Distancia

Qué tan terrible era ésa sensación, al menos el Hokage lo había mantenido ocupado y con ése pretexto el rubio se había salido con la suya de cierto modo, cierto era qué, él sentía lo mismo por ella y no importaba cuanto tiempo dejaba pasar entre ambos, la amaba y en algún momento tendría que decírselo.
Sin embargo no encontraba la manera, jamás imaginó que "eso" fuera a resultar tan difícil de hacer, de decir… y ahora más de dos años después de su confesión y de en muchos sentidos haberle salvado la vida necesitaba hacerlo pues la presión, los sentimientos eran muchos, y se maldecía por no tener el valor suficiente para hablar con ella.

De pronto se encontraba triste y sin ánimos de nada, no salía con sus amigos pues ella estaría ahí, evitaba cualquier interacción con la ojiperla por miedo, miedo a quedarse congelado cuando ella le hablase, y peor pensar que llegara a tocarlo, ahora no era más que un cobarde.
Entraba a su solitaria casa, nadie lo recibía ni lo felicitaba o abrazaba, ni un alma que lo hiciera sonreír… no sabía porque , en lugar de estar feliz por compartir el mismo sentimiento, estaba en peor estado que nunca.

Al mirarla veía en ella paz y una belleza sin igual, un aura pura y a la más gentil chica que hubiese conocido nunca, pero el infinito amor que una vez le mostró frente a pein… no lograba verlo, ella igual se mostraba triste y decaída, tal vez… ella ya no lo amaba, tal vez era eso lo qué lo hacía mantener su distancia, si no le hablaba de amor a ella y si no era rechazado, entonces no dolería no?

Tonto fue al pensar así pues sin saberlo ella se encontraba tan igual a él…por la misma razón, no quería salir herida si es que el la rechazaba, y aunque estaría relativamente feliz si él lo estaba… bueno, aun así dolía… y por eso dejó pasar tanto tiempo entre los dos… es posible que olvidara su confesión y así al menos podría respirar tranquila… dejaría de pensar en eso.

Pero un buen día despertó con una resolución a su problema, estaba cansada de no dormir, de no comer bien y de no hacer las cosas bien por llevar en la cabeza todo aquel problema, se lo diría y sería ésa noche.
Finalmente y después de atravesar con valor cuanta burla de su hermana menor, fue corriendo hasta él, fue al puesto de ramen donde Sakura le dijo que ya se había marchado a su casa y a toda prisa fue hasta alcanzarlo pero fue esa noche la incorrecta tal vez…

Tres chicas lo arribaron antes que ella, se escondió tras un poste de luz y miró todo, cómo le entregaban obsequios incluso cómo le tomaban el brazo con confianza y reían, su corazón latía tan rápido que dolía. Sin embargo no pasaba nada malo… al final dos de ella se marcharon quedando una sola, una que le robó un beso en la mejilla para salir disparada con una gran sonrisa.

Naruto permaneció de pie con los obsequios en mano sin prestarles mayor atención, y cuando giró para subir la escalera a su hogar pudo ver a Hinata de pie viendo al suelo, él se asustó, tal vez la chica había visto todo y estaría enojada…no lo sabía.
Se acercó despacio llamándola pero ella se encontraba repitiendo en su cabeza lo recién visto, en verdad que la escenita la había golpeado y aparte de dolida se encontraba molesta por muchas cosas, por no ser tan veloz y llegar antes, por el hecho de que él no le había respondido a su confesión, y por otra parte con ella misma por ser tan egoísta y pedirle tanto al chico que seguramente ni siquiera recordaba sus palabras.

-Hinata… me escuchas? –dijo Naruto preocupado viendo con alivio como por fin ella lo miraba con los ojos bien abiertos, visiblemente sorprendida por tenerlo tan cerca.

-Na…Naruto…kun… yo…

-que tienes estás bien?...

-SI!...s-si, estoy bien porque lo dices?

-bueno, por nada…sólo… bueno… co-como has estado? –dijo después de meses de evitar hablar con ella, total ya la tenía ahí frente a él, solo hacía falta un poco de valor.

-bien, estoy bien Naruto kun… veo que tú también estas bien! –no supo porque dejó salir aquel comentario, pero lo dijo…

-yo?... de que hablas?

-bu-bueno, e..ésas chicas eran lindas… -dijo desviando la mirada hacía un lado.

-m? ellas?...no sé son como las otras chicas creo… -dijo no entendiendo por completo las palabras de Hinata, pero tonto no era algo descifraba de todas ellas.

-como las otras eh? –dijo bajando más la voz, sin duda se encaminaba al desastre y lo sabía, quería con todo su corazón terminar aquella incomoda platica pero no sabía cómo hacerlo, Naruto también sabía que iba por mal camino y lo que menos quería era agriar más las cosas entre los dos.

-bu-bueno no cómo tú claro, tú eres diferente jeje… -se notaba el esfuerzo que hacía por no cagarla… cuanta falta le hacía un buen consejo de su padre o ero sennin en ésos momentos.

-diferente?... rara querrás decir –respondió secamente la chica ya fastidiada.

-no dije eso, no tuerzas mis palabras Hinata! Yo bueno… -levantó ambas manos para expresarse mejor pero con ello sólo consiguió poner peor la situación pues ante los ojos perla las cajitas de obsequios brillaban y entre ellas un par de notas con corazones cosa que irritó a la joven sobremanera.

-me-mejor te dejo para que tengas tiempo de ver los regalos de tus "amigas" y de paso lees las bonitas cartas! –nuevamente ése sentimiento tan molesto la embargó y no supo porque lo dijo pero pudo ver en el rostro de Naruto que había cometido un error, trato de decir algo para remediarlo pero lo hecho, hecho estaba.

-si lo dices por éstas cosas mira lo que me importan! –acto seguido, tiró al piso las cajitas y cartas y las pisó molesto –no veo porque te molestan cuando apenas nos dirigimos la palabra! –dijo finalmente dando la vuelta ignorando su casa y adentrándose a la oscura calle con ambas manos en los bolsillos, dejando a Hinata de pie con lágrimas en los ojos, definitivamente ésa no era la noche para hablar con él.

Los días transcurrieron aún más pesados y agotadores para ellos, Sakura, Ino y Ten Ten notaron en su amiga un significativo cambio y preocupadas le hicieron decirles él porqué… mientras relataba lo sucedido las lágrimas regresaban y las chicas no podían sentir más que pena por la situación de su amiga.

-bueno Hinata…es verdad actuaste como una novia celosa… supongo que se irritó –decía Ten Ten sorbiendo un poco de té.

-eso significa que no le dijiste lo que sientes…no?

-no Ino… no pude… sólo lo arruiné!

-Hinata pero no es todo tu culpa, en primer lugar tú ya le dijiste tus sentimientos! Y yo sé que él te ama Hinata! Pfff es un idiota ése Naruto!

-n-no Sakura es mi culpa, yo debería de comprenderlo mejor , es normal que las chicas se le acerquen además Ten Ten tiene razón…actué cómo la novia celosa y en realidad…apenas nos hablamos y ahora menos que antes… -dijo llevándose una mano al pecho con tristeza.

-vamos Hinata anímate ya encontraremos una manera de que a Naruto se le pase todo esto…

La conversación siguió hasta que Hinata un poco más animada se fue al escuchar el plan de sus amigas, seguramente Naruto se encontraría de mejor humor y junto a sus amigos todo ése mal trago pasaría. Mientras tanto Sakura avisaba a los muchachos lo que harían para ayudar a Hinata y Naruto muy al pesar de Shikamaru quien tomaba aquello con "molestia" aunque al final aceptó.

Naruto a regañadientes asistió, Hinata tenía la esperanza de que el rubio estuviera de mejor humor pero tal parecía que ni eso ni nada lo haría cambiar, todos se encontraban sentados en forma circular alrededor de una gran mesa llena de comida y bebidas, disfrutaban la reunión pero el rubio desde que llegó puso aquel ambiente totalmente pesado, sentado con ambos brazos cruzados mirando por la ventana o viendo la comida pero sin ver…

-vamos Naruto no vas a comer? Mira que Chouji se acabará todo si no empiezas! –dijo Kiba tratando de amenizar la situación, cosa que no consiguió pues el rubio sólo se limitó a decir "no tengo hambre" para dejar de nuevo todo en silencio.

-Na-Naruto jeje ya casi cumples los veinte años cuanto falta… tres días? Vamos creo que es hora que bebas tu primer vaso de sake, que piensan chicos? –preguntó Sakura claramente con un plan bajo la manga.

-si, si vamos Naruto! –dijo Lee acercándole un pequeño vaso de sake a su amigo, pero nuevamente éste rechazó la oferta de sus amigos al sonreir forzadamente y salir con que había prometido a su padre no beber hasta cumplir la mayoría de edad.
Ya todo se tornaba demasiado incomodo más para la ojiperla quien se encontraba del otro lado de la mesa con la mirada puesta en el suelo y ambos brazos sobre las piernas, tal parecía que sus días de timidez florecían nuevamente y cuando Ino harta de todo eso se disponía a reclamar a Naruto su actitud él se puso de pie y salió con la excusa de mucho trabajo al día siguiente para dejar con la palabra en la boca a Ino y a todos en aquel lugar con un mal trago por su joven amiga.

-Naruto!... oye Naruto, costéstame cuando te hablo! –gritaba Sakura a la puerta del restaurat de barbacoa, pero el rubio siguió caminando abrazándose a si mismo con la miraba baja.
Fue cuando Hinata salió y la tomó por el hombro que la pelirosa se calmó.

-gracias por todo esto Sakura…gracias a todos, pero creo que debo hablar con él personalmente y acabar con esto… -dijo Hinata y se dispuso a seguir a Naruto. Los muchachos que no estaban dispuestos a que otro malentendido les amargara la vida a sus amigos decidieron seguirlos de igual forma.

Un fuerte viento soplaba y con él un frio que calaba los huesos, Naruto seguía abrazándose a sí mismo y chasqueando los dientes, en sus ojos no había más que angustia y tristeza, nada salía como quería y no entendia porque no simplemente olvidaba todo eso y aceptaba el intento de disculpa de Hinata, no cabía duda, era un idiota que no sabía nada de las chicas y mucho menos del amor, no sabía cómo actuar, como expresarse… no sabía nada y cada cosa que hacia arruinaba más las cosas entre él y Hinata… y sus ganas de por fin hablar con ella y decirle su sentir.

En verdad necesitaba un consejo, alguna figura paterna en ésos momentos… Iruka sensei estaba de misión y Kakashi estaba demasiado ocupado como Hokage… le daba vergüenza ir con él y hablarle de sus "pequeños" problemas sentimentales… ir con sus amigos no era una opción pues seguramente sabían tanto como él de mujeres…ósea nada.

Y con todo en su cabeza no notó mientras llegaba a un pequeño parque la presencia de una dama sentada en los columpios…hasta que la chica comenzó a moverse en el infantil juego haciendo un sonido metálico llamando así la atención del rubio.
Él la miró un momento pero no prestó más atención, siguió su camino pero la chica no dándose por vencida emitió un quejido como si algo la hubiera lastimado y entonces fue que el rubio decidió acercarse a ver.

-te encuentras bien? –dijo mirándola sus claros ojos

-no, es qué… mientras me balanceaba … me torcí el tobillo… -dijo mintiendo la joven, Naruto notó en ella algo extraño.. para empezar no la conocía aunque después de la guerra habían llegado a la aldea un sinfín de chicas con el único fin de conocerlo… le pareció extraño no saber quién era ella y segundo sus ropas… eran extrañas y en su cuellos algo parecido a los sellos del sabio.

Tras mirarla detenidamente mientras que con ambas manos revisaba su tobillo estando de cuclillas, fueron sus ojos los que llamaron más su atención pues si al principio los miró y no tomó importancia, ahora le parecían demasiado claros… brillaban al verlo lo incitaban a hacer algo que él no quería.

Soltó el pequeño pie de la muchacha y se frotó los ojos…

-n-no tienes nada… salvo los pies frios, debe ser por eso que te dolió… -dijo dejando de tallarse y poniéndose de pié.

-ya veo..gracias! –dijo sonriendo tan tiernamente como pudo –te ves extraño… te pasa algo?, estás triste? –preguntó ella haciendo que el chico sin ánimos de nada se sentara en el columpio al lado de ella.

-estoy bien… es sólo que… -suspiro –porqué son tan complicadas?

-m?

-ustedes!... porque no puedo hablar! –cortando la pregunta.

-bueno estás hablando con normalidad conmigo, no veo el problema…

-no lo entenderías… y a todo esto me llamo Naruto, Naruto Uzumaki.

-lo sé… yo soy Neri… -dijo ella sonriendo y poniéndose de pié, él igual de puso de pié al ver como de repente sus claros ojos de la chica se tornaban en un blanco intenso –se quién eres… y por eso estoy aquí… vine por ti.

Naruto no supo que fue, que pasaba, de repente el tiempo a su alrededor se distorsionó, no había nada más que ella y él… su corazón latía fuerte… como si lo forzaran a sentir algo que él no sentía, puso su mano vendada en la pálida mejilla de Neri y la acercó a su rostro uniendo sus labios con los de ella, dejando sin aliento no sólo a la misteriosa chica, si no a Hinata y todos sus amigos que se encontraban llegando al lugar.

La ojiperla estuvo a punto de dar la vuelta y salir corriendo de ése sitio para huir, pero le llamó la atención de igual forma el símbolo en el cuello de la joven, usó su byakugan y notó un fluido extraño de chakra por su cuerpo…chakra que, a través del beso transmitía a Naruto privándolo de su propio chakra, dejándolo sin fuerzas…

Sin aviso se lanzó al ataque separando con su mano a los jóvenes, Naruto cayó a la tierra completamente pálido y sin fuerzas, su cuerpo temblaba y sus ojos comenzaban a cerrarse, la chica desapareció frente a sus ojos y volvió a aparecer sobre sus cabezas con una sonrisa en su rostro… su blanco y largo cabello se movía con el viento haciendo éste mucho más frio.

-jajajajaja, pero que inoportunos… no te preocupes querido –dijo mirando al rubio –volveré por ti…y serás mío para siempre! –dicho esto desapareció con el viento dejando inconciente a un rubio que no salía de un problema cuando ya se metía en otro.

Bien espero que les guste el nuevo fic, igual será pequeño n.n quieren lemon? :v diganme :v sha saben que me las gasto sola con éso ahue :v