Capítulo dos : Separación

Un par de días habían pasado desde el ataque de aquella chica de cabello blanco, el rubio se encontraba aún en el Hospital en estado de coma.
El Hokage puso en alerta a todo ninja en la aldea y tanta seguridad como pudo para resguardar a Naruto.

Hinata seguía dando vueltas en su cabeza las palabras de la "bruja" de ésa noche… "no te preocupes querido, volveré por ti y serás mío para siempre", acaso la conocía anteriormente?... pero si fuera así no le habría hecho lo que le hizo… en el pasado no lograba reconocer el sentimiento tan molesto que la aquejaba, sin dudas era demasiado inocente entonces, pero ahora que había madurado y su amor por el rubio era más fuerte que nunca definitivamente sabia de que se trataba… estaba celosa.

Al principio era de su amiga Sakura, pero pronto ella le hizo ver que Naruto la amaba como a una hermana, después todas ésas chicas desconocidas que buscaban como locas la atención de Naruto, sin duda ellas la sacaban de quicio y no es que fuera su manera de ser, pero el amor la tenía mareada y confundida, la hacía perder la razón y estar ansiosa.

Pero en estos momentos estaba sobre todo preocupada, sin importar quien fuera ella, se trataba de alguien peligroso, se había atrevido a lastimar a Naruto, él… quien no tendría más rival a su nivel que Sasuke Uchiha y ahora se encontraba en una cama sin poder abrir los ojos.

Llegó la noche, la seguridad fuera del cuarto era máxima y fue Hinata quien pidió al Hokage proteger a Naruto ella misma, por eso se quedó adentro con él.
Eran cerca de las dos de la madrugada, afuera Sai y Shikamaru protegían la puerta de cualquier intruso, mientras que adentro, Hinata tomaba la mano de Naruto viéndolo dormir… si tan sólo durmiera por placer y no por estar en coma…

-Naruto kun… si pudieras despertar… cuando lo hagas, hay algo que tengo que decirte… -decía en voz baja la chica del largo cabello azulado, pero tan pronto dijo eso comenzó a sentir en la atmosfera el aire pesado impidiéndole respirar con normalidad, su cabeza comenzó a dar vueltas y dentro de ella una voz juguetona y maliciosa comenzó a hablar.

-jajajaja ya es tarde no crees linda?...

Hinata soltó la mano del rubio y puso ambas manos en sus oídos para tratar de cubrirlos en un acto inútil de mitigar aquella molesta voz.

-deberías de saberlo ya… él no te ama… cómo podría sentir afecto por ti?... ahora me pertenece…

-CALLATE! –gritó la chica poniendo en alerta a sus compañeros que trataban en vano de abrir la puerta –quién eres? –gritó desesperada, activó su byakugan y miró por toda la habitación pero la voz sonaba sólo en su cabeza cosa que la hacía enloquecer.

-él es el héroe de la gran guerra… un hombre así sólo podría estar con un princesa… -y fue entonces que una pesada presencia la hizo girar hasta la cama donde la misma joven del parque se encontraba sentada de rodillas al lado de Naruto.

-ALEJATE DE ÉL! –ordenó Hinata con autoridad, pero parecía que cada palabra emitida por la ojiperla era tomada con gracia por la chica de cabello blanco, su sonrisa de triunfo sólo enmarcaba la maldad que poseía y sus oscuras intenciones.

-te lo dije… es mío ahora… él y yo estamos destinados a estar juntos… -y como si el coma hubiera desaparecido, Naruto abrió los ojos… éstos ahora de un azul pálido y un rostro sin expresión miraban a Hinata con el mismo amor de una piedra a otra.

-Naruto kun!...- la ojiperla comenzó a temblar al ver como el rubio salía de la cama sin ningún gesto en su rostro y formaba un rasengan con su mano derecha, Neri parecía disfrutar el dolor de la chica y divertida observaba todo, miró al rubio y le acarició la mejilla… lamió la misma sin dejar de poner su mirada en la chica cuyo semblante era cada vez más hostil.

Neri se acercó al oído de Naruto susurrando algo que Hinata no pudo escuchar y ante la mirada atónita de Shikamaru y Sai el rubio lanzó su ataque hacia la mujer que amaba, sin compasión.
La fuerte explosión destrozó la habitación, el pasillo y de más zonas del Hospital, la puerta había desaparecido y Hinata se encontraba herida de la pierna izquierda, aún consiente mirando con un tremendo odio a la chica que flotaba sobre ellos.

-hazlo Naruto! –gritó Neri en las alturas y Naruto hizo un nuevo rasengan, sin embargo, ésta vez le tomó más tiempo lanzarlo pues al mirar a Hinata lastimada en el suelo por un segundo sus ojos volvieron a ser los mismos y miraron con tristeza a la chica pero no pudo hacer nada, Hinata notó aquella mirada llena de soledad y confusión y lo llamó varias veces, pero el rubio nuevamente perdió el control de su cuerpo y lanzó un segundo ataque.

Ahora fueron Shikamaru y Sai quienes entraron en acción salvando de una muerte segura a Hinata, la segunda explosión hizo estremecer la mitad del edificio que quedaba intacta, destrozando por completo el último piso en que se encontraban.

-quien eres! Que le estás haciendo a Naruto? –gritó Shikamaru con ambas manos formando un justsu mientras Sai cargaba a Hinata, ésta estaba a punto de perder el conocimiento pero el estar en ésa situación la hacía sacar hasta la última pisca de fuerza que tuviera para estar despierta y saber que Naruto estaba bien.

La chica sonrió con descaro y miró con fiereza a los presentes, ya entonces anbus e incluso el Hokage habían llegado al lugar, todos observaban a la extraña muchacha con recelo y precaución pues al ver como controlaba al ninja más fuerte como un completo títere no podían hacer movimientos en falso.

-mi nombre es Neri… y éste hombre será mi esposo! Y no hay nada que puedan hacer para evitarlo… ahora mismo les informo…si es que intentan hacer algo para impedir mi unión con Naruto… los destruiré a todos ustedes y a su planeta, tan rápido que no sabrán que pasó!.

Kakashi miraba a la joven y sabía que no bromeaba, aunque tanto como destruir al planeta?... simplemente no lo podía imaginar, trataba averiguar cualquier cosa que le diera indicios para saber quién era en realidad ésa chica.

-pero como veo que necesitan pruebas… -dijo ella y levantando una mano al aire, formó una esfera donde una tremenda energía emanaba luz y ante la mirada atónita de los presentes la joven desapareció tomada con su otra mano el brazo de Naruto mientras la esfera permanecía flotando y de un momento a otro comenzó a brillar con tal intensidad que dejó ciegos a los presentes, un fuerte estruendo y todos salieron volando… el Hospital junto con sus enfermeras y doctores salieron despedidos en una tremenda explosión donde desapareció.

En un lugar lejano el rubio despertaba con un gran dolor de cabeza, confundido y sin fuerzas, pronto descubrió que no se encontraba en la aldea pues las telas, la arquitectura y tan sólo ver el rojizo pálido del paisaje… sin duda no era su hogar ni ningún sitio que conociera.
Se puso de pie como pudo y caminó unos pasos hasta llegar a la ventana, fue en el reflejo del cristal que notó el cambio en sus ropas… ahora vestía tal cual recordaba las ropas del viejo sabio de los seis caminos, ropas blancas con alguna tela roja cruzando su pecho… inclusive usaba aquel collar con la marca del sabio.

No entendía nada, y por supuesto se sentía incómodo con todo eso tan elegante puesto, lo único que quería era encontrar su ropa normal y partir de ahí, pero al tratar de abrir la puesta de aquella habitación tan elegante notó que ni con todas las fuerzas que tenía lograba mover un centímetro, pronto se desesperó y trató ahora por las ventanas, sin embargó no tardó en notar que no tenía más fuerzas que un niño de cinco años.

-jajajaja lo siento querido, tuve que tomar medidas… sabía que intentarías irte… -dijo la chica apareciendo cual fantasma a su espalda poniendo de un color azul intenso a Naruto –no te asustes, no te harpé nada que no te guste… habló ahora poniendo un tono de sensualidad en su voz.

Naruto la miró bien, era un mujer hermosa, un cuerpo realmente bello, si, ahora ya era mayor, se fijaba más en ésos detalles aunque en realidad no le llamaba mucho la atención pues su corazon lo mandaba por otro lado, y aunque ésa mujer era hermosa, en su fría expresión pudo ver que la chica era cruel, decidió tomarse las cosas con calma…ella era peligrosa.

-antes de despertar… tuve un sueño… yo…lastimaba a mis amigos… -dijo mirándola de reojo.

-un sueño eh?... que interesante…

-tú eres la chica del parque… Neri… no?

-veo que no me has olvidado, me alagas… -dijo ella complacida tocándole el hombro con delicadeza.

-lastimé a mis amigos? …

-nadie murió si es lo que quieres saber…

-que es lo que quieres? –dijo ahora poniendo más fuerza en su voz.

-te quiero a ti querido… sólo a ti…

-a mí?...para qué? Si quieres matarme será mejor que lo hagas ahora y acabes con esto!

-no, no ya lo habría hecho… tú Naruto…serás mi esposo… -sin duda, Naruto no esperaba escuchar eso, ni siquiera sabía quién era ella en realidad, pero si el sueño que tuvo era en verdad lo que pasó, entonces no tenía opción, lo controlaron con total facilidad, no podía salir de aquel control y lo peor es que sabía perfectamente que había herido a Hinata… no podía arriesgarse a perderla… aquella mujer sabia el sentir de ambos y se había burlado de los dos.

Lastimó a Hinata a propósito para hacerle ver que no bromeaba, ella reía y lo veía desafiante… él entendió todo…

-entonces… no veo necesidad de pelear… nada me espera en konoha… haré lo que quieras… -dijo golpeándose el pecho internamente por la decisión que estaba tomando –serás mi esposa.

Hinata y cientos de heridos se recuperaban en un campamento improvisado cerca de lo que era el Hospital… Kakashi estaba preocupado, hacía días que no sabía nada de su alumno, hasta ésa mañana…
El joven expuso su "asunto" con el Hokage, Kakashi entendía a la perfección la situación aunque sacrificar la libertad de su alumno se le hacía demasiado… pero no había nada más por hacer, Naruto explicó todo…nadie lo controlaba, era él mismo hablando y tras una larga charla salió de la oficina del Hokage dispuesto a ayudar a todos.

Hinata lo vio caminar por la calle principal rumbo a la entrada de la aldea… al parecer nadie notó su presencia… caminó tan rápido como pudo a pesar de su pierna en mal estado hasta alcanzarlo.

-Naruto kun! …. –ambos se detuvieron separados por unos metros de distancia –cuando volviste! Qué pasó? Estás bien? –la ojiperla se encontraba tan alegre como angustiada.

-no volví…no me voy a quedar… -dijo fríamente Naruto girando para mirarla…aunque se le hacía demasiado difícil.

-qué?... no te quedarás? De que hablas? … no me digas qué?...

-voy con Neri… ella…está esperándome… -trataba de no quebrarse frente a Hinata.

-con Neri?... acaso tú?...

-no tengo tiempo Hinata me voy… -nuevamente dio la vuelta y camino un poco más.

-ella es peligrosa y es cruel… por qué vas con ella?...Naruto kun! Naruto kun! –pero ni lo gritos ni las lágrimas lo hicieron volver… siguió caminando con la vista al suelo y con el corazón destrozado… ahora ella jamás sabría lo que sentía, ya no podrían estar juntos… ni siquiera pudo pedirle perdón. Caminó hasta que se alejó tanto que ella ya no podía verlo… hasta que no pudo más y se recargó sobre un árbol a derramar unas cuantas lagrimas amargas… sólo así pudo continuar sin mirar atrás.

Hinata regresó con Kakashi, él seguro le diría la verdad, a pesar de tener el más horrible dolor en la pierna, no dolía tanto como su corazón, pero no estaba preparada para lo que el Hokage estaba por decirle… entró a la oficina y no hizo falta preguntar nada, sus compañeros ya estaban en aquella oficina, después de ella entró Chouji y fue cuando Kakashi hizo el anuncio.

-dentro de diez días Naruto se casará… él… se casará con la chica que nos atacó… Neri Otsusuki.

Todos se sorprendieron… Otsusuki era el mismo apellido de Kaguya a quien habían derrotado en la guerra, ahora entendían el porqué de tanto poder y sabían que no podrían enfrentarse a ella tan fácilmente, Shikamaru estaba a punto de hablar, seguramente ya estaba ideando un plan para ayudar a su amigo pero fue interrumpido por Kakashi.

-nadie está obligando a Naruto… muchachos… ha sido su decisión… -eso dejó heladas a las chicas, los chicos estaban mudos, y Hinata se encontraba golpeada, un nudo en su garganta no la dejó hablar, ésta vez había sido demasiado, ya no pudo más, salió corriendo sin saber cómo tenia fuerzas para andar con la pierna tan lastimada, tan solo no quería que la vieran llorar.

Si eso era cierto, lo había perdido para siempre.

Bueno espero les gustara :) prometo lemon al siguiente...o limón depende :v por cierto no me peguen estoy en mis otros fics...sólo dejen que me inspire y pum zaz traz :v...gracias por leer, apreciaré sus hermosos reviews n.n