clon de Taichi-chan¿Creía que había quedado bien claro que él era mi padre y tú...?
-¡no lo digas! –dijo histérica.
-de verdad no entiendo a los padres. –desobedeciendo a Mimi y procediendo a comer- se odian y después no pueden vivir el uno sin el otro. hum, que rico está esto.
-¡esto es imposible¡Esto no puede ser!
-Mimi cálmate. –pidió Palmon.
-tengo hambre. –comentó Adumon con la boca haciéndole agua- dame un poco.
-¡que no!
-¡no puede ser¿Cómo puedo tener una familia tan loca¿Es más cómo puedo haberme casado con alguien tan feo y estúpido como Taichi cuando...? –callándose con la tristeza en su rostro- cuando... –bajando el tono de voz con cara ensombrecida.
-Mimi. –dijo Palmon con compasión sabiendo lo que iría a decir a continuación.
El pequeño moreno miró el rostro angustiado de su madre, observó su plato de comida y suspiró con fuerza.
-Adumon tenías hambre¿no? Ven, vamos a la habitación que me dieron y allí te doy algo de lo que coja.
Toji podía ser como su padre pero también sabía cuando una persona necesitaba estar asolas. Si había un aspecto diferente al de sus padres era la comprensión que ofrecía cuando una persona lo necesitaba, como el caso de su amiga Natsumi. Y ahora tenía que aplicarlo con su madre que lo que deseaba era intimidad. Sabía que ahí sobraba y lo mejor era no preguntar y dejarla con alguien que realmente la conocía.
-Mimi... –volvió a decir Palmon.
-es que no tiene sentido. –sentándose en el borde de su cama y cogiendo una foto de su mesilla- y al mismo tiempo lo tiene. A pesar de que Yamato-kun y Sora están saliendo tanto Taichi como yo no podemos evitar sentir ese sentimiento. –Palmon solo asintió mientras que Mimi acariciaba con la yema de los dedos a alguien que estaba en la foto- todo el mundo lo ignora porque lo mantenemos en secreto para no hacer daño, pero Taichi está enamorado de Sora. Nunca me lo dijo pero lo sé, porque actúa igual que yo. ¿Cómo destruir cuándo son la pareja perfecta?
-Mimi. –susurró tristemente esperando que su voz sirviera de consuelo ya que como digimon no sabía que decir en esa situación. Además¿cómo tendría el descaro de animarla cuando la digimon era una de las razones de su enlace?
-solo tengo una idea en mente de porque Taichi y yo nos juntáramos y estoy segura que no fue por vosotros. –eso confundió a la digimon- me conozco y sé que no cambiaría esto que siento. Pero si estoy en lo cierto, eso me convertiría en alguien horrible.
-Mimi.
---
En la casa Izzumi, una escena casi idéntica a la de Iori con su familia ocurría con los padres de Koushiro, solo que en su caso solo hizo presentarla como una amiga y de inmediato su madre se encariñó con la pequeña. No hicieron palabras para justificar quién era realmente porque meter a una amiga desconocida de tu hijo en una casa era algo ilógico. Por lo menos eso era lo que pensaba Koushiro.
Fue a su habitación y allí se encontró con los digimons insectos frente a su ordenador. Su primer impulso fue el de apartarlos y revisar que su querido ordenador estuviera en perfectas condiciones.
-igual que Koushiro-han. –dijo Tantimon negando con la cabeza.
-esto es sagrado. Tú Tentomon ya deberías de saberlo. –mirando con reproche a su digimon.
-es que Tantimon dijo que debido a la existencia de los dioses sagrados y vuestros emblemas podrías ir al futuro todos.
-¿ir al futuro?
-sí. Necesitamos ayuda extra. Quizás no estéis a la altura de Koushiro-han y los demás. Pero es necesario uno de vuestros poderes para vencer al enemigo.
-¿uno de nuestros poderes¿A qué te refieres? –preguntó curioso el pelirrojo.
-eh... lo siento pero no puedo decir más. Quizás nuestro propósito fue venir aquí para que nos enseñarais, pero creo que si vamos todos y ayudamos en la lucha podríamos lograr la victoria.
-¿tan fuerte es ese digimon? –preguntó Tentomon impresionado- ¿de dónde proviene su naturaleza?
-eso es algo que solo Koushiro-han y los demás digielegidos saben. Lo que sí puedo asegurar es que es un digimon que no está del lado del bien ni del mal.
-¿cómo se explica eso? –preguntó nuevamente el digimon encontrado otra vez algo ilógico para su conocimiento.
-es que él piensa que lo que es bueno para nosotros es malo, y para los digimons malignos lo que es malo para ellos es bueno para nosotros.
Tentomon estaba a punto de sufrir un cortocircuito con esa explicación. No entendía nada de nada y eso lo mareaba.
-ya veo. Es alguien que actúa en solitario y que quiere que el mundo sea a su manera. Hace el bien y al mismo tiempo el mal creyéndose el dios.
-justamente.
-¿qué clase de digimon es¿Y en qué nivel está?
-eso también es algo desconocido. En cuanto al nivel... –titubeando- en el último y a pesar de todo, a pesar de que Tentomon-san y los demás digimons llegaron a sus últimas formas, incluidos Veemon-san, Hawkmon-san, Armadillomon-san y Woormon-san, no pudisteis hacer nada.
-pero... ¿doce contra uno¿Y nada? –repitió Izzumi incrédulo.
-no exactamente. –dijo una voz femenina en la puerta- podíais haber obtenido la victoria sino fuera por ese suceso.
-Kazumi¿de qué hablas?
La niña fijó el piso y suspirando miró hacia su futuro padre.
-Yamato-san y Sora-san. –fue la respuesta que dio.
-... –Koushiro no supo que decir, pero sabía que algo malo había ocurrido entre ellos. Eso explicaría las reacciones de Natsumi y Akito. Solo esperaba que no fuera tan grave como presentía.
-iremos a ese futuro si queréis. Pero habrá consecuencias cuando ellos lo vean. No es nada agradable. –dijo Kazumi a modo de advertencia.
-iremos. –dijo el chico del conocimiento. Haya lo que haya conocía a todos sus amigos, y si hubiera algo vinculado a Yamato y Sora estaba seguro que no los separaría.
---
-¿pasa algo? –preguntó el pequeño Osamu siendo observado muy fijamente por Miyako.
-es que todavía no logro hacerme a la idea. –apoyando un codo para mirar con más detenimiento al niño- ¿yo con Ken? –dijo como si fuera un sin sentido.
-la verdad es que no tiene mucha lógica. –admitió el niño en bajo.
-¿qué has dicho?
-nada, nada. –carraspeando- esto¿dónde están los ab... los señores Inoue y tus hermanos?
-oh... mis padres en la tienda, mis dos hermanos mayores en distintas ciudades por lo de la universidad y mi hermana en casa de una de sus amigas.
-¿y qué piensas decirles a los señores Inoue de mí?
-pues que eres un primo de Ken, yo que sé.
-te lo van a descubrir. –predijo Osamu sin mucho ánimo tomando la cena que su madre le había hecho.
-¿y por qué?
-porque no sabes mentir nada bien. Si hasta papá que es todo un despistado descubre todas tus mentiras. Hasta la última fiesta sorpresa de cumpleaños que le hiciste.
-gracias por desanimarme. –dijo sarcástica mirando por la ventana.
-Miyako-san¿no piensas llamar a Ken? –preguntó su digimon al lado de Doormon.
-¿para qué? –cerrando los ojos más furiosa rememorando como Minami andaba muy pegadita a él.
-bueno, considerando que Ken va a ser tu marido y Minami es tu hija y la pequeña quedó llorando...
-que la aguante su padre. –dijo rencorosa.
-¿soy yo o está enfadada sin razón aparente? –intervino Doormon.
-mejor no digas nada. –dijo Hawkmon conociendo el carácter de su amiga.
-Minami siempre ha estado muy mimada. –dijo Osamu con negación- si puedo cambiar una cosa del pasado, es que no la consintáis tanto.
-seguro que es cosa de tu padre.
-papá está centrado en Ryu y en mí, mientras que tú y Minami os comportáis casi como hermanas. –le informó el niño.
-entonces¿quién la mima es Miyako-san? –preguntó Hawkmon imaginándose su yo futuro pidiendo clemencia a cada hora.
-el cuento es así. Papá mima a mamá, mamá mima a Minami, Minami me mima a mí y yo a Ryu.
-y como resultado acaba siendo la familia perfecta. –terminó Doormon.
Escuchar la palabra perfecta produjo un escalofrío en la chica y aterrorizada miró a su hijo.
-¿por casualidad tu padre no tendrá como sobrenombre Digimon káiser?
---
En la casa de Sora, mientras tanto, Natsumi era presentada a la señora Takenouchi como prima de Yamato. En su caso era más fácil que pudiera quedarse, por la presencia de tanto hombre en la casa Ishida y porque la madre conocía la relación que tenía su hija con el rubio.
-puedes quedarte todo el tiempo que desees. –dijo la señora Takenouchi amablemente.
-se lo agradezco. –dijo Natsumi con una reverencia.
-ven Nat, vamos a mi cuarto. –era más bien una insistencia. Quería quedarse asolas con su hija y que le contara cosas sobre ese futuro.
-¿qué queréis de cena?
-por mí no se preocupen que no tengo apetito. –se disculpó la rubia.
Sora la miró rara y dándose cuenta en ese momento que estaba muy delgada para su constitución. Y si se fijaba bien su tez era mucho más blanca que la de Yamato, señal de que no se cuidaba bien.
-¿ni siquiera un poco de leche con galletas?
-no, de verdad.
-mamá voy a enseñarle el cuarto y a ver si logro convencerla. No te preocupes. –propuso al ver el rostro serio y preocupante de su madre.
-Sora.
-¿sí?
-nada... cosas mías... –negando y volviendo a sus quehaceres con el rostro de aquella rubia en su mente. "Es como Yamato pero tiene la misma mirada y actitud de Sora. sino fuera por la edad podría asegurar que esa niña es hija de Sora y Yamato"
Dentro de la habitación la conversación anterior pasó a ser algo secundario y ahora Natsumi contemplaba maravillada la habitación de su joven madre.
-es igual que la mía. Solo que yo no tengo una raqueta de tenis. Detesto los deportes. –mirándola con una dulce sonrisa, la primera que Sora veía.
-supongo que eso lo heredaste de... Yamato. Saliste idéntica a él en todos los aspectos.
-no tanto. A mí me gusta el ikkebana y a papá no, pero... por ti lo respeta.
-lo sé. Y dime¿qué tal nos va? Es decir... –sin saber como abordar el tema- ¿somos felices?
Esa pregunta sobresaltó a Natsumi que se puso tensa.
-¿o no? –habiendo observado su reacción.
-vuestra relación... –dirigiéndose hacia la ventana donde vio el cielo oscuro y una estrella fugaz- era fantástica, de película. Papá trabajaba en la NASA, muchas veces pasaba fuera de casa, pero cuando volvía lo compensaba. Principalmente contigo. –sonriendo más- siempre nos mandabais a mí y a Aki a casa de tío Tk o de Taichi-san. Pensabais que era una niña y no entendía lo que realmente queríais. –mirándola donde la veía toda sonrojada- pero no me importaba. Solo había que ver los rostros felices que teníais cuando estabais juntos.
-pero¿por qué hablas en pasado¿Por qué tengo la sensación de que estás omitiendo algo? –preguntó la pelirroja con un miedo interno.
-no puedo decirlo. Por favor compréndelo. –dijo suplicante.
-la razón de que estés así de pálida y delgada se debe a eso que escondes¿no? –Natsumi desvió la mirada- esta bien, -resignada- no preguntaré más. Además, no quiero saber las cosas tristes que me pasará con Yamato. Solo tengo que esforzarme en tener cuidado y ser precavida.
-pero... –esa decisión no la convencía ya que podría volverse en su contra y la existencia de su hermano y la suya propia podrían peligrar.
-no te preocupes. Aquí la que tiene que preocuparse soy yo y es por tu salud. Y lo primero es que cenarás algo. –sonando firme.
-pero... –protestando a eso.
-y no me contradigas. –dijo seria- si he podido ablandar al bloque de hielo de Yamato, solo me queda derrotar a la cabezonería que mi querida hija heredó de mí. –sonriendo tiernamente.
Natsumi también sonrió pero de pronto escucharon un leve ruido procedente de arriba. Ambas salieron a la ventana y entonces se acordaron de sus digimons quiénes estaban arriba. Aiyomon había lanzado su ataque contra el aire y Biyomon aplaudía efusivamente.
-que bien, que felicidad. Que orgullosa estoy de ti. –decía Biyomon.
-gracias, gracias. –dijo Aiyomon haciendo sendas reverencias como si estuviera saludando al público.
-¿en el futuro también son así? –preguntó Sora con una sonrisa.
-peor. –respondiendo con la misma sonrisa que ella.
-Biyomon es afectiva y cariñosa –dejando a las dos digimons en el tejado observando que estarían tan ocupadas conociéndose que se olvidarían de ellas- supongo que estar con alguien como Aiyomon hace que se sienta como una verdadera madre tal como la llama.
-mamá dice que Biyomon realmente se considera la madre de Aiyomon y Zabumon.
-¿habrá algo entre ella y Gabumon? –sin abandonar la sonrisa.
-bueno... tendría que haberlo. O eso es lo que dices. Gabumon está enamorado de Biyomon y viceversa, pero ya sabes que Gabumon es muy tímido y Biyomon muy indecisa. Tanto papá como tú no intervenís aunque en el fondo lo deseáis, pero como creéis que podríais empeorar la situación y os quedáis en silencio.
-entiendo. Así que han pasado años y Biyomon sigue sin decírselo. Es demasiado frustrante.
-es muy triste. Mamá, es decir tú, me contaste en una ocasión que observas a Biyomon cuando ésta mira triste a Agumon con Palmon y Patamon con Gatomon. Según interpretas que Biyomon siente envidia de su relación porque ella no es capaz de decírselo.
-¿Patamon con Gatomon? –repitió con una gran sonrisa llena de picardía.
-ups. –tapándose la boca.
-cuéntame eso. –dijo interesada.
-¿qué se la va hacer? Después de todo, sucederá dentro de poco. Patamon anda tonto perdido por Gatomon, ella ignoraba eso, él gracias al padre de mi encantador primo se lo acaba diciendo aunque de forma poco romántica pero ella acepta y punto y final de la historia. –explicó con sencillez.
-¿cuándo hablas encantador de primo te refieres a...?
-es obvio que a Takeshi. Ah, sí. Antes de que te cases con papá, cuando estéis... eso... –sin rodeos sintiéndose algo incómoda- cerrad la puerta de la habitación con llave sino queréis aparecer chantajeados por tío Tk- os conviene saber que es padre de su hijo.
Sora no quiso preguntar pero aún así tomó nota.
---
-¿así que esta es la casa dónde vivías antes? Es una chulada. –dijo Aki con la mano sobre la de Yamato quién no la había soltado en ningún momento, ni siquiera cuando se despidió de Sora o de Takeru. Al contrario, se la agarraba con su poca fuerza y firmeza temiendo que él no fuese real- oye papá¿por qué dejaste a tío Tk en otra casa¿Y dónde están los abuelos¿Y Hiro?
Yamato estaba como noqueado por la avalancha de preguntas y el tipo de preguntas dichas. Aunque lo que le dejaba pasmado era su inocencia.
-¿quién es Hiro? –preguntó Gabumon.
-¿cómo qué quien es Hiro? –preguntó ahora Zabumon como si dijera algo indebido- papá si fuiste tú quién lo adoptó prácticamente.
-¿adoptar? –señalándose a sí mismo indicando, "¿yo¿Cuándo?"
-supongo que eso será algo que harás en años siguientes. –dedujo Yamato.
-ah, es cierto. –recordando que eso había sucedido cuando tenía dos años de edad- ¿pero por qué dejaste al tío en otra casa y dónde están los abuelos?
Pero con que soltura y naturalidad hablaba el pequeño sobre eso. Pensar que antes estaba callado sin decir nada y ahora estaba rebosante de alegría y con mil preguntas. Como si hubiese resucitado. Aparte que cuando lo miraba tenía un brillo como si contemplase a un dios. (NA: muchas nos sentimos así, eres un dios Yama-kun... ejem...)
-mira Aki, quizás no te lo hayan dicho, pero... mis... tus abuelos están separados como en ese futuro en el que vives. Yo vivo con tu abuelo y tu tío con tu abuela. –explicó para que pudiera entenderlo.
-¿y por qué están separados?
-porque están divorciados.
-creía que la gente que estaba casada no estaban divorciados. –dijo el niño confuso.
-es que ellos no están casados. –dijo el adolescente sin saber como hacer que comprendiera.
-sí están casados. Y tienen un perro llamado Hiro que recogió Gabu-chan para que les cuidara. –dijo el niño enfadado como si la persona que más admiraba le estuviera gastando una broma pesada.
-quieres decir¿qué han vuelto? –repitió sorprendido, alegre y emocionado.
-Aki, algo me dice que será mejor que no nos proporciones más información sobre el futuro. –dijo Gabumon.
-ah, es verdad. one-chan me lo dijo incluso.
-esta bien, no importa.
-oye papá, tengo hambre, vas a preparar la comida como hacías en casa¿verdad?
Tanto Yamato como Gabumon le miraron con la boca abierta. El niño había hablado en pasado y no en presente. Por la mente del rubio cruzó la confusión sobre¿qué rayos le pasaba en ese futuro?
-bueno, sino quieres da igual. –añadió con un deje de resignación y depresión.
Yamato vio a su futuro hijo y enternecido por su carácter le cogió de la mano olvidando de forma definitiva lo que le esperaba en ese futuro. Ahora estaba en el presente y era lo que había que disfrutar.
-¿cuál es tu plato favorito?
-pasta con salsa de tomate. –dijo el niño alegremente.
Esa escena era admirada por Gabumon que sonreía al lado de Zabumon que como el digimon azulado compartía su felicidad, aunque en él se le notaba más.
-me alegro mucho de que Aki haya vuelto a recuperar la sonrisa. –se dio cuenta que lo había dicho en alto y miró a su lado donde Gabumon lo miraba algo triste- esto... yo...
-está bien... tanto Yama como yo sabemos que ha pasado algo, pero sé que él no quiere pensar ahora en eso y yo tampoco. Ahora estamos viviendo el presente, no en el futuro.
-gracias papá Gabumon.
Y esa palabra bastó para que se olvidara de todo lo negativo que estaba pensando y se quedara azorado.
-que gracioso estás rojo, nunca te había visto así. –dijo Zabumon riéndose.
-oh, cállate. –espetó molesto.
o.o.o.o.o
A la mañana siguiente, todos se habían vuelto a reunir en la sala de ordenadores. El panorama era aterrador, extraño y feliz. El rostro de Taichi era cansado igual que el de Hikari y sus digimons teniendo a Takeshi comiendo un bollo y una Emily que no podía contener la risa. Takeru estaba furioso ante un extraño Isaki. Davis sonreía a cada momento ante un molesto Daichi. Ken pedía con la mirada a Miyako que le sacara a su hija de encima, pero ésta solo contestaba con un desvío de la cabeza teniendo a Osamu indiferente. Mimi se encontraba avergonzada ya que el niño, al igual que su primo Takeshi, comía un bollo, pero al contrario que él, lo devoraba como un animal. Joe junto a Shin contemplaba eso con la boca abierta, mientras que Koushiro, Iori y sus respetivas hijas mostraban completa ignorancia y se centraban en su verdadero objetivo. Otros que ignoraban eran Yamato y Sora donde Aki comentaba feliz a su hermana lo bien que se lo había pasado con su padre y lo extraño de no haber visto a Hiro y a sus abuelos en una misma casa.
-bueno chicos, ya está todo listo. –dijo Koushiro.
-¿listo¿El qué¿El funeral de mi padre cuando le diga a tío Ichi que estaba saliendo a escondidas con mi madre? –dijo Takeshi intencionadamente.
-¡¡YO MATO AL NIÑO Y A SU PADRE!! –exclamó Taichi harto.
-pa... para Tai. –dijo Agumon asustado y con el mismo rostro de cansado que su amigo.
-¡Takeshi! –le recriminó su hermano.
-era una bromita inocente. –se excusó con carita buena.
-"kami-sama, me da miedo pensar que voy a convivir con este crío" –pensó Gatomon angustiada.
-"como no le pongan una mordaza me temo que hasta yo viviré intranquilo toda mi vida." –pensó Patamon convencido.
-podéis callar al niño latoso y ponernos serios por una vez. –pidió Koushiro también harto del pequeño rubio.
-yo siempre estoy serio.
-¡¡CÁLLATE DE UNA SANTA VEZ!! –explotó Taichi con voz extremadamente alta.
Su grito asustó a Minami y también a Aki y ambos niños empezaron a llorar.
-no aguanto más. –suspiró Koushiro derrotado.
-papá, papaíto... –lloraba Minami abrazada a Ken dejándolo en shock suplicándole ahora a Miyako que como chica hiciera algo, pero ella seguía inmutable.
-oye imbécil, vuelve a levantar la voz y estampo tu cara contra la pared. –amenazó Yamato viendo como Aki lloraba en brazos de Sora.
-ahí vemos nuevamente al macho protegiendo a su cachorro. –observó Takeru divertido.
-tú no has estado toda una noche con este mocoso que tienes por sobrino.
-por si lo has olvidado, es también tu sobrino. Y si está así, es porque se llevó toda la estupidez de su tío materno.
-¿qué me has llamado?
-vale ya. –intervino Sora, parando más a Yamato que a Taichi- ya está bien. El tiempo se nos echa encima. Además que nuestros yos futuros deben estar preocupados por ellos.
-gracias a dios alguien con cabeza. –dijo Koushiro aliviado.
-¿regresamos entonces? –dijo Kazumi toda seria.
-¿es necesario? –dijo Daichi con fastidio recibiendo una mirada de los niños los cuales parecían decir "pero si fuiste tú quién lo sugirió. Si algo pasa será culpa tuya"- está bien, vamos.
-bien, -habló ahora Misato- chicos extended vuestros dispositivos. Por favor, vosotros también. –dirigiéndose a su padre y los demás.
-creía que esto solo abría un portal para ir al digimundo. –dijo Davis extrañado.
-pues no cabeza de chorlito. Menos mal que los avances tecnológicos no provienen de ti, sino sería el fin del mundo. –dijo Nat molesta.
-serás... –pero antes de que pudiera decir algo contra la niña, Davis observó como Yamato lo fulminaba con la mirada- un encanto. –se apresuró a corregir lo que en realidad iba a decir.
Takeru junto a Miyako y Kari rieron por lo bajo.
-lo cierto, -empezó a explicar Osamu- es que gracias a Koushiro-san y mi padre, los dispositivos, incluso los nuestros han ido evolucionando llegando a abrir diversos portales tridimensionales, futuros y pasados.
-¡sugoii! –exclamó impresionado Veemon.
-pero para abrir los portales futuros y pasados se necesita una gran acumulación de energía que solo los digielegidos originales, vosotros, o nosotros obtenemos. –acabó Kazumi por explicar.
-creo que en ese mundo van a haber muchas cosas que me pueden interesar. –murmuró Tentomon.
-nos vamos ya¿entonces? –dijo Joe quién parecía algo apurado.
Los niños junto a los demás, extendieron sus dispositivos, una luz los envolvió y junto a los digimons los que estaban en aquella sala fueron tele transportados instantáneamente dando un salto hacia el futuro.
Los elegidos del presente iban emocionados. Iban a verse con unos cuantos años más, avances tecnológicos y solo estaba en un abrir de ojos. Y al hacerlo la desilusión acudió a ellos, como un jarro de agua fría al ver un panorama tan tétrico.
Casas destruidas, cielo inundado de nubes oscuras, puentes partidos a la mitad, coches que solo servían como chatarras, la vegetación arrasada, paisaje solitario...
-¿qué... qué ha pasado aquí?
CONTINUARÁ...
--------------------------------------------------
Notas de la autora:
Por fin empieza el verdadero motivo de este fic. Fueron cuatro cap de felicidad y alegría, pero a partir del siguiente será drama y tristeza.
Un cap largo donde no hubo mucho sorato, pero decidí mostrar lo que sucedió con cada uno. Espero que os haya gustado y supongo que muchos ya sospecháis que algo ha pasado entre Yama y Sora ¿no? Es demasiado obvio. Me gustaría saber vuestras opiniones al respeto.
Bueno gente, gracias por seguir leyendo y una grandísima disculpa por haberme retrasado con este fic. Solo espero que lo hayáis disfrutado como yo al escribirlo.
Agradecimiento en especial a (mañana pondré las contestaciones de vuestros reviews en mi pág de msn lo mismo que las de Yuuki vs. Okami, ya sé que soy un desastre)
LordPata, sakura03, Antotis, Chikage-SP, girl takari 93, L.I.T, Sucel, Alexeigirl, Hikari Yagami de Takaishi, SkuAg, Kyoko-4ever, cutie sora, Isfryd Beloved, soraDark666, Dark Angel Love, Magiu, sakura uchiha-06, CieloCriss, Selene, Ayumi –Night Beauty-, ragamuffing y Estefi.
PREVIEW SIGUIENTE CAP:
Cruda realidad"-es un tema algo complicado de tratar, sobre todo cuando ninguno de nosotros ha podido superarlo. Principalmente Sora. –Matt cerró los ojos sintiéndose culpable- Nat y Aki también lo pasaron terriblemente mal al enterarse. Peor fue Sora donde su estado pasó a la locura."
'Atori'
