Encontramos datos aún lejos de la Victory Star, cuando mientras los chicos cenan una alegre mezcla de ramen y comida italiana yo bajo, el manojo de tarjetas láser en mi mano, para ver a un humilde grupo de tanqueros en un hangar maltrecho, mirándonos boquiabiertos.
- Llénalo, por favor.- digo asomándome por el hangar. No fingiré que no disfruto de su asombro: y no es sólo utilidad lo que nos ha hecho pulir nuestras armaduras hasta que parecen espejos. El mayor del grupo toma mi tarjetero, y me mira:
- Jinete Sable-
- Buenas noches. Serían tan amables de echarle una ojeada a la alineación-
- En seguida-
Nunca deja de conmoverme que mientras más modestas son las personas, menos dispuestas están a cobrarnos. Cuando April baja a chequear los estanques, poco les falta para besarle las manos. Y cuando Fire va a pagar por el llenado, nos devuelven el tarjetero orgullosamente.
- No es nada, Jinete Sable. Es un gusto...- dijo el más robusto.- Una atención de Chuck ' s Best Oil & Fuel. –
- Déjenos pagar.- Fire volvió a agitar su tarjetero.- venga, Chuck-
- No, su dinero no es bueno acá.- dice el más viejo orgullosamente.- Pero podríamos aceptar otra cosa por el combustible.- dice, y mira a April. Por suerte habla antes de que Colt le de un puñetazo.- Nos harían el honor de ( se quitan las grasientas gorras) una cerveza con nosotros? Si a la señorita no le ofende-
- Si tienes soda para mí, trato hecho.- dice April asintiendo. Y nos guían al interior de su casita en este asteroide perdido de la mano de Dios, ponen su wurlitzer a todo dar con The Goldstar, nuestro himno, por Scrape, y nos ponen a cada uno una botella de cerveza en la mano y a April un elegante vaso de soda con sus mejores galletitas.
Hace quince años, antes muerto que pisar un lugar como éste. Gracias a Dios, hoy soy un hombre diferente, y aprecio de corazón sus atenciones. Es paga más que suficiente, por todo lo que hemos hecho: cuando insisten en brindar a la salud de cada uno de nosotros, y del " grandioso Ramrod". Es lo que necesitábamos, después del museo.
-... y créanos, señor Colt... no han vuelto a la acción ni un poquito demasiado pronto. Están pasando cosas feas en la Frontera, sabe, si capta lo que quiero decir-
Bajo mi botella, de tradicional cristal verde.- Sí?- digo, aparentando desinterés.
- Las cosas están muy malas en el Far West, en toda la zona de su Victory Star.- dice el más viejo, Charlie. – Hay unas cosas... dicen que los seres de vapor están atacando de nuevo, pero para qué? Bastante viven allí, en los asteroides cerca de Capricorn-
Capricorn es, después de Westmine y Atlantic Pacific, el Far West de la Frontera. Hay varios asteroides, un par de lunas y un par de satélites. Y es en esos asteroides erosionados y desagradables – entre ellos el más feo de la galaxia, Durango.- los que se dieron a los seres de vapor para que vivieran en ellos.
Hablando de segregación racial.
- Y han visto algo-
- Nosotros no...- Chuck, el más musculoso, se encoge de hombros.- pero bastantes han pasado con sus naves por aquí, y dicen... que los han atacado, y también...- se calla, y se sonroja, y mira a April tan obviamente que adivino de inmediato qué es lo que no quiere decir en su presencia.
- Tienes otra cerveza?- dice Fire hábilmente vaciando la suya. Acompaña a Chuck a la trastienda, y los oigo hablar.
A Fire le va a arder el estómago luego, no tiene ningún aguante para esta cosa, pero sería impensable ofenderlos.
- Y ya tienen hijos?- pregunta Charlie, sonriéndonos a April y a mí con una sonrisa desdentada muy sincera.- Jinetitos rubios, no-
- Nosotros no...- empiezo, y April se echa a reír. Si tuviéramos un crédito por cda vez que han asumido que somos pareja...
Aparentemente le pasó algo muy desagradable a una madre y sus dos hijas adolescentes que regentaban una tiendita de abarrotes en el asteroide U6439 de Capricorn. Vamos de asteroide en asteroide, recogiendo historias y noticias de estos seres, a los que llaman Fantasmas. Y cuando April pasa todos los datos a pantalla, podemos ver la dispersión de los rumores.
Casi todos apuntan a la luna de Capricorn, Cancer.
Muy bien.
- Pon proa a Capricorn.- digo secamente.- Colt, conecta todos los sistemas de armamento-
- Yay-
- Crees que sea posible el mestizaje con esos Fantasmas, así como es posible con los seres de vapor?- me pregunta Fireball. Yo pienso en Marlene y aprieto los dientes.
- Espero que no. Preguntas por esa madre y sus niñas, no-
- Sí. Debe haber sido espantoso para ellas.- dice mi compasivo corredor. – Imagínate, monstruos con tentáculos asaltándote a ti y a tus hijas para peor, con visiones horribles mientras abusan de tu cuerpo...- Fire se estremece.- no puedo tolerar ese tipo de cosas. Que te peguen un tiro o te vuelen con una bomba vaya y pase, pero lo otro es tortura-
- Pues tendremos que conseguir que nos dejen detenerlos.- dice Colt con un gruñido.- Es una nueva versión de reclutamiento: ahora tienes que encontrar a los enemigos, y suplicarle a tu gobierno que te permita ir a pelear con ellos... es un estilo diferente...- bromea.- Seguro que nunca les enseñaron esto en la Academia, chicos-
- Hace mucho tiempo que April y yo ya mandamos lo que nos enseñaron en la academia a volar, Colt.- digo yo pensativamente.- Ustedes dos nos enseñaron cosas muchos más importantes-
- Como qué?- me dice Fire, conmovido. Colt arruina el momento como siempre.
- Yo te enseñé a leer Space Cowboy y guitarra a April. Y Fire le presentó las carreras de Formula 0 a April y a tí... hmmm... cómo decirlo... cuál es el término adecuado, April-
De allá atrás sale la voz de April, risueña.
- hay una palabra para eso, pero no se usa en compañía mixta. No afuera de las veterinarias, creo-
- Chicos!- Fire me echa una mirada de disculpa, y se sonroja.- Llegando a Capricorn en cero punto cincuenta horas, aproximación de reconocimiento-
- Eso mismo.- digo yo, distraído. Fijo la mirada en mi pantalla, y me doy cuenta que estoy cogido.
No podía ofender a Fireball fingiendo shock o vergüenza cuando nos encontraron besándonos. No: no me averguenzo de él, para nada: es mi Fire y lo amo, lo amo completa y apasionadamente, como amo a Colt y a April. No lo lastimaré, bajo ningún concepto, por ningún precio: pero el estúpido timming de Jessie me ha complicado la vida brutalmente, y tengo que encontrar una manera de que Fire, April, y también Colt entiendan mis sentimientos.
Cómo pudieron... Colt y April? No estoy enojado. Estoy... desconcertado. Si fue así, porqué él se fue con Robin? Sé que la ama tanto como yo. Y ella, porqué se entregó a él? Estaban tan agotados, tan necesitados de consuelo que lo buscaron uno en brazos del otro, sin que yo siquiera lo supiera?
Sí, hay un hombre primitivo en mí que no deja de gritar porque se pasó noches en vela imaginándose cómo sería una blanca noche de bodas, bebiendo la inocencia de April en un lecho de encaje, disfrutando cada sorpresa y misterio suyo bajo mis manos cargadas de amor, de adoración y ternura, yo mismo casi tan inocente como ella.
Yo acepté todo consuelo que pudo darme Fire: porqué voy a pensar mal de ellos? Colt... debe de haber sido maravilloso. Él tiene mucha más experiencia que yo: debe de haber sabido cómo complacerla y hacerla feliz.
Lo miro, allá al otro lado de Fire, sereno y satisfecho en su Saddle Unit, y me pregunto si April se abrazó a él, si demandó más, si Colt aún recuerda qué se siente amarla, si tiene los besos de April en el alma a pesar de todos los de Robin... qué va a pasar con ellos?
No importa. Conozco a Colt: podría haber dejado a Robin, pero no a sus hijos. April será mía, esto acabe bien o mal: he esperado demasiado, más que demasiado, y me he equivocado al hacerlo. Fireball... Dios mío, que voy a hacer?
- Holy Fucking God.- la voz de Colt me saca de mis pensamientos, una hora luego. Estamos volando en cuidadosos círculos sobre Capricorn, sin entrar en su espacio aún, pero aún desde esta distancia los sensores de April y nuestras antenas perciben las señales de radio y televisión de Capricorn. Desde el surguimiento de la Victory Star, Capricorn pasó de tener días muy cortos a tener durante medio año sol de medianoche y una auroras preciosas: muchos colonos se atrevieron a vivir acá, supuestamente en paz con los seres de vapor que se establecieron acá como colonia. Se llama Peacecraft, creo.
Fire, que es muy sensible, abandona su Saddle Unit, y vuelve unos minutos después palidísimo: es incapaz de ver dolor, o siquiera oírlo: estoy seguro que desde que esto empezó ha vomitado todo lo que ha comido. Tengo que cuidar que se hidrate.
Las comunicaciones que April ha captado son horribles. Son llamadas de ayuda... imágenes de " fantasmas" (usan una armaduras verde oscuro, con el brillo de un insecto, que me recuerdan poco a las de los seres de vapor y mucho más a los excéntricos dibujos de Giger) atacando en grupo y a solas las ciudades y pueblos, como una plaga de langostas. Usan una especie de guantes de extremo romo, con los que destrozan cráneos sin esfuerzo aparente: los vemos llevar niños y mujeres del pelo en racimos, usar unos lásers aparentemente muy poderosos, y una naves de combate en forma de bulbo, que se colocan sobre los edificios y dejan caer miríadas de esos Fantasmas, que parecen capaces de caer grandes alturas sin lastimarse, pero no de volar. La gente grita, y huye, pero no llega muy lejos: y la ciudad está en llamas, pero parece destruida desde antes, muchas veces.
Y sin parar, sin detenerse, las mismas palabras repetidas una y otra vez:
Ayúdennos! Por favor, alguien... ayúdennos! Por favor!
Cómo el comando no ha hecho nada?! Cómo se han atrevido a dejar el planeta más lejano de la galaxia solo en su pesadilla, abandonado y aislado? Es que el juramento de los Star Sheriffs ya no significa nada?
Pues seguro que aún significa algo para nosotros, cuando todos sin decir palabra saltamos a nuestros Saddle Units y nos colocamos los cascos, nuestros rostros tensos, furiosos.
La estrategia dicta que olvidemos a los civiles y nos vayamos directo a su base para ocuparnos de la fuerza central, y aprovechar de hacer el mayor daño posible con el factor sorpresa.
Hace tiempo que mandé la estrategia a freír espárragos.
- Abajo, directo al centro. En cuanto pasemos la atmósfera, salimos.- digo, con el eufemismo para que Fire saque a Red Fury, Colt a Bronco Buster y yo a Steed mientras April pilotea Ramrod. – Vamos a parar ese maldito raid, aquí y ahora-
- A la orden.- Fire y April empiezan a teclear las secuencias de aterrizaje: Colt se frota las manos y, con una enorme, enorme sonrisa, abre al fin su teclado de armamento, que se despliega ante él con todas nuestras armas. Al fin podrá hacer lo que hace mejor.
- Colt.- dice estirando y flexionando los dedos como un pianista.- Opus Ramrod, Sinfonía de la Destrucción-
Apenas se ha desvanecido el calor de pasar la atmósfera cuando los tres corremos al hangar a buscar nuestras naves en solitario.
- Los esperaré despierta. Sean buenos.- nos despide April, tomando control de la nave.
- Déjanos una vela en la ventana, linda.- bromea Colt, y salto sobre Steed, que relincha teatralmente. April nos abre la rampa, y desenvaino mi querido sable, sin poder evitar sonreír.
- Vamos! Por la Nueva Frontera! Steed, al cielo-
Salgo al espacio, aferrado a Steed, y mientras me dejo volar, sintiendo esa familiar ingravidez, la fuerza de mis impulsores, la firmeza de Steed, mi libertad entre las nubes, me podría poner a cantar. Nunca aprecié esta libertad cuando la tuve, y ahora, me siento redivivo, joven de nuevo, casi dispuesto a cantar.
Colt me ha ganado. Está cantando en el intercomunicador.
Now, we are free...
FIREBALL.
Whew. Whew. Arf arf arf.
Estoy... agotado. Definitivamente estoy fuera de práctica. Y no soy el único. Me estoy quedando dormido sentado, mientras Sable conferencia con los colonos que pudimos salvar. Y no es que sean muchos.
La batalla fue... oh, no diré que fue una maravilla, pero definitivamente no hemos perdido el toque. April abatió a las seis nave nodrizas, y correteó a dos hasta Cáncer, para volver contándonos que allá hay una base con todo y ejército: dijo que seguramente hasta tenían un mall. Recibió un solo impacto directo, que es nada.
Sable, Colt y yo barrimos con los Fantasmas... de a uno, como en los viejos tiempos. No que Sable no pueda cortar cuatro en dos movimientos con su sable: y la puntería de Colt... yo mitad los atropello mitad los vuelo con las ametralladoras del Red Fury, pero hay que cuidar las municiones.
- Cuánto tiempo llevan bajo ataque-
- Seis meses, Jinete Sable-
Casi se me cae la cara. Seis meses ocultando una masacre? Pero qué demonios está haciendo el comando? Qué está pasando acá-
- Al comienzo... - dijo el ex alcalde de Ciudad Gemini, la única que queda más bien en pie, y que resiste. El resto de las pequeñas ciudades y poblados está vacío.- Escuchamos hablar de algunas incursiones en granjas aisladas. Poco después, todos los Landers se fueron... -
- Landers-
- Así llamamos aquí a los seres de vapor, Sheriff Colt. Se fueron de repente... una mañana despertamos y ya no estaban. Pensamos que se había unido a los Fantasmas-
- No es así.- digo yo, moviendo la cabeza y recordando las palabras de Jessie.- Les tienen un miedo cerval: ellos se han enfrentado a los Fantasmas antes. Alguna idea de adónde fueron-
- No.- el ex alcalde, calvo y con heridas, se encoge de hombros.- Nos hemos defendido como podemos. Parecen temerle al fuego.- agrega, sonriendo.- Fue maravilloso como los espantaron! Al fin el Comando de caballería envió apoyo, pero no esperábamos que los enviaran a ustedes... es un honor conocerlos... -
Nosotros nos miramos, un poco incómodos.
- Haremos lo que podamos.- dice Sable flemáticamente.- vamos a atacar su base para tratar de neutralizar los ataques que están viviendo: pero, mientras, deben construir un fuerte y meterse adentro. Nosotros venimos como fuerza de choque y reconocimiento: debemos volver de inmediato a Yuma con los informes. No se preocupen, muy pornto enviarán mucha más ayuda-
- Un Fuerte? Pero... -
- Mientras nosotros atacamos, agrúpense con todas sus armas y pertrechos. No teman, nosotros los distraeremos entre tanto, pero necesitan a cada hombre, mujer y niño trabajando. Y eso me recuerda... - la voz de Sable baja, y habla aparte con el alcalde.- De las mujeres que han sido violadas por estos seres, hay alguna... embarazada-
- Sí. Hay... hay varias. No sabemos qué hacer con ellas, las tenemos en cuarentena, pero generalmente... - la voz del alcalde baja también.- Violan sin distinción a hombres, mujeres y niños, y frecuentemente, cuando los tienen un rato la gente se... combustiona con ellos. Quedan sólo unas cenizas. Otras veces los dejan vivos, pero suelen... perder la cabeza-
- Comprendo.- el rostro de Sable es muy duro.- Nosotros atacaremos la base esta noche: hasta entonces, patrullaremos. Le recomiendo que empiece con el acopio de armas y víveres de inmediato-
- Sí, señor.-
- Son horribles. –
- Sí. Aparte de eso, qué más has averiguado, April-
- Varias cosas. Pueden mantenerse invisibles de noche, pero la luz del sol hace su pigmentación evidente. Sólo evitan combustionar a las mujeres que preñan o que pueden tener hijos viables, aparentemente, pero me contaron que el parto te mata automáticamente. El feto nace vivo y consciente y se come el corazón de la madre, antes de salir por el estómago.- April habla con voz serena, aunque está pálida.- Y aparentemente la implantación es a través de la boca o el recto, instalando el feto en el estómago: el contacto vaginal que realizan es... pues aparentemente llenan el útero de una sustancia que alimento al feto. El embarazo dura unos dos meses. Y me dijeron... - April respira hondo.- Hablé con un médico que las ha atendido y que... ha realizado eutanasia con varias de estas mujeres. Que también pueden embarazar a muchachos jóvenes-
- Qué vamos a hacer, Sable-
- Atacaremos esa base para conseguir más data y aliviar un poco el acoso sobre Capricorn.- dice él severamente.- Luego, volaremos a Yuma: la data que tendremos será irrefutable. No esperaba obtenerla tan pronto ni tan fácilmente: no sé si debo alegrarme.- añade, moviendo la cabeza.- la situación es mucho más grave de lo que pensé-
- Tenemos armamento suficiente para eso?- Colt mira a April.
- Como para un buen ataque. Yo usé un par de misiles y algo de energía, pero debería bastar para una buena refriega. Pero no tenemos suficiente azurita para luchar por horas, ni para barrer con la base en Cancer: tendremos que moderarnos.-
- Está bien.- digo yo, asintiendo sin dudar.- Hagásmoslo-
- Esperaremos a que Cancer entre el lado oscuro de Capricorn. Hasta entonces, descansen un poco.- dice Sable, y luego se levanta, frotándose la espalda.- Voy a tenderme dos horas, me duele la espalda, hace mucho que combatía sobre Steed. Colt, quédate vigilando una hora y que luego te releve April: Fire y yo haremos la revisión final antes de partir a las veinte horas. Y coman algo.- dice antes de salir de la cabina. Yo me levanto, y miro expectante a los chicos.
- No te preocupes, haré esa caja de verduras congeladas con salchichas.- me dice April.- Ve a animarlo, está nervioso-
- Y ustedes no-
Colt pone las manos tras la cabeza.- Nunca he tenido pánico escénico ni nada semejante. Soy demasiado sexy para eso, y nunca dejo de funcionar-
April suelta la risa.- Le llevaré un té a Sable, Fire, tú déjame tu terminal abierta que quiero revisar unos grados de ángulo y vengo... prometo dejarte la dirección afinada como un escalpelo...-
Tras dejar la terminal abierta y bromear con Colt, paso a revisar que la caja de verduras congeladas no estén más allá de la fecha de expiración: April es capaz de cocinar una bolsa de tornillos sin fijarse si se la dejo en el refrigerador. Gracias a Dios hay salsa, cocina tan mal cuando no tiene las instrucciones detrás.
Me como un poco de cheesecake del refrigerador y me asomo a la habitación de Sable. La puerta está entornada, y los siento hablando y estoy a punto de empujar la puerta cuando oigo mi nombre.
-... Fire tenga algún sentimiento perdido por mí, Sable. Fuimos novios en la guerra, pero era un juego, y aunque siempre lo querré, él te quiere a ti, de veras.- dice April, y la siento muy cerca de la puerta, su voz alegre.- Los felicito, de veras-
- Y qué hay de ti-
- No te dije que me casé con Scrape y tengo los derechos de sus discos? Soy millonaria-
- April.- dice Sable, y siento su exasperación.- Hablo en serio. Hablo de Jessie-
- Sable, no tengo ganas de hablar de Jessie ahora-
- Pues yo sí, y vamos a hablar.- lo siento levantarse, y su voz es seca, casi áspera.- Le dijiste que te habías acostado con Colt en la guerra. Es eso cierto-
Siento la vacilación de April.- Eso es... asunto mío y de Colt, Sable-
Lo siento respirar hondo. Está herido. Supongo que tras tantos años de él dirigiendo hasta a que hora comíamos, no está bien dispuesto a un métete en tus asuntos.
- Supongo que me merezco eso.- dice con voz ronca.- Pero porqué tenías que recurrir a él? Estabas tan desesperada, la guerra te volvió tan loca que-
- Que estás diciendo?- la voz de April se hace seca de pronto.- Escúchate a ti mismo! Me estás diciendo que tengo que haber estado desesperada para recurrir a Colt, contigo a la mano? Pero qué te has creído-
- Sólo digo que... maldita sea, en esa época no tenías la excusa de tu herida en la cabeza, cómo pudiste haber perdido tu virginidad en un alerón de Ramrod con Colt, como una-
- Como una qué, exactamente?!- la voz de April es tan baja y furiosa como la de él.- Como una qué-
- Estabas bajo mi mando! Los dos estaban bajo mi mando, y se distrajeron cuando...- Sable respira hondo, y lo siento controlándose, aunque le tiembla la voz de rabia, una rabia que desconozco.- ... tal vez hice bien en echar a Jessie justo a tiempo, antes de que te lo llevaras a reparar alerones-
April respira hondo exactamente de la misma forma, y luego apenas escucho su siseo, en una voz que tampoco reconozco como la de April.
- Una vez te ofrecí un beso y lo rechazaste. Pero hubiera elegido a Colt aunque hubiera tenido a toda la nueva frontera a mis pies, tú incluido, Jinete Sable, porque él es diez veces más hombre que todos ustedes! Quieres que te diga lo bueno que fue? Pues tan bueno que aún hoy, cuando Colt me mira, me-
Cuando escucho la bofetada, me quedo helado. No puede ser. Sable jamás tocaría a una mujer, menos a April, jamás, jamás.
Y luego, escucho un sonido ahogado, que es la garganta de Sable.- Dios... April-
Qué está pasando allí dentro!
Empujo la puerta de un tirón: y los veo abrazados, los labios de Sable en los de April, besándole inconexamente el rostro, los labios, la frente, antes de rodearla con sus brazos, estrechamente, su rostro cubierto de un remordimiento terrible, meciéndola. Oigo la voz de April ahogada contra su pecho, que susurra: y lo veo cerrar los ojos cuando ella habla, los brazos de ella rodeando la cintura de Sable:
-... perdóname... no sé porqué dije eso... Sable, perdóname, por favor, no quería... yo... lo siento, no sé que me pasa-
- Perdóname a mí, no tenía ningún derecho!- exclama él, sus dedos en su sien, acariciándola patéticamente, y hay lágrimas en el rostro de los dos.- Nunca he tenido ningún derecho, pero la idea de que estabas... alterada de alguna forma, que Colt hubiera tomado alguna ventaja y yo no hubiera sabido que estabas tan... desesperada, yo... April, perdona, no tengo ningún derecho, excepto, excepto-
Excepto que la amas, verdad, Sable?
-... no fue así. Él... yo estaba desesperada, pero lo necesitaba a él.- dice April, y de pronto siento una pena tan grande en su voz que me conmueve.- Él era el único que podía... Jessie estaba todo el tiempo en mi cabeza, y no podía más-
Sable cierra los ojos y respira hondo: lo veo controlarse, su rostro calmarse, como si la máscara y el manto del Jinete Sable regresaran a él. Por un momento, pareció simplemente un joven desesperado, desconsolado.
Enamorado.
Ahora es el Jinete Sable otra vez, y su voz vuelve a ser firme, calmante.
- Ponte hielo en la cara. Te pegué fuerte. Nunca podré olvidarlo, y no espero que me perdones. Pero créeme que nunca podré perdonarme yo. No tengo excusa de ninguna clase-
- Olvídalo. Yo nunca podré olvidar lo que te dije. No pretendía decirte eso. No sé que me pasó.- April mueve la cabeza, y extiende la mano, tocándole la mejilla a él. Él cierra los ojos un momento, como si atesorara su toque, y luego la mira a los ojos, su mirada trasparente. Sólo entonces me ve, y veo la confusión pasar un segundo por su rostro antes de suavizarse.
- No. Nada justifica lo que hice, April: sobre todo cuando creo que tienes toda la razón. Ve y ponte hielo: si esto agrava tus neuralgias o te afecta para la batalla de esta noche, creo que no podré soportarlo. Fue una imbecilidad de mi parte, máxime cuando te necesito con todas tus capacidades esta noche. Ve.- dice, dejándola ir. April pasa a mi lado, intentando ocultar la mejilla que tiene la marca de la mano de Sable como fuego en la carne pálida: Sable tiene la mano pesada. Cuando sale, me vuelvo a Sable, que se apoya en el escritorio de la sala de estar y parece cargar un peso intolerable en los hombros. Me acerco y lo toco, y lo veo apartarse de mí.
- Sable-
- Creo que es mejor que lo dejemos.- me dice, la voz ronca.- Ya viste qué clase de persona me he vuelto. Dios, me doy asco-
- La amas?- pregunto, despacio. Tengo que saber.
Sable se gira hacia mí, y veo cólera en sus ojos.- Le di un puñetazo a April, no hace mucho te cosí a puñaladas, y eso es todo lo que te importa de lo que escuchaste-
- Yo te amo, Sable.- digo simplemente, mirándolo a los ojos. Y veo desconsuelo, y también ternura, ternura inenarrable, y una carga tan grande de culpa y remordimiento que quiero abrazarlo y besarlo.
- Fire... no te merezco.- me dice suavemente, tomando mi rostro en sus manos. Apoya la frente contra la mía, sin besarme, cerrando los ojos, y nos quedamos allí un largo rato, hasta abrazarnos, apoyados como dos ancianos.
- Si alguien puede sacarle a Jessie de la cabeza eres tú-
- Calla, Fire-
-... Prueba, y si no funciona, yo-
- Calla-
-.. aún estaré aquí-
Sable me calla con un beso, un beso en que parece volcar toda su amargura y su angustia en un caricia ardiente y dominante: yo lo acepto con alegría, con ansiedad, y le desabrocho la armadura, quitándole la pechera con un gesto suave.
- Qué-
- Déjame...- susurro, empujándolo a un sillón. Lo obligo a tenderse de bruces, y sobre su espalda, masajeo y beso los fuerte hombros, la rígida columna, los intercostales marcados de jinete, bajando hacia su cintura, soltando, relajando esos músculos tensos como cables de acero.
- Fire... no-
- Shhh.- ordeno, mis manos recordando vieja magia oriental. La puerta está cerrada: nadie nos interrumpirá. Sólo cuando encuentro un nudo de músculos y nervios como un ovillo en la base de su columna, finalmente se rinde, con un suspiro que parece un sollozo:
- Fire... por favor-
Me echo el pelo atrás y trabajo con todas mis fuerzas, manos, lengua, dedos y labios en ese nudo hasta soltarlo, sintiéndolo primero quejarse y luego suspirar mientras mis caricias se hacen más audaces. Finalmente aferro el pantalón de su armadura, y deslizo mis besos más abajo, mordiendo y succionando sus nalgas duras como la piedra, que se tensan bajo mis manos y tratan de esquivarme nerviosas, pero lo aferro para besarlo y morderlo hasta arrancar un gemido de su garganta, una súplica. Siento el rubor quemándole las mejillas: su cuerpo está caliente bajo mis manos, y sonrío, porque sólo yo puedo borrar todo de su mente, y levantar, aunque sea brevemente, el peso en sus hombros.
- Fire... Fire... por favor, no... no puedo...- jadea, y con un sonido de derrota mueve las caderas, rindiéndose a ese ritmo primal.- No tienes que-
Es un auténtico grito lo que escapa de su garganta cuando le separo las piernas y me ocupo de su punto más íntimo, mi lengua hambrienta y codiciosa aflojando el apretado esfínter y ocupándome de sus testículos calientes y duros. Sable se aprieta contra el sillón, como si quisiera escapar de mí: pero su gemido es ansioso, gutural, y cuando me volteo y hundo la cabeza bajo él, para tomarlo en mi boca, su cuerpo se contorsiona como un potro salvaje, sobre todo cuando hundo mis dedos en él, donde estoy seguro que jamás ha sido tocado.
Su grito y el movimiento convulsivo de sus caderas me lo confirman: si Colt desvirgó a Apriul, acabo de desvirgar a Sable. El pensamiento me hace avaricioso, y uso tanta fuerza como me atrevo hasta encotrar el botón del placer oculto en la carne de Sable, y mi boca y mis manos actúan juntas, buscando el grito y la liberación que sé que está a centímetros de él... quiero oírlo gritar mi nombre.
Cuando agito cuatro dedos en su interior, y mi mandíbula se cierra súbitamente, mordiendo, obtengo mi recompensa.- FIRE!- grita, un grito que parece salir de lo más profundo de su pecho, y estalla. Lo bebo ansiosamente, y luego lo limpio y arreglo, mientras él se queda tendido abandonado en el sillón. Cuando acabo de abrochar el rígido kevlar de la parte baja de la armadura, me tiendo sobre su pecho, que aún se agita: y cuando abre ojos pesados y cálidos, veo paz, y también amor en ellos. Se endereza y me besa largamente, tibiamente, y mi codicia se desvanece. Lo amo tanto.
-... yo estaré aquí.- repito. Sable me abraza, y no me deja ir.
COLT
- Ramrod Equalizer Unit. Permiso concedido para despegar, ruta 53i39, con traspaso de atmósfera-
- Gracias, Torre. Ramrod iniciando secuencia de despegue.- dice Sable, abriendo el canal interno: inmediatamente siento las respiraciones de todos en mi oído.- Ignición-
- Ignición 95 .- responde April.- Interface completada. Sistema de mantenimiento listo. Sistema de navegación, listo-
- Sistemas de armamento.- digo yo, sonriendo.- Listos-
- Sistema de coordinación de vuelo.- dice Fire a mi izquierda.- Listos-
- Sistemas dinámicos de vuelo listos. Sistema de comunicaciones listos.- dice Sable, y siento todos los canales de comunicación abiertos un segundo antes de quedarse con el sólo interno y a la Torre de Control de Capricorn abierto.- Ignición-
- 100-
- Sistema de comunicaciones abierto. Aquí Ramrod Equalizer Unit. Despegando de Fuerte Free, ruta 53i39.-
- Ramrod despegando.- anuncia Fire, y aferra los controles. Nos disparamos hacia la noche con la suavidad que es sólo Fire: es como si todo lo que April construye se convirtiera inmediatamente en nervios y tendones para mi corredor.
Algo sucedió. No tienen que decírmelo. April está muy callada, Sable, aunque relajado, le habla con extrema ternura, y Fire... Fire parece algo serio, aunque tiene los ojos despejados. Supongo que Sable y April se pelearon y Fire se puso del lado de Sable y eso lo atormenta: mi idea después de mucho conocerlos. Ya mimaré yo a mi niña.
De veras que espero que sólo haya sido un desacuerdo de estrategia.
Busco en la antigua memoria de Ramrod, y pongo un viejo éxito de Scrape, que nos encantaba. Lo escribió después de acompañarnos en una misión en secreto. Era nuestro trovador, decía Sable: pero capturaba tan bien lo que éramos!
Hearts of Fire, Streets of Stone
Modern Warriors, Saddled iron horses of chrome
Taste the wild, lick the wind
Like something they never saw before
Their jaws dropping to the floor
Steel made of soul and sin
Rebels born without a care
(And the day he listens)
Only to fly where the eagles dare
(In the night she whispers)
Ride the wind, never coming back until I touch the midnight sun.
Los siento sonreír: Scrape siempre lograba que se nos pasara la morriña.
- Cuando hacemos contacto?- pregunto, un poco ansioso. Nadie puede decir que no soy gatillo feliz.
- cero punto cinco horas.- dice April tras chequear.- Voy por una taza de té.- dice levantándose y yendo a la cocina. De inmediato, Sable levanta la vista y se encuentra con la mía.
- Qué-
- Eso es lo yo debería estar preguntando.- digo, viendo a Fire, que está acostumbrado a ser el entremedio entre el fuego cruzado – su saddle unit queda entre los de Sable y yo- se echa atrás y se cruza de brazos.
- Sable y April discutieron por lo que dijo Jessie-
- Qué de toda la mierda que dijo Jessie? Si ese abría la boca para no tener que ir al baño-
- Que te acostaste con ella en la guerra-
Me sonrojo color ladrillo. Pero luego los miro fijamente.
- Qué, esperaban que presumiera de eso en las duchas? Puede que no sea un caballero, pero no soy del kiss and tell... okay, lo soy, pero era algo diferente.- miro al frente.- Qué les pasa, querían los sucios detalles-
- Colt, ahora soy un civil, no un militar: y como civil digo lo que bien me parece. Y en este momento tengo que decir que quiero partirte la cara.- me dice Sable con peligrosa parsimonia.
- Qué demonios te pasa? Tenía que pedirte permiso?- ya nos estamos levantando cuando Fireball habla, exasperado.
- Pues si eres un civil esto no es insubordinación. Son un par de imbéciles: siéntense los dos y dejen de hacer el idiota. Tenemos trabajo en serio, eso pasó hace cinco años, y los dos saben que lo que en realidad atormenta a April se llama Jessie. Así que compórtense como adultos. De una jodida vez-
Sable y yo guardamos silencio: es extraño recibir un rapapolvo del corredor, pero luego lo veo sonreír, muy poquito.
- Colt... oye, fue bueno-
- Fire-
- No importa. Ya te emborracharemos y te sacaremos los detalles-
- Miren los hijos de-
Dejamos la charla cuando April regresa, aún en silencio. Ajustamos los controles, y Ramrod entra en velocidad 5, mientras nos disparamos hacia la luna de Capricorn, dorada en el horizonte.
- En noches como esta, mirando la luna, una chica se traga cualquier pick up line que le digas. La luna es la mejor amiga del tipo horny-
- Colt, dime que estás sobrio para hablar tanta estupidez-
- Lo dice el Jinete Sable, porque no necesita pick up lines... a él le saltan a los brazos-
- No creas. No hay hombre que no tenga una o dos de esas en la manga-
- Yo solía usar la de mirarla un rato, hasta que me miraba, y decirle muy bajo, para que me leyera los labios " mala, mala chica". No me preguntes porqué, pero normalmente funcionaba-
- Pensé que usabas esa de " manejar es lo único que hago rápido"- dice April, riendo.
- La dejé cuando cumplí los veinte.- Fire se vuelve a Sable.- Y tú cual usabas? No que tu nombre no bastara-
- Mi favorita era " He visto miles de estrellas en mis viajes. Quieres ver algunas?" Pero nunca funcionó-
- Hubieras recitado a Browning, se te da de maravilla.- dice April.- Eso sí es incitante-
- Poemas viejos? Venga, April. No me digas que eso te motiva... –
- Más que la primera vez que me viste, y me dijiste que tu nombre era Colt, como para que supiera qué nombre gritar.- A mí me da un ataque de risa, se me había olvidado.
- Y tú? Nunca usaste algunas? No creo que hayas atrapado a Roy sólo quedándote en un rincón...- pregunta Fire por sobre el hombro.
- Usé algunas... oh, cómo me hacen acordarme de eso, qué vergüenza tan grande-
- Anda, April, cuenta-
- Muy bien. Miren acá.- los tres nos giramos. April se voltea hacia nosotros, nos mira por sobre el hombro, se echa el pelo atrás y abanica sus largas pestañas, lamiéndose esos labios rosados para morirse.- Perdí a mi osito teddy. Querrías dormir conmigo y reemplazarlo-
Aullamos de risa. Es la mejor que he escuchado. Es tan... adorable... Dios, me la comería aquí mismo.
- Tenemos contacto!- grita April de súbito, y nuestra atención va a la pantalla. No hay imagen aún, pero hay lecturas de calor... tenemos visitas!
- Muy bien, señores. A moverse!- ordena Sable, y siento las manos de los cuatro en los controles actuando a la vez, ocho manos tecleando y agarrando palancas con la coordinación de una danza letal que podríamos hacer aún inconscientes.
- Impulsores-
- Okay-
- Sistemas dinámicos de vuelo-
- Listos-
- Energía armada-
- 99 -
-Vamos-
Yo abro fuego en el mismo momento en que Fire gira en 360 agrados acelerando como una peonza entre los lasers enemigos: ni siquiera nos rozan, y hacemos diana aunque estamos girando velozmente hasta pasar en vuelo rasante sobre la base, fuera del alcance de sus cañones. Dejamos una estela de fuego con nuestros lásers, y luego Fire se eleva a tal velocidad que somos más rápidos que un blaster tras nosotros, perdiéndolo en la oscuridad.
- Maverick Quick Draw conectado.- dice April, con el slang para nuestro cañón independiente, el que aferro con tanto placer.
- Vamos! Abajo! Las naves atrás, April-
- Barrera!- Sable enciende las defensas y los lásers rebotan: Fire nos pone de costado y volamos lo que parecen algún tipo de torres de control. Por una vez no siento ningún remordimiento por la posibilidad de prisioneros allá abajo: si están prisioneros de ellos, seguro están mejor muertos.
- Arriba!- ordeno, al ver en las lecturas de energía que van a dispararnos. La tecnología es mucho menos efectiva que su técnica de Metheus: a pesar de que Ramrod no está a full power, si no fuera por su monstruoso número, ni siquiera necesitaríamos preocuparnos. Pero son tantos... la luna de Capricorn está erizada de bases. Cuánto tiempo llevan acá?
- Naves a las nueve en punto.- dice April, su voz serena mientras cambia de posición el refrigerante: oigo los engranajes hidráulicos abriéndose para darnos más velocidad.- cañones posteriores listos-
- Gracias, linda.- tiro de las palancas de los cañones, y escucho las explosiones sin verlas y el jubiloso yay! de Fire.
- parece que el vaquero no ha perdido su toque.- me halaga Sable. Lo miro: estamos en paz.
- Practicaba con botellas de cerveza, pero no le cuenten a Robin-
- No creo que le moleste que hicieras diana con ellas, le debe de haber molestado que te las bebieras-
- Están equivocados. Robin puede dejarme bajo la mesa cuando se le antoje, siempre me pregunté si las mujeres almacenan el licor en las pechugas para poder tomar tanto y no caer, quiero decir, dónde más se lo van a meter-
- Me haces recordar a Madarien. Una vez apostó conmigo con unas botellas de vodka y lo siguiente que recuerdo es despertar en su apartamento con la sensación de tener la cabeza como si hubiera aterrizado Ramrod encima. –
- No preguntaré como estaba el resto de ti, esa pelirroja loca es kinky-
- Tenemos más compañía. Están echando toda la carne al asador.- nos informa Sable, y veo en las pantallas como nos rodea un enorme número de naves: parecen inacabables, con esa forma de rosquilla rellena... sí, ya sé que no es un término elegante, pero eso es lo que parecen, la verdad.- Nos están rodeando-
- Colt, usa el...- a April la interrumpe un golpe. Algo nos agarró.
Y entonces la cabina se llena de estática y chispas: es algún tipo de táser: de la base dispararon un cañón cuya línea de energía nos atrapa, y todo se pone luminoso mientras siento la estática erizándome el pelo, friendo los circuitos.
- Maldita sea! Suéltame!- grita April furiosa.- 10 millones de voltios... quince... no vamos a aguantar-
- Suéltanos, Fire!- grita Sable.
- No... puedo-
- Activa la fase uno!- grita Sable. Y siento el familiar latigazo de adrenalina cuando Fireball alarga la mano, y engancha ese familiar botón rojo.
- Muy bien... hagámoslo-
La nave se abre como un abanico, y siento el chirrido de los engranes no aceitados: pero cuando la siento cambiar de forma, consciente de que podemos estallar en cualquier momento, no tengo miedo, sólo una alegría tan profunda que me hace doler el pecho mientras las últimas piezas caen en su lugar y pongo mis manos en los controles, el nuevo tablero desplegándose, las luces de siempre destellando, en mi sitio, mi lugar. Oigo la voz de April, y cierro los ojos un momento mientras mi terminal y la de Sable se abren para que quedemos en cruz, nuestras espaldas a la central de poder, los cuatro mirando a los cuatro puntos cardinales, April a mi derecha y Fire a mi izquierda, los cuatro la palanca de arquímides, como nos llamaba Sable: la palanca, que con un sitio suficientemente fuerte para apoyarse, podía levantar el mundo.
Nosotros ya lo hemos hecho, antes.
Y podemos volver a hacerlo.
- Entendido, April.- Dios mío, los algoritmos vocales de Scrape aún funcionan.- Control de navegación encendido: Ramrod pasando a fase 1-
Mis manos tiemblan un poco, pero luego mis dedos recuerdan viejos movimientos, viejos trucos, y se posan sobre el teclado sin que necesite mirar mientras vigilo nuestro flanco. Estamos rodeados, por completo.
- Ahora, con todo!- ordena Sable. Todos los cañones de despliegan bajo mis manos: Fire aferra ambos comandos, y siento los dedos de April volando en su tablero, mientras condensamos la energía, nos preparamos, nos.
Y es un momento increíble, mágico cuando Ramrod gira con la elegancia de un ave en vuelo, los cañones trazando un círculo de explosiones alrededor de nosotros, explosiones amarillas y rojas mientras se libera todo nuestro poder, el espacio llenándose de luz en silencio y una experiencia casi religiosa de omnipotencia y humildad inundándome: somos los cuatro juntos, volando en la negrura letal, inundándola de fuego como ángeles vengadores: porque con April a mi izquierda, Fire a mi derecha y Sable a mi espalda, soy invencible.
Los cañones no se detienen, y no hay un solo punto reluciente que no estalle en llamas mientras Fire mantiene el giro perfecto en 360 y la nave responde bajo las manos de April, y yo disparo, disparo sin detenerme, los cuatro tocando una sinfonía de destrucción con los comandos, las manos y los ojos saltando de tecla y tecla y botón y botón, efectivo como un huracán sagrado, su respiración agitada y mágica en mi oído.
En medio de las explosiones, la luz y el silencio, ahora estamos solos, la luz casi cegándonos, y Fire termina el giro con suavidad, Ramrod fase 1 arqueando sus extremidades con delicadeza humana, antes de volar hacia atrás, ingrávido. Fire respira hondo, y yo vuelvo a cerrar los ojos mientras la nave regresa a su forma normal.
Estoy temblando, como luego de un orgasmo: y cuando siento a April suspirar y a Fire respirando hondo, siento su felicidad inundarme aún más poderosamente que la mía propia...
- April, tienes todo eso en grabación-
- Sí. Audio, video, y lecturas de energía: lo tengo todo.- dice April mostrándome los pulgares.
- Muy bien. Ahora no pueden decir nada: las pruebas son irrefutables.- dice Sable sonriendo, por fin respirando hondo y apoyando sus manos tras la cabeza en un gesto relajado que no se habría permitido hace unos años.- Proa a Yuma, señores-
- Entendido-
APRIL
En el mismo momento en que aterrizamos en Yuma, sé que algo anda mal. Yo soy la única que pasó un tiempo en el Comando, y conozco sus gestos, sus movimientos: lo que largaron cuando llegamos no es una alerta, es un maldito zafarrancho de combate. Si nos salimos un centímetro del molde, nos mandarán a volar, y no quiero tener que atacar el comando que mi padre amaba tanto.
Aterrizamos en el patio central: no tiene sentido ser discretos. Al menos nos aseguramos que nos viera todo el mundo: es mucho más difícil hacer desaparecer algo tan grande si todo el mundo sabe que estamos aquí. Pero cuando nos levantamos para bajar, veo a Sable observando por la pantalla al comité de bienvenida que nos han mandado: más de cien A-Plants con los uniformes grises y verdes, un grupo de comandantes de gris, y un almirante de rojo. No conozco a nadie creo.
Sable se endereza: está muy tranquilo, aunque un poco pálido.
- Bajaré yo delante. Si algo sale mal, salgan de aquí-
- Nunca creía que quisieras todo el crédito para ti.- dice Colt, pero está preocupado, lo noto en su cara.
- No puedes ir solo. Vamos todos juntos, o abortamos la misión.- lo desafía Fire. Puedo ver el comienzo de una negativa terca, de esos ataques de tozudez de los cuales es imposible sacar a un escocés: pero me levanto y le tomo el brazo. Sable me mira, y asiente.
- Está bien-
Bajamos juntos, por la rampa. Y ni siquiera hemos alcanzado a abrir la boca cuando el almirante de rojo avanza, y da una orden:
- Están arrestados. Eward Greysthwwalthry, Kenji Ariyama, June Crowley y Thomas O'Brady, por cargos de piratería, robo, uso de material militar y despliegue de actividades subversivas. Entréguense pacíficamente, o ordenaré a mis hombres que disparen-
- Almirante.- dice Sable con calma.- Nos rendiremos, pero debe escucharnos. Solicitamos el derecho a hablar ante el Consejo. La situación en Capricorn-
- Cállese. Todo lo que siga será usado en su contra: sométase de una vez, porque han actuado como criminales, sin importar sus historias anteriores. Y agradezca que actúa la milicia y no la policía civil-
- Escúchenos!- dice Sable, y siento la ira naciendo en su voz.- Hay gente muriendo en el espacio, la Nueva Frontera está nuevamente bajo invasión alienígena, y nadie está haciendo nada! Cómo han podido ignorar a Capricorn? Tenemos pruebas de-
- Silencio! No discutiré materias de estado con usted, señor!- el Almirante tensa el rostro, y de pornto lo reconozco: es un piloto muy malo de una estación tercera en Alamo... cómo se ha vuelto un almirante!
- Tenemos pruebas, y hemos encontrado la forma de detenerlos, tienen que escucharnos...- dice Fire, y en ese momento dos soldados aferran a Sable y Fire y Colt actúan. Un momento después, estamos defendiéndonos como locos en el centro de una marea verde y gris que nos aferra, nos atrapa, nos golpea, aunque peleamos espalda con espalda con todas nuestras fuerzas. Sable nos grita que no matemos a nadie: no estoy segura de haberle hecho caso. Pero son demasiados, y aunque el concreto del patio está alfombrado de cuerpos verdes y grises, de pronto siento un puñetazo en el costado, y luego alguien me golpea la espalda, y oigo a Colt jurando furiosamente y a Fire gritar, y luego...
Despierto en una celda, mi cabeza apoyada en el muslo de Colt.
Estamos en la cárcel militar y no creo que nos suelten.
Estamos los cuatro juntos, al menos, nuestras armaduras maltratadas. Sable me da la espalda, apoyado en la única ventanita al atardecer que tiene la celda, en la que apenas cabe una mano. Al otro lado, a través de una anticuada pared de barras de hierro espaciadas, puedo ver un pasillo subterráneo, verdoso, no muy diferente a los de la base Skull.
Apenas hay luz. Entra un poco de atardecer por la ventanita, y los fluorescentes del pasillo son escasos, y muy fríos. A pesar de llevar mi armadura térmica, tengo frío.
Estoy tendida en el único camastro, y Colt está sentado, mi cabeza apoyada en su muslo mientras me acaricia pacientemente la mejilla. Siento el cuerpo adolorido, pero nada serio.
- Estás bien?- me pregunta Colt suavemente. Asiento y me enderezo, aunque la cabeza me da vueltas. Fire está al otro lado, apoyado en las rejas, sus piernas cruzadas, muy quieto.
- Estoy bien.- digo firmemente.- Sable-
- No me digas nada. No quiero oír una palabra.- me dice Sable secamente: no se vuelve, aunque veo un destello de su perfil: su rostro está tan tenso que es casi irreconocible.- Los metí en esto por mi estupidez y terminamos de la peor forma. Nunca pensé que pudieran ser tan bastardos, pero estaba equivocado. Yo asumiré la responsabilidad, toda la que pueda, y ustedes pedirán perdón para poder volver a sus vidas, y se acabó. Robin tenía toda la razón; como si no los hubiera arriesgado suficiente en la guerra, ahora tenía que arriesgarlos en la-
- Sable!- exclama Fire, irguiéndose.- Vinimos porque quisimos: también esperábamos otra cosa, pero lo empezamos juntos y lo terminaremos juntos-
- No los oíste? Si nos juzgan como civiles, pueden hasta ejecutarnos-
- Y que lo hagan.- digo yo.- Tu crees que la opinión pública los dejará-
- Ya no sé que creo, April.- susurra, y de pronto mi orgulloso Sable dobla su espalda, y se cubre la cara.- ya no sé... qué creo-
- Sable...- Colt se endereza, y tira de él al camastro. Sable se queda ahí sentado, toda su postura abandonada, las piernas recogidas, su delgado cuerpo lacio apoyado en el camastro. Fireball se acomoda a su lado, abrazándolo, y yo me coloco a su otro lado y me aprieto contra él cuando Colt se sienta a mi lado y me rodea con su brazo.
El cuerpo de Sable bajo mis manos está helado: mi mano encuentra sobre su vientre a Fireball y nuestros dedos se entrelazan, abrazando a Sable, que parece desmadejado, sin una pizca de esa orgullosa espalda tensa como una cuerda. Apoyo mi rostro bajo su cuello, mientras Fire se apoya en el otro, y siento su garganta apretada, siento una, dos, tres lágrimas resbalar por su mejilla en absoluto silencio y caer entre mi pelo. Se me rompe el corazón, y no temo por mí, no temo por nada, porque la rabia que siento es demasiado grande, la angustia demasiado atenazante.
Colt me besa el hombro y me tranquilizo, y cuando me apoya con su cuerpo, ya no tengo frío. Con Colt a mi espalda, nada tengo que temer.
Y esperamos.
Está oscuro, no viene nadie, y aunque hay una llave de agua, tengo hambre. Qué nos van a hacer? Se atreverán a matarnos?
Pero rodeada por el brazo de Colt no temo: sólo temo por Sable, y el odio irracional por los Comando me consume. Cómo se han atrevido? Cómo? Cómo han podido darnos la espalda después de tanto, después de todo, después de lo que les mostramos? Cómo han podido?
No sé lo que nos van a hacer, pero no puede ser nada peor que lo que le han hecho a Sable. Lo han destruido. Lo han herido más profunda y brutalmente de lo que ningún alienígena o arma hubiera podido. Han destruido a nuestro héroe, al hombre que todos aspiraban a ser, y tras todo lo que él les ha dado, le han clavado un cuchillo en el corazón.
Nunca podré perdonarlos. Sable, mi Sable, qué te han hecho?
- Bueno.- suspira Colt, observando la celda.- No que no estemos acostumbrados a estar juntos en espacios pequeños-
Fire se echa a reír, y le besa la cara.
Pasan casi un día entero antes de que oigamos pasos, pasos firmes y calmados. Nos erguimos: hemos dormitado por turnos, el silencio de Sable tan siniestro que siempre se queda uno vigilándolo. Sus ojeras son aterradoras: es como si hubiera envejecido años en.
Los pasos se acercan. En el pasillo aparecen varios soldados, con los uniformes verdes y blancos de los A-Plants, y entre ellos, otro hombre, esbelto y arrogante. Se coloca frente a nosotros, la capa roja de los embajadores moviéndose como la cola de un gato, y en ese mismo momento mi mente grita y me mareo, porque no puedo comprender, no puedo entender, simplemente me quedo allí boquiabierta, desconcertada, los ojos saliéndoseme de las órbitas mientras pienso que tengo que estar soñando.
- Este.- dice Jessie, las manos en la cintura, mirándonos desde el otro lado de la reja.- es un momento Kodak-
SABLE
Los cuatro estamos paralizados. Yo tengo un zumbido en las orejas: no sé si me voy a desmayar o me va a dar algo.
Jessie se pasea al otro lado de los barrotes, mirándonos con malicia. Lleva el manto rojo y la gorguera oscura de los embajadores, y va vestido con elegancia, con una guardia de corps. Esta inversión de papeles es suficiente para darme mareos: pero cuando habla, si tuviera un vaporizador a la mano, creo que lo mataría.
- Es increíble cómo cambian las cosas.- continúa. – hace cinco años, estábamos exactamente igual, con la salvedad de que eran ustedes los que podían salir caminando de aquí. Pero seguro que hasta en vidas pasadas hemos tenido este... polígono romántico: ustedes, yo, April y la celda. Tenemos que dejar de vernos así, esto se está poniendo fetichista-
- Pero qué demonios haces aquí?!- finalmente logra articular Colt.
- Mientras ustedes andaban jugando al Capitán Harlock, yo usé el sentido común. Ustedes saben que los seres de vapor estaban muy, muy, pero muy asustados? En algunas partes los están linchando, porque creen que son los culpables de lo sucede. Así que me reuní con ellos, me eligieron su relacionador público con los humanos – ya saben, recuerdan que fui su jefe en la guerra, para ellos era un héroe – nos tomamos la luna de Alamo, nos instalamos a vivir allí, firmamos un nuevo tratado con el Comando, y a quiénes no veo llegar cuando voy saliendo-
- Hoy-
- Ayer. – Jessie sonríe perversamente.- Así que tuve de llamar de urgencia a Alamo, para pedirle un favor a mi gente. No era imposible, máxime cuando les dije que aprendieron a pelear con los Cullers. Siguen teniéndoles miedo a ustedes y me costó convencerlos, pero más le temen a los Cullers... –
- Convencerlos de qué?- exclama Fire: estamos todos atontados.
- De esto, por supuesto.- dice sacando una identificación y arrojándola a través de los barrotes. La tomo, y leo:
APRIL EAGLE, ALAMO COLONY SPECIAL AGENT
Estamos tan atontados que nos toma un segundo comprender, mientras Jessie nos mira con las cejas levantadas y una sonrisita.
- No se negarán a que se venga conmigo, no? Los van a ejecutar, saben...- agrega, moviendo las cejas.- Ven con papi, nena-
Estamos demasiado shockeados para decir nada. Entonces Jessie suelta una risotada maléfica, y hace que nos abran la celda.
- Se vieran las caras... está bien, chicos.- dice sacando otras tres identificaciones.- Hay para todos. Ahora son libres... mientras trabajen para mí y la colonia Alamo, tienen impunidad diplomática. Vamos, chicos, los llevaré a comer algo...-
- Que pasó con Ramrod?- no me sorprende que se la primera pregunta de April. Hace años, las chicas de la Academia le cosieron un Ramrod de felpa super deformed y April dormía con él.
- El gobierno lo reclamó, pero cuando les tiré un poco los hilos sobre cómo estaba infestado de esos seres que estamos enfrentando, que tenía data personal nuestra, y que no era más que una grande, vieja y molesta pieza de chatarra espacial, yo podía ayudarlos a librarse de ella sin tantas preguntas. Así que me lo dieron para llevármelo a Alamo.– Jessie se vuelve a April, que lo mira furibunda.- No que yo piense eso, por supuesto-
- El gobierno te reconoció que hay una invasión-
- Los pueden ignorar y acallar a ustedes, pero a un ataque de histeria diplomático no. Mi gente les mandó semejante concierto de gritos que me lo reconocieron en privado, y también reconocieron que no tienen la más pijolera idea de qué hacer. Así que les di unas palmaditas en la espalda, les dije que mi gente estaba en eso, y estoy organizando una manifestación aquí en Yuma en que hagamos tanto ruido como para alertar a medio Universo y que el gato salga del saco. Siempre supe que se me daría bien la política, me encanta hablar suave y llevar un gran Badlander a la espalda-
Me apoyo en el vidrio, dejando atrás las voces violentas de los chicos y Jessie a bordo de la limusina con banderines diplomáticos nos lleve adonde sea que Jessie quiera. No siento rabia, desengaño, humillación o dolor alguno: no siento nada. Es como si algo dentro mío se hubiera muerto: y aunque observo las miradas inquietas de los chicos, mientras miro por la ventana no hay nada más lejos de mi mente que perder el control. Extraño, desapasionadamente, mis montañas por un momento: deseo irme, allí donde la vida es sencilla, y dejarlos en paz.
Por primera vez, lo que pase con la Nueva Frontera, el Comando, los Star Sheriffs, Ramrod o los chicos se me da un comino.
Que Jessie los ayude, si quiere. Yo me voy a casa.
La " embajada" de la luna de Alamo debe de haber sido amueblada con mucha prisa para el flamante embajador del flamante nuevo estado, pero es elegante y confortable, y allí Jessie nos hace servir una merienda mientras sigue discutiendo con los chicos sobre una manifestación pacífica que está preparando para el día siguiente, y sobre nuestra experiencia con los Cullers. Él se recorrió todos los asentamientos de los seres de vapor hasta reunir un puñado de historias sobre estos "Fantasmas", y consiguió el apoyo de su gente, así como el reconocimiento de la Confederación para ser un pequeño estado independiente en la desierta luna de Alamo. Y planea poner en el tapete el problema de los Fantasmas, exponiéndolo a la luz pública.
No sé cómo pretende hacer eso, y me importa muy poco.
Jessie me mira fijamente mientras Colt y Fire atacan su merienda. April parece distraída, y está revolviendo su café ya frío mientras lee unos informes que Jessie trajo.
- Come algo, Sable.- me dice, con una amabilidad extraña. Levanto las pupilas a él, pero ni siquiera frunzo el ceño. No tengo ganas.
- Ya tienes lo que querías.- digo con voz monótona.- Tienes una posición, dinero, y el Comando se arrastrará a tus pies. Si consigues a April o un aceptable sucedáneo, podría decirse que tendrás el cartón completo.-
- Sable!- exclama Fire, dejando su panecillo.- Pero-
- Cállate, Fire. Este desgraciado no hace nada gratis: qué quieres por salvarnos, Jessie? Sé que no lo has hecho por pura bondad de tu corazón: salvar a April para forzarla a agradecerte es tu estilo, pero a nosotros ya es mucho rizar el rizo. Qué quieres-
- Eso depende de lo que vayan a hacer ahora-
- Lo cual no es asunto tuyo-
- Lo es, sin mí lo próximo que harían sería jugar a Space Invaders en el suelo de la celda por los siguientes treinta años-
- Quieres que te estemos agradecidos.- digo ásperamente.- Pues prefiero el Space Invaders-
- No pido que me lo agradezcan con flores, Sable... aunque cualquier agradecimiento que tú quieras darme, April, es muy bienvenido... pero hay una forma de agradecérmelo que les costará muy poco, les hará muy bien, y me ayudará para la manifestación de mañana. Yo puedo tener el apoyo de los seres de vapor, pero la población humana aún tiene ataques de pánico a la mención de mi nombre. –
- Vómito, querrás decir-
- ... pero siguen adorándolos a ustedes como al pesebre de navidad, Virgen María incluida-
- la cual ya no es virgen gracias a Colt.- el murmullo de Fire hace que Jessie, Colt y April saquen café por la nariz y yo gruña.
- Y complementando el pesebre, el burro, la oveja y el cerdo.- gruñe Jessie tosiendo.- qué hijo de... en fin, tengo tres propuestas. Me acompañan a Alamo con Ramrod, pasado mañana. Mañana, me acompañan en la manifestación. Y esta noche, previo que un médico que traje revise la cabeza de April, se van a bailar conmigo-
- Te volviste loco, Blue?!-
Dos horas luego, Fireball me cierra la casaca de gamuza negra sobre el pecho, mientras lo miro con exasperación. No puedo creer que hayan accedido, supuestamente para darle credibilidad a las ambiciones de Jessie. Aún no puedo creer que estemos trabajando para él, de su lado del mostrador.
No quiero creerlo.
Lo que ha ocurrido en las últimas veinticuatro horas me tiene aún de una pieza: es como si simplemente una parte de mi cerebro se hubiese apagado. Me pregunto si así se sintió April al pegarse un balazo en la sien: tan libre, tan... desorientada.
April.
-... y el médico dijo que aunque debe evitar trabajar demasiado está en franca recuperación. Que nunca había visto a nadie remielinizarse tan rápido, ni a un cráneo que soldase tan bien. Ya le hizo varios chistes por su cabeza dura, y le dio unos nuevos calmantes que deberían bloquear las neuralgias y esos ataques impulsivos... Sable, me estás escuchando-
- Sí.- digo ausentemente. Debería significar algo para mí, todo esto, pero no significa nada. Nada.
- Sable, vamos. Tienes que comer algo: no has comido nada.- me dice Fireball. Colt y él fueron a comprarnos ropa: de nuevo perdimos toda a bordo de Ramrod. Además, no teníamos nada que ponernos para salir.
Sonrío amargamente. Vamos a salir de copas con Jessie, para que lo vean con nosotros... Normalmente, estaría vomitando: en este momento, se me da un pepino. Todo se ha vuelto tan absurdo.
Para esto peleamos? Para esto sangramos? Para esto nos pasamos toda nuestra juventud arriesgando el pellejo en el espacio, viendo horror tras horror, batalla tras batalla, devastación?
Dónde está el sentido de todo esto? Dónde está el jodido sentido!
Jessie es ahora un maldito héroe, y yo... yo ya no sé que soy.
- Sable!- exclama Fireball, más cerca: sólo entonces me doy cuenta que estaba hablando. Bufa, y se inclina para atarme las botas acordonadas que no recuerdo haberme puesto, sobre oscuros jeans que tampoco recuerdo haberme abrochado. Qué estamos haciendo? Porqué no puedo recordar porqué me importaba?
- Sable, maldita sea, te estoy hablando!- Fire me aferra de la manga.- Por favor! Háblame-
Porqué me zumban los oídos? Estoy mareado.
- Es porque cuando Sable está en shock, entra en un estado muy parecido a la catatonia.- dice una voz junto a mí. Cuándo entró April con Colt a la habitación? Porqué todo parece tan fuera de foco? Estoy confuso.
- April?- Fire se voltea a ellos. Colt está cerrando la puerta, y le echa llave. La habitación se agranda y empequeñece ante mis ojos: todo se ve tan lejos... y a la vez cerca: los colores brillantes.
- Cómo loa sabes-
- Cuando lo conocí, tras una experiencia muy traumática en un asteroide con una avanzada de los seres de vapor, estaba así en el hospital. Eso fue un año antes de ustedes.- la voz de April está llena de compasión.
- Qué... quieren...?- jadeo: mi voz está temblando.
- Estás teniendo un ataque de shock en toda regla.- dice Colt con voz muy serena.- Sable, no puedes abandonarnos ahora. Te necesitamos más que nunca-
- Déjenme.- susurro, sintiendo un leve rastro de pánico que clava sus garras en mi corazón, garras heladas. Pero a qué le temo? Qué me pasa? Porqué me duele el pecho?
- Tú nos has traído hasta aquí. La Nueva Frontera te necesita, y te necesito yo también, Sable.- dice April muy bajo.
- No. Déjenme solo.- jadeo, mi voz quebrándose.
- No podemos dejarte solo. No ahora, que estamos empezando de nuevo-
- No... quiero nada de ustedes.- mi voz sube incontrolablemente, mi visión se enturbia.- Se acabó, y no quiero volver a verlos jamás-
Veo el shock en sus rostros: y luego, una especia de fría resolución. Todo está... borroso.
- Sujétalo, Colt.- dice April de súbito. Siento los fuertes brazos de Colt, y me siento débil: se me va la cabeza. Lucho, primero a tirones, luego con todas mis fuerzas, pero no soy rival para Colt. Y luego siento a April, y a Fire, los cuerpos de los tres, su calor, su olor, y empiezo a temblar: estoy a punto de... a punto de gritar.
- Colt!- gimo, mi cuerpo temblando de pies a cabeza, mis ojos secos y ardientes, náusea en mi garganta - Pégame-
- Qué-
Los ojos de April destellan de pronto, y se cobra el bofetón que le di con creces, la parte de atrás de su mano haciendo un impacto seco y ardiente contra mi mejilla. Mi cuerpo reacciona antes que yo: se lanza a golpearla, pero ella se echa atrás y me encuentro con Fire y con Colt, los que me sujetan y aferran antes de que un puñetazo de Colt que lance atrás y un manotazo de Fire me derribe. Luchamos un segundo, en feroz silencio, April observándonos con los ojos entornados: y luego quedo sentado en el suelo, a los pies de los chicos, una mano en mi labio partido, nuestras respiraciones tan aceleradas como si hubiésemos luchado una batalla completa.
Mi cabeza se aclara.
Qué he estado haciendo? Yo los metí en esto, cómo puedo pensar en abandonarlos?! Hay gente muriendo, y si Jessie me ayuda a salvarlos, pues bienvenido sea.
Mi valiente, honesto Colt. Mi ardiente y tierno Fireball. Mi dulce e inteligente April. Cómo pude pensar en abandonarlos?! Cómo? Más queridos para mí que la vida... más amados que nada en el Universo...Ellos han sangrado y sufrido por mí: qué he hecho yo por ellos, sino fallarles? Tengo que protegerlos, así me cueste la vida.
Miro a Colt, que aún tiene los puños apretados, y me aprieto la mano contra el labio para estancar la sangre de mi boca.
- No has perdido nada de tu fuerza, Colt.- jadeo. –Gracias-
Un minuto después, Colt se agacha y me tiende su fuerte mano, que tomo agradecido para incorporarme. Me tambaleo, pero los dos me sujetan: y enseguida April me abraza, besando mi mejilla magullada, mi frente, echándome el pelo desordenado atrás.
- Sable-
- Estoy bien, April, chicos.- susurro, mi frente contra la de ella.- Perdonen el numerito. Por supuesto que no voy a dejarlos solos.- agrego, respirando hondo. Aún estoy mareado.- Colt, consígueme algo de comer. Y helado, por favor-
- Helado de qué-
- No me importa de qué sea: es para mi cara.- añado sonriendo.- No era necesario que me patearan, saben...-
COLT Aún no puedo creer la capacidad de recuperación de este hombre. Hace dos horas era un zombie: ahora, tras un saludable panecillo con mermelada y una taza de leche es de nuevo mi Jefe, a pesar de que Fire y yo descargamos todas nuestras neuras en él como punching bag y nos duelen los brazos, él parece como si acabara de tomarse una anfetamina. Aún está callado y tenso, pero esa expresión desmadejada y vacía de sus ojos que nos asustó tanto se ha ido. Está hasta guapo, aunque tiene un rasmillón en la cara y sus flamantes jeans y casaca negras sobre camisa blanca se arrugaron con la pelea, y tiene el pelo despeinado. Fire está muy guapo a su lado, con casaca roja y jeans color crema bajo camiseta negra: yo me quedé con mi usual conjunto de jeans clásicos y camisa, aunque esta vez busqué una del color de mis ojos, azul piedra. April lleva un vestido rojo oscuro muy bonito que aparentemente Jessie le tenía de regalo. No me ha gustado nada que se lo pusiera, por lindo que fuese: pero está preciosa.
Si Robin ve fotos de esta noche, me va a matar. Y luego me troceará y me colgará en la despensa, para hacer tocino de mí todo el invierno.
Y el desgraciado se arregló tanto como si esta fuera su primera cita con April: supongo que ahora que es embajador tiene que vestirse bien, pero me irrita un poco que lleve el pelo arreglado en peluquería levemente punkie, una camiseta sedosa negra con mangas que debe costar lo que mi rancho, abrigo largo de diseñador y pantalones de cuero gris oscuro. Debería saber que a April no lo gustan los metrosexuales: estoy seguro que se ha puesto hasta rímel...
Por otro lado, le gustaba Roy, que usaba uniforme elasticado para destacar sus abdominales de gimnasio, el muy puto.
El pub, jam room y dance floor al que llegamos no es nada que no conozcamos: los Star Sheriffs solían venir acá en la guerra, así como los oficiales de Yuma, y más de una vez nosotros vinimos a escuchar música, a bailar o a tomar algo después de una batalla o peor aún, una reunión especialmente agotadora con Eagle. Es nada más y nada menos que el Joker Restobar: el mejor tequila del mundo fuera de Capricorn.
Aunque no creo que estén de humor para hacer tequila, allá.
Está repleto, pero Jessie aparentemente reservó una mesa y nos sentamos allí, en silencio, tensos y cohibidos. Lo que dura hasta que Jessie se inclina hacia Sable y le dice confidencialmente:
- Se nos quitó la morriña? Qué hacían allá en tu cuarto los cuatro? Estuvieron un buen rato arreglándose... qué, se visten los unos a los otros-
- Después del mènague a quatre? Siempre.- le suelta Sable, mirándolo fijamente. Es Jessie quien gruñe ahora: y le dura la rabieta hasta que nos traen algo de beber, tequila para mí, sake para el corredor, martini para Jessie- será mamón- whisky para Sable y April pide un coctel de fantasía.
- Hay bastante gente esta noche.- comenta Fire, que ama estos sitios.
- Hay música en vivo.- le responde Jessie, hamacándose en la silla.- Creo que les va a gustar-
Y es entonces que los primeros acordes de una canción que conocemos bien nos hagan erguirnos en la silla.
Es Scrape. Jonathan Scrape, y está cantando... con Lilah.
En el pequeño escenario, veo a Scrape, con su habitual aspecto grunge, una guitarra en sus manos a la que le saca maullidos, con el pelo más oscuro y ya no tan rubio, sus ojos oscuros alzándose para caer en nosotros. Al lado suyo Lilah lleva una minifalda y un corsé amarillo que destaca sus mareantes curvas, sus antiguos rizos alisados en una melenita francesa. Ella susurra, y él toca, y están tocando la overtura de...
Sable cierra los ojos y se lleva las manos a la cara. En el mismo momento, un foco nos cae encima, cegándonos, los acordes suenan a todo volumen, escucho a April susurrar a mi lado "No, por favoooor, no" y los soldados en el pub, A-Plants, oficiales o antiguos Star Sheriffs corean The Goldstar.
Porqué la tierra no nos traga? Mejor pensado, porqué no nos traga y ahogamos a ese hijoputa de mierda en el camino?! Pagarás por esto, Jessie Blue!
- Esto es una burla?!- sisea Sable.
- Te parece una burla? Esta gente los adora, los canonizaría...- sonríe Jessie, señalándonos a la marea de ex pilotos, oficiales, hombres y mujeres que agitan sus copas y cantan. Le echo una mirada a Scrape, que nos sonríe, y canta con ganas, mientras Lilah, que tiene la voz de una cantante de ópera le sigue el paso.
Supongo que podríamos encender una turbina con nuestras caras, pero qué demonios... aún nos quieren.
Que se joda el comando. Me echo a reír y me siento aliviado: y al fin April y Fire sonríen, mientras Sable asiente a Scrape, pero evita la mirada de Lilah.
Can you feel the thunder inside?
Let the light go cracking your way
Your destiny will lead you
To where the people need you
Don't let your heart astound you
You have your friends around you now!
Can you hear the voices calling'
Far away the world is falling?
Saber Rider, and the Star Sheriffs, The Goldstar!
Dios, Scrape aún toca la guitarra como nadie. Si cantara Michael Valentine, que tenía a April de cabeza en esos años, no faltaría nadie en esta fiesta.
Y entonces veo al miserable gay, de pie junto a Lilah, cantando con ellos, agitando su melena negra.
No soy el más brillante de los tres, pero entonces comprendo que esto es una especie de trampa de Jessie: tienen que estar aquí por algún motivo, porque normalmente es imposible poner a esos tres egos en la misma habitación, menos en el mismo escenario.
Espero que April vuelva a ponerse roja y balbucear cuando vea a Michael Valentine, para que Jessie se retuerza y vea que le sale el tiro por la culata. Pero qué es esto? No creo que lo haya hecho sólo para animarnos.
- Sólo por curiosidad... cuántos créditos tuviste que tirar en la mesa para que participaran en tu manifestación de mañana-
- Pocos. Bastó con prometerles que los encerraría contigo, April y Fire respectivamente media hora...- Jessie se encoge de hombros.- Sorry, vaquero, no eres del gusto de los rock stars, mis condolencias. Podríamos llamar a tu señora para que te consuele tal vez-
- Cállate, Jessie.- A Michael Valentine le gusta Fire? Porqué no me extraña? No, si la gayness...
Cuando acaban – al menos tuvieron la decencia de cantar unas pocas canciones más para que se nos pasara el sonrojo: cantaron Ride The Wind, y el tema favorito de April Dead or Alive: también Riders in the Sky, Lonely Soldier Boy ( ése es de Lilah para Sable) y mi personal favorito, Stars- vienen a sentarse con nosotros: Lilah se instala entre Sable y Jessie, Michael entre Fire y April, y Scrape y yo nos abrazamos antes de palmotearnos y hacerle espacio entre mi niña y yo.
Los tres observan a Jessie con poco disimulo, supongo que sorprendidos de ver que nuestro viejo Gran Enemigo, Ming el malvado, Morgoth el destructor debe pesar setenta kilos y mide un metro setenta y cinco.
- Te imaginaba más alto.- es lo primero que le suelta Lilah a Jessie. Oh, su cara.
- Seguro que me imaginabas también con tentáculos y colmillos.- gruñe Jessie.
- Tentáculos podría tener lo suyo.- dice ella, guiñándole un ojo a Sable, y apoyándose en su brazo.- Es un gustazo volver a verlos, chicos. Ustedes no han cambiado nada. Tú, April, pareces algo que trajo el gato-
- Gracias, Lilah. Veo que la silicona bajó de precio de nuevo. Lo siento, ya debes de tener compradas acciones-
- Con el alza, tal vez dejen de hacer sostenes doble 0, deberías hacer acopio antes de que salgan del mercado-
- Y como va tu divorcio-
- Chicas.- Sable se aclara la voz: Lilah no tolera a April, y viceversa, y no parece haber cambiado nada. Michael Valentine se está riendo, y cuando le asiente a April, ella vuelve a ponerse roja: no puedo creer que aún le guste ese rockero gay y feo...- van a participar en la manifestación de mañana-
- Participar? Va a ser un megaconcierto, Rock in Yuma Live -Against Ghosts!- dice Scrape con su usual energía: aunque está prematuramente canoso, parece que aún tuviera veinte años.- hay como veinte bandas, todas las que pudimos reunir, y nosotros cantaremos y proyectaremos imágenes de lo que está pasabdo en las colonias... si eso no llama la atención del Comando, pues tendremos que pensar en traerles un ghost, tirarlo dentro del comando y cerrar por fuera, a ver si así nos pescan.-
- Qué saben ustedes de los que está pasando-
- Yo estaba en Capricorn cuando atacaron, alcancé a salir.- dice Valentine con voz muy baja.- Fue horrible. Tomé algunas imágenes, pero fue espantoso-
Los demás asentimos. Si hay alguna forma de que logren parar a esas bestias... lo más seguro es que nos toque a nosotros, pero tienen que dejarnos hacerlo.
- Qué son?- pregunta Scrape, mirando a Jessie. Diga lo que diga, tiene que haber pagado por esto.
- Creo que son viejos enemigos de los seres de vapor, que pasaron por la puerta de antimateria que se formó con la explosión de la Victory Star, entre su dimensión y la nuestra.- Jessie mueve la cabeza.- Como sea, hay que tratar primero con los que hay acá, antes de ocuparnos de cómo entraron-
- Y no habrá forma de sellar eso-
- Tuvimos que reventar un planeta con antimateria para que se abriera: no sé qué tomaría cerrarla.- dice Fireball. Jessie, April y Sable parecen dubitativos: y luego Sable da un respingo, me imagino porque Lilah acaba de meterle mano bajo la mesa.
- Y cómo han estado ustedes? Portándose mal, no? Cuando vi a Ramrod cruzar sobre Yuma hoy, creí que me moría de gusto... la gente en las calles saltaba y los vitoreaba...- nos comenta Scrape, poniéndole una mano familiar en los hombros a April, que se la aparta sin dejar de sonreír.
- Digamos que tratando de volvera la acción, si nos dejan.- comenta Fire, mientras Valentine asiente muy preocupado de lo que él diga.- Ya nos enfrentamos con los Ghosts y aliviamos un poco la situación de Capricorn, pero aún es crítica... tienes que dejarnos actuar, o esto más que guerra será una masacre-
- Es un trabajo para el Jinete Sable!- dice Lilah riendo.
- Y los Star Sheriffs.- brinda Scrape, animosamente.
- Y Jessie, el simpático sidekick, cerrando la fila. Gracias, chicos.- dice Jessie, riendo. Nos miramos, y Sable choca su copa con cierta desconfianza con Jessie, y todos bridamos.
- Está bien... esta vez.-
FIREBALL
Lilah es mi némesis personal: esa mujer ha perseguido a Sable con al dedicación de una groupie desde que era una colegiala pobretona, ha estado obsesionada con él desde los quince. Se lo logró agenciar cuando él aún no tenía veinte años, antes de Colt y yo llegáramos: luego se metió en un caso en que trabajaba como trapecista y cantante en un circo y lo obligó a participar con ella ( yo casi me muero cuando lo vi cruzando el aire... creí que iba a matarse) pero él la dejó luego y se negó a sus requerimientos: y luego volvimos a verla, ya era una estrella pop, pacifista para más señas, que gozaba haciendo declaraciones estúpidas, inconscientes e incendiarias para obligar a Sable a responder. Nos acusó desde traidores a fascistas: luego le dijo a Sable que lo había hecho sólo para que le prestase atención. Y ahora que es toda una mujer, casada y divorciada dos veces, es obvio que nunca ha dejado de tratar de atrapar a Sable.
Incluso tuvo la desvergüenza una vez en la guerra de pedirle matrimonio en medio de un talk show, en The Johnny Shipson Show. A Sable, que odiaba esas cosas, tenía que llegarle una orden directa para que se apareciera en esos shows, pero al Comando les encantaba exhibirlo, ya que no sólo era un héroe, encima era guapo. Sable odiaba las relaciones públicas, pero las cumplía lo mejor que podía: y en ese show lo sentaron junto a Lilah en un estudio, tras que ella cantase dos o tres canciones. En medio de las conversaciones, Johnny Shipson le preguntó a Sable qué pensaba hacer en la posguerra.
Nadie me saca de la cabeza que ese viejo hijo de puta estaba coligado con Lilah.
- Intento no concentrarme en muchos planes: todo depende de dónde me destinen. Es lo bueno de la milicia, Johnny.- dijo él sonriendo.
- Pero y si una chica hermosa aceptara ser tu novia ahora? Hay muchos soldados casados... no has pensado en casarte y tener una familia?- le preguntó ella, cruzando las piernas en su cara. Sable movió la cabeza y se volvió a Johnny.
- No tengo novia en este momento-
- Y si yo fuera tu novia, no te gustaría casarte conmigo de inmediato?- le soltó ella. Hubo aullidos en el estudio: Johnny Shipson sacó un inhalador, y todo Europe se paralizó esperando la respuesta de Sable.
Dios bendiga su crianza, su diplomacia y esa bendita elocuencia que tiene, porque siempre lo sacaban de esos líos: yo me habría paralizado como un conejo ante un foco.
- Halagado como me siento, increíblemente halagado, Lilah, no creo en tener dos compromisos a la vez. Mi compromiso ahora es con la paz y la nueva Frontera: cuando llegue la posguerra, por la que lucho con todas mis fuerzas, espero poder buscar mi propia felicidad y comprometerme por completo a una mujer: pero en este momento, tengo que renunciar a algo tan maravilloso-
Colt dijo que era un milagro que Europe no se hubiera salido de órbita, con tantos calzones mojados como cayeron al piso en ese momento. April le pegó.
Pero cuando acabó la entrevista, Sable estaba furioso: le dio la espalda a Lilah, y desde entonces me envió siempre a mí como RRPP, completamente irritado.
Perra.
Lilah le habla al oído ahora, y está casi aferrada a su brazo: Sable está incómodo, pero demasiado preocupado de lo que está pasando para sacársela de encima.
Hija de perra, suelta a mi hombre!
Y encima tengo que vigilar a Jessie discutiendo de astrofísica con April, demasiado cerca, y ese par de rockeros intentando meterse como tiburones alrededor de ella... si no fuera por Colt, esto ya parecería gang rape.
Muy bien, a usar el sentido común.
- Valentine-
- Dime, Fireball-
- Podrías hacerme un favor-
- El que quieras.- Michael Valentine no es estrictamente guapo, pero es muy sexy y lo sabe. Le sonrío, y me lamo los labios.
Sí, no debería preocuparme porque a April se le caiga la baba por él, es gay.
- Podrías cantar una canción para mí-
Dos segundos luego, Sable levanta la vista como un sabueso, y April sonríe. E inmediatamente se saca a Lilah de encima, toma a April de la mano, y se la lleva a la pista de baile.
Es Satellite.
When I, I hear you scream it makes me cry
It makes me realize I'm only human
For what relies on the balance between love and pride?
Then I'll abandon all my pride and bring you love
- Qué fue eso?- me gruñe Jessie.
- Ahora vas a ver algo bueno.- le digo sonriendo: Lilah está irritadísima.- Nosotros éramos pésimos en infiltración, pero a ellos dos los educaron para ser maestros del disfraz... y una vez tuvieron que hacerse pasar por bailarines profesionales en un caso muy estúpido pero muy importante en Clavell. Para Sable era fácil, porque a los niños ricos les dan clases de baile desde la cuna, pero April era tiesa como un palo, y estuvo dos meses enseñándole, hasta que la convirtió en Jennifer Grey-
- Ya veo. Qué emocionante debe ser, bailes de salón.- dice Jessie con rencor.
- Eres tan celoso que eres una nueva definición de patético. A mí me parecen muy sexies.- digo, cuando la música hip hop da paso a una sensual tonada que se convierte en uno de los temas favoritos de Sable
Toda rigidez desaparece de los dos: Sable se mueve como si fuera una pantera en celo, y April parece ligera y suave como un plumón de cisne en sus brazos, pero suficientemente fuerte y flexible para tolerar su pasión. Lo hacen de maravilla: supongo que me afectaría si no los hubiear visto ensayando, cayéndose y tropezando en pijama cien veces para ese caso, agotados, frustrados, y odiando la mugrosa música, pero ahora parecen hacerlo sin esfuerzo.
Aunque hay algo diferente.
Hay varios pasos en la coreografía que demandaban que Sable deslizase sus manos por el cuerpo de April, en particular uno en que mientras ella giraba dos veces Sable deslizaba sus manos de los hombros a la cintura y de regreso, sin tocar sus pechos: y otra en que ella deslizaba sus manos por su pecho hasta aferrarlo del cinturón y sostenerlo mientras se echaba atrás de golpe, que les costó rubores, disculpas y risotadas aprender.
Ahora, me parece sentir que es diferente.
Creo que puedo sentir su carne erizada, un deseo extraño en sus dedos.
Claro que puede ser mi imaginación.
Ah, qué demonios, mil veces mejor que April lo sobe a que lo haga Lilah.
Sable la sostiene, la echa atrás, haciendo que su cabello roce el piso, y luego mueve los hombros y las caderas entre los muslos de ella, sus narices rozándose...
No, maldita sea. No es mi imaginación. Eso es química, y el resto son cuentos chinos.
Colt me mira, y él y yo vamos a reclamar nuestros derechos. Colt se lleva a April a un rincón de la pista –él tiene el ritmo en el cuerpo- y yo me llevo a Sable a la barra, en donde, un poco acalorado, lo veo bajarse dos copas sin siquiera respirar.
- Mejor?- le pregunto, mientras veo a Scrape bailando con Lilah y a Jessie amurrado solo en la mesa.
- Mucho mejor. No creí que recordáramos toda la coreografía, pero-
- Qué hay de Lilah-
- No puedo creer que me preguntes eso- Sable me mira por sobre el hombro.- Me alegro que esté bien, y que vaya a participar en el concierto. No sé si el plan de Jessie funcionará, pero está claro que el mío no. Aparte de eso... – agrega, de pronto con una leve sonrisa.- ... me sorprende que tú y April se hayan puesto celosos-
- Ella también te preguntó?-.
Sable me sonríe, sin decir nada. Y entonces, siento una mano en mi codo.
- Perdona, Sable. Cómo va la gayness? Ustedes dos, están teniendo sexo?- Jessie me toma del brazo, y aunque me sobresalta Sable se limitá a echarle una mirada fría.
- No justo en este momento-
- Fantástico. Entonces no te importa que baile con él.- le suelta, llevándome a rastras a la pista. Ahora está cantando Lilah, pero no me importa... es Darts of Pleasure.
You are the villain who sends her A line of dark fantastic passion I know that you will surrender
- Bailas?- le pregunto a Jessie, que apenas me da unos centímetros de margen, pegado contra su cuerpo. April y Colt nos miran de un costado, un poco boquiabiertos.
- Sale el sol?- me responde Jessie, antes de tomarme de la cintura y someterme a la más increíble sesión de casi-sexo- vertical que he tenido. Cuando la canción acaba estoy sudando: el desgraciado no sólo es flexible, tiene la stamina de un maldito tigre.
I know that you will surrender And I want this fantastic passion We'll have fantastic passion
Cuando me aprieta contra él, me mira a los ojos y deja su pierna resbalar apretadamente contra mi sexo, sabe lo que está haciendo y sé que me siente responder. Dios, estoy ardiendo, y siento a Sable mirándome, pero no me importa mientras Jessie desliza sus manos por mis costados y guía mis caderas pegadas a las suyas.
Es... caliente. Pega sus manos a mis muslos, y luego a mis bíceps, y lo oigo susurrar:
- Sable está mirando. Crees que tenga una erección-
- Te voy a pegar-
- Eso le gusta-
- No creo que a April le excite ver esto, sabes-
Pego un respingo cuando siento sus manos en mi trasero brevemente.
Words of love and words so leisured Words are poisoned darts of pleasure
- Vaya. Pues a mí sí.- me dice riendo. Podría haberme enamorado de este miserable, egocéntrico, smartass bastardo. Y definitivamente podría acostarme con él, si no fuera quien es.
- maldita sea, Jessie.- le susurro, con auténtica irritación.- Porqué tenías que ir y cambiarte de bando? Podríamos haber sido amigos... podrías haber sido uno de nosotros, tendrías que haberlo sido, pero después de lo que hiciste-
Jessie me mira con algo en los ojos, y de pronto me aprieta y nuestros sexos se frotan a atrvés de la ropa, arrancándome un gemido antes de que acabe la canción. Me suelto de él, a punto de darle una bofetada, pero antes de que hable, él me mira a los ojos, y veo tristeza en ellos.
- Me habría gustado.- me susurra, y cuando acaba la canción, me sonríe levemente.- Me habría gustado ser tu amigo, y tenerla a ella, Fire-
- Okay.- digo, apartándome. Me arde el cuerpo. Y él luego ríe un poco. Este hijo de puta tiene fuerza, y energía.
- Hice ejercicios isométricos en la cárcel.- me responde, con un guiño. – Ahora, dónde está April-
- Olvídate de bailar con ella, Colt te romperá las piernas antes-
- Mou.-
You see her, you can't touch her You hear her, you can't hold her
Al amanecer, nos han tomado fotos, Lilah está bailando con Sable y metiéndole mano mientras él trata de esquivarla, Scrape está lloriqueando con Colt Cowboys & Angels en el micrófono y Valentine se fue temprano a descansar. Tuve unas ganas locas de irme con él, porque me muero por sexo y adivino que Sable no está de humor y Jessie es definitivamente el número uno en el ranking de malas ideas: pero cuando lo veo sentado con April, muy juntitos en la barra, sé que es hora de irse. Ya.
You want her, you can't have her You want to, but she won't let you
April está... creo que con un cóctel de más en el cuerpo. Jessie, acodado en la mesa, la mira baboso, mientras April dibuja en la servilleta y sigue hablando apasionadamente, los dos pegaditos en una esquina de la barra.
- No, no, es cierto que te quita velocidad pero si balanceas bien los estabilizadores en las articulaciones del Badlander te hubiera dado una suspensión que no te la crees... todo depende del flujo hidráulico: bien hecho, y con el cableado protegido detrás, no te da vuelta ni un cañón... la aerodinamia se mantiene bien con ese peso extra-
- Creo que mejor que nos vayamos a casa.- digo, metiéndome al medio. Jessie me echa una mirada al lado de la cual su cañón de cobalto azul es nada.
You see her, you can't touch her You hear her, you can't hold her
- Váyanse ustedes. Nosotros estamos entretenidos-
April me mira y trata de enfocarme inútilmente. Este bastardo la ha dejado como un pescado.
- Qué hora es-
- Hora de irnos a la cama. No debiste haber bebido. No medicándote-
- tampoco debería haber reconstruido Ramrod, pero ya ves.- Jessie se encoge de hombros.- Háblame más de los propulsores, nunca se me hubiera ocurrido-
- Mañana siguen hablando de espacionáutica. Vamos. Ahora, April.-
You want her, you can't have her You want to, but she won't let you
Ella se levanta, y supongo que sólo las artes marciales evitan que se caiga cuando se pone la chaqueta obedientemente. La he visto achispada muy pocas veces, y siempre se pone tan obediente que asusta.
- Buenas noches, Jessie. Dormiremos en Ramrod, si nos das el clearence para entrar-
- Está bien.- me dice, aunque le brillan los ojos de irritación.- Nos vemos mañana. Hasta mañana, April-
- hasta mañana, Jessie.- dice ella, asintiendo. Para mi sorpresa, y la delicia súbita de este bastardo, April le besa la mejilla antes de irse, con sólo un leve balanceo. Yo lo miro, y él me sonríe feliz. No lo soporto.
- Si a ti te besa, imagínate lo que me hace a mí.- le suelto, y después de amargarle la noche, me voy con ellos.
APRIL
Mi cabeeeeza. No fue muy sabio lo de anoche, no, máxime cuando los parlantes de la manifestación- es más bien un megaevento, con pantallas gigantes, un escenario de quince metros y una enorme multitud en la plaza frente al edificio del Cavalry Command- me están dejando sorda. Hasta ahora, todo ha ido muy bien: Scrape, que está haciendo de maestro de ceremonias, ya explicó en su forma teatral el motivo de la manifestación, enseñó imágenes de los Fantasmas, y declamó como Laurence Olivier que el gobierno nos está engañando y dejando que el peligro crezca y que masacren a nuestros compatriotas, sin hacer nada y encima intentando taparlo. La gente lo adora, a él y a Lilah, y la intersección de Command con Main Street está inundada de gente en un radio de cinco calles, en la Frontier Square. Y eso que aún no son las cinco de la tarde.
Cuando Jessie dijo manifestación, me imaginaba una protesta: lo que hay se parece mucho más a Rock in Rio. Entre uno y otro pequeño discurso hay mini conciertos de Scrape, Lilah, Michael Valentine ( Yum... yo tenía sus posters y todos sus cds, ocultos de los chicos, que se burlaban de mi obsesión con su voz... me tengo que contener para no corear sus maravillosas canciones) y unos grupos que no conozco... sin Fire y Colt, he estado un poco desconectada de la música estos años.
Los cuatro nos reunimos al abrigo del gran escenario improvisado, y observamos a Lilah hacer un muy sexy y muy seductor bailecito de su Gimme baby like this, que ya era vulgar cuando ella tenía dieciséis y es bastante peor ahora que tiene treinta y cuatro. Qué? Nunca he soportado su numerito de ingenua prostituta. Y le tengo alergia a los encajes pasados los veinte años.
No estoy sola: Fire está imitando su baile, manoseándose unos pechos inexistentes.
- Córtenla.- Sable intenta hacer ver que no se ríe.- nos está ayudando-
- Sólo quiere acostarse contigo, Sable.- le digo aburrida. Sable me mira un poco sorprendido a mi tono, pero Colt y Fire se ríen: me imagino que mi enemistad con esa zorra les divierte mucho.
Ahora Lilah está cantando Hero, que promocionó con una foto de Sable en la portada del single. Sable estaba que trinaba cuando se enteró, pero el Comando lo consideró un homenaje y hubiera sido malas relaciones públicas demandarla.
Nosotros le cantamos por año y medio el coro cada vez que hacía algo heroico, lo que era día por medio.
And what is love without much risk?
You were a man of great sorrow
Oh, You're the herowe've been waiting for
You have done the impossible
Our hero has won
Jessie se reúne con nosotros con una sonrisa: por un momento pienso que está feliz de haber humillado a Sable y habernos forzado a aceptar su plan: pero luego me doy cuenta que le gusta la música. Se mueve sonriendo cuando acaba la canción de Lilah y empieza Sharon Apple con su tecno InfoHigh.
...then we are really free to fly high in space.
- Yo ponía esa canción cuando peleaba con el vaquero en el Badlander.- me comenta con tanta animación que Fire cerca de nosotros hace gorgoritos de risa.
- Tú en realidad eres el póster boy de la amoralidad, no-
- Amor, si fuera el póster boy de algo te aseguro que amoral estaría al final de la lista.- me ronronea con un susurro sexy.
- Sí, debajo de "petiso" y "vulgar"- le suelta Colt a mi otro lado. Jessie bufa, pero luego se ajusta la chaqueta, y noto que aunque muy ojeroso está vestido como todo un rock star.
- Como tú digas, Jessie Springsteen-
- Tenía que venir con un look adecuado: después de Sharon Apple es mi turno-
- Qué-
- Toco muy bien el bajo. Y voy a cantar una canción después de ella, Scrape me va a ayudar y también Valentine. Nos hicimos muy amigos esta mañana, mientras montábamos las imágenes para el videoclip de los Fantasmas que vamos a pasar al final-
- Te hiciste muy amigo de Scrape...?- dice Colt ofendidísimo: él y Scrape son auténticos hermanos de leche.
- Espero que el video no nos muestre a nosotros como los atacantes.- dice Sable agudamente, frunciendo el ceño. Jessie eleva las cejas en un gesto de inocencia ofendida.
- Piensas eso de mí-
- Tú no quieres saber lo que pienso de ti, pero está muy por debajo de eso.-
- ...- Jessie toma un bajo y se lo pone en el hombro. Con un gesto teatral, ignora a Sable y echa a andar hacia el escenario.
- Qué vas a cantar?- le pregunto al verlo pasar: la curiosidad me come.
- Qué va a ser? Una canción sobre ti.- me grita antes de subir al escenario. No es el único desconocido que ha tocado esta tarde, y aunque hay algunas pifias por el cambio de la sexy Sharon por Jessie, se apagan cuando empieza una sincopada melodía, con Scrape en la batería, riéndose.
Jessie le da a su bajo y cuando empieza a cantar, me ahogo.
Tumbled in the practice mat at
The feet of a stranger girl
A golden haired angel
With eyes of cold blue lakes
I came across this lady who
Traveled across the space
She took my heart and refused me
Her voice was cold as ice
What do I want?
My golden beloved ( is my fantasy)
My golden beloved ( All I want & need)
Wouldn't think I fell so hard
Wouldn't think I'd betray
But I would do anything
To fulfill my desire
I know I did bad things and
Strayed out the way
But I've had your lips just once
And I have to get another taste
My golden beloved.
The more you run, the more I want
The more you hide, the more I want
You had me under a spell
And I'm dying for a bite
And I swear I'll get you, golden beloved!
.
WTF?
No tengo palabras...Una canción sobre mí? No kidding...
ejem Jessie versifica bien.
OMG; no puedo creer que tenga el descaro de resumir nuestra historia en música de bossa nova!
Los cuatro estamos boquiabiertos. Cuando a mí me empieza a dar la risa tonta mientras lo aplauden y él baja, sudoroso y sonriente, Sable se inclina de frente en mi oído.
- Clavell.- me susurra.- Krista. Tu padre-
Se me va la risa. Lo miro fríamente cuando se acerca, y su sonrisa se apaga al ver mi cara seria: le doy la espalda y me voy a hablar con Michael Valentine, mientras los chicos lo miran con dureza.
- Qué-
- Tu descaro no tiene límites, no-
- Pensé que le gustaría...- dice Jessie encogiéndose de hombros.
- Pues no. Aparte de patético, Jessie, eso fue ofensivo.- dice Sable muy serio.- Es así como ves todo lo que hiciste? Un pequeño error, una tontería, un pecado adolescente que merece perdonado porque fue por amor?- Nadie puede poner desprecio en su voz mejor que Sable.- No seas ridículo.-
Creo que esta estupidez podría haber acabado en sangre si Scrape no hubiera ido a pedirle a Colt que cantara con él Morning Light. Colt no se hizo de rogar, aparte de que es muy bueno en la batería: además, esa canción se la presentó él a Scrape, porque era de un grupo tejano de Westmine que fue asesinado en una presentación por los renegados, y a Colt se le quedó grabada esa canción e hizo que Scrape la grabara como un homenaje: tuvo un gran éxito, pero sigo prefiriendo la versión de Colt. Mi orgulloso potro tiene una voz mucho más masculina, y a la vez mucho más tierna.
Están acabando cuando Jessie me muestra- decaído- el programa en que están todos los que participarán, así como el resumen de discurosos y la lista de canciones.
- Mira. Scrape se equivocó, puso a los Black Engines, pero ellos se mataron en la guerra... una pena. Me habría encantado volver a escuchar Explosion, eran muy buen punk rock, no crees-
Cuando me callo, Jessie me mira. Supongo que con Sable y Fire somos dos tomates rubios y uno moreno.
- Qué? No me digan que...- bueno, Jessie era el alumno más brillante de la Academia: no es raro que le tarde poco sumar dos más dos.
- ERAN USTEDES-
- Sable tiene tremenda voz, y April es muy buena con la guitarra eléctrica.- dice Scrape bajando del escenario sonriente.- Qué dicen, chicos, se animan? Están todos los que cantaron durante la guerra: no puede ser que falten los Black Engines-
- Yo... no sé, Scrape, ha pasado mucho tiempo.- dice Sable, moviendo la cabeza. Tiene razón, ya no recuerdo ni las letras.
- Está bien.- dice Scrape, subiendo al escenario. Debimos ver venir que iba a tomar el microfono, anunciarnos, e echarnos un foco encima.
Miro a los chicos. Colt está empezando a sonreír. Qué demonios.
La guitarra se siente igual en mis manos, los teclados se sienten igual cuando Fire los atrapa, y de pronto soy una mujer de veinte años otra vez.
EXPLOSION ONCE AGAIN!
Y veo los ojos desorbitados de Jessie cuando Sable mueve la cabeza, se echa el pelo atrás, y se transforma. Los dos tuvimos suficientes clases de teatro para infiltrarnos donde fuera: pero él es mejor que yo, y cuando agarra el micrófono con esa voz suya, se vuelve el más seductor rockero del mundo, aún más que valentine.
Y sin embargo, ahora cuando canta, me parece notar una vibración en su voz que no noté antes. Está cantando de veras, pensando en lo que está diciendo, pero después de todo, no nos queda demasiado bien esa vieja canción? No le queda demasiado bien a él?
I don't want to be anyone other that what I've been trying to be lately
All I have to do is think of you and I've got peace of mind
I'm tired to travel forth between who I am and who I'm suppossed to be
But I don't want to be anything other than me.
... and now we'll know if I am clay of stone made!
Oh, Sable, sí. No tienes que ser nadie que no quieras... cómo no ibas a cansarte de ser el Jinete Sable? Sé quien quieras, sé lo que quieras, apoya la cabeza en mi hombro y quédate quieto... cómo no ibas a estar harto de una galaxia completa, de nosotros mismos siempre mirándote para que tomaras todas las decisiones, y nos salvaras siempre, siempre a todos... debimos dejar que te fueras, que fueras libre de nuestro yugo. Supongo que somos unos egoístas, pero cómo funcionar sin ti amor mío...
Yo no tengo mucha voz, pero Across the Stars la canto con él y Fire. Por supuesto, esto partió por un caso, con la ayuda de Scrape, en que descubrimos un plan para volar el teatro chino de Fantasy con toda la ceremonia de los Spacial Grammys adentro. Sólo había una manera de ser invitados sin crear sospechas, así que me teñí el pelo de rosa y Sable y Colt de negro, Fire de rojo, nos maquillamos como punkies y Scrape nos ayudó a grabar y tocar dos singles en vivo. Como sus teloneros, nos invitaron de inmediato. Pero The Black Engines ( Ramrod es negro, saben ) tuvo un éxito inesperado, y al fin tuvimos que inventarles una heroica muerte en la destrucción de un convoy para poder hacerlos desaparecer sin preguntas. Lloramos. De hecho, hasta hoy, cada vez que oímos sobre ellos o alguien nos muestra un viejo y manoseado single, moqueamos... no es tarado?
Pero suena tan bien, otra vez conmigo en la guitarra, Fire en los teclados y Colt en la batería... sí, aún somos uno solo.
Cuando la canción acaba y recibimos los aplausos, de pronto la pantalla tras de nosotros va a negro. Fire toca los teclados, y súbitamente Lilah, Jessie y Valentine están en el escenario con nosotros. Me basta mirar a Fire para saber que él también está en el ajo.
- Colt?- pregunta Sable, sin girarse.
- Sabíamos que no te iba a gustar, así que no dijimos nada...- dice Fireball con una vocecita nada lógica.
No sólo montaron y editaron las imágenes de Capricorn y la base Skull: hicieron un jodido videoclip.
Y contrataron a una actriz para que hiciera de mí, los (/(&$$·!!!!!
No one believed her No one imagined it was true
La imagen empieza con...migo, de espaldas en un pasillo, arrojando un montón de hojas escritas al aire... qué quisieron decir con eso???
No one could see her feared hell haven coming into view She says she's seen the land beyond She said she's walked the Babylon She felt the cold beneath her feet And time stood still when the time won't keep
Y entonces empiezan las tomas de Capricorn. Editaron las peores, pero aún así son descarnadamente claras: la sangre, las vísceras... la gente muriendo a las manos de esos monstruos...
All hope was fading...a darkness far beyond their might But love came crusading on the wings of healing sacrifice
Y Ramrod surgiendo de las naves y disparando, abriéndose paso. Y entonces un destello de humo blanco al solm y una figura clara contra el cielo azul antes de bajar, Steed galopando reluciente, y un sable en el aire...
He gave them something to believe Came back in all His majesty He conquered evil through his strenght and handed them the hand they were dreaming of
Cuánto le habrá dolido a Jessie colocar estas imágenes...? No hay toma en que Sable no sea vea... perfecto. Noble. Dios mío, si yo que las filmé estoy babeando, qué queda para el resto de las mujeres de la nueva Frontera... y Colt y Fire se ven igual de bien... si hasta yo me veo heroica y más alta!
La gente nos aclama! Ríe, canta, patalea y grita cuando estamos en pantalla! Dios mío, no sé porqué eso me hace feliz, pero no puedo dejar de sonreír!
Y la música alcanza su crescendo en las descarnadas, aterradoras imágenes en primer plano que tenemos de los Fantasmas. Pero no alcanza a acabarse, cuando la multitud ruje, y veo al otro lado de la gente tres grandes carros llenos de A-Plants con sus uniformes grises, y un comandante de rojo que habla por un megáfono. Dos carros más salen del Comando hacia nosotros.
Estamos rodeados, pero estamos encerrados entre tantos inocentes.
La música se apaga, y el rumor de la gente atrapada entre los A-Plants y nosotros es un bordoneo que se hace un silencio extraño luego.
- Esta es una manifestación no autorizada. Vayan a sus casas. Los responsables serán acusados de actividades subversivas-
- Esta manifestación fue autorizada.- dice Jessie, tomando el micrófono del escenario.- Soy el embajador Blue de Alamo Moon-
- Repito: dispérsense, o abriremos fuego.- dice el tipo. Sable se yergue, el ceño fruncido.
- No puede disparar contra civiles inocentes!- grita furioso.
- Tienen diez segundos para retirarse.- dice el comandante de rojo, y saca un arma, apuntando al cielo. Cuanta hasta diez, y dispara al aire. Cuando empieza una desbandada frenética, él baja el arma, y nos apunta.
Y grita, porque Colt acaba de desenfundar y atravesarle la mano a cincuenta pasos.
Lo siguiente que sé es que llueven balas, la gente grita, y de pronto a pasos míos Colt hace el sonido más horrible de todos: el sonido ahogado que haces cuando te alcanza una bala.
- COLT!- chillo histéricamente. Colt cae sobre las rodillas, sujetándose el pecho, pero vi la sangre saltar: lo atravesaron. Siento a los chicos gritar, y de inmediato me lanzo contra la multitud para llegar a Colt, Sable lanzándose desde cuatro metros de altura al nivel de la calle, Fire saltando sobre los automóviles estacionados, y les caemos encima a los A-Plants. No tienen idea con quién se han metido! Cómo se atreven a herirlo!
- Colt? Estás bien? Colt? Dónde es la herida?- grito arrojándome a su lado, apoyándolo contra mí, mientras él me aferra con manos algo temblorosas.
- Creo... el pulmón... duele mucho...- jadea él, apretando los dientes, apretando la tela contra el orificio sobre las costillas, y veo con espanto una burbuja de sangre en el orificio en su espalda.- Una costilla-
- Están arrestados!- grita un A-Plant justo en ese momento sobre mi cabeza, y me apunta a la sien con una pistola.
Colt levanta su mano manchada de sangre, y le dispara a la cara. Luego alza el brazo a los lados de mi cabeza, y le vuela las manos a dos francotiradores que encañonaban a Sable desde una plataforma, a treinta metros de distancia.
- Colt!- exclamo.- Tengo que sacarte de aquí-
- Yo los cubro, estaré bien...- jadea él, sacando una segunda pistola de la cartuchera.- ve-
Con el corazón apretado, tomo la mía y la de un A-Plant y me lanzo entre la multitud que grita, disparando, hasta poder acercarme lo suficiente y colarme entre un grupo de cinco A-Plants. Creo que me rozaron el muslo con un tiro: no lo sé, ni me importa. Sólo puedo pensar en el rostro de Colt, y en la gente de Capricorn, y cuando tratan de aferrarme me defiendo sin que me importe a quién estoy pateando.
Un tiro de Colt baja al único que había conseguido distancia para encañonarme: a pesar de que sus balas vuelan a mi alrededor, sé que Colt nunca me lastimará. Pateo, inmovilizo, rompo cuellos: y entonces siento un navajazo en la cintura, que lo único que hace en enfurecerme.
- April!- Fire, manchado de sangre, se deja caer a mi lado, y los dos, espalda con espalda, combatimos contra esa marea de A-Plants que no parece nunca acabar. Luchamos con rabia, con crueldad, y aunque siento que Fire está sangrando y que Colt sigue disparando, no veo a Sable ni a Jessie.
Esto empieza a parecer una batalla urbana: los seres de vapor y los humanos de nuestro lado se han trenzado con los A-Plants, pero la mayor parte de la gente corre, huye, intenta escapar del fuego cruzado. Un A-Plant afortunado me agarra del brazo y me derriba: de inmediato una marea me cae encima, y aunque lucho siento en un tiro en mi pierna, y luego su peso, y la oscuridad.
Luz, y un borbotón de sangre: Sable acaba de atravesar a uno y lo aparta antes de ponerme pie de un tirón. Mi héroe.
- Estás bien, April-
- Sí.- susurro. La pierna está en shock, no duele todavía. Los tres nos apegamos a Colt, que aunque está tosiendo sangre no deja de disparar, y nos reunimos, malheridos, rodeados de A-Plants.
Qué demonios. Venderemos caro nuestras vidas.
Colt apoyado en la pared, goteando sangre, los dos brazos abiertos y rectos, cada uno con una SpaceWinchester. Sable, al frente, muy rígido, tiene la espada en una mano, baja, y la pistola en la otra: Fire tiene un pesado vaporizador y apunta con ambas manos al frente, y yo tengo la espalda pegada a él, mi muñeca estabilizando el brazo en que sostengo una S&W.
Jessie cae a nuestro lado, tropezando: está herido, pero sujeta un rifle de largo alcance con habilidad, y con una rodilla en tierra, apunta fríamente junto al costado de Sable.
- Lamento decirte que nos parecemos más de lo que yo querría.- le informa a Sable, sin apartar la vista de su blanco.
- Ah-
- Nuestros planes tienden a salir como las pelotas-
- Mmm-
- Bienvenido a la jungla, Mr. Blue-
- Un placer morir con ustedes, Mr. Colt. Tenemos tiempo para un rapidito, April-
- Nope-
- Maldita sea-
- A la cuenta de tres.- dice Sable.- Manténganse firmes. Uno... dos-
- Asesinos!- grita de pronto una mujer, en medio de la multitud.Por un momento me desconcierta porque creo que me grita a mí, pero apunta a los A-Plants.
Y la marea se da vuelta. La gente se gira gritando al edificio del comando, y entonces los A-Plants se ven superados por la gente vociferante.
Creo que Scrape ha puesto de nuevo el video con las imágenes de Capricorn y Cancer. La gente corre, destroza tiendas y paraderos, apedrea a los A-Plants, grita y se descontrola: no tengo claro que está pasando, aparte de que hay una oposición mucho más grande de la que me hubiera imaginado al Cavalry Command. Me quedo allí, y de pronto se me dobla la pierna, que empieza a doler en serio.
Estamos de pie en un círculo de A-Plants muertos. Cuántos matamos? Cincuenta, sesenta? La gente nos mira asustada, pero los A-plants sobrevivientes han huido, mientras otros tratan de detener la debacle, ignorándonos.
- Vámonos de acá, Colt necesita un hospital.- dice Sable. Intentamos abrirnos paso, pero estamos rodeados de gente, y me doy cuenta que nos miran con aprensión por la cantidad de cadáveres que regamos.
- Venga.- dice Jessie de pronto, con voz relajada.- No querrían que sus Ultimate Defenders, la última esperanza de la nueva Frontera, el Jinete Sable y los Star Sherifs, su arma más mortal, sean unos paletos que se dejen patear, no-
Podría besarlo. La gente se ríe. Se ríe! Nos aplauden entre los cadáveres, y nos ayudan a poner a Colt en un jeep y llevarlo al hospital.
Y una vez allí veo a Michael Valentine venir hacia mí, todo se pone gris, y súbitamente, sé que voy a desmayarme.
Por lo que veo posteriormente en los videos, Scrape salvó el día largándose a cantar el himno popular de la nueva frontera en su guitarra, logrando calmar el disturbio, y permitir a Lilah, Sable y Jessie hacer un llamado a las autoridades. Ahora tendremos que esperar, supongo.
... todo lo que me importa es que Colt está a salvo. Apenas.
JESSIE
Eagle me dijo una vez: Son mejores que tú, porque además de cerebro y pasión, tienen corazón. Tú tienes una gran mente, Jessie, pero no creo que tengas corazón.
Te equivocas, pensé. Tengo corazón... porque duele y arde, y lo siento latir, cuando estoy cerca de ella.
Ese viejo bastardo me ponía de los nervios. Cuando lo rapté, pretendía asegurarme que aparte de tener al comando de caballería por los cojones, tendría la atención de April en mí sí o sí: raptar a su padre había estado en el top de mis Diez Modos de Atraer la Atención de April. Entre los otros nueve estaba volar un planeta, volverme estrella de rock, raptarla y llevármela a un planeta deshabitado donde acabase por enamorarse de mí, matar a Nemesis y salvar el Universo como doble agente, chantajear al Comando con que si no me la entregaban para mi placer los mataría a todos, volar Ramrod y matar a los tres jodidos Tin Stars, empezando por Sable.
Conseguí su atención: también me gané su odio, de paso, pero eso es mejor que indiferencia. Si alguna vez he estado cerca de ganarme su aprecio creo que es ahora, y no pienso arruinar esta oportunidad.
Ayer me besó porque quiso hacerlo. Estaba ebria, es cierto, le vacié media botella de gin a su jugo de arándanos, pero aún así, es la primera caricia que no tengo que robarle. Hubiera matado por ese beso. Fue sólo un roce, cálido y tibio, pero alertó cada nervio de mi cuerpo: y aunque no voy a fingir que no me pasé la noche rememorándolo con mi miembro en la mano, también inundó algo en mi interior, en mi corazón. Así se siente ser su amigo? Ella confiando en mí, su piel contra la mía, como debe ser con esos malditos jodidos suertudos bastardos de mierda?
Sin contar que me encantó ver la acidez de Fire de ver a April besarme. Maldito corredor! Eres GAY, por amor de Dios, GAY GAY GAY perro del hortelano, cómele su sable al héroe hasta que se le caiga y déjame a mí a mi April!
- Embajador Blue, está de acuerdo-
Ah?
Oh, mierda. Porqué tengo que estar sentado con un montón de vejetes feos en uniforme que odian mis tripas y sueñan con verme colgando de la horca mientras ese trío de desgraciados está jugando en la playa con mi April en bikini? Dios, no hay justicia en este mundo para este pobre yo?
- Se apresuran en tomar decisiones. Creo que necesitamos considerarlo más profundamente-
-... Embajador, sólo preguntábamos si está de acuerdo en que hagamos un receso para el café-
Devoro las ganas de ahogar al bastardo, me enderezo y golpeo la mesa con ambas manos.
- No estamos hablando de café y galletas, comandante, estamos hablando de las vidas de mi gente, la que ustedes ya han ignorado suficiente! La gente de vapor está aterrorizada de los Cullers porque los conoce, y por eso mismo son los únicos que pueden ayudarlos a combatir. Y a mí es al único que dejarán que los convenza de ayudarlos, así que más le vale que se borre esa sonrisita estúpida de la cara.- acabo, irguiéndome y dando gracias porque la capa roja de embajador es lo único que evita que parezca una insignificante lombriz entre tanto vejete enorme y gordo. Ellos se miran entre sí, irritadísimos, antes de volver sus caras a mí.
- La debacle en la manifestación costó vidas-
-... sí, como el 0,001 por ciento de las que les está costando su estupidez con Capricorn. Sin los Star Sheriffs, Capricorn ya sería una wasteland-
- Estábamos esperando a tener más información... y a encontrar un modo para defendernos. En este momento los Cullers parecen... bueno, invulnerables-
Muevo la cabeza, la ladeo y me repantingo en la silla, juntando las yemas de los dedos.
- Denme autorización para preparar a mi gente y soltar a los Star Sheriffs con Ramrod a la cabeza, y les mostraremos qué tan invulnerables son.-
El verano es frío en Yuma: me imagino que en Calandra debe de hacer calor.
Me cierro la capa, y miro al cielo, entre los edificios grises y fríos del Comando, el ruido de los automóviles y saltadores celestiales inundando mis oídos, el olor del concreto y el vidrio helados en mi nariz.
Calandra es visible desde Yuma como una lejana luna azul al atardecer: allí está mi April, y la imagino caminando por la orilla de la playa, su cabello suelto, su cuerpo tibio bajo un vestido diáfano, esperándome con una sonrisa, mientras lucho esta batalla política como el adalid de su causa. Si gano, tal vez me sonreirá, y me dará otro beso: si tengo suerte, vendrá a mí, y me abrazará, para decirme que soy su héroe, que siempre me ha amado.
Nah.
Seguro que está allí junto al mar, con un lindo vestido, y tres cosas horrendas colgadas de sus brazos: esos tres miserables sacos de testosterona a los que me gustaría ver reventar.
- Embajador Blue?- pregunta mi secretaria, una bella ser de vapor que elegí por no ser muy abrupta a la vista humana: tiene el pelo castaño corto y bellos ojos pardos. Ha hecho muy obvio que no le molestaría acostarse conmigo y escalar una posición de poder a mi lado en retorno: y tal vez me sirva como seguro para no acabar saltándole encima a April, aunque todos sabemos que eso ocurrirá más tarde o más temprano.
Una pena que no tenga el pelo largo: lo mismo me molestaba de Krista. Así podría apagar las luces y soñar.
- Dime-
- Recibimos un llamado del Reino de Jared. Lo pongo en espera-
-... no, dame con ese miserable wanker.-
SABLE
El cielo es completamente azul sobre nuestras cabezas, y la playa es tan solitaria como pudiera desearse, sin más que unos tipos pescando a varios kilómetros de distancia y unos bañistas a unos cuantos cientos de metros. Estamos solos, y disfrutándolo, con unas gaviotas flojas volando sobre nosotros como puntos blancos contra el azul, la luna una medialuna pálida en el cielo azul, y el cálido sol cayendo sobre nosotros.
Colt está roncando un poco, pero lo he oído tantas veces que me es tan relajante como el ruido de las solas lamiendo la playa a unos pasos. Estamos tendidos en las toallas de colores de trajimos, y mientras nuestras bebidas y provisiones se mantienen frescas bajo un quitasol, nosotros adoramos el sol con todo nuestro cuerpo.
Fire está leyendo una revista de automovilismo, con gafas de sol y su minúsculo bañador rojo, tendido de bruces en una toalla blanca que enfatiza su tostado, las piernas separadas, un saludable blush en su cuerpo expuesto al sol: tengo que recordarle que se ponga bronceador o acabará como un camarón. Está escuchando su walkman, pero yo prefiero el sonido del mar y sus respiraciones.
That's all I wanted To be warm and naked At your side
Él es de piel muy blanca: yo mismo me he bañado en bronceador y me he dejado puesta la camiseta todo lo que he podido, porque el sol suele convertirme en un objeto de doloroso ridículo: bajo un sombrero de pescador y mis gafas, me he acomodado en un codo para seguir leyendo una nueva novela de Shirakawa que April me compró: Reason To Believe. Es muy emocionante, pero parte de mí se escapa a cada rato a observar a Fire, a Colt y a April. El mismo aire en este día de sol tiene algo iridiscente, mágico: y hay algo tan conmovedor y amable en este silencio que no deseo romperlo ni siquiera con palabras de amor.
I will be your father figure Put your tiny hand on mine I will be your preacher teacher anything you have in mind
Colt duerme, completamente estirado como una estrella de mar, utilizando tres de las cinco toallas, con el sombrero de vaquero en la cara y su musculosa humanidad completamente tostada y morena enfatizando cada músculo, brillante al sol: Colt es escultural. Mientras crecía solía soñar con tener un cuerpo como el suyo: luego me enfrenté a que, aunque más alto que él, sin importar cuántas proteínas comiese y ejercicio hiciera, jamás lograría que mi pecho se abultara de esa forma. Supongo que es genética.
April está dormida a su lado, la cabeza en su hombro, su cabello en una reluciente trenza que el sol aclara un poco: su bikini verde limón es muy decente, pero me imagino que Jessie pagaría por ver su vientre desnudo y brillante de bronceador, sus mejillas sonrojadas y el abandono con que su cuerpo está tendido al sol, pegado al de Colt. Él tiene una mano apoyada en su muslo, y ella ha enlazado sus piernas con las de él con total confianza.
El mar nos hipnotiza...
Calandra siempre ha sido uno de los planetas más bellos de la galaxia, con un setenta por ciento de agua, dividida en mares, glaciares y ríos torrentosos. Nos estamos quedando en la antigua casa de los abuelos de April, dejando a Ramrod en un hangar privado no muy lejos del espaciopuerto: si alguien quiere algo de nosotros, tendrán que venir hasta la casa, que es muy acogedora, con ese encanto de casa antigua, acomodada por abuelitos. Compartimos todo, como siempre, y estos días en la playa han calmado nuestros nervios y nuestras heridas: April y Fire en particular parecen mucho más sanos, están comiendo como cebones ya que Colt está cocinando, y juraría que han subido un poquitín de peso, que falta les hacía.
I will be your father figure I have had enough of crime I will be the one to loves you Till the end of time
Fire tiene puesto el walkman, y mientras las olas nos arrullan hay tal silencio que aparte de un lejano grito de gaviotas me llega la más tenue brisa de los singles de Valentine.
Me pregunto si lo correcto sería ponerme celoso y preguntarle por él.
Pero nunca he sentido celos de Fire: supongo que sería idiota, considerando todo lo que me regalado, intentar encerrarlo, poseerlo más. Sé que mucho de lo que es, de lo que ha sido, y de lo que será he tenido el privilegio de contribuir a ello, y eso me hace feliz: ha sido un héroe, por arriesgar cuanto tenía con nosotros: ha sido un soldado, a pesar de la fatiga, el miedo y la desesperanza: y ha sido maestro e inspiración para una generación que como él estaba cansada y hastiada. Él es el émpata entre nosotros, el más tierno de corazón, el que hablaba con los niños y encontraba tiempo para darles lecciones de vida en medio de nuestros casos: si pudiera, quisiera que fuera padre, o al menos una influencia para mis hijos.
Durante la guerra fui un padre para él, o al menos intenté serlo lo mejor que pude: y creo que cuando tenga hijos no los amaré más ni podré estar más orgulloso de ellos que lo que estuve de él.
No, no está escuchando a Valentine: está escuchando a George Michael..
If you are the desert, I'll be the sea If you ever hunger, hunger for me Whatever you ask for, that's what I'll be
Me pregunto si lo he sido para él, si lo he hecho bien.
Él nunca se ha dado cuenta cuánto lo perjudicó su familia, o la crianza o falta de, que le dieron. Cuando conocimos a Fire, puede haber tenido dieciocho años apenas: pero en muchos sentidos era más viejo que April o que yo, a pesar de nuestro trabajo. Fire estaba- cómo dice esa canción que le gusta?- jaded: hastiado. Había tenido libertad y libertinaje para sumirse en todo lo que se antojara, para buscar todas las emociones fuertes, y devoró su propia inocencia y su corazón, sin nunca poder satisfacerse con drogas, sexo y velocidad. Vivió demasiado rápido, usó y abusó demasiado del poder que su familia le dio, que era bastante.
So when you remember the ones who have lied
Who said that you cared But the laughed as you cry
Sus padres eran un caso aparte: eran más que demasiado viejos cuando les nació Fire, (murieron durante la guerra: nosotros llegamos justo a tiempo para que Fire se despidiera de ellos, y para que murieran felices fingimos que yo era el hermano mayor de April y que ella era su prometida, kimonos y hakamas, muy comme il faut) y ya habían gastado toda su energía criando a su hijo mayor y heredero Kiyoshi, y al heredero suplente, Akito. Fire fue dejado al cuidado de sirvientes y de sus hermanos mayores, y lo que le dieron hubiera echado a perder al corazón más puro: demasiado dinero, poder, influencia y caprichos, demasiado joven. Nadie puede culparlo: a una edad en que nadie ha aprendido a dominar su ego y su temperamento, y sin nadie que le ayudase a hacerlo, Fire tuvo el derecho y los medios de satisfacer sus más egoístas instintos, hasta saciarse.
Fire era completamente cínico, desencantado del amor, la familia, la política, la religión y un largo etcétera: y no tenía ninguna meta en la vida excepto lograr correr su Red Fury a la mayor velocidad posible y ganar todos los premios de Formula 0 por ello en la Nueva Frontera. Siempre me pregunté qué hubiera hecho, una vez los tuviese todos.
Estoy seguro que su deseo de correr más y más rápido estaba alimentado por el metafórico deseo de encontrarse con una pared de piedra en alguna parte, algo que lo sujetara, lo retuviera, no lo dejase hacer su santa voluntad. No es por darme de sicólogo de sofá, pero siempre he pensado que si llegó a querernos tanto a April y a mí fue porque fuimos los primeros en ponerle reglas y límites, decir no y hasta castigarlo.
Beautiful Darling Don't think of me, Because all I ever wanted Was to see my baby blue eyes shine Greet me with a kiss and a smile.
Creo que Fire deseaba que alguien le pusiera límites, alguien a quien respetar como a una autoridad. Odié mi papel el primer año: me pasé al menos cinco días por semana peleando con él y con Colt por todo, desde los uniformes hasta sus estúpidas practical jokes. Me costó amenazas y casi palmetazos que se acostumbraran a avisar siempre donde estaban: a llamar si se iban a atrasar en algo: a contestar siempre un llamado de Ramrod: a levantarse sin chistar por cada alarma: a comportarse como Star Sheriffs, en especial, y no como alegres y amistosos civiles. Eso último no lo logré nunca y me alegro.
- Voy al agua.- dice Fire, dejando el walkman y las gafas junto a su revista y yéndose a saltitos a encontrar el suave oleaje, porque la arena está caliente. Esa frase podría haberla dicho cualquiera: pero su significado es más profundo para nosotros. Aún hoy, Colt me informa cuando va de compras con Robin y no estará en el rancho, y Fire me llamaba antes de cada viaje. No es preocupación o afecto: es el reflejo de Pavlov, que los hace sentir que si no sé dónde están en todo momento, me enfadaré. Incluso ahora en la casa de playa, Fire me informa si va a estar dormitando en la terraza o Colt si se va a dar un paseo. April es la única que perdió esa saludable costumbre que tanto me agrada en el año en que trabajó en Jared: pero ahora empieza a recuperarla, y eso me alegra muchísimo.
Supongo que es controlador, enfermo, despótico y socialmente inaceptable de mi parte. No me importa. Durante la guerra pasé demasiadas veces la angustia de meternos en una explosión y luego no verlos por ninguna parte: de que nos persiguieran y que de pronto en los recovecos de una nave renegada me faltara uno: el espanto de saber que estábamos bajo ataque y que Ramrod, el Red Fury o Bronco Buster no respondieran a mis llamados, esa sensación que aún hoy me afloja las piernas de girarme ante el silencio y encontrarlos inconscientes, o sangrando, y pensar por un segundo que esta vez sí están muertos, que esta vez sí los he perdido...
Broméabamos con eso: con la posibilidad de reemplazantes, de qué flores querríamos, qué marcha fúnebre o qué despedida. Fire quería The Fouth Avenue Café de Larc n Ciel como despedida: yo siempre he querido Amazing Grace en gaita: Colt, siendo como es, quiere Mountain High de John Denver, y April quiere Over The Horizon. April quiere lirios blancos: Fire, que demos vuelta una botella de whisky en su tumba, a la usanza oriental. Pero lo único que de veras rogamos es que nos entierren juntos... y si es posible, todos a la vez.
Juntos. Que no quede nadie solo, y llorando...
En esta semana, hemos estado tan juntos como en Ramrod, pero hay algo en el ambiente... antes nunca nos fuimos de vacaciones juntos. April solía quedarse trabajando con su padre, Colt se iba a ver a sus hermana Raye a Westmine y Fire a casa de sus padres: yo me iba a Scotia, y mi madre no me dejaba salir hasta que casi mandaban a un ejército a buscarme. Nunca habíamos estado sin nada más que hacer que divertirnos como ahora, excepto dos miserables días que una vez nos tomamos en Fantasy, y una tarde en las montañas de este planeta, Calandra, totalmente dedicados a nosotros mismos, y la lógica dictaba que nos aburriríamos o nos sentiríamos raros sin nada que hacer más que concentrarnos unos en otros.
No es así: ha sido maravilloso. Nunca había tenido tiempo para sentarme y charlar con April sobre libros y política hasta el amanecer sin tener un ojo en los controles, sin la preocupación de saber que mañana no podíamos estar cansados. Nunca había podido tener el tiempo para apoyar la cabeza de Fire en mi hombro y observar un atardecer completo, hasta que el cielo se llenase de estrellas, mientras él me cuenta mitos y leyendas de su tierra. Nunca había podido quedarme toda una tarde escuchando a Colt en la guitarra, bromeando con él, sin un grado que mantener y que me impidiese darle de cojinazos. Este tiempo, nuestro, es nuestro tesoro. Buscamos cualquier excusa para estar juntos todo el día: si April sale a caminar por la playa Fire sale con ella y los dos, caminando frágiles y esbeltos con el agua mojándoles los pies y sus ropas claras flameando en la brisa, nos despiertan feroces instinto protectores a Colt y a mí: de un modo muy bizarro, Colt cocinando y cuidándolos, atendiéndolos y persiguiéndolos si estaban enfermos o tristes, y yo poniendo orden y disciplina, éramos a veces el padre y la madre de nuestra extraña casa en las estrellas.
Estando con ellos no hay equívocos, no hay roces. Nadie me mirará raro por quedarme dormido en la cama de April, apoyado en la espalda de Colt: ninguno de los otros dos fruncirá las cejas si abrazo a Fire contra mí por horas. Esto es lo que había soñado para la posguerra, todo lo que había soñado en estos soleados días, excepto, excepto...
No. Incluso mis sueños más felices no tienen este lustre, esta magia, de esas conversaciones en penumbras que tenemos tendidos, bajo la excusa de descansar la espalda ( como si hiciéramos algo más que descansar) en la cama grande de April, abrazados y dormitando, Fire apoyado en mi estómago, April acurrucada entre Colt y yo, hablando hasta que nuestras respiraciones unidas son más elocuentes.
- Eres una pervertida.- dijo Fire anoche, mientras yo le ponía crema en la espalda despellejada, Colt peinaba a April como a una muñeca y ella se entretenía poniéndole un color rosado en las uñas de los pies a mi corredor.
- Porque me guste como te queda el rosado-
- No, por tenernos a los tres en tu cama a la vez... si esto escala a sexo, tendremos que sobrealimentarte-
- Yo cocino bien!- dijo Colt riendo, enrrollándose el pelo de April en el brazo.- Yo empiezo por arriba, tú por abajo-
- No que tú eras hetero?- pregunté yo, levantando las cejas al verlo tomar el tobillo de Fire y el de April juntos y empezar a tironearlos, haciéndolos reír.
- Te podría hacer la misma pregunta... además, si alguien va a convertirme, tendrían que ser ustedes-
Mis manos estaban en piel de Fire, cálida y cubierta de suave aloe vera bajo mis dedos. Los ojos de Colt bailoteaban de alegría, y April estaba sonrojada, pero no trató de soltarse cuando Colt tiró de los tobillos de los dos con facilidad y los dejó tendidos, April de espaldas y Fire de bruces en la cama.
Fue un solo segundo, pero por un momento consideré seriamente la posibilidad. Parecía tierna, y lógica, y completamente plausible y normal mientras estábamos allí tendidos a la luz de la luna: nos conocemos en todo sentido, y no era irrazonable que compartiéramos también nuestros cuerpos junto con todo lo demás. Pero April apartó la vista, y Colt rió, y le hizo una mariposa en el estómago hasta que April se revolcó de risa, y ese segundo de peligrosa sensualidad pasó.
Habernos ido luego hubiera sido un insulto. No seguir compartiendo su cama, también. Y no estoy seguro que me arriesgaría, que arriesgaría años y años y esta mágica semana, por unas horas de salvaje placer. Aunque una pequeña voz en mi cabeza me dice que podría valer la pena, aunque fuera por arder todos juntos, una vez...
COLT
Estamos chapoteando y arrojándonos agua los unos a los otros- después de que estos tres perversos me han tirado al agua semidormido, los muy... idea de Fire seguro- cuando vemos, con no poca sorpresa, un mini particular surgir del cielo y posarse detrás de la casa, en donde el terreno es un poco más firme que en la playa. Cuando aún no se han detenido las turbinas, el aguafiestas de Jessie salta afuera, vestido de civil, con su trademark casaca azul marino, y echa a andar hacia nosotros: tras de él, cuando al fin el ruido cesa, se abren la compuerta y bajan un grupo de gente, que lo sigue. Están todos vestidos formales, muy poco apropiado para este calor, pero me siento bastante amoscado cuando me doy cuenta que nos han pillado a los cuatro en bañadores mojados. No que eso pueda hacer que Sable se vea menos formal – siempre he creído que Sable se vería digno hasta vestido de Roger Rabbit- pero veo a April, autoconscientemente cubriéndose el pecho. No me sorprende, porque Jessie se acaba de quedar mirándola como si ella fuera un jodido pastel y él un maldito mocoso famélico.
Sable sale del agua, caminando sin prisa: nosotros lo imitamos, y le alcanzo su pareo a April: nosotros nos quedamos allí, goteando, quietos, mientras la comitiva se despliega.
Me parece difícil que puedan haber elegido tan mal a la gente para venir a hablar con nosotros!
Para empezar, Jessie, que ahora tiene secretaria, el muy engreído: eso sólo me arruina el humor. Tras él, el mismo imbécil de comandante que me baleó ( la herida ya cerró y no escuece, pero no estoy como para ninguna prueba de resistencia) con su uniforme de terciopelo rojo estilo Star Trek, Madarian, nuestra ex jefa de pilotos de apoyo y la persona más impulsiva del mundo después de Fire, Leon Svenson, el ex jefe del FALLIDO ( puedo decirlo otra vez?) FALLIDO, KAPUT, RIP proyecto Rampart, y como broche de oro, el flamante rey de Jared, ex obseso psicótico número dos ( el número uno es indiscutiblemente Jessie) de April, su Majestad el Rey Randolph.
A ese comandante no lo tolero yo, a Leon no lo tolera Fire, a Madarian no la tolera Sable, y a Randolph no lo tolera nadie.
Y no empecemos con Jessie.
- Jinete Sable.- dice tiesamente el militar.- Soy el Comandante General Cyrus Bleemingdale, y vengo a hablar con usted a nombre del comando de caballería-
Pasa un silencio, demasiado para que incluso Sable se sienta insultante. Y entonces me doy cuenta que no ha oído una sola palabra de lo que le dijeron: está paralizado, su vista en otra parte. A pesar de que sólo veo un poco de su perfil, está pálido bajo su bronceado, casi gris. Y aunque por un momento me pregunto si está teniendo otro ataque de catatonia, me doy cuenta que simplemente está mirando fijo a la secretaria de Jessie, por sobre su hombro. Es bonita y de su tipo, pero no es para tanto!
Ella no lo mira a él: tiene la vista pegada en la mano izquierda de April.
- Se conocen?- dice Jessie, y de súbito, parece comprender algo y esboza una gran sonrisa.
Sable se pone rígido de pies a cabeza, y entonces miro bien a la mujer frente a él, vestida con un uniforme castaño y oro de los seres de vapor, el cabello corto y oscuro.
- Hola, Sable.- dice ella, delicadamente, sonriendo. Y entonces escucho a April hacer un ruido que no le he escuchado nunca: es lo más parecido a un siseo de gato furioso que he oído.
- A esta maldita zorra la mato!- es lo que logro entender de su siseo, y un segundo después, las dos ruedan por la arena como una pelea de gatas... o más bien, un sueño húmedo de cualquiera de los presentes. April está intentando matarla, y aunque ella se defiende bien, no es rival.
Dos chicas guapas peleando en bikini, bueno, una de dos... no es sexy?
- April! Para!- exclama Jessie, aunque sonríe. Sólo Sable parece aún en shock. Yo soy el único que avanza, se mete entre ambas, y me cuesta lo mío arrancar a April del cuello de esa mujer. Creo que ya sé quién es, y se me parte el corazón por Sable, en el mismo momento en que Fireball parece comprender y da un paso vehemente: Jessie, que aparentemente también sabe, lo agarra del brazo.
April está jadeando. Esto no fue un simple ataque de rabia: le titilan los ojos, se descontroló como con ese enfermero. Se tiró a matar: maldita sea, y habíamos andado tan bien, sin ningún rebalse en sus emociones... maldita hija de puta, primero jodes a Sable y ahora empeoras a April!
Sable gira la cabeza y mira a Jessie como si pudiera asesinarlo en este mismo instante. Luego ignora a la mujer, que lo mira fijamente, y se vuelve a nosotros, antes de hablar, los ojos como hielo.
- Séquense, vístanse, y hablaremos con esta gente. Y tú, April... gracias, pero no es necesario.- dice antes de entrar en la casa. Sólo una tensión en su nuca en su paso un poco más lento me deja saber qué tan shockeado está.
Miro a Fire, que tiene lágrimas de rabia en los ojos, y pasando en silencio frente a la gente que Jessie trajo, sigo a Sable, con April apoyada en mi brazo, adentro.
Sable nos dividió: no quería que hablásemos en grupos. Mandó a Madarien a dar una vuelta con Fire, a Randolph a entenderse con April ( mataría por ser la mosca en la pared) y él se quedó con Jessie, Cyrus y la secretaria de marras de Jessie, que a no ser que yo esté muy equivocado es la misma zorra hija de perra que lo traicionó en la guerra. Una pena que no hayan dejado a April en bikini romperle el cuello.
A mí me dejaron a Leon, con el que siempre me he llevado saludablemente mal: Sable, April y Fire, que son unos montoncitos de buena pasta puede que le hayan perdonado lo mal que nos trató durante el proyecto Rampart, pero aunque todos sus amigos han reventado y le falte un brazo sigue siendo un creído estirado hijo de puta que se atrevió a tratarnos de inefectivos, presumidos, informales y descuidados, y sólo por eso me entretengo viendo cómo se las arregla para sentarse en la baranda de la casa, los pies en la arena, con su brazo artificial.
- Veo que se están divirtiendo-
- Como locos. Jugando volley.- agrego cruelmente. Leon me mira con mansedumbre: ni siquiera se enojó cuando hace años le pregunté cómo te masturbas con un brazo artificial. A April le caía bien hasta que se atrevió a cambiar una línea de sus planos de Ramrod para armar Rampart ( el que duró diez minutos en combate, lo he mencionado, por muy plateado y cool que fuera), pero yo no soporto su cara de buen tipo, el copete de pelo oscuro estilo David Bowie y sus lindos ojos azul celeste. Incluso me molesta que haya venido con un traje snob de ante: dejémoslo que sude al sol... te pica el brazo, gordito?
- Me imagino que sabes porqué estoy acá. Porqué estamos acá todos nosotros, no-
- Porque hay chicas que no usan la píldora-
- ... Colt. Estoy acá por encargo del Comando-
- No me digas, pensé que habías venido a hacer surf-
- ... El Comando lamenta mucho lo que sucedió-
- Lo que...?- me enderezo. Ya sé porqué Sable me lo puso al frente: porque al ser un inválido, por muchas ganas que tenga no le partiré la cara, tanto que me conoce el Gran Jefe...- Lo que sucedió? Cómo cuernos se atreven...? Nos metieron en un calabozo, nos mandaron matar por decir la verdad-
- Fue un lamentable error. Colt, el Comando ahora está dispuesto a creerles-
- Creernos? Porque nos avala Jessie Azul?! O al fin se dieron una vuelta por Capricorn-
- No. Porque han atacado Westmine-
Por un momento no comprendo, y de inmediato, tengo que sentarme.
Dios mío! Robin, mis niños... Dios mío, no!
FIREBALL
Madarian no ha cambiado nada: sigue siendo atlética y hermosa como un muchacho con su cortísimo pelo anaranjado y su figura fuerte y curvilínea, ligeramente musculosa, sólo lo suficiente para ser interesantemente andrógina. Se maquilla muy poco: el efecto contrario la haría parecer un drag queen, pero con la cara lavada la femineidad de su rostro es encantadora. Mientras caminamos por la playa, se cruza de brazos pensativa, y luego me mira, inclinando un poco la cabeza.
- Te ves muy bien. Mucho mejor que cuando te vi el otro día-
- Supongo que es el sol. Pero ni me preguntes cómo tengo la espalda-
- No, aparte. A ustedes les hace bien estar juntos. – dice ella con sencillez.- Siempre he envidiado eso de ustedes. A veces me pregunto si debí tratar un poco más de aguantar a Sable y a April-
Madarien fue uno de los pilotos originales de Ramrod, de hecho, la que tenía el puesto de April, pero renunció por no poder aguantar el encierro ni a mis dos queridos cabezotas. Fue por siete años nuestra jefe de pilotos de apoyo, y es una excelente, aunque un poco individualista y con muy poco sentido del peligro, pero con una suerte loca. Siempre ha sido una solitaria: durante la guerra un par de veces me hizo avances, pero yo estaba con April en esa época.
- Los mandaron a pedirnos que nos suicidemos o a qué esta vez, Madarian?-
Ella mueve la cabeza.- No es así, sabes. Atacaron Westmine, esos bichos que ustedes vieron en Westmine y en la estación Skull. Me mandaron a hacer un reconocimiento en Capricorn, y apenas salí viva: de mi escuadrón quedan tres de quince, y eso que ni siquiera nos acercamos demasiado.- agrega en voz baja. Sólo entonces noto los círculos bajos sus ojos: está rendida. Sin Roy, sin nosotros, con Leon en tareas diplomáticas y Dusty perdido, es quizá la última gran piloto que le queda al comando, y la están agotando.
- Atacaron Westmine?- exclamo. Dios mío, Robin y los niños.
- Fue sólo en una parte casi despoblada: fue más bien un raid, se llevaron a las mujeres y a los niños sheyennes, pero no atacaron la Academia, ya averigüé sobre la mujer de Colt y sus hijos, están bien.- dice Madarian aplacándome. Pobre Madarian, podríamos haber sido buenos amigos, y siempre se preocupó por nosotros, pero nunca tuvimos tiempo en la guerra para realmente simpatizar. Y el que se llevara mal con Sable invalidaba la idea de que pasara tiempo con nosotros, tiempo que yo siempre preferí pasar con los chicos.
Sé que Madarian sigue soltera, sin hijos, viviendo en las barracas, y me pregunto que su soledad de nunca haber tenido un equipo como el nuestro será peor o mejor que la nuestra de estos cinco años extrañándonos.
- Qué quiere el Comando de nosotros-
- Lo de siempre, que les salven el trasero, qué más?- Madarian frunce el ceño, en un gesto muy masculino que tiene, encogiéndose de hombros. – Quieren que acepten un tratado de confidencialidad. La economía está recién recuperándose, y están en el medio de unos tratados de comercio con el resto de la Confederación: obviamente, si se enteran que estamos bajo invasión otra vez, todo se va al traste. Por eso lo han mantenido en secreto, y por eso no han hecho ningún despliegue de fuerzas, además que no estaban muy seguros de qué demonios eran esas cosas-
- Nosotros nos enfrentamos a ellos dos veces: April les trajo hasta diagramas. Y nos metieron a la cárcel, Maddy, después de tratar de matarnos-
- El tipo que trató de matarlos no fue ninguno de los viejos si eso te consuela: el Comando ordenó que se llevaran a cabo los mayores esfuerzos para que ustedes, en especial, no se metieran en los informes sobre el Far West, pero justo se reunieron en Yuma de repente y digamos que el jefe del servicio secreto, el ex segundo de April, entró en pánico y se entusiasmó un poco-
- Se entusiasmó? Nos tiró un misil en un edificio de apartamentos, mató a treinta personas-
- Ya te dije que el idiota corría con colores propios: ya lo degradaron. Pero cuando April renunció, pensaron que se iba con ustedes a investigar-
- Maddy, April recibió un balazo y por eso nos reunimos. Nos habíamos juntado para que convaleciera, eso es todo-
Madarien arrisca la nariz con sus viejos celos.- Pues a mí me pareció muy saludable... loca y psicótica, pero muy saludable-
- Nunca he entendido tu acidez por April, sabes. A ella le caes bien-
- Yo estaba loquita por tus huesos, corredor, y ella jugaba a ser tu novia, la muy santurrona, aunque no le importabas ni un alfiler.- me dice Madarien, volteándose a mí.- No siguieron juntos, no? Siempre supe que la perra le tenía ganas a Sable-
- Maddy.- digo suavemente, acariciándole la mejilla.- El que le tenía ganas a Sable era yo-
Madarian me mira un momento, y luego se cubre la cara.- Pues habérmelo dicho antes, jodido hijo de puta... Dios... es tan injusto-
- Maddy, yo-
- Cállate. Y yo poniéndome relleno en el sostén para volver a verte... te mataría...- Madarien busca dentro de su uniforme y arroja dos almohadillitas al mar.- Se acabó, me hago gay yo también-
- Siempre te queda Leon-
- Colt está casado-
- Aja-
-... mejor volvamos al tema, corredor.- Madarian suspira.- Sabes que estás demasiado guapo? Okay, fin del tema. Iba en que el ex segundo de April trató de matarlos, obviamente falló, ustedes desaparecieron de repente, y el Comando empezó a recibir unos reportes de Capricorn francamente espantosos. Mandaron dos flotillas en secreto a investigar, y perdieron a las dos: después fui yo, y ya te conté como salimos. Entonces ustedes partieron con Ramrod, y el gobierno se espantó-
- Y porqué de nosotros-
- Porque son ustedes, maldición! El team Ramrod, con toda la credibilidad del mundo y la fidelidad de la gente de la nueva Frontera: si ustedes decían que nos estaban invadiendo el dinosaurio Barney y los Teletubbies, la gente les cree y les financia una expedición! No comprendes? Si quisieran dar un golpe de estado, creo que lo lograrían... demonios, creo que yo los ayudaría-
- Sable el dictador y su simpática policía secreta? No nos tientes... así como nos han tratado-
- Fire, lo que quieren de ustedes es sencillo. Sobre todo ahora que se aliaron con Jessie Blue.- dice Madarian, y de pronto le chispean los ojos.- El pequeño bastardo también creció bien, no-
- No empieces tú también-
- Qué? Es lindo. Y sigue loquito por April-
- Es la subestimación del año, pero sí-
- ... puedo preguntar cómo fue que acabaron trabajando con ese genocida, traidor, psicótico bastardo-
-... no. –
- No importa. Se lo sacaré a Colt.-
APRIL
Randolph no ha cambiado nada en estos años: sigue siendo un pedante capaz de hacer parecer a Sable relajado y juvenil. Como único heredero del reino de Jared, lo criaron para ser la imagen de un rey medieval, a pesar de la época en que vivimos. Siempre he pensado que le gusté simplemente por haberle contestado a él y a su difunto padre el día que nos conocimos, siendo que lo habían criado para que él tosiera y la gente se desmayara del susto.
En esa época, sólo Sable y yo estábamos al tanto de las misiones: Fire y Colt no estaban enterados exactamente a qué íbamos. Nos mandaron a Jared en el segundo año de la guerra, a tratar de que se nos unieran en la batalla: estaban bajo ataque, pero, cabezones como eran, intentaban luchar solos por todos los medios, lo que no eran muchos. No nos habíamos imaginado que al bajar, nos tomarían prisioneros con todo y Ramrod, Randolph a la cabeza del convoy: nos llamó pendejos plebeyos, mandaderos del Comando, y no sé cuántas cosas más, hasta que le ladré que era una embajadora del Comando, y que si no me llevaba con su padre de inmediato, íbamos a tener un incidente interplanetario. Me ladró de regreso que iba a hacerlo, pero sólo porque ya lo había decidido antes: y aunque quería meternos en furgones, nos resistimos y exiguimos acompañarlos con Ramrod en modo terrestre. Su lindo convoy parecía hormigas entre las patas de un elefante cuando los seguimos: fue infantil, lo admito, pero estábamos irritados.
Recuerdo que cuando Sable dijo que teníamos que formar un tratado, y establecer relaciones diplomáticas con ellos, Fire se encogió de hombros, se echó en su saddle unit y gruñó que no entendía por qué. No suena divertido contado, pero su actitud era tan despreciativa que me hizo reír.
Ahora, Randolph es un hombre: se ha dejado el pelo muy largo, castaño oscuro, ondulado, y tiene una sombra de barba que lo hace más semejante a su padre. El rey Jared podía ser cabezón, pero era razonable y tenía sentido común: me pregunto si Randolph ha adquirido algo con los años.
- Porqué estás aquí con ellos?- es lo primero que me pregunta cuando nos sentamos frente a dos tazas de té en el patio trasero, en donde tengo una mesita de jardín.
- Perdón?- parpadeo. Me aclaro la garganta.- Qué quiere decir, su alteza-
- Ahora soy su majestad.- me gruñe, cruzándose de brazos.
- Randolph.- dijo moviendo la cabeza.- No has cambiado nada-
- Tampoco tú.- me dice, observando el vestido de verano color salmón al que me cambié por deferencia a él.- Aunque estás más flaca, y tienes el pelo más claro-
Me echo atrás en la silla de jardín.- Me imagino que no cruzaste todo el espacio desde Yuma sólo para criticar mi aspecto, Randolph-
- Estás con alguno de los Star Sheriffs-
- Seguro que tampoco volaste hasta aquí para preguntarme eso-
Randolph me mira, exasperado, y a punto de empezar una de sus reales rabietas. En honor a la verdad, ha madurado: se la devora, pero con dificultades.
- Cómo están las cosas en Jared, Randolph?- le pregunto, finalmente rompiendo el silencio. Randolph mira el mar; sería devastadoramente guapo si no fuera por esos gestos de niño malcriado.
(Después de haber pasado mi juventud con un héroe como Sable, un hombre como Colt y un ángel como Fire, tendrán que perdonarme que tenga altos estándares. Sin contar con que Jessie tiene más sex appeal en una uña que él en su metro noventa. Randolph siempre ha tenido el sex appeal de una zanahoria hervida, para mí)
- Muy bien. Mi reinado comenzó bajo los mejores auspicios. La economía anda bien, y he recuperado muchos de los poderes que mi padre le dio tontamente a los nobles-
Ah. Ya me imaginaba que íbamos a tener un Mussolini Mini me cuando se muriera el rey.
- Sentí mucho lo de tu padre. No sé si me viste en el funeral, pero-
- Te vi.- Randolph me mira fijamente.- Te fuiste sin despedirte cuando dejaste nuestro ejército-
- No tenía que pedirte permiso a ti, Randolph. Hablé con tu padre a tiempo, y él me dio su venia-
- Deberías haberte despedido de mí.- repite, secamente.
- Randolph...- digo, exasperada.- A qué demonios viniste? No se supone que traían algo del Comando? De qué se trata, exactamente-
Èl se encoge de hombros.- Quieren que formen una vanguardia con Ramrod y los seres de vapor para enfrentarse a esas... cosas en el Far West. Porque atacaron Westmine, y... pero no vine a eso: vine a verte, porque quiero que regreses a Jared-
Me quedo boquiabierta. Westmine! Maldita sea, los hijos de Colt... Robin!
- Qué pasó en Westmine? La academia fue atacada? Hay muertos? Randolph-
- No lo sé ni me importa. Vine para que vuelvas a Jared, que es donde tienes que estar-
Me enderezo, temblando. Dios mío, los hijos de Colt no!
- No estoy acostumbrado a dar órdenes dos veces, April-
Lo miro fijamente. No sé que ve en mis ojos, pero él también se levanta.
- Randolph.- digo secamente.- vamos a dejar esto claro de una vez por todas. Respetaba a tu padre, deseo lo mejor para el reino de Jared, y el año que estuve allá reorganicé su tu ejército y modernicé sus naves y sus sistemas de combate lo mejor que pude, para tu padre, que era un gran hombre. Si dejé el cargo fue en parte porque había cumplido con los objetivos, y en parte porque no podía soportar más tu acoso. A estas alturas, ya deberías tener claro que entre tú y yo no hay nada, nunca habrá nada, y que tu reino, tu dinero y tu estatus serían obstáculos y no beneficios si sintiera algo por ti, lo que no siento. Ahora hay una guerra gestándose, y tengo un deber que cumplir, el cual exige que trabajemos juntos: haz el favor de tomarlo en serio y no seguir insultándome-
- Es por Eward, no-
Randolph es el único lo suficientemente infantil para conseguir que averiguaran nuestros verdaderos nombres, y usarlos como una estúpida medida de poder. Si nos importara.
- No es por él, ni por nadie: es por tus encantos personales. Francamente, Randolph...- digo llevándome las manos a las sienes: no puedo dejar de pensar en Robin y los niños... le habrán dicho a Colt? Cómo se lo habrán soltado, estos bastardos.
- Esta conversación no ha terminado.- dice Randolph con aspereza, y me sujeta la muñeca.
Y como me pasó con la presencia de esa miserable zorra de Marlene junto a Jessie, veo todo rojo. Lo siguiente que sé es que tengo a Randolph contra la pared, mis manos en su cuello, su tráquea entre mis dedos, y quiero... deseo presionar, presionar hasta que se rompa, y entonces.
- Suéltalo!- exclama alguien a mi lado, y me sacan a Randolph de las manos. Parpadeo, y entonces se me cierra la garganta y todo me da vueltas: me apoyo en la pared cubierta de hiedra, y cuando vuelvo en mí, veo a Randolph parapetado detrás de Jessie, mirándome como si fuera un monstruo.
- Estás loca! Estás completamente loca, eres un peligro, eres un-
Jessie le da un puñetazo a Randolph. No sé porqué, pero me parece justicia poética mientras el rey de Jared se sujeta la nariz y berrea como un niño.
- Incidente diplomático, no-
- Incidente diplomático, sí.- Jessie se encoge de hombros.- Qué te pasa hoy? Quieres repartirle a todo el mundo, o es algo contra la gente de pelo castaño?Ya que estamos, sigue con Colt-
Me giro a Jessie, y vuelvo a perder el control: es una sensación mareante, ni sé porqué estoy tan violenta. Simplemente no puedo controlarme, pero él me sujeta las muñecas, da media vuelta y pega su pecho contra mi espalda, manteniéndome atada con mis propios brazos, levantándome ligeramente para que no tenga apoyo desde donde hacer presión. Estoy jadeando, y él habla en mi oído, su voz severa.
- Voy a matar a ese médico: no sé que te dio, pero claramente no ha funcionado-
- Suéltame!- jadeo.- Jesiie, maldito pervertido bastardo... cómo caíste tan bajo para traer a Marlene acá? Cómo pudiste ser tan desgraciado de-
- Amor, no tenía ni la menor idea que era un viejo affaire del escocés. Me encantaría reclamar el crédito por esa pequeña perversidad, pero no puedo, no tenía idea de que esa chica significaba algo para ustedes. La elegí de secretaria porque habla varios idiomas y se ofreció: créeme que nunca me dijo nada sobre el viejo Sable.- sonrío.- Así que Sable "confraternizaba" con el enemigo, no? Mira, si los calladitos son los peores... y tú echándome a patadas cada vez que me veías, al menos yo soy humano-
- Los dejaste solos?- le ladro. Jessie me mira enarcando las cejas.
- Obviamente. Los menagues a trois nunca han sido lo mío...- agrega.- Ahora, te vas a comportar o tengo que atarte?- cuando doy un tirón y me retiene, sigue hablando con la voz llena de diversión.- NO te comportes. Por favor. Pórtate mal y oblígame a atarte. Por favor-
Me suelto con mucha dignidad y lo miro, loca de rabia, pero aguantándome. Dios mío, porqué demonios sigo mareada? Ahora que me soltó, querría que me sostuviera, o me voy a caer.
- Más te vale que no hayas tenido nada que ver con lo de Marlene, o juro que te arrepentirás, Jessie-
- Qué me vas a hacer?- el bastardo sigue sonriendo.- Me vas a pegar a mí también, o me darás de nalgadas hasta que me porte mejor-
- No.- digo secamente.-Me iré a volar en el Dead Sea en tu Badlander, con los ojos vendados, después de echarle azúcar en el tanque-
- PSICÓPATA SUICIDA!!-
JESSIE
Dejo a April en su cuarto: aunque finja que no, se está cayendo. No sé qué le dio ese médico, pero está claro que no sirvió de nada: necesito otra opinión.
Mm, mm. April se tiende en la cama, y veo el pijama negro de Fireball en un rincón y el sombrero de Colt en el otro: qué han estado haciendo pijamas parties!
Luego escolto a Randolph a la nave, en donde lo dejo murmurando cosas sobre esquizofrénicos violentos, camisas de fuerza y demandas por daños y perjuicios. Cuando instalo al rey de Jared en el particular de transporte, le abrocho en cinturón de seguridad, y luego lo retuerzo hasta que al engreído niño rico se le salen los ojos de las órbitas.
- Muy bien. Número uno. Si vuelves a molestar a April, que es mía, su Majestad, tendrá que adaptar su castillo para sillas de ruedas. Número Dos. Si le dices a alguien que April te atacó o que yo te golpeé, yo fabricaré pruebas para acusarte de traición. Y Número Tres: si le dices a alguien que te amenacé, te encontraré donde quiera que te metas, y no para amenazarte. Estamos-
Lo dejo: no estoy muy seguro de que el cobarde no se haya mojado los pantalones. No puedo creer que ese niño rico haya pensado ni siquiera por un momento que April podía ser suya. Qué quería? Un poco de gloria reflejada de su heroína esposa? Seguramente su epitafio en los libros de historia de Jared va a ser Randolph equis equis palito palito, nació, comió una papa, se coronó, comió otra papa, murió.
Y ahora April está furiosa conmigo porque cree que traje al affaire de Sable acá a propósito. Si yo ni sabía que ese iceberg tenía affaires, menos entre mi gente! En todo caso, es tan sabroso que casi vale la rabieta de April.
No... pienso, pensativo. No, nada lo vale: creo que por culpa de esa estúpida espía, no sólo April tuvo una recaída, sino que encima acabo de perder todo el terreno que había ganado con ella. Sólo por eso, siento que deberían haberla dejado patearla.
Me asomo a la sala, que es muy bonita, con piso de madera gastada y brillante, y sillones muy hogareños con cojines bordados a mano. Me da ternura conocer la casa en donde April creció: me la imagino de chiquita, toda ojazos y melenita, hurgueteando viejos transistores con su primer destornillador.
Hay tanto que no sé de ella. Pero no importa, aún me queda vida para averiguarlo.
En la sala está Sable, de pie. El coronel está afuera: no sé qué le ha dicho, pero Sable está muy tenso, aunque creo que no es por el coronel, sino por mi linda secretaria sentada en el sillón que lo mira como si se lo fuera a comer. Tiene un ojo negro y está despeinada por la pelea con April, pero sigue siendo muy linda. Y tiene unas piernas bastante aceptables, aunque no creía que le gustaran a Sable las minitas flacas e insignificantes: supongo que eso explica lo de Fire... y que no le guste April.
Qué demonios, si sé que sí.
Es perverso, de mal gusto y retorcido espiarlos: pero como soy de esa gente que está en contacto con su ser interior y todo eso, no tengo problemas en ocultarme tras el poste de la escalera y escuchar lo que estoy seguro va ser tan sabroso que si lo hicieran en una telenovela yo lo llamaría rebuscado ( qué? Me encantan las telenovelas! Y no hablemos de placeres culpables: mis placeres culpables tienen mucho más que ver con sexo y violencia que con rebuscadas historias con finales felices)
- Me alegré cuando supe que habías salido vivo de la guerra.- dice ella muy bajo, sin mirarlo. Sable se endereza, y le echa una mirada que congelaría nitrógeno: creo que sólo yo me he ganado alguna vez una mirada tan fría. Es cierto que cuando este tipo está de mal genio podría hacer que un crucero estelar diera media vuelta y huyese.
- Yo sólo seguía vivo porque pensé que Némesis te había matado.-le suelta. Ella levanta la vista y lo mira: y veo como la cara de Sable se endurece aún más. Hay orgullo herido, y también un corazón roto allí: esto es genial... porqué nadie me contó esto antes?
- No te creo.- dice ella, levantándose. Se mueve bien: está pegada a su cuerpo antes de que el espadachín retroceda.- Estoy segura que esperabas que hubiera sobrevivido, que querías volver a verme-
- Sí. Igual que deseo que Némesis aparezca vivo. No tienes vergüenza, Marlene-
- Por qué? Era una espía. Hice lo que tenía que hacer, y tuve éxito, sabes. Yo luchaba por mi bando como tú luchabas por tu gente: y no te puse un arma en el pecho para obligarte a hacerme el amor. El que caminó derecho a mi trampa como un adolescente ingenuo y calenturiento fuiste tú, Jinete Sable. Así que de los dos, el avergonzado deberías ser tú-
Sable está pálido de rabia: por un momento pareció que iba a golpearla. Me encantaría verlo perder el control.
- Sí.- dice suavemente, de pronto, sus hombros cansados.- Sí, el avergonzado soy yo. Tanto, que me hubiera matado si me hubieran dejado-
- No hiciste nada que los hombres no hagan siempre. Si no hubieras estado tan estresado, solitario y siempre culpándote de todo, nunca hubieras caído en mis brazos. Aunque me sorprendió tener tanto éxito... me condecoraron cuando volví, sabes. Me fue muy bien gracias a ti-
- Te diría que me alegro, pero no acostumbro mentir-
- Sable...- dice ella moviendo la cabeza.- Eward-
- Si me llamas así otra vez, te disparo. Perdiste todo derecho a llamarme así con lo que hiciste, Marlene. Intelectualmente puedo entender lo que hiciste: pero no me pidas que perdone y olvide-
- No pretendo que olvides. Estoy segura que no me has olvidado.- dice ella, y le echa los brazos al cuello. El tipo está rígido como una cuerda de violín: espero ansioso por el snap. Ella le susurra, pero lo alcanzo a oír.- Yo sé que no eres tan frío como aparentas. Lo opuesto, en realidad-
- Qué quieres de mí, Marlene?- gruñe él.
- Me prometiste muchas cosas para la posguerra, te acuerdas? Hicimos planes...había algo entre nosotros, recuerdas-
- Todo era mentira. En ese momento ya sabía que eras una espía-
- No todo era mentira, mi cruel amor.- dice ella, y lo veo dar un respingo cuando ella apoya una mano en su entrepierna. Dios, si tuviera palomitas de maíz...- Me prometiste cosas con tu cuerpo, que sé que eran verdad-
- No me has humillado ya suficiente?- pregunta Sable: nunca lo había oído tan cerca de las lágrimas. Olviden las palomitas, quiero una cámara de video.- Porqué tenías que venir aquí-
- Quería verte. Porque sé que aún tienes sentimientos por mí, y ahora no hay nada que nos separe... no, no finjas. Ningún hombre puede hacer el amor como tú me lo hiciste esa noche y no estar enamorado. Tuve tu alma, tu cuerpo, tu corazón... creíste que lo había olvidado? Lo has olvidado tú-
- No quiero volver a verte jamás.- le suelta Sable, sacándosela de encima de un empujón. Ella cae en el sofá, y lo mira, con una sonrisa.
- Mentira.- Es cierto: él está sonrojado ahora, y respira mal: me pregunto qué le hizo ella con la mano, pero lamentablemente me tapaba la vista.- Y no puedes evitar que te vea si lo deseo: soy una mujer libre, y ahora trabajo para Blue-
Sable la mira, con una sonrisa amarga.- Y quieres que me ponga celoso-
- Duermo con él.- miente la muy perra.- Y es más hombre que tú. Le conté todo sobre ti... le conté que lloraste después de la primera vez, le conté que no sabías nada, que...-
Perra mentirosa, ni siquiera la he mirado, si esto llega a oídos de April!
- Mientes.- dice Sable, y de pronto recupera la compostura, levantando la vista.- Oh, Marlene, eres la de siempre, una estúpida mentira. Jessie no te tocaría ni con un listón: puede ser muchas cosas, pero está enamorado, enamorado de verdad, y no arriesgaría lo que tanto le ha costado conseguir por algo como tú. No, porque ama a una mujer a la que no eres digna ni de atarle los zapatos... la mujer que usa mi anillo, sabes?- agrega, y sólo entonces veo un atisbo de crueldad, de auténtica ira en sus ojos.- Y ella sí tiene mi amor, un amor del que tú no tienes idea, pequeña prostituta de guerra-
- No es cierto. Ella-
- Sé todo sobre ti, Marlene-
Casi doy un salto. April está de pie tras de mí: su cuello está tenso, pero camina con total soltura, sin siquiera mirarme: luego se apega a Sable, y le pasa los brazos por la cintura. Puedo sentir la sorpresa, que él disimula bien: pero los ojos de April son como el cielo de invierno, azul y frío.
- Tú-
- Marlene, fue estúpido de mi parte atacarte. Lastimaste a Sable, y no puedo perdonarte: pero esas heridas ya están olvidadas, así que vete en paz-
- Él aún me...- Marlene se calla, y a mí me invade el instinto asesino cuando April entrelaza su mano en la de Sable, levanta el rostro, y él se inclina y la besa en el beso más tierno que he visto en mi vida. Es de esos para escuchar violines: es casi el póster de The Princess Bride.
Me quiero matar. Sable hizo su movida en estas dos semanas en que yo luchaba por ellos en el Comando? Pero cómo ha podido ser tan hijo de perra?
No sé si quiero llorar, quiero matar a alguien o quiero matarme yo: por un momento no me doy cuenta de nada, hasta que Marlene pasa a mi lado y sale corriendo de la casa, aún antes de que Sable se enderece, los ojos húmedos, y April baje el rostro y se pase una mano por la cara. Estoy a punto de gritar, y entonces los escucho susurrando:
- Gracias...- dice él, casi sin voz. Ella asiente, y un momento después April está sentada en el sofá, y Sable, en silencio, está de rodillas en la alfombra, el rostro en su regazo, las manos apretadas, muy quieto.
Cuando ella le acaricia el pelo, veo que se le cae una lágrima por la mejilla. Y salgo, aliviado, triste, confuso y dolorido a la vez. No, no están juntos. Pero, Dios mío, porqué ella tiene que quererlo tanto!
El coronel está afuera. Cyrus Bleemingdale me mira, y asiente, muy serio, pero aparentemente satisfecho.
- Qué acordaron?- pregunto, usando mis prerrogativas de embajador.
- El Jinete Sable aceptó la mayor parte de las condiciones. Es un hombre asombroso.- dice, como si todo su antiguo disgusto se hubiera convertido en admiración. Yo bufo. Sí, viejo, tu héroe está allá adentro llorando en la falda de mi chica, pero qué son unas moqueadas entre amigos. No significa nada, no? No!
Maldita sea. Cuando lleguemos a Yuma, le rompo el cuello a esa perra de Marlene. April me perdonará que la haya traído, pero no que los espiase. Definitivamente, alguien allá arriba me odia.
SABLE
- No me dejan quedarme-
- No.-
- Pero sólo una noche-
(coro de Fire y Colt)- No-
- Pero no es justo! Ustedes acá al sol y yo trabajando-
- Tata, Jessie. No te gusta ser embajador? –
- Una pena que te pierdas el bikini blanco chiquito de April... está tan viejo que está trasparente... ya le escondimos el nuevo-
-... Desgraciados-
La nave de Jessie se aleja. Lo escuché hablar con Colt mientras me lavaba la cara en el baño: tengo los ojos hinchados, pero al menos ya puedo controlarme. No sé que haría sin April, la verdad: cuando ví a Marlene, todo se desenfocó, todo se volvió una locura: pero cuando al fin ella me tomó por la cintura y me dejó besarla delante de Marlene, volví a mis sentidos.
Es muy curioso que sea la primera vez que la beso, de verdad. He rozado mis labios con los suyos más de una vez: un roce era incluso parte de nuestra coreografía de Satellite, cuando tuvimos que ir a ese estúpido concurso en Fantasy. Pero es primera vez que la beso, en serio, permitiéndome perderme en la sensación, disfrutando egoístamente de su aliento.
Me parece maravilloso que me haya vuelto a ofrecer sus labios. Hace muchos años, cuando apenas llevábamos dos años juntos y Fire y Colt estaban recién ingresando, recibí una llamada de mis padres, que sonaban asustados. Estábamos cuidando un carguero, nada serio: y solicité de inmediato dos días para ir a verlos, los que me fueron concedidos.
April me siguió: me dijo que estaba preocupada, pero siempre sospeché que había sido idea de los chicos también. Mis padres estaban muy extraños: fueron casi rudos con April, y bastante fríos conmigo: pero estaba tan desconcertado que no llegué a la conclusión obvia hasta que mi perro Scotty atacó a mi padre y a mí me atacaron en mi habitación. Logré derrotar a una especie de robot armadura, pero luego pensé en April, y corrí a su habitación: tuve que echar la puerta abajo, la habían drogado con la cena. Llegué justo a tiempo para acabar con un robot armadura que iba a dejarle caer un hacha encima, y la saqué en brazos de la cama, que se había incendiado.
April tenía las pupilas diminutas: me sonrió adormilada, me llamó " su héroe" y se acercó para besarme.
No tengo excusa de ninguna clase: pero cuando vi a mi fría, severa segunda a bordo intentando besarme con las mejillas rosadas me pregunté quién era y qué había hecho con mi April: y de inmediato me dí cuenta que lo que habíamos visto no eran mis padres, sino algún tipo de suplantación.
La dejé caer y salí corriendo. No se imaginan la cantidad de veces que al recordarlo me he llevado las manos a la cabeza y me he llamado idiota. Mis padres no se iban a morir por diez minutos de making out, era mi oportunidad, y la perdí. Tonto, tonto, tonto.
Tuve que matar a un ser de vapor capaz de tomar la forma de mi padre: fue bastante traumático. Yo adoraba a los míos: April aferró al ser que hacía de mi madre, y me echó afuera antes de hacerla hablar, con tortura, supongo. Yo aguardé, aunque gritaba con la voz de mi madre.
Al día siguiente, me puse kilt y traje folklórico, llamé a todos mis parientes, y nos tomamos el castillo McDougal, que los renegados había entregado a los seres de vapor. Los echamos a punta de flechas, espadas y lanzas – Scotia es bastante tradicional- y rescatamos a mis padres. Mis primos se quedaron, y me molestaron hasta cansarse por la presencia de April, sobre todo cuando dije que ella trabajaba conmigo, debajo mío en el escalafón. Debajo mío. Incluso mientras lo decía, sabía que era un error.
Mamá le regaló un traje completo con kilt a April, y la hicieron miembro honoraria de mi clan: mamá me conocía muy bien, y bromeó diciendo que sólo adelantaba las cosas. Mi padre la aprobó, hasta coqueteó con ella, y luego me pellizcó y me dijo que un montañés que esperase que el metal estuviera frío para martillarlo no era un escocés. Dios, adoraba a mis padres, me conocían tan bien.
Ese barbacoa con mi familia completa es uno de mis recuerdos favoritos. En esa época la guerra aún parecía cosa de risa: años después, mis padres ya no miraban con tanto afecto a April, a la que culpaban de que yo jamás pidiera la baja y me volviera a casa. Estaban equivocados, lo hacía porque era mi deber: pero sí, jamás la hubiera abandonado, a ella y a los chicos.
Dios, se sintió tan bien besarla frente a Marlene. Sí, ella me hirió, y caí como un idiota, pero qué significan sus mentiras ahora, contra la resplandeciente realidad del amor de Fire, de April o Colt? Nada.
Con ellos, estoy perfectamente a salvo.
- SÍ SERÁS PUTO, SABLE!!-
Ah?
Al bajar la escalera, estoy de pronto enfrentándome a tres caras furibundas. Colt, April y Fire están rojos de rabia, y Colt me aferra por el cuello y me estampan contra la pared rodeándome como fieras.
- De qué están-
- Nos vendiste y te vendiste como una ramera! Cómo es eso de que nos vamos pasado mañana a Yuma a servir al Comando de nuevo? Nos trataron de matar-
- El punto de todo esto es que nos dieran apoyo para luchar contra los Fantasmas, se acuerdan?- explico razonablemente.
- Eso fue antes de que nos tiraran a la cárcel!- ladra Colt, aunque le brillan los ojos.- Traidor, más que traidor, miserable rata sin orgullo-
Y entonces no puedo evitarlo y sonrío de oreja a oreja.- Sí-
- Si eres peor que una bailarina de cabaret. Ves un uniforme y te entregas!- ladra Fire.- Después de cómo nos trataron, después de lo que nos hicieron, vas y-
- Sable, no lo puedo creer, ellos trataron de matarnos, y encima dejaron a la gente de Capricorn que-
- Te ofrecen todos los recursos de los astilleros del comando para remodelar Ramrod-
- Okay, cuándo partimos-
- Otra más que se entrega como... ustedes dos son imposibles!- Colt le da de puñetazos al aire.- Son unos putos del Comando, eso es lo que son!- ladra, antes de empujarnos a la alfombra y fingir que nos patea, haciéndome berrear cuando su pie desnudo me hace cosquillas en el estómago. De pronto me da risa: me río simplemente porque estoy feliz, y aferro la pierna de Colt y lo derribo a mi lado para abrazarnos y rodar por los cojines, riéndome de tanta felicidad como hace años no me reía: incluso cuando acabó la guerra las pérdidas fueron tantas y el agotamiento tanto, que sólo nos abrazamos y cada uno se fue a su cama. Ahora, río porque soy feliz, río incluso mientras Colt y Fire y April fingen patearme, y luego me golpean bromeando, y al final rodamos todos juntos en la alfombra, riendo y abrazándonos.
Dios mío, soy tan feliz de que haya guerra... esto tiene que ser un crimen, en alguna parte, pero estoy tan feliz...
Robin y los niños están a salvo: Colt habla con ellos por conexión satelital, y se le llenan los ojos de lágrimas cuando Kenny le dice que lo extraña mucho, y que le han guardado caramelos: pero Robin está muy pálida, y apenas le habla a Colt. Lo importante es que están a salvo, y llegarán el fin de semana a Yuma.
Nosotros nos trasladamos al día siguiente. Nos apena un poco dejar Calandra: fuimos muy felices aquí, pero nos da gusto echar a volar de nuevo en Ramrod. April lleva un cuaderno de notas a todas partes, y creo que ya ha remodelado Ramrod entero en su cabeza, junto con nuestros exotrajes. Ella, en particular, creo que quiere librarse del rosado.
Cuando nos acercamos a Yuma, tenemos un sobresalto al encontrar naves esperándonos, al menos una flotilla. Estamos a punto de soltar el zafarrancho de combate- nos hemos vuelto desconfiados- cuando recibimos una comunicación:
- Jinete Sable, aquí, Ramrod Court.- es la voz de Madarian, Dios la bendiga.- Bienvenidos. Somos su nueva fuerza de apoyo: estamos aquí para escoltarlos al Cavalry Command-
- Gracias, Ramrod Court. – digo sonriendo, escuchando a Colt bromeando allá atrás ("Y nosotros qué somos, la guarnición del plato?" " Ya sabes que sólo puede haber un Jinete Sable, nosotros somos Abbot y Costello" " Y yo?" " Tu eres la mascotita linda" " Ya les voy a dar mascotita linda a los dos, par de)
Son quince naves último modelo, negro reluciente, con una franja en los alerones con el amarillo, rojo y azul de Ramrod y de la Nueva Frontera. Nos escoltan en formación de V, hasta entrar al espacio atmosférico de Yuma: escucho a April estudiándolas y ya planeándoles modificaciones en su computadora.
- Aquí Ramrod Equalizer Unit, solicitando permiso para aterrizar.- llamo por los intercomunicadores.
- Bienvenidos, Ramrod.- es la voz de Leon: el tipo es relativamente amable si lo conoces bien.- Por favor, procedan a la pista de aterrizaje principal, los esperan-
- Nos-
Fire conecta las pantallas a modo zoom y tengo que tragar saliva. Hay una parada militar esperándonos, y una multitud. Veo banderas, confeti, y a todo el comando con trajes de gala, alfombras rojas, y una banda de música. Miro a los chicos con un poco de sorpresa, y veo a Colt con un ataque de risa tonta y a Fire boquiabierto.
- Se dan cuenta? Si el Comando tiene desordenes de personalidad... supongo que esta vez no nos tiran a cana...- Fire empieza a reírse. Por Dios, está todo el mundo, y nosotros con las narices despellejadas y con nuestras armaduras viejas!
- Me voy a peinar!- April deja su puesto y corre a su habitación, donde estoy seguro fue por rímel. Colt está muy serio buscando su otra bota, y Fire se arregla el pelo igual que un gato con los dedos húmedos. Maldita sea, tengo que sacarme la crema para quemaduras de la nariz, y conseguir que April me la maquille!
COLT
Sable alegaba y despotricaba cuando nos ponían fanfarrias en la guerra, nos recibían con versiones orquestales de The Goldstar o nos hacían ceremonias o nos condecoraban: alegaba que no éramos más que soldados comunes y corrientes, y que cada vez que aterrizábamos en Alamo o Europe nos esperase una banda de música tocando, niños colegiales corriendo a entregarnos flores, una parada militar completa cuadrándose y gente agitando banderas lo ponía a sisear: pero aunque nunca lo contradijimos, a nosotros nos gustaba. A Fire le encanta el aplauso, le encanta que la gente coree su nombre y que niñitas se dejen alzar y besar y se le cuelguen del cuello: a mí me encantaba que me llamaran héroe y me mostrasen respeto aunque hablara con faltas de ortografía: y April, que puede ser una fiera en combate y la persona más juguetona del mundo en la privacidad, se ponía colorada, tartamudeaba y adoraba las flores y el cariño de la gente.
Seguro que a Sable igual le gustaba: sólo protestaba porque me imagino que piensa que decir que le gustaba la adulación no era correcto. Pero nosotros gozábamos ese incienso felices de la vida: en los últimos años de la guerra, y a pesar de la escasez, no recuerdo haber pagado ni una vez por mi comida o mi bebida en un bar, ni haber esperado jamás en fila. A nosotros nos encantaba, pero Sable se volvía un iceberg bien educado, y punto.
Y el pobrecillo tenía que aguantar no sólo a Scrape y a Lilah, sino hasta a bandas desconocidas de Calandra haciendo canciones con coros con su nombre y a miles de chicas con pancartas con su cara... mi pobre, tímido Gran Jefe... él alegaba que el trabajo lo hacíamos por deber, no por gloria, y le hubiera partido la cara al que lo contradijese: se llegaba a acalorar repitiendo que el trabajo se hacía lo mejor posible y con humildad, y que tanta atención era una estupidez.
De hecho, cuando Scrape sacó The Goldstar, pensé que se le reventaría un aneurisma a mi pobre Jefe. Y no le divirtió nada cuando Frontopolitan hizo una lista de los 10 más elegibles Bachelors de la Frontera, y ganó por un cincuenta y dos por ciento de los votos. Sobre todo cuando el comando lo obligó a aceptar el premio en una ceremonia ( Yo, dieciséis por ciento: Fire, quince por ciento: Randolph, seis por ciento, Michael Valentine, cuatro por ciento, Roy Phillips Riley, tres por ciento, Joyce Jameson, Maximilian Greed y Steve Laurie, pilotos de Madarien, uno por ciento cada uno, y aunque no lo crean, alguna tarada votó por Jessie, con un uno por ciento. Sí, le pusimos un foco en la cara a April, pero no fue ella.) Yo me quedé con el galvano: Sable hubiera tirado la maldita cosa al espacio profundo si lo hubiera dejado.
Dilegua o notte!
Tramontate, stelle!
Tramontate, stelle!
All' alba vincerò!
Vincerò! Vincerò!
Ahora, hasta él está sonriendo cuando aterrizamos y bajamos en la banda automática a tierra. Como antes, en el mismo momento en que nos da la luz, saludamos: estoy a punto de llorar cuando la banda rompe a tocar, y la gente chilla y patalea al vernos. Como siempre, Fire y yo adelante, April detrás, y cerrando el grupo Sable, que baja el brazo cuando al fin pisamos suelo firme, y por primera vez en mi vida, lo veo saludar a la gente.
Es una señal. Nosotros saltamos y silbamos: la gente nos responde con gritos y canciones: y tengo que cerrar los ojos con fuerza porque voy a llorar mientras la música me ensordece, y April a mi lado agita los brazos tímidamente, y Fire rompe formación para ir a estrechar manos, y veo a Sable con lágrimas en los ojos bajo el confeti.
Me doy vuelta como si alguien me hubiera llamado. No puede ser: dijeron que llegarían el fin de semana, pero entonces veo a WhiteHawk entre la gente, y entre todos los gritos y el ruido oigo una vocecita que reconocería en cualquier parte.
- Papi-
No me importa que me vean. Estoy llorando cuando corro, y me arrodillo en la alfombra roja cuando Ewie, con un vestidito azul me salta a los brazos, y luego mis niños, todos a salvo, me rodean y nos abrazamos, como si nunca más los fuera a soltar. Kenny está pegado a mi pierna: Tommy a la otra, Ewie en mis brazos, Pril en mi cintura, y Emil está tratando de verse serio, aunque apenas se puede secar las lágrimas. No puedo controlarme, y apenas oigo los vítores: April se arrodilla a mi lado y me ayuda a levantarme, tomando a Emil y a Tommy de las manos, y Sable alza a Ewie, que es su ahijada.
La gente no se calla: es ensorcedor. Después de todo, no nos han olvidado.
Jessie avanza más rápido que nadie, su capa roja revoleando, y nos mira sonriendo: apuesto que esta pequeña sorpresita es obra de este calculador bastardo. Le estrecha la mano a Sable, y luego camina a nuestro lado hasta donde nos espera el resto del comando, con sus uniformes negros y rojos de gala, con la cinta tricolor de la Nueva Frontera, amarillo, rojo y azul.
- Bienvenido, Jinete Sable. Bienvenidos, Star Sheriffs.- dice Cyrus, que está al frente. Tras él, veo a dos de los viejos colegas de Eagle, que se secan los ojos.- Sólo puedo pedirles que dejemos todos los malentendidos atrás y nos ocupemos del bienestar de la Nueva Frontera, de la cual ustedes son su mejor baluarte-
- Gracias, Comandante.- dice Sable, bajando a Ewie al suelo, donde se queda muy tiesa, tomando la mano de su padrino como una pequeña soldado.- Puede contar con nosotros.- acaba simplemente. Cyrus avanza, y para mi shock abraza a Sable: la gente vitorea, y el confeti se eleva como pétalos al sol, bañando a Ramrod. Miro a Fire, y veo que sonríe brillantemente: yo no puedo parar de llorar.
Al fin. De regreso al sol, y a nuestras vidas. Al fin.
No me sorprende que la gente nos fuera a ver, lo han declarado día de asueto en todo Yuma!
FIREBALL
Nos hacen pasar a la gran sala del Comando, donde nos hicieron esperar afuera por horas en otras ocasiones. Ahora tenemos asientos, y una vez que nos instalamos, Cyrus Bleemingdale toma la palabra. Para mi sorpresa, está todo el mundo: está Madarian con su casco en el brazo, muy seria en una esquina, con Dennis Miller, Leon Svenson, Randolph, y hasta Jessie, por supuesto, que se sienta junto a April.
- El Comando de Caballería desea hablar de su reintegro a las fuerzas regulares, Jinete Sable. Deseamos reparar cualquier error de juicio que pudiera haberse cometido, y en la instancia de que ocurra una guerra, la Nueva Frontera no puede darse el lujo de prescindir de ustedes.- agrega mirando a Jessie, el que se encoge de hombros pero mira a Sable de reojo. Obviamente que al Comando no les gusta la idea de que Jessie nos mande: la sola idea me hace a mí querer vomitar sangre, aunque reconozco que mostró ser muy listo al salvarnos. Si no es a su cerebro al que le pongo reparos: es a su negro corazoncito.
- Considérelo hecho.- dice Sable brevemente. Veo pasar algo de rabia y desprecio por la cara de Jessie, que se compone de inmediato en su habitual expresión resentida. La verdad es que Sable se ha librado de él como de una papa caliente.
- Me alegro.- dice Cyrus sonriendo. A su lado, uno de los comandantes que eran amigos de Eagle habla:
- Cuándo pueden tener Ramrod listo y funcional-
- Ramrod está listo y funcional, pero necesitamos un par de semanas para dejarlo en óptimas condiciones, si tenemos todo su apoyo técnico, como dijeron.- dice Sable, antes de que April le tire algo.
-Si quieren, lo revisarán nuestros mejores técnicos e ingenieros...-Cyrus mete la pata: April lo mira peyorativamente, mientras los otros comandantes, que saben quién diseñó Ramrod, arrugan la cara.
- Usaré todo el apoyo que puedan darme, pero la ingeniera de vuelo jefa del proyecto soy yo.- dice April con tal arrogancia que la miro un poco sorprendido: nunca le he escuchado esa voz, excepto cuando se trata de Ramrod. Jessie, por su lado, estoy seguro que ya está masturbándose mentalmente con ese tono dominatrix.
- Cuáles son los planes de ataque contra los Fantasmas? Necesitamos que nos informen de la situación actual.- pregunta Sable con firmeza.
- Supimos que atacaron Westmine.- acota Colt. No me sorprende que esté preocupado: en la zona en que atacaron estaba su rancho, aunque gracias a Dios Robin nos había hecho caso y estaba en la Academia, a salvo.
- Y queremos saber también el estado de Capricorn-
- Recibimos informaciones del Fuerte Great Ramrod-
- El qué?- suelta Jessie, antes de poner los ojos en blanco.
-... el fuerte que los colonos de Capricorn construyeron por su consejo e intervención, Jinete Sable. Los Fantasmas dejaron un fuerte contingente para hostigarlos y asediarlos, pero hasta ahora se han defendido bien: el grueso de sus fuerzas, que asumimos ronda las mil naves tipo C, rodean Westmine. Y si bien ejecutaron un raid contra los cargueros y la parte más residencial del planeta, no han desembarcado en Westmine, aunque la Academia está en alerta roja-
- Gracias a Dios.- dice Colt aliviado.
- Con qué fuerzas disponemos nosotros?- pregunta Sable. Cyrus se inquieta: todos lo notamos. Qué está pasando acá?
- El Ramrod Equalizer Unit contará con el apoyo del Ramrod Court, un equipo de quince experimentados pilotos comandados por la capitana Madarien Tyler.- dice Cyrus muy seriamente.- Pero actualmente, el Comando no tiene más que una flota de guerra y no puede arriesgarla hasta que no tengamos mayor claridad sobre qué son estos seres y qué quieren-
La atmósfera amistosa se va al cuerno. Puedo ver la línea en la mandíbula de Sable que indica que está furioso: April tiene la cara perfectamente inexpresiva, y Colt nos mira, porque sabe que algo muy malo está pasando y no entiende qué.
- Si los seres de vapor de Alamo Moon deciden ayudar-
- La luna de Alamo, en nombre de los seres de vapor, no tiene armas ni naves: ustedes se aseguraron que no nos quedara ni un cepillo de dientes eléctrico tras la guerra-
Lo que se puede resumir que nos quieren usar de nuevo como carne de cañón para saber qué son estos seres y qué quieren: y una vez que nos haya surtido lo suficiente y si estamos vivos para contarlo, les expliquemos cómo vencerlos, y saquen al fin su flamante flotilla de los hangares, y se lleven la gloria.
Hijos de puta, se pueden meter su bienvenida por el.
- De acuerdo.- dice Sable inesperadamente.- Pero para poder realizar la tarea que nos solicitan, tenemos ciertas condiciones-
- Ah?- Cyrus parece un imbécil con la boca abierta: seguro no se esperaba que aceptáramos Qué estás haciendo, Sable?
- Uno: queremos independencia jerárquica y prerrogativas de alerta roja. Es decir, que mi comandancia, la capitanía de April y la tenientía de Fireball y Colt serán renovadas de inmediato con independencia de cualquier superior, así como saber que nuestras decisiones serán siempre avaladas por el comando. Dos: Queremos a Leon Svenson como coordinador y Dennis Miller como consultor y contacto, de forma estrictamente confidencial, única y privada. Tres: queremos acceso libre a todos los recursos del Comando en la Nueva Frontera. Cuatro: queremos saber que el Comando responderá cuando contemos con un plan o una decisión bélica impostergable.Y cinco, y más importante: queremos todo esto, por escrito, firmado por el comando, ahora-
Los ha tomado de sorpresa: Sable no es idiota, aunque me pregunto si no nos está mandando a que nos asesinen. Cyrus asiente, mareado ante sus exigencias, y nosotros nos levantamos de inmediato cuando Sable lo hace.
- Solicito una reunión con sus expertos esta noche para discutir la fisiología, defensas, armas y estrategia de los Fantasmas: a las seis, en algún auditorio. Deseo verlos allí a todos ustedes, al equipo de Madarian, a los cadetes de la Academia y los médicos del Hospital de Caballería: tú coordinas eso, Leon. Jessie, que vaya una delegación de tu gente que sepa de sus mitos y leyendas. Ahora, indíquenle a April dónde puede ponerse a trabajar con Ramrod y el equipo de naves de Madarien: Colt, estás disculpado hasta mañana. Fireball, reúnete con el encargado de relaciones públicas y preparen una declaración. Meeting adjourned.- acaba, saludando brevemente. Y luego, veo un destello de sonrisa brillar en sus ojos.- Y queremos las antiguas oficinas del Comandante Eagle para nuestro uso. –
Todos se levantan, como magnetizados por su voz. Cyrus asiente, y nosotros salimos siguiéndolo: pero entonces veo que April se detiene junto a Jessie, que está inclinado sobre la mesa, su actitud el póster de la rabieta.
- Jessie-
- Qué-
- Me ayudas con Ramrod-
Si los niños de Fátima tenían una cara más sorprendida y feliz que esa, me hago católico. Jessie se levanta de un salto, olvidándose de sus dignidades de embajador, y nos sigue, me imagino que reprimiéndose para no ir a saltitos. Lo miro de soslayo, y por un momento creo que veo al Jessie muchacho, antes de que April y la guerra lo hubieran marcado: su aire de peligrosa y sensual maldad se ha ido, y sonríe, como un niño con regalo.
Le toco el brazo, y él me mira, un poco sobresaltado: luego asiente. Por primera vez de veras creo que está de nuestro lado.
- Me voy a los hangares.- dice April alegremente.- Vengan mañana por la mañana, para tomarle medidas a sus armaduras nuevas-
- Medidas-
- En la posguerra todos engordamos-
- Tú no, al menos no en el pecho-
- Vete a freir espárragos, corredor peso pluma-
Le mostraría la lengua si no fuera una flagrante falta de etiqueta. Pero cuando se va, Jessie caminando a pasos largos tras ella y Sable los mira irse frunciendo el ceño, tomo el brazo de Sable y me meto con él y Colt a lo que solía ser el estudio del Comandante Eagle, que está igual: casi espero ver al maligno viejo sentado allí.
- Qué hiciste? Nos van a mandar a que nos asesinen! Y si quieren data, tenemos data más que suficiente para que la impriman, la enrrollen y se la metan por...- sorprendentemente, Colt no me secunda. Se ha apoyado en el ventanal en silencio, mientras Sable se deja caer sobre el escritorio, el ceño aún fruncido.
- Fire, el Comando no tiene más naves. Ya perdieron bastantes con la debacle en la estación Skull: lo que quieren es que mantengamos a raya a los Fantasmas mientras ellos se rearman, y eso haremos. – respira hondo.- Ahora, puedo contar contigo-
Lo miro un poco desarmado.- Sabes que sí. Pero no me gusta que piensen que estamos hechos de hierro...- suspiro.- Ya te dí mi opinión, ahora sigo tus órdenes. Ya volvimos a ser militares, no?- agrego con leve amargura. Sable me mira algo irritado y se vuelve a Colt.
- Tu también tienes una " opinión" que darme, no? En la mitad de la cara-
Colt parece despertar de un sueño y se voltea a nosotros. Nos mira alternativamente, expectantes, y luego baja la mirada.
- Robin quiere el divorcio. Me lo dijo en la recepción, después de la ceremonia.-
APRIL
Con Ramrod en reparaciones, los chicos seleccionaron una casa en las barracas del Comando, la misma que usaba mi padre, con acceso a sus cuarteles. Les prometí llegar a las nueve, pero son las doce y media y recién estoy saliendo del Comando, con las manos manchadas de aceite diesel, y con unas ganas locas de dar media vuelta y regresar a los hangares, en donde mi pobrecito Ramrod está destripado y puesto patas arriba, pero de donde saldrá hasta con pintura nueva.
Jessie fue más útil de lo que esperaba: aunque está trabajando de paso en un renovado Badlander para sí mismo, se pasó horas conmigo sobre el tablero de dibujo, y estamos estudiando cómo ponerle su transpositor de vapor a Ramrod, así como una nueva mezcla para aligerarlo y romper su barrera de velocidad. Sabe tanto como yo, pero tiene una cualidad rara entre los ingenieros: piensa de formas alternativas, diferentes a todas las demás. Supongo que es eso lo que más me atrae de él: su mente diferente, independiente, desafiante. La nueva mezcla es idea suya: yo me hubiera limitado a adelgazarla.
Aaah, no puedo soportarlo. Doy media vuelta y regreso a los hangares, derecho a los laboratorios: tengo que revisar si la mezcla es aplicable o no con pruebas de fusiometría. Dejo caer mi abrigo en un rincón ( me quité la armadura y me puse un mono de trabajo, de nailon negro elasticado) y me abalanzo sobre los tableros para encenderlos, antes de quedarme quieta y sorprendida: están encendidos. Se me quedaron prendidos o?
Y entonces siento una respiración en la habitación. No estoy sola!
Desenfundo, me giro y apunto, en un solo movimiento.
- Bang.- me dice Jessie, encendiendo una luz de arquitecto en el tablero electrónico a su lado, hamacándose en su silla.
Bajo el arma y lo miro con fastidio. Tiene un bluetooth en la oreja, y está desnudo de la cintura arriba, cómodamente repantingado en un sillón de control, la cabeza echada atrás y el pelo en los ojos, la viva imagen del relajo mientras el tablero parpadea suavemente.
Las lucecitas de colores se reflejan en su pecho levemente traspirado... qué ha estado haciendo?
- Qué haces aquí a esta hora-
- Me imaginé que querrías ver las pruebas de fusiometría mañana. Me quedé revisándolas.- me dice apaciblemente, la cabeza apoyada en el respaldo.
- Las terminaste?- pregunto, revisando la data que se amontona en las pantallas. Voilá. Sí, las hizo, exactamente en el orden en que yo las hubiera hecho, y están terminando de procesarse.
- Les quedan veinte minutos. Las esperas-
- Sí.- dijo satisfecha al ver que la data primaria es muy favorable.- Porqué el bluetooth-
Jessie sonríe y corta la interface. No debí haber preguntado, porque Jesus to a Child inunda el laboratorio de control. Él se hamaca suavemente al ritmo en el sillón, y yo tengo que apartar la vista, porque es primera vez que creo que no podré concentrarme en una data tan valiosa.
I'm blessed I know Heaven sent and Heaven stole You smiled at me Like Jesus to a child
Porqué canta tan bien? No, maldita sea, eso no es cantar, es ronronear...
And what have I learned From all this pain I thought I'd never feel the same About anyone or anything again
- Cállate y déjame concentrarme.- trato de gruñir, pero me temo que no pude evitar que sonara sin aliento. Jessie sonríe, y deja de cantar, pero no deja de mirarme, aún hamacándose al ritmo de la música, y no sé si voy a aguantar veinte minutos con su mirada de ojos entrecerrados en mi espalda.
- Creo que encontrarás que las aleaciones son exitosas: la fusión me dio cero punto cincuenta y siete, lo que te da un margen de cinco. Es perfectamente seguro-
- A mí me da cero punto cincuenta y seis, pero tienes razón.- digo, cerrando las pantallas, observando el reloj en una esquina: dieciocho minutos y medio para resolución. Maldita sea.
- Ahora podrías relajarte mientras nos entrega la data. Ven acá y te hago un masaje corporal... de pies a cabeza-
- Jessie.- pregunto exasperada por sobre el hombro.- No te cansas-
- Quieres especificar?- Jessie da una vuelta completa en el sillón, sin dejar de mirarme.
But now I know when you find love When you know that it exists Then the lover that you miss Will come to you on those cold, cold nights
Dieciocho minutos.
Obvio su comentario.- De nuevo, qué haces acá sin camisa a esta hora de la noche-
- Con Jesus To A Child y acceso a data fotográfica tuya? Agradece que no me encontraste más ocupado-
- Eres un-
- No te preocupes, no he manchado tu sacrosanto teclado-
- Jessie...- suspiro. Me giro y lo enfrento, cruzándome de brazos.- Porqué no te buscas una mujer que te saque esta obsesión tuya y acabamos? Ahora que estás de nuestro lado, deberíamos tratar de llevarnos bien-
- Otra mujer? No. Sólo quiero lo mejor para mí, y no hay nada mejor que tú. Te parezco el tipo que se conforma con Merlot si puede adquirir Syrah-
- Jessie...- susurro, algo conmovida, y algo exasperada.- No soy todo lo que tú crees. Si me tuvieras, te cansarías de mí en una semana: me has idealizado tanto que sé que es imposible que esté a la altura de tus fantasías-
- Probemos y te digo-
- Eres imposible.-
When you've been loved When you know it holds such bliss
Then the lover that you kissed Will comfort you when there's no hope in sight
Quince minutos y medio.
- Venga, probemos. Me he portado bien, me merezco una recompensa-
- No seas...- me llevo las manos a la cabeza.- No hagas responsable al estado de nuestras relaciones el que estés de un lado o del otro. No me digas que serás un ángel si tienes acceso a mi cuerpo o un demonio si me niego, porque te odiaré, Jessie-
- No te lo diré.- me dice con los ojos bailoteándole de risa.- Pero es el mejor resumen que he escuchado-
- Cállate de una vez. Si dices que me quieres, cómo puedes hacerme sufrir? Estarías feliz si me tuvieras, aunque supieras que lo hago para que estés con nosotros, para que luches de nuestro lado? –
- Probemos y te digo.-
Sadness In my eyes No one guessed or no one tried You smiled at me Like Jesus to a child
Doce minutos.
Lo miro, y me volteo, sintiendo los ojos picarme de rabia. Trato de concentrarme en la pantalla para calmarme, y entonces lo siento levantarse.
- No, April, no sería feliz. Pero como nunca me has traído más que dolor, incluso un poco de placer triste sería un cambio bienvenido.-
Loveless and cold With your last breath You saved my soul You smiled at me Like Jesus to a child
Ocho minutos.
Voy a girarme para verlo: su voz es súbitamente tan triste que me duele el corazón. Pero su torso desnudo está pegado a mi espalda de pronto, y sus brazos me rodean, pero sin violencia, su aliento en mi oído. Por un momento me quedo paralizada, y luego lo siento mecerse al ritmo de la música, sus brazos rodeándome la cintura, su mejilla contra la mía, apretado, apretado y suave y tibio...
And what have I learned From all these tears I've waited for you all those years And just when it began He took your love away
Siete minutos.
- Jessie... déjame...- susurro, pero sé cuán débil suena.
- No.- suena tan terco, tan resentido. Respiro, y siento sus besos en mi cuello, y me odio a mi misma cuando mi cuerpo reacciona, debilitándose, aflojándose. Su olor... nunca lo había sentido tan cerca: es diferente al musk de Colt, al espliego de Sable o al incienso de Fire. Es... como el olor del jengibre...?
But I still say when you find love When you know that it exists Then the lover that you miss Will come to you on those cold, cold nights
Seis minutos y diez segundos.
- Déjame tener esperanza, hasta que te vayas con él. Luego, mataré a alguien-
- Jessie-
- No me dejas ni amar ni odiar en paz, eh-
- Haz lo que quieras... pero déjame...- suplico.- Jessie, déjame o te juro que te doy una paliza-
- Prueba y veremos.-
When you've been loved When you know it holds such bliss Then the lover that you kissed Will comfort you when there's no hope in sight
Cinco minutos.
- Jessie...- susurro, cansada.- ...nunca olvidaré todo lo que hiciste en la guerra: si me entregara a ti después de lo mucho que te manchaste con sangre, estaría premiando tus atrocidades, estaría llenándome las manos de sangre contigo... y no puedo hacer eso. No puedo olvidar.-
Jessie no dice nada, pero me aprieta hasta hacerme daño. Miro a la pantalla, que de pronto está borrosa.- Pero tampoco he olvidado todo lo que has hecho ahora. Ahora... aprecio todo lo que has hecho. No es suficiente?-
So the words you could not say I'll sing them for you And the love we would have made I'll make it for two
Cuatro minutos y un segundo.
- No!- ruge de pronto, y un momento después de ha girado y estoy en sus brazos, nuestras bocas unidas, mis manos cerrándose como por su propia voluntad cuando me aferra y su pecho caliente y desnudo me aplasta contra las pantallas.
Tres minutos.
Me sujeta las muñecas, y hay un momento de lucha feroz, su rodilla entre mis muslos, y luego se detiene, y se limita a aferrarme contra él, casi sin dejarme respirar, jadeando en mi cabello.
Dos minutos veintiún segundos.
Siento su aliento en mi oído, alterado, y pequeños temblores recorriendo su cuerpo cuando sus dedos aferran mi espalda y mi muslo, apretando, palpándome un segundo, antes de jadear más duro contra mi cuello.
Un minuto.
Luego su cuerpo se afloja, y su jadeo se vuelve un gemido y luego un sollozo, y se me llenan los ojos de lágrimas al sentirlo, por primera vez en todos estos años, llorar.
- Jessie...-
For every single memory Has become a part of me You will always be my love
La pantalla emite un fuerte pitido, y Jessie se aparta de mí como si lo hubieran pinchado. Me giro sobresaltada: el proceso ha terminado, con un ciento diez por ciento de eficacia.
Jessie volvió a su sillón de control, y me da la espalda, inclinado: apenas puedo ver su perfil contra las pantallas, en las sombras.
- Jessie...-
Well I've been loved So I know just what love is And the lover that I kissed Is always by my side
- No digas nada, April, por favor.- me dice con voz estrangulada. No sé qué estuve a punto de hacer cuando lo sentí llorar: pero ahora avanzo, y por sobre el sillón, me inclino y le beso la frente traspirada, antes de irme tan rápido como puedo, porque no tengo autocontrol suficiente para soportar esto. Nadie puede tenerlo... nadie puede tener el corazón de soportar esto!
Oh the lover I still miss Was Jesus to a child
Dios mío, porqué me haces esto?
JESSIE
Pour some misery down on me.
La habría querido tanto si me hubiera aceptado en la academia, cuando éramos unos chicos aún? Probablemente no. Pero aunque mi cerebro me dice que seguramente no habríamos durado, que una vez satisfecho mi deseo me hubiera cansado de ella como me canso de todo, mis corazón dice que no, que aún estaría a su lado, aferrándola con manos y dientes, mía, mía, mía!
Cuando llega Fireball a la mañana siguiente, April ya lleva dos horas metida en las mismas entrañas de Ramrod, soldando a mano los delicados engranajes del soporte antigravitacional. Yo los había soldado en una pieza, pero April los coloca uno a uno para dar elasticidad, según ella.
Yo estoy inclinado sobre el tablero de dibujo, en donde mis diseños se mezclan con los suyos, el nuevo Badlander, Ramrod, Steed, el Red Fury, el Bronco Buster y las nuevas armaduras trazados rápidamente a lápiz. Estoy intentando encontrar un ángulo para insertar un transpositor en el complicado diseño de los tableros de la cabina de Ramrod, cuando una sombra cae sobre la mesa, y levanto la vista.
No me había dado cuenta: tengo una lágrima en la mejilla. Me la seco y miro a Fireball, que de pie a mi lado, con casaca roja y las manos en los bolsillos me mira sin acritud.
- Estás a punto de ganar-
- Qué-
- El premio al patético del año-
- Cállate, Fireball.- le suelto, antes de levantar la vista. Al alero del destripado Ramrod está April charlando con Sable.
Los dos los miramos, allí: April radiante de belleza aunque tiene la cara sucia, hablando con animación, y Sable inclinado hacia ella, asintiendo y sonriéndole, las manos en los bolsillos, sus ojos fijos en su rostro alegre. Si parecen un maldito afiche, solos en su mundo ario, asexual y jodidamente limpio.
- Porqué no se quedan juntos de una vez y acaban con nuestro sufrimiento?- le digo a Fire, que los mira a mi lado. Para mi sorpresa, el cachorrito no me muerde.
- Podríamos suicidarnos juntos. Bala?- me dice con el mismo tono.
- Pastillas-
- Cobarde-
- Hazte sepukku, entonces-
- Tú sabes que vamos a perder al final, no-
- Eres un derrotista-
- Soy realista.- Fire suspira.- Si son felices, pues... no me opondré-
- Habla por ti. Yo no soy de ese tipo-
- Si algo es tuyo, déjalo libre y volverá a ti-
- Y si no, cázalo y mátalo-
- Eres tan políticamente incorrecto, Blue.- me dice sonriendo.
- Y el vaquero?- pregunto, cambiando el tema cuando veo que April arrastra a Sable de la manga a donde tiene las muestras de kevlar para las armaduras.- No me digas que la señora no lo dejó salir a jugar-
- Si quieres mantener todos tus dientes en su sitio, no te atrevas a mencionarle Robin a Colt. Las cosas... no están de lo mejor en este momento-
- Qué pasa? Robin está pensando en cortarle las bolas y que lo único que pueda tirar sea una carreta? Qué, se aburrió de que trate de tener terneros con April? Pues a mí me va bien-
- Tú sabes que Colt no es el problema.- dice Fire secamente.- Déjalo en paz: no permitiré que lo molestes-
- O si no qué? Vamos a jugar a Queer Eye for The Bad Guy-
- No, le diré a Sable que lo dejo y que April está loca por él.- me suelta el muy desgraciado. Ahora soy yo el que casi le muerde las manos, justo antes de que el susodicho héroe salga a llamarlo y los dos se metan en la sala de exoarmaduras con April. Me giro, y le añado dos grandes, grandes cañones al Badlander, que voy a llamar Gay Hero y Gay Sidekick.
Hijos de...
Pero en fin, en realidad no importa.
No importa, porque el que se pasa los días con ella, días y noches enteras, por dos semanas, soy yo. Al final de la primera semana, los Tin Stars están furiosos: lo que en realidad no hace sinó acrecentar mi alegría, que sería bastante pura y decente si no fuera por eso.
Sé que me invitó a ayudarla por que no está de acuerdo en que Sable me haya soltado como a un erizo en cuanto el Comando se abrió de piernas para él de nuevo: pero es mucho pedir que April, y menos los otros dos, siquiera piensen en contradecir en público a su querido jefecito ni con una ceja, Dios los libre. Pero no estaba de acuerdo.
De todas formas, me dejó quedarme no por bondad ni compasión, sino porque soy tan jodidamente bueno en esto como ella, y los ingenieros del Comando una manga de imbéciles tímidos y tradicionales que no podían inventar la electricidad ni con una ampolleta, un gato y un carrete de hilo de cobre en frente. April delega en mí al comienzo, luego me consulta, y el jueves ya estamos los dos inclinados sobre el tablero de dibujo, sus líneas mezclándose con las mías, los dos corrigiéndonos cálculos el uno al otro o prestándonos herramientas para hacer modelos. El viernes estamos encaramados a quince metros de altura, su cuerpo pegado al mío mientras remachamos a mano los veintidós metros de las turbinas de Ramrod: el sábado, los dos nos metemos como serpientes entre el cableado para corregir la posición de unos ganchos antigravitacionales: el domingo, con permiso de HBO, nos sentamos al sol una hora afuera del hangar, a comernos unos sandwiches de queso fresco y tomate ( al fin capté sus gustos) que traje mientras discutimos sobre transposición, los dos con los overoles colgando de las caderas por el calor, mi camiseta manchada de sudor, mugre y aceite diesel, la suya de tirantes dejándome ver un poco de su sostén blanco, pegada a la piel. El sol nos hace entrecerrar los ojos, sensibles tras una semana de mirar fijamente pequeños circuitos: y no sé que dije que en un momento la hice reír locamente, agitando sus piececitos con bototos de seguridad, que todo lo que pude hacer para no comérmela ahí mismo fue morder mi sandwich con toda mi alma.
El lunes, el trío empieza a rondar, cada vez con peor cara. Tienen excusa: Bronco Buster, Red Fury y Steed están listos para testeo, y vienen a probarse sus armaduras. Pero aunque le hablan a ella, y se concentran en cada ensayo, a veces se giran y me miran, y veo un temor y una rabia creciente en sus caras. No sé que están pensando: pero aunque creo que sería capaz de follarme a April aún si me hubieran cortado las piernas, estos días estamos más que agotados como para estar teniendo ardientes encuentros a escondidas.
No que no me gustaría, qué demonios. Poseerla entre estos cableados y engranes es una idea más que erótica, y me encantaría: pero no voy a arruinar la maravilla de estos días alegres, intensos, desafiantes y puros con mis deseos. Por ahora.
No, no estoy sublimando mis deseos o resignándome: antes bien al contrario. Si alguna vez tuve una duda de que April fuese sólo un ideal, un concepto y una ilusión que sólo existía en mi cabeza, esas dudas se acaban de ir a la mierda. En estos días, que la he tenido a mi lado, y que la he visto estirándose agotada hasta que su hombro cruje, que la he visto concentrada soldando fisuras o jubilosa tras una prueba bien hecha, que la he visto pateando por todo el hangar un pedazo de transistor o con una paciencia eterna uniendo infinitesimales trocitos de cable, en que he caído hasta un fondo más profundo que antes. Antes la quería, lo más pronto posible, aunque fuera a la fuerza, aunque fuera simbólico, aunque fuera una vez: ahora la quiero ya, y para siempre.
Y mi pasión burbujea como combustible en la barrera de su octanaje, a punto de estallar, aún mientras reímos juntos o nos salpicamos de pintura cuando hacemos las pruebas finales.
Dos días más, y estaremos listos. Mi Badlander estará listo al día siguiente. Pero no se moverán hasta el lunes: sobre todo, porque si April – y yo también- no duerme, se va a desplomar.
SABLE
Apenas ha venido a dormir a casa: aunque su cama esté recientemente hecha cada mañana, sale antes de que ninguno de nosotros despierte, y llega cuando ya hemos lavado los platos a comerse a medias la bandejita que Colt le prepara todas las noches. Se está cayendo de agotamiento, pero ninguno se atreve a decirle nada: se ve tan feliz, tan compenetrada con Jessie, que nadie quiere convertirse en el malo de la película, menos cuando está tan entusiasmada con Ramrod, menos cuando la idea de que se queje de nosotros y Jessie sea su paño de lágrimas nos hace vomitar bilis a todos.
Pero si esto no acaba pronto, lo vamos a matar. Esa sonrisita sobrada que le aparece cada vez que April dice " Jessie y yo hicimos..." o " Jessie sugirió que..." es motivo más que suficiente.
No importa. Dos días, y nos largamos, lejos de este imbécil.
La segunda noche, Fireball deja su cuarto y entra al mío: cuando una hora después nuestro sudor se seca y se enfría, abrazados en la cama, lo siento suspirar, y luego levantarse, para tomar su pijama desperdigado por el piso.
- Adónde vas?- pregunto, aún adormilado por el placer.
- A acompañar a Colt. Está destrozado.- me dice, dándome la espalda mientras se pone el pijama a tirones. Hay una frialdad en su tono que no es normal: no sé si está enojado o ansioso, pero tengo que averiguarlo.
- Qué hay de Robin-
- No quiere hablar con él: simplemente quiere dejar a los abogados hacer todo, pero quiere quitarle a los niños so pretexto de que Colt tiene un trabajo peligroso.- Fire suspira de nuevo.
- Eso es todo, o hay algo más-
- Te parece poco que Colt esté cerca del breakdown, por nuestra culpa?- me suelta, girándose. Enciendo la luz de la mesilla de noche: Fire está sonrojado, aún despeinado por el placer, pero tan irritado que le tiembla la mandíbula.
- Colt eligió, Fire, y aún puede elegir.- le digo suavemente.- Nosotros no lo obligamos-
- Por favor! Crees que desertaría?! Colt-
- No creo que nunca abandonara a April.- digo, moviendo la cabeza. Fire se acerca a la cama, y sus ojos relucen de ira súbita.
- Y ahora le vas a echar toda la culpa a ella. Pero qué bonito, Sable. Robin lo está dejando no porque esté loco por April, sino porque te siguió a ti en esta cruzada-
- Me vas a echar toda la culpa a mí?- le respondo en voz baja.
- No. Es de los tres. Deberíamos... deberíamos haberlo dejado irse-
- Honestamente crees que se hubiera ido?- le pregunto, sentándome en la cama, aún desnudo.
- Creo que se irá si sigues dejando que Jessie nos quite a April-
- Ya veo.- suspiro.- Estás celoso-
- No fingas que soy el único!- me grita, antes de voltearse, y pasarse una mano por la cara.- No odio a Jessie, Sable: francamente, le tengo pena. Pero si se la lleva, la destruirá, y será porque tú no hiciste nada para evitarlo-
- Entonces, sí toda la culpa es mía.- le digo muy bajo, consciente de que pisamos terreno peligroso.- Fire, qué quieres que haga? Que la ate y la encierre? Que mate a Jessie? Ella lo invitó a trabajar en la remodelación: es una adulta, y puede invitar a quien quiera a trabajar con ella. –
- Sólo lo hizo porque tú le jugaste sucio a Jessie! Él nos salvó el trasero, y tú lo desautorizaste frente al Comando en cuanto pudiste! Es primera vez que me averguenzo de ti, Sable-
- Pero qué demonios querías?- le suelto, al fin exasperado.- Jessie es nuestro enemigo, y los sabes! Sabes lo que hizo en la guerra, sabes lo que-
- Por el amor de Sivah, deja de ser tan CÍNICO!- me grita Fire.- En la guerra nunca traicionaste a ni tus peores enemigos, hasta defendiste a Jessie al final para que no lo mataran... y ahora le pegas una puñalada por la espalda en cuanto puedes?! Lo hiciste sólo porque estabas celoso, porque se está acercando mucho a April!- se detiene a tomar aire, y de pronto sus dulces ojos castaños se ponen fríos.- y si lo que quieres es mantenerlo lejos de ella, en vez de pensar en reventarlo deberías pensar en acercarte tú a ella-
Maldita sea, soy tan obvio!
- Fire...- empiezo, pero él sacude la cabeza.
- Está bien, Sable. Lo nuestro... puedes llamarlo una fase, amistad, soledad o como quieras. No te juzgo, y te querré siempre... pero si la quieres, por favor haz tu movida de una vez, antes de que acabemos todos muertos o en el geriatra. Si Jessie se lleva a April y la lastima, entonces sí te odiaré. –
- No sé porqué das por sentado que tendría éxito.- le digo secamente, ofendido y entristecido.- No sé porqué das por sentados mis sentimientos, o que éstos manejan mis decisiones.-
- Nunca creí que te diría esto, pero si sigues dejando que tus gónadas gobiernen este grupo, lo mejor que puedes hacer es darle el mando a April-
Salto del lecho. Antes de poder controlarme, estoy de pie ante él, dominándolo con mi estatura, pero él me mira desafiante.
- Sal.- le digo con voz tan controlada como puedo.- Sal antes de que nos digamos algo más que nos haga arrepentirnos-
Fire da media vuelta y sale, sus gestos temblorosos de rabia. Me siento en la cama, dolorido y desconcertado. Qué está pasando? Qué nos está pasando? Dios mío, que estoy haciendo?
Las pruebas finales salen de maravilla el domingo. Fireball, a mi lado, apenas me mira mientras se pone su nueva armadura, rojo oscuro, negro y blanco, con un casco ajustado de visera azul y guantes sintientes. Colt se encaquesta la suya, un casco con visera, su traje azul, negro y blanco con visores rojos, y April ya lleva la suya, negra, blanca y rosa con su trademark visor verde claro. La mía es la única que dejó exactamente igual, negra y blanca con detalles y visor dorados. Sólo la aleación es más liviana y flexible. También le hizo ensamblar armaduras al Ramrod Court: Madarien se pasea con la suya, sólo negra con detalles tricolores.
Pero entonces veo a Jessie junto a April, con una aramdura muy semejante a la nuestra, negra y blanca con detalles cyan y visor calipso.Qué está pasando aquí?
- April.- le pregunto en cuanto estamos un poco solos, mientras Jessie –él!- monitorea las pruebas de Bronco Buster y Red Fury.- Porqué le diste una armadura? Qué está haciendo él aquí-
- Va con nosotros, por supuesto.- me dice April con las cejas fruncidas, como si fuera obvio.- Va a operar los transpositores que le pusimos a Ramrod hasta que yo me acostumbre a esa tecnología, y sabe más de los Fantasmas que-
- No-
April parpadea.- Sable, pensé que era obvio-
- No es obvio. No veo porqué quieres llevarlo. Nos hemos arreglado ocho años sin esa tecnología, y podemos seguir arreglándonoslas-
- Sable, le hice muchos arreglos a Ramrod que requieren dos ingenieros para comprobarlos! Al menos déjame que lo lleve en el viaje inagural, después-
- No. Búscate otro técnico.-
- No hay otro que me sirva, él sabe tanto como yo más y-
- April.- dijo al fin, exasperado.- Lo quieres a bordo como ingeniero o como algo más-
April me mira, y aprieta los labios.- Estoy rearmando mi nave, para tu misión, con tus deadlines, tus objetivos y según tus especificaciones. Vuélveme a llamar prostituta, y tendrás que llegar en Steed a Capricorn-
Bajo al vista.- No me refiero a eso. Me refiero a-
- Sé a lo que te refieres. Y llevo dos semanas trabajando sin descanso para poder ayudar a la gente de Capricorn, quemándome las pestañas, no teniendo sexo precisamente.- agrega: está hirviendo de rabia.- Ya te di mi opinión sobre los tripulantes: sólo avísame cuando hayas decidido con qué tendré que arreglármelas, Jinete Sable.- me suelta antes de dar media vuelta y largarse. Me quedo allí, pálido y odiándome a mí mismo: pero por sobre todas las cosas, odiando a Jessie cuando volteo y lo veo charlando con Fireball.
Nunca en mi vida he deseado tanto clavarle mi sable en el cuerpo a alguien. Nunca he deseado tanto matar a alguien, y sé que lo ve en mis ojos cuando avanzo a él y le ofrezco el puesto de segundo ingeniero de vuelo, por este viaje.
Pero no tiene miedo. Cuando asiente, se está sonriendo.
COLT
La partida apenas levanta mis ánimos, aunque es comparable a las mejores que hemos tenido. Partimos al amanecer, con un cielo azul: Luellen, a la que Sable mandó pedir de Europe como intercontroladora, nos informa por nuestros comunicadores sobre el tiempo, las condiciones de vuelo, flujos espaciales y tránsito.
Los tres están muy tensos: no he prestado mucha atención, con el papeleo, los abogados y los pocos ratos que he podido pasar con mis niños, pero en cuanto nos reunimos con Jessie, que va de segundo ingeniero y tercer piloto, el ambiente se podría cortar con un cuchillo. Es obvio que Fire, Sable y April tuvieron una rosca debido a Jessie: no me hace ninguna gracia que se peleen, menos por este bastardo bocón, menos si April y Fire se dedican a hablar con él y no con Sable, que va muy callado y muy obviamente dolido.
April y Jessie están pálidos y desmejorados por el esfuerzo que hicieron: le reconozco al miserable que al menos aparentemente trabaja bien y pudo ayudarla. Ramrod está hecho una belleza: su diseño minimalista antiguo se volvió más espectacular, porque le añadieron timones, le aguzaron la nariz para darle más dominio de vuelo, lo ensancharon de cola y le añadieron una tercera ala estabilizadora, con lo que ahora parece un fuerte pájaro salvaje. El negro está recién repintado y brillante como laca, la elegante línea roja, amarilla y azul en el costado subrayando las letras claras en el costado: RAMROD EQUALIZER UNIT III.
Al hangar de la nave ya no se accede por la escalera mecánica: April la convirtió en un ascensor abierto, una especie de montacargas con una barrera blindada en caso de necesidad para usar como trinchera. Es mucho más elegante, y cuando nos colocamos los cinco allí, de pie, mientras empieza a amanecer, veo que a pesar de lo temprano de la hora vinieron a despedirnos. Fire para a hablar con la gente, y luego le entrega un ramo de flores a April que le entregan a él. Sable normalmente bufaría, pero hoy no dice nada.
Cuando nos suben al fin soy yo el que bufa. En el hangar está el Badlander, rehecho y remozado, la maligna nave azul, verde y negra como un insecto caro con visores amarillos trayéndome pésimos recuerdos. Jessie ni siquiera tuvo la decencia de cambiarle el esquema de colores, aunque le añadió ostentosamente la línea tricolor de la Nueva Frontera. Descarado.
- April y yo estamos probando una nueva arma sónica contra los Fantasmas.- le comenta Jessie a Fire cuando éste se para a ver el Badlander.-la equipé en Red Fury y en Bronco Buster para que la prueben-
- Okay.- dice él asintiendo.- Pero tú primero, Blue-
- Desconfiado como un gato, corredor-
Sable los pasa de largo: Fire lo mira, y luego, cuando Jessie le suelta algo al respecto también sube dejándolo atrás. April, que camina al final en silencio se apoya en Steed: parece agotadísima. Antes de que Jessie vaya a ella, la tomo por la cintura y la ayudo a subir. Ella me dirige una mrada de agradecimiento, pero no dice nada.
La cabina está inundada de sol. No es hasta que veo nuestras terminales, remozadas pero aún muy reconociles y familiares, que cuento, y me voy de espaldas.
Un, dos, tres, cuatro, y... cinco?
En el centro, el agujero del infierno está abierto. Tiene uan rejilla encima, pero bajo eso hay una quinta terminal sumerguida en el piso, con su propio tablero de instrumentos. April no dice nada, sólo se cruza de brazos.
Sable la mira y suelta:
- Que Fireball y April hagan la salida. Estaré en mi cuarto hasta las doce, en que los relevaré. Con Colt.- agrega antes de salir hecho una furia. Sable deja la cabina, y Fire mira a April con una ceja levantada antes de ocupar su puesto y activar los auriculares. Jessie se encoge de hombros, y se va a la cocina a hacer panquecas.
Yo me meto en el gimnasio, porque Dios sabe que necesito golpear a alguien, y como no puedo golpear ni a Robin ni a Jessie, no tengo muchas opciones.
Poco después llega Sable con traje de esgrima y se pone a practicar con una fiereza que no estoy acostumbrado a verle. No nos hablamos: mientras yo ducho a puñetazos el saco de arena y Sable abandona su espada y se fuerza a sí mismo en el caballete, la ira parece condensarse y tomar forma en la habitación. El ambiente es horriblemente tenso hasta que nos encontramos en las duchas, lado a lado, desnudos. Ni siquiera sentimos el despegue: April, como siempre, lo hizo como un plumón de cisne.
- Cómo vas con Fire, Sable?- le pregunto, intentando aligerar el ambiente.- Cómo va ese noviazgo... emparejamiento... convivencia... como sea-
- No hemos decidido nada aún-
- Pero supongo que ya sabes lo que quieres hacer con él, no-
- No lo sé aún.- me dice Sable con voz serena, y eso me exaspera.
- maldita sea.- digo cerrando mi viejo locker de un golpe.- Si tú no lo sabes, y él no lo sabe, quién cuernos lo sabe? – exclamo, mirándolo a los ojos.- April-
- No la metas a ella en esto-
- Porqué corno no?- gruño, poniéndome las manos en la cintura.- Sabes perfectamente que en esto estamos metidos los cuatro. Y estás tan loco como yo por ella: no te lo dije en la guerra porque no me atreví, pero es tan obvio que estás a punto de desbancar a Jessie como Patético del Año-
- Colt.- me dice, y hay un filo peligroso en su voz.- Por favor, ten cuidado con lo que dices. No quiero discutir esto-
- Pues vamos a tener que discutirlo.- digo yo, avanzando hacia él.- Porque no voy a dejar que le destrocen el corazón a Fire, ni siquiera tú, y no voy a permitir que April se vaya con Jessie sólo porque tú estás haciéndote el mártir como siempre-
- Haciéndome el...?- su sorpresa y su rabia, que por un minuto desbordan, casi me hacen reír, antes de que recupere la compostura.-Colt, por favor piensa en lo que dices, porque mi vida privada es eso: privada. Eres mi mejor amigo, pero hay temas que no voy a discutir ni con-
- Esto no es una discusión, es una advertencia: créeme que, Jefe o no, te partiré la cara si haces llorar a Fire o dejas que April se vaya con Jessie...- gruño mientras me visto.
- Cómo te atreves a... no voy a tolerar que hables así, Colt, ni siquiera tú-
- Pues lánzate de una vez! Se supone que eras el mejor de nosotros: no te rechazaría ni un cura homofóbico... o qué, temes que rechace al niño rico, llorica y egocéntrico que eres en realidad?- le grito.
- Pues es probable que prefiera a un cretino egocéntrico antes que a un vaquero adúltero sin educación!- grita Sable, levantándose de la banca en que se secaba, y luego se queda callado de golpe, sus ojos dilatándose.
- Muy bien. Finalmente lo dijiste.- digo fríamente.
- Colt... por el amor de Dios, Colt-
- Sable, había estado entre nosotros demasiado tiempo. Tarde o temprano nos llamaríamos niño rico y muerto de hambre: supongo que estaba en nuestros genes.- digo cansadamente, metiéndome las manos en los bolsillos.- Está bien, es la pura verdad-
- Colt... sobre Robin-
- No tengo ganas de hablar de eso. De hecho, no tengo ganas de hablar contigo más nada ahora.- le suelto antes de dejar el gimnasio, aún con el torso desnudo, e ir a tenderme a mi habitación a mirar las fotos de mis hijos.
FIREBALL
- Si te sirve de algo, tuviste razón técnicamente en traer a Jessie: pero si me preguntas que opino de verdad, opino que lo que vas a lograr es que a Sable se le reviente una arteria.- le digo a April en voz baja mientras ella, inclinada sobre mi terminal, su cuerpo pegado al mío, me muestra los nuevos códigos. No me responde: está muy irritada, a pesar de que su rostro traiciona agotamiento. Guarda silencio, y se acomoda en la terminal de Sable a mi izquierda para fijar el curso, mientras salimos de la atmósfera de Yuma con nada más que una leve vibración y entramos a match 8.
- Curso fijado. Ten cuidado con la palanca pequeña, es para las aproximaciones y las aceleraciones finas en combate, no para los vuelos sobre match 5.- me dice con frialdad, mientras abre una pantalla y se pone a trabajar en los sistemas dinámicos de vuelo, controlando que todo ande bien.
- Me escuchaste lo que te dije-
- Te escuché-
- Y no tienes nada que decirme, April-
Ella mantiene los ojos en la pantalla: está pálida, pero sus ojos son tan severos como cuando recién la conocí.- No veo que podría tener que decirte. –
- April, no me trates así-
- Fire, Sable es asunto tuyo, tú eres su novio... o lo que sea. Así que ocúpate tú de sus arterias y déjame a mí ocupándome de Ramrod-
- Se enfureció porque trajiste a Jessie, verdad-
La voz de April se hiela un poco más.- Sable no está pensando claramente si no ve las ventajas de tener a Jessie con nosotros en esta misión. Sin importar nuestras convicciones personales, lo importante es salvar a Capricorn y Westmine, y si Sable no se está enfocando en eso me temo que tendré que recordárselo-
Aunque es mi propia apreciación, me sorprende oír a April hablar así: nunca en toda la guerra la escuché criticarlo en lo más mínimo, ni siquiera una vez, ni siquiera cuando sus decisiones significaban riesgos personales. Ahora está tomando partido... por Jessie?
- Tan importante es para ti tener a Jessie aquí-
- maldita sea, no tú también Fire!- explota April de pronto, levantándose y avanzando a mi terminal a zancadas.- No me gusta más que a ustedes, pero lo necesitamos, porque todavía no tengo idea cómo frenar a esos Fantasmas! Ustedes parecen creer que puedo sacarme de la manga cualquier cosa con tan sólo desearlo, pero no es así, entérense bien-
- Nadie pretende que derrotes a los Fantasmas tú sola.- le digo, poniéndome de pie yo también para enfrentarla, mi voz tan calmante como puedo.- Ya sé que Jessie te es útil... y sé que Sable lo trató muy mal, pero no te olvides de todo lo que ha hecho-
- Crees que se me ha olvidado?- la voz de April aún está teñida de rabia.- Crees que con unas sonrisitas y un poco de ayuda técnica lo iba a olvidar, y caería en sus brazos como una colegiala tonta? Qué te crees que soy? Qué creen ustedes que soy-
- April...- tiene razón: Sable, y yo también, insultamos su cerebro y su corazón, pero aún así...- Lo siento. Pero es el temor de que él te haga daño lo que hace a Sable comportarse así. Eso, y el temor de perderte... no entiendes?- hago de tripas corazón, y hablo en un susurro.- Él te quiere. Te quiere más que a mí, y si tú le correspondes, yo-
El rostro de April se enfría, inexplicablemente.- No tengo ninguna intención de quitártelo, Fire. Esto no es una telenovela-
- No quiero verlo sufrir. No le correspondes-
- Deberías estar feliz...- me suelta de pronto, volviendo a su terminal. Veo todo rojo, y le sujeto el brazo.
- Qué dijiste-
- Suéltame, Fire.- su voz es baja, fría.
- Estás diciendo que podrías quitármelo en diez minutos si quisieras, no-
- No impliqué nada de eso. Ahora, me sueltas o tendrás que pilotar con los dientes-
- Porqué fuiste mi novia en la guerra, April, pero nunca quisiste nada serio conmigo?- le susurro.- Te estabas guardando para él, o para Colt, o para Jessie-
- Porqué jugaste a ser mi novio en la guerra, si lo querías a él?- me responde ella, girándose a mirarme con acritud.- Yo era the next best thing, o-
No sé si mis ojos me traicionan o April suma dos más dos finalmente. Sus ojos se hielan hasta hacerse irreconocibles, y por primera vez tengo miedo de ella, miedo porque me doy cuenta de pronto que no se había dado cuenta de la verdad y que la he herido más profundamente de lo que lo han hecho Sable, Jessie, Colt o su padre.
- April-
- No puedo creerlo.- susurra ella, y luego cierra los ojos, apoyándose la mano en el puente de la nariz como le dolieran.- Fire, cómo pudiste-
- April, no quise...- jadeo, intentando tocarla. Nunca me había parecido tan mezquino, y me odio a mí mismo, me odio por haber mantenido separados a Sable y a April jugando a ser su novio y me odio por lo que debe parecerle a ella.- ...no... no me odies-
- No te odio.- la voz de April me sobresalta, llena de desprecio.- Pero me das más pena que Jessie, Fire.- acaba tristemente, dándome la espalda y volviendo a su terminal. No puedo soportarlo: salgo de allí, me encierro en el baño de la cabina, mis manos apretadas en el lavatorio mientras se em caen las lágrimas. Qué hice? Cómo pude lastimarla así? Claro que está ofendida... cualquier mujer lo estaría! Pero no jugué contigo, no lo entiendes? Parecía lo correcto... te quería tanto, y parecías tan feliz conmigo... yo sólo quería que fueras feliz, pero no con él.
Me lavo la cara y me voy a la cocina, porque necesito comer cuando estoy así.
Cuando entro en la cocina, Jessie tiene leche hervida y panquecas listas, y le está dando los últimos toques a un arreglo floral en un vaso que está haciendo con las flores que nos entregaron en el despegue. Es una horripilancia: ya sabía que Jessie tenía mal gusto – todos estos años y sigue insistiendo en hombreras rojas bajo pelo cyan- pero cuando planta un jacinto azul entre una miríada de rosas blancas y amarillas casi vomito.
- Crees que le guste a April?- me dice pensativo, girándolo para que lo vea.
Me muerdo lo que estaba a punto de decir y asiento.- me imagino... –
La armadura original de April era rosa, roja, violeta y verde, así que quien sabe, tal vez Dios sea bueno y les dé hijos daltónicos.
Pero qué estoy diciendo? Si April después de esto se queda con Jessie y Sable se entera de lo que he dicho, me matará.
Jessie me mira mientras me bajo medio cartón de leche y seis panquecas. Se apoya en la mesa, con ese aire gatuno suyo, y pone su afilado mentón en las manos.
- No hagas rabiar a April: está agotada tras todo lo que hizo estas dos semanas. Antes tenía esperanzas de tierno fairytale sex, pero después de ver su stamina estos días, creo que lo voy a upgradear a boinkear como conejos.-
Casi saco leche por la nariz. Un momento después me estoy riendo, pero creo que es pura histeria: por lo que sé, quizá April está llorando en su terminal ahora, y es todo culpa mía.
- Fire.- me dice, viéndome secarme la cara con el paño de cocina.- Sable vale todo esto? Qué tiene ese militarista desgraciado?-
No sé porqué, pero su voz cargada de compasión hace que se me inunden los ojos de lágrimas. Puedo oír a April aún, diciéndome que le doy más lástima que Jessie. Y un momento después soy yo el que llora, aferrado a Jessie, mi frente en su hombro, mi cuerpo temblando, mientras mi mente no deja de gritarme que qué demonios creo que estoy haciendo.
Jessie es fuerte, pero suave: cuando mis lágrimas acaban de caer, me doy cuenta que me ha besado la frente y me ha acariciado el pelo. Me suelto de él tan violentamente que casi doy vuelta lo que queda de leche: él me mira, y luego me alarga una servilleta de papel.
- Lo que tú estás pasando.- me dice con un suspiro.- Yo lo he pasado tantos años, corredor.-
Salgo de allí como alma que lleva el diablo: nunca he tenido tanta tentación de colgármele a alguien y contarle lo que me pasa. Jessie es un maldito hechicero: con una sonrisa, puede hacerte olvidar lo que es, quién es, y casi, casi quererlo.
Empiezo a dudar de la veracidad de las palabras de April. Cómo iba a estar con este tipo 24 horas, catorce días, y no caer por él? Si April ya estaba media loca por él en la guerra! Porqué se resiste? Y si es porque quiere a Sable, porqué no me lo quita?
Si Jessie se entera lo que le dije a April, hasta aquí llega su simpatía, seguro. Maldita sea, tiene que ser culpa suya! Esta nave nunca fue otra cosa que amor y armonía, y ahora que él llega súbitamente parecemos una bolsa de gatos! Qué le está poniendo a la comida?!
APRIL
Esa noche me toca guardia con Colt: eso tras una siesta y dos horas metida con Jessie junto a su terminal, arreglando el cableado del módulo de autodiagnóstico mecánico, que no alcanzamos a terminar antes y que se soltó a dar pitidos e iluminarse como loco durante las dos horas, una alerta tras otra, hasta que al fin pillamos la conexión equivocada. Tengo la cabeza que se me parte sola, y mientras Jessie se va a acostar un rato en la piecita que encajamos para él junto a las turbinas derechas, completamente en el otro extremo de la nave que las nuestras, yo me hago una sopa de sobre individual y me siento en la terminal de Fire, preguntándome porqué la armadura me pesa tanto.
- April?- Colt entra, descansado, y se mete a su terminal a mi derecha tras estirarse.- Cómo va la ruta-
- Estaremos en Westmine mañana al mediodía. – le digo con la voz más tranquila que tengo. No logro engañarlo ni por un momento: Colt me conoce mejor que nadie, mejor que mi padre incluso. Un momento después su amplio pecho se asoma a mi terminal, y luego su rostro cuando asoma la cabeza para verme.
Él se ve peor que yo. Está pálido, es obvio que no ha comido, y tiene los ojos con dos círculos rojos. Qué le pasa?
- Estás bien?- preguntamos los dos a la vez, y luego sonreímos. Fijo el curso, y me levanto, para mirarlo a la cara.
- Yo...- es obvio que quiere hablar. Se apoya en su terminal, y me mira.- Me peleé con Sable-
- Fire se peleó con Sable. Yo me peleé con Sable. Sorprendentemente, el único que no se ha peleado con él es Jessie.- le digo con seco humor, moviendo la cabeza.- Pero no es eso sólo lo que te tiene así, verdad-
- Es Robin.- me dice al fin, mirando hacia el espacio. Su fuerte mandíbula se marca bajo la piel, y espero sus siguientes palabras con un mal presentimiento.- Me pidió el divorcio-
- Y entonces qué demonios haces aquí?- exclamo desconcertada.- Deberías-
- Debería qué?!- me ladra: está claro que está al borde de sus nervios. No puedo creer que Robin le haga esto si lo ama: lo ha puesto en la disyuntiva más terrible, y mi pobre Colt está temblando, sus ojos desesperados.- Debería dejar todo, e irme al rancho si ella lo desea, a ser su perro faldero, por mis hijos? O tengo que ser fuerte e irme y cumplir con mi deber, aunque los pierda?- se aprieta los ojos con las palmas: sus gestos son violentos, descontrolados.- Qué puedo hacer? No puedo partirme en dos! Yo...- respira hondo, conteniendo las lágrimas, y se me parte el corazón. Voy a él y lo abrazo, y él apoya su peso en mí, un momento, antes de inspirar profundo y mirarme a la cara.
- No sé que debería hacer.- me susurra.- Pero no puedo abandonarte-
- No me abandonarías...- muevo la cabeza.- Vuelve con ella y arreglen las cosas: luego, te estaremos esperando. Sable comprenderá-
Me suelta bruscamente, se apoya en la terminal, parace dudar, y luego se vuelve a mí con brusquedad.
- April.- dice con firmeza, clavándome esos ojos azules e intensos.- Robin no me pidió el divorcio porque me haya venido a la guerra otra vez. Me pidió el divorcio porque se dio cuenta que te quiero a ti, y que por ti estoy dispuesto a dejarlo todo. April, no me quieres?-
Doy un paso atrás. Por un momento la visión se me desenfoca: no puedo creer lo que estoy escuchando. Colt da un paso predador hacia mí, y mi espalda topa con mi terminal.
- Colt, no-
- No qué? Esa primera vez... me amabas, estoy seguro-
- No me hagas responsable de lo que le estás haciendo a Robin-
- Eres responsable. En parte. Robin tendrá celos de ti, para siempre: pero si me das una chance, yo-
- Colt.- gimo.- No quiero oírlo-
- Pues vas a tener que oírlo, al menos una vez.- me dice secamente. Está casi encima mío, su estatura dominándome, pero no me toca.- Me hiciste creer que había algo entre nosotros? Porque es ese recuerdo el que me ha penado... a mí, y a mi matrimonio, todo este tiempo, April. Por favor, no me digas que fue una locura o un error, porque no podría soportarlo-
- No puedes dejar a Robin-
- Puedo y lo haré, a no ser que hayas estado jugando conmigo. – me susurra, e inclina la cabeza para besarme.
La bofetada que le doy es la más fuerte que he dado en mi vida: Colt pierde pie. No puedo soportarlo: no puedo soportarlo un segundo más. Robin, Fire, Jessie, alguien más va a sufrir por mí? Porqué no pueden dejarme en paz? Porqué no me dejaron morir simplemente?
Huyo de la cabina: cuando la puerta se abre, choco con Sable, que no me sujeta, pero creo que alcanza a ver mis ojos húmedos. Lo oigo hablar con Colt, y las voces airadas se elevan: pero nada me importa mientras me encierro en mi habitación y me dejo caer en la cama, sollozando. Estoy temblando, y es con manos temblorosas que busco mi arma junto a mi armadura.
No está.
- Buscas esto-
Me giro, sobresaltada. Jessie está en la puerta, balanceando mi arma de reglamento.
- Dámela-
- Para que te emparejes la cabeza? Nop.- Jessie avanza en mi habitación, moviendo la cabeza al caminar.- Te escuché con Colt. Fire me contó su pelea... y la con Sable estuvo sabrosa-
- Nos escuchaste-
- Tenía las orejas puestas-
Me siento en la cama, secándome la cara. Jessie se sienta a mi lado, prueba los resortes del colchón, y luego me mira, tan cómodo como una colegiala en casa de su mejor amiga. La imagen es tan bizarra que me para el llanto: cuando me seco la cara, Jessie me ofrece su pañuelo.
- No eres responsable de que ese vaquero imbécil deje a la rubia, April. De hecho, no eres ni responsable de que yo me haya ido con los renegados. De lo único que eres responsable es de derrotar a los Fantasmas.- me dice inesperadamente. Lo miro sorprendida, y él se levanta y se apoya en mi armario empotrado, cruzando los pies, las manos en los bolsillos.
- No es eso lo que me dijiste antes-
- Estaba enojado. La gente dice tonterías cuando está enojada.-
- Jessie...- mi voz suena áspera.- Qué haces aquí-
- Ya te dije, vigilando que no te metas un segundo tiro antes de que pueda acostarme contigo-
- Podrías aprovechar antes del rigor mortis. Después de todo no es mi cabeza lo que quieres.- le suelto, pero Jessie me mira con auténtica ira.
- Eres una imbécil.-
JESSIE
Ella me da la más pequeña sonrisita, y entonces la nave da un bandazo y yo caigo sobre ella. En su cama.
Entre sus piernas.
Sabía que si seguía portándome bien, algún día Murphy tendría compasión de mí.
Ella corre más rápido que yo a la cabina: personalmente, aprovecho un momento para revolcarme en su cama, que es más dura de lo que esperaba, y que no sólo huele a ella, sino que tiene un encantador cojín de satén violeta que me cabe perfecto bajo el brazo. La sigo, apoyándome en las paredes, y entonces la nave no sólo da otro bandazo, sino que una auténtica vuelta de carnero.
Gracias a Dios por el cojín, o hubiera quedado sin cara.
- SE PUEDE SABER A QUÉ MIERDA ESTÁN JUGANDO ALLÁ ADENTRO?- pregunto cuando golpeo contra las puertas de la cabina, que se abren, y me dejan rodar adentro. Los Tin Stars y April ya están en sus puestos: la cabina tiene tantas luces de alerta encendidas como un maldito árbol de Navidad. Con un movimiento entre rodar, gatear y emitir pseudópodos logro llegar a mi terminal y me meto dentro, para ver los gráficos sintiendo una rabieta feroz crecer dentro mío.
Ni un día entero, y ya destruyeron todo nuestro trabajo!
Según los gráficos, chocamos contra algo. Algo que se llevó todo nuestro alerón derecho, toda la pintura de ese lado, y un buen número de antenas, aparte de mi habitación y los generadores de barrera derechos. Yay.
- Con qué demonios chocamos?- pregunta Sable, que lleva el casco y el uniforme irreprochablemnte ceñido.
- Con eso.- dice Fireball, cuando las pantallas se vuelven violetas y podemos ver algo enorme entre nosotros y el espacio. Es tan grande que Ramrod no parece más que escarabajo sobre una rosa: se ve rojiza, levemente redondeada, con capas y pliegues. Las estrellas, a su alrededor, se ven negras: y entonces comprendo.
- Funcionó.- digo triunfalmente en el intercomunicador.- Es una técnica de contraste de fase, Sable. Nos permite ver tras la barrera de los Fantasmas-
- April-
- No estaba probada. Pero...- su voz está más baja de lo normal.- Aparentemente funciona-
April deja las dos imágenes separadas, mostrándonos la enorme nave: obviamente colisionó contra nosotros a propósito, y sólo el que el vaquero sea muy buen piloto a pesar de todo nos salvó el pellejo. Como sea, estamos perdiendo combustible.
- Suéltalo, Colt, yo me encargo.- dice el corredor, aferrando los controles mientras seguimos rebotando en golpes y raspones contra la gran nave. El vaquero obedece sin chistar, y por un minuto se me sube el corazón ( y el estómago) a la boca, cuando la nave gira sin control hacia el espacio; pero soy el único que grita. De pronto giramos como una peonza, la nave se estabiliza, y nos propulsamos arriba con un juego de encendido y apagado en los motores suave como magia, justo antes de dispararnos a match 8. Ese corredor es tan jodidamente buen piloto... ni yo habría logrado estabilizarnos tan rápido.
Los indicadores vuelven a verde, azul y amarillo en mi pantalla: April está cerrando compartimientos estancos y trasladando líneas de combustible tan rápido como sus dedos pueden. La ayudo estabilizando el flujo a los motores, pero no puedo concentrarme, no con esa nave enorme al lado nuestro.
- Concentración de energía a las dos en punto, nos atacan.- dice Sable con voz tranquila a pesar de los violentos giros que Fireball le imprime a la nave apenas lo oye: veo en las pantallas que los tiros, que parecen de un cañón de plasma ni siquiera nos rozan.- April, nuestra potencia de fuego-
- Suficiente.- dice April: le pusimos células de flujo solar a los tres cañones principales y al independiente, pero no creo que basten para bajarnos esa nave.- Jessie, encárgate de los sistemas dinámicos de vuelo.- la voz de ella me saca de nus pensamientos.
- Intentamos comunicarnos-
- Seamos gentes...- dice Sable, antes de conectar el sistema de comunicaciones: April le abre todas las frecuencias.- Aquí el Jinete Sable a bordo de Ramrod III. A la nave desconocida en el cuadrante 6 de Yuma-Westmine. Identifíquese y cese el fuego, o nos veremos forzados a responder con toda nuestra fuerza. Repito, identifíquese y cese el fuego, o responderemos con toda nuestra fuerza-
- Colt, el flujo de energía de esa nave se concentra en los cientodiecinueve grados.- dice April, y Colt emite un sonido de conformidad. Qué están planeando?
- Sable-
- No hay respuesta-
- O la cortan con el cañón de plasma, o les vamos a volar el traste!- canturrea Fireball por el intercomunicador mientras pilotea como un loco entre los rayos, pegándose a la nave todo lo posible. Cuando no hay respuesta, ríe.- Muy bien, vamos a-
:: Han venido... al fin... para morir:
La voz que resuena en los altavoces me hiela la sangre. No es humana: es semejante a la de Némesis, un ruido ronco y gutural, pero a la vez frío y claro, un sonido anormal, escalofriante.
Es como si hablara... dentro de mi cabeza.
Tómala fuérzala goza mátala mátalos... mátalos a todos.
- Conéctalo, Jessie.- me ordena April, y es como volver a la vida oír su voz, tras estar paralizado. Conecto el disruptor que diseñamos, y la cabina se llena de un zumbido bajo, no desagradable, sino más bien soñoliento, y la voz se vuelve un susurro ininteligible, una colección de galimatías estúpidos.
- Hazlos pedazos, Colt.- dice Sable con extraña ferocidad. Fireball conecta los motores en reversa y entonces entiendo porqué: cuando Colt dispara y los cuatro rayos de celda solar se unen, es como si se multiplicaran, el centro de un blanco brillante, e impactan.
Pero no creo que... es como darle a un mosquito con una bala a diez pasos.
No lo puedo creer: apuntó exactamente adonde April había percibido las líneas de energía, y la explosión naranja nos baña: un momento después, la enorme nave es sólo cenizas brillantes, desperdigándose en el espacio...
La sensación que me embarga no es cómo nunca me mataron, sino cómo no ganaron la guerra cuatro años antes de lo que lo hicieron?!
- Muy buen trabajo, equipo.- la voz de Sable es opaca.- Derecho a Westmine, y los ojos abiertos. Jessie, pilota con Colt y Fire. April...- dice con seriedad.- vamos a la cocina.-
SABLE
Ella se acomoda en la mesa y maquinalmente pone dos tazones, uno negro y otro rosa en la mesa y saca el té y el café: se prepara un café negro como el pecado y me prepara mi té cargado sin siquiera mirar, una leve torpeza en su hombro que me dice que está resentido de tanto estar retorcida en posiciones difíciles encajando circuitos. Está ojerosa, y triste: tiene el borde de los ojos rojos de llorar, aunque su rostro está sereno y firme.
Le pongo las manos en el brazo, y un momento después se gira y apoya la frente en mi hombro, sin abrazarme, su cuerpo rindiéndose agotado.
- Se acabó. No piloteas ni navegas hasta mañana: vete a la cama y duerme, es una orden. Cómo está tu cabeza-
- Yo estoy bien.- dice ella, de pronto alejándose de mí, esquivando mi abrazo.- Ocúpate de Fire, Sable. Yo estoy perfectamente-
- Y un cuerno.- la miro, con un suspiro, y me siento para apretar en mis manos frías la taza de té.- Estas agotada, y no te voy a permitir pilotar así. Sería irresponsable de mi parte como líder de este grupo-
- Sable, nos estamos lanzando solos contra un ejército de aliens desconocidos: no me digas qué es irresponsable.- me dice con una sonrisa leve. Quisiera sonreírle, pero entonces la veo parpadear, porque apenas puede fijar la vista. Dios mío, se está casi cayendo.
- Quiero tus impresiones sobre lo que vimos. Quiero saber qué piensas: tenemos que decidir una estrategia-
- Pensé que me había llamado para darme un chirlo-
- El chirlo viene luego. Pero, antes de eso... ya que trajiste a Jessie de segundo ingeniero de vuelo, pues que justifique su presencia aquí. Qué el haga las primeras reparaciones mientras tú duermes esta noche-
- Sable, necesito-
- No. Me. Importa. –
April arruga el puente de la nariz: va a seguir discutiendo, pero luego. No importa: si cree que puede zafar de que la mande a la cama, está equivocada. La amarraré si es necesario. Y quizá Jessie me ayude.
- Lo que vimos es una nave nodriza: me atrevo a estimar que tienen al menos una centena. Pero si las están haciendo pasar a través de la Victory' Star, no pueden tener más naves pequeñas que las que las nodrizas puedan contener: cualquier otra cosa acabaría frita al pasar-
- Sí, lo había pensado.- digo, revolviendo mi té.- Si tienen parte de su flota en Capricorn y la mayor parte en Westmine, y si eran suficientes para atreverse a atacar, qué hacía esta nodriza sola acá? Porqué no se concentran en un solo sitio, y porqué hemos visto tan pocas-
- Y porqué no han hecho un ataque en gran escala en el centro de la galaxia, que es mucho más interesante que las afueras-
- Porque las naves tienen que mantenerse juntas-
- Porque están reunidas en algún sitio... específico.-ella bebe café, y luego, con una de sus más viejas y espantosas malas costumbres, empieza a comerse el azúcar a cucharadas. Había un motivo por el que ya no comprábamos azúcar en cubos.- Están cuidando algo-
- Vimos una base en la luna de Capricorn. Pero no han establecido ninguna cerca de Westmine, a pesar de que esas lunas son desiertas, desprotegidas y lejanas-
- No quieren alejarse mucho de la Victory' Star-
- Porqué? Qué es la Victory Star? No pueden vivir allí, no pueden colonizar allí-
- Es un paso.- April deja el azúcar en paz al fin.- Están preparando una invasión en grande, pero no pueden pasar todas las naves a la vez: si llevan seis meses, y ya hemos destruido varias... eso significa que pueden pasar de muy pocas, quizá de a una, a través de la Victory Star-
- Si es que vienen de la Zona de Vapor-
Los dos nos quedamos callados, un poco abismados, aunque la deduciión es bastante simple. April está pensando en la astrofísica que justifique lo que acabamos de deducir: yo estoy pensando en las posibilidades estratégicas. Y ambas cosas son abismales.
- Si tenemos el contraste de fase para poder verlos y ese bloqueo sónico para evitar que se metan en nuestras cabezas, hemos dado un gran paso adelante.- digo al fin. April mueve la cabeza, y se frota los ojos.
- El bloqueo sónico fue idea de Jessie... es mejor en armamento que yo-
- Como sea.- digo sin aspereza, al menos tanta como puedo.-No quiero que estés enojada conmigo. Lamento lo que te dije, y sigo sin confiar en él, pero supongo que tenías razón, y aunque te equivoques, yo te respeto, April-
Ella se levanta, aún frotándose los ojos.- Tú sabes que Jessie es muy hábil, Sable. Y esta vez parece estar sinceramente de nuestro lado-
- Esta vez-
April, me mira levemente exasperada, pero luego se encoge de hombros. Avanzo hacia ella y la rodeo con mis brazos, pero ella me aparta.
- Vete a ver a Fire. Está... muy dolido. No quiero meterme en lo que pase entre ustedes dos, pero no quiero verlo herido, Sable-
Me cruzo de brazos, y parpadeo, antes de mirar por la pantalla simulación ventana al espacio del comedor.
- Es curioso. Tanto Colt como tú me han amenazado si lo lastimo, pero que yo sepa ninguno de los dos ha amenazado a Fire-
La voz de ella resuena áspera.- No te hagas la víctima-
- Te podría decir lo mismo respecto a Jessie. No crees que hay cierta semejanza-
- No te atrevas a comparar a Fire con Jessie. Fire es...- la voz de April se frena: lo que haya sucedido hoy entre ellos la lastimó profundamente, porque aparta la mirada, mordiéndose los labios.
- Qué te dijo, April? Fire puede ser tan hiriente como Jessie cuando quiere-
- No importa-
- Obviamente a ti sí-
- Es algo entre Fire y yo-
- Hace años que no hay algo entre Fire yt ú. O estaba anojado que le pusieras los cuernos con Colt en esa época-
- Fire y yo ya no estábamos...- April cierra los ojos.- Esta conversación es idiota-
- Colt te hizo llorar, verdad? Porque te dijo que te quiere a ti y no a Robin? Te hizo responsable por ese fiasco de matrimonio que-
- No soy responsable de eso, y tampoco soy responsable de...- April intenta creérselo, intenta razonar, pero puedo sentir la culpabilidad, el dolor en su voz. Avanzo: nunca he deseado tanto tocarla, aunque mi pecho hierve de rabia contra Fire y Colt por herirla.
- De qué-
- Nada-
- De qué te echó la culpa Fire? De que yo no me case con él?- le suelto al fin, descarnadamente. Su gesto cuando se gira a mí no tienen precio: en su pálido rostro hay shock, ira, dolor, culpabilidad, agonía, vergüenza, tristeza, soledad... todo a la vez, todas las emociones que nunca he querido ver en su rostro. Le tomo la cara entre las manos, y entonces la puerta de la cocina se abre, y entra Jessie, que nos mira con tanta frialdad que hiela los huesos.
- Estamos perdiendo 10 gall/sec de refrigerante. Lo meto de regreso en el depósito o establezco uan mezcla alternativa?- le pregunta a April, y a pesar de su pregunta inocua hay acero en su voz.
- Una mezcla 10:0,2.- dice April tras un segundo, y vuelve a frotarse los ojos.
- Se te caerán si sigues frotándotelos.- digo, sintiéndome culpable, cansado y triste.- Vete a la cama: es una orden. Y no asomes la nariz hasta mañana-
- A no ser para ir al baño, no vas a ir dejando pocitas-
- Tengo que trabajar... hay que armar una barrera estructural en la zona del choque-
- Cállate, Blue.- intento no sonreír.- Necesitas dormir: dudo que pudieras armar una casa de palitos así como estás, y sin las pastillas no podemos correr riesgos de que te colapses en plena batalla-
- Pero el flujo -
- Lo desviaré por arriba.- le suelta Jessie.
- Y el blindaje de-
- Usaré el de alfileres-
- Pero tienes que bloquear los-
- Cerraré el pulso electromagnético con plomo-
April nos mira, irritadísima, por un minuto, y luego da media vuelta y se va a dormir.
Nunca pensé que le agradecería algo a Jessie Blue, menos de que trabajaría conél en tándem y contra April. Para probar las vueltas de la vida.
Dios mío, me habrá entendido? Y qué demonios le dijo Fire? Si siempre puedo imaginarme a Colt, Fire es tan... impredecible. Qué puede haberle dicho para hacerla llorar así-
- Le dijo que el único motivo por el que había sido su novio en la guerra había sido para evitar que ella te eligiera a ti. Desgraciado, no? Nunca pensé que el corredor fuera tan maquiavélico. De hecho, nunca pensé que tuviera más de dos neuronas conectadas a los pies: un axon para el embrage, otro para el acelerador-
Cuando me giro para estrangular a Jessie, ya se ha ido. Tengo que recordar que necesitamos otro ingeniero de vuelo: pero sólo está tomándome el pelo. Fireball no es así.
COLT
Los gritos de Fireball nos despiertan a todos esa noche, de golpe. Soy el primero en dejarme caer de la litera y tomarlo en mis brazos: luego siento a Sable, que es único de los tres que sube y baja por la escalerilla. Él enciende la luz: yo no pierdo tiempo en eso, además que tengo las manos llenas de corredor histérico.
Está jadeando y temblando: sus manos me aferran como pinzas, con el apretón pulsante e intermitante de la verdadera histeria. Cuando encienden la luz, tiene las pupilas enormes y no parecen responder a la luz hasta un momento luego, en que se empequeñecen de golpe como dos alfileres: pero le tiembla tanto la mandíbula que no puede hablar, y cuando lo aprieto entre mis brazos con todas mis fuerzas siento sus pulmones hinchándose superficialmente, su pulso enloquecido y errático, sus tendones como piedra mientras tiembla tan violentamente que apenas puedo sujetarlo.
- Fire! Fire!- Sable lo llama, tomándole la cara: pero lo que sea que lo aterrorizó al punto del pánico se robó su habla también. Hunde el rostro en mi hombro, jadeando, estremeciéndose, y April entra a la habitación en pijama, dejándose caer de rodillas junto a Sable.
- Qué demonios-
- Creo que una pesadilla... Fire, somos nosotros, háblanos-
Me está clavando los dedos, ya no las uñas en la carne, pero no me importa. Cuando al fin hace un sonido, no es su voz: es otra, es casi la voz de un niño aterrado, prendido a mis brazos como un bebé a su madre.
- Colt-
- Estoy aquí, corredor-
- No me dejes... no dejes que me hagan daño...- su voz tiembla de tal forma que me imagino que el cóctel de adrenalina y estrés en su cuerpo mataría un caballo. Hundo los dedos en su cabello y le masajeo el escalpo transpirado, meciéndolo en mis brazos tan apretado como puedo, y al fin mi fuerza empieza a derrotar sus músculos agarrotados, que comienzan a aflojarse en temblores. Por un momento temí que fuera a tener un ataque al corazón mi frágil corredor no está diseñado para estas cosas!
- Nunca.- digo, apretándolo en mis brazos.
- Qué soñaste, Fire?- pregunta Sbale muy bajo.
- No era un sueño!- ladra Fire, y su corazón vuelve a palpitar salvajemente: miro a Sable con reconvención, que se encoge un poco pero me devuelve la mirada.- Yo... estaba allí... estaba allí-
- Fireball, qué viste-
Él baja la cabeza, ocultándola en mi pecho, apretándola comos si quisiera reventársela: sus hombros tiemblan, y está llorando en mis brazos, llorando de miedo, y se me rompe el corazón, mientras lo abrazo y la ira irrazonable y asesina contra lo que lo asustó crece y crece en mi pecho. Nunca me había sentido tan furioso e impotente.
- Fire...- April se acerca, acariciándole la espalda. Fire se aprieta contra sus manos, y un momento luego está de rodillas sobre mis piernas, envolviendo su espalda con su pecho, y Fire se hunde entre los dos con un suspiro de alivio como si fuéramos una armadura de carne.April no deja de acariciarlo, y tampoco yo, y el aroma de nuestras pieles unidas parece calmar a Fire, que lentamente deja de llorar y de temblar, y al fin respira hondo contra mí dos, tres veces, y se vuelve, hundiendo el rostro en los pechos de April, rodeándola con sus brazos, tan estrecho como puede. Antes de abrazarla le dio un tirón a los botones del escote: pensé que era para no aplastárselos en la cara, pero luego me doy cuenta que hundió el rostro contra la piel desnuda, y está inhalándola, respirando a April como si fuera oxígeno. Apuesto que le está clavando las uñas, y no estoy seguro de que no la esté mordiendo, pero ella hace un gesto y los abraza tiernamente con todas sus fuerzas, inclinando la cabeza hacia él.
Pasa un rato. Levanto la cabeza, y veo a Jessie espiándonos desde la puerta, los celos en su rostro casi graciosos, pero sobre todo tristes, fuera de nuestro pequeño círculo de luz: pero me sobresalta que Sable tenga casi la misma expresión, mientras April y yo mecemos y acariciamos a Fire, los tres abrazados en su lecho. Sé perfectamente qué es lo que envidia Jessie: pero porqué nos odias así, Sable? Los quieres a ambos en tus brazos, así como los tengo yo? Esa es tu fantasía, eso es lo que quieres, acaparador bastardo mío?
O me incluyes en tus lista de Navidad? Estoy muy seguro que Jessie no.
- Creo... que sólo fue una pesadilla...- dice al fin Fire, apartando el rostro del escote de April. Ella se arregla el camisón, y Fire, que tiene los botones marcados en la mejilla, se pasa las manos temblorosas por el pelo y nos mira, apologéticamente, sonrojándose.- LO siento tanto-
- Fire, casi te da un ataque...- le digo sin soltarlo.- Eso no fue una pesadilla, fue un jodido terror nocturno de bebito... qué soñaste? Qué te pasó-
- Lo... que vi...- los ojos de Fire se entrecierran, y mueve la cabeza, como si quisiera olvidar, mientras le brotan unas lágrimas grandes como goterones y me caen en el pecho.- No tiene sentido-
-Dinos, Fire.- dice Sable, en voz muy baja, muy tranquilizadora. Fire mueve los labios, pero no le sale la voz.
- Voy a hacer café.- interrumpe Jessie de pronto, con voz firme. Me sobresalta: casi había olvidado que estaba allí. - Café y galletas suana bien, Fireball? O quieres leche-
- Leche, por favor... gracias, Jessie-
- Pues mueve el traste y ven a la cocina: te has creído que soy tu sirviente?- le suelta Jessie. Abro la boca para insultarlo:Fire tenía casi un ataque de histeria y este desgraciado.
April me hace callar un gesto. Para mi sobresalto, Fire está sonriendo.
Ahora sí que no entiendo nada.
- Y si te manda April-
- Ni te imaginas el café que soy capaz de hacerle-
- Cállate de una vez.- ladra Sable, pero Jessie se va con su paso de modelo creído a la cocina. Cuando llegamos allí tras él, ya decentemente envueltos en batas y zapatillas ( ellos, yo no soporto usar esas cositas peludas) ha encendido las luces, la cocina huele a café aunque según nuestros relojes son las casi las cuatro de la mañana, y Jessie está revolviendo huevos en una sartén.
- Más que un desayuno temprano, yo prefiero una cena tardía.- comenta Sable, buscando un trozo de bistec que quedó de la cena. Fire se sienta entre April y yo, y toma el café con ambas manos: le están volviendo los colores a la cara.
Creo que ahora entiendo un poco. Supongo que sacarlo de la cama y traerlo a un lugar normal e iluminado ayuda, no? No sé, Sable y April estudiaron psicología en la Academia,y Fire puede hacer que un cactus le hable de sus problemas familiares yo ni idea.
- Recuerdas lo que soñaste?- le pregunta Sable, cortando el bistec en lonjas para sandwich. Fire emite una risita un poco aguda, secándose los ojos.
- Recordarlo...? Lo recordaré hasta que me muera-
- Fire...- April le pone una mano en el hombro, y él pega la cabeza contra ella como un gato regalón: luego la mira, los ojos húmedos, y le susurra que lo siente. April mueve la cabeza y no dice nada, pero le seca la cara.
- Cuéntanos.- dice al fin.
- Soñé...estaba en un bosque muy oscuro. No había luna, ni estrellas. Era tan real... era como estar allí, estaba seguro que estaba despierto... incluso recuerdo que hacía frío y mi aliento hacía nubecitas...- Toma un sorbo de café, y siento que inconscientemente su rodilla se pega a la mía, buscando mi calor como si volviera a sentir el frío.- Estaba solo. Pero el bosque parecía tener... árboles morados. Ya sé, es...- lo sacude un estremecimiento cuando intenta sonreír. Mira a Sable, pero él está muy serio, algo pálido.
- Empecé a caminar, tratando de salir del bosque, pero era cada vez más oscuro, y habían muchas raíces. Finalmente llegué a una especie de... laguna o poza, no muy grande... - su voz se ahoga un poco, y alarga la mano, ciegamente: yo se la tomo y se la oprimo.
- Sigue, Fire.- ordena Sable. Su voz es suave, pero no es menos una orden por eso.
-... no sé... fue horrible, pero es sólo una pesadilla... y es muy... personal...- su voz tiembla, su mano en la mía también: luego respira hondo, y Fire hace lo que hace mejor: tomar esa sensibilidad que es su mejor virtud, y convertirla en resolución. Mira a Sable, a mí, a April, y es como si absorbiera entereza de nuestros ojos: es el único de nosotros con cálidos ojos castaños. Se yergue, y habla con voz serena.
- Traté de cruzar la poza nadando. Se sumerguí en el agua helada, y entonces vi sus cadáveres flotando. No tenían heridas, pero estaban blancos, y fríos... y entonces, algo me agarró: algo como una medusa.Era enorme, y perlada, casi traslúcida... una cosa viscosa... pero era muy dura, y tenía ventosas en los tentáculos, como un pulpo.- Fire traga, y luego nos mira a los ojos con una firmeza que sé que le cuesta reunir.- Me sumergía, y mientras me ahogaba, abusaba de mí. Usaba sus tentáculos hasta desgarrarme por dentro y cuando sentía que se encontraban en mi estómago, desperté-
Me quedo helado. Es la pesadilla más fea que nunca he escuchado: yo hubiera despertado hecho un basilisco. Lo peor que he soñado ultimamente es que April se casa con Jessie.
- Me temo que no fue un sueño, corredor.- dice el tramposo, poniendo una jarra de té helado en la mesa y unos sandwiches de pepino y queso.- Creo que lo que viste fue a los Fantasmas en su forma original, allá en la zona de vapor-
Lo miro incrédulo, y luego veo que Sable asiente.
- Árboles morados, el cielo negro... es verdad. Es tal y como yo la recuerdo.- frunce el ceño, y mira a April.- Tú no lo recuerdas, porque estabas inconsciente cuando nos raptaron, pero yo alcancé a ver algo. Ahora, cómo podría describir algo de lo que yo jamás hablé-
- Porqué nunca dijiste nada-
- No era importante.- dice Sable secamente.- Mi informe hablaba de cantidades de naves y aspectos de defensa, no de herbología alienígena.- suspira.
- Suena como el ataque de esas cosas.- digo yo, aunque no quiero decirlo. - Te acuerdas que en Capricorn decían que... embarazaban a chicos jóvenes-
- Lo más probable es que hayas recibido alguna impresión de los poderes mentales de esos Fantasmas.- dice Jessie, sentándose a nuestro lado en la banca. No puedo menos que arrugar la nariz a que se instale tan frescamente a charlar, más encima siendo que cabe apenas justo, pero April se corre sin chistar para darle espacio.- No soy experto en ellos, pero se supone que tienen la bater´ñia completa de ESP: telepatía, telekinesis,empatía, psicometría... o tal vez despertaron algún talento ESP en tí-
Fireball parece muy incómodo. No es para menos: Jessie puede que se esté divirtiendo con esto, pero a mí no se me olvida que su corazón parecía que iba a reventar bajo mis manos.
- No es nada que le desee a mi peor enemigo.- dice al fin, acabándose el café.
- Y tampoco es nada que podamos conprobar o utilizar, así que si tienes otra pesadilla te lleno de Rohypnol para que duermas tranquilo.- dice Sable. Esa porquería. Te embota los reflejos un poco, pero asegura que descanses tus horas aún si se cae el mundo: nosotros los comíamos como caramelos en la guerra...
Eso hasta que Sable hizo una reacción alérgica por exceso y vomitó hasta las tripas por una semana... el muy idiota se había callado los primeros síntomas, con cefaleas, calambres y dolor de estómago, y luego nos prohibió tomarlo más de una vez por semana. Jodido Guinea pig.
- No quiero Rohypnol.- gruñe Fireball.- Me las arreglaré-
- Si te vas a despertar todas las noches llamando a tu mami...- se burla Jessie. Me giro para ahogarlo, pero Fire le dirige una mirada y una risita,apegándose a April.
- ... hay cosas peores, Blue, yo al menos tengo a quien llamar-
- Katayano desgraciado-
- Sheyenne miserable-
- Me vuelvo a la cama.- April sale de entre los dos, que se pelean sobre su cabeza, y se va a su cuarto, no sin un sandwich de queso.
Jessie está sonriendo. El desgraciado está calando sus gustos, pero como que me llamo Colt, que es lo único que calarás...
APRIL
Me despierto con la siguiente alerta:cuando salto de la cama, aún con miguitas sobre mi almohada, me sobresalto al ver el reloj: dormí veinte horas, me siento renovada.
Pero los voy a estrangular: alguien entró, y desconectó mis dos despertadores.
Cuando entro a la cabina recién duchada, veo a Fire, sin ojeras, y a Jessie, los dos pilotando y charlando, aparentemente muy amistosos.
Qué hace Jessie sentado en la terminal de Colt? Si mi vaquero lo ve, desinfecta su Saddle Unit.
- Buenas tardes, bella durmiente.- Jessie saluda a mi reflejo en las pantallas.- Diez minutos más, e iba a despertarte con un beso-
- Un beso? Seguro-
- No dije un beso dónde-
- Jessie, si vas a despertarla, no la dejas salir más de la cama.-
- No creas. Hubiéramos emerguido... eventualmente...-
- Quién se hizo el gracioso con mis despertadores?- ignoro el intercambio: no puedo creer que se estén llevando bien.
- El Gran Jefe. Está en la salita, dijo que cuando volvieras a caminar entre los vivos te asomaras. Colt está tomando una siesta, pero prometió costillas con puré esta noche-
- Me va a llegar un chirlo-
- Otro? No. Creo que tiene un plan, lleva una hora rumiando y revisando mapas-
- Se comunicó Madarien-
Fire me mira con risa en los ojos.- No te molestaría que se hubiera estrellado contra una luna, no-
- A pesar de lo que creas, a mí me agrada Madarian-
- Sí, y Sable idolatra a Jessie.- Fire apenas se gira para mirarme.- Puedo hablarte un minuto antes de que vayas a ver al Gran Jefe-
- No me tardé demasiado ya?- digo, volteándome, pero Fireball me sigue a pesar de todo.- Ya vuelvo... Jessie, voy a revisar todo lo que le hiciste a mi Ramrod y si encuentro un sólo interfaz equivocado, te arrepentirás-
- Promesas, promesas...- Jessie se hamaca en el Saddle Unit, pero está serio cuando Fire cierra la puerta de la cabina tras nosotros y nos quedamos en el pasillo estrecho.
- Quiero que hablemos-
- Cómo está tu cabeza-
- Bien. Dormí con Sable anoche, no tuve más pesadillas.-
Casi oigo el comentario sobre que es difícil tener pesadillas si no pegas ojo, pero no estoy de humor.
Fireball inspira y me mira a la cara: el pasillo, que es muy pequeño, nos obliga a estar cara a cara, a menos de un metro. Puedo ver la sombra de la noche anterior en sus ojos,y el resplandor del día anterior, de todo lo que nos dijimos, en sus ojos tintados de oro. Dios mío, no soporto verlo tan triste.
- April.- susurra él, alargando sus manos a las mías.- perdóname-
Tan simple, y tan sencillo, y tan Fire a la vez. No rehuye mis ojos: Fire tiene un valor que no tiene ninguno de los chicos, un valor que yo tampoco tengo: una valor mucho mejor que correr entre balas de vapor, o cargar entre naves enemigas monstruosas. Fire puede pedir perdón, declarar amor u odio, decir lo que piensa, mirándote directo a los ojos, sin temores ni subterfugios, sin máscaras ni barreras. Tiene el valor de vivir con su corazón desnudo, sangrante a veces, herido a veces: un valor que merece todas las medallas que puedan darle.
El valor que yo nunca he tenido.
Porqué siento rabia, porqué siento furia mezclada con esta terrible ternura?
- No me pidas perdón. Ya pasó, y probablemente estabas equivocado. Lo único que importa ahora es que tú y él están juntos, y creo... creo que pueden ser muy felices. Él se lo merece. No me voy a enojar contigo por un quizás, Fire.-
- No creo que sea un quizás.- dice él, muy bajo, acercándose más.- April-
- Qué les pasa a ustedes, chicos? Hay algo en el agua... en lo único que piensan es en-
- April, tienes que escucharme.- dice Fire, y me sujeta las muñecas cuando intento salir del medio. Está demasiado cerca... demasiado firme.
- Fire, que te estás poniendo muy West Side Story-
- No quiero pasar una noche más con él preguntándome si piensa en tí. Demonios, sé que piensa en tí.-
- Claro. Por eso duerme contigo.- le siseo.- No seas ridículo. Lo más cerca que he estado del corazón de Sable es cuando desarmo a Steed.-
- Maldita sea, qué tengo que hacer para que me creas...?- gruñe, apretándome más. Aún hay un reborde de histeria en su voz: no creo que pueda olvidar lo de anoche tan fácilmente.
- Fire, déjame en paz. Nunca he pensado en Sable de esa forma, ni lo haré...- le digo con voz firme, mirándolo a los ojos.- Y no me importa porqué hayas estado conmigo en la guerra... si creías que valía la pena, si pensabas que quedándote conmigo me apartabas de él, no me importa... te quise mucho, y aún te quiero tanto.- acabo, antes de apoyarme en su pecho. Fire me suelta, me abraza y me mece, y aunque no hace ruido su pecho está temblando.
No sé qué me alerta. Es un frío, una presencia. Levanto la cabeza, y Sable está al final del pasillo, en la puerta de la salita. Está muy quieto, mirándonos, y sus ojos de plata parecen arder, fríos y metálicos. No sé porqué, pero por un momento tengo miedo de él, mientras nos mira.
Es odio, puro odio lo que veo en sus ojos que nunca me han mirado con otra cosa que afecto, o es... violencia?
Cuando da un paso hacia nosotros, instintivamente protego a Fire. Pero Sable levanta la vista, y estoy segura que me he equivocado.
- April, llevo tanto esperándote.- me dice con ligereza. Se gira a Fire, y no dice nada más, tras darle una mirada, y volver a la salita.
Porqué tengo miedo de seguirlo?
Porqué tengo miedo de que si lo sigo, si entro a esa sala y nos miramos a los ojos, va a pasar algo que va a cambiar nuestras vidas para siempre?
Y entonces una vez más siento los aceleradores, a Colt soltar una grosería, y súbitamente las ventanas se iluminan: estamos bajo fuego.
- TODOS A SUS PUESTOS!- grita Colt desde la cabina. Me precipito dentro con Fireball, y el me sujeta cuando damos un bandazo en ciento ochenta grados: por algo instalamos esas barras en los ángulos de la cabina, y nos volvimos expertos acróbatas en ellas. Fire se sujeta y me sujeta con su cuerpo contra una, y luego nos descolgamos como podemos a nuestros puestos, Sable entrando como una exhalación a su Saddle Unit.
- Tenemos fuego molido.- dice Colt, con el eufemismo de pequeñas naves persiguiéndonos del modo más irritante posible.- Una nube de mosquitos... son como quinientos-
No está exagerando: mi pantalla parece un Kandinsky. Estamos rodeados por todos los ángulos: son pequeñas naves anchas y cortas, como avefrías, que se lanzan en picada y parecen tener una gran maniobrabilidad.
No, no avefrías. Más bien, noto cuando Fireball respira hondo en mi oído, por el intercom, pequeños pulpos o medusas que emiten un racimo de pseudópodos, con los que emiten ondas destructivas.
Colt le entrega el control a Fire, y siento a Jessie emitir una exclamación cuando se da cuenta que desconectamos todos los automáticos. No usamos ningún algoritmo al pilotar: Fire maneja con sus manos todos los dispositivos de dirección, Sable maneja todos los de defensa, yo me ocupo de mantener a mano la nave respondiéndole de la mejor forma a Fire, y Colt usa todos las armas a su arbitrio. Nos movemos juntos como uno solo: y tras tantos años, me basta sentir la respiración de Fire para prever su siguiente movimiento, y no necesito decirle a Colt que saque a ese pulpo que tenemos pregado a la cola, o a Sable que use una barrera sobre mis turbinas al mismo tiempo.
Cuando nos movemos como una solo, es una sensación indescriptible.
- Haz una barrida, y luego salimos. Quiero ver esas cosas de cerca.- dice Sable con su voz tranquila, aunque suena algo fría.- Sujétense-
- Porqué...?- Jessie casi se traga la lengua cuando Fire suelta todo el poder de las turbinas y la cabina empieza a vibrar al entrar a match 12. La sola velocidad nos protege al encender el vacío alrededor nuestro con una nube de hidrógeno frío que reacciona con la velocidad: pobre de los pulpos desgraciados que choquen con nosotros.
- Pulpo a la parrilla!- celebra Colt.- A tí te gustan esas cosas, corredor-
Fire, que debe de tener los brazos agarrotados manteniendo la palanca de velocidad al límite, contesta riendo con los dientes apretados.- Con un poco de soja y paté de foi gras-
Sable no se une a la broma, mantiendo nuestros escudos altos en silencio. Lo miro, pero tiene puesto el casco y no veo sus ojos.
- Van a fundir las turbinas!- grita Jessie, espantado cuando la temperatura llega a 3000 ºK.
- Nah.- Colt se burla de él.- No seas llorón-
- Da la vuelta.- dice Sable, y Fireball desacelera al mismo tiempo que reajusto el refrigerante, y con un giro frenamos mejor y más suavemente que un scooter. Damos una par de vueltas, e incluso antes de que lo enderece Sable salta de su terminal y Fire me hace el traspaso de los controles.
- vamos. Tú también, Jessie.- dice Sable secamente.- Damos minuto y medio.- me indica antes de salir al hangar. Fireball y Colt lo siguen: Jessie también, tras darme una mirada de incredulidad tan graciosa que apenas aguanto la risa.
- Te quedas sola?- me pregunta con un dejo de preocupación que es casi irrisorio, por la situación, porque tengo la potencia de fuego de una armada mediana, pero que aún así me hace sentir algo agradable.
- Tengan cuidado.- digo en general, pero lo mira, y él se va con una sonrisa.
Exctamente un minuto y medio luego, Steed, el Bronco Buster de Colt, Fire con armadura y un turbo en la espalda y el Badlander salen a combatir junto por primera vez. No puedo evitar despegar la vista de las pantallas para mirarlos: la visión es tan mareantemente imposible, de los cuatro luchando lado a lado, que casi temo que Colt se desconcentre y haga volar a Jessie en pedazos por la falta de costumbre.
:: Colt, ocúpate de los más lejanos. Fire, quédate cerca de Ramrod. Jessie, quédate debajo de Ramrod y vigila que ninguno suba por sorpresa. April, mantente alerta, y no intervengas aún.:: Sable suena como para congelar nitrógeno por el comunicador, pero es normal cuando está tenso. Lo obedezco, aunque estoy inquieta: le temo mucho más a un montón de mosquitos que a un solo búfalo enfurecido.
Sobre todo ahora que todos estamos tan nerviosos.
El Badlander se mantiene pegado a Ramrod, mientras veo el reflejo de la figura de Fire, con un turbo que le permite propulsarse por el espacio, encaramado arriba de mi cabeza, protegido por los cañones de plasma. El Bronco Buster se lanza como un relámpago azul lejos, y enciende el espacio de inmediato con explosiones como una cadena de estrellas siguiéndolo: y Sable, con Steed, que reluce plateado, dorado y negro cuando carga entre las naves y empieza a cortar. Normalmente es clínico, exacto, casi misericordioso en su habilidad quirúrgica con la espada, pero hoy carga como Atila el huno y lo veo dejar un rastro de destrucción peor que un cometa entre el enemigo.
Un rayo de plasma me hace volver a prestar atención a mi propia batalla: el que yo no esté atacando no significa que no me ataquen a mí. Es hora de probar el nuevo juguete que le instalamos a Ramrod: es mi idea, pero a Jessie se le ocurrió cómo.
:: Modo Fantasma::
JESSIE
El chillido de los tres idiotas cuando Ramrod desaparece entre las estrellas vale mi pensión. Bueno, no tengo, pero si la tuviera.
:: Tranquilos, niños. April, funciona de maravilla:: bromeo en el intercom :: Alguien necesita pañales:
:: April!:: la voz de Sable está irritadísima :: Qué es esto? A qué estás jugando, se puede saber:
:: Decodificamos la cobertura de los Fantasmas, así que coman de su propio chocolate:: dice ella. Si la tuviera a mano, me la comería, siento su sonrisa sobrada en mi oreja. :: es un efecto de luz, pero verdad que se ve bien:
:: No sé :: dice Colt :: No veo una maldita cosa :
:: Supongo que esa es la idea, pero es siniestro, yo estoy parado sobre nada :: dice Fire en el intercom, y también ríe.:. Es asombroso:
:: Gracias, señores. :: agrego yo, pasando mi Badlander a modo insectoide y haciendo una reverencia.:. April, quedó de maravilla:
:: Gracias, Jessie, pero no hubiera podido hacerlo sin ti. Tenía la visión, pero sin tu habilidad con la antimateria:
:: Yo sólo soy el mecánico, tú eres la artista:
:: Se van a seguir felicitando mucho rato más?:: gruñe Colt
:: Quince minutos:
:: Felicítense más tarde, tenemos compañía:: corta Sable, volviendo a la batalla.
:: Lo que yo quiero saber es de dónde salen:: gruñe Colt. Para ser el vaquero, que tiene la cabeza sólo para poder lucir el sombrero, es buena pregunta. No creo que puedan sobrevivir solos en el espacio profundo, no?
:: APRIL!:: exclama Sable, aún antes de que yo logre hilar mis pensamientos :: Tiene que haber una nodriza invisible cerca, conecta tus pantallas de fase:
Siento a April jadear y conectarlas: un momento luego respira, y habla con claridad :: hay una, pero como a tres parsecs... cómo llegaron aquí... :
:: Teleportación!:: grito, y justo en ese momento mis pantallas me muestran un parpadeo.
Se están teleportando... alrededor nuestro. Y en un segundo, estamos rodeados.
:: VUELVAN!:: grita Sable, aunque es el último en regresar tras ellos.
Qué demonios. No lo voy a dejar ser el héroe delante de April, no?
Nope.
Yo seré tu héroe.
:: JESSIE, QUÉ &$·&/ ESTÁS HACIENDO?!:: grita Fire, porque él, desde su posición privilegiada, me ve lanzarme de cabeza al montón de naves pulposas.
:: Yo diría que se está suicidando :: comenta Colt, haciéndome sonreír. No, o al menos espero que no... Las naves me rodean como moscas a la carne muerta, pero aún no estoy muerto. Y entonces le paso energía a mi nuevo secretito, y dejo que funcione.
Escuchar a April tomar aire maravillada y una putada de Colt es todo lo que necesito para ser feliz.
Me costó un huevo, pero convertí la barrera sónica en una externa, y tan densa, que los pulpitos empiezan a retorcerse cuando los agarro... un pulpito dos pulpitos tres pulpitos puré de pulpito... muy bien, sí funciona.
Lo conecto a todo poder, y treinta pulpitos.
:: MUY BIEN, JESSIE!:: escucharla celebrar me hace tan feliz, tan feliz, que hago una pirueta con el Badlander antes de volver a Ramrod.
:: Jessie, desobeciste una orden directa. Muy bonita tu nueva arma, pero me desobedeces una vez mas y te echo:: ladra Sable por el intercom.
:: Deja de gritar, porque no trabajo para tí. Soy un embajador con más rango que tú, así que puedes tomar tus órdenes y metértelas por donde no vean la luz del sol. O pedirle a Fire:
:: Mientras estés en Ramrod mando yo:: retrueca seco, y se gira en la rampa de Ramrod, como cerrándome el paso. mientras acelero hacia allá. :: me obedeces, o te largas:
Los demás callan: y es en silencio absoluto que acelero. Vamos a colisionar? Cuál de los dos se va a apartar primero? Él, o yo?
Y súbitamente me inunda otra vez el deja vu. La primera vez que lo miré a los ojos... fue justo así.
Hace tanto tiempo, ya, y sin embargo parece ayer. Pero esta vez no me apartaré, Jinete Sable.
SABLE
Me pregunto si tiene el mismo deja vu que yo.
O si está oyendo esa canción en su cabeza, la canción de esa fiesta: primero en banjo obsesionante, y luego una guitarra acústica, que parecía llorar.
Qué estoy haciendo? No es el momento para esto. Pero o doblego a Jessie aquí y ahora, o tarde o temprano esto acabará en sangre, y no puedo permitirlo, no como capitán de Ramrod, no como jefe de este team. Es tu última chance: dobla el espinazo, Blue, o ningún ruego de April te dejará quedarte.
El team Ramrod no llevaba ni dos años juntos, aunque estábamos un poco más unidos debido al influjo de Roy y Sincia, cuando nos enviaron de regreso a la Academia de Caballería en Wesmine para infundirles ánimos a los cadetes: después de los costosos desastres debidos a Gadnet de Alamo y Durango, la entrada a las academias había bajado, y el comando estaba preocupado por ello, así que nos usaron descaradmente para promocionarlos. Yo odiaba eso, pero no fue hasta nuestro cuarto año que dije basta y me negué en redondo a más promoción y tareas diplomáticas: éramos una unidad de combate, no un grupo de modelos, santo Dios.
Así que yo estaba de muy mal humor cuando bajamos una mañana luminosa en Westmine, a la Academia, aunque me alegrara volver a ver el lugar en donde entrené y fui criado, así como a mi " familia " sheyenne. Dejé a los chicos solos dando clases y pavoneándose, y me largué a ver a Toro y a Búfalo Negro, que eran como padre y hermano para mí.
Cuando volví, Fireball estaba dando clases de pilotaje, y haciendo que los cadetes más jóvenes se babearan al verlo volar: importaba muy poco que fuera más joven que algunos. Nosotros ya éramos leyenda en esa época.
Colt les estaba enseñando sobre armas de fuego a los mayores, y el grupo senior - es decir, los que habían entrado cuando yo salí, cuatro años antes, los que estaban sacando alguna especialización- estaba practicando artes marciales con April.
La estaban baboseando, y no sólo porque fuera hábil: April se ve muy linda de gi. No podía aplaudirla, pero me encantó verla revolear a un tipo del tamaño de Steed, pero luego, vi a un chico alto y delgado con el cabello negro tintado de azul ponerse de pie entre los berridos de sus compañeros. No era musculoso, pero avanzaba seguro de su fuerza, y sin embargo, tenía una actitud tensa, nerviosa. Supuse que era el número uno de la clase: recordaba vagamente haber oído hablar de él cuando entró a la Academia.
April y él combatieron, y me sobresalté al darme cuenta que era muy hábil, tanto como ella. April hizo un pivote atrás y escapó de sus manos, pero él parecía reacio a golpearla, más ansioso de inmovilizarla. April, en cambio, no tenía esas restricciones, y lo aplastó en el tatami muy pronto, una rodilla en su pecho.
Yo no tengo los instintos de Colt, pero algo no me gustó. La sonrisa de él, creo.
April lo ayudó a levantarse, le dio las gracias, y cuando la clase se fue, me fijé que se quedaron charlando y él la siguió casi hasta los vestidores. Cuando pasó a mi lado de regreso, me echó una mirada muy sombría, pero tan rápida que pensé que era sólo mi idea.
Fui a buscar a Colt a su clase, de la que estaba saliendo, con una cadete bonita bajo cada brazo, por supuesto. Le diriguí mi mejor mirada de te lo prohíbo, y las despachó con un suspiro, antes de volverse a mí.
- No vale. Sólo me preguntaban si estás casado, comprometido, o gay-
- Y les dijiste que las tres cosas-
- No, les dije que salías con el Comandante Eagle.- a mi mirada cambió de tema.- Y los nenes-
- Fire con los cadetes de primaria, April en el dojo.- dije caminando con él por los soleados pasillos. Yo había pasado casi seis años allí: April sólo dos, antes de que la transfirieran a Yuma. Nunca nos conocimos, apenas recordaba haberla visto un par de veces. Era demasiado seria.- Combatió con un chico de cabello azulado-
- Romeo Azul? Porqué no me sorprende? Se ofreció a que lo patearan para poder tocarla... no es adorable-
- Qué-
- El chico medio oriental, el de pelo azul? Lo hubieras visto en la parada hoy. No le quitó los ojos encima en todo el rato-
- Qué? No es un chico... debe tener tu edad-
- Como sea, si lo dejan, se la come con zapatos.- Colt se puso las manos tras la cabeza.- hay que mantener los ojos abiertos, o nos quedaremos sin April-
- No seas-
- Querrá casarse, alguna vez, digo yo, el chico es lindo y como nosotros no hacemos nada por la patria-
- Colt. No crees que tuvo suficiente con Roy-
- Mmm. Puede que eso nos salve por el lado de ella, pero la cara de gato famélico de ese animal-
Nos interrumpieron cuando sonó una alarma. Fire venía saliendo de un aula, y April se nos unió afuera, el pelo mojado: y el comandante WhiteHawk nos contó que se trataba de un grupo de ladrones que venían huyendo tras atacar una granja vecina, y que habían sido desviados tras luchar, y derrotar un destacamento de la Academia. Nos preguntó si podíamos hacernos cargo, sólo a modo de demostración.
Tomamos caballos normales de las caballerizas y fuimos, los cuatro contra dos docenas de cuatreros. Nos tardamos exactamente quince minutos, tras bajarnos la mitad a tiros, unos pocos a puñetazos, y que Colt fuera espectacular y laceara algunos para derribarlos del caballo.
No sabíamos que Jessie nos había seguido, solo. Uno de esos benditos cuatreros, el líder, un repulsivo mutante barbado logró desarmar a April, que se había apartado un poco de nosotros: le dio un latigazo en la mano, quitándole el arma, y luego la derribó, sujetándole los tobillos con el látigo. Se le iba a echar encima, y no dudo que no se esperaba que la belleza fuera también cinturón negro, pero actué, caballerosamente, y le lancé un arma.
Jessie se lanzó al mismo tiempo a caballo por un barranco y casi se mata por tratar de salvarla: cuando llegó cerca, April ya tenía todo bajo control. Nos miró y huyó, incluso antes de preguntarle nada.
- Pero qué hacía ese chico aquí?- preguntó April, frotándose los tobillos desollados cuando todo acabó, y los chicos de la academia se llevaban a los cuatreros atados y nos vitoreaban. Colt la miró, y se rió en su cara.
- No te das cuenta? El nene quería salvarte... el nene está loco por tus huesos... o más bien la carne de encima... el pobrecito quería ser tu héroe, pero Sable tenía que llegar antes-
- Córtala, Colt-
- Pues a mí me parece que tiene pinta de ser un jodido problema.- dijo Fire, bufando.- No lo animes, April. No es un niño, es mayor que yo-
April no dijo nada, pero miró al barranco y pareció apenada y algo avergonzada. Me propuse animarla esa noche, y cuando WhiteHawk dijo que daría una baile en nuestro honor, le dije que no era necesario que fuera de uniforme, que podía llevar un vestido bonito y que le enseñaría a bailar swing, si sus tobillos heridos aguantaban.
Debería haber hecho que fuera de uniforme.
Todos fuimos de civil: estaba de moda ser coloridos en esa época, así que – me muero de vergüenza- yo llevaba un traje celeste, Fire beige y Colt blanco, y April llevaba un vestido rosa con vuelos blancos. Estaba preciosa esa noche: no sé dónde le consiguieron flores – Westmine es desierto!- y se las prendió en el pelo, unas azaleas rosadas. Estaba feliz: me imagino que hacía mucho que no se sentía bonita, y aunque creyera que nosotros no nos dábamos cuenta, era una chica, casi una niña, y seguro que sentía que ignorábamos su femineidad. Después de la humillación que significó Roy – maldito Roy-, quería mimarla un poco.
Debería saber que el camino a mi infierno privado está pavimentado de buenos deseos, y de deseos simplemente.
Whitehawk dio un discurso, nos condecoró, y tuvimos una ovación: la parte de relaciones públicas terminadas, le di permiso a los chicos para que se fueran a tontear con las cadetes, y me dediqué a April, hasta que la hice reír y bromear como una chica normal. Era muy agradable estar juntos solos: en esa época, Fire y Colt aún hacían que se nos subiera la mosca a la nariz con facilidad, y disfrutábamos el rato que podíamos charlar sin tener que largar frescas a cada rato.
Dos bailes: Desert Rose y Crazy, y fue a lavarse la cara que se salpicó con ponche cuando hice un juego de palabras sobre la letra de la última canción, Colt, Fire y yo.
No debí haberla dejado ir.
Estaban tocando Lady in Red cuando ví una cortinas abrirse sobre un escenario disimulado a un costado, y vi a April de pie, sonrojada, los labios rojos y el vestido caído de los hombros, y a Jessie, poniéndose de pie con furia tras caer y derribar unos barriles. Era dolorosamente obvio lo que había ocurrido, aunque April nunca me lo relató detalladamente.
- Qué estabas haciendo, Jessie?- le ladró su comandante, Bryan Levinson.
- El ridículo.- le soltó él, enderezándose. Estaba furioso, y en ese momento, la Academia entera soltó la risa. April casi desapareció entre las cortinas: pero no se reían de ella, se reían del patetismo de Jessie, entre despatarrado y furioso, y con una obvia erección.
Ese momento hace mucho que ya no me da risa: Jessie hizo pagar a la Nueva Frontera esas risas con sangre. Pero en ese momento, creo que sonreí.
Bryan le dijo a Jessie que saliera, y que sería castigado: Jessie se encogió de hombros, y le dijo que se fuera a la mierda, porque renunciaba. Salió hecho una furia: y aunque después de eso la fiesta siguió, April se disculpó y se fue a acostar temprano, muy avergonzada.
No fue hasta el día siguiente que supe que Jessie había desertado en serio. Ese tipo de cosas ocurren: pero April estuvo muy callada todo el día, y se quedó en Ramrod. Le di un chirlo a Colt cuando le dijo que era culpa de ella, que cómo se le ocurría usar escotes en la Academia con su 90 de varones, que los chicos estaban que tocaban pan y se mojaban. Nos íbamos a ir a la mañana siguiente, una vez que comprobamos que los cuatreros estaban recibiendo armas y naves outlanders, pero esa noche atacaron y casi barrieron la Academia... con Jessie a la cabeza. El muy bastardo conocía todos los secretos y las guardias, y él mismo comandó el ataque. Colt y Fire lo rechazaron, y al amanecer salimos a perseguirlos en Ramrod y con las naves.
Sólo por una vez, le entregué Steed a April mientras yo escaneaba la zona. Luego nos intercambiamos puestos, y yo salí con Steed a perseguir a los cuatreros mientras ella volvía a Ramrod y lo llevaba de regreso a la Academia.
Me encontré con Jessie. Lo perseguí, y cuando nos enfrentamos en el mismo barranco donde había protagonizado su primera derrota, nos miramos a los ojos, y los dos cargamos. Él se desvió primero, y yo le volé el alerón a su nave: se estrelló, pero sólo lo suficientemente fuerte para machucarse un poco.
Cuando fui a arrestarlo, me miró a los ojos, y habló, con la voz más derrotada, más resignada, más triste.
- Sable, Ramrod tiene una bomba-
- Qué? Cómo lo sabes-
- Porque... yo mismo la puse cuando te vi a bordo. Quería matarte... pero luego se subió ella! Tienes que salvarla-
- Cuando va a detonar-
- Ya detonó.- me dijo, cubriéndose la cara. Recuerdo haber pensado que lo había juzgado mal, que sí la amaba: y me lancé tras Ramrod, el que, para mi espanto cuando lo alcancé, perdía combustible y humeaba, e iba derecho a estrellarse en la Academia, fuera de control.
Me metí al hangar a la fuerza, y cuando llegué a la cabina, vi a April y a Fire inconsciente por la explosión. April abrió los ojos cuando tomé los controles casi encima suyo, y me miró por un segundo con los ojos entornados.
- Sable... estás aquí.- me dijo: tenía sangre en los labios.
- Sí, April, y nunca nos separaremos- le susurré, antes de aferrarla contra mi pecho, desconectar el automático y tirar de los controles hasta que pasamos rozando por sobre la Academia e hicimos el peor aterrizaje de la historia a menos de veinte metros de distancia. Pero salimos vivos.
Colt, que llegó a buscarnos blanco de shock, sacó a April en brazos: yo saqué a Fire, que sangraba por la cabeza. Pasó mucho tiempo antes de que volviera a ver a Jessie. Pero cuando volvimos a verlo.
Ahora, que lo miro a los ojos mientras se acerca más y más, recuerdo a ese muchacho furioso de ojos oblicuos, recuerdo su voz derrotada, y Lady In Red.
Y esta vez me muevo, sólo un centímetro, sólo lo necesario para que pase, en deferencia a todo lo que ha perdido.
No sé como, los dos nos movemos al mismo tiempo y Jessie entra por la rampa rozándome, el ala de su Badlander casi tocando mi hombro, los alerones pegados al borde en una lluvia de chispas, por un momento los dos metidos casi en el mismo espacio. Podría habernos matado. Podríamos habernos matado los dos, pero lo escucho riendo cuando hace un giro dentro de la rampa y se posa, y yo me vuelvo a él despacio.
:: Soy demasiado bueno para que me eches:: me dice, saltando de la carlinga.
:: No te confíes en eso:
:: Muy bien, Gran Jefe. Mejor así:
:: No. Pero por ahora...:: digo, cerrando en hangar para saturar de oxígeno y poder quitarme el casco - Servirás-
Jessie me hace otra reverencia. Es tan jodidamente teatral, que a veces casi, casi, casi me hace reír.
Si no tuviera tantas ganas de llorar.
COLT
:: PAR DE NARCISISTAS, INMADUROS, PRESUMIDOS, PSICÓTICOS ENFERMOS!- ladra Fireball, histérico otra vez. Si mi pobre corredor no se consigue un relajante muscular, acabará teniendo colon, si es que no tiene ya.
Sable se gira a él y va a sonreírle, cuando su sonrisa se congela de pronto, y lo mira fijamente. Se va adentro sin decir nada más, y Fire lo sigue, dejándome a mí solo con el maldito bastardo.
- Lastima que alguien como tú pilote tan bien-
- Con el club de fans que eran ustedes en la guerra, si no fuera excepcional, me habrías acabado.- me dice, quitándose el casco. Me toma un segundo darme cuenta que me está elogiando.
- Eres tan creído, Blue-
- Estoy en buena compañía.- se pone el casco bajo el brazo y se frota la frente.- Son rápidas, esas porquerías con tentáculos-
- sí. Más rápidas que los outlanders-
- Una tortuga inválida era más rápida que los Outlanders.-.Jessie se detiene en el umbral del hangar, y luego se vuelve a mí, bloqueándome el paso.- Quiero preguntarte algo, vaquero-
- Si me vas a desafiar a duelo por April, me parece que ya hicimos eso en la guerra-
- Piensas volver con tu mujer-
- Blue, es tan no asunto tuyo que si me vuelves a preguntar, te parto el hocico-
- Tú sabes perfectamente que el que hagas media docena de potrillos más me importa un pepino. Lo que me importa es que no intentes hacer potrillos con April-
- Tampoco es asunto tuyo.
- Y un cuerno que no es asunto mío. Si quieres quedarte con ella, tendrá que ser sobre mi cadáver-
- Puedo arreglar eso. Seguro que hasta Sable puede querer ayudar-
- Tú sabes que si Sable al fin se sacude la sotana y el cinturón de castidad estás frito-
- Seríamos dos, sabes.- le digo riendo.
- No me importa. Lo único que quiero es que no la acosen-
- Tú nos dices a NOSOTROS que no la acosemos? Pero qué te has creído, BLUE? Es lo mejor que he oído como ejemplo de la olla llamando negra a la tetera... eres un-
- Está acostumbrada a que yo la acose, sabes- me dice sin arrugarse.-pero ustedes la están lastimando, y no permitiré que la lastimen. Si crees que le pondrá cuernos a su amiga contigo, es que no la conoces para nada-
- Me voy a divorciar, Blue-
- Ella te odiará por esto-
- Blue, hazte un favor y no te metas en lo que no te importa-
- No me importa?- dice, acercándose a mí: sus ojos relucen, y súbitamente mi melancolía se sacude un poco, porque huelo que acabaremos en una buena pelea como en los viejos tiempos: Jessie Blue, de azul marino, y el vaquero de azul eléctrico rodando como gatos ferales. Muy bien, es justo lo que necesito!
Deberías... deberías.
Debería qué, April?
Debería arrancarle la cabeza a este desgraciado, verdad, para que deje de molestarte de una buena vez?
- Es mejor que suban.- dice April de pronto, de pie en la entrada del hangar.- Tienen que ver esto.-
Obedecemos, no sin echarnos la mirada típica y privada de los hombres de te-salvó-ella-esta-vez-pero-ya-nos-veremos-afuera. Subo tras ella, dándome cuenta de que su rostro está tenso, ansioso.
Cuando entro a la cabina, tengo un sobresalto. Por un momento no comprendo lo que las pantallas muestran: o tal vez mi cerebro se niega a comprender. Jessie a mi lado putea en voz baja, inclinándose hacia las pantallas, y Sable y Fire, que están junto a la terminal del Jefe están en el mismo silencio que tengo yo.
April toca su teclado y las imágenes cambian y se superponen. Es la Victory' Star, tomada desde lejos, la primera imagen clara y la segunda llena de líneas discontinuas: no sé lo que significa, pero hay una cosa que muestra bien clara.
Un enjambre de naves. Cientos de ellas, creo, cubriendo la luz de esa nova como las moscas una fruta podrida.
Son cientos, Dios mío... cómo pudieron pasar tantas sin que nadie se diera cuenta?
Ante la luz violácea de las pantallas, puedo ver que todos estamos pálidos. Sólo Sable tiene una expresión ilegible, casi inexpresivo: April parece triste pero resuelta, Fire desafiante, y yo y Jessie... pues estamos boquiabiertos. Luego Jessie mira a April, miedo, no por él, sino por ella en su rostro, y aprieta los puños.
- Cómo se les pudo pasar algo de este tamaño?- sisea, mientras observamos las pantallas. Es siniestro.
Es Sable quien nos saca del shock y de la inmovilidad. Su rostro sigue inexpresivo: su voz es muy firme y serena cuando habla, tranquilizándonos. Aún con ese espanto en las pantallas tras suyo, cuando habla, le tengo fe.
- April, traspasa toda esa data y envíasela a Leon en el Comando: Fire, ubica a Madarian y a los suyos y haz que vengan acá a reunirse con nosotros: Colt, Jessie, vayan a descansar, les toca turno esta noche.- su voz nos devuelve la tranquilidad: a pesar de todo, cuando Sable tiene un plan, siempre salimos bien parados. Puedo ver que Fire y April se relajan visiblemente, pero Jessie, que no lo conoce bien aún, está aterrorizado, aunque intenta ocultarlo. Porqué? El ya perdió una guerra y salió de rositas, el maldito gato siempre cayendo de pie... qué le pasa ahora?
Sable da media vuelta y parte a la cocina. Noto que Fire lo desobedece y parte detrás: y Jessie a mi lado me mira fijamente, desafiándome a ser el primero en dejar al otro solo con April.
- Voy a traspasar la data...- April nos mira, se da cuenta que Fire no está y no comenta, aunque de pronto sus ojos se ponen tristes.- Llamando al Comando de Caballería, este es Ramrod Equalizer Unit en misión especial, nos escuchan? -
Estamos muy lejos: le cuesta tres intentos, pero entonces tengo que reconocer que me alegro de escuchar la voz del bastardo de Leon Svenson.
- Ramrod Equalizer Unit, aquí el Comando de Caballería, Leon Svenson al habla.- su voz se relaja.- April, qué gusto de escucharlos al fin, nos han tenido muy preocupados-
- Te estoy mandando la data que esperábamos de la Victory Star. No es agradable. -
- Te alegrará saber que Roy despertó y está mucho mejor: se muere por irse tras Madarian y ustedes-
- Roy?- no lo puedo creer, por la voz April se alegra sinceramente.- Dale mis saludos! Me alegro mucho, Leon-
- Dice que quiere hablar contigo, va a enviarte un texto... como están allá-
- Estamos bien, Leon.- dice April serenamente.- Me comunicaré tan pronto emprendamos alguna acción. Cuídate, Leon-
- Cuídense ustedes. Comando de Caballería, Capitán Leon Svenson, Fuera.
- Ramrod Equalizer Unit, Capitán April Eagle, fuera.- dice ella. Luego empieza a teclear los códigos de Madarian y su Ramrod Court: es obvio que Fire no va a venir pronto.
Jessie da la espalda y se va a la cocina, seguramente a preparar algo de comer. Yo dudo un momento, pero entonces veo que April suspira, muy levemente, e inclina el cuello, en un gesto tan melancólico, tan deprimido, que me parte el corazón.
Quiero hablarle. Su bofetada... me he llevado peores, pero verla así me duele mucho más. April, si no me quieres sólo dímelo, dímelo y yo cuidaré de tí, como tu amigo, tu Colt... no quieres contarle a tu Colt qué te pasa? Tú sabes que jamás te juzgaría o te rechazaría... soy tu Colt, te acuerdas? Antes te gustaba acurrucarte en mis brazos, o contarme con un suspiro cualquier cosa que pensaras, o reírte de cualquier tontería conmigo... siempre estuvimos cerca: siempre supe que era tu favorito. Estoy aquí, a menos de tres metros, y es como si estuviéramos tan lejos, y todo porque te dije lo que siento?
Siempre hemos estado tan cerca... siempre lo has sabido, siempre has sabido que te quiero, tantos años antes de Robin. Porqué te preocupan más sus sentimientos que los míos? Ya no me quieres, April? Porqué le eres leal a ella, y no a mí?
Te quiero.
Me froto los ojos, y salgo de la cabina. Qué hemos hecho? Qué nos pasa?
FIREBALL
Me duelen los hombros por el peso del turbo: hace mucho tiempo que no me ponía uno. Es un propulsor pequeño, muy semejante a una mochila, que te da potencia en el espacio: pero te parte los hombros cuando no tienes costumbre, porque la propulsión te empuja justo allí. Estoy sobándome los antebrazos y el cuello cuando entro a los lockers en búsqueda de un poco de crema, y veo a Sable allí, guardando su casco y quitándose los guantes para quedarse con armadura puesta. Durante el Terror Cobalto las usábamos todo el día y dormíamos con ellas: luego, andar sólo con ropa te hacía sentir desnudo. Pero ahora que perdimos la costumbre, mis codos y rodillas ya están protestando.
- Te vas a quedar con la armadura? Te vas a cansar.- le comento, viendo como se lava la cara con gestos maquinales, la seca y se echa el pelo atrás. Necesita un corte: en la guerra lo usaba a lo militar casi, pero ahora se ha dejado crecer un poco a la James Bond. La idea me hace sonreír: si él era James Bond, eso convertía a April en Q, no?
Pero April no sabe qué tan suave es ese cabello para hundir los dedos en la pasión: yo sí.
Sable no me contesta: cuando retira la toalla de su cara puedo ver que su rostro sigue frío, inexpresivo. No soporto verlo así: está en medio de mapas y cálculos, aún aquí conmigo, tan lejos. Avanzo hacia él, y le pongo una mano en el hombro, colocándome frente a él, para forzarlo a mi mirarme.
Levanta la vista a mí. Sus ojos son helados, helados como el mismo espacio: nunca le había visto esa expresión, no mirándome a mí. Tiene el cuello y los hombros tensos, pero hay una perfecta precisión cuando aprieta los dientes, me aparta, cuelga la toalla cuidadosamente y asegura la puerta de su locker.
- Sable...- le digo, sintiendo el estómago contraerse.- Qué te pasa? Estás enojado conmigo-
- Te escuché hablando con April.- me dice suavemente. Su voz nunca es más seca y acentuada que cuando está furioso: por sus pasos más lentos y sus gestos exactos, está rabioso.
- Qué escuchaste?- le pregunto, sintiendo un vacío. No , por favor no.
- Escuché que ella dijo...- aunque no me mira, hay una súplica en sus ojos.-... dijo que habías estado con ella durante la guerra para evitar que ella y yo...- se queda sin palabras, y me clava los ojos. Pero no puedo mentirle. No otra vez.- Eso fue lo que le dijiste, eso fue lo que la lastimó-
- Sí.- Nada me ha costado tanto como mirarlo a los ojos y decírselo. Sable baja la mirada, parpadea, se aparta de mí como si quisiera no verme nunca más. No lo soporto: me cuelgo de su hombro que parece de piedra y balbuceo, aferrándole el brazo, tratando de que se de vuelta y me mire, me mire al menos:
- Sable, lo siento, sé lo mal que suena... pero no pienses que yo no la quería, ella me entendió, ya no está enojada conmigo... era sólo... solo que si tú y ella... nosotros nos habríamso quedado solos, y yo te quería ya entonces, te he querido siempre, para mí, pero no podía competir con ella, así que... así que aseguré que...-
- CÁLLATE!- la voz de Sable me hace dar un salto atrás, pero no tan rápido como él. Sable se gira, y desenvaina, y un momento después estoy despatarrado contra los lavatorios, mi nuca contra el espejo y Sable, su espada desenvainada contra mi cuello, me mira con el rostro desencajado de ira, blanco e iracundo, sus ojos ardiendo.
- yo... yo...- balbuceo.- Lo s-siento... yo te quiero...- alcanzo a susurrar: mis lágrimas caen calientes sobre el filo, pero a pesar de mis súplicas, su rostro aún está cargado de una ira mucho peor que el odio.
La hice llorar a ella, a la persona que quiero tanto, y logré que él me odiara, y puedo imaginarme el shock y la incredulidad y luego la rabia en los ojos de Colt si se entera, él que también podría haberla tenido y yo se la quité.
Qué hice? Y porqué lo dije? Quería herirla, o qué?
Cómo pude ser tan egoísta, tan perverso? Las únicas personas a las que de veras he amado y que me han amado, las únicas que son todo para mí. Los que me cuidan, los que me escuchan, los que han calmado mis pesadillas y mis miedos, los que me han tomado de la mano, y me han dado valor, corazón, y fe.
Con un gesto rápido, me inclino hacia la espada. Sólo los reflejos de Sable la quitan a tiempo, pero sentí su toque helado en mi cuello, en donde ahora hay una línea de sangre, gotas sobre las baldosas negras del piso.
- No, loco!- grita Sable, y un momento después, aún en su ira, me tiene contra el espejo otra vez, revisando mi herida, que sólo es superficial. Luego sus ojos encuentran los míos, y no sé que hay en ellos, pero daría mi vida por no verlo.
- Me odias ahora?- le pregunto, temblando. Él me mira, y luego su rostro se suaviza, se suaviza con una terrible ternura que lo envejece, que le roba el brillo a esos ojos que amo tanto, y no puedo hacer nada.
- No puedo odiarte.- me susurra.- Pero nunca te querré igual, Fireball-
- Sable-
Sable envaina, se aleja de mí, y luego se apoya en la mesa, sus hombros temblando con una espantosa risa, antes de cubrirse los ojos con una mano y susurrarme:
- Vete, Fireball. Déjame... déjame en paz.-
APRIL
No hay nadie en la cocina, pero Jessie me dejó un plato cubierto con - no lo puedo creer- budín de carne y tortilla de papas Me lo como sola: no sé dónde están los demás, pero así como están las cosas, prefiero volver a pilotar sola tan pronto lave esto. Estamos en una órbita controlada, así que el piloto automático por un rato no nos va a matar.
Seguro que Colt y Jessie están durmiendo: espero que Fire haya animado un poco a Sable, que parecía muy tenso.
No.
Hay alguien que no está durmiendo.
- Creo que me merezco un premio- dice Jessie, sonrisa de oreja a oreja, las manos en el marco de la puerta y balanceándose.
- Ah, sí?- yo sigo lavando mi plato, mientras lo siento pasearse como un gato regalón por la cocina, que se me hace demasiado pequeña de pronto. Claro que no es un campo de fútbol, pero seguro que un campo de fútbol se me haría poco encerrada con él.
- Sí. Arriesgué el trasero, y el resto de mí, que tampoco está mal, también lo arriesgué, así que me merezco un premio.- su desverguenza casi me hace reír. Será descarado.
- Te compraré una paleta de helado cuando regresemos-
- No me gusta el helado. A no ser que te pongas helado en el ombligo y que se derrita-
- Olvídalo-
- Entonces no quiero helado. Pero seguro que se te ocurre un premio que darme, venga-
- Te robaste mi cojñin violeta quizá para qué perversiones: no es suficiente-
- No. ya se le fue tu olor-
- Qué tienes en mente, entonces?- ya me estoy riendo. Jessie, que empieza a secar los platos distraídamente, me echa una mirada perversa mientras frota una copa.
- nada muy malo... nada que haga doler..- me hace un mohín burlón.- Pero algo digno de tí y de mí-
Esa es una cita.- No me compares con la perra de Milady, Jessie. Y definitivamente tú no eres D'Artganan-
- Lo leíste, uh?- Jessie saca lo que queda de budin del refrigerador y empieza a comérselo directo de la fuente.- Y quién más podría ser? Tú ya tienes al amargado, al puto y al afeminado-
- Te informo que D'Artagnan soy yo.- me burlo, cerrando el agua.- Tú vendrías a ser Rochefort-
- Y un cuerno que eres D'Artagnan. D'Artagnan era un jovencito caliente, como yo-
- Ya sé que ya no soy tan joven.- lo miro por sobre el hombro.- Pero tal vez no me he encontrado una Constanza Bonacieux-
- Me pongo vestido, en serio-
Me echo a reír.- En serio? Y velo y corsé? Eso habría que verlo-
- Estoy seguro que estábamos hablando de algo más interesante.- se burla devolviendo la fuente al refrigerador y lavando la cuchara.
- Jessie, me sueltas una indecencia y te echo nave abajo-
- No quiero nada indecente de premio. Aunque algo me dice que mis estándares de indecencia son un poco más amplios que los tuyos-
- Esa es la forma elegante de llamarme perra frígida, no-
- ... más o menos...- Jessie cuelga el paño de cocina con un gesto decidido.- Quiero que bailes conmigo la próxima vez que salgamos, es todo. Nunca he bailado contigo-
Casi me conmuevo cuando me mira a los ojos, con un suspiro. Luego muevo la cabeza.- Guárdate esas lágrimas de cocodrilo, Blue-
- Eso es un sí-
- Tú quieres que Colt te dispare, no-
- Mientras no me dispare en los pies puedo bailar-
-... serás... está bien, Jessie. Pero no será limbo-
Jessie me mira fijamente antes de salir.- Puede que bailes ese swing asexual con Sable, rancherita con Colt y tecno con Fire... pero te informo que conmigo siempre será tango-
Lo quedo mirando irse. Ya sé a quién se parece esa sonrisa. Hablando de literatura... es el gato de Cheshire.
JESSIE
Si estamos hablando de literatura, mi querida April sería Turandot, sin duda alguna, pero no importa... al alba venceré.
Aunque preferiría que se leyera Cumbres Borrascosas, aprendiera la lección, dejara a Linton y se quedara con Heathcliff a la primera.
Me quedo dormido con una visión muy entretenida de ( estoy durmiendo entre las calderas de la sala de máquinas ahora que el choque voló mi cuarto-clóset a la estratósfera: con una cama de campaña y el cojín de April, duermo como un bendito) ella con un vestido con corsé y yo con unas botas de montar declamando a las Brontë, tengo que recitárselo cuando la vea.
Me da la impresión que apenas he dormido unos minutos cuando siento una presencia, abro los ojos y casi me caigo de la cama: mi primer reacción es aferrar mi arma y enderezarme, porque bajo la luz rojiza de la sala de máquinas, Sable se ve aterrador. Aún lleva la armadura, y sin embargo no su actitud no es amenazadora en absoluto: está simplemente de pie allí junto a mi cama, pero hay algo en sus ojos.
- Levántate.- dice secamente.- En la cocina en diez minutos-
Miro el reloj: dormí cinco horas.
- Qué pasa?- le pregunto cuando lo veo dar media vuelta para irse sin una palabra más.- Reunión? Vamos a jugar a las prendas, o nos vas a dar un rapapolvo a todos, o-
Silencio. Sólo me mira como quien miraría a una ameba.
- Antes de que hagas tu salida heroica, marca registrada, una palabra...- le digo, levantándome y recogiendo mis botas.- Yo no tenía idea que Marlene era un viejo asunto tuyo. Ella se ofreció para ser mi secretaria, pero definitivamente no sabía quién era, ni le puse una mano encima.- acabo, respirando hondo. Sable me mira a la cara, sin parpadear, y luego sonríe, suavemente.
- Pensaste que le había creído? Marlene no es tu tipo- me dice, como si le divirtiera mi declaración.
- Te perdiste la parte importante según la cual no la llevé para atormentarte, y soy inocente de ésa-
- Ya lo sabía, Jessie. Si no, te hubiera matado-
Lo sigo, poniéndome las botas a trompicones.- Pues gracias.- le suelto.- Y no piensas volver con ella o realmente cruzaste la calle para siempre... ya sabes, paz y amor entre las razas en la Nueva Frontera, y tú tienes que dar el ejemplo-
Sable me estampa contra la pared tan rápido que no alcanzo ni a sujetarle el brazo: su mano engloba entera mi garganta: nunca me había dado cuenta que tenía manos grandes. Su rostro es frío y furioso cuando se acerca a mí, pero un momnto después, me suelta.
- Tema sensitivo, no?- le sonrío, frotándome el cuello.- Serás bruto-
- No puedes cerrar la boca, Jessie-
- ... no-
Sable suspira. Está... muy triste.
- Déjame adivinar... o Fire y tú rompieron por su numerito con April, lo que es malo para mí, o April te dio calabazas, lo que es bueno para mí-
Sable me mira y no sonríe, pero sus ojos se aclaran un poquito.- Malo para tí-
Suelto la risa, siguiéndolo.
Pues debe de haber una pelea de aquellas, porque Fireball tiene una cara que habría adorado Edward Munch, Colt no se ha afeitado - siendo ya de por sí es feo- y April está muy seria, y sentada un poco aparte. Yo caliento agua y preparo té y café para todos, pero Colt me lo quita de las manos y prepara él té para Sable, café para April, leche para él y una taza de chocolate en la que la cuchara se para sola para Fireball. Yo me hago un café aparte y me siento junto a ellos, pero Sable se queda de pie, un poco tenso, dominando la mesa. Inspira hondo, y entonces, me mesmeriza.
Este desgraciado tomó algún curso en la academia que yo no: porque cuando se yergue en con la luz en el pelo, los ojos fijos en nosotros, súbitamente sus palabras son todo lo que importan, y lo que él diga.
Basta. Basta basta basta. No soy un pergueño necesitado de un héroe: ya tengo bastante con que April adore el suelo que este bastardo pise. Reconozco que lo hace bien, si quieren, pero yo no voy a caer en la adoración al héroe o el complejo de Jesucristo que le han alimentado todo este tiempo. Pobre tipo, de todas formas: yo nunca quise gloria, o cargar una cruz, o que todas la smiradas siempre se vuelvan a mí: estoy mucho más cómodo en las sombras, donde siempre he estado. Y sin embargo, por April, bien podría valer la pena.
Nunca había entendido porqué mis compañeros se molestaban en comprar flores, chocolates, intentar tener buenas notas o un buen grado, o simplemente entrar a la Academia, como una meta para impresionar a una chica. Si la chica no se impresionaba con lo que había, pra mí era una ridiculez intentar nada más. Supongo que tanto burlarme de ellos me pasó la cuenta al final: quemé medio nueva Frontera para impresionar a una chica. Al menos nadie puede decir que no la impresioné, no?
Pero él la impresionó mucho más a la chica de lo que yo lo hice, supongo: al menos de forma más acorde a sus valores. Qué puedo decir? Es mucha competencia: supongo que en vez de ser el héroe sidekick preferí ser el villano principal.
Al menos... al menos si lo elige a él, sabré que sólo el máximo héroe de la galaxia y una leyenda con patas podía quitármela.
PERO QUE ESTOY DICIENDO? No me he rendido! No me rendiré! Antes de que lo elija a él, lo mato, y a ver cómo babean a un héroe legendario, guapo y MUERTO!
- Hablé con Leon, envié la data, y hablé con Madarian: estaban dando una vuelta de reconocimiento por la zona cercana a la Victory Star y confirmaron la lectura con instrumentos.- dice April fríamente.
- Vienen en camino-
- Tenemos contacto en cuatro horas. Pero uno de sus pilotos recibió impacto secundario e irá a Westmine-
- Qué vamos a hacer nosotros, Sable?- dice Colt, girando el mug pensativamente en sus manos.- No quiero sonar cobarde, pero eran... eran muchas para nosotros solos. Si el Comando no nos ayuda, no sé-
- El Comando no va a ayudar. No tienen naves suficientes para ayudar, así que se pueden ir olvidando del asunto-
- Y tu gente?- Sable me mira fijamente. Juego con mi taza todo lo posible antes de empezar a exasperarlo.
- Tenermos unas... pocas naves guardadas, más que nada de transporte... y unos cinco cazas de combate. Y una... nodriza pequeña.-
- Yo sabía que era unos truchos... miren los desgraciados... desarme las pelotas-
- Colt.- Sable se sienta al fin, pero no toca su té.- Jessie, puedes convencerlos de que nos ayuden-
- Sí.- digo yo tranquilamente: después de que les conseguí un lugar para vivir, cuando yo digo salten, los seres de vapor lo hacen con patines.
- Un puñado de naves...- Fireball mira a Sable, los ojos rojos.- Nos van a masacrar-
- Siempre ha sido una posibilidad.- dice Sable, mirándonos de frente. - Mantén el curso a Westmine, April. Una vez allí, hablaré con WhiteHawk-
- Porqué-
- Para tener pilotos nuevos-
- Para Ramrod Court? No hay más naves-
- No. Para Ramrod-
La forma en que los otros tres saltan de sus sillas, listos para arrojarse sobre Sable, casi me bota a mí del banco: la leche de Colt se derrama sobre la mesa, formando un mancha redonda en el centro del plástico negro y reluciente. Pero él levanta una mano y sigue hablando.
- Ustedes ya han dado más que suficiente, me han dado a mí y a la nueva Frontera más que suficiente. Ramrod está perfectamente operativo, a pesar del choque, y eso tengo que agradecérselo a ustedes: pero no los voy hacer ir a una misión que según todas las probabilidades es suicida, no ahora. Ya lo hicimos una vez, y salimos vivos: no voy a tentar a la muerte una vez más-
- Pero tú vas.- dice Fireball: es casi un gemido.
- Sí.- dice él, muy serio.- No les pediré que vayan, ni los obligaré. Colt, tú tienes hijos: Fire, tú habías empezado una carrera civil: April, tú ni has podido disfrutar de tu nueva libertad. Jessie, tú no tienes porqué ir: me doy por satisfecho con que le pidas a tu gente que prepare sus naves-
- Pero tú vas a ir.- repite April, mirándolo a los ojos. Él asiente otra vez.
- Vas a ir a que te maten! Sable, eso es suicidio, no puedes tirarte sólo allá, menos con gente que no sepa...- la voz de Colt se ahoga, y luego agita las manos.- nadie más que nosotros puede manejar Ramrod mejor, y aún creo que nosotros perderíamos... es... Sable vas a ir? vas a ir solo-
- Sí-
Colt se levanta, casi tirando la silla.- Estás loco. Y yo no sigo locos. Si quieres matarte, pues mátate solo: pero deberíamos... amarrarte y prohibirte ir-
- Te vas a matar por darle en el gusto al Comando, después de todo lo que nos han hecho?- dice Fireball; tiene los ojos llenos de lágrimas.
Sable esboza una pequeña sonrisa.- Trataré de no morir, saben-
- Estoy de acuerdo con Colt. Hay que atarte.- digo yo.- No que nunca haya pensado que estabas como un cencerro-
- Pensé que tú serías el primero en decirme que partiera, cuanto antes mejor.- me dice, cruzándose de brazos.- Es toda una sorpresa que te preocupes por mí-
- No quiero tener que mamarme tu funeral y la leyenda... prefiero que revientes en tu cama, preferentemente con algo con pústulas y granos que te deje tan feo que pongan tu ataúd cerrado-
- Gracias, Jessie, por el sentimiento-
April no dice nada. Sólo está allí sentada, muy seria, mirándose las manos.
- Nos vas a dar a elegir o simplemente nos vas a prohibir el acceso?- dice al fin, mirándolo a los ojos.
- No les voy a prohibir el acceso.- Sable la mira a la cara, y hay un largo silencio.- Pero no permitiré que vayas-
April se levanta, da media vuelta y sale, y Sable se echa atrás en la silla, como si ese breve intercambio lo hubiera agotado por completo. Fireball lo mira fijamente, y se le cae una lágrima por la mejilla. Colt avanza hacia él, como si fuera a golpearlo, a amenazarlo, y Sable levanta una mano.
- Meeting adjouirned. You are dismissed.-
Colt se para en seco, y se gira hacia mí con expresión feroz.
- Estarás feliz!- me grita antes de salir, dando un portazo.
Yo miro a Sable, que sale con paso tranquilo, aunque no me mira a los ojos. Luego me vuelvo a Fireball, que sentado allí, parece un pobre niño herido.
- Pues, no, la verdad.- suspiro.- La hiciste de oro, sabes-
Fireball hunde el rostro entre sus manos y llora, hasta acabar recostado en mi hombro. Inhalo su pelo, que huele a castañas frescas, y mientras tanto pienso.
Estoy feliz? Es esto lo que quería? Ver a Sable ganarse su odio, y al fin verlo morir, de una maldita vez, a él que parecía inmortal? Verlos separarse así, reconocer que son sólo humanos, verlos... perder?
Porqué no estoy riendo? Porqué quiero llorar?
SABLE
Ramrod está en silencio, y soy yo quien hace la guardia de medianoche, solo en mi terminal, mientras nos aproximamos a Westmine y espero el contacto de Madarian.
El espacio es inmenso y negro afuera de los portales de plexiglás, y la lejana luna de Westmine lo tinta levemente de azul, blanca y redonda, sombreada apenas por el gran planeta. Las estrellas parpadean, miles, en este punto solitario de la galaxia, en donde allá más lejos relucen las lunas de Capricorn, y aún más allá, la Victory Star.
Estoy solo ante el espacio y mis propios juicios, y me siento tan pequeño e incapaz.
Fireball se fue a acostar hace rato: no me miró, sólo pasó a mi lado, y hubiera llorado por la forma en que le temblaban las manos al mirarme, pero no soy capaz de decirle nada.
Aún no puedo creerlo. No estoy... no es exactamente rabia lo que siento. Es... decepción. Lo que pasó, ya pasó, pero pensar que él pudo haber hecho algo semejante, y encima decírselo a April para herirla... me siento culpable. Lo hizo por mí, pero.
Ya es suficiente. No he hecho nada más que lastimarlos, nada más que arruinar sus vidas: Fire y Colt jamás debieron haber estado aquí... y April no hibiera estado aquí si no fuera por Eagle, sino que a salvo en un hangar, feliz con sus trastos, seguramente junto a alguien... alguien como Jessie, que ame lo que ella ama tanto. Yo soy el único que estaba donde le correspondía, y debería haber estado solo.
Nunca debía haberlos aceptado conmigo, nunca haberlos puesto en peligro. Ellos eran los verdaderos héroes, todo el tiempo animosos, todo el tiempo valientes, siempre lanzándose sin dudar adelante, adelante... yo dudaba, siempre. Me dieron valor, y fe, y amor, tanto amor, pero no permitiré que mueran cuando yo ya no tengo fe ni valor, y sólo es el deber el que impulsa a hacer esto.
Jessie tenía razón. Le tengo envidia. Me gustaría ser como él, que no está atado a nada más que a los ojos de April, que no tiene ningún otro amo que sus propios deseos, lujuria u odio, pasión o ternura, nada que lo esclavice o lo obligue a empuñar las manos hasta clavarse las uñas en la carne y aguantar. Me gustaría, como él lo hace, simplemente dar media vuelta, encogerme de hombros, y buscar mi felicidad com ambas manos, enviando el mundo a paseo: pero no puedo.
No podría dormir por la noche. No es masoquismo, no es hambre de gloria y martirio, no es nada de eso lo que me hará ir a esa colmena. Es simplemente que es quien soy, y si no hago lo que tengo que hacer, no podré dormir en paz nunca más, jamás. Que si diera media vuelta, ya no sería yo, y no quiero mirar a los ojos de los chicos y ver en ellos la mitad del hombre que conocen.
Tengo que ir. La Nueva Frontera me necesita.
Pero no hay poder en este Universo que me haga estar dispuesto a sacrificarlos otra vez... no, y no! No los veré morir! Si Dios me permite asegurarme que estén a salvo, mi vida es un precio muy bajo para esa certeza.
- No puedes dormir-
No tengo que levantar la cabeza de donde la apoyo para saber quién es: el aroma a mandarina, a miel, a lirios frescos. Un silueta fina en la penumbra azul.
- Tampoco tú.- digo en voz baja. April se instala en el terminal de Fireball a mi lado, y veo que está vestida, y lleva además un grueso sweater de Colt encima que le cubre hasta las caderas. Se cruza de brazos, y se recuesta a mi lado, mirando las estrellas conmigo.
Los dos nos quedamos en silencio, un largo silencio. A pesar de todo, no es un silencio desagradable: sólo estar los dos juntos allí, como tantas otras veces, me hace sentir mejor. Escuchar su tenue respiración, poder ver su perfil con sólo la luz de las pantallas, la cabina oscura, calma mi corazón, mi alma. Estamos solos en silencio, pero es como si hubiera un ángel entre los dos.
- No es como si te estuviera echando de tu propia nave, sabes.- le susurro. April inclina la cabeza un poco hacia mí. No sé porqué los dos estamos susurrando.
- No-
- No. Te estoy sacando de un suicidio innecesario-
- Sable, ni siquiera tú tienes fe en esto, y vas a ir-
- La fe nunca ha sido un requisito indispensable-
April suspira, y toca las teclas de la terminal sin mirar, con un dedo. Un momento después Listz llena la cabina, luego Dvorak, y lo sigue YoYoMa.
Río suavemente.- la única mujer del universo que entiende mis gustos-
- Debería haberte traído té-
- No me vas a convencer con mimos, April-
- A ti no te hago mimos.- dice ella, moviendo la cabeza.- Nunca te han gustado mis mimos-
Apoyo la cabeza en el respaldo y la miro. Quisiera decirle que no soportaría que muera, que la amo, que si pudiera dar vuelta la espalda y huir como un cobarde para no morir, lo haría sólo por la promesa de una vida con ella: pero me callo. April me daría su vida si se la pidiera: si supiera lo que pienso, lo haría sin dudar, y por eso ni siquiera voy a insinuárselo.
- Cántame algo, Sable.- me pide de pronto, pensativa. La miro un segundo, allí quieta con la mejilla apoyada en la mano, tan distante y tan cercana a la vez, y se me ahoga la voz: pero luego me estiro para tomar su mano, y presionando mi pulgar contra la palma de sus manecitas mágicas y creadoras, le canto con toda la suavidad que puedo.
I would still find my way by the light that shines in your eyes the world I know can fade away But you stay
If they take away Every memory that I have I will still know the way That would led me back to your side The north star may die
But the love that I see In your eyes will burn there always By the love we have share before time.
And in shining lights we still remember...
- As we shed our eartly skin, and our real life begin...- ella parpadea, y se seca los ojos.- Crees que haya valido la pena-
No tiene que decirme de qué habla.
- Fuiste feliz-
- Sí-
- Entonces...- me tiembla la voz.- Si te hice feliz, todo valió la pena-
La guerra, el miedo, la aventura, nuestros años juntos... todo valió la pena, las lágrimas y las risas, si te hice feliz aunque fuera un momento.
April me mira, y sus ojos son tiernos y doloridos, tan claros y tan límpidos que me pierdo en ellos un largo rato, los dos mirándonos inmóviles, allí sentados el uno junto al otro sin tocarnos en las sombras. Me mira, como si no pudiera saciarse de hacerlo, y luego baja los párpados, y veo lágrimas relucientes en sus pestañas.
- No te dejaré morir-
- April-
- No te dejaré morir. No lo permitiré. No puedes morir. Si tienes que morir, iré contigo-
- No. Es una orden-
- Puedes tomar tus órdenes y-
- Es que no lo entiendes?- le susurro.- No me importa morir: he estado listo para ellos desde que teníamos dieciséis años. Pero no podría soportar saber que los llevo a la muerte conmigo. Si ustedes están a salvo, estaré en paz. Y si todo sale bien, pues... volveré-
April me suelta la mano, y veo el amado fuego en sus ojos claros.
- No me mientas, Sable: sabes que te puedo aguantar cualquier cosa menos eso. Puedes pegarme, insultarme o humillarme si quieres, pero que me mientas me saca de quicio. Sabes perfectamente que si vas a meterte como un loco a la fuerza contra ese ejército van a...- April se calla, y se incorpora, como si no pudiera aguantar la idea. La miro pasearse como un pájaro enjaulado, buscando una camino, una forma, alguna manera de salvarme, y su silenciosa rebeldía me conmueve más que ninguna otra cosa. Quiero decirle que deje de luchar, que se rinda, que deje de estrujarse las neuronas para hacer lo imposible, como lo hemos hecho antes, pero cuando veo su caminar, cuando la veo allí, moviéndose olvidada de todos excepto de mí, la ternura me inunda y me cierra la garganta.
Quisiera agradecerle tantos años de amor, y de preocupación, y no puedo moverme.
- No hay una manera-
- Tiene que haberla-
- April, no tienes que partirte la cabeza para que yo salga victorioso otra vez con algún plan imposible. Ya lo has hecho suficientes veces: esta vez, simplemente no podemos ganar. No hay una forma. Déjame-
- Tiene que haber-
- No la hay-
- TIENE que haberla! Tengo que poder verla!- grita volviéndose a mí.- INVENTARÉ una, si es necesario-
No soporto más su angustia. Me levanto y le sujeto los brazos, y cuando veo sus ojos húmedos, su lucha, no puedo controlarme: la abrazo contra mí, inhalo su aroma, le beso la frente hasta que deja de moverse y me echa los brazos al cuello, cansados, derrotados. Si era invencible, era porque tú nunca te dejaste vencer, sabes?
- No quiero seguir viva si te mueres.- me dice, con voz muy tenue, muy simple, cargada de lágrimas.- Quiero irme contigo. Estuvimos juntos desde antes que nadie, y sería justo que nos fuéramos antes-
- Siempre nos íbamos antes de las fiestas. Muy fitting.- le sonrío, intentando calmarla. – Recuerdas? Siempre pensaban que nos íbamos temprano para tener sexo, pero nos gustaba el café y las galletas, los dos solos... te acuerdas, April?-
Ella inspira, suave, lentamente, y yo espiro: nuestras respiraciones se acoplan como siempre mientras apoya el rostro en mi cuello, oprimiéndome contra ella. Puedo sentir cómo me toca, como si temiera que me mataran ahora misma, que me arrebataran de sus brazos, y suspiro, porque no hay nadie en la Nueva Frontera que menos quiera que llore por mí, y sé que es quien más va a llorar.
- Te dejaré... te dejaré todo, quiero que te quedes con-
April me suelta, y se echa atrás súbitamente hecha una furia.- NO TE ATREVAS! No voy a discutir tu testamento contigo, maldita sea-
- Si tú no te haces cargo de lo que es mío, quién-
- Lilah. Habla con Lilah. O con Marlene, si quieres.- me suelta cruelmente.- A mí déjame en paz-
- April-
Ella me da la espalda, apoyándose en la terminal de Colt. Avanzo y la abrazo, aunque ella se queda quieta y no me responde.
- Por favor, April-
Ella mueve la cabeza: supongo que teme que si dice algo más, va a llorar, y April odia llorar delante mío. Es una herida en mi corazón: siempre ha preferido a Colt cuando está triste.
- Déjame irme, April. Tengo que hacerlo-
- No-
- Fire y Colt lo han entendido. Tienes que entenderme tú también. Tú eres la que siempre me entiende-
- Fire y Colt no han entendido un cuerno, sólo están confundidos y aterrados. Y no me pidas que entienda que quieres irte sin nosotros. Hemos dejado todo por tí tantas veces: cómo puedes abandonarnos ahora-
- No los abandono.- susurro en su pelo.- Sólo los dejo volar-
- Una vez me dijiste que siempre estaríamos juntos.- Por Dios, ella aún recuerda eso?- Me dijiste que nunca nos separaríamos.- me susurra, y se vuelve. Su rostro está tan cerca del mío que siento su aliento, siento su calor, y cuando hundo las manos en su cabello y apoyo mi frente contra la de ella, ese viejo tizón en mi pecho, esa hambre vieja y contenida se hace llamarada y desespero, un ansia incontrolable, que no puedo dominar y se apodera de mí, insoportable, como si toda mi voluntad al fin me fallara. La quiero para mí, la quiero ahora, y no soporto más.
Nuestros rostros se tocan, temblorosos en las sombras, y siento su aliento acelerarse. Le beso la sien, el pelo, y la siento aferrando mi armadura, el basto sweater de Colt que la envuelve llenándome las manos cuando intento tocarla.
Colt... que la ama tanto, que va a dejar a Robin para estar con ella... cómo puedo quitársela, después de todo?
Pero no voy a quitársela. Es sólo un momento, y me iré... sólo necesito un beso, una caricia... un minuto... un segundo, y tendré valor de nuevo.
- April... es el único camino viable que nos queda. Es un ajedrez con sólo dos piezas... tengo que ir, y hacer todo el daño que pueda para darles tiempo de rearmarse. Sólo puedo darles tiempo-
- Ajedrez...- susurra April. Algo en su tono me hace mirarla. No me está mirando: tiene los ojos dilatados, y sus manos que me aferraban me sueltan.
- April?- la miro a los ojos. No es primera vez que siento que hay una comunicación telepática entre nosotros. Ajedrez. Blanco y negro. Dos lados. Presencia... y ausencia. Materia y antimateria.
Antimateria?
Levanta la vista, y de pronto sé exactamente lo que quiere decir, aún antes de que hable.
- Blanco y negro... la antimateria... Sable... desde adentro... implosión...- está balbuceando. Me quedo sin aire. Ella me mira, maravillada, también sin habla, y un momento después corro a despertar a Fire, Colt y a Jessie mientras ella revisa datos frenéticamente y traza cálculos de física cuántica en una hojas.
COLT
- COLT! FIRE! ARRIBA, YA-
La voz de Sable me hace saltar de la cama antes de que siquiera abra los ojos: hay una vibración en ella que no había anoche, que no había ayer. Fire y yo saltamos sobre nuestras botas como perros bien entrenados, sin discutir, y estamos vestidos y en la cocina en minuto y medio, mientras oigo a Jessie alegando por que lo saquen de la cama a las tres de la mañana. Pero no es hasta que entro a la cocina con Fire, y veo a April con el el pelo levantado en un moño chino sujeto por un lápiz de cualquier manera y escribiendo sus símbolos extraños como si su vida dependiera de ello, hasta que no me echa una ojeada y veo sus ojos brillantes, febriles, que no me doy cuenta lo que había en la voz de Sable. Es esperanza, energía: algo que ha faltado en esta nave desde que Jessie pudo un pie en ella.
- ... las tres de la mañana... desgraciados...- Jessie bosteza y se estira los hombros.- Qué les pasa... vamos a seguir con la llantera de éste-
- Siéntate y abre la boca sólo para contestar preguntas.- le suelta Sable. Jessie va a protestar, pero cuando April lo agarra de la mano, lo sienta al lado de ella y empieza a desplegar sus papeles, se le arregla la cara.
- Revisa estos cálculos, uno por uno.- le ordena, mientras sigue emborronando hojitas. Sable que está inclinado junto a ella, se endereza, pone el agua a hervir y nos mira a los dos, con esa expresión... cómo describirla?
Es como un latigazo de electricidad: cuando Sable esboza esa diminuta sonrisa, más con los ojos que con la cara, y frunce las cejas, y endereza la espalda como si estuviera en una parada, sé que tiene un plan, y sé que acabaremos corriendo como locos, pero que estaremos a salvo.
Y que dirán que el Jinete Sable y los Comisarios Estrellas lo han hecho otra vez! Si, me encanta esa frase, sobre todo el "otra vez.
- Tenemos un plan.- dice Sable, mientras April sigue escribiendo frenéticamente.- Pero... no podemos hacerlo sin ustedes-
Cuando Sable acaba de explicar su plan, Fire y yo estamos boquiabiertos. No es primera vez que él y yo intercambiamos esa mirada de estos-dos-están-completamente-locos, pero cuando acaba de explicarlo, Jessie de pronto se levanta blandiendo una de las hojas de April, y agita los brazos furioso.
- Están completamente locos! No va a funcionar-
April lo mira, y creo que casi le hincha el cuello como una cobra.
- Encontraste algún fallo en mis cálculos-
- No, pero-
- Entonces cállate. Hasta que no encuentres uno, no hables-
- Tienes un margen de error menor al 0,2! Ningún piloto es tan exacto-
- Fire lo es. Y tu también-
- No siempre-
- Bastan una horas, Jessie, deja de llorar.- le dice Fire. Mi niño recupera su sonrisa cuando escucha el halago de April: pero no es halago, es la pura verdad. No hay otro piloto como él en toda la Nueva Frontera: sólo Jessie puede comparársele.
- Tal vez lo éramos hace cinco años.- dice Jessie secamente.- Pero ahora... - agrega levantando las hojas y colocándolas una al lado de la otra.- Y si el disparo falla están fritos: tendrán una sola oportunidad-
- Basta con una. Es Colt.- dice ella por toda explicación, y soy yo el que se llena de orgullo.
Jessie nos mira, pero nosotros ya estamos asintiendo.
- Entonces no nos vas a echar?- dice Fire, sus manos sobres las hojas, sin mirarlo.
- Si no quieren ir, lo entenderé perfectamente.- dice Sable con suavidad, cruzándose de brazos, mirando al suelo. Pero cuando levanta la vista hay tanto orgullo, tanta fe en sus ojos, que creo que sabe lo que le vamos a contestar aún mientras habla tonterías.- Pero será... mucho más difícil sin ustedes-
- Intenta sacarnos, y esto será el Bounty.- le suelta April sin levantar la vista de sus hojas.
- No tengo nada que hacer estos días.- le contesto yo.
- No puedes hacerlo sin mí.- dice Fire muy bajo.
- No permitiré que hagan algo semejante.- dice Jessie, levantándose exasperado.- Mátense ustedes si quieren, pero yo me llevo a April-
- No puedo hacerlo sin ella.- dice Sable, seriamente.
- Ese no es mi problema. No permitiré que la mates por tu orgullo imbécil y-
- Estoy aquí, saben.- dice April graciosamente, sin dejar de emborronar sus hojas.- Dejen de hablar de mí como si tuviera cinco años, por favor.- agrega, y por un momento veo una sonrisa pícara en su cara.- Si siguen emitiendo tanta testosterona, les va a dar cáncer a los cuatro-
- No te dejaré ir sola.- gruñe Jessie. April levanta la cara y lo mira, y le relucen los ojos.
- No pienso ir sola. Tú eres el experto en antimateria y materia de vapor: tienes que venir con nosotros-
- Así como aprecio que me invites a la misión suicida, y siendo que contigo iría al mismo infierno, hay otras opciones mejores: así que mientras los héroes revientan, te llevo conmigo a un lugar agradable en donde podamos practicar el sexo en paz-
- Jessie, tienes que trabajar con nosotros-
- Haría cualquier cosa por tí, excepto ayudar a que te suicides: pensé que te había quedado claro. Y si piensas que lo voy a hacer por la Nueva Frontera o por este imbécil, ya te vas despidiendo de la idea. No soy un héroe, y no voy a empezar con eso a esta edad.-
- Jessie-
- April, no voy a ayudarte: he hecho de todo por tí, pero no soy tu mascota-
- No.- dice April, y de pronto sonríe.- Pero como nunca me has traído más que rabietas, que hagas algo útil por mí sería un cambio bienvenido-
Jessie abre la boca, la cierra, y la mira como si no supiera si pegarle o comérsela, o las dos. Luego se cruza de brazos y se apoya en la pared.
- Y qué gano yo-
- Sabes, esa pregunta tuya es la que ha hecho de tu vida lo que es.-
- Si quieres que te ayude a algo semejante, dame algo a cambio que valga que ponga mi precioso cuerpo en riesgo, y que aguante que pongas el tuyo.- Jessie sonríe y luego inclina la cabeza como un pájaro curioso que observa a un gusano.- Qué me das, April-
- Jessie...- gruño yo, advirtiéndolo.
- El pago será por adelantado: si nos morimos, no cobro.- dice Jessie lógicamente. Fireball lo mira amenazante, Sable también le clava la vista, pero él ni se inmuta.
April deja el lápiz, se inclina hacia él, y le susurra al oído. Veo el rostro de Jessie cambiar, y luego parpadear, asombrado cuando la mira.
- En serio!?- tose. April asiente, muy seria, volviendo a sus papeles. Nosotros estamos desconcertados.
- Pero obviamente, después de la misión.- corola ella.
- Obviamente.- Jessie respira hondo, la mira, y empieza a sonreír, con una nueva sonrisa, los ojos muy claros.- No te echarás atrás luego-
- No: pero como tú dijiste, si nos matamos no cobras, así que haz bien tu trabajo-
- Cuenta con ello-
April se vuelve a nosotros. Supongo que sabe que nos morimos por saber qué le dijo, pero no sonreiría así si fuera algo terrible, verdad?
- Muy bien, señores.- dice Sable, levantándose, aunque mira a Jessie.- Misión Black Orchid, treinta y seis horas, comienza... ya.- añade, colocando su cronómetro. Todos ajustamos el nuestro.- Fire, April, proa a Westmine, a toda máquina. Jessie, haz tu trabajo y revisa los mapas-
-... ya sé, ya se´-
- Colt, ven conmigo. Tú y yo vamos hacer una salida. Nos reunimos en Westmine, en la Academia, en las treinta y tres Black Orchid. Assemble dismissed-
- Nunca he sabido de dónde sacas esos nombres...- le comento yo mientras nos vamos a los lockers, a cambiarnos ropa.
- Qué crees que le haya dicho?- Le pregunto luego, mientras él se asegura la armadura negra y yo me coloco mi vieja y querida armadura azul.
- nada irreparable, espero.- me dice él, frunciendo el ceño.
- Será sexo-
- Se me ocurren pocas otras cosas que satisfarían a Jessie, pero no me pareció ésa su expresión-
- Crees que se case con él?- digo yo tentativamente.
- No la dejaré prostituirse ni por la Nueva Frontera.- me dice Sable crudamente.- Pero creo que April es más inteligente...- agrega, y de pronto adquiere una expresión sombría.- Ella sabe que es la promesa de la zanahoria lo que mantiene a los burros andando-
- Ah?-
- Nada-
- Sable...- le digo suavemente. No hace mucho, aquí mismo, de pie, nos dijimos cosas crueles, y cuando lo veo poniéndose las botas, tomando su casco, su rostro determinado en que el tiempo ha trazado unas leves arruguitas en la comisura de sus ojos, recuerdo que este hombre se ha agostado y ha envejecido delante mío, y yo lo he seguido, siempre, y él nunca, nunca, nunca me ha fallado.
- Sí-
- Robin sabe... sabe todo. No quiero dejarlos... pero dice que me va a quitar los niños... que va a vivir en otro lado... no puedo dejarlos, Sable, pero... mis niños-
- Si tienes que irte-
- No! No! No me voy! No entiendes? No puedo... no puedo dejarlos e irme así! Sable, me moriría-
- Pero tus hijos-
- Robin... ella dijo que incluso cuando se enamoró de mí, siempre supo que pasaría esto. Que nos odiaba. Que sabía que lo que siento por ustedes era más fuerte, y que siempre sería más leal a tí, que siempre cuidaría más de Fire, y que siempre amaría más a April que a ella... dijo que sabía que sería un mal marido, un peor padre, y que lamentaba haber tenido hijos conmigo... que debería haberte elegido a ti, al héroe, no al... alivio humorístico del grupo. Que no era más que un vaquero sin educación que se había colgado de tu fama, y que aparte de tener buena puntería y ser un animal en la cama, no era nada...- mi voz empezó enojada a hacer esta confesión, pero acaba como una queja, una súplica. Lo miro, y veo sus ojos fríos, tal vez incómodos de que le cuente algo tan íntimo: Sable es demasiado caballero para que le diga esto, supongo. Hablaría con Fire, pero está tan deprimido...
- Ella es una idiota integral.- me dice Sable, inesperadamente, mirándome a los ojos.- Y tienes suerte de que los niños se parezcan a tí y no a ella, o podrían haber salido retrasados.- agrega cruelmente, dejando el casco de nuevo en el banco. Yo no puedo creer que Sable hable así de Robin: no sólo es él hablando mal de una mujer, él que es siempre tan comprensivo, y que siempre parecía apoyarla... además que Robin siempre bromeaba con él, y parecían llevarse bien.
- Sable-
- Robin se está portando como una bruja ahora porque está loca de celos, pero nunca me creí su numerito de pacifista convencida.- agrega Sable con la misma sequedad.- Bien que se queja ahora, pero bien que le gustaba colgarse de tu brazo en las ceremonias, ser la única mujer que se casó con uno de nosotros, y que le compraras el rancho con lo que ganaste trabajando duro...- se cruza de brazos.- Lo que le pasa es que sabe que no puede competir con April, pero no debería hacerse mala sangre, nadie puede. Te diría que le des en el gusto y vuelvas al rancho por tus hijos, todo con tal de no perder la custodia y salvar tu matrimonio, pero no puedo darte semejante consejo: no puedo aconsejar a un Star Sheriff que es mi colega, mi amigo y un hombre que se arrastre como un gusano por los antojos irrazonables de su mujer.- acaba firmemente.- Si quiere pelea, tendremos abogados, nosotros testificaremos, y tendrá pelea: veamos quién se queda con los niños, el héroe intergaláctico o la maestra de escuela que intentó chantajearlo-
- Sable-
- Qué? Creíste que no íbamos a apoyarte, Colt-
- No, yo...- se me humedecen los ojos.- Pensé que estarías de su lado-
- Nunca. El único lado del que voy a estar, Colt, es el tuyo.- me dice suavemente, poniéndome una mano en el hombro.- April tiene razón. Fue muy egoísta intentar echarlos de Ramrod, pero sólo quería protegerlos... lamento todas las tonterías que dije. Podrás perdonarme-
No digo nada, sólo lo abrazo estrechamente. Sable se relaja en mis brazos, y inspiro fuertemente, sintiendo que me pican los ojos. Estoy a punto de perder el control, las palabras de Robin latiendo en mi cabeza, pero lo aferro tan fuerte que creo que le hago daño, y su suspiro me estremece, sobre todo cuando su pecho palpita y lo siento respirar rápida, violentamente, su jadeo contra mi cuello. Hemos sido fuertes tanto tiempo, pero esta vez, ninguno de los dos es capaz de contenerse. Sable solloza, y luego lo sigo yo, y los dos nos apretamos desesperadamente el uno contra el otro, nuestras manos voraces, mientras lo aprieto en mis brazos y él me aprieta de regreso, mis palabras ahogadas, las suyas muy bajas, mientras nos confesamos con nuestros pechos jadeantes, doloridos.
- Me alegro... que vayan conmigo.- me susurra.- Perdona, es tan egoísta, pero... me hace tan feliz que vayan conmigo-
- Adonde tu vayas, vamos nosotros.Si hay que morir, moriremos juntos-
- ...no quería morir. No quería morir solo... no quiero morir, Colt.- su voz es casi la de un adolescente, y me inunda la ternura al pensar cómo su voluntad lo ha doblegado, la fuerza que tiene para soportar tanto con valor y que ahora susurra su miedo en mi hombro, sólo a mí. Aferro su cabeza, aunque es más alto, y la aprieto contra mí, y lo siento disolverse suavemente, un hombre simplemente, angustiado y asustado.- Sable-
- -
- Háblame... te toca... qué pasó con Fire-
-... él... hizo algo... un poco cruel. Me enojé, pero... ya no importa, Colt...- me susurra, su voz aún firme.- No quiero herir a Fire... lo quiero tanto, Colt, no lo lastimé a propósito, te lo juro... pero-
- Qué hizo-
- No puedo contarte-
- Sable, no me estarás dejando fuera de algo que los afecte a los tres, verdad-
Sable me mira: tiene los ojos secos, pero adoloridos, y luego respira antes de susurrar.- le dijo a April que sólo había estado con ella en la guerra para mantenernos separados... que lo había hecho fría, calculadoramente...- Sable suspira.- No supe qué pensar, pero, sentí rabia. No sé si las cosas podrían haber sido diferentes, pero-
- Pero la quieres a ella... igual que yo, verdad-
- Duele...- Sable susurra, y su cintura es tan frágil bajo mis manos.- Siempre la he querido para mí...-
- A pesar de todo, somos muy parecidos.- le susurro.- también yo. Pero ella no podía quererme a mí... creo que tú eres el único que puede arrebatársela a Jessie. No dejes que él se la quede, por favor! La lastimará-
- Colt...- su voz tiembla.- Crees que Fire pueda... aceptarlo-
- Yo puedo perdonarte cualquier cosa, y él... creo que él te ama aún más que yo.- le susurro.- Y ama también a April, no lo olvides. Si le dijo algo así debe de haber estado fuera de sus cables, él no es así. Debe de torturarlo más que a ella haberla lastimado, y tú sabes que el te quiere mucho, pero es más impulsivo que yo. Olvídalo... tú sabes que no lo dijo en serio, y tú sabes cuánto te quiere, cuánto la quiere a ella-
- Qué haría sin tí?- rié un poco, en mi hombro.- No quiero que nos dejes...- me susurra, su voz egoísta por primera vez.- Al cuerno con Robin, nosotros te necesitamos más-
Río, ahogadamente, y lo aferro fuerte. Somos dos hombres adultos, moqueando y confesándonos en el hombro del otro, y cuando al fin nos apartamos, sus ojos gris acero encuentran los míos azules, y sé que él encuentra la paz en el cielo que yo encuentro en los días nublados.
- No voy a dejarte caer, Sable.- le susurro, mi rostro en el suyo. Sable ríe suavemente: sabe que me refiero a una vez, hace años, en que se rompió una pierna al caer de Steed en una batalla y resbaló a una grieta en la parte volcánica de AtlanticPacific. Yo le aferré el brazo aunque estaba herido, y me negué a soltarlo, a pesar de que no podía alzarlo y resbalábamos cada vez más hacia ese abismo de lava.
Suéltame, me gritó, o moriremos los dos!
No, dije yo, no voy a dejarte caer.
Pues caeremos los dos! me gritó, pataleando.
Bien! Le grité yo, Pues caeremos los dos!
Caímos. Si no nos hubieran aferrado Fire y April con propulsores de vuelo en sus armaduras, justo en el último minuto, habríamos dejado muy poco para enterrar. Nuestros dos ángeles nos levantaron lejos de esa grieta ardiente, pero él nunca lo olvidó.
- No hay nada que hacer, Jinete Sable, eres tan gay... cada vez que abro una puerta que te encuentro besuqueando con un tipo... y pensar que April era la que usaba la armadura rosa, deberían cambiar...- la voz de Jessie me hace querer dispararle cuando interrumpe nuestro abrazo, pero Sable me suelta y avanza hacia él, desenvainando.
- Sable...- exclamo, porque quiero darle una paliza, no que Sable lo mate, April puede enojarse. Creo que hasta Jessie se da cuenta que fue muy lejos, porque da un paso atrás, y Sable lo arrincona fácilmente contra la pared.
El jefe clava la espada junto a su cabeza y se inclina. No sé que cara tiene, pero se lame los labios y veo a Jessie intentando arañar la pared para escapar.
- Qué te pasa?- oigo a Sable: hace años que no le escucho esa voz.- Quieres un poco? Estás celoso, Jessie-
- Aléjate de mí, Alejandro!- ladra Jessie, intentando huir por cualquier costado.- Star Sheriff pervertido, fuera, es que soy el único hetero en esta nave-
- Siempre me pregunté que tan amigas eran April y Krista.- comento yo de atrás, lo que casi hace que a Jessie le de sangre de narices.
- Pues puede que la galaxia entera esté loca por tí, Jinete Sable, pero YO NO, así que sal de mi camino, no me puedes parecer más feo, fuchi fuchi-
- Pero si dicen que April y yo parecemos hermanos.- Sable está partiéndose de risa mientras le toma el pelo a Jessie, lo sé, pero mantiene la cara seria.- No crees que nos parecemos mucho?- añade, supongo que abanicándole las pestañas.
- Tal vez si haces drag...- le sugiero yo.
Jessie hace un sonido de revulsión y huye como un conejo. Sable y yo acabamos en la banca, riéndonos tanto que me duelen las costillas: y cuando lo veo reír hasta desternillarse a mi lado, sé que todo, todo estará bien.
FIREBALL
Tal vez Sable me odie ahora, pero no importa: al menos le salvaré la vida, a él y a April, y también a Colt, me cueste lo que me cueste. Me necesitan: no pueden hacerlo sin mí.
Si no me necesitaran, creo que hubiera preferido matarme.
No puedo creer que haya llorado hasta dormirme en los brazos de Jessie. Después de dejar los lockers y huir a la sala de calderas, me senté junto a una, abrazándome las rodillas, temblando de pies a cabeza: pero ya no lloraba, estaba demasiado shockeado para llorar. Jessie me encontró allí, y aunque al comienzo traté de echarlo, se arrodilló a mi lado para verme el corte en el cuello y me dijo que debería haberme dado cuenta que Sable era un gay sádico de cuidado, y que por algo a él los militares rubios le daban alergia, con la notable excepción de April.
Me hizo llorar cuando me dijo que me olvidara de Sable, que estaba demasiado rico y que era demasiado simpático para convertirme en Ms. Saber Rider.
Lloré en su hombro, mientras me curaba la herida y me ponía un parche: y luego acabé tendido entre sus piernas, los dos sentados en el suelo, contra su pecho, sintiéndolo acariciarme el cabello como un niño. Lo sentí suspirar, y luego levanté la vista, sus ojos cobalto fijos en los míos, muy cerca, y tan tristes pero a la vez tan fuertes, tan estoicos. Sable siempre decía que Jessie no era libre, que era esclavo de sus bajas pasiones y sus impulsos, pero creo que se equivoca.
Jessie es esclavo de su amor, pero de nada más. Y yo sé lo que siente. Sé cómo siente: esta angustia, esta tristeza, la sensación de no tener más que un rayo de esperanza... lo suficiente para torturarte, pero insuficiente para ilusionarte. Te niegas a perder lo único importante en tu vida, lo único que le da sentido, lo único que quieres, la sola idea aterrándote. No puedes aceptarlo... aunque sepas que has perdido.
- Jessie...- le susurré, mi rostro en su cuello.- Sufres tanto por ella-
- Todos los días.- musita él, muy tranquilo, mirando al frente mientras me acariciaba el cabello como a un perrito. Sabía que no debía estar allí, tendido en sus brazos, pero Jessie es tan cálido y tan cómodo cuando quiere.
No puedo entender a April. No puedo entender a Sable tampoco: supongo que allí radica mi problema. No sé que piensa, no sé qué pasa por sus cabezas o su corazón, yo que solía conocerlos tanto.
Tal vez sólo soy un colegial encaprichado con la luna. Pero Jessie los entiende mejor que yo: no sé cómo ella no se da cuenta que a pesar de todo, Jessie, sea lo que sea, la ama lo suficiente para que se le perdone todo. Yo, aquí sentado mientras me consuela, ya lo he perdonado. Yo también podría haber quemado una galaxia entera por Sable.
- Ella... ella estaba enamorada de tí en la guerra. Creo que fue por lo mucho que eso la hizo sufrir que los chicos no pueden perdonarte, más que por Clavell-
- Hubiera matado porque me dijeras eso hace años. Si ella me hubiera llamado, hubiera desertado de Némesis tan rápido como pudiera-
- Te olvidas que en esa época yo estaba con ella-
- Bastardo suertudo. Cómo pudiste, si ella no te interesaba-
- Te equivocas. Salivaba por ella: fue después que me enamoré de Sable-
- Pero nunca intentaste nada con ella?- Jessie me mira moviendo la cabeza.- A los veinte años, si ella hubiera sido mi novia, lo hubiera intentado todo-
- Lo intenté, pero siempre me rechazaba y me hacía reír. Aunque una vez llegamos bastante lejos en la playa y al final me metió arena caliente en los pantalones-
- Dios, amo a esa mujer-
- Como yo al Jefe.- añado con un suspiro.- No sabes cómo te entiendo ahora, Blue.-
- Olvídate de Sable, corredor-
- Te puedes olvidar tú de April-
- No. Te aseguro que lo he intentado todo, excepto volarme los sesos.- me dice con una sonrisa que no le quita un ápice a la tragedia en sus ojos. - Pero claro, April es bonita-
Me río en su hombro, y lloro un poco, y luego me seco los ojos, dándome cuenta que le he mojado todo el hombro a su vieja camiseta azul.- Perdona-
- No importa.- Jessie me echa el pelo atrás.- Sable es tarado, sabes. Eres demasiado bonito. Mucho más bonito que Sincia o Marlene-
Me sonrojo un poco.- Siempre he pensado que April estaba medio ciega de soldar tantos microchips. Tú eres-
- No soy tan guapo como Colt o tan gallardo como Sable, no tienes que decirlo-
-... no, pero eres mucho más sexy. Eso, sin ser un villano perverso y apasionado.- Jessie se está riendo cuando acabo de hablar y me sonrojo otra vez.- Está bien, me callo-
- No me reía de tí. Me reía porque pensaba que si me hubieras dicho eso hace años, esa vez que te atrapé en Clavell y te puse en una celda, pues las cosas podrían haber sido muy diferentes-
- En esa época me asustabas demasiado para encontrarte sexy. Pero cuando nos echaste el badlander encima en Boreal, cuando lastimaste a Colt, recuerdo haber pensado que podría matar por tener ese caminar tuyo y tus ojos...- añado riendo.- Cuando me contrataron para ser el rostro de Velocity, intentaba imitarte en los comerciales y las fotos promocionales-
- Debería cobrarte derechos...- Jessie se gira, y de pronto está casi encima mío, en el piso, apoyado en los codos.- Veamos. Cómo debería cobrarte-
- Jessie...- jadeo. Está encima mío, y aprieta su cuerpo contra el mío sin ninguna inhibición, con esa sonrisa sobrada suya, meciéndose lo justo para hacerme sentirlo y decirme que puede sentir cómo su toque alerta mi cuerpo, aunque aún tengo los ojos húmedos.- Qué haces-
- Demuestro mi tesis.- dice Jessie, inclinándose para soplar suavemente bajo la línea de mi mandíbula y dejar una mano puesta casualmente en mi pecho, justo sobre mi corazón.
- Y cuál... es tu tesis...?- jadeo cuando parece abandonar toda pretensión de inocencia y me besa húmedo sobre mi manzana de Adán, la vibración de su risa haciéndome estremecer.- Tú no eras... el único hetero en esta nave-
- Apuesto que Sable puede haberse revolcado contigo hasta cansarse y besuquear a Colt hasta que se le caiga el hocico, pero sigue considerándose heterosexual, anglicano y decente. Sable es de esos tipos que tienes esposa, hijos y vidas normales, y que los viernes salen a buscar jovencitos en secreto. Repugnante-
- Deja a Sable en paz, estás obsesionado con él-
- No: yo estoy obsesionado con April, tú eres el obseso con Sable.- me dice riendo, y súbitamente jadeo cuando sin ninguna hesitancia baja su mano y la instala allí, aferrándome a través de la ropa sin una duda, haciéndome sujetarla la muñeca.
- Jessie...no-
- Cállate, Fire.- dice él burlándose de mí.- Déjame probar mi tesis y de paso evitar que tú y yo nos hagamos un accidente vascular por frustración sexual...- agrega, desabrochándome el cinturón. Lo observo fascinado, mesmerizado como por una cobra, cuando me besa el vientre, su mano aún actuando como si supiera exactamente qué me gusta, y sus ojos hirvientes en los míos, como si de verdad sintiera algo por mí, como si quisiera.
Echo la cabeza atrás y emito un gemido cuando me sujeta los muslos y se hunde allí sin ninguna pausa.
- No seas... Jessie, no-
- Apuesto a que Sable nunca te hizo esto. Debe de ser uno de esos que dicen "no soy gay" con un miembro metido en cada orificio que tengan... seguro que seguía juntando las rodillas y escupiéndote en la cara aún cuando se iba a meter a tu cama... tenías que seducirlo cada vez y suplicar porque te dejara tocarlo, verdad-
- Jessie... cállate..- gimo, aún cuando se me va la cabeza. Jessie no detiene sus manos, pero no deja de hablar, incluso cuando sentado en el suelo le aferro los hombros y aprieto los dientes.- No hagas esto... por vengarte de él-
- No es venganza, mi tesis es otra. Fue él el que te soltó como una papa caliente, esto es para mi tesis personal, corredor.- agrega sonriendo, acelerando su paso.- Quién hubiera dicho que eras tan sensible? Me hubiera gustado saberlo en la guerra... a tí te atrapé más veces que a April, me hubiear desfogado tranquilo contigo en una celda, y hubieras tenido que someterte al malvado, perverso, pervertido villano... pero te hubiera gustado, lo prometo-
- Cállate...- gimo con una pequeña risa en el mismo momento en que estallo, la imagen de Jessie forzándome contra los barrotes de la celda todo lo que necesito. Cuando al fin dejo de ver todo blanco, mi frente en su hombro, lo siento limpiarme suavemente y arreglarme, besándome el cabello.
- Sable es tarado: eres un maldito objeto de deseo.- me susurra riendo.
- Probaste tu... teoría-
- Tesis. No, pero voy a probarla-
- Cómo-
- Voy a probarle a April que el que uno de ustedes se acueste conmigo no los derrite como a la bruja del oeste, y que al que lo haga no lo echarán nave abajo.- me dice poniéndose de pie.
Veo todo rojo y le caigo encima a golpes convertido en una furia. El hijo de perra me usó!
- BLUE, HIJO DE PUTA!- grito, sin dejar de golpearlo: pero aún estoy débil por el orgasmo, y cuando me sujeta y me estampa contra la pared, aplastándome con su cuerpo de bruces contra el panel de metal, siento la fuerza brutal que esconde su cuerpo esbelto.
- Deja de hacerte el ingenuo. Siempre ha habido química entre los dos, y lo necesitabas, - me dice, la boca contra mi oreja, sus caderas presionadas firmemente contra mi cuerpo- Me gustas, Fire. Si no fuera por April, consideraría raptarte y darte como un animal hasta sacarte a Sable de la cabeza... pero los dos tenemos pésimo gusto, no ves?- agrega con un suspiro, y hunde el rostro en mi pelo.- Somos unos porfiados, estúpidos, testarudos drama queens...- agrega. Yo aflojo mi cuerpo, y siento su abrazo: lugo me volteo, y por primera vez nos abrazamos como amigos, como hermanos.
- Jessie...- le susurro.- Haré lo que pueda. Yo... no te odio. Nunca te odié, y ahora... lo pasado, pasado. Ahora eres uno de los nuestros.- agrego despacio.- Amigos-
- Amigos. Muy amigos. Con ventaja-
- No te avives, Blue-
- Hagamos un token de amistad-
- Qué edad tienes, seis años-
- Hagámonos regalitos. Yo te compro un auto de juguete y tú te robas las pantaletas de April-
- No-
- Catayano antipático.-
Dios mío, creo que quiero a este desgraciado. De qué está hecha April para soportar esas miradas, esa risa suya, su caminar de pantera y su elocuencia? Sobre todo, la pasión que no puede ocultar? Cómo puede aguantarse y no saltarle encima, si yo sé que la volvía loca en la guerra?
JESSIE
No puedo evitarlo: Fireball siempre ha tenido el encanto de un colegial impulsivo, ingenuo, pero ansioso, con esos ojos sensibles y el cuerpo vulnerable, pero elástico y joven de un muchacho... no sé porqué lo hice, pero me siento mejor, y sé que él está más aliviado. Sable y April lo han destrozado, sólo por ser dos cubos de hielo.
Nos han destrozado a los dos, pero yo tengo más aguante que Fire. Dios sabe que le agradezco su amistad aunque sea tan tarde. Si fuera un bastardo, iría derecho a Sable a contarle que estuve con Fire, pero no quiero traerle más problemas: aunque me encantaría ver su cara.
Siento una leve vibración cuando aterrizamos en Westmine: la suspensión de la nave es excelente. Veo por la escotilla a Sable y a April con Colt, los tres caminando muy rápido, dirigiéndose a la Academia: veo que salen a recibirlos, y a Fireball que baja corriendo y se une a ellos, aún sonrojado.
No tengo ganas de ir a la academia, máxime cuando veo cómo aterrizan las naves del Ramrod Court en la pista, los quince cazas negros y elegantes, pero tan estúpidamente inútiles. Qué van a hacer, excepto servir para distraer el fuego enemigo, esas pequeñas mierdecitas?
El Comando fue completamente inconsciente al mandarnos a pelear contra ese ejército, o más cruel que inconsciente. Somos un puñado de arvejas contra un campo de calabazas: nos van a hacer puré, o siendo arvejas, sopa. El plan de Sable y April es brillante, es suicida, pero nos da una chance, la única, una en un millón.
Quieren crear una explosión de antimateria en la zona de la Victory Star destruyendo unas naves en cadena desde el punto de antimateria entre esta dimensión y la dimensión de vapor, y quieren que yo los teleporte a través de la explosión, o mejor dicho, la zorra que va a quedar.
Vamos a acabar muertos, lo sé, y parte de mí se rebela y quiere llevarse a April a un sitio seguro a la rastra. Ella me mataría, y la dejaría, pero le haría el amor al menos una vez antes, eso ténganlo por seguro. Pero me ofreció lo que he soñado todo este tiempo, y si mi habilidad basta para que ganemos, lo haré.
Vamos a tener una cita.
Una cita, los dos: un día para enamorarla. Un día, como si no nos conociéramos, como si me viera por primera vez. Me ofreció una oportunidad, y no pido más. Aunque sea sólo un día, es todo lo que necesito.
Y además... quiero, sólo por esta vez, ver a Sable necesitándome, a todos ellos necesitándome a bordo, siendo una parte pivotal de su invencible team. Lo ven, bastardos engreídos? Mi lugar siempre estuvo aquí.
La cara de la jefa de pilotos del Ramrod Court, Madarian, es de foto cuando me ve sentado entre Fireball y April, muy amigablemente, charlando con los dos. La pelirroja me echa una mirada envenenadísima, pero no me estresa en lo más mínimo: la pequeña perra tuvo su oportunidad de ser parte del team y la perdió, y me imagino que lleva más de una década deseando no haberla fregado. No sería la primera ni la última que hubiera dado una pierna y un ojo por estar en la posición de April.
Aunque claro, yo tengo ideas interesantes sobre las posiciones que puede asumir mi querida ingeniera.
No tengo que distraerme: Sable está explicando su plan, lo que está haciendo que a los pobres pequeños pilotitos del Ramrod Court, los que seguramente son unos nenes, casi evacúen un ladrillo del susto. Sólo Madarian no dice nada, aunque sus cejas cada vez se elevan más y más.
- Preguntas?- dice al fin Sable, apagando el retroproyector y volviéndose a Madarian, los pilotos, y un grupo de profesores de la Academia, que están boquiabiertos. Sólo Madarian levanta la mano al comienzo.
- Una pregunta-
- Dime-
- Se volvieron locos o están fumando algo muy bueno-
Sable la mira mientras Colt, yo y Fire nos entra la risa tonta.Al resto también, pero están nerviosos.
- Es el plan que tenemos, Madarian-
- Pues entonces yo quiero fumar un poco también, porque sobria ni muerta me meto en este fregado-
Más risas. Sable parece que va a gruñir, pero April se endereza, y se cruza de brazos.
- Si te da miedo, Maddy, puedes quedarte vigilando Westmine-
Madarian se pone roja y le clava la vista a April.- El hecho de que señale que tus planes son una estupidez no significa que sea cobarde, Blondie-
- Para tí, Capitán Blondie.-April se está riendo. No le conocía esta faceta.- Y es curioso que mi estupidez haya dejado a todo mi team vivo, Ca-pi-tán-
Madarien sisea: es cierto que yo mismo le reventé como treinta pilotos diferentes en esos años.
- Señoritas... perdón, capitanas.- Whitehawk levanta una mano.- Sable, sinceramente crees que es factible-
- Sí. Con este team.- subraya Sable, aunque noto que cuidadosamente su gesto no me incluye. Hijo de perra quisquilloso. Por lo menos, los otros tres resplandecen de orgullo.
- Confío en tu palabra y en tu team.- dice Whitehawk, asintiendo.- La Academia no posee muchas naves, pero los cadetes que aún sean fieles al espírtu de la Frontera estarán orgullosos de apoyar al Ramrod Court. -
Para mi sorpresa, los profesores - entre los que está Levinson, el Star Sheriff desgraciado que me echó- vitorean. Luego nos ofrecen inmediatamente cena y camas, y aunque ya comimos unos sandwiches a bordo de Ramrod, agradecemos el refrigerio. Los mejores cadetes nos sirven la cena, y veo su respeto religioso por los chicos, la forma en que se babean por el Jinete Sable y sus Star Sheriffs.
- Perdón... señor...- me dice una cadete diminuto, que trae una bandeja con picadillo de queso y carne.
- Es el capitán Blue, segundo ingeniero y quinto piloto de Ramrod.- dice Sable sin sacar la vista de su guiso de verduras.- Y no come carne, cadete Smith-
Miro la confusión del cadete, y veo a Whitehawk sonreír y a Fireball levantarme los pulgares discretamente. April se pone extrañamente roja, pero no sé si se mordió la lengua por la sorpresa o si se tragó algo picante en su sopa de fideos.
Yo bajo la vista a mi plato de sopa, y se me caen dos lágrimas en la sopa, que ya de por sí está bastante salada. Pero qué demonios me pasa? Me estoy portando como un bebé!
Me escapo al patio antes del postre, porque necesito aire. Había olvidado lo relucientes que son las estrellas en Westmine. Me quedo allí un rato, hasta que me calmo, y entonces siento pasos tras de mí.
Es Bryan Levinson, esa rata miserable.
- Felicidades, capitán.- me dice, apoyado en un poste de madera para atar caballos.- tengo que decir que pensé que estabas muerto-
- Curioso, comandante. Yo siempre pensé que cuando volviera a verte, te mataría-
- Es una degradación, todo hay que decirlo. Sé que entre los seres de vapor eras comandante-
- Qué es un nombre?- sonrío.- La verdad, ahora soy Su Excelencia, soy embajador-
Bryan camina hacia mí. Está muy viejo, y bastante canoso: pero en la Academia no debe de haber tenido ni diez años más.
- En la guerra, cuando arrasaste Tranquility... mataste a mi esposa.- dice sencillamente, sin ira, sino que con una determinación fría. Estoy desarmado, pero no le temo.
- La guerra es la guerra-
- Tranquility era simplemente un poblado, y no tenía ninguna consideración estratégica. Porqué los mataron, Jessie?- me dice, controlándose apenas. Lo miro fijamente, y le digo la verdad, encogiéndome de hombros mientras me vuelvo al edificio.
- La verdad no me acuerdo-
Cuando entro al edificio, respiro: me temí un disparo por la espalda. Voy a tener que andar con cien ojos.
Se acabó, muchas emociones por hoy: me voy a la cama, al fin a una cama de verdad. Estoy... reventado. Ahora tengo que rezar porque Colt nunca se entere que yo capitaneé la matanza de Tranquilily, porque creo que me llevé a la familia de su esposa... whatever. Jawolh es Jawolh. Oh como se diga en alemán.
Doy vuelta el pasillo de las barracas en donde nos dejaron un cuarto a cada uno, y freno en seco.
Y entonces veo la única cosa por la que he rezado no ver jamás: April levanta la cabeza, asiente, y luego se empina en los dedos de los pies para tomar la cara de Colt en sus manos y oprimir sus labios contra los suyos. El vaquero la abraza codiciosamente, celosamente, contra sí, y ella se deja, incluso cuando él profundiza el beso y le desliza las manos por el cuerpo.
No sé cuánto rato me quedo allí congelado, mirándolos. Es uno de esos besos que no están pensados para que los vea otra persona: es íntimo, completo, apasionado, casi hambriento, y luego April apoya la cabeza en su pecho y se queda quieta, con él acariciándola, abrazándolo estrechamente.
Salgo de allí como alma que lleva el diablo. Pero no antes de que lo vea tomarle la mano, a ella asentir, y ver como se la lleva a su habitación.
APRIL
Cuando despierto, me duele todo el cuerpo. Estoy tendida de espaldas en un lecho demasiado blando para mi gusto, y me toma unos segundos orientarme hasta que siento un suave ronquido a mi lado y tomo conciencia de un cuerpo caliente a mi lado, cuyo fuerte brazo me rodea la cintura.
No tengo que girarme para reconocer su aroma y la fuerza de su brazo. Es Colt.
Parpadeo y miro al techo del cuarto que le asignaron, sintiendo que me pican los ojos. Fue una estupidez hacer esto ahora: dormimos muy poco, y estamos en medio de la misión más importante que hemos realizado. Pero no pude evitarlo. Nunca he podido decirle que no a Colt.
Anoche nos vinimos charlando de la cena, Colt nervioso por la misión, queriendo asegurarme- bendito sea - de que no nos pasará nada, de que saldremos bien. Charlamos un rato en el pasillo, y cuando estaba por entrar a mi habitación, él me dijo de pronto.
- Sable dijo que me apoyará si me divorcio de Robin, por los niños... dijo que estará de mi lado-
- Yo también estoy de tu lado.- le dije suavemente, tocándole el brazo.- Es sólo que no quería que acabara así-
- Robin es quien lo está haciendo acabar así.- dijo él, con voz tenue.- Ella es quien no quiere volver a verme, April: no tiene nada que ver contigo. Perdona por lo que te dije, estaba loco... y resentido. Ella me odia no por venirme con ustedes, sino por desear eso más que estar con ella: si supiera que vengo sólo por deber, no se enojaría, pero como no es así, no puede perdonarme.- acabó, con un suspiro, pero con una nueva paz en sus ojos.
- Te hizo bien hablar con Sable-
- Siempre es bueno hablar con él. Hace que todo parezca tan claro y obvio-
- Colt, tú sabes que tanto Fire como yo estamos de tu parte siempre.- le dije, un poco avergonzada, mi mano en su espalda. Colt me miró, con los ojos muy azules y dulces.
- Gracias, April.- dijo, y me abrazó. Me apretó, su amado olor inundándome, y cerré los ojos contra su pecho fuerte, respirando hondo.
- Tú estás bien?- me susurró, hundiendo los dedos en mi pelo.- Qué le prometiste a Jessie-
- Nada que no sea mío para prometer.- le susurré, antes de sonreírle.- No te preocupes-
- April...- gruñó él.
-En serio, no te preocupes.- dije mirándolo a los ojos: eso pareció calmarlo.- Colt-
Colt hundió el rostro en mi cuello y me mantuvo apretada contra él. Me quedé allí, en silencio un rato, abrazados, y lo sentí inspirar, y temblar un poco.
- Te amo.- me susurró.- Perdóname por decírtelo, pero si nos matamos esta vez, quiero que lo sepas bien... te amo, y te dejé después de la guerra porque mi ego no podía soportar que quisieras más a Jessie que a mí, pero... te amo, te he amado siempre, nadie te amará como yo... sé que no te merezco, sé que deberías estar con Sable o alguien así, pero si dependiera de mí, yo... te llevaría al rancho después de esto, para que tengas una vida sencilla conmigo, te cuidaría en todo sentido, sin ayuda de nadie y... te haría feliz, te lo juro.-
- Colt.-gemí, los ojos ardiéndome, mis manos aferrándolo como por su propia voluntad, mi cuerpo anhelando su contacto.- Sácame a Jessie de la cabeza... quiero... quiero corresponder a tus sentimientos. Yo... te quiero, Colt.- le susurré, y no pude controlarme, mi boca contra la suya.- tengo frío... he tenido tanto frío tanto tiempo, y nunca... nunca ha habido otro excepto tú... Colt, por favor-
Colt me trajo a su habitación, y pasé, por segunda vez, una noche en sus brazos. La cabeza me da vueltas: si la primera vez fue tierno, y apasionado, cuidadoso y dulce, anoche creí que el corazón iba a fallarme, creí que si continuaba un sólo segundo más con su ardiente tortura iba a volverme loca. Me giro despacio, y lo miro dormir, apenas ojeroso, sonriendo, y sé que Colt es la única persona que podría sacarme a Jessie de la cabeza y hacerme feliz.
Colt emite una mezcla entre gruñido y ronquido y me abraza, acomodando su cuerpo contra mí. Susurra el nombre de Robin, pero no me importa: es muy natural, tras cinco años durmiendo con ella. Seguro que ella es mucho mejor en la cama que yo, pero cuando recupere el aliento y encuentre algún libro que me enseñe cómo complacerlo, aprenderé. Es lo menos que puedo hacer, después de todo lo que ha hecho por mí, aunque me temo que seré un poco torpe.
-... Mmm... - Colt abre los ojos, y su rostro se inunda de una alegría soñolienta.- Me temí que hubiera sido un sueño-
- No lo fue.- le susurro, mis piernas temblorosas aún.- Tenemos que levantarlos, la misión empieza a las seis y nos quedan quince minutos-
Colt asiente, y se levanta, estirándose, su desnudez espectacular como siempre mientras yo recojo mis ropas y me visto rápido. Estoy abrochándome los pantalones cuando siento a Colt rodeándome con sus brazos desde atrás y besando mi cuello, mi sien, con besos húmedos y carnales, mientras oprime sus caderas contra mí.
- Qué ganas de mandar a los Fantasmas a paseo y quedarnos acá todo el día...- me susurra, su voz tan cargada de sexualidad que tengo que inspirar varias veces antes de poder hablar.
- No me tientes.- le susurro, sintiendo su estómago temblar de risa contra mi espalda.
- Llevaba años deseando despeinarte y quitarte el uniforme... esa vez fue todo tan rápido, me pasé años pensando en cómo lo hubiera hecho mejor-
- Ahora tienes todo el tiempo que quieras para eso.- le susurro.- si ganamos-
- No me digas que hiciste esto para que haga bien mi trabajo.- me susurró él, pero percibí una nota de pánico en su voz.- No lo hiciste para que tenga algo por lo que de veras desee sobrevivir, no-
- No.- le digo sinceramente, volteándome para mirar a sus honestos ojos azules bajo la maraña de rizos castaños.-lo hice porque te deseaba y no pude aguantar más... y porque no me viene mal tener a mí algo por lo que desear sobrevivir con todas mis fuerzas.- añado en voz baja. Colt me abraza y me besa, me besa de verdad, con hambre y ternura, y le correspondo con todo lo que tengo, sintiendo aroma intoxicante como mi único escudo, mi mejor escudo contra Jessie: es Colt, risa y humor y comida y sexo, carnalidad y dulzura, risas y pasión, todos mezclados, todos sencillos y limpios.
- Vamos.- lo apresuro, apartándome de su beso, aunque me cuesta.- Vamos, no podemos retrasarnos-
- Me dejarás ponerte la armadura? Siempre quise hacer eso-
Lo miro sorprendida.- Pues si quieres-
- Yay.- Colt se embute los jeans y la camisa que se arrancó anoche a tirones: milagrosamente está entera.- Y puedo decirle a los demás?- añade, sin mirarme.
- Si quieres.- le digo sin parpadear. Colt avanza hacia mí, y mi mira a los ojos.
- April, Sable está-
Un golpe en la puerta nos sobresalta. Un momento después oigo a Sable.
- Colt, levántate de una vez, nos vamos-
- Ya voy.- dice él tras un momento de silencio. Sentimos los pasos de Sable alejarse, y antes de decir nada más, los dos tomamos nuestras chaquetas, y lo seguimos.
SABLE
La misión empieza a las diecinueve horas Black Orchid. Empieza en la rampa de la Academia, en donde el Ramrod Court y veinte pilotos de la Academia, con cazas viejos pero muy cuidados y en forma nos esperan, sus cascos bajo el brazo, y se cuadran al verme aparecer. Les doy orden de que descansen a discreción y veo a Fire, a Colt y finalmente a April aparecer, con sus armaduras listas. Jessie emergue de Ramrod, también listo: lleva el casco puesto, y está muy serio.
- Jessie, pudiste comunicarte con tu gente en Alamo-
- Los llamé anoche: estarán acá en dos horas.- dice Jessie, y noto que está pálido, aún a través de su visor azul oscuro.- Pero la nodriza no funciona-
- Querrás decir que no quisiste entregarla-
- Es mejor que tengan en qué escapar, en caso de necesidad-
- Está bien, Jessie.- le digo aplacadoramente. Dios sabe que yo tampoco confío una palabra en el Comando ahora: no me parece mal que su gente tenga un seguro.
Los pilotos se forman. Son muy jóvenes: la mayor parte no ha cumplido veinticinco, y me duele un poco saber que posiblementa la mitad nunca regrese de ésta.
Madarian se forma al frente, y la veo charlando con dos pilotos un poco mayores, que llevan el viejo traje enterizo azul de la Academia, pero que al menos tienen treinta.
No puede ser.
- Hola, escocés creído.- me saluda Roy Phillips Riley, que aunque tiene todo el pelo blanco aún es apuesto y arrogante cuando avanza hacia nosotros.- hola, chicos. No iban a empezar una fiestita sin mí, no-
- Roy!- April lo abraza, afectuosamente, y veo que a pesar de todo les da gusto verlo bien al fin. Roy es un gran piloto. sin importa qué más sea: es un refuerzo bienvenido. A su otro lado está Max Greed, el único del trío de pilotos estrellas de Madarien que sobrevivió a la guerra. También van Curt Maxwell y Bud Reinhart, que enseñan en la Academia, y son amigos de Colt. Para mi sorpresa, Bryan Levinson, el mejor armero y subdirector de la Academia no viene. Pero está bien: alguien tiene que quedarse acá.
- Dios mío, estás tan guapa, cómo te dejé escapar-
- Porque nosotros te corrimos a balazos-
- Puede haber influido.- dice Roy, levantando las manos cuando Colt se pone enfrente.- Sable, dile que baje el lomo, dile que la chica aún es una mujer libre... aún eres una opción libre, verdad, Sor Ramrod-
- No, ya no soy una mujer libre.- le suelta April, y da media vuelta para subir a Ramrod. Roy me golpea el hombro, felicitándome, pero yo parpadeo antes de darme cuenta que está bromeando.
- Sabía que te llevarías el gato al agua, Jinete Sable...- Roy levanta las cejas.- Ya era hora... hace como diez años que era hora, para que el resto de nosotros no se sintiera tan mal-
Le sigo la broma a Roy - Tú crees que esperamos diez años? Roy, no seas tarado-
Colt me echa una mirada extraña antes de que le sonría y llame a todos los pilotos. Cuando les explico lo que se espera de ellos, varios tragan saliva, pero asienten. Luego, Madarian toma la palabra.
- Ya han oído al Jinete Sable. Vamos a tomar formación tubular alrededor de Ramrod, y volaremos en tornado en cuendo empiece el combate, para mantener a esos malditos pulpos lejos de la nave. Cuando nos den la orden, hay que salir de ahí más que rápido, como puedan, pero nadie se mueve hasta que se de la orden. Si alguno cree que no tiene nervios para aguantar, mejor que reconozca que es una gallina ahora. Y si a alguno le faltan cojones para hacer lo que hay que hacer allá arriba, pídanle a Sable que les preste, porque él y sus comisarios tienen de sobra-
La... prosaica declaración de Madarian es vitoreada, y momentos después todos los pilotos están entrando en sus carlingas, con charlas de último minuto, abrazos y saludos, pero hay un ambiente festivo aunque es tenso y eficiente a la vez. April y Jessie están hablando en voz baja en una esquina del hangar, supongo que algo de ingeniería: Colt, que tiene una enorme sonrisa en el rostro, se despide de sus amigos con apretones de mano, y Fire.
Fire está muy sombrío, pero muy determinado, sentado en unos misiles que aún no han cargado, esperando que subamos a Ramrod en la hora dieciocho.
- Estás bien? Estás pálido.- le pregunto, colocándome a su lado.
- No me va a fallar el pulso, no te preocupes.- me responde secamente.
- Fire...- empiezo, con un dejo de cansancio.- Estaba enfadado y me dejé llevar por mi rabia: lamento haberte lastimado. Pero ya pasó, y ahora tenemos que trabajar juntos, y bien-
- Trabajaremos bien, pero lo de juntos, será sólo hasta donde sea estrictamente necesario.- me gruñe, mirándome con sus ojos castaños relucientes y llenos de irritación, tan semejantes a como me miraban ese primer año que doy un paso y lo abrazo, aunque se debate. Luego se queda quieto, y para mi sorpresa, se echa a reír en mis brazos.
- Te voy a cambiar por Jessie. Será un villano intergaláctico, pero es más tierno que tú-
- Fire-
- Okay, Gran Jefe.- me dice, levantando la cara, y luego esbozando una sonrisa.- Soy tu Fire, no? Vamos a reventar pulpos-
- Está bien.- le digo, sin dejar de echarle el pelo atrás. - Lo dices tú o lo digo yo-
- Tú eres el Gran Jefe-
Inspiro hondo, y tomando mi casco y mi sable, me subo a la rampa de un salto - Star Sheriffs, together! RAMROD TEAM, ASSEMBLE!!-
A las dieciocho horas, Ramrod despega de Westmine y enfila hacia la Victory Star a toda velocidad, dejando atrás a los cazas rápidamente. No importa: nos alcanzarán cuando lleguemos a la zona de asteroides, si son capaces.
- Match 11. Anda bien, verdad?- pregunta Jessie por los auriculares: aún parece demasiado serio, o tal vez es sólo detreminación lo que veo en su cara. Por supuesto, se puso inmediatamente las barras de capitán en las mangas.
- Muy bien.- dice April, que suena alegre.- la estabilización está excelente, no teníamos ni tan buen soporte con Ramrod I-
- Es más difícil disparar desde un tejado que desde esto, Tinkerbell.- comenta Colt, que también suena muy animado.- Si no le apunto al blanco, me puedes desvestir y dar de latigazos hasta que te canses-
- Eso lo haría tu mujer.- comenta Jessie. Siento, más que oigo, a Colt gruñir, pero April se mete en medio.
- Si alguna mujer toca a Colt, se las verá conmigo.- agrega secamente.- y eso te incluye, Jessie-
- Y yo viniendo a la misión suicida por darte en el gusto.- siento irritación, y algo de rabia en su voz.- Te vas a echar atrás con lo que acordamos-
- Yo nunca me echo atrás.- dice April tranquilamente.- Tú cállate y mantén los sistemas dinámicos de vuelo okay, Blue-
El vuelo es sereno: la nave ronronea como un gatito regalón, apenas con una vibración suave cuando entra a Match 12: en Ramrod uno, con la 9 ya saltábamos como pelotas de básket. Lo han hecho bien.
Dejo a Fire y a Jessie pilotando, a Colt haciendo la comprobación de armamento de rutina, y llamo a April a la sala de mapas. Allí, cuadrangulamos y volvemos a calcular el ataque: le pediré que lo recalcule por última vez con Jessie. Cuando acabamos, los dos con nuestras armaduras, April se apoya un momento en el panel, y luego suspira, echándose el pelo al costado.
Conozco bien ese gesto.
- Qué quieres decirme, April-
Ella me mira: creo que nunca deja de sorprenderla lo bien que la conozco. Se sonroja un poco, se apoya en el panel y coloca las manos tras la cintura, como una niña.- No es el momento. Pero... me vendría bien una charla con mi Sable, cuando tenga tiempo-
- Tenemos treinta y tres minutos. Es tan malo que no alcanzamos?- sugiero, mirando mi cronómetro.
-Pues... - ella está realmente nerviosa: pero no parece angustiada, ni triste. Sólo nerviosa, un poco tensa, y sin embargo hay algo en su color, en sus ojos, que es agradable de ver: es como si una tenue hambre, un pequeño dolor que siempre se anidaba en sus ojos azul pizarra se hubiera ido al fin.-... quiero contarte algo. Tú siempre has sido... mi mejor amigo-
Su nerviosismo y su leve rubor me hacen sonreír. Me apoyo en la mesa y cruzo los brazos, mirándola, sin poder evitar notar que la armadura con más negro y menos rosa la favorece mucho, además que la comida de Colt y Jessie le ha devuelto su busto. - Me enorgullece oír eso. Veamos, en qué lío te has metido ahora?- agrego con humor: April era la única de nosostros que jamás se metía en líos, excepto Jessie.
April da unas pataditas tímidas con el talón.- Yo... me da un poco de verguenza contarte pero... tú sabes que Colt dejó a Robin. Que está decidido a dejarla, al menos, y que... me dijo que tú ibas a apoyarlo-
- Por supuesto que voy a apoyarlo.- le digo sucintamente.-No voy a dejar que nadie, ni siquiera Robin, lo convierta en un pelele o lo chantajee con sus hijos-
- Tú sabes que normalmente-
- Normalmente estaríamos del lado de Robin, lo sé, pero Colt es Colt, así que podemos hacer un atadito con nuestra moral y mandarla a la estratósfera-
- Estás cambiado.- me dice ella, sonriendo.
- Sí. Supongo que me di cuenta que la moral nunca ha sostenido a nadie para que vaya al baño cuando está herido.- digo yo riendo.- Colt sí-
- Colt me dijo que me ha querido desde hace mucho tiempo.- dice ella, aún más roja. Mi pobre April. No puedo creer que no te hayas dado cuenta antes. O que nunca te hayas dado cuenta que nosotros, los tres, sentíamos algo muy intenso por tí. Cómo no íbamos a sentirlo?
- Lo sé. Pero tú no tienes ninguna culpa de lo que pasa con Robin, si eso te preocupa-
- Sí la tengo, pero...- April mueve la cabeza.- Yo... voy a corresponder a los sentimientos de Colt.- me dice al fin, sus ojos fijos en los míos, muy claros, pidiéndome que no la juzgue, que la entienda, que la apoye. Tiene miedo de Robin, tiene miedo por los hijos de Colt, tiene miedo de lastimar a Colt, y Dios me libre, ni siquiera se le ha pasado por la cabeza que yo pensaba declararme tan pronto volviéramos. Porqué siempre espero demasiado?
Creo que quiero vomitar. Se me acaba de contraer el estómago como si me hubieran golpeado, pero no puedo dejar que lo note. Oh, Colt... porqué eres tan jodidamente afortunado? Eres mi mejor amigo, pero ahora quisiera matarte.
- Es por Jessie?- musito, sin dejar de mirarla. Ella intenta apartar la vista, pero le sujeto la mejilla con la mano.- Contéstame. Es por Jessie-
- En parte.- April parece intensamente aliviada de al fin reconocérmelo en alta voz. Es muy valiente al enfrentar esa realidad: pero valor nunca le ha faltado a mi segunda de a bordo.
- En parte.- repito yo.- Entonces aún quieres a Jessie-
- No es algo de lo que me sienta orgullosa.- me dice ella, sosteniendo mi mirada, aunque ahora hay dolor de nuevo en ella.- Pero he soportado. Y soportaré lo que sea necesario-
- Y crees que Colt te va a servir para eso-
- No es así.- me dice suavemente, bajando la vista, acercándose a mi pecho. Sus dedos juguetean con mi armadura, tibios y gráciles. De pronto se me ocurre que es la única mujer de la galaxia que podría quitármela rápido.- Colt... me quiere, me quiere de verdad, y yo lo quiero a él. Soy muy feliz cuando estoy con él, de veras. Él es... tan fuerte, tan honesto. Él sabe que pienso en Jessie, pero sé que con él podría olvidarlo.Y yo quiero que sea feliz, que si me quiere... quiero que tenga lo que quiere-
La miro fijamente.- Estás segura que es eso lo que quieres-
- Sí-
Parpadeo un poco, mirando las luces del techo, y la siento abrazarme. La rodeo con mis brazos, e inhalo su pelo, y aunque quiero callarme, aunque quiero ser justo con Colt, no puedo controlarme. Estoy a punto de perderla para siempre, a manos de mi mejor amigo, y aunque eso es infinitamente mejor que perderla en manos de Jessie es perderla de todos modos, y la amo, la amo tanto.
- No crees que pueda haber otra opción-
- Qué opción?- ella me mira, levanta la vista desde mi pecho, y está tan cerca, y quince años de clavarme las uñas en la carne me fallan.
- Yo, April.- declaro antes de inclinar la cabeza y besarla con toda mi alma.
Don't rush me just this once I want to make this moment last Slow down the pace, there's no hurry I can't let another pass by me again Let me be the one to say when I've had enough Just let me close my eyes, memorize The way things are this minute So when you're gone I can go onIf memory can hold within it what I'm feeling Should time try fading or stealing something away...
COLT
Me hundo en Saddle Unit con una sonrisa feliz, y mientras la aceleración y las expertas manos de Fire nos llevan a una batalla letal, y las lucecitas verdes parpadean en mi terminal, diciéndome que estamos todo lo cargados de armas que podemos estar, y que todos los siestemas están okay, cierro los ojos un segundo y me permito recordar la noche anterior, la noche que llevaba años esperando, años y años. Fue todo lo que esperaba, todo lo que necesitaba, y todo mi cuerpo me arde al pensar que si sobrevivimos, tendré más de estas noches, muchas más, en las que saciarme a gusto, hasta que al fin duerma agotado.
Heh. Pero eso va a tomar un laaaaargo tiempo. Van a pasar años antes de que pueda mirar a April dormida, darme vuelta en la cama y pensar " no, esta noche la dejo dormir.
La sola idea me está distrayendo: es muy incómodo estar distraído, jem distraído, cuando llevas armadura. Intento pensar en otra cosa, pero no puedo: Dios, la quiero otra vez.
Ahora.
Hold on, nothing's the same
No querrá, y no soy un maldito toro en celo. O tal vez lo sea, pero tengo que disimularlo mejor. Anoche... fui muy bruto, y creo que la agoté más de la cuenta: espero que no se quede dormida por mi culpa en la mitad de la batalla, o nos matamos todos. Pero anoche no podía controlarme. Cuando la sentí dispuesta, la sentí devolverme los besos, me dominó un ansia salvaje y mezclada a la vez que me hizo temblar de pies a cabeza: parte de mí quería tenderla en el lecho y ser más dulce, más cuidadoso, más tierno de lo fui aquella primera vez, tratarla como si fuera de cristal, y parte de mí quería abalanzársele encima, arrancarle la ropa y tomarla con todas mis fuerzas hasta desplomarnos de agotamiento. Creo que ella lo sintió, porque me acarició, me besó, me puso las manos en el pecho y me susurró " tranquilo... no me iré... tranquilo..." como le susurrarías a un potro que se encabrita bajo tuyo, con un poco de nerviosismo, un poco de emoción.
Tell me why I feel this way Life wouldn't be worth living without you
Cuando al fin me permití soltarla lo suficiente para poder caminar, me senté en la cama, la agarré de las piernas y la senté en mi regazo, rodeándome la cintura con los muslos, abrazada a mí, y me arranqué la camisa y le quité a tirones su camiseta y sus jeans: creo que se los hubiera roto si ella no me hubiera ayudado, sujetándome las manos mientras yo tironeaba su ropa. All along I've been the pretender But now that's gone forever
Cuando al fin estuvo casi libre, me tendí llevándomela conmigo, y la aferré con todas mis fuerzas mientras me empujaba como un potrillo ansioso contra ella, sin poder dejar de moverme, el roce insoportablemente dulce. La besé, la mordí, y creo que perdí el control porque hice trizas su ropa interior y estaba levantándole las caderas con ambas manos para hundirme en ella cuando April hizo un pequeño sonido de dolor, y gracias a Dios recuperé el sentido justo a tiempo. Creo que si no me hubiera empujado contra ella como un toro bramando y la hubiera lastimado en serio: gracias a Dios frené, y me maldije, porque he estado con más de cien mujeres, aprendí cada truco del libro, aprendí manejar el cuerpo de una mujer como manejo mi Bronco Buster, y con la que amo me estaba portando como un adolescente torpe.
Nobody's ever loved me like you do
- April... perdona... aún no...- le susurré, besándola, meciéndola contra mí mientras la palpaba suavemente. No voy a negar que el que April, tras un pequeño reflejo separara los muslos para mí y me dejara tocarla casi me hizo perder el control de nuevo, pero me aguanté y la toqué tan suavemente como pude: aparte de que es muy estrecha, estaba apenas húmeda. Si hubiera empujado mi miembro en ella cuando estuve a punto de hacerlo, la desgarro.
- Colt...- gimió ella, colgándose de mi cuello cuando introduje dos dedos y usé mi pulgar para encontrar y estimular su delicado clítoris. La sentí jadear, y me felicité: en todos estos años, no había olvidado su ritmo. Cómo iba a olvidarlo?
- Es esto lo que querías?- le susurré, férvido, en la oreja, antes de mordérsela y luego disculparme con lametones. Ella gimió, se empujó en mi mano, y cerró los ojos temblando: si hay algo en lo que soy bueno, incluso mejor que con un arma, es en la cama, qué demonios. Encantado de poner mis habilidades a tu servicio, amor.
Ella susurró mi nombre, besándome el pecho con timidez, el cuello, sus manos bajando a mi cintura para sujetarse cuando mi mano se volvió más insistente. April no protestó, ni siquiera cuando usé mis dedos para asegurarme de lubricar cada rincón de su intimidad, de tal forma que sus piernas se contrajeros temblorosas, listas para mí.
Pero yo aún no estaba listo, y quería más.
- Colt... por favor...- susurró, cuando introduje un tercer dedo en ella, mientras deslizaba el rostro hacia sus senos. Lo que sentí cuando ella abrazó mi cabeza contra su pecho, sus caderas temblando mientras se los besaba y lamía, lo que sentí cuando gimió mi nombre y me aferró contra ella con todas las fuerzas que le quedaban, no puedo describirlo: pero no tenía nada que ver con el infierno entre mi piernas, sino con algo dentro, algo que se aflojó y se esponjó en mi interior, algo que era parecido al orgullo, parecido a la felicidad, parecido a la satisfacción. Ella oprimió mi brazo con sus muslos, y entonces recordé, y deslicé mi mano libre por su muslo, sus caderas, su espalda, y luego tomé su omóplato, frágil como una ala, y tamborileé mis dedos allí, y dentro suyo al mismo tiempo.
Nobody's broken through
April se colgó de mí y se estremeció de pies a cabeza con un gemido antes de aflojarse en mis brazos: y entonces la tendí encima mío de nuevo, la alcé a pulso y me hundí entre sus pétalos húmedos e inflamados, que aún se contraían. Ella se aferró a mis hombros, su rostro sonrojado, los ojos cerrados, los labios entreabiertos: y la besé tan húmedo y hambriento como pude para distraerla mientras su cuerpo intentaba acomodarme, sus pobres tejidos dilatándose ante mi empuje hasta que reposó contra mi cuerpo, los dos inextricablemente unidos.
Ella sujetó mi rostro, y me miró a la cara, mordiéndose los labios mientras intentaba acomodarse sobre mí: yo aguanté aunque cada roce era cielo y agonía a la vez, hasta que ella apretó las rodillas débilmente alrededor de mi cintura, y pude sentarme en los talones para controlar nuestro movimiento.
Got to concentrate, find a way
- Colt.. tan... caliente...- susurró ella, sosteniéndose de mis hombros cuando mis primeros empujes bruscos cedieron a un movimiento regular. Ella estaba bellísima: con las mejillas rojas, el pelo echado atrás, los ojos entrecerrados y oscuros, los labios rojos por mi besos, me abrazó e intentó darme placer: me besó la oreja, me lamió el hombro, jugó con mis pezones y luego los besó y succionó, mirándome para ver si me gustaba.
Que si me gustaba? Su inexperiencia no me molestaba. Dios sabe que he tenido suficiente para los dos. La guié para me besara en donde mi pecho se funde con la axila, y la insté a que me mordiera, lo que hizo reluctantemente: no fue hasta que deslicé mi mano .por entre sus nalgas y masajeé su esfínter apretado, que emitió un sonido de sorpresa y me mordió como yo quería por reflejo. Mmm. Sus dientecitos en mi músculo... justo lo que quería. Siempre me ha gustado que me muerdan y me arañen, me gusta exhibir las marcas de la pasión de una mujer como una medalla después, pero sabía que tendría que tener a April completamente descontrolada para ganarme algunas. No que la dificultad me desanimara: más bien al contrario.
Me mantuve dentro de ella, firme y rígido, por tanto tiempo como pude: luego me tomé unos segundos para controlarme, la tendí bajo mi cuerpo, y continué, con todo el fuego y la habilidad que poseo. La tuve sobre mí, la tuve debajo de mí, la tuve tendida contra mi cuerpo o aferrada a mí como un nudito de nervios: cada vez que gritaba y su cuerpo se contraía, sujetándome dentro suyo, la aferraba y soportaba, y continuaba, continué hasta que sus gritos fueron gemidos agudos y arañó la cama y me arañó a mí cuando sujetaba sus muslos porque ella ya no tenía fuerzas para apretarlos contra mí.
Every last detail
- Colt...- me suplicó.- Por favor, no puedo más... te necesito... necesito-
- Qué necesitas, amor?- le susurré, sin detenerme. Podía sentir cómo trataba de aferrarse a mí, de encontrar al fin el estallido que la había hecho beber a pequeños sorbos: pero no tenía fuerzas, completamente entregada para que tomara lo que yo deseara, como lo deseara. Cuando salí de su cuerpo y la guié a mi regazo, no se resistió, los ojos entrecerrados, débil y sumisa: y su sorpresa y su shock cuando tomé su garganta virgen casi me robó lo que ansiaba, y tuve que serenarme y sujetarla antes de poder girarme bruscamente y sujetar sus muslos en mis hombros.
Don't wanna lose what's going down
April estalló con un gemido lento y agónico cuando me apoderé de todos los secretos entre sus muslos: yo me vine sin poder controlarme en el mismo momento, ahogando su gemido. Cuando volví, la tomé en mis brazos, la mecí, y la sentí sollozar en mi pecho, igual que la primera vez, aún temblando y bajando a la tierra lentamente: el orgasmo final siempre la arrastra muy lejos, he visto mujeres así. Pero April pasó de las lágrimas al sueño en mis brazos mientras le musitaba palabras de amor, y la forma en que se acurrucó contra mí me las contestó sin decir nada.
I want to remember everything I'm feeling
Me quiere, me quiere más que a nadie en el mundo, excepto a Sable, Jessie y Fire. Y con el tiempo, le sacaré a Jessie de la cabeza: pero me basta con el amor que me tiene, me basta con su ternura y su cuerpo, y muy pronto no pensará más en él, porque ocuparé cada recoveco de su corazón y su cuerpo: si voluntad basta para hacer que ame, la tengo de sobra.
Aunque me siento mal por Sable, pero ella me eligió a mí, a mí por sobre él y por sobre todos, y aunque me duele que Sable la pierda me siento demasiado afortunado para llorar. Pero tengo que hablar con él.
Should time try fading or stealing something away...
- Avísale a Sable que acaba de llegar mi gente.- dice Jessie, mirándome secamente. Lo sabe? Pues lo siento por tí, bastardo, si abrigaste alguna esperanza: antes de que toques a April, prefiero encerrarla.- Treinta cazas. No esperaba tantos-
- Porqué dices " mi gente"? Tú eres humano-
- Ellos fueron más amables conmigo que ninguno de ustedes, vaquero. Te explicaría lo que es la aclimatación y las leyes adaptativas, pero no podrás disparar con neuralgia-
- Vete a la mierda, Blue-
- Tan elocuente como siempre.- la voz de Jessie me llega clara a través de los intercoms, burlona, pero no lo veo, metido en su agujero bajo la rejilla.- Fireball, dónde cuernos está Sable? Y April-
- Te gusta ponerme sal en las heridas, no-
- No creo que estén teniendo sexo. Deberías agradecerle al vaquero, se está acostando con ella y aún no firma el divorcio. Adúltero encima de todo... eres un asco-
Fire me mira sobresaltado. Yo me sonrojo, pero le mantengo la mirada.
- Puedes celebrar, corredor: una vez más, acaban de clavarle un cuchillo por la espalda a Sable, los dos, y lo más seguro es que el masoquista bastardo diga gracias y pida perdón encima. Si con amigos como ustedes... yo fui su enemigo, y Dios sabe que he sido bastante más honesto con él-
- Qué estás...- Fire habla indignado, pero Jessie levanta la puerta trampa, se alza a pulso afuera y se sienta en el borde, mirándonos con una mezcla de irritación y burla.
- Es obvio, corredor. Dios sabe que no tengo ningún amor perdido por el pobre desgraciado, pero lo que le hiciste tú de siendo más gay que Liberace engancharte a April para que no te lo quitara, y lo que le hizo este descriteriado de seducirla anoche mientras tu jefecito se tragaba toda su moral para apoyarte en tu divorcio. Dije seducir? No, eso implica neuronas. Lo que tú hiciste fue mezclar la culpa que le echaste encima por tu matrimonio más la penita que le tiene al pobre vaquero. Eres tan patético, Colt-
- Yo soy patético? Quién está lloriqueando?- le suelto, hamacándome en mi Saddle Unit.
- Los dos saben perfectamente que Sable está tan obseso con ella que hasta yo me saco el sombrero ante su psicosis. Y se dicen sus amigos-
- Si lo que dices fuera cierto, y no estás de cerca de entendernos, Jessie, Sable y April han sido perfectamente libres de... montar a Steed e irse al atardecer.- gruñó Fire.
- Las pinzas que lo han sido. Cuando tú no estabas con uno, estabas sujetando al otro: cuando los dejaste libres, te pusiste de acuerdo para que Colt la sujetara a ella. Si tuvieran cerebro, diría que es maquiavélico, pero como no les da para tanto, diré que es pura maldad con una suerte infernal-
- No crees que si hubiera la más remota posibilidad de algo entre ellos, han tenido quince jodidos años para que pase, y nada ha ocurrido?- ladro yo finalmente. Me estoy acalorando. Yo no le jugué sucio a Sable: ella eligió, libremente, a mí. Lo siento por Sable, lo entiendo mejor que nadie, lo siento de veras, es mi amigo, es mi héroe y la persona por la que daría mi vida, pero la amo demasiado!
Las luces de la Victory Star se acercan como líneas en la pantalla: Fire no ha bajado la velocidad, y cuando nos materializamos cerca del cinturón de asteroides, directamente en frente de la estrella, me quedo mirando a la nube de seres que la envuelven: tenemos que atravesar todo eso, y no tengo idea cómo vamos a hacerlo.
Pero no importa que yo no tenga idea. Mientras Sable y April sepan cómo, yo me encargo ser el con qué.
- Se ve como las reverendas.- me dice Fireball, que está muy serio, de pie a mi lado cuando los dos ponemos el piloto automático y nos acodamos en el ventanal a mirar el desastre. Jessie se fue a revisar los cálculos de April por última vez, afectando ignorarnos: espero sinceramente que después de esta misión, se de por vencido y se largue, o tendré que matarlo. Y eso que estaba empezando a caerme bien.
- Las hemos visto peores. O bueno, al menos casi tan como la cresta-
- Aparte que ahora tenemos a este desgraciado para que nos teleporte. O eso dice-
- La tienes fe a Jessie-
- No. Pero le tengo fe al criterio de Sable, a pesar de todo.- dice Fire con un suspiro. Luego me mira, un poco de reojo.- De veras tú y April-
- Sí-
- Felicidades. De veras. O es muy pronto-
- No cantaré victoria hasta que no la tenga en el rancho con un anillo en la mano, pero gracias.- le susurro.
- Crees que...- Fire también susurra, y se gira de espaldas a los cientos de naves enemigas para mirarme a la cara.- Crees que Jessie tiene razón? Que hemos sido egoístas?-
- Estás dejando que esa serpiente se te meta debajo de la piel, Fire?- le contesto, clavándole la vista. Fire parpadea, y luego me mira a los ojos. Tan castaños, tan expresivos que son…
Lo conozco demasiado para necesitar palabras. Yo me quedo sin palabras, y tengo que mirar a todos lados antes de volver a clavarle la vista, sin aliento, frotándome la frente.- Dime que no... por favor, dime que tú no-
- ... Sí.- me dice, con un suspiro, apoyándose en el vidrio.
Yo doy un puñetazo al lado de su rostro, pero Fire ni se inmuta.
- Serás... qué demonios te pasa? Es tanta la lujuria que si no te puedes acostar con Sable, no te importa quién sea mientras esté a mano-
Fire me mira y esboza una diminuta sonrisa.- Celoso, vaquero-
- Hubieras recurrido a mí, al menos-
- Pensé que eras hetero-
- Lo soy. Pero si aprendí a preparar pescado crudo para tu maldito sushi, podía... acostumbrarme a lo que sea.- inspiro, y lo miro a los ojos.- Fire, cómo pudiste-
- Te informo que es un bastardo, pero un bastardo sexy.- Fire se echa el pelo atrás en un gesto muy masculino.- Pasó, y lo lamento, y se acabó: no hay nada entre nosotros.- luego sonríe, y apoya la cabeza en mi muñeca, suavemente, al lado de mi puño.- Fue consensual, no te preocupes. Pero si hubiera sabido que estabas dispuesto, hubiera preferido a mi vaquero sexy. Eso, si April, no se enoja, Dios sabe que ya la lastimé más de la cuenta-
- April es incapaz de guardarte rencor, y lo sabes. Lo que pasó, ya pasó: yo me encargaré de hacerla feliz-
- Lo prometes? Si la veo llorar una vez más, creo que me mato…- dice Fire, y sus ojos, más que su sonrisa, me dicen que habla muy en serio.
- Lo prometo.- digo estrechándole la mano: un momento después estamos abrazados, estrechamente, mi esbelto corredor en mis fuertes brazos, y lo siento respirar hondo, porque siempre hemos sido los que protegíamos a nuestros depresivos, severos genios. Los dos éramos buenos en lo nuestro, él un gran piloto, yo un buen tirador, pero los que han hecho de Ramrod leyenda son Sable y April. Sin nosotros, no hubieran podido, pero no porque no pudieran encontrar otro piloto u otro tirador: sino porque ningún otro, excepto nosotros, los hubiera querido y cuidado tanto. No creo que otro que yo hubiera podido hacerlos reír: no creo que hubieran amado y se hubieran preocupado tanto por otro que por mi sensible corredor.
Hubieran sido leyenda, pero no les hubiera importado.
No hubieran sobrevivido.
Fire me suelta de súbito, y tira de mi brazo. En la pantalla sobre los ventanales puedo ver los puntos verdes de los pilotos de Madarien y la gente de Jessie acercándose, y puedo ver, a la misma distancia…
Los malditos Fantasmas nos han pillado.
- SABLE, APRIL, JESSIE, TENEMOS COMPAÑIA!- bramo por el intercom mientras me pongo el casco. Siento los pasos que corren, que vuelan, los veloces de April y los ligeros de Fire, los firmes de Sable y el paso insolente de Jessie, y mientras enfoco las pantallas las puertas de la cabina se abren y entra Sable, con April a un lado y Jessie al otro, como una exhalación, los dos a sus Saddle Units y Jessie dejándose caer en la suya, los tres con rostros llenos de determinación y eficiencia.
- Hey, hey, no se les olvida algo?- suelta Fire, que aún no ocupa el suyo. Veo a April pararse en seco, y a Sable que súbitamente deja de teclear, y se levanta.
Ya sé lo que se nos olvida.
Fire abraza a April contra sí casi sin dejarla levantarse, y Sable me aprieta el brazo antes de que colocar su mano, palma arriba, y sostener la de April, la mía y la de Fire, entrelazando los dedos uno sobre otros, hombro con hombro en un círculo apretado, Fire y April tan familiares a mis costados.
Jessie nos mira desde el agujero del infierno: sus ojos de gato nos taladran mientras finge desinterés en el ritual. Pero nos mira tan fijamente, que si Sable no hubiera hablado, lo hubiera hecho yo.
- Estás esperando una invitación escrita, capitán Blue?- dice Sable, secamente. Jessie parece por un momento cómicamente sorprendido, y luego pone su mano sobre la de Fire, casi como si temiera una broma.
- Star Sheriffs… mission adjourned!- recita Sable, y siento el familiar latigazo de emoción antes de responder:
- MISSION ACCEPTED!-
- La están pasando bien allá arriba-
- Estamos terminando el último chequeo antes de largar, Maddy.- oigo a Fire charlar con Madarian mientras en la otra línea Jessie les da órdenes a su gente, y Sable y April recitan la letanía de comprobaciones mientras yo chequeo por última vez el armamento. Tengo un tablero entero de joysticks y botones para mí, para mi sinfonía de muerte: y una pantalla en doscientos treinta grados, más que suficiente para acabar con lo que se nos cruce. No tengo un punto ciego: tengo una pantalla que extrapola una visión de pájaro sobre nosotros y otra debajo. Nadie podrá lastimarlos, si yo tengo algo que decir al respecto, y me pican las manos por empezar a disparar.
:: Están a pársec y medio :: dice Jessie con voz aburrida por el intercom cuando empiezan a acercarse los puntos rojos: es divertido escuchar su voz salir desde abajo, como si lo tuviéramos encerrado.
:: Tranquilos.:: dice Sable. ::El diagrama de comunicaciones será canal uno para Ramrod Court, open, canal dos para Alamo Army, open : canal tres para nosotros, closed. Fire, tú ocúpate del canal cuatro interno, closed:
Open significa que será oído afuera de la nave: closed, que será sólo para nosotros cuatro, perdón, cinco.
Tengo curiosidad por saber qué va a poner Fire.
FIREBALL
: E V E R F R E E :
:: ESCUCHAN ROCK MIENTRAS SE MATAN?:: la voz de Jessie es incrédula cuando nuestra línea interna se inunda de batería.
:: Qué, prefieres a Barney:
:: Eso sería siniestro, saben:
:: Es que Jessie es tan Clockwork Orange:
:: Muy bien. Ramrod Court, Go. Alamo Army, Go. :: Sable da el pase por los intercoms, y luego, espera un segundo, mientras siento a April abriendo todos los canales de energía detrás mío mientras yo pongo la mano izquierda en la palanca de potencia y la derecha en el timón, los pedales de los alerones y los frenos bajo mis talones.
Estoy temblando.
Siento la respiración de April, ansiosa, y la adivino con ambas manos aferrando las palancas sobre su terminal, lista para quitar el piloto automático y darme total control de la nave.
- Ramrod Equalizer Unit, GO!- exclama Sable, y April suelta las palancas, y la nave se siente como una pluma en mis manos.
- MATCH 12!- anuncio, y nos disparamos entre las naves, en una furiosa espiral: escucho a Jessie puteando, pero nosostros estamos acostumbrados a estas maniobras, y nos aferramos a las Saddle Unit mientras Ramrod alcanza su mayor velocidad y nos sumergimos en ese mar de tentáculos y naves redondeadas como un puñal en la carne, violento y geométrico. Las naves intentan seguirnos, intentan alcanzarnos: pero los rayos de plasma nos fallan por un ancho margen, y las naves del Ramrod Court y Alamo Army que nos siguen se dispersan y se trenzan en combate con esas espectrales naves con tentáculos de los Fantasmas, dejándonos libres de avanzar directo hacia esa estrella ardiente que es la Victory Star.
Vamos en una llama de aire incandescente, así de rápido. Entonces una nave enorme nos cierra el paso, y cuando hago a Ramrod pasar raspando entre dos rayos de plasma amarillo, escucho la voz de Sable, serena:
:: Madarian, tenemos uno mediano en la cola, encárgate. Colt, el de adelante es tuyo:
:: Tus deseos son órdenes, Gran Jefe:: April, dame soporte!:: exijo yo, y siento como si April manejara mis propias terminales nerviosas cuando nuestro balance cambia nos enderezamos, y yo aferro los controles y nos estabilizo. Oigo a Colt flexionar sus dedos hasta que crujen, y luego una nube, o un enjambre de rayos emerge de nuestra nave, cada uno impactando una nave enemiga, sin perder jamás un tiro, sin fallar ni una sola vez, hasta que la conjunción de tres naves en llamas y nuestro certero cañón principal hacen explotar a la nave frente a nosotros.
:: Listo:: dice Colt, aún cuando la nave está recién haciendo ignición, y aprovecha de salvarle el traste a dos o tres pilotos que se tenían a unos cazas fantasma pegados.:: Un pulpito… dos pulpitos… como doscientos pulpitos:
:: ADELANTE!:: ordena Sable, y April echa toda la suspensión atrás de nuevo y me da el control para acelerar y acelerar. Me lanzo entre las llamas y los fragmentos de la nave, los cazas de Ramrod tras nosotros, y hago una espiral para evitar unos asteroides. Los cazas de Madarian se lanzan tras nosotros mientras nos acercamos a la Victory Star, que sólo está a unos parsecs, la luz ya dificultándonos la visión: la materia positiva que emite forma una especie de niebla, de vapor enceguecedor, que refleja las formas.
April sombrea las pantallas y les da contraste: entonces oigo a Jessie gruñir.
:. Estoy aburrido. Porqué no me dan los cañones de cola:
:: Podrás manejarlos?:: le digo mientras giro como un trompo y esquivo a un enjambre de Fantasmas en naves medianas que nos siguen con relámpagos láser verdosos.
:: Me estás provocando un problema sexual, Fire:
:: Qué:
:: Me estás hinchando las pelotas! Dame los malditos cañones de una vez:
Escucho a Sable hacer el traspaso sin una palabra, quedándose sólo con comunicaciones y los escudos. Jessie aferra los cañones, y los siento freír a nuestros perseguidores. Sigue siendo jodidamente bueno.
:: YA-HUUUUUU:
Ése es Colt, por las dudas.
La explosión nos envuelve, pero vamos demasiado rápido y nuestro combustible está suficientemente frío para no preocuparnos. Suelto los alerones de los costados, y April divide el peso cuando doy una frenada en seco y me lanzo a las seis en punto, en un giro de noventa grados, que podría derribarnos de los Saddle Units si no fuéramos nosotros.
Siento un golpazo y luego la risa de Colt :: Hay un motivo por el que te metimos en una cajita, Blue:
:: Fireball, estás loco!:: me grita Jessie, pero hay risa en su voz. Nos levantamos en vuelo rasante sobre una nodriza, y hago una espiral al revés para esquivar sus rayos energéticos, que chispean sin tocarnos. Sus naves se nos pegan a la cola, pero el grupo de Madarian los agarra: Roy, con su nave negra y verde, y Max, con la suya azul se lanzan con Maddy al medio y nos los quitan de encima.
Pero Max recibe un impacto directo y cae en barrena. No.
:: NO, MAX!:: grita April: pero es tarde; Max Greed impacta contra una de las nodrizas, y estalla, brevemente.
Musitaría el Samsara si tuviera tiempo: Colt se persigna, y sigue adelante.
:: MUÉVANSE!:: nos grita Maddy, y me anuncia que nos quedan sólo dos parsecs antes de entrar a la zona reactiva de la Victory Star. La zona en la que si juntamos suficiente energía, la reacción en cadena debería crear una nova que acabe con todo este ejército.
Y con nosotros, si Jessie no logra su truco, y nos pasa a través de la Victory Star a la dimensión de vapor. Y de regreso.
:: Si te sirve, nena, te quería de veras:: escucho a Roy dirigirse a April, antes de lanzarse con Maddy y uno de los pilotos de Jessie a despejarnos el camino: yo acelero hacia la Victory Star, y una vez más April responde como mi propio cuerpo, los dos moviéndonos como si nuestros nervios y músculos fueran uno: siempre siento que es su cuerpo el que uso para lanzarme por el espacio, y mientras su habilidad me hace alcanzar velocidades que no habíamos alcanzado nunca, la siento jadear, y reír sin aliento. Ramrod nunca ha estado en mejor forma: nosotros nunca hemos estado en mejor forma. Los engranajes de Ramrod responden con crujidos sedoso y el ruido de articulaciones artificiales, pero siento que vuelo en un fantástico animal fundido al cuerpo de April, y al mío propio, y cierro los ojos un momento, sintiendo su potencia, su fuerza, y su elegancia de cirujano.
April se me da completo control y mantiene la mezcla y el peso en el mínimo absoluto: yo me lanzo con todo hacia la Victory Star, y escucho a Sable empezar el conteo regresivo.
:: Un pársec para el Punto Black Orchid. Ciento ocho segundos. Empieza conteo. Ramrod Equalizer Unit a Ramrod Court y Alamo Army, mantengan sus posiciones:
:: Potencia 100:: recita April.
:. Cuando pasemos, desconecten todo, vamos a planear:: ordena Jessie desde su terminal:: traspásame el control de energía:
Muy de Jessie ser quien desenchufe todo.
:: Control traspasado:: dice April con voz serena.
:: Setenta y dos segundos:: anuncia Sable. El vapor de materia se ha hecho tan espeso que a pesar de las pantallas con filtros especiales el espacio se ve blanquecino, casi celeste, y cuesta diferenciar las naves de los Fantasmas, que parecen absorber la luz, y más que brillantes son refringentes.
Tengo miedo? Vamos a morir ahora, en este mar de luz, los cinco juntos?
PUES MUY BIEN!
:: Treinta y un segundos:
:: Potencia 120!!:: grita April y Colt despliega todo nuestro armamento, barriendo nuestro camino derecho hacia la luz que nos ciega: no sé cómo logra ver hacia dónde dispara, pero no golpeamos nada sólido, lo que a esta velocidad nos mataría: sólo pedazos de naves, fuego y humo que se destrozan milésimos de segundos antes de que las atravesemos, y aunque la vibración amenaza con rompernos los huesos, April mantiene la nave entera, colgada de las palancas, y yo mantengo las manos firmes aunque mis hombros se quejan, y Sable y Colt se sujetan mientras uno dispara y el otro mantiene los escudos, Ramrod vibrando, temblando, pero aguantando…
La luz me ciega. El calor… lo siento, a pesar de todos los refrigerantes, a pesar de las barreras de acero y líquido que nos protegen, a pesar de todo, lo siento en la cara mientras avanzamos derecho hacia una estrella, un enorme sol blanco que arde y que nos convertirá en cenizas brillantes, en estrellas fugaces…
:: DIEZ SEGUNDOS MADARIAN SALGAN DE AQUÍ!:: grita Sable, y en el mismo momento April me grita y nos sumergimos en blancura ardiente, una exclamación de Jessie, y la voz de Sable mientras cuenta en voz alta.
Siento las junturas de Ramrod temblar, fundirse: siento a April que se cuelga de un gancho que nunca le he visto usar en el techo de su terminal, con todo su peso, soltando algo: siento a Sable, que hace la cuenta regresiva en voz alta, y siento a Colt respirando hondo, mientras las pantallas nos muestran el punto más caliente de la estrella, al que nos acercamos, el punto no mayor que una puerta en donde Colt tiene que hacer blanco… a casi medio pársec.
Si tuviera las manos limpias, o libres, para juntarlas, rezaría: pero lo que siento es una emoción pagana, una elación dionisíaca, una elevación en que tanto da vivir o morir, o matar, mientras estemos juntos, nuestra fuerza una sola. April jadea en mi oído, sus brazos delgados aferrando su terminal mientras teclea o tironea palancas con todas sus fuerzas: Sable mantiene los escudos estables con manos como acero, su voz firme, sin temblar, mientras se acerca al cero: Colt tiene ambas manos en el joystick de nuestro cañón principal: y yo… se me parten los hombros, tengo la boca seca, tengo la spiernas acalambradas, y sin embargo sé que puedo aguantar, y que aguantaré hasta que me desplome o hasta que Sable dé la orden. Porque puedo aguantar más que mi carne y mi sangre, si él me lo ordena: cuando mi voluntad falle, estará la suya para sostenernos…
:: tres… dos… uno:
:: POTENCIA CIENTO TREINTA!!:: grita April, y al mismo tiempo echa todo el peso de la nave atrás y yo freno, tratando de mantener la aceleración, tratando de mantenerlo estable, tratando de ayudar a Colt…
:: ZERO:: musita Sable, y escucho a Colt contener la respiración y disparar el cañón. Por un momento nada sucede, y cierro los ojos, la blancura encegueciéndome.
Y entonces, un fragor lejano. Lejano: el sonido no viaja por el vacío, a no ser que sea inmenso…
La blancura se vuelve primero roja y luego el vapor se aclara como un espejo empañado, y sé, aún antes de ver cómo el centro de la estrella de un blanco absoluto se dilata y se dilata que Colt lo logró.
:: YAAA-HUUUU!:::
Lo logró, lo imposible, y estamos muertos.
:: ADELANTE CON TODO LO QUE TENGAS!:: me grita Sable. Va contra todo mi ser el ir al encuentro de ese fulgor que vaporizaría planetas, pero mi voluntad no es nada contra la suya, y en el mismo momento en que April vuelve a desplazar los engranes Ramrod bajo mis manos se lanza a su encuentro como un suicida. La nave se pone a vibrar como un bote en unos rápidos: la vibración nos sacude a todos, vibra tan fuerte que creo que podría sacarnos los dientes, se va a destrozar…
:: Cinco segundos para contacto… tres… dos… uno…:: cuenta Sable, sin aire.
La nave cruje y un calor espantoso inunda la cabina: y justo en el momento en que respirar me quema los pulmones, que April hace un sonido agudo y que siento que Colt grita, súbitamente todo se pone negro, la nave se apaga por completo, y en la absoluta oscuridad escucho a Jessie gritando:
:: MANTEN EL CURSO, CORREDOR! TENEMOS DIEZ SEGUNDOS DE ANTIMATERIA, ACELERA:
Sable empieza a contar. Sólo sé que nos movemos por los indicadores, porque en la negrura absoluta no veo nada. Sólo confío en Sable, en April y Colt: y confío en Jessie… confío…
:: Uno:
Match 12. 12 veces más veloces que el sonido…
:: Cuatro:
Match 13.
Match 14
:: Nueve:
Match 15: somos más rápidos que la luz…
:: DIEZ:
La luz vuelve blanca, hiriéndome los ojos, el calor insoportable, y me doy cuenta con espanto que aún estamos dentro de la estrella!
:. FIRE SÁCANOS DE AQUÍ!!!:: grita Jessie, y April aferra con ambas manos unas palancas que desprenden los alerones, la siento soltar el último lastre, y yo clavo los talones y las manos en los pedales y las palancas, tirando hacia mí con todas mis fuerzas, y Ramrod, apestando a metal hirviente, la pintura burbujeando, el vidrio nublándose al derretirse, se sacude como un animal furioso, y aceleramos como locos, para hundirnos en una bienvenida negrura fría, profundo y lejos, lejos, dejando una estela de fuego y estrellas cuando nos arrancamos de la gravitación de la estrella y nos lanzamos a ciegas en la Zona de Vapor, en otra dimensión.
:. FIRE, ADELANTE HAY…!!::
Las pantallas vuelven a la vida un segundo demasiado tarde: el grito de April es un segundo demasiado tarde, vamos demasiado rápido. Todo lo que puedo hacer es clavar los frenos y levantar la nariz, y entonces, con una explosión, nos estrellamos y barremos contra algo que parece un gran asteroide o un planeta, hasta semi sumergirnos en agua que humea, patinar, rodar, y finalmente, con un chirrido espantoso, frenar.
Hay un momento de silencio mientras sentimos al agua burbujear afuera, hirviendo al contacto con Ramrod. Luego, hay una tos, y luego la voz de Sable, que trata de ser firme.
:: Están… todos bien? Repórtense… April:
- Estoy bien- dice ella, quitándose el casco, sin aliento.
:: Colt:
- Estoy… entero… Dios, creí que estábamos muertos-
- Fire?- Sable también se quita el casco.
- Estoy… me duele la muñeca pero estoy bien…- respiro hondo.- Yo también creía que estábamos muertos-
- Jessie-
-… hijos de puta… voy acolchar este agujero de mierda… yo… también creí que-
- También yo.- reconoce Sable al fin, y con un suspiro tira el casco y se sienta en el suelo.- Mission.. accomplished.- suspira.
Jessie es el primero en soltar la risa. Es aliviada, es catártica, es… ridícula. Lo sigo yo, aunque creo que estamos histéricos. Y un momento después estamos todos abrazándonos y estrujándonos, porque aunque estemos apenas vivos, apenas enteros, y Ramrod esté deshecho, estamos juntos…
APRIL
- La aleación aguantó mucho mejor de lo que esperaba, a pesar de que nos a acercamos al punto de vaporización.- me dice Jessie mientras los dos, acodados en las entrañas de Ramrod revisamos un montón de circuitos que humean suavemente. El punto de vaporización es el punto en donde la azurita, el complejo más estable del universo, se vuelve vapor instantáneamente: suponer lo que eso le hace a la carne humana…
Jessie y yo nos metimos de inmediato en el interior de Ramrod, que gracias a Dios y a todos sus ángeles, no tiene daños estructurales mayores: algunos circuitos fundidos y una gran parte de la carrocería hecha pedazos, así como dos motores reventados: no es nada que no pueda arreglar, si me dan una semana y si tengo todos los respuestos.
Sí nuestra conexión se fue a la mismísima cresta: no tenemos señal de nadie al otro lado, si es que sobrevivió alguien a la explosión.
- Necesito una semana, o al menos cuatro días, si Jessie me ayuda, pero no te prometo que volvamos a Match 15-
- Una semana acá? A mí me viene bien, tengo el cuerpo como si me hubieran pegado…- dice Colt desde la puerta antes de llamar por el intercom.:: Oye Fire, tenemos comida para una semana:
:: para un mes, o al menos eso empaqué yo, no sé si has estado saqueando las reservas de nuevo:
:: Por quién me has tomado:
:: Por Colt. Con quién hablo:
:: Vete a la mierda, Corredor::
- Tendremos que soldar toda la azurita a mano otra vez.- suspira Jessie, su hombro contra el mío, tocando las pequeñas agujas fundidas en una masa sólida.- Hijos de puta, como no tienen que hacerlo ellos, es muy fácil sólo pilotar y joder el trabajo de los demás-
- No me estoy quejando. Estaba segura de que nos mataríamos.- suspiro yo, sentada en los talones mientras compruebo con un fusor si todas las conexiones aún conducen correctamente.
- Por eso me prometiste una cita, verdad?- Jessie me mira frunciendo el ceño.- No tenían ninguna intención de cumplir-
- Voy a cumplir.- le digo secamente.- Doy mi palabra una vez, y basta. Pero te parece bien si esperas a que volvamos a Yuma, para poder encontrar un vestido y arreglarme-
- No estás con Colt ahora-
- Te hice una promesa, Jessie, y la mantendré: el que tengamos una cita no significa que vaya a acostarme contigo. Pero te prometí que tendríamos un día juntos, un día entero para olvidarnos de quiénes somos y de todo lo que ha pasado, y nunca me he echado atrás-
- Y si la atracción es tanta que no puedes resistirte? Qué pasa-
- Veremos-
Jessie se echa a reír, y cuando lo miro allí sentado a mi lado, maltrecho, lleno de moretones porque aún no tiene práctica para sostenerse del Saddle Unit, y con las manos despellejadas, agotado y acabando de burlar a la muerte para darme en el gusto, me inunda una terrible ternura y tengo que apartar la vista.
Me duele la cabeza. Me duele todo el cuerpo.
- Te vas a arreglar para mí?- me dice sonriendo.
- Lo que se pueda, no esperes ningún milagro… ya ni recuerdo cómo ponerme rímel… pero sí, Jessie. Te prometí que será como si nunca nos hubiéramos conocido antes, y así será-
- Lo que quieres es probarme que aún conociéndome por primera vez no lograría seducirte, verdad-
- No.- digo con un suspiro, acomodando un pesado acelerador en mi regazo, que está hecho pedazos.- quiero… -
- APRIL, JESSIE, VENGAN A VER ESTO!- grita Colt. Los dos nos levantamos y vamos corriendo a donde sentimos el grito: es de la cocina. Cuando entramos, nos damos cuenta que la cocina parece cubierta de una espuma blanca, una especie de piedrecilla o…
Sable, que está bañado en ella, cubierto como si fuera nieve, mira con sorpresa uno de los estantes de los cuales parece haber venido el alud y luego parpadea, tomando unas bolsas de papel requemadas.
A Fire le entra un ataque de risa loca. Yo me agacho, tomo una y a mí también me da. Debería haber pensado en ello, el calor debe de haber cocinado todo lo que tenemos sellado al vacío, acá atrás debe de haber sido como un microondas…
- Sable… - susurro, casi llorando de la risa.- Lo siento por tu popcorn-
Jessie toma un puñado y se lo mete a la boca.
- Mantequilla-
- Sour cream-
- Figures.-
El asteroide en que chocamos tiene restos de atmósfera, y mientras Jessie y yo trabajamos sin levantar la vista Sable escanea el espacio cercano, Colt cocina, y Fire, que está reventado, duerme una siesta. Nosotros reparamos los peores daños, y doy gracias a Dios por la presencia de Jessie, porque sola no podría: a veces me encuentro dudando de las cosas más tontas, como si hubiera perdido un poco de mi seguridad. Jessie me anima, aunque se mantiene cuidadosamente al margen: no sé si respete el que esté con Colt o va a esperar a nuestra cita para gritarme, pero es el mejor colega que podría pedir, amable y gentil, y es tan jodidamente hábil.
Y tararea a Sharon Apple mientras trabaja.
- A comer!- llama Colt un par de horas luego, y un delicioso olor a guiso campesino de papas, bollos fritos, y verduras y caldo de pollo inunda mi nariz: ni que decir que corro más rápido que Jessie. Colt pone una gran fuente en la mesa y sirve los platos, y nos apretamos los cinco alrededor de la mesa, como colegiales hambrientos.
- Hay que reconocer que sabes cocinar, vaquero.- dice Jessie, echándose a la boca un bollo frito.- Está bueno-
- A mí me gustan tus panquecas.- dice Fire mientras se come dos bollos a la vez: yo estoy esperando la sopa.- Qué has encontrado, Gran Jefe-
- Estamos instalados en un pedazo de Clavell.- dice Sable partiendo su bollo: a mí súbitamente se me quita el apetito.- En el espacio cercano hay un cinturón de asteroides muy semejante a la Victory Star, pero la presencia de la estrella es mucho menor en esta dimensión. Nos va a costar mucho menos salir que entrar, lo que explica porqué a los Fantasmas les es tan fácil pasar a nuestra dimensión.- se echa atrás en la silla, y de pronto aparece un gesto curioso en su cara.
Yo bajo la vista y me concentro en mi sopa.
- Pero es bonito.- añade, empezando con el guiso.
- Qué?- ladra Jessie.- la dimensión de vapor es un jodido yermo… los tres o cuatro asteroides que recuerdo eran unos pedazos de roca más feos que Durango… por algo los seres de vapor querían irse, sabes-
- Les mostraré imágenes.- dice Sable, y de pronto mueve la cabeza. – No estoy seguro, pero la única explicación viable es que el calor de la Victory Star, la alta densidad de agua en el aire y todas las bacterias de Clavell hicieron algo al ser empujadas a esta dimensión, pero es mejor que lo vean ustedes mismos.-
Cuando acabamos de comer, y vamos a mirar por las pantallas, me tengo que sentar, boquiabierta. Escucho a Jessie jadear, y a Colt y a Fire discutiendo, pero Sable y yo nos quedamos callados, lado a lado, observando el milagro.
- Sea of Miracles.- dice Sable suavemente. Yo me cubro la boca, y se me llenan los ojos de lágrimas. Una raza abandonó esta dimensión para sobrevivir, y un planeta entero dio su vida, y ahora… es más hermoso de lo que nunca fue Clavell. Es… como el paraíso.
Sólo alcanzamos a ver dos asteroides con atmósfera, y dos planetas en el horizonte, pero las imágenes que alcanzamos a captar son… increíbles. Vegetación, verde mezclada con violácea, inundando todo, alternando tundra, jungla y praderas luminosas: mares azules y verdosos, de suave oleaje, cubiertos de espuma: rumorosos ríos, cielos azules o dorados, nubes de algodón, flores al viento, cascadas, bandadas de exóticos pájaros o rebaños de animales paciendo tranquilamente: un Edén, intocado, y nosotros somos los primeros de verlo, rodeando diferentes estrellas que orbitan en una danza perfecta, emitiendo luz y calor donde antes sólo había oscuridad. Cadenas de estrellas y nuevas constelaciones: lunas fijas, plateadas, doradas y broncíneas, novas en la lejanía como un cinturón de luz.
No puede ser. La destrucción de Clavell y el traspaso del Nth Grade provocó esto? Pero cómo en cinco años?
- Vamos a dar una vuelta!- dice Fire, entusiasmado, tironeando a Colt de la manga.- Chicos, vamos, vamos-
Sable los mira, ansiosos, sonrojados, y asiente, lentamente. Hay una mirada extraña en su rostro: parece como si de alguna forma, estuviera muy lejos. Esté pensando en algo que le trae paz: es muy raro verle esa mirada lejana y dulce, como si alguien le recitara al oído, como si oyera una música lejana: no se la veía desde que recuperamos Ramrod, o antes, el día de la victoria.
Pero lo entiendo. Sé lo que siente, porque mi corazón siente lo mismo al ver esta inmensidad salvaje y bella.
Sé lo que siente porque ver esto es, en alguna forma, como si Clavell y su gente nos hubieran perdonado por fallarles.
- Vamos!- dice Colt alegremente.- vamos a explorar, yo llevo el traje de baño-
- Colt, que no es un paseo.- dice Sable, moviendo la cabeza. – Pero está bien. Las armas a la mano, que seguramente hay Fantasmas cerca… no pesqué ninguno con el scanner, pero no pueden estar muy lejos si están pasando por la Victory Star-
- Siendo que está claro que se teleportan como malditos negatrones, pueden estar en cualquier parte.- gruñe Jessie mientras todos tomamos nuestras armas, cascos y nos encaminamos a la rampa. Supongo que iremos a pie para calcular qué tal es el suelo: luego, supongo que los chicos podrían sacar sus naves y yo dar una vuelta con Ramrod.
Cuando abrimos el hangar, reviso el medidor en la entrada y me quito el casco.
-Hay oxígeno suficiente: tiene una alta humedad, pero nada de lo que preocuparse.- digo asomándome rampa afuera.- se nos va a frizzar el pelo...-
- Qué profundo tu comentario.- me gruñe Fire.
- Tú eras el que promocionaba productos para el cabello, no yo.- respondo, aunque noto a Fire inquieto, aunque no molesto. Le oprimo el hombro, y activo la plataforma del hangar, para poder descender.
Còmo describir el aroma? Pureza, mezclada con terrenalidad. Tierra húmeda, el aroma a flores al sol y savia: olor a mar, lejano, y el tibio aroma de frutas maduras y pastos salvajes. Jessie me toca el hombro y señala, y veo en la lejanía una cadena montañosa, cuyas cumbres son blancas, más allá del mar.
Nunca había sentido tantos deseos de correr como una niña entre alto césped con el viento, de sumerguirme en un oleaje violento. Nunca había anhelado tanto ser libre, completamente libre.
Miro a Sable, que me sostiene la mirada, y sé que desea lo mismo que yo. Si nada hubiera sucedido, le tomaría la mano, o lo abrazaría, pero ahora no me atrevo.
Jessie nos está mirando, y da un paso para colocarse entre los dos, antes de hablarle a Sable, que se vuelve al horizonte.
- Qué estás esperando? A Vangelis?- le suelta Jessie.
Sable nos mira, y luego salta de la rampa al pequeño planeta. Se hunde hasta las rodillas en un césped verde y oro, alto y jugoso, y el viento le echa atrás el pelo cuando toma una brizna y clava sus ojos proféticos en el horizonte de oro.
- Yo te llamo Eden.- dice sencillamente.- En nombre de la Confederación, tomo posesión de este planeta el día quince de junio del 2452 A.C, y lo llamo Eden-
Avanzamos a su lado por la pradera, en un silencio religioso: la belleza nos corta la respiración.
El pasto es alto: en algunos sitios me hundo hasta la cintura, pero es suave y sedoso, y el suelo aunque blando es firme y fácil de caminar. Tendremos que buscar un sitio más rocoso para Ramrod, en verdad. Subimos una cuesta, y desde allí dominamos la línea de unos ríos jóvenes y rectos, casi sin meandros, y un atardecer de oro reluciente que nos deja sin respiración. Cierro los ojos, y siento a Colt apoyar su mano en mi cintura, como si le preocupase que me lanzara desde aquí. Desde esta altura, y observando ese atardecer magnífico, creo que podría volar sobre esos lagos, cerrando los ojos. Sable lo nombró bien, es como el Edén.
Él me toca el hombro, y señala. Contengo la respiración: entre los espesos bosques, puedo ver un ojo plateado: un lago, rodeado de espesa vegetación, que tiene a un costado una plataforma natural de roca, una meseta lo suficientemente oculta para quedar a cubierto de ojos enemigos y lo suficientemente lta pata aterrizar ( edenizar?) sin problemas. Asiento, y él se queda con los brazos cruzados un momento, mientras el sol doble y dorado de Eden se oculta.
- Qué piensas?- le digo sin mirarlo, sin poder contenerme. Sable me mira a los ojos con su mirada gris plateada por la luz, y sonríe levemente antes de responderme:
- Earth's last picture, the end of evening: hue of indigo and blue.-
Miro al atardecer, que es perfecto, y cierro los ojos para recordar el resto del poema:
A new moon leads me to woods of dreams and I follow.
A new world waits for me; my dream, my way.
I know that if I have heaven there is nothing to desire.
Rain and river, a world of wonder may be paradise to me..-
Paraíso…
Cierra los ojos, y ante su leve, melancólica sonrisa, por un momento quiero huir al espacio más profundo, y allí esconderme para no mirarlo más a la cara. Lo entiendo tan bien, y lo único que quisiera es no entenderlo.
Oh, Sable.
Cuando me rodeó con sus brazos y me besó, fue como si mi mundo se pusiera de cabeza, como si todo perdiera su importancia y como si su sólo toque pudiera quemarme hasta hacerme desaparecer. No sé ni cómo lo aparté, y huí, y lo siguiente que recuerdo es estar en mi cuarto, tendida en la cama, temblando de pies a cabeza, envuelta en el edredón como una niña asustada.
Él no ha dicho una palabra.
Tampoco yo.
Tengo que romper este hechizo, que ha invocado con unas palabras y unos pocos versos.
Tengo que…
- Parecen haber formas de vida terciarias.- digo observando las flores obviamente polinizadas.- Crees que haya sido posible una duplicación eucariótica completa-
Él me mira. Luego asiente, y recoge unas bayas de un arbusto cercano para que analice el DNA, supongo.
Me sobresalto cuando se lleva una a la boca.
- Sable!-
- Muy dulces.- me dice. Parece intensamente pensativo.- Cuando estés en el borde de un abismo, rodeado de tigres, y encuentras una baya, recógela y llévatela a la boca-
- Sable, que no es momento para la filosofía de Confucio-
- Al revés, April.- me dice Sable, muy serio, que tiene los labios enrojecidos por el jugo de la baya.- Me temo que la filosofía no tendrá tiempo para nosotros.-
Tengo miedo de lo que quiso decir…
Volvemos a la nave: en medio de la penumbra mágica del segundo sol desvaneciéndose, Jessie y yo hacemos algunas conexiones de emergencia y trasladamos la nave, arrancándola apenas del lago pantanoso en que chocamos. Podemos volar, pero no me atrevería a pasar a Match 10.
Fire, con sus manos exactas, nos instala justo en la plataforma, como un dardo en el blanco. Nos posamos tan lento que en vez de quebrar las ramas de los árboles, estos se vuelven a cerrar sobre nosotros como una cubierta elástica cuando nos posamos. La noche es completamente negra: las estrellas, aunque relucientes en el espacio, no logran traspasar la espesa atmósfera de vapor de agua que envuelve el planeta, apenas creando unos pocos brillos perlados en el cielo.
Colt nos sirve la cena: Jessie está muy ocupado conmigo en la carlinga de los motores para preparar algo, aunque me he aficionado a su comida francesa con mucho queso y verduras calientes. Nootros nos volvemos al taller luego: Sable se encierra con sus atlas a a tratar de cartografiar aunque sea rudimentariamente la zona de vapor que podemos scanear: Colt se queda lavando platos y Fire se mete a la ducha.
- Maldita sea.- Jessie le da una patada al motor mayor, que pesa más o menos una tonelada.- No puedo meterme por detrás para ver dónde se le soltó la aguja del aceite... tú no cabes-
- Eso trato.- digo, sacándome las botas e intentando meterme en el pequeño espacio, pero no quepo. - maldita sea... tú y tu comida...-
- No sacamos nada con meternos a la fuerza, lo más seguro es que destrocemos la aleación fina...- Jessie se frota la frente.- Saquémoslo afuera. Desarmémoslo y saquémoslo afuera para poder soldar como Dios manda-
- Podremos-
- Agarra esa polea. Tengo más fuerza de lo que aparento, señorita.- me suelta Jessie, quitándose la chaqueta de la armadura y poniéndose guantes antiroce. Mintras engancho las poleas, intento no prestar atención, pero la imagen de Jessie sudoroso y porfiado tironeando el motor principal hasta que se le marcan todos los músculos y logra separar las tres piezas se me graba en la cabeza aunque es lo último en lo que deseo pensar. Sé que los chicos, Sable que tiene unos hombros hechos para llevar capas flotantes y Colt que tiene la musculatura de un atleta opinan que Jessie es un alfeñique, pero su cuerpo elástico y elegante es tan o más seductor, sobretodo ahora que está interesado en otra cosa y no en ponerme nerviosa. Me gusta la forma en que se le marcan los músculos bajo la piel cuando se tensa, todo tendones y nervios juveniles, como si revelase una fuente oculta de energía.
- Es hora de cortarme el pelo, me está empezando a molestar.- me comenta mientras se lo echa atrás, largo y transpirado, cayéndole sobre los hombros escapado de su coleta usual. Yo le aparto el flequillo de la cara, sin dejar que lo haga él porque tiene las manos muy sucias.
Nos miramos a los ojos, y de inmediato retiro las manos, demasiado brusco, supongo. Jessie, que tenía un rostro muy sereno, de pronto esboza esa sonrisa insoportable suya.
- Te gusta lo que ves, no? Quieres un poco de esto, April?-
- Jessie, te acercas y te presento a mi confiable llave inglesa-
- No pegan tan fuerte-
- Pero aprietan-
Jessie me da la espalda y se seca con la toalla como un modelo, exagerando hasta que me hace reír y se coloca la chaqueta.- Mejor amenaza al motor con tu llave inglesa: algo me dice que nos va a hacer sufrir toda la noche...-
Con la ayuda de Colt, arrastramos el motor y sus repuestos a la entrada del hangar, en donde colocamos los focos, los lentes y nos preparamos a pasar la noche. Colt nos trae un poco de sopa caliente, un termo de café y se pone a nuestro servicio: tiene una fuerza sorprendente.
- Si te dice cualquier estupidez, me dices y lo tiro al lago.- me dice mi vaquero mientras me ayuda a desenroscar una tuercas apretadas por el calor. Voy a cambiarlas por anillas desechables.- Quién se hubiera imaginado que destruir Clavell iba a crear esto acá, no-
- Es como un milagro.- digo, pensativa.- Es como si Clavell mismo nos hubiera perdonado de alguna forma. A nosotros por fallar, a él por-
- April.- me dice Colt secamente.- No me gusta que nos compares con él-
- Era una guerra.- le digo, mientras uso unas pinzas para pescar desprendimientos del metal que flotan en el aceite, antes de filtrarlo.- Y éramos guerreros-
- Él era uno de los nuestros, un jodido traidor, y aún es una rata rastrera.- dice Colt con pasión. Me pone una mano en la espalda, para hablarme más cerca: y siento algo en sus dedos, un temblor.- Antes de que fueras suya... yo-
- Me matarías?- le digo, sin levantar la vista de mi trabajo.
- Lo mataría a él-
- No tenías que decírmelo, Colt. Te creo.- le digo con un suspiro.
- Vendrás a mi cuarto cuando termines?- dice Colt, con suave ansiedad, su mano bajando para acariciarme por sobre el overol. Miro sus ojos azules y ansiosos, y el amor, la ternura y un extraño cansancio se apoderan de mí.
- No puedo, Colt-
- Por qué?-
- Porque no tienes cuarto. Compartes una litera con Sable y Fire, no? Liberal como soy, no pretendo darles un espectáculo-
La cara de Colt... pasa un momento, y le entra la risa, antes de mover la cabeza y decirme con sinceridad.- Estaba tan caliente que se me había olvidado-
- Aún así, y siendo que yo tengo cuarto, prefriría dormir esta noche.- suspiro.- Aunque algo me dice acabaré durmiendo aquí entre dos motores. Vete a dormir, Colt, te necesitamos fresco mañana, porque ni Jessie ni yo seremos capaces de pilotar-
- Estaré fresco mañana. Tú sabes la energía que tengo.- me dice alegremente, y no puedo menos que darle la razón. Me apoyo en sus brazos, y Colt me aferra contra él, en un abrazo mucho menos sensual y mucho más intenso que lo que tuvimos la noche anterior.
- Fue... tan maravilloso.- me dice Colt.- No soy Sable, no tengo palabras para decirte lo que siento, lo que significó, pero... quiero llevarte a casa conmigo, tan pronto podamos, los dos...- agrega, la voz profunda desde su pecho. Inspiro, sintiendo sus manos en mi cuerpo, tibias y familiares, nada extrañas.
Colt.
Sable.
Jessie.
- Puedes dejar de meterle mano por un rato, por Dios? Si no lo supiera mejor, pensaría que sólo te gusta presumir.- resuena la voz de Jessie, que viene arastrando el equipo de soldar tras cargarlo de agua en el lago, que no está lejos.
- Pero lo sabes mejor.- le dice Colt con sorna, levantándose y haciéndome sonrojar violentamente, cuando pone su mano en mi trasero y me aplasta contra él. Jessie no lo mira a él cuando habla: me mira a mí, y veo desprecio en sus ojos.
- Sí, sé que eres sátiro descontrolado. Cuántas han sido? Cien descerebradas? No te molesta ser otra marca más en su cinturón, April? Pensé que eras más lista.- agrega con acidez: tiene el soldador en la mano, y enciende su llama azul.- ya le puso cuernos a tantas... quién te dice que a tí no? -
- Cómo te atreves...!- empieza Colt: esto va a escalar. Me suelto bruscamente de su mano, y Colt me mira, un poco herido.
Y entonces, un alarido rasga la noche. Lo que me hiela en mi sitio un segundo de más no es que sea Fire, no es que sea un grito desgarrador, como el de su pesadilla: sino lo que me hiela la sangre es que no viene de adentro de Ramrod.
Viene de afuera.
- FIRE!- escucho gritar a Colt, y un minuto luego todos nos lanzamos hacia la noche.
JESSIE
El alarido me taladra los oídos mientras corremos como locos en la oscuridad hacia el lago, y el espantoso sueño que Fireball nos relató parece cobrar vida ante mis ojos. Sí, los árboles se ven violáceos, sí, el cielo y el agua negras, negras y quietas: y cuando Colt, April y yo frenamos en borde mismo del lago, gritando su nombre hasta quedar afónicos, pero nada más que la negrura responde a nuestros gritos y las linternas empotradas en las mangas de las armaduras.
Nada, hasta que los ojos de halcón de Colt captan un mínimo movimiento en el agua, y el descriteriado apunta y dispara. Una especie de tentáculo verdoso salta húmedo, roto, y vemos una mano desesperada que surge del agua y se agita histéricamente, en muda desesperación.
Colt se yergue en una roca, y apunta con las dos manos, disparando sin parar: no sé cómo demonios ve algo, en el agua negra, en un bosque oscuro, en las sombras…
No sé cómo lo logra: un juego de tentáculos se levanta del agua, una forma viscosa, turbia, levemente humanoide, cargada de tentáculos que se agitan como las patas de una araña… no, no una: varias formas. Y en medio de ella está Fire, que no puede gritar, porque…
Lo veo, y un ataque de horror tintado de naúsea me hace apuntar yo también y disparar como loco, y a April hacer una estupidez: se arroja al agua, antes de que podamos detenerla.
Unos tentáculos aferran a Fire. Otros, que desgarraron su armadura como si fuera papel, están muy obviamente dentro suyo: tentáculos gruesos como latas de bebida agitándose violentamente se ha metido por la fuerza en su boca, entre sus piernas, y lo sacuden como a un muñeco.
Son Fantasmas… y lo están inseminando!
- APRIL, VUELVE ACÁ!- grito aterrorizado al ver que nada decididamente hacia Fire. Disparo como un loco, destruyendo los tentáculos que se acercan a ella: y aunque un par de veces desaparece bajo la superficie, vuelve a aparecer y sigue nadando como una flecha mientras Colt y yo la cubrimos con una ducha de láser protectores.
- Cúbrela.- me ordena Colt cuando ella llega al montón de tentáculos, y él, en rápida sucesión, logra con una puntería infalible destrozar los tentáculos que aferran a Fire o que lo penetran. April lo aferra en cuanto golpea el agua y empieza a nadar a toda velocidad de regreso, rápido, rápido, y Colt y yo la protegemos lo mejor que podemos, aunque cargada con Fire no es tan veloz.
- APRIL!- grito histéricamente cuando algo los sujeta y los sumerge: pero entonces algo pasa en vuelo rasante, y lo siguiente que veo es a Sable, que en Steed, su potro cibernético, vuela sobre el lago, se inclina, y aferra a Fireball, cruzándolo sobre su armadura, su espada haciendo un corte veloz de todos los tentáculos como cuerdas que lo sujetaban.
Se levanta, y no veo a April. Colt grita, pero Sable sólo parece esperar…
… y April se alza del lago como un gato mojado y furioso, encaramándose a la grupa de Steed como propulsada por un resorte, Sable cortando y quitándole con elegancia un tentáculo aferrado al torso antes de elevarse y volver a Ramrod como rayo.
Nosotros los seguimos corriendo sin aliento. No vi a Fire respirar.
Cuando entramos a la enfermería, Sable está haciéndole masaje cardiaco a Fireball mientras April le hace respiración boca a boca: unos pedazos de tentáculo larguísimos están en el piso, reventados y dejando chorraer un líquido verdoso, perlado. Colt conecta una cama térmica, y lo mueven a ella sin dejar de practicar resucitación: yo… yo no sé que hacer. Nunca he atendido a nadie herido en la vida: los veo trabajar como un team, sin histeria, con manos sólo un poco temblorosas, y veo una determinación blanca y espantosa en sus rostros mientras siguen trabajando con un Fire cuya piel pálida parece casi violeta, sus ojos de pupilas contraídas abiertas, sin vida…
April tiene los labios rojos de sangre, y le mancha el mentón: Fire debe de tener la garganta rota si una de estas cosas se le metió adentro a la fuerza. Sable no se detiene, usando tanta fuerza que temo que le rompa el esternón, y Colt no deja de hablar, no deja de suplicar, aferrando el brazo de Fire contra sí, que cuelga sin vida, su rostro una silenciosa máscara de espanto. Cómo se sentirá morir así, en el horror, la degradación más absoluta?
Estoy llorando: sólo entonces escucho mis propios sollozos.
- Déjalo…- le suplico a Sable, moviendo la cabeza.- Déjenlo! Lo mató! Está muerto, Sable, déjalo en paz, o si no… estará preñado, se morirá igual-
- Cállate.- me dice Sable con exquisita calma, sin detenerse: su rostro está fijo en una expresión de intensa concentración, mientras April sigue haciéndole respiración a esa garganta destrozada y Colt sigue hablando.
Me parece que es eterno. Me parece que una versión del infierno podría ser quedarme para siempre a mirarlos aquí, manchados de sangre, empeñados en algo que no tiene esperanzas pero cuya alternativa es demasiado horrorosa para considerarla…
Y entonces, Fireball tose, y empieza a gritar, con la garganta desgarrada. Grita y patalea hasta que resbala de la camilla al suelo, en los brazos de April, y entonces se le aferra, hunde la cabeza en sus pechos, se encoge en posición fetal entre sus piernas y al fin se calla cuando ella lo aferra contra sí.
Sable, blanco y manchado de sangre me mira a la cara con ojos fríos, aunque son levemente anormales: me recuerdan un poco a Anthony Perkins. Y me habla con una voz muy suave, tanto más suave porque Colt está llorando mientras ayuda a April a poner a Fireball en la camilla otra vez y empieza a bañarlo con una ducha de mano, desinfectando las peores heridas.
- Necesito que te pongas a trabajar para que Ramrod esté operativo lo más pronto posible. Tenemos que regresar y lz levar a Fireball al hospital-
- Pero… cómo vamos…?- me tiembla la voz.
- Sólo hazlo.- ordena él secamente, y como si estuviera poseído, doy media vuelta y me meto en la sala de motores, para ponerme a trabajar como un animal.
- Cómo está-
- Más o menos estable.- Sable, que ha estado toda la noche preparando un periplo de navegación para regresar a la dimensión del Comando, levanta la vista al verme entrar: está pálido, y parece agotado: sin embargo, hay algo en su cara, algo así como una invencible terquedad, que me provoca una sensación de alivio.
El hermoso amanecer parece burlarse de nosotros. Los dos soles salen formando una parábola, cruzándose al fin en un cenit enceguecedor. Sable se recuesta en su terminal, y deja dobladas las hojas con cuadrángulos para trazar un viaje espacial: lo debe de haber hecho en menos de tres horas. Jodido maniático.
- Pero está-
- April y Colt le hicieron un lavado de estómago con unas enzimas. Sólo podemos esperar, pero necesita un hospital. Tiene varios huesos rotos, el estómago y el esófago perforado y el colon…- su voz se ahoga. No tenía que decirlo para que me imagine cómo estará: con decir que no creo tener estómago para hacer lo que tienen que estar haciendo Colt y April. Él se frota la frente, y luego me mira. Es tan obvio que desespera.
- Sable, deja de culparte. No sé qué demonios estaba haciendo cerca del lago, pero no tenías cómo saber que iría a darse ese paseíto… peor aún, después de su sueño, cómo-
- No es la primera vez que Fire sueña algo y ocurre, casi exactamente igual.- suspira Sable.- Me advirtió justo antes de que Némesis me llevara a su dimensión: también le advirtió a Colt de la masacre de Tranquility, y a April de la muerte de su prima, Susie. Pero nunca con tanta claridad. Debí haberlo sospechado… debí haber supuesto que-
- Cómo saberlo? Qué cuernos hacía allí-
- Ni idea.- Sable se frota los ojos.- Cómo van las reparaciones-
- Necesito a April, Sable-
- También yo!- exclama él, con tanta violencia que me sobresalta. Luego sigue frotándose los ojos.- … la necesito para que trace una ruta abreviada, la mía es muy larga… -
- Yo he hecho lo que puedo, pero las conexiones finas… no tienen ningún mapa en ninguna parte, April está acostumbrada a hacerlas ella misma.- me siento a su lado. Es muy bizarro que los dos estemos agotados, malolientes y ojerosos, sentados aquí en compañía en medio del desastre, pero estoy muy cansado para burlarme.- Una cosa es segura… esta cosa no anda sin ella-
- Nada anda sin ella. Y sin Fire-
- Eso te iba a preguntar. De qué te sirve que la nave esté operativa si tu piloto está incapacitado-
- Tú, Colt y April también pueden pilotar, y yo-
- Para allí. Que tengas el Dalai Lama del pilotaje no significa que nosotros también podamos lograr el equivalente de pasar un maní por un agujero de bala a veinte metros. Es… una locura. Nos mataremos-
- Si nos quedamos aquí, Fire probablemente muera, Jessie.- me dice Sable, como si eso cerrara la discusión.
- Tú dices, mejor todos que uno solo? Sable, si lo preñaron, no importa lo que hagan, será…- Sable se cubre la cara, y lo miro con renovado interés.- Ya sé porqué te sientes culpable. Lo dejaste, y Fire se deprimió de lo lindo. Sé perfectamente porqué lo dejaste, Sable, pero perdona la pregunta: porqué empezaste algo con él, si lo único que quieres es lo que quiero yo, y no hablo de haber estado en Woodstock-
- Janis Joplin-
- No seas gil. Santana-
- Jessie…- Sable está agotado: seguramente, en sus cables no le sacaría ni el nombre de soltera de su madre.- Fire me quería: yo lo quiero a él: y , aparte de Marlen y Sincia, las cuales fueron un fiasco espantoso, nunca he podido entregarle amor ni ser yo mismo con nadie excepto April, Colt… y Fire-
- Y Colt estaba casado, es hetero, y April es-
- -
- Completa la frase, niñato rico-
-… fuera de mi alcance-
- Curioso. Que yo sepa, ni Sor Teresa de Calcuta estaba fuera del alcance del Jinete Sable, ídolo de multitudes, bla bla bla-
- Nunca…- Sable me mira, y de pronto sus ojos son muy suaves, muy tibios.- Ahora entiendo un poco como te sientes. La besé, y huyó de mí. Ella… tú la has-
- Fire está durmiendo.-
Colt entra y creo que siente nuestras miradas, porque se detiene en la puerta.-… nosotros… April está con él, le está poniendo un sedante, pero dijo que bajaría a acabar con la " trigo azur uno uno", si eso significa algo para ti-
- Que voy a prepararle el trigonometrador de azurita para que los suelde de nuevo uno a uno. O mejor, lo empezaré yo mismo.- digo levantándome y dejándolos. No sé que irán a decirse, pero parte de mí… bailaría.
Así que April le dio calabazas a Sable? A SABLE? Quiero decir, parte de mí se pregunta cómo puedo competir, y parte de mí… si no se la quito a ese vaquero imbécil, dejo de llamarme Jessie…
Porqué le daría calabazas, me pregunto? Si alguna chica se resistía a Sable, yo hubiera tenido serias dudas sobre si era lesbiana… o si era humana…
- LOS ESTÁS SOLDANDO AL REVÉS!- El rugido de April me hace saltar, desparramando los ganchos de azurita. Sólo entonces noto los extremos plateados que están cortados, la línea invertida.
- Lo siento.- susurro, sintiendo que me pican los ojos. – Lo siento, April… no me dí cuenta-
April echa una mirada y revisa que aún tengamos suficientes ganchos de azurita, antes de decidir no gritarme. Ella sabe que sólo quería ayudar, y mientras retiro las que tanto me costó soldar April calienta el soldador fino que le gusta usar y se coloca las antiparras.
- Está dormido-
- Está sedado hasta las orejas.- me dice con un suspiro.- Estaba…- le tiemblan las manos, y tras un momento deja el soldador.- Lleno de esos… tentáculos. Tuve que arrancárselos… estaban metidos hasta su intestino, no sé si pudimos sacarlos todos, son tan acuosos que no salen bien en las ecotomografías…- agrega. Toca el trigonometrador, y su mano tiembla tanto que la cierra en un puño.
- Lo preñaron?- pregunto, sintiendo que se me eriza la piel: no sé si quiero oír la respuesta. Cómo se sentirá April de oír eso como mujer? Qué tan horrible será sentir que algo duro y viscoso usa tus orificios más sensibles para su placer, sin que le importe, sin que le importen tus llantos y tus gritos, el dolor insoportable y hecho para el placer de otros? No es horroroso? Sólo imaginarme en la posición de Fire, ahogándose, con un verga metida hasta el estómago por el ano y otra por la boca me da arcadas. Debes desear morir…
Maldita sea, yo quería violar a April y ahora nunca tendré estómago. Quería hacerle exactamente eso, no? Si la preñaba, mejor. Soy… soy peor que esos Fantasmas, yo que digo amarla.
Fire, que es suave y pliable y dulce y cálido. April, que es tenue y etérea y delicada y flexible… qué nos posee, que queremos destrozarlos, poseerlos hasta que griten? Qué es esta ansiedad perversa en nuestro interior, dominante y brutal?
- Eso me temo. Tenía… ese líquido… por todas partes…- April emite un suave gemido y se cubre la cara. Veo cómo intenta soportar, cómo intenta calmarse, y no puede, no lo logra.
- Entonces tendremos que matarlo.- susurro, más para mí que para ella. Y ella se colapsa, allí, de rodillas en el piso del hangar.
Se echa a llorar, abrazándose a sí misma, meciéndose, y cuando la escucho llorar se me parte el corazón y la abrazo. No llora con una lágrima en su mejilla o el silencio en que la he visto siempre: ahora solloza y gime, solloza con el corazón partido, y sé que ver a Fire al borde de la muerte, el miedo a donde estamos y como estamos sin piloto, lo de Colt y Robin, y, tal vez lo de Sable, la han llevado al límite. Solloza, y no hay fuerza que me detenga a arrodillarme a su lado y mecerla en mis brazos, oprimirla contra mí, sintiendo como el olor a la sangre de Fireball opaca sus amados aromas. Apretarla en mis brazos, y luego tenderla entre mis piernas como hice con Fireball y hundir el rostro en su cuello es todo uno: un momento después reposamos abrazados, mi cuerpo contra el suyo, y la dejo llorar, la dejo llorar todo lo que quiera, absorbiendo sus lágrimas como una esponja en mi corazón.
Amo a esta mujer, y la amaré siempre. Se lo digo.
- April.- la voz de Sable me corta como un cuchillo: y lo odio cuando aparece sin hacer ruido, se arrodilla junto a ella y me la quita de los brazos como algo inerte, acomodándola en su pecho: de inmediato los sollozos de April se calman, se controlan. Yo la hubiera dejado llorar hasta que se le acabasen las lágrimas, pero un toque de Sable parece dominarla, amaestrarla, obligarla a callar en un segundo. Los veo abrazados, y cómo sus respiraciones se acoplan, en cuando se tocan, y escucho a April inspirar el olor de Sable, y enderezarse como si bastase su olor para calmarla, como a un bebé con el olor de su madre. Ella le echa los brazos al cuello, inhala su cuello una, dos veces, y luego levanta la cabeza mientras él le seca la cara con un pañuelo. Quién demonios lleva pañuelos de tela hoy en día en la armadura!
Nunca falla. Empieza a simpatizarme el escocés y hace algo para que lo odie.
- Perdona. Jessie y yo... tendremos a Ramrod listo esta noche-
- No podemos...- empiezo: April me echa una mirada seca.
- Tendremos que poder-
- Confío en tí, April.- dice Sable, y le besa el pelo. April se pone roja, no sé que piensaa, pero cuando él se va, acomete soldar cada una de las malditas agujas con energía, en silencio, mientras yo me instalo a estabilizar los gravitacionales.
Nunca en mi vida me había forzado a mis límites como hoy. Nunca en mi vida había trabajado así, como una máquina, por veinticuatro horas, hasta que tengo los dedos desollados, me arden los ojos, me duele todo el cuerpo, y la cabeza se me parte de tantos cálculos rápidos. April tiene los ojos rojos, las manos llenas de cortes, y en un momento en que la veo levantar un calibrador usando todas sus fuerzas, y la sangre gotea en el piso, se me parte el corazón. No quiero verla así. No quiero verla sucia, agotada, febril, llena de heridas y aún con la ropa mojada de su lucha por la vida de Fire: no quiero verla trabajando con esa terquedad que es peor que desesperación, no quiero ver sus labios secos y partidos, ni su gesto exhausto. Querría tenerla recostada al sol en unos cojines blandos, cómoda y adormecida, satisfecha, limpiecita y bien alimentada: quisiera tenderme a su lado y acariciarla hasta cansarme, sin despertarla. Supongo que eso es el amor.
Pero no nos detenemos: continuamos, sin parar, sin decirnos nada, casi sin respirar, casi sin mirarnos siquiera.
Los motores rugen, reparados a las ocho. Nos queda todo el ensamblaje, pero…
- Vete a descansar.- me ordena April, pasándose la mano ensangrentada por la cara: las mías están igual de horribles.- Ve, date una ducha, come algo, y cúrate las manos. Y tómate un par de analgésicos, antes de dormir todo lo que puedas-
- Qué? Crees que te voy a dejar seguir sola-
- Jessie.- me dice April mirándome con esos ojos inyectados de sangre, exhaustos.- Tú vas a pilotar esta nave para sacarnos de aquí: si te tiemblan las manos nos mataremos todos. Así que ahora ve y descansa: yo tendré la nave lista antes de que amanezca. –
- April…- el pánico me atenaza.- No puedo! No puedes pedirme que lo haga, nos mataremos, hace años que no piloto, y algo así… no puedo-
- Tienes que poder. Eres mejor piloto que yo.- me dice sucintamente, casi con frialdad. Mi voz se eleva, y me doy cuenta que el que se está poniendo histérico ahora soy yo.
- No, no puedo, y no lo haré! No voy a matarte por tratar de salvar a Fire, que igual ya está muerto, y no puedo, no soy capaz, no…!-
April se gira y me da un bofetón con la mano abierta: fue un segundo antes de que me despeñara por la sima de la histeria. Luego me sujeta la cara, y me mira, tan cerca, sus manos heridas firmes en mis hombros.
- Tienes que poder. Yo estaré contigo. Y si morimos, moriremos juntos.- añade, con tal firmeza que se me llenan los ojos de lágrimas. Mi voz es casi la de un niño, y eso me espanta.
- Tengo miedo. No podría verte morir…- susurro, y se me quiebra la voz. April se pone de puntillas y me besa la frente, y yo la aferro contra mí.
- Dame un beso.- le susurro.- dame un beso y tendré valor-
- No puedo, estoy con Colt.- me dice ella, y odio y adoro a la vez su inflexibilidad.- Pero tendremos esa cita, en Yuma, un día de sol, y caminaremos y charlaremos y bailaremos juntos… nunca he tenido una cita, Jessie, y me hace ilusión-
- No?- pregunto, sorprendido, conmovido, aún temblando.
- No. Y quiero tener esa cita. Así que tienes que hacer esto por mí.- me suplica, y apoya la frente en mi pecho. Yo inhalo su pelo como ella respiró a Sable, y mi corazón se calma. De pronto tengo valor de nuevo, y haré todo lo que esté en mi mano para salvarnos. Si ella me lo pide, seré tan capaz como Fire, o moriré tratando.
- Tú haces de mí lo que quieres.- me quejo, sonriendo. Pero ella mueve la cabeza, y de pronto hay una pena terrible en sus ojos.
- Perdóname. Podrás perdonarme alguna vez, Jessie-
- Sólo te perdonaré el día que cumplamos bodas de oro y aún tengamos sexo como conejos.- le suelto, secándole la cara y dándole un rápido toque a su trasero.- De otro modo, ni hablar, perra maquiavélica-
- Suéltame-
Me despierto, creo que apenas unos minutos luego, cuando Sable enciende la luz del dormitorio: me sorprende estar acostado en la cama de Fire, vacía ya que él está en la enfermería.
Pasé a verlo: está dopado, su piel blanca por la pérdida de sangre, los brazos llenos de agujas, todos los números de los monitores que lo vigilan rojos y en alerta. Está muy débil, y si sobrevive y tiene una de esas cosas en el estómago, tendrán que…
Basta. Tengo que hacer esto, y no saco nada con anticipaciones morbosas. Además, si fallo, no tendremos que preocuparnos de eso. De hecho, no tendremos que preocuparnos de nada, nunca más.
SABLE
- Sustentadores-
- Noventa y uno por ciento.- Colt está deshecho, y April exhausta: pero sus voces son profesionales cuando escaneamos el espacio inmediato antes de prepararnos para salir de aquí.
Supongo que un poco de la explosión barrió con algunos Fantasmas en esta dimensión también cuando pasamos, o simplemente íbamos tan rápido que no nos detectaron: pero ahora cuando revisamos las lecturas de la Victory Star, que es menos energética y más pequeña en esta dimensión, captamos al menos una flotilla. Siguen pasando…
Maldita sea, ahora los Fantasma sme importan muy poco: lo único que quiero es llevar a Fire a un hospital, y que sacarlos del lío en que los metí. Si Fire muere… o si tenemos que matarlo…
No. No puedo pensar así. Tengo que pensar que la solución, la única solución posible, es innegablemente real, o si no perderé la cabeza. Tenemos que lograrlo. Lo hemos hecho por abstractos como la Nueva Frontera, la justicia y el deber: cómo no vamos a hacerlo por Fire, que es nuestra carne y sangre, y que es besos cálidos, ojos dulces, risa incontenible, generoso y sensitivo? Cómo podríamos fallarle?
Antes de lanzarnos, mientras April le enseñaba los controles a Jessie y Colt revisaba las armas, fui a la enfermería, me subí sobre la camilla, y besé a Fire, apoyé la cabeza en su pecho lacerado, escuchando su corazón. Le bajé los sedantes: tengo miedo de que haga una bradicardia cuando estemos ocupados y nadie lo oiga.
Lo amo. Casi lo había olvidado con la locura que han sido estos meses: pero lo amo, lo amo por lo que ha sido todos estos años, no por las palabras duras de este último mes. Lo amo, amo sus ojos castaños dulces e inteligentes, amo su dulzura, la propiedad con que se expresa, ese sentido del tempo para siempre decir lo correcto, su forma de vivir con el corazón abierto, sus instintos de kamikaze. Mi amor por él, por Colt y por April es lo único que he obtenido de todos mis años vivo, y Dios sabe que bastan para justificar todo el resto de mi vida: y con la misma intensidad con que amo lo mejor de ellos amo lo peor: amo la honestidad de Colt y sus valores variables: amo la impulsividad, pero también la generosidad que piensa en los demás todo el tiempo Fire: amo la pasión de April, y también su complicada cabecita.
Amo a April como mujer. Pero acaso no amo a Colt y a Fire como hombres que son?
No sé si puedo amar a Fire como él quiere que lo ame, pero siempre lo amaré como lo hago. No sería suficiente?
Fire, por favor… te salvaremos… aguanta!
- Jessie, estás listo-
- Eso creo.- dice él con firmeza: ahora todos dependemos de él. Incluso le pediría a April que lo besara, si pensara que eso va a mejorar su pulso, aunque supongo que lo empeoraría. Empeoraría el mío, eso es seguro.- tenemos que pasar esas naves primero. Es una flotilla-
- Tú maneja y déjame a mí los bichejos.- Colt sonría, a pesar del horror, el cansancio y el miedo: siempre lo hace, y es nuestra tabla de salvación.- Yo me encargo de abrirle paso a su excelencia-
Jessie ríe un poco, yo también. April está muy callada, pero creo que es porque está aterrorizada, con los controles de sistemas dinámicos en una mano y la tecnología de vapor en la otra.
Jessie echa a andar Ramrod, April suelta el piloto automático, y nos lanzamos. Jessie pilotea bien, y Colt empieza a disparar antes de que las naves tengan rango: nadie podría apuntar a esa distancia, excepto Colt.
Y entonces se abre la puerta de la cabina, y con mi bata sobre el camisón de hospital, tropezando y sujetándose de las barras de la cabina, entra Fire, arrastrando el suero que le pusimos.
- FIRE!- grita April, pero no se atreve a soltar las palancas. Yo me levanto y lo sostengo: por la forma en que apoya su peso en mí no sólo está bajo los efectos de los sedantes, sino que está aún en shock de hipovolemia. Pero levanta tercamente la cabeza, aunque tiene las pupilas diminutas, y ruge.
- Qué creen que están haciendo? Qué hace ese desgraciado en mi saddle Unit-
- Fireball, vuélvete a la enfermería, es una orden!- rujo yo, agarrándome de una barra con Fire colgando como un peso muerto cuando Jessie hace un giro para esquivar una nodriza.
- Serás tarado! Vete a la cama o te disparo!- grita Colt.- Sable, amárralo a la cama… quizá le guste-
- Nadie pilota Ranrod excepto yo!- grita Fire ignorándonos, apuntándole a Jessie.- Sal de mi puesto, ya! O acaso quieren matarse? Sólo yo puedo sacarlos de aquí-
- No, estás herido, y drogado… sería muy irresponsable de mi parte dejarte pilotar.- trato de hablar razonablemente.
- Eres un irresponsable por poner a este idiota en mi puesto cuando sabes que no es capaz de hacerlo! Eres un inconsciente, y si sobrevivimos, te llevaré a una corte marcial!- me grita Fire.
- Fireball, por favor sé razonable! No puedes pilotar así… hay que llevarte a un hospital.- le ruega April. Fire se gira como si fuera a acuchillarla.
- Todos sabemos que se te caen los calzones por este desgraciado, pero no hay necesidad que sublimes tus deseos de que te ponga las manos encima dejando que se las ponga a Ramrod!- grita.- Blue, tienes diez segundos para salir de ahí, o te juro que te disparo-
Lo miro boquiabierto. Parece lúcido, y muy capaz de hacer lo que amenaza: pero no puedo creer que sea capaz de algo así…
Jessie se levanta, y le hace una reverencia, abriéndole paso a su Saddle Unit.
- Todo suyo, su majestad-
Fire se sienta en su puesto, y con el gesto más patético posible cuelga su suero de una de las llaves de ignición. Respira hondo, y parece recuperar algo de sentido común.- Jessie, no es que seas un total cero a la izquierda, es sólo que-
- Está bien, no te disculpes, si alguien toca el Badlander es como si… alguien le quitase a la virginidad a April a mis espaldas, tu sabes-
- Córtala, Blue.- Colt sigue disparando.
- April, dame Match 11.- ordena Fire. April se cuelga de las palancas, y con un crujido, Ramrod se convierte en un borrón rojo y negro.
Y él abre el canal de sonido.
: S H I N I N G C O L L E C T I O N :
En el mismo momento en que toca los controles, me inunda la paz. Estamos bien. Saldremos vivos.
Y esta vez, con mucho menos miedo que la última vez. Fire lleva a Ramrod de regreso al imposible Match 15, April lo hace funcionar como si estuviera nuevo en vez de maltrecho y ensamblado apenas, Colt barre a las naves a nuestro alrededor, y Jessie conecta la antimateria justo a tiempo, esta vez la mantiene dos segundos más, y salimos, aún en una ola de calor brutal, pero salimos a nuestra dimensión de origen como la estrella fugaz que es Fire, sus manos firmes como siempre en los controles, atravesando un grupo de Fantasmas no muy numeroso que Colt barre y que luego dejamos atrás a toda velocidad, rumbo a Yuma.
- Rumbo a Yuma?- pregunta Fire.
- Sí-
- Rumbo a Yuma, check.- dice Fire, y coloca el piloto automático. Luego se levanta, y me mira.- No me siento muy bien.- agrega, y se desmaya: yo apenas alcanzo a sujetarlo.
- Pero nos salvaste a todos. Mi héroe.- le dijo, sonriendo, aunque se me caen lágrimas en su pelo.
Llegamos a Yuma a medianoche, casi a escondidas: April trató de llamar, o de avisar, pero sólo pudimos hacerlo a menos de veinte minutos de la hora de llegada: aparentemente, lo primero que se nos frió fue el trasmisor de largo alcance. Caundo llegamos al hangar, y bajamos con la camilla corriendo, nos esperan Leon, Denny y unos oficiales, con varios médicos y una ambulancia.
- Sable.- me dice Leon.- La explosión ocurrió hace dos semanas: Madarien y los suyos escaparon apenas, pero frieron a todos los Fantasmas, quedaron muy pocos, y la gente de Alamo y el Ramrod Court los han estado persiguiendo. Ni te imaginas la que se va a armar-
- Perdón-
- Sable, los dimos por muertos. Hasta les hicimos exequias… por televisión… vieras la llantera…- Denny mira a Leon.- A qué periodista llamamos que no le vaya a dar un infarto por semejante Pulitzer-
- Robin!- exclama Colt, y súbitamente nos ponemos serios y me invade el shock.- maldita sea, le dijeron a mis hijos que yo estaba muerto?!- ruge, y corre a buscar un teléfono.
Nosotros nos llevamos a Fire al hospital: April va sentada entre Jessie y yo, muy quieta, muy pálida: Jessie se está quedando dormido de pie. Cuando llegamos al hospital Jessie se pone a hacer unas llamadas mientras April y yo nos paseamos ansiosos por la sala de espera, y nos bebemos un café malísimo de máquina que nos hace doler el estómago a ambos.
- Dos semanas? Crees que se haya plegado el tiempo espacial cuando pasamos o es el Match 15-
- No me puede importar menos en este minuto!- le ladro, y luego me presiono el puente de la nariz al ver su palidez.- Perdona. Sé que sólo… tenemos que esperar, es mejor que pensemos en otra cosa… -
- Perdona. Yo… sólo espero que puedan hacer algo o…- April mueve la cabeza y se disuelve en lágrimas muy silenciosas. La abrazo: está tan asustada como yo, y ahí nos quedamos, la cabeza en el hombro del otro, sus brazos apretándome por momentos, más fuerte cada vez que hay un ruido… lo único sólido en este mundo, lo único real.
Colt y Jessie regresan juntos: junto con Jessie viene otro hombre, un ser de vapor alto con bata blanca. April se levanta y se apega a Colt, pero ahora no me voy a hacer preguntas al respecto.
- Su nombre en Rond Vidar. Es médico y ha visto antes lo que hacen los Fantasmas… los Currels. Dice que si saben hacer una cirugía bariátrica huamana, él puede evitar que la maldita porquería se extienda.- explica Jessie rápidamente. Rond Vidar tiene el llamativo colorido de los seres de vapor: el pelo violeta oscuro, ondulado, y los ojos rojizos, rasgos muy afilados. Se inclina para saludarme, y le habla a Jessie en el dialecto de los seres de vapor, el que ya casi he olvidado: sólo capto ahora, salvar y abrir.
- Crees que funcione-
- Qué tienes que perder?- me pregunta brutalmente Jessie. Maldita sea, tiene razón.
Llamo a Denny, le presento a Rond Vidar, y nos sentamos a esperar. Va a ser una noche horrible…
Una formación celular que se parece mucho a un cáncer en el estómago: los intestinos llenos de un pus ácido que alimenta a ese cáncer: los pulmones con fluido, una sepsis que lo hace volar en fiebre y células inmaduras en el flujo sanguíneo, su médula trabajando el triple o el quíntuple: el esófago y el colon casi cerrado por una membrana extraña, y esa… cosa, ese cáncer, ya del tamaño de una nuez.
Rond Vidar, Denny y un médico especialista en cirugía bariátrica operan todo el día, cortando el estómago de Fire, lavándole los intestinos, sacándole toda la sangre y reemplazándosela, y quitándole líquido de los pulmones, arrancando esas membranas de su esófago y su recto… Fire se infarta tres veces, y las tres veces nos avisan, April exhausta de llorar sólo temblando, Jessie comiéndose las uñas hasta que le sale sangre, Colt rezando incontables rosarios católicos en silencio y yo… yo me he paseado tanto y tan tenso que me duele todo el cuerpo, y todo lo que he comido, lo vomito: he vomitado hasta que sólo arrojo bilis.
No es hasta las seis de la tarde que Denny sale del quirófano, y se sienta, pálido y agotado, en el sillón, como si tuviera las piernas dormidas.
- Se salvará. No sé en qué estado, pero se salvará.- dice telegráficamente.- Si no hace una anafilaxis esta noche por todo el plasma que le hemos metido, debería… debería salvarse…- y luego esboza su sonrisita traviesa.- Ustedes me deben un fin de semana en la playa, todo pagado, desgraciados, estoy harto de ver sus feas caras y sus más feos interiores-
No sé si es risa o llanto lo que nos inunda: nos abrazamos, nos besamos, antes de que me dé cuenta le beso la frente a Jessie…
Y entonces siento unos pasos, y alguien aparece en la puerta, tentativa, suavemente.
Dos personas.
- Me alegro mucho…- dice Robin, que al parecer escuchó todo. Está pálida y delgada, muy ojerosa.
Luego mira a Colt, y se le llenan los ojos de lágrimas, y se arroja a sus brazos, besándolo desesperadamente. Yo no alcanzo a decir nada, cuando la segunda persona se coloca frente a mí, y me mira a los ojos con tibios ojos castaños.
- Hola, Sable. Me alegro mucho de que estés bien…- dice dulcemente, y sólo entonces reconozco a Sincia.
- Sincia?- digo mareado: la cabeza me da vueltas.
Tras ellas, escucho voces. Y luego nos cae encima una marea de periodistas, camarógrafos, conocidos y desconocidos, una multitud que nos separa y nos aferra y tironea; y se desata la locura.
Por primera y última vez en mi vida, creo, me desmayo en público.
COLT
Sable sólo está deshidratado, hipoglicémico y exhausto: una vez que lo dejamos al cuidado de Denny, que nos maldice, Jesse, April y yo salimos apenas a las patadas siguiendo a Leon, ella apretada entre los dos, no que estemos mucho más firmes que Sable.
Robin está con nosotros: asumo que Sincia se quedó a esperar que Sable despierte, como un tiburón: creo que ví a Lilah en la multitud… si sólo falta la perra de Marlene haciéndole guardia a Sable…
Robin. Oh, maldita sea, qué hago? Qué digo? Me besó llorando… está así por mí, porque le dijeron que estaba muerto?
- Robin, los niños?- barboto en cuanto estamos los cuatro solos, en la parte de atrás del hospital, Leon guiándonos a una especie de van negra con el logo del Comando.- Están bien? Qué les dijeron-
- Están bien… no les dije la verdad aún, les dije que estabas en misión… y ha resultado cierto!- Robin se seca las lágrimas: está tan flaca, Dios mío. Yo le he hecho esto?- Cuando te vean, estarán tan felices-
- Yo…- empiezo, y miro a April, que con las piernas recogidas, parece una niña exhausta, en una especie de sopor. Quiero quedarme y cuidarla. Quiero ver a mis niños. Quiero que Robin deje de llorar.
Por el amor de Dios, porqué no puedo partirme en tres?! Sable sabría qué hacer!
- April?- digo suavemente, y no me importa que Robin me vea tomarle la mano.- Tinkerbell, estás bien-
- Estaré bien en cuanto duerma un poco.- susurra ella: su voz es tan tenue que apenas la escucho, pero abre los ojos y me mira directamente.- Ve a ver a los niños y dales saludos… mañana, cuando Sable despierte, hablaremos… ve con ellos, Colt, de veras-
- Está bien-
- Está bien.- dice ella, y me mira con enorme dulzura.
Robin habla. Por un momento tengo miedo: miedo que si le suelta una fresca a April, que si hace un solo comentario, la mandaré a freír espárragos y la ruptura final será aquí y ahora: pero su gesto es tan suave que me toma de sorpresa.
Robin le toma las manos a April, y le echa el pelo atrás.
- Estos desgraciados te tienen deshecha… gracias por traerme a Colt de regreso, April. Pensé… pensé que se habían muerto-
- Dale las gracias a Fire, Robin, él fue el héroe…- April bosteza. Robin mira a Jessie, y luego a mí, y continúa.
- Vengan a casa: estamos en un condo muy bonito, tenemos piezas de invitados, no se vayan a barracas feas… necesitan descansar. Te haré sopa campesina, April…- agrega, dulcemente. April la mira, y sonríe, y por primera vez desde mi boda con Robin las veo con las manos tomadas, las dos con la misma coloración, las dos mirándose en una comunicación que es exclusiva de las mujeres y que yo no entiendo.
Robin es más curvilínea, y tiene los rasgos más grandes: su pelo es más dorado, no tan pálido como el de April, y tiene ojos azules, no del pálido celeste grisáceo de April. Pero podrían ser hermanas…
- Gracias, Ms. Colt, pero yo tengo que ir a mi embajada y me llevo a April conmigo, tenemos que planear qué decirle a la media.- interviene Jessie. Lo miro amenazante, pero dudo que sea capaz ni de pajearse él: está igual de reventado que nosotros, el pobre infeliz.- Colt, no nos llames, nosotros te llamaremos-
- No te preocupes, me puedo cuidar sola.- me dice April con una pequeña sonrisa soñolienta. Si le duele que me vaya con Robin, lo oculta bien, pero me parte el corazón dejarla con Jessie. Si el desgraciado se atreve a algo, lo mataré!
Nos dejan en la puerta del condominio y Leon parte a dejarlos en la embajada de Alamo. Cuando se alejan, Robin me toma de la mano y me lleva al espacioso departamento que le dio el Comando para que viviera, supongo que parte de las indemnizaciones por mi muerte… supuesta muerte.
Despierto a los niños, y el corazón se me hace trocitos al verlos llorar de alegría, abrazarse a mis piernas pidiéndome que no me vaya nunca más, preguntando ansiosos por el tío Sable, el tío Fire, y la tíita April. Respondo todas las preguntas de Emil con honestidad sobre dónde estábamos y qué sucedía: reviso todos los dibujos de Ewie uno por uno, me disculpo con April incontables veces por haberme perdido su gala de ballet y veo su baile: acurruco a un lloroso Ken hasta que se duerme en mis brazos, colgado de mi camisa, y charlo con Tom sobre su vocación de piloto, le prometo pedirle a Fireball que le dé unos consejos…
Está amaneciendo cuando a los niños los vence el sueño y me meto a la ducha. Estoy repelente, la camiseta bajo la armadura pegada de sudor: me la arranco y pongo el agua tan caliente como pudo, y lloro un poco de shock acumulado, y de alivio de que Fire esté a salvo, y de confusión. Me afeito, aunque me tiemblan las manos, y estoy secándome cuando Robin entra al baño.
Me quedo allí congelado, la toalla en la mano. Ella me mira de arriba abajo, dándose cuenta de lo flaco que estoy, quizá: luego se acerca, y me quita la toalla, tomándome de la cintura.
- Te acostaste con ella-
- Robin-
- No me mientas. Lo tienes escrito en la cara-
-… tú y yo terminamos. Tú me lo pediste.- le digo, la cabeza dándome vueltas. Me voy a desplomar o me voy a quedar dormido de pie, una de dos…
- No! No se ha acabado, y no me importa que hayas dormido con ella.- me dice con brusquedad, sacándome del baño.- No me importa, me oyes? Eres mi marido, y retiré la demanda de divorcio… se retiró cuando te dieron por muerto. Pero eres mío, y no te dejaré ir! Te amo, Colt, y amo a nuestra familia… no puedes abandonarnos por ella-
- Ya lo hice, Robin.- le digo cansadamente.- Por favor, déjame descansar, no puedo estar de pie un minuto más-
- La prefieres a ella-
- Ya te dije que sí-
- La prefieres a ella a tus hijos?- me pregunta cruelmente, y la miro, con odio: pero está llorando.
- No puedes preguntarme eso.- le digo muy bajo.- tengo derecho a ser feliz con alguien que me quiere, Robin, alguien que no odie lo que soy-
- Sí puedo! Y yo no te odio… está bien si quieres ser un Star Sheriff, está bien si tienes… que follártela a veces, pero yo soy tu mujer, y tienes que volver a mí-
- No seas ridícula. No voy a mantener un matrimonio de apariencias para darte en el gusto.- susurro, la ira dándome energías.- Tú aborreces el ejército, aborreces mi trabajo… pero es lo que soy, y así como no dejaré que me fuerces a ser lo que no soy, no te forzaré a aceptar lo inaceptable. Déjame a ver a los niños, es todo lo que te pido-
- Pero hemos sido felices todos estos años! Cómo puedes darme la espalda así!- me grita, y temo que despierte a los niños.
- Robin, tú me diste la espalda primero.-le digo apretando los dientes. Se abalanza encima mío para golpearme, pero le sujeto las manos, y un momento después, la mujer a la que más he querido después de April se desploma llorando en mi pecho, la mujer que parió mis hijos con dolor y sangre, que aguantó embarazos, que los alimentó con su leche… llorando con el corazón roto, y es mi culpa.
La abrazo, y lloro yo también. Terminar así? Nuestra hermosa boda, y los niños, y el rancho, terminar así?
- Te amo…- me susurra.- no me dejes… te amo-
- Robin…- empiezo, pero luego está besándome frenéticamente, y aunque trato de apartarla ya está encima mío, y estoy tan torpe, tan cansado.
- Cuando me dijeron que estabas muerto… me hubiera matado de no ser por los niños… era insoportable… pensaba en ti día y noche… sentía que ella había ganado… te había llevado por fin para siempre… Colt, te amo, no te dejaré ir, te amo tanto… te amo… te amo-
Robin me succiona hasta que tiemblo en un orgasmo leve y me duermo, exhausto, temblando de pies a cabeza. Luego se acomoda a mi lado, su familiar olor envolviéndome, y me duermo con el rostro en sus pechos, ella abrazándome con todo su cuerpo.
Quisiera morir y no tener que decidir. Pero April, mi April… dónde estás? Debería haberme quedado a ver que descansaras… debería haberme quedado contigo a cuidarte… hacerte dormir en mis brazos…
Sólo por esta vez, estoy agradecido de Jessie, que sé que la hará descansar. Aunque más le vale no aprovecharse…
APRIL
- Deberíamos volver al hospital…-
- No hables tonterías-
No tengo fuerzas para resistirme cuando Jessie me toma en brazos tan pronto Leon nos deja en las puertas de la embajada de Alamo. El bastardo me levanta las cejas, pero no tengo energía para echarle una fresca mientras Jessie me lleva en brazos como una maldita novia a su embajada.
- Quiero estar allí… cuando despierten…- gimo. - Adónde me llevas-
- A mi cama, para hacer perversidades contigo, ahora que no te puedes defender.- me susurra.- April, amor, puedo ser el hombre más caliente del universo y soy escorpión, pero Dios sabe que estoy demasiado agotado para follarte como animal. Déjame dormir un par de horas, y probamos-
Me río: me estoy quedando dormida sin poder controlarlo, se me cierran los ojos, me estoy cayendo- No creo… que me encuentres sexy… estoy sucia… apesto… fea… muy fea, uy qué fea-
- No sé, me apetecen las mujeres flacas sin bañar, hay un cavernícola en mí…- se burla él. Soy apenas consciente de que habla con gente, que da órdenes, y que luego estamos subiendo una escalera: pero su hombro es súbitamente la mejor almohada que he visto, y no parpadeo hasta que lo siento quitándome las botas.
- Baño… quiero un baño…- gimo, pero Jessie se deja caer a mi lado en la cama y me rodea la cintura con el brazo.
- Hueles bien.- me telegrafía, con voz muy débil.- no apestas… hueles rico… baño número dos, dormir número uno… duérmete… haz nonito como una nena buena-
- No quiero… dormir contigo… - protesto, y lo siento reír.
- Pues levántate y camina, Lázaro, si eres hombre para eso: yo no estoy en condiciones de perseguirte-
Lo intento. Después de tres intentos fallidos, logro ponerme de pie; Jessie se está riendo, la cara en la colcha.
Nunca doy el primer paso.
Despierto oyendo correr una ducha. Cuando vuelvo a abrir los ojos, veo a Jessie de espaldas a mí, recién bañado, que deja caer la toalla que tiene en la cintura, se tarda en elegir unos briefs azul oscuro, y se embute unos jeans planchaditos.
Luego se gira a mí, y hace unos pasos de baile.
- Disfrutando la vista? Soy un Pussycat Doll!- agrega dando un latigazo con el cinturón antes de ponérselo. Me sonrojo y me sepulto en la colcha.
- No vi nada.- miento.- Quiero una ducha. No me hiciste nada mientras dormía, verdad-
- Tengo que ser honesto-
- Jessie…- gruño.
- Te palpé los pechos y me masturbé en la ducha con eso. Nada más, me merezco un premio-
-… quiero usar otra ducha-
- La dejé limpia!- Jessie me arroja una toalla limpia.- Báñate, te prestaré algo de ropa. Luego, a comer-
- Llamaste al hospital-
- Sí. El corredor aún no despierta pero está estable: y tu querido Gran Jefe ya está de pie y trabajando, presentando su informe al Comando…- asiente cuando yo pongo los ojos en blanco.- Sí, está enfermo de la cabeza, estamos de acuerdo. Te duchas y comemos: apúrate que no te voy a esperar mucho, estoy hambriento. Si te tardas me como tu comida, entro y te violo en el baño-
- Ya voy.- digo saltando de la cama.
Mis músculos se vuelven un solo calambre y hago mi mejor imitación de una ancianita con lumbago. Jessie me levanta y me lleva al baño: prepara la ducha, me quita los trozos de armadura que me quedan puestos y espera, frotándome las rodillas, hasta que los calambres se van.
- Me pasó lo mismo cuando me levanté, estábamos tensos como alambres…- me dice al levantarse.- No quieres que me bañe contigo-
- No-
- Te seco? Al menos los sitios difíciles de alcanzar…?- se está riendo.
- No-
- Tal vez se te dificulte hacer tus necesidades, puedo ayudar-
- No! Sal de mi ducha, fetichista, escatológico pervertido! Fuera-
-… sólo trataba de ser amable!-
Jessie se quedó solucionando los problemas con su embajada y comunicándose con la luna de Alamo: yo me voy al hospital, en limusina diplomática, nada menos.
Me las arreglé con ropa de Jessie: los jeans me quedan grandes, aunque fácilmente aceptables con un cinturón, y su camiseta azul de manga larga es muy agradable. Sólo me siento extraña porque calza tres números más que yo, y me tropiezo con sus zapatillas de gimnasia atadas lo más apretado posible a todas partes. No importa, en la tarde iré a Ramrod por mis cosas. Y lavaré la ropa antes de entregársela, sobre todo los briefs: no pienso darle nada adicional para que se entusiasme…
… aunque anoche dormí a su lado como un tronco, y de veras espero que haya estado bromeando sobre lo de tocarme los pechos, porque no sentí absolutamente nada: me dormí como un bebé en los brazos de su madre. Aunque me estaba cayendo.
No debí haberlo hecho. Pero estaba tan cansada, que ni siquiera recuerdo nada después de patalear por ponerme de pie. Y Jessie estuvo tan atento, a pesar de sus chistes. No tenía porqué hacerse cargo de una Star Sheriff agotada, sucia, fea y medio estúpida de cansancio.
Fire aún está inconsciente, pero Denny es muy optimista, y opina que estará despierto y comiendo sólidos la próxima semana. Me alivia tanto oírlo: y al verlo, aunque tiene los rasgos afilados típicos de después de una intervención, se ve mejor, con mejor color, respira bien, y su posición es natural. Me quedo a su lado, le beso el pelo, las mejillas, y juraría que me reconoce: me acomodo a su lado, y lo rodeo con mis brazos, tan bien como puedo por el suero, los sensores y todo. Fire me inhala, respira en mi pecho, y se acurruca con una sonrisa: estoy segura que estará bien, gracias a Dios, gracias a Dios.
- Fire.- le susurro, besándole la cara, el pelo.- Te quiero… mejórate… por favor, tienes que mejorarte… te quiero tanto-
- Mhhpf…- susurra él.- Afril….- susurra, y levanta su carita como un bebé buscando ciegamente a su madre. Apoyo mis rostro en el suyo, nuestros besos tibios y dulces, y luego, sigue durmiendo, me gusta pensar que más relajado que antes.
Lo dejo dormir, profundo en los brazos de Mr. Tronazepam: cuando bajo, encuentro a Colt, que está bañado y vestido con ropa limpia y nueva, pero sigue ojeroso y parece ansioso.
- Como ésta?- Me pregunta en cuanto aparezco.
- Está mejor, creo que estará bien, pero está muy drogado.- le digo suavemente. Me acerco, despacio, tentativamente: Colt me mira, los ojos ensombrecidos por el ala de sus infaltable sombrero, pero cuando le echo los brazos al cuello y le beso la mejilla, lo siento temblar y rodearme fuerte la cintura.
- Tú cómo estás-
- Muy bien, me quedé en la embajada, dormí como un tronco.- le sonrío.- Los niños-
Colt tiembla un poco bajo mis manos.
- Están bien. Ellos… no les habían dicho nada, pero lloraron cuando me vieron-
- Y Robin?- le digo, y me duele ver la confusión en su rostro.- Colt, está bien. Si quieres volver con ella…-
If all of the strength and all the courage Come and lift me from this place I know I van love you so much better than this Full of grace, full of grace, my love.
- Cállate.- me susurra, y me aprieta contra él, fuerte, ansioso.- Anoche me quedé con ella-
- Está bien-
- No, no está bien! Qué les pasa a ustedes dos!?- ladra, soltándome.- Robin quiere que siga casado con ella aunque me acueste contigo, y a ti no te importa que vuelva con mi esposa cuando estoy en puerto… las mujeres son peores que los conejos, que no tienen ninguna moralidad o en realidad no les importo nada-
- Yo diría que simplemente, ambas te quieren demasiado.- dice Sable, que aparece, vestido de uniforme, pálido y ojeroso, con una carpeta bajo el brazo, bien peinado, y muy serio.- Y baja la voz, que abajo está lleno de periodistas que venderían su alma por esa exclusiva-
- Tú no estabas en una cama de hospital-
- Sólo necesitaba comida. Ya le entregué el informe resumen al comando, y están discutiendo la situación. Madarian, Roy, la mitad de la gente de la luna de Alamo y diez de los catorce pilotos del Ramrod Court están a salvo. Los técnicos ya están preparando nueva carrocería para esta noche, pero no pisas un hangar hasta la otra semana April, es una orden-
- Necesito mi ropa-
- Cómprate. Una vez que te metas en el hangar con Ramrod te conozco, te pondrás a revisar una conexión y luego no saldrás más y necesitas descanso. Un mes, al menos-
- Y cómo andamos por casa? Te ves terrible, pareces Ewan McGregor en Trainspotting-
- Haha. Cómo está Fire-
- mejor y estable, aunque out hasta la otra semana-
- Y Jessie?-
- Arreglando sus jaleos diplomáticos. Sable-
Sable nos mira, y se deja caer sentado en un sillón, exhausto, mostrándonos lo cansado que está, algo que solo deja ver ante nosotros.
- Me pusieron suero, pero me muero de hambre. Vamos a comer algo-
Colt asiente.- Sí. Quiero que me cuentes cómo se lo tomó el Comando, y necesito…- Colt se frota los ojos.- Quiero hablar con ustedes dos-
- Está bien.- dice Sable. – Voy a ver a Fire y bajo. Pero… estoy seguro que esto es patético, pero podrían-
- Mmm-
- Colt, puedas darme un abrazo? April-
Colt tira el sombrero y lo abraza con todas sus fuerzas: Sable se relaja un momento en su hombro, respira hondo, y luego me abraza a mí. Inmediatamente lo siento mejor, más fuerte: detesto que haya andado trabajando solo desde el amanecer mientras nosotros dormíamos como troncos… mi pobre Sable.
Nos comemos silenciosamente todo el menú de la cafetería más discreta y pequeña que encontramos: Sable empieza por una leche, pero acabamos hasta con las pizzas del almuerzo y la fruta en conserva que tienen los humildes dueños, los cuales cuando se dan cuenta quiénes somos nos traen hasta pastel, cortesía de la casa. De todas formas, les dejaremos el importe de la comida bajo el azucarero: nos hemos comido sus reservas de la semana, seguro.
- Destruimos al noventa por ciento de la flota con la explosión: por ahora, los Fantasmas se reagruparon, soltaron Capricorn y sus lunas, y dejaron Westmine en paz. Pero no va a durar: han seguido pasando naves, y no creo que podamos hacer el mismo truco dos veces. Al flujo en que van, en un año habrán reunido otra vez un ejército-
- Pero en un año la Nueva Frontera se puede rearmar para enfrentarlos. Les salvamos el trasero. O al menos les dimos una chance de pelear y no ser masacrados. Además, si logramos salvar a Fire, hay una esperanza para aquellos que sean preñados por esas bestias-
Yo asiento, aún trenzada en batalla con el pastel, que me está ganando: no puedo más.
- Si es posible, prefiero pensar en alguna solución definitiva.- dice Sable, jugando con su cuarta taza de té.
- La Solución Final? Suenas tan Hitler cuando hablas así…-
- Si yo fuera Hitler, tú serías mi Dra. Menguele…- Sable me sonríe: tiene mejor color.- Muy sexys los dos, con uniformes negros de la SS-
- Si los encuentras sexys, estás enfermo de la cabeza.- le gruño, libertaria como soy.- Deja que nos tomemos una semana, y luego nos partimos la cabeza juntos para encontrar algo, pero no vuelvas a amenazarme con irte solo… no necesito esa clase de estímulos-
- Ya te dije que lo siento.- dice Sable, terminándose el té.- Una semana… iré a ver cómo está todo en Scotia y estoy de regreso el próximo lunes. Si algo pasa con Fire me avisan de inmediato. Alguien quiere venir conmigo-
- Yo…- Colt juega con la servilleta.- De eso quería hablarles. A los dos. – Colt inspira un poco.- Voy a ir a Westmine, a revisar el rancho y poner todo en orden. Me llevaré a Ken y a Tom. Yo… no estoy seguro de lo que quiero hacer-
- Quieres estar con April, pero también con Robin y tus hijos, verdad?- dice Sable por sobre mi cabeza. Yo mantengo la vista en mi taza: no sé que siento en este momento.
Amo a Colt: nunca he sido tan feliz en los brazos de otro hombre… nunca he estado en brazos de otro hombre. Pero la idea de que se vaya con Robin, si eso lo hace feliz, no me destroza… me duele la idea de que no vuelva al ejército con nosotros, la idea de volar Ramrod sin él me hace tener ganas de llorar, pero la idea de que vuelva a ser el esposo de Robin no. No sé lo que siento, tampoco yo.
- April, te he amado toda la vida.- me susurra Colt, tomándome las manos, antes de agregar.- Y Sable también-
La habitación se me hace pequeña de pronto: necesito aire. Siento a Sable emitir un sonido a mi lado: luego, silencio.
- Yo me quedaré en Yuma con Fire.- digo con en voz baja.- Cuando vuelvan, estaré aquí.- agrego levantándome.
- April.- me dice Colt secamente.- Elige de una maldita vez-
Me vuelvo, irritada.- Elige tú primero, vaquero! Robin y yo te adoramos, pero como Sable dijo, hay límites! Y por ahora, prefiero estar sola.- suspiro, mis manos en los bolsillos de los jeans de Jessie.- Debería haberme quedado con Michael Valentine cuando tuve la oportunidad. Besos a los niños, Colt. Nos vemos el lunes.- agrego, saliendo.
Me voy. Los dejé con la cuenta. Ha.
Sable enamorado de mí? As if. No sé a qué vino ese beso, que fue tan intenso que casi me muero del susto, pero si Sable estuviera enamorado de mí, me lo diría, me escribiría poemas, me bañaría de flores y se comportaría como lo ví con Marlen, o Sincia. Conmigo, siempre se ha portado como un hermano, el más maravilloso del mundo.
Si Sable me amase, no sé qué haría. Lo único que sé es que él le ha dado todo a la Nueva Frontera, y si se le antoja la más pequeña cosita para él, ya sea un plato de comida o la luna, yo estoy dispuesta a conseguírsela, porque Dios sabe que si alguien se merece tener lo que quiera, es él.
Teléfono. Jessie?
Nope.
- It's a New Frontier!- me canta una voz por el teléfono.- April, nena, le saqué las cuerdas a mi guitarra y lloré en cámara cuando me dijeron que se habían perdido… Lilah me llamó anoche, la zorra apenas podía hablar de contenta que estaba… te cuento que les va a hacer una bienvenida oficial el martes-
- Lo siento, Scrape. Sable y Colt salen de Yuma hoy; que se el martes después de este, porque vuelvel otro fin de semana-
- maldita sea… les diré. Tienen que venir al miércoles al Joker Restobar. Ya sé que Fire está out, pero vengan con ese ser de vapor mamón con el que andan… diles que acá a las diez-
- Scrape?- exclamo, feliz de oírlo.-
- Les tendré una canción nueva, es lo menos que se merecen… vengan, tequila para todos!- añade riendo.- Cóctel para ti… con una florcita-
- Scrape, considerando cómo nos fue, prefiero whisky, directamente de la botella-
- Los esperamos… no se atrevan a plantarnos, o juro que invento un rumor sobre cómo te acostabas conmigo en la guerra… estamos-
- Mejor di que era Valentine, para que te crean-
- Perra-
Supongo que al menos los hice reír con lo de Michael Valentine. En ese momento, yo me quería matar: me tardé un año en encontrarle el chiste al asunto.
Durante la guerra, la revista Guess, que nos perseguía todo el tiempo y reportaba hasta cuando me cambiaba de aretes, nos organizó unas citas, televisadas, como parte de su campaña de Conocer Más Al Team Ramrod, el año en que nos volvimos conocidos y celebridades. Yo no quise, ni Sable quiso oír hablar del asunto, hasta que me enteré que la mía era con Michael Valentine, el rockero de moda, un Calandrano guapísimo de melena negra, look gótico, la voz de un ángel y el caminar de una pantera en celo.
Le supliqué a Sable: me arrastré de rodillas detrás suyo por todo Ramrod. Finalmente accedió por darme en el gusto, salió con Lilah, Colt salió con una modelo llamada Amber, una chica de color espectacular: Fire salió con una alegre bailarina de rizos negros que no recuerdo su nombre, y se la llevó a la cama si no me equivoco, y yo tuve mi cita con Michael, el que era aún más guapo, e increíblemente simpático, y tuve un comienzo de cita muy prometedor si no me hubiera dicho al oído en el primer baile:
April, no te ofendas si esto no conduce a ninguna parte… eres bellísima, pero yo soy gay, y estoy enamorado de Fireball… me hablas de él-
Era para llorar, verdad? Y yo me que gasté un sueldo en el vestido más audaz que me he puesto… me pasé el resto de la noche tratando de subirme el escote y charlando sobre Fire, al que adoro, no me malentiendan, pero lo hubiera matado. Así que digamos que mi historial de citas es más bien patético.
Teléfono otra vez, mientras voy llegando al Comando. Sable no tiene porqué enterarse que fui al hangar, sólo a sacar un poco de ropa…
- Cómo está el corredor-
- Estable, pero dopado.- es Jessie. Sonrío un poco, mientras recorro los pasillos del comando.
- Vienes a comer-
- No, quiero solucionar algunas cosas-
- Te acercas al hangar y te acuso a Sable-
- Cómo se te ocurre?- mi mejor voz ingenua.- Sable y Colt van a sus casas, regresan la otra semana. Yo iré a ver a unos amigos… cómo está todo en Alamo-
- Un despelote. Oye, acá hay una señorita que quiere hablar contigo-
- Quién-
- Se llama Consciencia, y dice que me debes una cita-
- No se me ha olvidado, Jessie.- le digo riendo.- El domingo. No este, el que viene: deja que se me curen los moretones, que tengo las manos imposibles… todo el día. Te parece bien a las nueve, frente al Yuma Theater?- le digo, y casi oigo, cómo sonríe. Parece que tuviera quince años.
Yo me siento como si tuviera quince.
- Sé puntual!- me grita antes de cortar. Yo apuro el paso, y no puedo dejar de sonreír.
Jessie, mi Jessie. No valgo todo lo que tú crees, pero si esto te hace feliz… a mí me hace feliz.
Tú me haces feliz…
- April!- me interrumpe un hombre alto de color. Para mi sorpresa, es el segundo de WhiteHawk y director de la Academia, Bryan Levinson. Qué hace tan lejos de Westmine?
- Hola, Bryan-
- Supe que Fire está herido, cómo está-
- Estable, gracias a Dios-
- Los habíamos dado por perdidos!- me dice, y sonrío antes su preocupación.
- Estamos bien… todo salió bien, pero por un pelo. Bryan, qué haces aquí-
- Vine a solucionar unos asuntos…- me dice: parece muy sombrío, pero luego sonríe.- Te puedo invitar un café-
- Voy de carrera, pero te llamaré.- digo asintiendo, antes de darle un abrazo.- Cuídate, Bryan-
- Gracias.- Bryan me mira irme, y me saluda, la mano en la sien. Yo le respondo, y me apresuro a los hangares: allí veo a Ramrod, que está muy feo pero ha estado peor, y los técnicos están haciendo las reparaciones generales.
Mi pobre niño, mamá no te puede ayudar ahora, está cansada…
No! Maldita sea! Están soldado las turbinas mal! Manga de inútiles… dónde está Jessie cuando lo necesito?
En fin, si quieres un trabajo bien hecho…
FIREBALL
Tengo arena en los ojos, algodón en la boca, y un maldito tubo de alimentación metido adentro y otro de drenaje: me recuerdan horriblemente a la invasión de esos tentáculos, y hago arcadas hasta que al menos me quitan el de la boca. Tengo sensores pegados hasta en los testículos ( uno para cada uno) y una larga aguja metida en la uretra, creo que hasta la pelvis: qué manera de tenerlo cogido a uno.
Veo rostros desconocidos, fríos, enfermeras que vienen y van, me pinchan, me palpan, me hurguetean sin permiso. Resiento el toque de esas manos, y gimo llamando a los chicos sin vergüenza. Siempre fui el bebé del grupo: necesito los mimos de April, la sonrisa de Sable, el abrazo de Colt... lo necesito, y sé que soy malcriado y que me porto como un mocoso, lo qu es patético a mi edad, pero los necesito... es culpa de ellos, ellos me malcriaron hasta la naúsea.
No puedo moverme. Tengo todo el cuerpo dormido, no tengo voz, y apenas puedo mover las manos… tengo miedo, qué me hicieron? Qué cuernos me hicieron!? No soporto estar quieto! No puedo estar así! Déjenme…
No, aquí está April: April nunca dejará que me hagan daño, y me abraza y me mece suavemente hasta que me doy cuenta que estaba jadeando y tratando de gritar. Tengo gusto a sangre en la boca, pero con ella aquí me calmo. Qué pasó? Qué?
No importa. Ella me mece y me duermo, más tranquilo…
Cuando vuelvo a despertar, es de día, y una enfermera me ayuda a sentarme. Estoy recién operado, y aparte de nauseado y extrañamente débil, sólo siento el dolor del corte, que atraviesa mi vientre de un lado a otro del hueso de la cadera. Me quedará cicatriz?
Soy presumido, por supuesto! Unas pocas cicatrices son manly, pero no quiero andar de aquí para allá con un tajo del tamaño de un neumático en el estómago, no quiero que me pregunten si fue una cesárea…
Oh Dios, sí, fue eso precisamente. Me sacaron esa cosa, estoy a salvo.
Por lo que el Dr. Vidar, Dennys y April me explicaron, no sólo me sacaron un metro de intestino, un pedazo de colon y otro de esófago, sino que también la mitad de mi estómago: de hoy en adelante, adiós atracones, tendré que vivir de mordisquitos…
Me salvaron la vida, y estoy llorando por las costillitas de Colt?
Joder, sí! Espero que mi pobre estomaguito se adapte…
- Quédese quieto.- me dice la enfermera al día siguiente, el viernes, mientras April arma una conexión casera de laptop para que pueda charlar con Sable y con Colt por satélite sin moverme de mi cama. No le hago caso y me siento: quiero que me vean lo mejor posible y que no se preocupen. Estoy débil y no puedo ponerme de pie, y me mareo fácilmente: pero no estoy muerto, ni inválido por mucho tiempo.
- Ponme un poco de rubor.- le exijo a April, que está poniendo el laptop en una mesita cerca y la cámara a los pies de cama.- No quiero que me vean tan pálido-
- Estás bien así, Fire.- ella se instala a mi lado pacientemente y me peina antes de encender la cámara.- Cuando te canses, me avisas, okay-
- No te hemos preguntado… cómo está tu cabeza? Las neuralgias? Desde que pateaste a Marlene, no te he visto ningún otro momento de descontrol…-
- Yo estoy perfectamente. – a mi mirada se corrige.- He tenido algunas neuralgias, pero nada serio, y la verdad nos hemos esforzado mucho… estoy segura que las hubiera tenido de todas formas-
- Te ha visto un médico-
- Tengo hora el lunes.- dice ella encendiendo la cámara y el laptop. Teclea un poco, y la pantalla se divide en dos, mostrándome a Sable con kilt sentado en un sillón, quitándose una estúpida boina con cintas negras, y a Colt lamiendo la cámara…
- COLT! No seas asqueroso-
- Estaba sucia, tenía algo pegado-
- Eres asqueroso… al menos apágala para hacer eso…- me duelen los puntos de tanto reírme.- Como están, chicos-
- Acá parece todo un avispero… hay bandoleros por todas partes, me encontré con el rancho pelado, la Academia no da abasto para controlar todo esto, me puse la estrella y he estado correteando bandidos desde que llegué y rearmando a los granjeros… es increíble que haya hijos de puta que se aprovechen de los problemas con los Fantasmas para atacar a su propia gente-
- Te has estado llevando a Tom y a Kenny contigo en esas redadas? Robin va a evacuar un ladrillo si se entera, sabes-
- No tiene porqué enterarse. Es un secreto entre hombres.- dice Colt ampulosamente: pero le brillan los ojos, sé como ama a esas pequeñas fotocopias suyas. Emil se parece mucho más a Robin.
Colt siempre ha querido ser para sus hijos el padre que no tuvo: me pregunto cómo reconcilia eso con su amor por April, cómo va a reconciliarlo.
Tengo que hablar con ella. Tenemos que hablar, me niego a volver a verla llorar…
- Oh, acabarán confesando, uno siempre le confiesa todo a mamá, hazte a la idea.- comenta Sable, moviendo la cabeza.- Como estás, Fire-
- Muy bien. Lo único que quiero es levantarme.- digo mirándolo a los ojos: me agrada verlo más reposado y sereno, como siempre que se va a los Highlands.- Y no me quieren dar más que galletas de agua, estoy harto… quiero guiso de costilla-
- La verdad, cómo está, April?-
- No confías en mí?!- grito indignado, los dos me ignoran mientras Colt se ríe.
- Está muy débil aún y no oxigena bien, y no lo dejaré ponerse de pie hasta que ustedes vuelvan, pero todo ha cicatrizado muy bien-
- Traidora – intento darle un codazo, pero April me toma el brazo y me lo muerde. Yo le le muerdo el cuello.
- Niños, niños…- Sable mueve la cabeza.- Qué es de Jessie-
- Está en la luna de Alamo, creo que hubo un incidente.- responde April de inmediato.
- Qué, el imbécil marca tarjeta contigo?- gruñe Colt.
- No, pero leo los diarios. Y me cuentan todo en el…- April se calla. Colt la ha pillado.
Sable y Colt la miran, frunciendo las cejas.
- Fire, ocúpate de que no se meta más al hangar-
- Hecho-
- Cómo que hecho-
- Cada vez que sepa que fuiste al hangar, vomitaré la comida-
- Manipulador.-
No soy nada si no soy porfiado. April al fin acepta que o me ayuda o hago las cosas a escondidas suyas, y a pesar de la desaprobación de Rond Vidar y de Denny al día siguiente ya me he parado y ando por allí arrastrando un andador, con mi suero prendido como una medalla. No puedo estarme quieto. Soy un hiperkinético, dicen: para mí es lo normal. Así que el miércoles estoy agarrado un bastón como un abuelito, y aunque siento las piernas espantosamente rígidas y adormecidas, soy capaz de dar unos pocos pasos, los que me pesan como correr un maratón.
Me asustaría de mi debilidad, me asustaría de veras, si no tuviera a April al lado, la que me sostiene para llevarme al baño, me da lavadas de esponja y me dedica aún más atención que a su Ramrod. Nos hemos visto peores: hemos salido de peores. Sable ha llegado al hospital caminando mientras se sostiene las tripas: Colt se ha parado hasta de una silla de ruedas: April ha tenido un tiro en la cabeza, y se han levantado.
Supongo que cuando te crees que eres inmortal el cuerpo hace lo que puede por darte en el gusto.
- Me veo muy mal-
- Eres tan presumido. Te sacaron kilo y medio de carne del cuerpo, por supuesto que te ves mal-
- Mf. Me habrán sacado un poco de grasa también? Pregúntale a Dennys-
- Fire, no voy a molestar a Dennys con estupideces.- April reía mientras me frotaba la espalda con una crema especial para prevenir heridas por el roce de las sábanas: yo me quedo quieto mientras me unta nalgas, espalda y la parte de atrás de las piernas con total tranquilidad, como si fuera un pastelito cubierto de merengue.- Te duele-
- Casi nada. Un tironcito en la panza, pero tengo un hambre de lobo, me muero por un plato de ramen-
- Ni soñarlo. Despídete de esas comidas especiadas hasta unos meses: pero cuando te den el alta, prometo llevarte a comer todo el sushi que seas capaz de tragar-
- No me traerías algo de contrabando-
- No. No quiero que Sable se entere y me dé una paliza. Pero buscaré algo que puedas comer, yo también odio las comidas de hospital.- agrega, dándome una palmadita en el trasero. - Media vuelta. Más crema para tí-
Me giro con un poco de timidez, pero prefiero que me cuide ella a que lo haga una desconocida. Tomamos la saludable costumbre de siempre vigilarnos los unos a los otros en los hospitales cuando una revista publicó fotos del torso desnudo de Colt que le tomó a escondidas una enfermera hace unos años: Colt se rió, pero Sable se enfureció.
Me giro, y April cubre mis genitales con una toalla y continúa sus atenciones. Es muy agradable cerrar los ojos bajo las caricias de manos que conoces bien: creo que dormito un rato, agotado por mi "caminata", cuando la siento poniéndome crema en los muslos, y mi cuerpo reacciona.
Mantengo el tipo lo mejor que puedo, pero al fin es tan grotescamente obvio que la miro, me mira, y nos da risa.
- Halagada como me siento, Fire, no estás en condiciones de nada ahora... te traigo unas revistas o algo-
- Lo siento...- me tapo la cara con las manos, pero no puedo ni levantar los brazos para cubrirme.- Lo siento, April-
- Au contraire, corredor, siempre es un gusto... verte... aunque estás tan flaco que en vez de entusiasmarme me das pena... pero es bueno saber que aún funcionas, no-
- Resiento el aún, sabes-
- Mil perdones.- April me pone una toalla más grande encima.- y yo que pensé que tal vez esa caminata había sido mucho esfuerzo... te llamo a una enfermera? O un enfermero lindo-
- No necesito enfermeras. Además, no tengo ningún interés en chicos lindos, tú sabes perfectamente que-
-... que te gustan más masculinos... más adultos... más bien rubios-
- Y con problemas de compromiso.- gruño, pero April sigue como si tan cosa poniéndome crema entre los dedos de los pies.- April, excepto por Sable... a mí me gustan las chicas. No sé qué me dio ese escocés... no sé cómo me fui a enamorar yo de un tipo así-
- Porque es noble, honesto, valiente y es tan sacrificado que duele verlo.- me responde ella suavemente.- Y encima es como para pintarlo con una lira y es Apolo-
- Mira, y pensé que sólo babeaba yo-
- No se trata de babear o no babear: es lo que Sable es.- April está seria, mientras me embute en el pijama de hospital, usando toda su fuerza para acomodarme.- Tú tienes buen gusto, la que tiene un gusto como las reverendas soy...- April calla, y sigue poniéndome la parte de arriba del pijama, que lamentablemente es sin botones. Mientras me lo mete por la cabeza, me confieso.
- Jessie y yo tuvimos sexo-
April me suelta y me deja caer de espaldas en la cama: tras todos sus toques de mariposa, el rebote en mi recién corcheteado estomaguito me hace ver estrellas.
- April-
- Fire, perdona... estás bien-
-...perra-
A April le entra la risa.- No me des ese tipo de noticiones cuando te tengo en brazos, tonto-
- No te espantes... más que sexo fue... masturbación mutua... bueno, excepto que no fue mutua-
- No quiero los detalles, de veras.- April mueve la cabeza.- Es... un poco sorpresivo, no-
- Estás celosa?-
- Ya no soy tu novia desde hace un lustro, corredor, no seas creído-
- No te hagas la tonta. Siempre has estado loca por los huesos de Jessie... no que tenga mucho más... no sé cómo te has controlado y no le has saltado encima con tu problema, es una jodida pantera-
April me arropa con suavidad, mirándome con los ojos límpidos.- Estoy con Colt-
- Pero no estás muerta-
- Estoy con Colt, Fire-
- Eres tan relamida... Colt le puso cuernos a Robin por tí, no tienes que ser un dechado de virtud para compensar-
- Fire...- April mueve la cabeza.- No se trata de eso. Jessie no... ni siquiera voy a discutir el tema. Colt me quiere a mí, y aunque me parta el corazón ver sufrir a Robin y más a los niños, Colt se merece tener lo que quiere, y yo lo quiero a él-
- No suenas como ardiendo de pasión, sabes-
April me sonríe, y pone inconscientemente una pose de colegiala.- ardo de pasión en privado. Te aseguro que Colt se encarga de eso perfectamente-
- Es tan sexy, verdad-
- No empieces-
- Qué te crees que soy, Mae West?- Reímos. Es bueno volver a reír con ella: es bueno sentirla alegre, su mano en la mía, los dos juntos otra vez.- Después de todo, si lo piensas, me falta sólo Colt y he dormido con todo el personal-
- Nunca dormiste conmigo.- April me echa el pelo atrás y luego recibe la bandeja con mi cena, y la suya, que las enfermeras le añaden de cariño.- Mira, bizochitos de verdura con salsa de leche-
- Wacala-
- Wacala tú, malcriado.- April coloca las bandejas en una mesita.
- Y sobre no dormir contigo... podemos subsanar eso cuando quieras... me dejaste con las ganas en la guerra y preferiste al vaquero rudo... oh, pobrecito yo-
- Ya había terminado contigo. O tú terminaste conmigo, nunca lo tuve claro...- April suspira.- Pero tentador como pueda sonar, ahora que estás tan bonito, declino, Fire. Estoy con Colt-
- ... él no podrá quejarse de tu fidelidad, sabes-
- Él... me hace muy feliz.- me dice April, y aparece un rubor en su rostro, una sonrisa en su cara, que me enternece. - Él... es todo lo que una mujer puede desear, y me quiere, Fire. Cuando estamos juntos, él... es muy dulce y muy paciente conmigo.- Está roja, pero está tan contenta.
- April, Colt te ama con todo su corazón.- le digo, disfrutando verla sonrojarse. No puedo imaginarme a April fuera de control en los brazos de Colt: nunca le he visto fuera de control, excepto cuando raptaron a su padre, y supongo que alguna vez en la guerra, pero cuando estábamos juntos nunca era así...
Ooooh, soy un voyeur, me muero de ganas de echar un vistazo, para ver que es capaz de hacer mi vaquero casanova experto con la chica más recatada del universo... supongo que ya no tan recatada si Colt tiene algo que decir al respecto.
- ... y ... puedo preguntar a qué vino lo de Jessie?- me pregunta luego, mientras me da mi miserable bizcocho en pequeños trocitos con la cuchara. Yo casi saco bizcocho por la nariz.
- Sí te pusiste celosa-
- No-
- Sí-
- No-
- Sí-
-... sabes que nos estamos portando como mocosos, verdad-
- No me importa.- le saco la lengua con restos de bizcocho.- Pddddt-
April me mira fijamente, y cuando creo que me va a lanzar el bizcocho por la cabeza, de pronto se le llenan los ojos de lágrimas.
- April-
- Perdona... es que te había extrañado tanto... tanto...- me dice secándose los ojos con la servilleta. Me muero por abrazarla y besarla, a mi mejor amiga, a mi compañera, mi colega, la que siempre ha cuidado de mí sin fallar una vez, y la que me brinda las alas para volar y ser lo mejor que soy cada vez que piloto a Ramrod, con ella respondiendo a mis manos flexible y entregada como un ser vivo. No necesito dormir con ella para saber a qué se siente revivir en su cuerpo.
- No pasó nada con Jessie. Hay química entre nosotros, pero... sólo estábamos jugando... y él trató de consolarme a su bastarda y pervertida manera tras que Sable terminase conmigo. Él es...- suspiro.- No es mala persona, si no escuchas las tonteras que dice y te concentras en sus actos. Puede haber sido un hijo de perra, y Dios sabe que quería matarlo en la guerra, pero... yo lo he perdonado. No es mi perdón el que busca, pero lo tiene igual. Creo que lo único que ha querido aparte de tí es ser uno de nosotros, que reconocieran lo capaz y lo bravo que es... es muy capaz, sabes-
- Dímelo a mí. Sabe hacer cosas con fusiones que a mí no se me habrían ocurrido nunca, y razona de un modo fascinante... sus análisis de aleatoriedad son...- April se interrumpe cuando ya no puedo aguantar la sonrisita sobrada. Inmediatamente se corrige.-Es muy inteligente, lo que hizo su deserción y su traicón aún peor-
- Y ésa es la última consideración en tu cabecita, no-
April mueve la cabeza.- Es la primera. Pero ha hecho mucho bien, con nosotros, ahora, no crees-
- Te concedo que se ha portado de maravilla, pero también pienso que guiados por Sable un ejército de monitos tití podrían salvar la Nueva Frontera, ejemplos Colt y yo.- digo riendo.- Bueno, Colt no es un monito tití, es un toro, eso te lo concedo-
April se pone fucsia.
- Lo que más he amado siempre de Colt es su pasión, Fire. Me hace sentir libre, y tan segura, tan capaz... creo que a su lado, podría aguantar lo que me cayera-
- Es curioso. A mí Sable me produce la misma sensación-
- No, Sable es...- April apoya la cabeza en la mano.- A su lado sólo quiero apoyar la cabeza en su hombro y quedarme quieta. Cuando estoy con él me inunda la paz, Fire. Y a veces me gustaría tanto tomarle la cabeza y decirle que no tiene que cargar con los problemas de todo el mundo, que tiene derecho a ser humano, que descanse y nos deje a nosotros trabajar, que deje de exigirse a sí mismo perfección y a los demás mediocridad... Sable es la persona más cruel consigo mismo que conozco-
- Tienes razón, ni siquiera lo disfruta, si fuera masoquista al menos tendría una excusa... sacaría placer al menos...- a los dos nos entra la risa tonta hasta que me duelen los puntos.
- Me alegré de que estuvieran juntos. Sé cuánto lo quieres... y sé que contigo a su lado, él estaría a salvo y bien cuidado... me desespera pensar que cuando está en Scotia apenas come, trabaja todo el día, y tiene que quedarse solo en ese enorme castillo... te fijaste lo flaco que estaba cuando regresó-
- Le dice la olla a la tetera, no-
- Fire-
- Estoy enamorado de él, April. Amo lo inteligente, lo sereno y los noble que es: pero no te voy a mentir, me gustaría patearle ese sentido suyo de lo que es correcto o incorrecto y ese gusto por torturarse... si dijera lo que siente, diera unas patadas y una tanda de gritos, estoy seguro que no tendría el estómago como un colador. Y yo no tendría el corazón como colador también-
- La última cosa que él ha querido alguna vez es lastimarte, y eso lo sabes.-
- Lo sé. Pero es lo mismo que quiere para todo el mundo, y eso me hace daño.- digo suavemente.- Comparado con lo que siente por tí, lo mío... es sólo ternura de hermanos de armas. Pero tú... tú siempre lo has entendido mejor que nadie. Sé que tú y él se comunican de una manera que no comprendo, y te tengo celos, por eso.- le digo abiertamente, mirándola a los ojos. April no lo niega: es demasiado honesta, pero sí mueve la cabeza.
- Sable y yo tenemos similar backgrounds: nosotros igual sentíamos los mismos celos por los bien que se llevaban tú y Colt, su forma de ser tan abierta, tan alegre, tan natural...- ella suspira.- Y si Sable me quisiera... tú sabes cómo es de sencillo cuando de veras quiere algo, él...- a April le falla la voz, y veo un temblor en sus dedos. Aquí pasó algo de lo que yo no estoy enterado.
- April-
- Sí-
- Si te pregunto algo honestamente, me contestas-
- Sí-
- Si yo no estuviera enamorado de Sable... si Colt no estuviera enamorado de tí... si él te pidiera que fueras su esposa, le dirías que sí-
- Son muchos "si", Fire-
- Dijiste una respuesta honesta-
- La respuesta es sí.- dice April, la voz temblándole ligeramente.- Pero es una suposición ociosa y cruel, Fire. Nunca he visto a Sable tan tranquilo y tan relajado como cuando está contigo, y creo que los dos merecen ser felices. Creo que deberías luchar un poco más por él, ya que él ha luchado tanto-
- Te parece que he luchado poco-
- Te estás rindiendo por la posibilidad de que él me quiera, cuando en quince años no ha dado ni una señal? vamos, Fire! -
- Ni una señal en quince años? Venga, April... nunca te pareció raro que jamás te gritase, y siempre te hiciera caso-
- Yo no llegaba ebria con serpentinas en la cabeza al amanecer y pretendía pilotar como ustedes, ni le cambiaba el jabón por una piedra ni le llenaba la cama de cardos. Y sobre hacerme caso... pues era la navegante-
Me recuesto en las sábanas.-a mí me parece que es más que una posibilidad, pero-
- Fire.- dijo April, moviendo la cabeza.- Amo a Sable y te amo a tí. Si crees que hay una posibilidad de que él o yo te hagamos daño, es que no nos conoces...- dice con cierta tristeza. Me enderezo como puedo, y la atraigo a mí: April me abraza como un copo de nieve, leve como una pluma, temerosa por mi herida: pero yo la aprieto bien, y luego la tiendo a mi lado, besándole la sien.
- Ven... quédate conmigo, hagamos el amor, nunca lo hicimos en todos esos años-
- Fire! No-
- Pero mujer, si alguna vez tienes que tener sexo, has sido célibe tanto tiempo-
-... sabes que Colt ya se encargó de eso-
- Colt no se va a enojar. De hecho, hasta puede que le guste mirar-
- No puedo, Fire, aunque me gustaría complacerte.- dice ella y besa mi brazo que la rodea, aún débil.
- No es justo. Fuiste mi novia primero-
- Y nunca te dejé llegar más lejos de besos en el cuello, ya sé-
- Entonces-
- Estoy con Colt-
- Serás-
April ríe en mi pecho, y yo me sumerjo en su pelo.
- April-
- Mmm-
- Quédate a dormir conmigo-
- las enfermeras se enojarán-
- No les importará si meto un panda en la cama con tal de verme sin pantalones. Quédate a dormir conmigo, dormiré mucho mejor-
- Está bien... si no te duele mucho la herida-
Los dos acomodamos nuestros cuerpos en la cama lado a lado calentitos, y me recuesto en su pecho mientras April me acaricia el pelo dulcemente.
- Qué le prometiste a Jessie-
- Nada que no pueda prometerle y luego mirar a Sable a la cara.- me responde enfàticamente. Sonrío: ése siempre ha sido nuestra red de apoyo moral.
-... April-
- Una cita-
- Qué-
- Una cita. Los dos solos. No te preocupes, se sale del molde y lo parto al medio-
-... creo que más vale que trate de caminar para ese día-
- Porqué-
- para poder sujetar a Colt y a Sable mientras Jessie corre, obviamente.-
JESSIE
It's hard to remember how it felt before
Now I found the love of my life.
Passes things get more comfortable
Everything is going right
La espero en la esquina que acordamos, en el mismo centro de Yuma, frente a los malls y el paseo peatonal. El día no está tan hermoso como yo hubiera querido: aunque no hace frío, está levemente nublado, y el cielo es color gris cremoso.
April es puntual: no me sorprende, aunque igual tuve que esperarla: yo llegué media hora antes. Me conmueve que haya cumplido con su promesa y se haya arreglado para mí: se puso una falda color guinda que la abriga pero me deja ver sus piernas, suelta y con ruedo, y una linda blusita blanca ajustada con un cinturón oscuro. Lleva el pelo suelto, y unas cortas botitas que hacen juego con su pequeña cartera. Y se maquilló un poco, no lo puedo creer, lleva sombra de ojos color damasco…
Estoy babeando, lo sé. No pensé que me afectaría tanto, pero por un momento no puedo hablar, sólo mirarla y sonreír.
Remember Harbor Boulevard The dreaming days where the mess was made Look how all the kids have grown We have changed but we're still the same After all that we've been through I know we're cool
Ella también se detiene, y hay una expresión soñadora por un momento en su rostro. Esa mirada es mi pago por las cuatro horas que pasé buscando una chaqueta del mismo color de mis ojos y una camisa con líneas finitas…
- Hola. Estás muy guapo.- me dice sonriendo, y yo respiro hondo para evitar emocionarme y arruinar mis planes, los cuales son muy detallados. No estuve en un tris de ganar la guerra improvisando o cambiando planes en el último minuto, saben.
- Eso es un poco straigthforward, preciosa, pero me gustan las mujeres directas. Cómo te llamas-
La sonrisa de ella se vuelve un poco juguetona – Discúlpame. Soy June Crowley, trabajo en física teórica-
- Hola. Soy Jesse, aspirante a músico. Es un gusto, June-
- Gracias, Jesse. Bien… adónde vamos ahora-
- Tengo un itinerario establecido de antemano, si te parece bien. Nuestra primera parada en esa cafetería al otro lado de la plaza: se llama Cheesened, y se supone que hacen los mejores huevos con queso y el mejor cheesecake de Yuma. Me imagino que no has desayunado; espero que te guste.- agrego sonriendo: gracias a Fire, ya conozco su punto débil: lácteos, café, y azúcar blanca.
Ella esboza una gran sonrisa, y por un momento parece tan niña que temo que haga una pirueta y a mí me arresten por pedofilia. Dios, la amo.
- Vamos-
Té helado para mí, café caliente para ella, un momento después estamos los dos compartiendo una sartén de huevos con cheddar francamente deliciosa, muy caliente, y un pequeño trocito de cheesecake de vainilla. Cuando acabamos, ella me limpia un trocito de cheesecake de los labios con la servilleta, y se echa atrás en la silla.
- Estuvo delicioso. Gracias, Jessie, ni siquiera sabía que había un cheesecake tan bueno en Yuma-
- Me alegro que te haya gustado. Ahora háblame un poco de ti.- añado, mientras la observo rebañando su platito.- Seguro que hay más en la cocina, si quieres pedimos otra porción-
- No, vine a charlar, no a tragar.- ríe ella, aunque junta industriosamente las miguitas.- Pues.. qué puedo contarte? –
- Cuéntame en qué trabajas. Me dijiste que eres física cuántica-
- Teórica.- me corrige April, y entorna los ojos, soñadores.- Enseño física teórica en la Universidad de Yuma, y diagramas de sistemas en el Instituto Técnico del Comando. Aplicaciones industriales, no de guerra.- aclara. La miro, y me inunda la ternura: ése era su sueño?
- Haces clases-
- Todos los días, de ocho a cinco, luego estoy libre.- añade con una sonrisa pícara.
- Qué más te gusta hacer-
- Aparte de comer cheesecake?- ella ríe, mientras pago y salimos a la calle de nuevo: hay un poco de sol ahora, unos rayos pálidos.- Dibujar, y leer historias románticas clásicas… ah, y tocar la guitarra. Pero tú no eres músico?- agrega cuando ya estamos en la calle, y se toma de mi brazo, para mi gran satisfacción.- Compones, o tocas en una banda-
Dejo volar mi imaginación, tal como ella lo hizo, y mientras camino me sorprende lo fácil que es hablarle de mis sueños y fantasías.- Compongo canciones, y las toco en un par de bares, me va bastante bien… aún no me considero un profesional, pero espero grabar mi primer disco pronto. Por mientras tanto, pongo la música en un par de pubs, y hago de discjockey en discotheques, fiestas y en una radio, dos veces por semana-
- Pero si trabajas de noche, y yo de día, va ser difícil vernos.- comenta ella juguetonamente, y sé que me está desafiando. Me giro a ella, con mi mejor sonrisa predadora.
- Estoy seguro que encontraremos la forma de estar juntos… si lo deseamos.- agrego, haciéndola sonrojar: creo que sabe a qué tipo de "estar juntos" me refiero, porque se suelta de mi brazo cuando nos acercamos a una fuente, y pone las manos en el agua para disimular su sonrojo. Maldita sea mi lengua…
Por encima de su cabeza, arrojo una moneda a la fuente, salpicándola. Ella se gira sorprendida, y yo me meto las manos en los bolsillos: supongo que por mi expresión, no tiene que adivinar cuál fue mi deseo. Ella me da la espalda luego, observando la fuente de diseño posmoderno, y cuando sale el sol, se forman pequeños arcoiris en el agua. Pensé que estaba observándolos, pero un momento luego me doy cuenta que lo que en verdad está haciendo es sacando una moneda de su bolsito y lanzándola al agua, para luego mirarme con una expresión no pícara, ni traviesa, sino un expresión muy dulce en realidad.
Le tomo la mano.
- Vamos.- le digo, llevándola de regreso a las calles mayormente vacías a esta hora.- A las nueve se abre una galería de arte camino adonde vamos, y quiero ser de los primeros treinta en entrar: hay una promoción, regalan litografías-
- De qué es la exposición-
- Ukiyo-e moderno. – señalo, y veo sus ojitos de diseñadora parpadear interesados.- Vamos-
Me divierte hacerla correr la última cuadra: llegamos justo para ser los orgullosos dueños de unas lindas litografías tamaño A4, números veintiocho y veintinueve, la suya un paisaje con una cascada y sin perspectiva, con unos kanjis entretejidos en el borde, y el mío una gran, esquemática rosa roja con su propia leyenda. Los dos disfrutamos de la galería: aunque de sensibilidad muy oriental, los diseños son muy bellos, muy simples, cargados de color y vida. Nos pasamos un buen rato allí, y los dos decidimos que el más bonito de los cuadros representa a una geisha de espaldas, con un peinado muy complejo trazado con elegante trazo negro grueso, un kimono rojo y la piel muy blanca, los pies dibujados con perfecto detalle, de pie en una flor de loto. También tiene kanjis abajo: ninguno de los dos lee japonés, aunque me imagino que Fire podría traducirlo.
No sé porqué me agrada ver a April observando y comentando la belleza de esa mujer en el dibujo: de alguna forma, ver sus ojos captar esa belleza y oírla diciendo lo hermosa que le parece me excita de alguna forma. No, no se trata de un girl on girl o que quiera verla en un trance lésbico: pero hay algo en ello que me hace sentir placer, no sé porqué.
- Jessie-
- Perdona. Estaba pensando-
- Te decía que esa señora de allá me leyó en kanji en el dibujo de la geisha. Es un haiku-
- Sí, cómo dice-
Entre dos mundos
Flota frágil belleza
Sólo segundos.
- Me imagino que se refiere a la breve belleza física, supongo.- digo, algo distraído al verla anotarlo en una libretita.
- Yo creo que se refiere a la conjunción de la belleza de alma y cuerpo.- dice April levantando las cejas: supongo que esperaba un comentario más profundo de mi parte.- Voy a pedirle que traduzca los de nuestras litografías-
- Bien.- le digo, entregándole la mía. Me gusta verla tan entusiasta, su faldita azotándole las piernas mientras cruza la galería con esas zancadas suyas rápidas. Pero April siempre ha sido entusiasta: es lo que más me gusta de ella, lo que más me emociona: esa pasión, esa fuerza de carácter que no quiero llamar terquedad… esa flexibilidad para renacer y arreglárselas sola aunque todo se vaya a la cresta.
Y siempre me he preguntado lo que se sentirá ser el objeto de esa pasión. Seguro que sólo Ramrod podría decírmelo, pero la maldita cosa, por hi-tech que sea, no habla…
- También son haikus.- dice April volviendo con su libretita. El mío dice:
Fluye el agua
Quieta o rumorosa
Al mar, al cielo.
- Ése querrá decir que lo que está destinado llega temprano o tarde, verdad?- añado, mirándola a la cara. April se sonroja de nuevo, y sé que está pensando que es gracioso que le haya salido a ella, hoy.
Estamos destinados? Dios, por favor!- Y el mío?- añado, antes de que la pausa sea muy significativa. April me entrega el mío y entonces yo me echo a reír, haciendo que toda la galería nos mire. Sí, alguien allá arriba me odia, o al menos se divierte mucho conmigo…
- Verdadero amor
Conquista la belleza
Con mil espinas.-
Seguro que se ha reído internamente, pero tuvo la decencia de no reírse en mi cara. Cuando salimos de la galería se ha nublado de nuevo, y si se pone a llover me va a dar una rabieta: me he pasado diez años esperando este día, y el tiempo se echa a perder, en pleno junio? Hijos de puta.
Ya no me toma el brazo, y sacó una mantilla de lana de su cartera para abrigarse el cuello: está empezando a correr un viento frío.
Al menos planeé la mayor parte de la cita bajo techo.
- Adónde vamos-
- Como dudé mucho entre flores o chocolates y no sabía si te gustaba alguno…- le digo con mucha pachorra mientras cruzamos una calle más concurrida, camino a la parte más antigua de la ciudad de Yuma, en donde las calzadas son estrechas y las casas antiguas y decoradas estilo rococó.- … pensé en venir juntos a buscar algo que te gustara.-agrego. Obviamente es una licencia poética: si acabara de conocer a una chica, jamás la traería aquí. Pero la conozco, y es April, y aunque le gustan los chocolates y las flores, esto sólo puede gustarle a ella.
April emite un sonidito de sorpresa y deleite, que es mi pago por las horas averiguando y preguntando hasta encontrar un lugar como éste. Es una librería antigua, de libros usados, francamente enorme, llena de incunables y libros en papel biblia, que sirve café además y es atendida por sus dueños. No me importa que casi me de con la puerta en la cara en su prisa en meterse al establecimiento: su rostro de asombro y entusiasmo cuando se agacha frente a los anaqueles y los toca reverentemente con los dedos me hace feliz.
El dueño nos ofrece café y charla un rato con ella, supongo que asombrado de que una chica tan atractiva sea también un ratón de biblioteca. April se instala en una escalerita a revisar el anaquel de novela histórica, y yo hojeo la sección de poesía mientras nos traen el café.
Huele bien aquí. Libros, una pizquita de moho y polvo, cuero viejo, café y ella. Aunque no soy tan maniático como ella, siempre me ha gustado leer: es divertido que a los dos nos atraigan los clásicos.
Cuando nos traen el café, April ya dejó de palpar lomos de libros y tiene seis en el regazo, uno abierto en la falda mientras lee otro. Le entrego su café, y sólo entonces parece recordar que estoy aquí.
- Perdona… Jessie, es maravilloso.- me dice, los ojos brillantes.- hay incunables terrestres originales, nunca pensé que estuvieran a la venta-
- Qué estás leyendo-
- Mira… debes haber leído un resumen alguna vez, pero nunca pensé que pudiera encontrar la versión completa de Sacred River en francés.-dice entusiasmada.- No es preciosa? Es de la edición original-
- No la he leído. Léeme algo.- digo, decidido a compráselo. April lee francés como su idioma materno: en Calandra se habla mucho más francés que inglés. Me lee un poco, y aunque mi francés está oxidado, su emoción es tal que no necesito mucho para comprender la apasionante descripción, vívida, de una batalla en el antiguo Egipto. Cuando acaba el párrafo, parece tan feliz que si pudiera le compraría la maldita biblioteca: después de sexo y de bailar juntos, creo que el que me lea es bastante erótico.
- Y éste?- le pregunto, observando el otro libro que tiene abierto en la falda.-Cuál es-
- Nunca leíste a Calonne?- me dice sonriendo, aunque veo que se sonroja un poco. Aha, te pillé, pequeña pervertida.
- Nope. Léeme un poco-
Estamos sentados lado a lado en la escalera del librero, los dos con tazas humeantes, y la luz nublada del medio día clara y plateada en nosotros. Su hombro se apoya en el mío: y cuando lee, con voz suave y clara, siento este momento como la mayor intimidad que hemos tenido, más que nuestros pocos besos, más que ningún momento que hayamos compartido. Ella lee, y a pesar de que el deseo me invade, es un deseo cálido, apacible, lento, que me llena como se llena una copa de vino, pero que no me obliga a nada: es un deseo que es deleite por sí mismo, una lujuria llevada a la perfección mezclada con lasitud. Me excita que me lea esas cosas sentada con la falda muy decentemente sobre las rodillas y esa blusa cerrada, con su voz de dama…
… al comienzo, no tuvo nada que ver con pasión o perversión: tenía que ver con amor, y rizos rubios que eran de oro al sol y de plata bajo la luna, y de seda cuando rozaban mis dedos, livianos como un plumón de cisne. Tuvo que ver con besos ingenuos de labios carnosos e inocentes en pasillos solitarios, y persecuciones anhelantes, risueñas, jadeantes, que cuando acababan en captura el cuerpo nos dolía por una ansiedad que no entendíamos aún, cuya fuente nos escapaba pero permanecía como una promesa interrogante.
… y es ahora que esa memoria se cristaliza pura y diáfana, oponiéndose a la realidad en que el deseo se expande como sangre en agua, como vino en un mantel, imparable, imposible de limpiar. Lo único que lo detiene brevemente es mi cuerpo dentro tuyo, palpitando, desgarrando, y sólo se detendrá cuando nuestros corazones se detengan en un paroxismo de muerte y agonía, Tánatos deteniendo la tortura de Eros: y por Dios suplico que no haya otra vida, que no seamos más que polvo y gusanos, o seguiré ardiendo en la otra vida, en donde no tendré un cuerpo para satisfacerme por momentos con el tuyo…
Quiero romperme la carótida, y obligarte a pegar tu boca a mi cuello hasta que te ahogues…
Me voy a comprar ese libro. Estoy seguro que cada vez que llegue a ese párrafo recordaré esto, y tendré una erección.
- Es una historia de amor entre dos muchachos. Es… muy expresivo.- me dice, y vuelve a sonrojarse levemente, respirando ese aire lleno de pesada sexualidad entre los dos. Yo levanto la mano, y le acaricio el pelo: trato de ser tan suave como puedo, a pesar de que el aliento me falta.
Nadie puede decir que no hay química entre nosotros. Cuando levanta la vista a mí, todo lo que quiero es besarla, pero no es el plan.
Cuidado, Blue. No lo arruines todo… paciencia, o nunca tendrás otra oportunidad.
Me acerco hasta estar cerca de su rostro, lo suficiente para que sienta mi aliento. El suyo es de vainilla y café: el mío debe ser el mismo. Ella se queda quieta, no sé si lista para huir o si aceptaría mi beso. Pero no la beso. La miro a los ojos, mi mano aún en su pelo, y hablo en su oído.
- De este concierto espiritual que siempre acompañaba a los cuerpos, de esta unión de dos almas audaces, se levantaron hondos pensamientos sobre sus reinos, lazos de amor y odio, la vida que no era más que telón y esclava de su fantasía.-
Ella parpadea, y luego me mira, nerviosidad olvidada.- Emil Ludwig? Pero… no sé que libro-
- Talameyos. César y Cleopatra.- sonrío.- Te lo compraré la próxima vez-
- César? Dí que Antonio…- añade riendo. Tiene razón, y me molesta. Yo no soy César, ése sería Sable…
… pero supongo que Cleopatra se mató por Marco Antonio, no por César, no?
Salimos de allí casi al mediodía: le compré Sacred River y compré para mí ese libro de Calonne, el que planeo leer con una botella de lubricante a mano. A mano sería la palabra clave.
Vagamos un poco mirando casas bonitas por esa zona, ella serena, y creo que muy contenta: ríe de mis chistes, y se toma de mi brazo de nuevo, haciéndome sentir que tengo catorce años y esta es mi primera cita y el primer contacto femenino de mi vida.
Me hubiera encantado conocerla en la academia. Me hubiera gustado ser su primer noviecito, en vez de ese descriteriado de Phillips Riley. Me hubiera gustado que al comienzo no tuviera nada que ver con pasión o perversión.
Pero supongo que es muy tarde.
Nos acodamos un rato en un puente, observando el flujo de automóviles y gente bajo nosotros, los dos de pie en el mismo borde, apoyado en la baranda. El viento le agita la falda y el cabello: pero es agradable a pesar de que está helado para ser junio. Unos escasos rayos de sol iluminando lejos unas nubes blancas, en donde el cielo plateado se abre un poco, me llaman la atención, y se los señalo:
- Un pésimo día para aproximaciones rápidas, es una putada aterrizar con el cielo así.- comento. April me mira por sobre el hombro, y sonríe.
- Qué sabe un músico de aterrizajes, Jesse-
Me echo a reír.- Nada. Tengo unos amigos pilotos. Anda, vamos a almorzar, me muero de hambre.-
Tampoco traería a una chica que acabo de conocer a un restaurante como éste: no es tan lujoso, es cierto, pero no quiero impresionarla con mis tarjetas de crédito, quiero que coma hasta que la saque de aquí rodando. Elegí un restaurant de mariscos ( antes de que hagan chistes sobre afrodisíacos, en primer lugar no me hacen falta, y dos, siendo que se crió al lado del mar, asumo que una langosta te acerca rápido a su corazón. Además que comer con las manos es jodidamente sexy) y pido una botella de buen vino blanco antes de ponerle la carta al frente.
- Esto es una ruta gastronómica o una cita?- se burla ella, hojeando el menú.- Todo se ve delicioso… realmente conoces mis gustos-
- Supongo que es sólo instinto, cómo voy a conocer tus gustos en nuestra primera cita, June?- la desafío yo. Ella me echa una mirada y luego esboza una sonrisa, moviendo una ceja.
- Es prometedor, no?-
Me atoro en el vino y ella suelta la risa. Compartimos una olla de mariscos al vapor y unas tartaletas de langosta: April hasta prueba un pastel de erizo después de haberse comido seis tartaletas, lo que me hace pensar si toda esa comida se la comen sus neuronas o si tiene una tenia del tamaño de una constrictor para meter toda esa comida.
Empiezo a pensar que untarme entero con caviar quizá sea una movida desesperada, pero que funcionaría.
Yo me contento con café: ella quiere helado. O no estará nerviosa?
- Lo siento, me comí la última tartaleta… tú la querías-
- No, no me cabía.- sonrío al verla lamiendo su cuchara. Mmm.
- Hacía mucho que no comía mariscos: a Colt no le gustan, así que tenía que escaparme con Fire a comer a veces…- añade, para luego callarse cuando escuchamos una discusión en la mesa del lado.
Voy a matar al desgraciado que nos arruine la cita, de eso estoy seguro. April pone de inmediato una expresión alerta, pero hasta yo salto de la silla cuando la chica toma el vaso de la mesa y se lo vuelca a su compañero, un hombre joven.
- Es un imbécil incapaz de comprometerse!- grita al pasar taconeando a nuestro lado. No es fea, aunque tiene un aire vulgar innegable: me lo confirma cuando se gira y le grita: - Y eres pésimo en la cama-
El tipo se pone fucsia, paga, y sale a escape de allí, musitando " perra.
April levanta las cejas y regresa a su helado. Yo la miro un rato, la mano en la mejilla, y April al fin levanta la vista y me mira.
- Qué? No todas las mujeres somos así. Y quizá tenía buenos motivos-
- Tu nunca serías así. El que seas tan delicada es una de mis cosas favoritas en ti, June.- digo abiertamente. April se sonroja, y luego me mira, de frente.
- Y el que seas tan directo es una de las cosas que más aprecio de ti, Jessie. Eres uno de los hombres más astutos e inteligentes que conozco, pero conmigo siempre has sido honesto, y eso lo aprecio en serio-
- Te agradezco el halago, pero después de tanto marisco esperaba uno más sustancioso sobre mi cuerpo.-
April casi saca helado por la nariz. Ya sé que he arruinado un buen momento, pero me gusta hacerla reír. Le tomo la muñeca mientras bebe agua y se limpia helado de la cara.
- A mí me gustan tus dedos. Son tan largos y elegantes-
- Pero tengo las palmas cuadradas: se supone que eso significa que estoy hecha para trabajar con ellas-
Le dirijo una sonrisa sugestiva.- Ah sí? Me parece perfecto-
A April le vuelve a dar.
- Andaa.- ruego, riendo yo también.- Quiero un piropo… uno bonito… vamos, A… June-
April deja de reír al fin, y se coloca el pelo a un costado, evitando mirarme: va a decirme algo en serio en vez de bromear.
- Tienes unos ojos inolvidables.- me dice de súbito, la vista en sus manos.- Nunca había visto ojos de ese azul, ni los he vuelto a ver nunca. Son auténtico cobalto, tres tipos de azul y brillos verdes.-
Me quedo de una pieza. Luego me mira, e inclina la cabeza, un poco incómoda, antes de sonreír y cambiar el tono.- También me gustan tus músculos. Detesto a los hombres que son animales de gimnasio: un poco de musculatura está bien, pero no quiero un mamut-
- Pues bien que estás con Colt…- le suelto antes de darme cuenta que acabo de arruinar nuestra cita. Ella frunce las cejas, pero luego relaja el rostro.
- Quién es Colt, Jessie? No conozco esos nombres-
Gracias, Dios.
- Nadie. Perdona. No sé porqué dije eso. Vamos? Podemos caminar por la zona comercial, y pensaba que podíamos ir a ver una película e ir al parque-
- No-
- Qué?- parpadeo. Maldita sea, si se molestó. Mi maldita boca…
- No quiero ir al cine.- me dice, poniéndose la mantilla.- No he esperado tanto esta cita para pasarme dos horas callada contigo al lado. Vamos al parque: prefiero ver los jardines y charlar contigo-
Soy yo o eso es lo más lindo que me ha dicho?
La llevo al parque: me imagino que no es la cita más original del mundo, y no es el día radiantemente soleado que me habría gustado ofrecerle: pero ella parece francamente feliz, observando a la gente pasar, niños y abuelos, parejas y deportistas, un rubio de pelo rizado tocando la flauta y unas bailarinas practicando con su música, chicos en patines, cometas de papel en el cielo. Es paz.
- Ésta es la posguerra con que yo soñaba.- me dice serenamente cuando nos apartamos para dejar pasar a una pareja con sus perros dálmatas.
- Lo dices por la gente o por llevar a un chico guapo del brazo?- le comento bromeando. Ella asiente, aunque sigue seria, y algo me sube por el pecho cuando entrelaza las manos sin soltar mi brazo y apoya la cabeza, soñolienta, me imagino, después de todo lo que ha comido, en mi hombro.
Nuestros pasos se acoplan bien. Soy apenas unos tres centímetros más alto que ella, pero ella tiene las piernas largas, así que sentada queda perfecta para apoyarse en mi hombro. Nos sentamos en un banco, y miramos pasar a la gente, satisfechos y cómodos, y ella se apoya un poco en mi hombro, del modo más dulce posible.
No me movería por nada en el mundo.
- June-
- Mmm-
- Te estás quedando dormida-
- No, sólo… muy confortable-
- Sí, ya veo. Quieres que te lea un rato? –
- Mm-mmm-
El pasto está húmedo para sentarnos: nos quedamos en el banco, pero April se gira para apoyar la cabeza en mi regazo, estirando las piernas en el largo banco, y yo reposo mi mano en su vientre bien lleno de langosta, mientras empiezo a leer. A veces me molesta un rayo de sol, y otra veces el viento me hace perder la página: pero bajo el libro veo sus ojos,a veces cerrados o a veces brillantes, escuchándome con esta excusa para hablar de amor, el cielo gris sobre nosotros.
Está sonriendo…
"… cuando el sol y la luna se encuentran llega la hora de los amantes, y una vez en el cielo ya no hay nada que desear. El agua trae el rumor de los besos, e imposible de contener, se derrama como luz y oscuridad, en donde la luz es blanca y tibia como leche y la noche es cálida como los secretos del cuerpo…
Sin importar en dónde se encuentren, el cielo que tocas una vez te sigue, te acosa, como una maldición luego: es el llamado del ángel cruel que despierta en ti al que le arrancas las alas para volverlo simple ser humano cuando el amor se acaba, al que acuchillas y envileces cuando te enredas en imitaciones y falsedades. Sólo un ser en esta tierra puede liberar a tu ángel, y tú al suyo: cualquier otro no es sino un vil remedo del vuelo libre hacia la luz, que satisfaga tu carne mientras satisface tu alma… "
No sabía que April tenía un alma romántica, y me pregunto bajo cuántas llaves la ha mantenido encerrada para ser la soldado práctico y la magnífica ingeniera que es. Voy a tener que cambiar un poquito mi enfoque: pero agradezco que esté mucho menos desencantada de la vida de lo que hubiera esperado tras vivir una guerra. Me alegra que tenga esperanza, y fe, aún.
Yo tengo esperanza…
Me cae una gota en el libro en el mismo momento en que un viento helado la hace abrir los ojos y unas hojas vuelan en espiral alrededor nuestro. Antes de que siquiera podamos empezar a correr, empieza a caer un chaparrón espeso como una cortina, y corremos juntos con otros, riendo sin saber porqué, el libro sobre mi cabeza y April sosteniendo su mantilla sobre la suya, rumbo al primer tejado que encontramos, que resulta ser una tiendita de joyas de fantasía, parches, broches para el pelo y maquillaje barato. También venden paraguas: compramos uno grande, rojo, y April se compra una mariposa de tela y plástico para sujetar su pleo mojado, y riendo me compra el único broche de pelo sencillo, una barrita de plástico color cobalto, para mantener mi pelo húmedo sujeto. Cuando me lo coloca, nos miramos juntos al espejo, y la vendedora, una vieja demasiado maquillada, comenta que tengo suerte de tener una prometida tan bonita, que debería regalarle alguna joya.
Le suelto que soy muy afortunado de que mi prometido se vea tan bien en drag, y que si tiene anillos de pene.
Aún tenenemos un ataque de risa cuando salimos de ahí bajo el paraguas, del brazo, chapaleando en los charcos, bajo una lluvia algo más tenue: la guío a nuestro siguiente destino, ya que el cine fue descartado: una tienda de discos e instrumentos musicales, en donde los dos babeamos algunos instrumentos de primera clase, y buscamos lásers vintage. No tenemos exactamente los mismos gustos, aunque a ella también le gustan Dire Straits, Fire Bomber, el punk industrial y el tecno más experimental, así como el garage rock y el grunge. Nos da risa cuando levanto una edición nueva de Space Oddity y los dos tarareamos a la vez " can you hear me major tom.
Pero yo soy parcial a las voces femeninas melodiosas y etéreas: mientras rebusco algo romántico que regalarle, entre Tori Amos, Emile Autumm, Enya, Loreena McKermit y Natalie Imbruglia, la veo observando los instrumentos a la venta, rozando una guitarra eléctrica roja con los dedos.
- Te gusta?- le digo mientras tamborileo un single, Butterfly.
- Cántame algo. Eres músico, no?- me dice con los ojos brillantes. Me toma de sorpresa: me pongo un poco nervioso mientras le hago señas al dependiente de que vamos a probar los instrumentos. Tomo el bajo y la insto a tomar la guitarra.
- Algo me dice que tocas.- le digo sonriendo.- Si me acompañas-
- Hace mucho que no toco.- dice ella, enseñándome sus dedos sin callos. Se le han curado los cortes.
- Tampoco yo.- me burlo, encogiéndome de hombros.- Si espantamos a los clientes, nos echarán, pero qué importa-
April me mira pasarme la correa por el cuello y apoyar el bajo: es uno liviano, no una bestia de concierto, y suena melodioso y firme cuando lo pruebo. Empieza a sonreír cuando me concentro, y es la única persona en toda la tienda que no salta cuando interrumpo el pop de los altoparlantes con los primeros acordes de mi canción favorita de Simple Plan.
Después de todo, qué somos sino la vieja historia de chico conoce chica, chico quiere chica, chico se vuelve supervillano intergaláctico genocida por chica, y chica sigue cerrándose de piernas y escupiéndole en los ojos?
Y ésta puede ser mi última chance de conseguir las cosas de buena forma y no entrar en plan Bodas de Sangre...
Another day is going by I'm thinking about you all the time But you're out there and I'm here waiting And I wrote this letter in my head Cause so many things were left unsaid But now you're gone and I can't think straight This could be the one last chance to make you understand
No canto, no quiero ser tan obvio, pero no iba a tocar una balada llorica. Lo que quiero de ella no es una balada llorica: no quiero que detenga su vida por mí para un beso eterno a la luz de la luna, vestida con encajes blancos. Quiero continuar este destino salvaje que nos ha empujado el uno en brazos del otro, a toda velocidad, las estrellas como líneas blancas a nuestro alrededor, que tome mi mano y seamos dos meteoros, juntos. Supongo que ni ella ni yo moriremos en la cama: no estamos hechos para eso ( a no ser claro que nos de un infarto teniendo sexo, que también puede ser) Quiero mantener el ritmo, esta pasión, este fuego: y si he podido por quince años, porqué no por treinta más?
I'd do anything just to hold you in my arms To try to make you laugh somehow I can't put you in the past I'd do anything just to fall asleep with you Will you remember me? cause I know I won't forget you
Mi amor, mi estrella fugaz de cabellos largos como la cola de un cometa y con ojos grandes y fríos a veces, que ya no son fríos al mirarme. Quien más puede disputarme tu amor, quién más se atrevería? Ámalos a ellos todos los días de tu vida, eso me tiene sin cuidado: pero si hay alguien capaz de asesinar a toda la galaxia por tí, soy yo, y no me avergüenzo de nada lo que he hecho, no me avergüenzo de la sangre sobre mi cabeza y los fantasmas que me persiguen, si eso me ha llevado a este momento...
This could be the one last chance to make you understand And I just can't let you leave me once again I close my eyes and all I see is you I close my eyes I try to sleep I can't forget you And I'd do anything for you
April toma la guitarra a mi lado y acorta la correa para colocársela: y cuando se introduce en la música a mi lado, es como si de alguna manera me tomara la mano. Tocamos bien juntos: tocamos muy bien juntos, su ritmo exacto acompasando el mío frenético, mi bajo un marco firme para sus fantasías de notas agudas. Su hombro contra el mío, los dos dejándonos llevar, y sintiendo la vibración de las cuerdas, la pasión de nuestras manos, nuestros cuerpos...
I'd do anything to fall asleep with you I'd do anything there's nothing I won't do I'd do anything to fall asleep with you I'd do anything cause I know I won't forget you
Cuando se acaba la canción, siento que nunca he estado tan cerca de ella.
- Sonaba tan bien como Los Black Engines! Qué guitarra era esa!- nos dice el dependiente cuando le devolvemos los instrumentos.- No tocan jam con algún grupo-
- No, pero gracias por la oferta.- me disculpo yo: April está que se muere de risa por el chiste de los Black Engines. Cuando salimos de la tienda ha parado de llover, y empieza a atardecer; y es ella quien me guía a un mirador cerca de la academia, desde donde se ve magnífica la ciudad reconstruida mientras el sol se posa, magnífico rojo y oro entre nubes.
- No esperaba que te supieras todas las notas -
- Me gusta esa canción. - dice April, apoyándose en la baranda, el cielo anaranjado por el agua en el aire tiñendo todo de un resplandor suave.- Pero no pensé que tocaras tan bien el bajo. Cómo aprendiste-
- Rapté un profesor y le corté los dedos...- al ver su cara me echo a reír.- Es broma, por correspondencia-
April me dirige una mirada de soslayo: me temo que no pone la otra posibilidad mucho más allá de mí.
Ella suspira y se apoya las manos en el vientre. La miro un poco preocupado.
- Te duele? Te comiste más langostas que las que puedes derrotar en una pelea limpia-
- No, pensaba en otra cosa.- ella mira hacia el horizonte, y la siento lejos de mí, a pesar de que estábamos tan cerca hace unos minutos. Qué la preocupa? Que a Sable se lo coma su gaita en Scotia, o que Colt se enamore de una vaca y se quede allá en Westmine, en donde debería quedarse para siempre creyéndose John Wayne?
Se preocupa por Fire, que por lo que me dijeron es el póster boy de los inválidos y que se ha levantado de la cama hasta con los dientes?
- Tienes prohibido hasta pensar en Ramrod, que yo sepa.- le digo al desgaire. Ella me mira, y le da la espalda al atardecer, mirándome de costado allí junto a mí en la baranda, y se pone el cabello en el hombro, soltándolo de la mariposa, antes de esbozar una sonrisa curiosamente traviesa.
- Pensaba que es la mejor cita que he tenido en la vida, Jessie.-
Me sonrojo un poco, y me miro las manos, sin poder evitar una risa estúpida.- Gracias... feliz que te guste... quiero decir, es una marca, siendo nuestra primera cita y todo-
April se acerca a mí... quiere que la bese?
El sol se pone, mientras un poco de brisa nos agita la ropa y el pelo allí en lo alto del mirador, los dos quietos, mirándonos a los ojos. Su perfume, que es muy tenue, me llega empujado por la brisa: sol y mandarinas, y flores blancas.
No puedo controlarme... voy a arruinar todo.
- April...- susurro, pero ella no se mueve, no dice nada, no huye de mí, sus ojos límpidos en los míos, y me siento como un cazador frente a una pieza quieta, inmóvil. Me inclino hacia ella, y ella levanta el rostro, pero lo oprime contra mi cuello, rodeándome con los brazos. Me estremezco de pies a cabeza, y la aprieto contra mí, con todas mis fuerzas, deseando que este abrazo no se acabe jamás. porque por primera vez tengo la prueba que deseaba, la prueba que necesitaba; no le soy indiferente, nunca lo he sido, sino que me quiere, al menos me quiere. Mi instinto me lo decía... yo sabía que no podía ser el único en darse cuenta que éramos perfectos el uno para el otro.
- Tengo miedo...- susurra ella, y su aliento me estremece, la forma en que cuando la brisa se convierte en un viento frío ella se aprieta inconscientemente contra mí, como si yo pudiera protegerla. Dios sabe que lo haría: como lo diría Calonne, si tuvieras frío te dejaría beber mi sangre caliente para que entraras en calor.
- De qué tienes miedo, mi amor?- pregunto contra su pelo, besando el punto exacto en donde una bala dirigida por su propia mano casi me la arrebata. April es fuerte, y rápida, pero creo que mi fuerza y mi rapidez fueron casi sobrehumanas cuando la vi ponerse la pistola en la sien y apretar el gatillo. Recuerdo el horror, el indecible horror, el pánico, la sensación más horrible que he tenido cuando resbaló entre mis brazos como una muñeca de trapo y vi sangre y líquido y algo pálido resbalando por su cabello, casi en la parte de arriba de su cabeza. Creí que iba a enloquecer: pensé que me faltaría la razón. No recuerdo cómo llamé la ambulancia, ni cuando entró a quirófano: lo siguiente que recuerdo, es Colt zamarreándome.
-... tengo miedo de no poder controlarme.- me susurra, y siento como se apoya, como relaja su cuerpo contra mí como sólo la he visto hacer con los malditos Tin Stars. Es suave, tan suave y flexible, tan fuerte y tan frágil, que me gustaría cargarla y huir a un lugar secreto, me gustaría romperla, me gustaría cuidarla, me gustaría dominarla en una fiera llama de odio o descansar en un tableaux quieto, todo a la vez.
- Te vio el médico-
April me mira como si por un momento no me comprendiese, sus ojos fijos en los míos, que noto, delineó con una línea castaña y adornó con un color damasco alegre, unos toques de oro debajo de las pestañas cafés que hace que sus ojos se vean más azules que nunca. Luego sonríe, cerrando los ojos y frotándoselos, lo que arruina todo el lindo efecto.
- Sí, no te preocupes... me dio más pastillas... estoy harta de las pastillas, pero dijo que he recuperado el noventa por ciento de mi personalidad, que estaré bien-
- April-
- Sí-
- ... lamento decirte esto, pero... pareces una mofeta. Tu maquillaje no era a prueba de agua, no-
April parpadea y luego se echa a reír locamente.
- Vamos a bailar? - propongo- Me lo prometiste-
Bebemos café y panquecas en una cafetería charlando de aerodinámica y tecnología hasta las diez: luego la llevo a uno de los pubs mayormente vacíos aún en donde tenemos la pista casi para nosotros solos. Bebemos cócteles, esperamos una canción que nos guste, y cuando tocan Crazy In Love me la llevo a la pista
Aunque sea sólo un baile, me hace feliz que se entregue a mis brazos, que me deje guiarla con confianza, que se afloje y siga mis pasos. No me importa que Sable le haya enseñado a bailar: yo le voy a enseñar qué pasa cuando hay atracción entre dos personas que bailan…
Me sigue. Si giro, gira conmigo, y aunque se ríe eleva los brazos conmigo, me deja darla vueltas, no se resiste ni siquiera cuando llevo su rodilla a mi cintura. Pero emite un sonido de sorpresa cuando rudamente la giro contra mi pecho, la aferro de la nuca y la obligo a inclinarse hasta que sus nalgas se aprietan contra mi sexo, y luego la enderezo tan violentamente, echándola hacia atrás, hacia mí, que si no fuera porque pasé mis brazos bajo los suyos y la sujeto caería. Su nuca golpea contra mi hombro, y yo aprovecho el impulso para hundir mis labios en su cuello, mis caderas moviéndose. Por un minuto pienso que me va a mandar a freír espárragos y que fui demasiado lejos, pero lo único que escucho una risa sin aliento.
- Curioso. Nunca pensé que el hip hop se bailara así-
- No creo que consiga que me pongan música latina, así que hay que hacer lo que se puede, querida.- le digo, antes de hacerla girar tres veces seguidas.- Segura que puedes seguirme-
- Haz tu mejor esfuerzo y veremos.- me dice ella, obviamente mareada.
Una hora después, estamos sudorosos, nuestras ropas desarregladas, y he hecho revolotear esa falda bien arriba. La premio con un cóctel de menta y me premio a mí mismo con algo de tequila: pero aún reímos sin motivo, disfrutando. Ninguno de los dos comenta lo sorprendentemente bien que se acomodan nuestros ritmos, nuestros cuerpos, ni lo bien que lo hicimos en la pista de baile: pero no puedo dejar de pensar que si nos acoplamos tan bien en la pista, seguro que en la cama no sería diferente.
No diré que es fácil bailar con semejante erección- y no hay forma que ella no se haya dado cuenta, no estábamos bailando precisamente a un metro- pero lo logré, y ella no se apartó de mí, aunque tampoco me incitó de ninguna manera. Es esa dicotomía de April la que me llevará a la tumba, lo sé.
Cuando salimos, después de medianoche, ninguno de los dos quiere que esta cita termine. Vagamos por las calles, con ella cogida de mi brazo, y no quiero que acabe, no quiero dejarla ir. Caminamos por la ciudad hasta que nos atrapa un chaparrón, y nos guarecemos en un callejón, bajo unos aleros que gotean, y las luces y los ruidos de la calle nos ensordecen: un gato nos mira desde su cómodo refugio en unas cajas, y creo que hay gente espiándonos desde las ventanas del edifico que da a este callejón: pero en medio del olor al asfalto mojado, al dióxido de carbono de los automóviles y sus luces rápidas, de un lejano jazz en alguna parte y de la tibieza de sus manos en las mías que me inclino y la beso, en un beso casto y húmedo, tierno y firme, como si siempre hubiéramos sabido que éste es el momento, nuestro momento. La beso, y siento sus labios aceptándome, dejándome entrar a su boca, su lengua aceptando el toque de la mía, y el beso se profundiza mientras sus manos tiemblan en las mías, y con los ojos cerrados, siento su calor cerca, nuestros cuerpos acercándose, rozándose, su blusa mojada marcando su sostén debajo, mi camiseta mojada pegándoseme al cuerpo, y al fin le suelto las manos, la atraigo hacia mí, y apoya su cabeza en mi hombro sin romper ese beso, nuestros pechos sólo separados por tela mojada apretándose, mis manos hundiéndose en su pelo mojado y enredado, las suyas en mis brazos como si dudara entre apartarme o acercarme más a ella…
Su cartera emite un tono agudo, y ella se echa atrás, y yo maldigo a todos los ángeles, a Dios, a Thomas Alva Edison y a cualquiera que haya vendido un teléfono celular en la historia de la humanidad. El sonido es bastante agudo, mucho más que el discreto repiqueteo que tenía antes: y April me suelta y lo contesta de inmediato, mecánicamente, dándome la espalda.
- Sable, qué pasa? Ya llegaste-
Sable. Sable jodido Rider. Lo voy a matar, lo voy a matar!
- No, no… está conmigo, vamos para allá, diles que esperen… sí. Por supuesto. No, no te preocupes, sólo dame quince minutos… No, en taxi. No, no estoy lejos… nos vemos. Sí.- April guarda el celular y se vuelve a mí: pero sin importar lo que haya sido, nuestra cita ha terminado. Es nuevamente April, con sus ojos distantes, y sin embargo… hay algo, un temblor en su voz.
- Sable me avisó que han estado buscándote todo el día: el Comando necesita verte, aparentemente es urgente… quizá pasó algo malo en Alamo. Él acaba de llegar, está en el hospital con Colt, Robin y Fire.- dice auténticamente preocupada. Por mí, a la porra con Alamo.- Lo han llamado veinte veces: sólo quería saber a qué hora volveríamos para decirles que no molestaran hasta entonces, pero debe ser algo serio. Le dije que estaríamos allá enseguida-
- Tenemos que ir?- me quejo, a punto de echar un berrinche. Esto ha sido peor que un coitus interruptus.
- No te gusta ser embajador? Además, tenemos que cambiarnos de ropa, estamos empapados.- dice ella ligeramente, aunque no me mira a la cara.
- April…-
Ella avanza hasta la calle, y le hace señas a un taxi. Antes de que se detenga, la abrazo por detrás.
- Dame unos minutos más, hasta que lleguemos allá. No puede acabar así.- le digo, el rostro hundido en su pelo mojado. Ella se gira, y su voz es dulce, tibia.
- Perdona. Tengo que darte las gracias-
- Porqué-
- Ha sido mi primera cita. Y ha sido maravillosa, Jessie.- dice sonriéndome, aunque tiene los ojos húmedos.- Nunca… nunca la olvidaré-
- No tienes que olvidarla. Podemos…- ya sé que soy un morueco impulsivo, pero April pone un dedo en mis labios mientras nos metemos al taxi.
- No digas nada. Hablaremos luego, te lo prometo, pero ahora… no digas nada, por favor-
Asiento. Ella se recuesta en mi pecho en el taxi, y besándole la frente, viendo sus ojos distantes perdidos en las luces de la noche, su mano sobre mi pecho mientras yo le acaricio el pelo, doy gracias a Dios por este día, y me permito soñar que hay un mañana.
- Te amo…- le susurro. Ella no dice nada, pero sus dedos se entrelazan con los míos y cierra los ojos.
If you ever leave
If you ever let me down
If you ever tell me
You don't want my love around
I'll be alright
Gave me the best kiss of my life
A girl like you is very hard to find
So everything will be alright
I'll be alright
I had the moments of my life
Only I need is a little time to cry
And everything will be alright.
Take it easy baby, I don't wanna change a thing.
After all, honey I don't regret anything.
SABLE
Solucionar el asunto de la herencia con mis primos fue menos largo de lo que esperaba, ( no que les apenara heredar súbitamente la fortuna, el título y el castillo) pero me tomó varios días poder decir a adiós a todo lo que mi familia cultivó por tantas generaciones. Aún sigo siendo parte de la familia Greysthwalthry, pero ya no seré el jefe de familia ni ostentaré el título de Highlord, que irá a Fabian: sólo me llevo la espada de mi padre, mi tartán, mi gaita, un retrato de mis padres y a Scarlet, la hija de Scotty, my fiel terrier. Dejo Scotia con pena: dudo que jamás vuelva a verla. Pero he tomado una decisión, y no me volveré atrás.
Cuando llego a Yuma el domingo al medio día me encuentro con Colt, Kenny y Tommy en el espaciopuerto: Robin también ha venido, a buscar a sus hijos, con Ewie y April de la mano. Pero Robin no viene sola, aparte de los niños: junto a ella está Sincia.
Qué hace aquí?
Los niños corren a saludar a Scarlett, que mueve la cola desde su caja de viaje y se deja acariciar, aún adormecida por un relajante muscular para viajar. April se arrodilla junto a la caja y me hace prometerle que cuando Scarlett sea mamá tendrá un pequeño terrier. Se lo prometo. Me imagino que viviendo en un condominio en la parte residencial de Yuma, los niños deben echar mucho de menos el rancho y los animales.
- Hola, Sable-
Saludo a Robin con cierta frialdad, y la resiente: pero no se debe a la presencia de Sincia, (la que no me agrada) sino a sus últimos jaleos con Colt. Colt me preocupa: a pesar de las breves vacaciones, y a que el sol le curtió la piel, Colt está algo ojeroso y cansado, y gruñe en respuesta al saludo de Sincia. Ken y Tommy, esas pequeñas fotocopias suyas parecen haber disfrutado como nunca en su vida: cuando los niños se cuelgan a Robin, confesando ansiosamente todo lo que hicieron (Colt los llevó a un saloon a sus cinco y seis años, Robin lo va a matar) Él me dirige esa famosa media sonrisa suya, como indicándome que hablaremos luego: pero no lo voy a dejar escaparse, me preocupa. De alguna forma, no creo que haya sido sólo la energía de los niños lo que lo agotó.
Colt besa a sus hijas y luego se detiene a hablar conmigo.
- Voy a dejar a los niños a casa de Robin - no me pierdo la inflexión de su voz.- y parto al hospital a ver a Fire. Nos vemos allí a las cinco-
- Yo paso por el comando, la casa de las barracas, y parto al hospital. Está bien.- le comento, echándome el bolso al hombro. Para mi sorpresa, tras besar a las niñas ( Ewie, que es mi sobrina y mi regalona, me recuerda que su cumpleaños está al caer y que le prometí un oso de felpa más grande que ella y un pastel aún más grande: la niña tiene sus prioridades claras) Sincia se despide de Colt y Robin y me sigue.
- Cómo está todo en Scotia?- me dice Sincia, caminando a mi lado. Está muy hermosa: los años le han dado cierta viveza, cierta prestancia, que no tenía de joven. Ahora es la directora de una importante academia femenina en Westmine, y por lo que oí, hace poco abrió una sucursal en Yuma, lo que explica su presencia, o al menos le da una excusa plausible. Lleva el pelo en una sentadora melena y un traje rojo con broches, escotado y muy elegante: pero recuerdo con más cariño su jumper café y su sencillo sweater blanco de cuando la conocí, a cargo de un modesto orfanato.
Me pregunto si es más feliz ahora.
- Todo bien.- respondo sucintamente. Sincia no parece sorprendida por mi frialdad: por muy decorosa que haya sido nuestra separación, aún me escuecen algunas cosas que me dijo.
- Tengo el auto afuera: puedo llevarte al comando.- Sincia hace un movimiento para tomar la jaula de Scarlett, pero ella, que deja que Emil le muerda las orejas, gruñe.
- Esta bien, tomaré un taxi-
- Sable.- me dice Sincia, y su voz de maestra exasperada brota por debajo de su dulzura.- Vine hasta aquí porque deseo hablar contigo: porqué lo haces tan difícil?- añade, con algo del humor de Robin.- la última vez que traté de hablar contigo te desplomaste-
Me sonrojo.- Venía de una misión muy dura, y no había comido, y...- porqué estoy dando explicaciones?
Supongo que tiene sentido que las dos mujeres que querían de veras casarse con nosotros fueran profesoras. Somos unos niños.
- Comiste en el viaje? Porqué te viniste en domingo? Podrías haber tomado el Galaxy Express y estar aquí mañana temprano, o tienes otra misión-
- Está bien, Sincia.- suspiro.- Iré contigo, pero a las cinco tengo que estar en el hospital, tengo que ver a Fireball, está herido-
-Ustedes siempre acaban heridos! Pero seguro que está bien cuidado allá, necesito-
- Sincia.- le dijo con cierta sequedad.- Vamos. Yo llevo a Scarlett.-
Para haberse dado semejante plantón esperándome, Sincia guardia silencio un rato bastante largo hasta que entramos a la autopista. No me hubiera imaginado que manejaba bien: de alguna forma, una chica morena al volante siempre me recuerda a Marlene. Me pregunto si aún trabajará para Jessie, o se habrá largado. Personalmente, espero no verla nunca jamás.
Sincia al fin baja la velocidad y se gira a mirarme. Cuando habla, es obvio que es un discurso ensayado de antemano.
- Es una pena que Robin y Colt tengan problemas, no? Estoy segura que lo superarán... Colt tiene que entender que la familia está primero-
La miro, un poco de soslayo.- Salvamos a la Nueva Frontera de una invasión por segunda vez, Sincia. No crees que eso es importante-
- Claro que lo es.- me dice conciliadoramente.- Pero hay muchos soldados, y sólo Colt puede ser el esposo de Robin y el padre de sus hijos, o no-
- Supongo que sí.- mi tono hubiera congelado a un oso polar, pero Sincia, ahora recuerdo, nunca fue una maestra de la sutileza.
- Me imagino que extrañaban el combate, Sable, pero Robin y yo lo hemos conversado mucho, y pensamos que tiene mucho que ver... bueno, con la crisis de la mediana edad, aceptar que ya no son tan jóvenes, que sus años de gloria ya pasaron... incluso hay periodistas que sugirieron que todo esto era un montaje, pero francamente, pienso que todo esto tiene mucho que ver con tu problema de compromiso. Si aceptaras que ya es hora de sentar cabeza... fuiste un gran héroe, es cierto, pero hay gente que te ama y el amor y la familia son mucho más importantes que unas medallas vacías, no crees? Seguro que anhelas llegar a casa y encontrar a tu mujer y a tus hijos esperándote, y porque sé que ahora estás listo, como no estabas hace años, es que he vuelto.- dice antes de mirarme, su pelo oscuro como plumas sedosas al viento.
Palabras de amor al viento, mientras las luces pasan lentas y regulares, y no sé porqué, no me conmueven. No siento más que hastío escuchándola, y por muy cruel que sea, lo único que deseo es poder irme. Amé a Sincia en una ocasión, como un ideal de posguerra, una promesa, la figura maternal, dulce y femenina que anhelaba tener para mí en esa época, porque así había sido educado, porque no se esperaba que estuviera solo a esta edad, sino que me acompañase una mujer como mi madre, una mujer que viviese a mi sombra y existiese sólo para darme amor y calidez. Pero he cambiado: la guerra, y sobre todo Colt, April y Fire me cambiaron. Ya no soy lo que se espera de mí, ni vivo sólo por deber, trazando los pasos exactos de un minué vivido y danzado por tantos otros antes que yo: ellos me dieron alas y hace mucho que no soy quien debí ser, sino algo distinto, y se siente bien.
- Sable, nunca he dejado de amarte. No hay otra persona en la galaxia para mí, ni hay otra para tí: siempre hemos estado destinados, y he esperado que estés listo... no crees que ya basta de jugar, y tienes que aceptar que es hora de que te permitas ser feliz, dejes que los dos seamos felices, en nuestra casa...- acaba dulcemente.
- Sincia, si no hubiéramos luchado, te aseguro que la casa no nos hubiera durado ni dos años-
Sincia mueve la cabeza como si hablase con un niño.- Sable, qué se se sienten muy apegados los unos a los otros, y muy orgullosos de lo que hicieron antes, y eso está muy bien: pero son sólo soldados, y si ustedes no luchan habrán otros, más jóvenes, quizás más capaces... No crees que tal vez otros pueden ocuparse de la lucha, y tú te has ganado tu descanso? La Nueva Frontera no se va a destruir si ustedes no están ahí para defenderla, y tanto tú, como Fire, tiene derecho a ser libres. Y en cuanto a April-
- No hables de April, Sincia.- digo secamente: ya me imagino el tono en que Robin y Sincia hablan de ella.
- ... sólo quiero decirte que me parece que los tres han sido muy crueles y egoístas con ella-
- De qué estás hablando?!- ladro; Scarlett se sobresalta y ladra también.
- Pero no te das cuenta? April es una mujer, y una mujer a su edad sin hijos, sin familia... nunca siquiera pudo tener un novio estable... está muy bien que sea una gran ingeniera, y que trabaje muy bien para ustedes, pero no has pensado que la han hecho quedarse sola, viendo devastación y horror todo el tiempo cuando podría tener hijos, un marido, un hogar ya? Me parece que han sido muy egoístas: la hacían cuidarlos, la hacían trabajar para ustedes, pero al fin del día ustedes querrán una casa y un hogar y ella se quedará sola, no comprendes? Una mujer necesita otras cosas, cosas que ustedes le han negado-
- Para el auto. Ahora.- digo, mis nudillos blancos.
- Qué-
- Estaciónate ahora mismo, Sincia!- mi voz es un latigazo.
Sincia me obedece, en la orilla de la carretera, y me mira expectante, como si esperase una sesión de romance, que le cante I'm Under Your Spell o quizá que me saque un anillo de alguna parte y le pida matrimonio ahora mismo.
- Sincia, no recuerdas que intentamos estar juntos después de la guerra, y no funcionó-
- No funcionó porque tú no querías que funcionara.- me dice, acariciándome la mano como un psicólogo de sofá.- Sé que el que tus padres fueran fríos contigo te ha hecho difícil mostrar amor abiertamente, pero yo fui muy feliz contigo en ese año. Recuerdas-
Que si recuerdo? Ese año fue una locura. Después del final de la guerra y de la efervescencia de la victoria, recuerdo mi encuentro con Sincia, nuestra emoción, nuestros besos, la forma en que era conocida como La Novia Del Jinete Sable (Lilah estaba furiosa) cómo se colgaba de mi brazo en todas las fiestas y ceremonias, April siempre del brazo de su padre... Recuerdo haberle enseñado a valsear, y cómo tras cada beso me apartaba, porque me había pedido que esperásemos hasta después del matrimonio para tener relaciones. Un matrimonio que yo no había pedido aún.
Sincia se trasladó a Yuma, a trabajar unas horas en un colegio, y el resto del tiempo era mi novia, aunque pronto empezó a resentir el que yo no pidiera la baja y nos casáramos. Le expliqué mil y una veces que aunque hubiéramos destruido el Nth Grade, aún quedaban muchos asentamientos rebeldes, y que para conseguir una verdadera tregua, teníamos que ocuparnos de cada uno y de asegurarnos de pacificar cada planeta... no me comprendía. Pero yo no iba a dejar a los chicos trabajando solos.
Cuando Colt se comprometió y fijó fecha para su matrimonio, Sincia me dio un ultimátum. Tuve mi pelea con el Comadante Eagle, y dejé el servicio un par de meses antes del matrimonio de Colt. Me rompió el corazón dejar Ramrod y a April, que fue trasladada a Jared: aún la recuerdo, haciéndome un saludo militar tras un abrazo cuando fui a dejarla al espaciopuerto.
Luego me fui a casa, y Sincia me dijo que estaba harta de mí, y que no quería verme nunca más. Supongo que había otra persona: pero no traté de retenerla, sólo acepté lo que me dijo, y me fui a Scotia, para dormir por casi una semana. Me sentía libre, y agotado: la soledad aún no empezaba a devorarme. Cuando desperté, tenía barba
- Tú querías dejarme, Sincia-
- Quería dejarte porque no soportaba estar contigo.- me dice ella, acercándose a mí, su rostro contra el mío.- Aunque estuvieras conmigo, estabas lejos: siempre hablabas de cosas que yo no comprendía, siempre querías cosas que te alejaran de mí... después me dí cuenta que tu insistencia con la ópera, la música clásica y todas esas cosas no eran más que modos de protegerte por lo que sentías por mí, pero... no trataste de retenerme, y por eso te dejé, aunque eso me rompió el corazón-
- Sincia...- empiezo, pero ella me echa los brazos al cuello y se me va encima, besándome y aferrándome con firmeza, con manos que no por torpes son menos firmes. Me besa y se sube encima de mis piernas, aún mientras echo la cabeza atrás y rompo su beso.
- Está bien... si quieres hacerlo...- me susurra, su aliento caliente.-Me sacrificaré... no importa si no esperamos lo que es correcto, puedes... metérmelo si eso es lo que quieres, soportaré...- gime, abriéndose la blusa.
No debí haber venido. No me había sentido tan humillado, irritado y descompuesto desde que nos metieron a la cárcel. Sujeto a Sincia de los brazos, le retiro la mano que ha metido en mis pantalones, le cierro la blusa y la siento en el puesto del conductor.
- Gracias por traerme, Sincia, pero puedo seguir solo desde aquí.- digo descendiendo del automóvil, abriendo la caja de Scarlett, que se coloca a mi lado, y plegándola para hacer mis maletas algo más manejable.- Prefiero que regreses a tu casa, realmente-
- Pero... quién te has creído que eres?- me grita, tras un momento de auténtico shock.- Me hiciste creer que me querías, abusaste de mi inocencia cuando era una niña, y ahora-
- Ahora el Jinete Sable de la guerra maduró y tiene mejor gusto.- le suelto, cruzándome de brazos.- Lo siento, Sincia, pero adiós. Entre tú y yo nunca va a funcionar-
- Claro que no va a funcionar, porque yo no quiero! Todos pueden pensar que eres un héroe, pero yo sé que eres un llorón, incompetente, impotente...!!- grita Sincia, mientras yo llamo a Scarlett y empieza a caminar. Los faros se encienden a mi espalda, y por un momento recuerdo a Marlen y temo que trate de atropellarnos: pero el automóvil da media vuelta y sale a toda velocidad, mientras yo muevo la cabeza y decido que cuanto antes lleve mi proyecto a la realidad, mejor será.
Y mientras camino en la tarde nublada, Scarlett a mi lado, moviendo la cola, pienso, hasta que me cae una gota y llamo un vehículo de la embajada para que venga a buscarme.
No sé si llorar de alivio o ponerme a gritar cuando veo a Fire saliendo a recibirme, aún en bata y zapatillas, pero caminando tan campante como si hace una semana y media no hubiera sido un despojo sangriento. Está pálido y delgado, pero no parece haber sufrido nada más terrible que una buena gripe, y su abrazo es firme cuando salta a mis brazos desde la escalera de la sala de recepción.
- Fire... gracias a Dios...- susurro, besándole el pelo, que tiene revuelto y largo, pero limpio y fresco, inhalando su amado aroma sin que la sangre llegue a mi olfato.- Pero eres un maldito inconsciente, dijeron un mes de reposo-
- Pero si no sabes, ahora que somos viejos el tiempo es más corto.- me dice muy serio.- No ves que fuimos a Eden por dos días y resultaron casi tres semanas para todo el mundo? Es lo mismo, ya hice mi mes de reposo, estoy sanito, niño bueno, muy bueno... honto-
- Serás... dónde está April? Me va a escuchar por esto-
- Ehm... no está-
- No me digas que se fue a meter al hangar. La voy a matar, está desobedeciendo órdenes directas-
- Como si fuera primera vez. No, se tomó el día libre... muy libre...- Fire se pone a jugar con los cordones de su bata roja.-
- Perdón-
- Y Colt, ya llegó, también-
- Está con Robin.- le digo, llevándolo del brazo a sentarse a un banco acolchonado, de espera. Dios sabe que este hospital ha sido nuestro segundo hogar, ya que como dijo Sincia, " siempre nos hieren". Jodida Sincia.
- Aaah. Está con Robin-
- No creo...- empiezo, y me interrumpe mi teléfono celular. - Aquí Saber Rider, hola-
La voz es la de Leon, y suena muy tensa.- Sable, me he pasado el día tratando de contactar a Jessie Blue: sabes donde está-
- No tengo idea. Probaste en la embajada-
- Sí, salió por el día, nadie sabe donde está, y no contesta a ninguno de sus teléfonos... Está alguno de los chicos contigo, saben algo-
- Quién lo busca? Pasó algo en Alamo?-
- No lo sé, pero me notificaron del Comando que era de la máxima urgencia-
Cuando cuelgo, miro a Fire, que está muy ocupado convirtiendo sus cordones en una trenza doble.
- Fire...- pregunto, mi voz con una inflexión muy militar.-... está con April-
- Ella le debía algo, te acuerdas-
Se me seca la boca. Veo todo rojo. Me empiezo a levantar de la silla, y entonces él me pone un brazo en el pecho.
- Sólo salieron a comer y a bailar, nada más: no me preocuparía de la fidelidad de April más que la del Papa cristiano... posiblemente menos...- Fire me acaricia el pecho, juguetonamente.- preocúpate por Colt mejor, cuando se entere le va a dar un morreo de antología-
- Fire...- le tomo las manos, y lo miro, risueño, delgado, pero con vida en su rostro, con una sonrisa en los ojos cuando hace menos de dos semanas estaba arrancándole un tentáculo alienígena que medía un metro del interior... Quiero abrazarlo. Quiero besarlo. Casi lo pierdo.
Y lo hago, tan fuertemente como me atrevo, besándole la frente, la nariz, rodeándolo con mis brazos. Fire se acomoda en mis brazos, y yo respiro el aroma tibio, inconfundible, del más vulnerable de mis tesoros.
- Sable...- me dice suave, dulcemente.- Estoy bien-
No hablo: tengo miedo de llorar si lo hago.
-... No te preocupes, todo estará bien-
-... Fire, si te hubiera perdido, no me hubiera consolado jamás.- le susurro, y lo siento respirar hondo. Sus ojos están muy cerca mío, castaños y grandes, cálidos y suaves, y cuando inclino la cabeza y lo beso en los labios se entrega a mí como la seda al viento, amoldándose a mi cuerpo con una elasticidad familiar, gentil. Es mi Fire, apasionado, kamikaze, alegre, ingenuo y sensible a la vez... es mío, sólo mío.
Mi celular, otra vez. Esta vez es Cyrus Bloomingale, que suena muy nervioso, preguntando por Jessie. Cuando cuelgo, Fire me levanta las cejas, esquivando la mirada.
- Qué hizo esta vez, atropelló una monjita con el Badlander-
No le respondo porque suena el celular dos veces más, primero Rick Moriarty, de la policía militar, y Haydn Lorengren, un viejo amigo de coordinación. Todos están de cabeza buscando al embajador Blue, y nadie parece encontrarlo.
- No creo que sea que Colt se enteró que salió con April y lo haya acusado de rapto...- bromea Fire, tomándome del brazo.- Ahora que recuerdo, también me llamaron a mí en la mañana-
- No me tientes, no estoy muy lejos de llamar a Colt y contarle. Estás seguro que eso es todo lo que le prometió April a Jessie?-
- Te molesta, verdad-
- Para qué te voy a mentir a tí?- susurro, moviendo la cabeza. Él sonríe y se apoya en mí, suavemente, y mi cuerpo se alerta aunque sé cuán débil debe sentirse. Fire, mi Fire, mi tesoro, amado como un niño, respetado como a un colega, mi amigo.
- No voy a hacer comentarios. De veras, mejor me los guardo, sólo avísenme cuando hayan acabado...- Colt nos interrumpe, pero sonríe ampliamente al ver a Fire de pie. Los dos chocan las manos y luego se abrazan, Colt levantándolo del piso y besándole sin inhibiciones el pelo.- Hey, corredor, cómo estás para un Red Fury vs Bronco Buster-
- Cuando quieras, vaquero. Qué tal Westmine, acabaste con todos esos bandoleros...?- dice Fire alegremente.
- Más o menos.- Colt habla sin orgullo, sólo constatando los hechos.- Fue divertido, la verdad. Los hicimos correr… pero al fin se dispersaron, se nos pasaron algunos… aunque ahora Westmine está mucho más tranquilo.- se mete las manos en los bolsillos y se deja caer en una de las bancas, estirando sus largas piernas.
Celular de nuevo. Otra vez preguntan por Jessie.
- Dónde está ese pequeño bastardo?- cuelga Colt, mirándonos interrogante.- Qué hizo ahora-
- Todos hemos preguntado lo mismo, eso demuestra el nivel de nuestro voto de confianza para él. Y… antes de que empieces a chillar…- Fire se rasca la nuca, luego juega con su pelo, y al fin se la suelta.- te aseguro que April es fanática de la fidelidad, y que no es para nada lo que sería… lo que podría ser…- Fire se enreda, pero lo salvo yo.
- April salió con Jessie por el día, de paseo; es lo que le prometió a cambio de que fuera el ingeniero de teleportación de Ramrod en la última misión. –
Colt se tensa, pero luego una expresión muy triste aparece en sus honestos ojos azules, y se acomoda en la banca, cubriéndose los ojos con las manos.
- Colt… no es-
- … no es eso. Es que…- Colt nos mira a la cara, y me duele el corazón ver la agonía en sus ojos, las arrugas de cansancio en las comisuras, el terrible, desesperado conflicto en su rostro.- Sable, amo a April. La amo tanto como tú, la amo con todas mis fuerzas y estas pocas noches… esos días en que fue mi novia han sido un sueño, mi propio sueño hecho realidad. Ninguno de los dos la han amado nunca, pero yo sé lo que se siente tenerla en los brazos, y es como tocar el cielo con las manos… sentir sus besos, saber que te quiere, que desea tu contacto, es la cosa más dulce que jamás he sentido. Si hasta ahora algo ha tenido algún sentido ha sido para llegar… a eso, para tenerla en mis brazos y poder reír con ella y besarla…- su voz se ahoga, cargada de amor y de angustia. Tomo su mano y la aprieto, y veo cómo las lágrimas se le acumulan en esas pestañas oscuras que siempre han sido mi envidia.
- Quisiera llevármela al rancho, para vivir al aire libre, levantarnos juntos al alba, cocinarle comida de campo, y… pasar cada noche helada metido dentro de ella…- acaba con brusca pasión, su descarnada capacidad de elocuencia brusca.- quiero que sea mi mujer, en todo sentido… quiero verla todas las mañanas en mi cama, y desayunar con ella, y… hacer que se ponga morena y regordeta y volverla una floja de tanto agotamiento por sexo…- acabó, con una leve sonrisa entre sus lágrimas. Fire le toma la mano.
- Porqué no lo haces? Ella te quiere, y quiere estar contigo-
Colt se seca las lágrimas con los dedos, torpemente.- Porque… cuando estábamos en el rancho, vi a Ken y a Tommy a caballo en una colina, en donde Raye y yo solíamos charlar, trtar de acordarnos de nuestra casa antes… de la muerte de papá y mamá. Estaban allí, los dos charlando, y eran tan jóvenes y tan sencillos y puros… les daba el sol, y cuando los ví ahí, supe…- a Colt se le ahoga la voz: creo que no lo veía sufrir así desde la muerte de Emily. – Supe que no puedo dejar a Robin. Ella me ha dado cinco hijos maravillosos: no puedo hacerle esto. Y no puedo… mis niños, Sable, mis niños, no puedo hacerlos crecer como crecí yo!- agrega, y su voz se vuelve convulsa cuando hunde el rostro en mi hombro y llora su corazón deshecho. Fire abraza su espalda: pero Colt llora como un niño, como si se le hubiera muerto alguien, y supongo que así ha sido: sólo lloras así cuando pierdes a un hijo, una esposa, o un sueño: cuando sabes que ocurra lo que ocurra, nada podrá volver a hacerte realmente feliz.
- La vas a dejar ir, entonces.- le susurro, con pena en la voz.- Colt, no la perderás, ella siempre será nuestra April… puedes amarla todos los días de tu vida si quieres, pero acaso no has sido feliz con ella, aún siendo una relación platónica? Ella te quiere, y te querrá siempre-
Colt asiente, secándose los ojos, intentando calmarse.- Sí… pero Robin querrá que me den de baja y vuelva al rancho. Y no puedo culparla-
Me muerdo los labios- comprendo. Sí, es… comprensible.- agrego, con cierta tristeza.- Creo que April te ama… porque eres el tipo que siempre regresa a su esposa-
Colt se cubre la cara otro rato, intentando calmarse. Cuando al fin lo logra, tiene los ojos hinchados.- Me prometen que la cuidarán, que no dejarán que nada le pase? Que ustedes se cuidarán-
- Deja de hablar como si te fueras a morir, el que anda con un suero colgando soy yo…- Fire tiene los ojos tristes, pero finge valientemente.- Te iremos a ver todo el tiempo, le guste o no a Robin, el que no trabajemos juntos no significa que no te vayamos a ver más, vaquero, verdad Sable-
El teléfono me salva de contestar. Cyrus Bloomingdale otra vez… preguntando por Jessie.
- Vámonos a comer algo a la cafetería del hospital.- digo yo, sabiendo que tengo que salvar esta situación.- Estoy hambriento, Scarlet se comió mi sandwich en el viaje.-
A las una y media me harto y llamo a April: nos han llamado cada diez minutos. Está lloviendo afuera, y estoy inquieto por ellos: el que llamen tanto no puede ser nada bueno. Finalmente me llama de nuevo Leon, al que le cuento que estamos en el hospital y que April y Jessie vienen en camino.
Llegan cerca de las dos, en taxi, mojados por la lluvia, protegiéndose con el mismo paraguas. La escena me hace gruñir un poco, pero en realidad no importa: April está radiante, aunque intenta estar seria: no sé qué ha hecho ese desgraciado, pero de alguna forma April parece feliz, y eso es todo lo que me importa.
Me pregunto si estará tan feliz cuando le hable de mi proyecto. Tengo tanto miedo…
- A qué se debe el apuro, Sable?- me gruñe Jessie. Pobre infeliz, le interrumpí la cita que se ha tardado quince años en conseguir… adónde la habrá llevado? Yo le habría ofrecido flores y chocolates, un paseo en bote, una visita a una galería de arte, una cena de cinco estrellas y una noche de baile a la luz de las velas… sí, ya sé que soy cursi, cursi, cursi y nerd.
Qué hacen dos ingenieros de vuelo en una cita, desarman un aeroplano a la luz de las velas?
- Te ha tratado de ubicar todo el mundo desde la recepcionista del Comando para arriba: me temo que haya pasado algo en Alamo-
- A la porra con Alamo, es mi día libre!- explota Jessie.- Por supuesto que tenía el busca apagado-
- Serás…- April lo mira con una mezcla de afecto y exasperación. Lo deja y se va a abrazar a Fire, a mí, y luego a Colt: pero cuando se empina para besarlo, Colt le aparta la cara. Ella lo mira herida un momento y luego aprieta los labios.
- No es… lo que piensas, Colt, lo había prometido-
- April…- Colt empieza, se detiene, toma aire, y luego dice esas palabras fatídicas que todos odiamos escuchar.- Tenemos que hablar-
Ella baja el rostro resentida: pero antes de que podamos decir nada, allí sentados en la recepción del hospital casi vacía a esa hora, de pronto sentimos pasos, ruidos, frenazos y luego el ruido que hacen las puertas de vidrio cuando son abiertas a punta de rifle. Nos giramos, Fire en bata, April y Jessie con lindos trajes mojados, Colt y yo de civil con jeans y camisa. Y súbitamente estamos rodeados de agentes planetarios con rifles láser, y Jessie y Colt han embutido a April tan rápido entre ambos mientras yo protejo a Fire que casi nos disparan.
- Pero qué dominios está pasando aquí?- rujo.- Esto es un hospital! Quién está al mando-
- Mis disculpas, Jinete Sable.- dice uno de los agentes, y lo reconozco: era cadete cuando acabó la guerra, es el hermano menor de Max Greed, Miles.- No deseábamos molestarlos. Pero tenemos una orden de arresto prioridad uno contra Jeremiah Martens Blue, conocido como Jesse Blue.-
- Jeremiah?- ni siquiera en esta situación Colt puede evitar ser Colt.
- Cállate, Tommy-
- Por qué? Qué ha sucedido?- pregunto, aún manteniendo a Jesse quieto.- Qué hiciste?- Le susurro.
- No tengo idea, de veras.- Jesse frunce la nariz.- Es ilegal comerme a April? Es tan bueno que debería ser-
Le echo una mirada helada y se calla. Pero entonces un hombre alto de color avanza a nosotros, y reconozco a Bryan Levinson, que está pálido y extrañemente deshecho, y que levanta una mano firme y apunta a Jessie:
- Ese hombre ordenó y ejecutó la masacre de Tranquility en la guerra. Por crímenes contra la humanidad, tiene que ser juzgado y condenado-
Súbitamente el frío me inunda el estómago, y me giro a Jessie. Cuando veo su expresión exasperada, cargada de odio hacia Bryan, por un momento tengo esperanza: pero luego inspira, se echa el pelo atrás, se para muy derecho, y echa los hombros atrás con esa pose tan Jesse Blue, que el horror me muerde el estómago. No puede ser. Siempre creímos a pies juntos que la masacre de Tranquility había sido obra de Némesis: fue demasiado horrible para pensar que un ser humano hubiera ayudado…
Han oído hablar de Lídice? Esto es peor. Los seres de vapor se abatieron sin aviso una noche en un sencillo poblado de Westmine, sobre el pueblo de ganaderos sin armas, indefensos. Se quedaron dos días allí, y masacraron hasta el último niño, tras divertirse con los pobladores con juegos macabros, hasta cansarse de torturarlos. La sangre enrojeció el campo: el olor se sentía antes de ver el pueblo, oculto entre sus colinas. Era un espectáculo de horror, la cosa más horrible que enfrentamos en la guerra: aunque suene cruel, la muerte de Clavell, aunque la vimos, fue rápida…
Nosotros llegamos los primeros, con las turbinas a punto de reventar, pero llegamos tarde. Tarde para salvar al hermanito de Robin, Joshua, de quince años, que fue sádicamente torturado hasta la muerte: nunca le dimos los detalles a Robin, pero fue la única vez que he tenido que detener mis labores para poder vomitar y luego seguir. Fire colapsó: bajó, dio un vistazo, y se quedó de guardia en la nave. Pensé que no había nada peor que ver a April haciendo una pira con los cuerpos de los niños muertos, sollozando mientras buscaba brazos y piernas faltantes, pero cuando Robin llegó en un carguero, vio su casa destruida y Colt la sacó en brazos de allí a la rastra, aullando… nunca olvidaré esos días. Fue entonces que empezamos con el Rohypnol.
- Tú…- mi voz baja, helada, debe de haberlo sobresaltado: cuando se gira a mí, veo el brillo beligerante en sus ojos.- Tú comandaste ese ataque-
- Sí.- dice Jessie con sequedad, mirándome a los ojos: no me miente, no se atreve.- Sí, pero no me quedé toda la fiesta… fui, busqué a Robin, no la encontré, me fui. Pero qué iba a hacer? Las tropas llevaban mucho sin diversión-
- Ibas a matar a Robin!?- grita Colt. Jessie se encoge de hombros y lo ignora: luego mira a April, que parece en shock, los claros ojos dilatados. Sólo entonces algo de pena entra al rostro de Jessie, que mueve la cabeza, las manos en los bolsillos, ignorando a los uniformados.
- Lo siento, April-
Ella no responde, muy pálida. Luego Jessie se vuelve a los agentes, y levanta las manos.
- Y ustedes, déjense de molestar. Todos mis delitos de guerra fueron prescritos hace casi un año, y ahora soy un embajador, así que si no quieren pasarse el resto de sus días patrullando Durango, largo-
- La masacre de Tranquility no está prescrita.- dice Bryan, y entonces recuerdo con shock: Bryan perdió a toda su familia, padres, esposa e hijos, en esa masacre. Habla con fiebre, con furia, y Dios me maldiga si no le encuentro razón: si a April, a Fire o a Colt los hubieran matado de un modo tan horrible, yo ya le habría cortado la garganta a Jessie en vez de buscar el conducto regular.- No se sabía que habías sido tú, Blue, hasta que yo reabrí el caso… ahora que no tienes nada que darles a cambio, ni Dios te salvará de que te fusilen-
Tiene razón! Nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo crimen, pero en el detalle de los crímenes de Jessie no aparecía Tranquility: si hay alguna prueba, está perdido.
Jessie se queda boquiabierto mientras le apuntan, y los agentes lo agarran de los brazos para llevárselo. Preparan una esposas, unos grilletes láser, y entonces miro a April, a Fire, a Colt, y recuerdo mujeres con sus vientres abiertos, que aún vivían, mutiladas, y que nosotros tuvimos que ultimar: recuerdo el olor de la carne humana quemada, y los aullidos de Robin…
Pero también recuerdo Ever Free, y Jessie dejándose los dedos para reparar Ramrod, y la risa de April cuando está con él.
Tengo que hacer algo: que Dios me perdone, pero Jessie es parte de mi tripulación. Si fueran Colt, o Fire, o April, no tendrían que cortarme los brazos antes de poder llevárselo?
- Esperen.- digo con firmeza.- El embajar Blue ni siquiera ha sido formalmente acusado: hasta entonces, déjenlo bajo mi custodia, porque merece un juicio justo-
Jessie me mira, inexpresivo. Los agentes se miran indecisos, pero luego de que le clavo los ojos a Miles, los sueltan. Sólo Bryan me mira, convulso.
- Lo vas a dejar escapar! Sable, no puedes dejarlo ir-
- No lo dejaré ir, pero merece una defensa, como cualquier otro.- le digo pacientemente.- Deja que yo me encargue, Bryan-
- No! Tiene que pagar, Sable, acaso no te importa…!? Mató a mis bebés-
- Te aseguro que si hay responsabilidad en esto, veré que se haga justicia.- le digo firmemente.- Pero ahora vete: estás demasiado implicado en este para poder juzgar, así que confía en nosotros-
- Quieres que confíe en ti? Ustedes se han hecho amigos de ese miserable-
- Bryan.- digo secamente.- Vete de aquí y llévate a tus agentes, antes de que pierda la cabeza-
Los agentes acusan mi tono y salen rápidamente con Miles: es sorprendente que aún tras tanto tiempo pueda hacer que me obedezcan, aunque sea con jeans y sweater tejido por mi mamá. Bryan se queda allí unos momentos y luego se encamina a la salida. Yo me giro a Jessie, y en ese momento Fire grita:
- CUIDADO!-
- BRYAN, NO!- grito cuando miro por sobre el hombro, y veo que Bryan tiene un arma en la mano. Me abalanzo a quitársela, pero dispara una vez, y luego se pone la pistola en la boca.
Llego tarde a quitársela: la sangre me salpica. Luego escucho a Colt gritar, y veo a Fire sujetándose la mano: la bala le ha volado los dedos, está blanco de shock.
Y entonces mientras levanto la vista de Fire, veo a April, de espaldas, que saltó y protegió a Jessie con su cuerpo, pero que no está mirando a Fire como nosotros dos. Y en ese momento mi mente traza la trayectoria de la bala, y se me aflojan las piernas.
April tiene sangre en la espalda: su largo pelo se está volviendo rojo de los omoplatos abajo. Súbitamente, se gira y me mira, una mirada de shock en su rostro: sus ojos están brillantes, dilatados. Y luego, se desploma, no como un ser rígido, sino como si súbitamente todo su cuerpo se aflojara y sus articulaciones cedieran: primero las rodillas, luego las caderas, y entonces está colgando de los brazos de Jessie, sus bracitos anudados a su cuello, y luego su cabeza cuelga hacia atrás, lacia…
Jessie grita. No ese tipo de grito de las películas, ni un grito agudo, ni musical, sin ninguna ilación. Es un grito mitad chillido mitad alarido que es la cosa más horrorosa que he oído en mi vida: la oiré en mis sueños.
COLT
De nuevo estamos donde todo empezó. April está luchando por su vida en el quirófano, y nosotros estamos aquí afuera, Fire con su mano mutilada envuelta en algodones y drogado otra vez, esperando, esperando, esperando con ataques de pánico.
Con la única diferencia de que Jessie está aquí, su cuerpo abandonado en el suelo como si la bala le hubiera pegado a él: no ha dicho una palabra desde que Sable le dio un puñetazo para que dejara de gritar y soltara a April para subirla a una camilla. Está sentado en el suelo, abrazándose las rodillas, el mentón en las manos cruzadas, y si no fuera porque sus ojos están dilatados entre el pelo sucio de sangre de April y deshecho, está tan quieto que pensaría que está muerto o desmayado.
Sable está de pie, apoyado en la ventana, su cuerpo tenso como un arco. Fire, drogado, dormita en el banco, plegado como un gato, asumo de agotado de dolor: no dejó que se lo llevaran de aquí para atenderlo, tuvieron que cauterizarle las heridas aquí mismo. Perdió todos los dedos de la mano derecha excepto el meñique y el pulgar: la palma es una masa sangrienta. Pero hizo que le cauterizaran y vendaran y se quedó acá en silencio, drogado pero consciente.
Han pasado tres horas y nadie nos ha dicho nada, ni una palabra. Tres horas en que vemos entrar gente al quirófano y no salir, en que oímos ruidos mecánicos y voces ahogadas por las paredes gruesas, y no sabemos nada.
Maldita sea. No lo soporto más.
Me levanto y me dirijo al quirófano. Sable se gira a mí como un resorte, tan tenso que creo que si lo toco se cortará como una cuerda de violín.
- Adónde te crees que vas-
- Necesito verla-
- No puedes entrar-
- Maldita sea, Sable, no me voy a quedar acá sentado esperando que vengan a decirme que se murió-
- Cállense los dos!- estalla Fire, sentándose.- Colt, siéntate, tienes que esperar-
- No la voy a dejar morir allá entre extraños! La voy a abrazar!- grito.- Se lo prometí una vez! Ella iba a besarme y yo la rechacé, y ahora se está-
- Cállate de una vez o pierdo la cabeza!- me grita Sable, avanzando hacia mí, los ojos enloquecidos.- Cállense los dos, o los hago sacar!-
Sólo nos calla el sonido que hemos estado aterrorizados de escuchar: la puerta del quirófano se abre.
- Necesitamos sangre.- pide Dennis saliendo de súbito del quirófano. Está entero salpicado de sangre: y sus ojos rojos parecen inhumanos tras unas antiparras sucias.- Colt, Sable, ya!- dice haciendo un gesto.- Tú no, Fire, cómo mierda se te ocurre, te saco una gota más y te mueres… ustedes dos, vengan ya-
- Yo!- grita Jessie de súbito poniéndose de pie.- Yo! Sáquenme lo que haga falta! Yo-
- No vas a servir!- le ladro, pero Sable se apiada de él.
- Deja que le hagan una prueba cruzada, Dennis. Quizá te sirva…-
Sable sólo está siendo amable, pero es absolutamente imposible que la sangre de Jessie le sirva a April. Mientras le sacan sangre del brazo, Sable y yo nos dirigimos a una pequeña salita y nos subimos la manga para empuñar la mano y meternos nosotros mismos una aguja del porte de una pajilla en el brazo. Tenemos buena mano, tras todos estos años.
Es imposible que la sangre de Jessie le sirva a April porque los cuatro tenemos un grupo único, hecho a base de unos inmunosupresores especiales. Sable podría explicarlo bien, pero los cuatro éramos incompatibles, excepto Fire, que es dador universal y no fue hasta un caso en que descubrimos de muy mala forma que las bolsas de sangre criogenizada se echan a perder en el espacio (y que Sable hace unas reacciones alérgicas que matan) que nos dimos cuenta que si uno de nosotros perdía más de dos litros de sangre en una batalla y estábamos a más de dos días de un hospital, nos moríamos. Necesitábamos una forma de poder almacenar sangre fresca. Dennis nos puso una serie de inyecciones, y no sé cómo, desde entonces, somos perfectamente compatibles entre nosotros, tiene algo que ver con destruir defensas, membranas, azúcares y no se qué de irregulares. (NdF: Excepto Nini, apuesto que alguien más sabe de qué estoy hablando… saben que es posible en teoría)
Sable y yo entregamos nuestra sangre, pulsando para tratar de que salga más rápido. Yo cierro los ojos, rezando. Pero entonces escucho a Sable hacer la pregunta que temo.
- Se salvará, Dennis-
- No.- dice él secamente.- No cuenten con ello: mejor háganse a la idea ya. –
- Cómo está-
- No quieres saber, Sable-
- Cómo está?- la voz de Sable está hecha de lo mismo que usan para derretir la azurita.
Dennos lo mira con irritación.- Bryan no se anda con huevadas, era una 38 doble, y le voló el vértice de un pulmón, le reventó la aorta y se llevó la mitad del diafragma. Se me está asfixiando, no tiene sangre para llevar el poco oxígeno que logro meterle, y encima el ácido láctico que eso produce se está comiendo sus músculos. No creo que pase la noche.- agrega, apagando un aparato que avisa que ya hemos dado suficiente sangre.
Nosotros no nos movemos.
Dennis nos saca media bolsa más a cada uno y luego nos echa a la sala, en donde tras una mirada a Sable tiene la gentileza de fingir y sacarle una bolsa a Jessie, aunque es inútil. Me quedo sentado junto a Sable, que está mirando al frente, imagino que como yo, un poco mareado.
Fire, que había vuelto a dormitar, levanta la cabeza y lo mira de pronto, nos mira, y luego habla con extraña lucidez.
- No fue culpa tuya, Sable-
Sable lo mira. No dice nada.
- No fue tu culpa- repite él con firmeza.- Bryan-
- Bryan era un hombre desesperado con una chance de venganza, una sola, y fue suficientemente grande de corazón para intentar confiar en el sistema. Yo lo empujé más allá de la locura. Yo debí saber lo que iba a hacer… fue lo que hubiera hecho yo!- dice Sable, y aunque mantiene la voz firme, veo un profundo pozo de histeria en su mirada.
Aún tiene sesos de Bryan en la camisa.
- No podías saberlo, no es-
Sable se levanta de golpe, volteándose a nosotros.
- No lo entiendes, verdad? Eso es mi culpa! Tu mano es mi culpa! El que a Colt le duela la rodilla cuando hace frío, y que April tenga esa cicatriz bajo el seno derecho, y que tú tengas el fémur con pedazos de metal incrustado es mi culpa! Los mandé a matarse tantas veces en la guerra que ahora la estoy pagando! De qué crees que estoy hecho? Crees que me gustaba darles órdenes y verlos volver hechos pedazos, con las tripas afuera para complacer al comando? Crees que me gustaba luego verlos cojeando, con cabestrillos, aguantando el dolor para seguir trabajando enfermos y heridos porque yo los mandaba a pelear? No podía soportarlo! Ustedes lo tomaban a broma, se reían mientras los cosía, pero yo quería matarme, sabía que la próxima vez, la siguiente vez, iban a…- sus gritos se vuelven un sollozo ahogado e histérico cuando me levanto y lo aprieto contra mí, para que se calle, para que deje de gritar… se aferra a mí hasta hacerme daño, sollozando, y yo también estoy llorando, y Fire tiene ese horrible muñón en la cara, el guante de gasa manchado de sangre, y Sable aún trata de gritar en mis brazos.
- Quería verlo pagar! Yo quería verlo pagar-
- Ya basta!- escucho una voz, y un momento después alguien ha abofeteado a Sable, me ha sentado en la silla y le ha puesto a Fire un vaso de soda y azúcar en la mano sana. Para mi shock, allí están Robin y Sincia, Sincia haciendo que Fire se tome el agua a cucharadas, y Robin arrodillada frente a mí.
Tengo miedo de mirarla a los ojos. Si veo triunfo, o algo semejante, le rompo el cuello.
- Colt-
Pero cuando al fin la miro, algo dentro mío se disuelve, y un momento luego estoy sollozando yo en sus senos como un niño. En sus ojos azules vi lágrimas: vi miedo, y afecto, y amor, y tanta ternura por nosotros como puede existir. Ella nos entiende, sabe que si April se muere allá adentro nos volveremos locos, y aún así me abraza: y cuando deja caer unas lágrimas en mi pelo, está llorando no sólo por April, sino por nosotros.
- La dejé y se va a morir!- gimo incoherente.- la dejé… la herí y se va a-
- Colt.- susurra Robin, meciéndome.- Tú no le hiciste nada, ella trató de proteger a Jessie por lo que han dicho-
Robin tiene razón! Oh Dios mío, tiene razón: el motivo por el que April está muriéndose allá en el quirófano no es porque yo la haya dejado o porque Sable no haya previsto lo que iba a hacer Bryan: se está muriendo porque intentó salvar a Jessie del justo castigo por sus atrocidades! Se está muriendo por culpa de Jessie! Fire le dijo a Sable que si Jessie se le acercaba, acabaría destruyéndola, y Dios del cielo, tenía razón!
Quiero destrozar a Jessie con las manos desnudas, y entonces lo veo entrar, tambaleándose. Se deja caer junto a Fire, que le rodea el cuello con el brazo y me mira como diciendo " atrévete.
Nunca he dejado de atreverme a todo.
- Esto es culpa tuya.- siseo, mirando a Jessie por sobre el hombro de Robin.
- Colt, no…- empieza ella.
- Esto es tu culpa! Ahora estás pagando… no te gustó tanto masacrar gente en la guerra, hijo de puta? Qué se siente que hayan masacrado a April por tu culpa?-
Jessie hace un sonido y se cubre la cara con las manos, pero nadie puede detenerme.
- TÚ LA MATASTE! TIENE EL PECHO HECHO PEDAZOS POR TU CULPA, ESO ES LO QUE QUERÍAS? TE GUSTA CÓMO HUELE SU SANGRE, JESSIE-
- Colt, por el amor de Dios cállate!- grita Sable, Sincia casi incapaz de sujetarlo cuando intenta enderezarse.- Deja de pisotearlo! Él la ama tanto como tú-
- QUERÍAS SU CORAZÓN? PUES ENTRA Y TÓMALO, DEBE ESTAR AL AIRE…!- grito, y entonces Fire me da un puñetazo con la mano buena, con todas sus fuerzas, haciéndome caer en los brazos de Robin, que solloza.
- Ya basta.- sisea Fire, temblando de rabia, antes de abrazar a Jessie, que tiembla de pies a cabeza.- Déjalo en paz. Ella te eligió a ti y tú la ibas a dejar: Jessie al menos le dio un día muy feliz para recordar… déjalo, porque él la ama más que tú-
Abro la boca para gritarle a Fire, y entonces escucho a alguien corriendo por el pasillo: las puertas se abren: es Dennis, aún con la bata del quirófano.
- COLT!- grita.- Está despierta, te llama-
Me paralizo. Oh Dios, me vas a hacer ir a verla morir?
El shock y el espanto me congelan, y es Robin me empuja a tirones: parte de mí le da las gracias desde el fondo de mi corazón.
- Ve! Ve, Colt, apúrate-
- Robin-
- Ve con ella, ahora!-
Está cubierta con una sábana: creo que acabaron de operarla, pero tiene los hombros y el cuello desnudos. Está mucho más blanca que cuando se disparó: está tan blanca que las gotas de sangre que aún le manchan el pelo parecen negras. Hay unas enfermeras trabajando a su alrdedor, está rodeada de tubos y aparatos, y hay una mascarilla sobre su cara: pero tiene los ojos entrecerrados.
- Dennis…- susurro temblando. Le tomo la mano, que está helada, y siento un débil apretón, cuando parpadea y parece mirarme.
Se me cierra la garganta. Quiero decirle miles de cosas y no puedo hablar.
- Colt.- musita ella: es apenas un suspiro. Se mueve débilmente, y Dennis la mira como si entendiera: frunciendo el ceño, le levanta un poco la mascarilla. Su voz es un jadeo muy superficial.
- April.- digo temblando. Cómo puede ser esta la misma carne, el mismo cuerpo de que disfruté hace… Dios, parece una vida… que me soportó con alegría, que se entregó a mí con fiereza y pasión? Era toda vida, todo fuego… y ahora?
-… Robin.- me susurra ella, y sé lo que quiere decir. Me arrodillo junto a la cama, y beso su hombro desnudo, su sien.
- No, no… April-
Ella inspira, por primera vez profundamente: creo que le duele.- … con Robin.- susurra, intentando clavarme la vista.- …pero… antes…- jadea, y alarga la mano para tratar de atraerme débilmente a ella.
Quiere que la bese?
Lo hago tan tiernamente como puedo, tratando de no robarle el aire. Ella sonríe, despacio, y su mano aprieta la mía con más fuerza.
- Por Dios, April, tienes que luchar! No puedes dejarme…- gimo, recuperando el habla.- No puedes! Te necesito! April, haz un esfuerzo-
- Colt!- me ladra Dennis de la esquina.
April me mira a los ojos. Veo tanto fuego allí, combatiendo con tan pocas armas, que me inunda la esperanza: no es primera vez que tenemos todo en contra y lo logramos, verdad, mi niña?
- … vivir…- susurra.- … voy a-
- Ahora hablas como Yoda-
Veo un mohín de risa en su rostro. Creo que tiene más color. Pero luego lo pierde lentamente y sus ojos miran a los míos.
- Jessie.- susurra, y sé exactamente lo que quiere. Por algo saltó enfrente de él.
- No me pidas eso.- le susurro.
Ella me aprieta la mano débilmente.-… Jessie. – susurra.- Sable-
- No se lo pidas a él tampoco-
- Colt…- suplica ella, y empieza a toser. Dennis le pone la mascarilla y me echa furioso. Cuando llego afuera, veo sus caras, esperanzadas, aterradas, shockeadas: pero sólo puedo abrazarme a Robin y echarme a llorar como un niño.
Es la vigilia más larga y más espantosa que hemos hecho, creo. No estamos solos: poco a poco empieza a llegar gente. Llega Lilah, muy pálida, con lentes y gafas, que se sienta en el suelo olvidando quién es: llega Randolph, de incógnito, paseándose por el pasillo toda la santa noche. Llega Michael Valentine con Scrape, que llora como un niño, y Leon y Maddy, hasta Sophie. Llega todo el mundo, y todos se preocupan por nosotros: sólo Jessie queda olvidado en un rincón, abrazando sus rodillas, creo que eternamente clavado en el momento en que April se le desmadejó en los brazos.
Cuando empieza a amanecer, Leon enciende el televisor, y veo con shock que el facho de John Stewart, el anchorman, está hablando, y tiene como fondo unas fotos de April y nosotros. Leon le da volumen.
"… da de bala en un confuso incidente en el St. John Paul CONFED Hospital. Sólo podemos desear lo mejor a esta valiente joven, cuya vida pende de un hilo. La gente se ha congregado frente al hospital para rezar por su recuperación, y apoyar al Ramrod Team en estos momentos tan difíciles. El Ramrod Team fue la respuesta a nuestras plegarias tantas veces que sólo podemos rogar que esta vez las suyas sean contestadas. Seguiremos informando"
Me abalanzo a la ventana. Santo Dios, el frontis del hospital parece un jardín. Está lleno de flores, y velas, y gente… hay paquetes, y hasta personas rezando… tanto nos quieren?
Nos quieren…
Robin y Fire me acompañan afuera. Cuando nos asomamos, hay un silencio cargado de leves susurros.
Hay un millón de velas. Hay olor a flores en el frío patio, desde humildes ramitos de margaritas hasta carísimas cascadas de rosas. Hay cajitas de chocolate, libros, hasta ropa recién comprada: mantas y chalequitos, y en medio de las flores unos muñecos de peluche en SD de nosotros. Poco más allá, alguien que debe de haberla conocido bien depositó una frazada con una grulla bordada… o era una garza?
Tomo a la April de peluche. Es muy bonita. Fire recoge la manta.
- A ella le gustará mucho.- dice, la voz temblándole. La gente no nos habla: se queda allí, quieta, mirándonos. Y luego, todos levantan la vista de golpe.
- COLT!- grita Sable de la ventana.
El silencio se hace como si hubiera caído la noche. Vuelo arriba con Fire a la rastra: creo que esa escalera dura meses…
Está amaneciendo, las velas empalideciendo en el patio. Cuando llego a la sala al fin, veo a Robin sollozando y siento que voy a gritar, que voy a perder el control, y entonces el estúpido de Dennis se gira hacia mí desde detrás de Sable y sonríe.
Me tengo que sujetar de Fire para no caer.
- Se salva. Rond Vidar le hizo un diafragma nuevo.- dice Dennis, antes de asomarse a la ventana y mostrarle los pulgares en alto a la gente. La gente ruge y ovaciona: nosotros nos abrazamos: Sable se echa a llorar en mis brazos: Robin lo hace sándwich contra mí y llora también y yo… sólo puedo cerrar los ojos y dar gracias a Dios con toda mi alma.
FIREBALL
Mientras todos se abrazan y lloran, Jessie huyó al pasillo. En medio de las ovaciones, en medio de los gritos, lo veo huir como un poseso, hasta llegar a un rincón, dejarse caer de rodillas, hundir la cara en las manos y sollozar… solloza a gritos, aunque no se oye en el ruido de los vítores, pero está gritando, retorciéndose, presa del ataque de histeria más legal que he visto en la persona más controlada que conozco después de Sable y April. Me dejo caer a su lado, lo abrazo contra mí y lo acurruco, besándole la sien, tratando de acallar sus gritos… está hiperventilando tanto que temo que le dé un ataque al corazón o algo así.
- Jessie, cállate.- le ordeno suavemente, acariciándole el pelo, manteniéndolo bien abrazado.- Cállate… se va a salvar, vivirá… no fue tu culpa-
Jessie tiembla como electrocutado en mis brazos. Cuando al fin se agota de gritar y llorar, y su respiración empieza a suavizarse algo, le beso la cara, que está helada y tersa por la histeria, dura como una máscara.
- Jessie. Va a vivir. No-es-tu-culpa.- añado, manteniéndolo en mis brazos. Sólo entonces él habla, su voz muy baja, muy diferente a la suya habitual. Y que Buda me guarde, porque cuando me mira a los ojos, hay locura en los suyos.
- Sí lo es. Colt… tiene razón. Estoy pagando-
- Jessie, no seas imbécil. Colt estaba descontrolado: si estuvieras pagando, tú estarías allá adentro-
- No. Dios sabe que me importa un rábano morir. Pero ahora sé lo que se siente…- susurra, su voz como acero frío.- Maté a tantos, y nunca pensé en la gente que los quería… por cada hijo que tiré muerto a los pies de su madre, por cada novio que destripé, por cada mocoso que vio morir a sus padres en pedazos… estoy pagando. Ahora sé lo que se siente-
- Jessie, cállate-
-… le prometí a Dios…- susurra, y me mira, sin parpadear. Está loco: sus pupilas son dos puntos negros.- …prometí-
- Qué, Jessie-
- Que si ella se salvaba… no volvería a verla nunca más.- gime.- Que si se salvaba la dejaría tranquila… no quiero que se muera! Iba a salvarme a mí! A mí!- solloza, justo antes de volver a despeñarse por la sima de la histeria.
- No fue tu culpa-
- Sí lo fue! No lo entiendes? Ahora… y también el balazo en su cabeza… fue por mí-
- Jessie, ni Sable te ha-
- Él la mantuvo viva una guerra entera, yo llevo seis meses a su lado y ya van dos!- exclama, intentando respirar y calmarse.- No me quedaré a ver al tercera. Estará … mucho mejor con él-
Cierro los ojos. No es el único que piensa así, no: pero aún en su locura, Jessie me aprieta el hombro.
- Lo siento. Pero tú sabes-
- Sí.- susurro.- Jessie, no importa que te vayas ahora… volverás. La quieres demasiado. No eres capaz de mantenerte lejos de ella-
- No, no soy capaz.- me concede él, y se seca las lágrimas.- Pero como si salgo de aquí me agarran y me fusilan, tal vez eso sea capaz de sujetarme-
- Jessie! No-
- Maldita sea, Fire, es la única forma, porque no tengo valor para ponerme una pistola en la cabeza… ya he tratado…- agrega con voz temblorosa.- Prefiero pagar y no dejarle mal karma. Punto. Tal vez tengan que atar el ataúd con cadenas, pero si es la única forma de que la olvide…- agrega con su seco humor, que ahora no me hace ninguna gracia. La verdad, quiero llorar.
- Jessie-
- La cuidarás por mí? Dejarás que sea muy feliz con Sable, y que tengan sus jodidos 2,4 hijos y la maldita casa… no, el maldito castillo con la maldita verja blanca-
Me echo a llorar, pero ahora sí río.- Dudo que Sable se conforme con 2,4 pendejos… le encantan los niños-
- Que adopte entonces, April no es un maldito conejo-
-… te lo prometo.- le susurro.- Yo también quiero que él sea feliz, pero Jessie-
- Te diría que te cuidaré del cielo, pero tú sabes que mis probabilidades de conseguir aureola y arpa son más o menos las de que Colt se ponga zapatillas y baile El Lago de los Cisnes-
- Amén a eso.- agrego, al verlo levantarse, aún manchado de sangre.- Jessie-
- Dile a Sable… le agradezco todo. Dile a April que la amo, y que ayer fue el día más bello de mi vida...- dice, antes de mirarme por sobre el hombro.- Dile a Colt que es un imbécil y que deje de reproducirse, que ya uno es bastante malo-
- Jessie, no.- le suplico, abrazándolo.
- Adiós, Fire.- me susurra.- Eres el mejor amigo que he tenido. Eres el único amigo que he tenido.- agrega, antes de besarme la frente.- Sé feliz… si hubiera tenido amigos como ustedes, mi vida hubiera sido muy distinta. So much for my happy ending-
Y se va, para dejarme a mí apoyado en la pared, llorando por una pérdida que viene en camino mientras todo el mundo a mi alrededor celebra y da gracias a Dios.
You were everything, everything that I wanted…
… so much for my happy ending.
APRIL
El mundo es blanco, y cada respiración es una puñalada: pero no me importa.
El mundo es negro, y mi cuerpo se siente como abierto en dos, y estoy sola en la oscuridad, y tengo miedo de morir sola.
El mundo es rojo, y cuando intento gritar, no tengo voz.
No me importa. Jessie está a salvo.
Cuando Bryan apuntó y disparó, todo el horror por Tranquility en mi estómago se borró de golpe, toda consideración moral se fue de paseo, toda duda se convirtió en nada. Simplemente, amenazaban a Jessie, y el indecible horror de imaginarlo muerto borró todo lo demás. Sólo actué.
Recuerdo sus ojos mirándome antes de sentir el impacto, fijos, tan azules como lo más profundo del mar.
Luego dolor, y cuchillos, y manos extrañas en mi cuerpo: llevaba horas llamando a Colt en mi cabeza cuando me oyeron al fin y lo dejaron venir. Cuando vi sus ojos, supe que tenía que vivir, como fuera.
Me necesitan. No estoy sola. No estoy sola. Tengo a Sable, a Colt, a Fire, y a Jessie. Tengo a Jessie, leyéndome a Calonne, haciéndome reír, mirándome con esos ojos suyos que atravesarán el cielo y el infierno hasta encontrarme.
Aún tengo a Jessie… y si Colt vuelve a Robin, yo…
El dolor cede paso a la somnolencia, y despierto bruscamente en una mañana tan terriblemente luminosa que es como si cuchillos me atravesaran la cabeza. Parpadeo, e intento moverme: no siento nada de la cintura para abajo, pero puedo ver mi pie moverse débilmente…
- Colt va a matarse. Él y Robin te cuidaron toda la noche: y ahora el pobre da vuelta la espalda y despiertas.- dice Sable suavemente: no podía distinguirlo por el brillo de la ventana, que lastima mis ojos. Avanza, pone una silla junto a mi cama y me toma la mano: está muy pálido y consumido, muy limpio, y con ojeras oscuras, pero parece sereno. Siempre, siempre sereno, mi príncipe, mi señor y rey… mi Sable. Mi amigo.
- Cómo está Fire-
- Mal.- me dice sucintamente.- Perdió la mitad de la mano, April. Van a ponerle una prótesis fija si la acepta: pero de ahí a que vuelva a pilotar como antes, está por verse-
Se me llenan los ojos de lágrimas. Fire, mi pobrecito Fire…
- Jessie?- pregunto de inmediato, mi voz un susurro. Sable me toma la mano, y antes de que hable, el mundo empieza a ponerse gris, porque sé lo que va a decirme.
- Se entregó. Lo van a juzgar, y tú sabes que no hay forma de que salga vivo de esos cargos-
- No!- exclamo, e intento sentarme. Sable me sujeta.
Lo miro, y aferro puñados de su camisa, con menos fuerza que un bebé.
- Sable, haz algo! Sácalo… sálvalo… haz lo que sea… Sable, por favor-
Él mueve la cabeza.
- Sable! Por favor, nunca te he pedido nada para mí, pero si me quieres tienes que salvarlo! Tienes que salvarlo! Sable, por favor-
- No.- me dice, con firmeza, aunque hay una pena terrible en sus ojos cuando desengarfia mis manos de su camisa y las sujeta con una mano mientras me seca las mejillas con la otra.- No, April, no voy a intervenir. Jessie se merece lo que va a recibir, y lo sabe: él mismo se entregó. No voy a arruinarlo interviniendo, y dudo que hubiera mucho que pudiera hacer. Voy a respetar su voluntad, y tú también, así como vamos a respetar a esas mil personas masacradas en Tranquility-
- No!- exclamo furiosa, desasiéndome de él.-No, maldita sea, no lo dejaré morir, no te dejé morir a ti, ni a Fire o a Colt, no lo dejaré morir a él! –
- APRIL!- grita Sable, y me sujeta de los hombros.- Juraste respetar y proteger la justicia… qué crees que harás ahora-
- Lo que tenga que hacer-
- April!- su voz aún me hace resonar la cabeza.- Te lo prohíbo! Si intentas algo, por primera vez vamos a enfrentarnos-
Lo miro, desolada, desesperada, y él me abraza, tan estrechamente como se lo permiten los aparatos que me mantienen con vida aún. Y yo sollozo. Me desmadejo en sus brazos y sollozo.
- … se entregó? Pero porqué!? Lo van a matar-
-Creo… que al fin entendió lo que significa ser un Star Sheriff, April-
-… y qué significa?- sollozo.- Ya no me acuerdo-
- No recuerdas nuestro juramento?- me susurra.- Juraste proteger al débil y al inocente, defender la justicia y a la Nueva Frontera, detener el mal dondequiera lo encontraras y restaurar el orden y la ley en tanto no infringuiera la justicia. Y aceptar a los Star Sheriffs como tu familia y tus hermanos. Te acuerdas-
No puedo soportarlo. Me volveré loca. No puedo, no puedo…
- Cántame algo.- suplico, mientras sollozo en sus brazos. Sable me acaricia el pelo, y canta suavemente hasta que se me acaban las lágrimas. Jessie.
Lay down, your sweet and weary head.
Night is falling. You have come to journey's end.
Sleep now,and dream of the ones who came before.
They are calling, from across the distant shore.
En el velador, manchado por la lluvia, está mi libro, el que me compró.
La luz se está yendo… está anocheciendo.
- April-
- Sí-
- Quiero preguntarte algo-
No levanto la cabeza. Sable se ha acomodado a mi lado por sobre las mantas, y mi cabeza reposa en el hueco de su brazo, su aliento cálido en mi pelo, su corazón calmando el mío frenético. Estoy muy débil, y apenas puedo levantar el rostro para mirarlo.
- Dime.- susurro, aún mientras mis lágrimas caen en su pecho.
Sable inspira, y me mira a los ojos cuando habla.
- Voy a comandar una misión tripulada a Eden, y llevaré colonos, si quieren ir, o seres de vapor, si quieren volver a su patria. Y una vez allí, voy a cerrar la Victory Star desde la dimensión de vapor, para que los Fantasmas nunca más puedan entrar a la Nueva Frontera-
Lo miro sin aliento, el dolor duplicándose en mi pecho hasta que siento que me voy a morir. Entonces él toma mi rostro entre sus manos y susurra en mi rostro.
- Ya no nos queda nada aquí. Ven conmigo-
Cierro los ojos y hundo mi rostro en su pecho. Es cierto. Nada me ata aquí. Si Jessie muere, no quiero… no quiero seguir…
- Nunca podremos volver, eso si sobrevivimos.- susurra.- Piénsalo bien. Pero si quieres irte conmigo.- me susurra, sus ojos dulces y terribles, llenos de pena y resolución.- Es la única forma. Colt no vendrá: Robin lo necesita, y no sé si Fire querrá venir. Pero si tú quieres-
- Voy contigo.- digo con la voz tan firme como puedo.- Voy… adonde vayas. Si nos matamos, mejor.- digo sombríamente.
- April.- Sable me acaricia el pelo, y sus manos son suaves.- Si morimos juntos, estaré orgulloso de irme contigo. Y si sobrevivimos… si sobrevivimos, viviremos en Edén, y te prometo… te juro que te haré olvidar-
Lo miro, desconcertada un momento, hasta que inclina la cabeza y me besa. No hay pasión ni fiebre: sólo ternura, una terrible ternura, y me hundo en su cuello para llorar por última vez.
- Te prometí que encontraría un lugar donde vivir a salvo, juntos, no recuerdas?- me susurra.
Cuando Sable se va, me deja los diseños generales de una nave muy grande, una nodriza que permita vivir y viajar por el espacio, que pueda seguir a Ramrod.
Con la única mano que me funciona, me pongo a trabajar. Pero sólo soy capaz de trazar un par de líneas: estoy llorando tanto que no veo lo que dibujo…
JESSIE
Culpable de todos los cargos, yadda yadda yadda. En plena posesión de sus facultades, yadda yadda yadda. Una pena de muerte por traidor, otra por Tranquility, otra por decirle al juez dónde podía meterse su peluca.
Otra por soltar la risa cuando me preguntaron si tenía algo que decir en mi defensa.
Qué iba a decir? Lo hice porque estaba celoso de un vaquero imbécil y quería cepillarme a su novia ya que pensaba que él se cepillaba a la mía? Que los seres de vapor se entusiasmaron un poco?
Que ni me acuerdo de cuándo ocurrió?
Leo a Calonne hasta que acabo el libro: luego empiezo otra vez. Los guardias intentaron quitarme mi cosas, pero cuando maté dos y lisié uno me dejaron más o menos en paz. Aunque la comida es pésima: me muero por uno de esos bollos fritos de Colt.
Me van a matar, y estoy en paz.
Ojalá April pueda olvidarse de mí en los brazos del escocés. Ojalá pueda vivir tranquila al fin, sabiendo que no la molestaré más, y que por fin tiene la seguridad de que no andaré por ahí haciendo maldades en su nombre.
Ojalá me olvide.
Aunque una parte mía… una parte egoísta, repulsiva, que se llama Jessie Blue y tiene curiosamente mi estatura y peso… piensa que nunca me olvidará. Ni a mí, ni a nuestra cita.
Llorarás por mí, April? Llorarás cuando escuches a Simple Plan, o cuando tengas que volver a soldar una turbina? Me extrañarás, te acordarás de mis panecillos de queso, mis chistes y mis mezclas de combustible?
Te preguntarás cómo habría sido hacer el amor conmigo, cuando el escocés esté metido en tu cuerpo, aplastándote contra la cama, moviéndose sin parar? Pensarás en mí, fantasearás conmigo siendo tierno o brutal?
Me perdonarás algún día, mi amor?
SABLE
Es una sombra, casi el fantasma de April el que sale del hospital a fines de mes, contra todas las recomendaciones de Dennis, y sospecho que no tiene todo que ver con sus heridas. Sale en silla de ruedas, pero entra caminando al Comando, su uniforme irreprochablemente ceñido, ya no el negro de los clasificados de Yuma, sino que el uniforme de gala de los Star Sheriffs, el mismo que llevo yo: blanco y gris, los galones y medallas prendidos sobre su pecho aún cubierto de vendajes.
Nos espera una reunión inmensa: no sólo necesitamos que nos aprueben, sino también, de un modo horriblemente prosaico, que nos den fondos y recursos para acabar con la amenaza de los Fantasmas. Tenemos que suplicarles que nos dejen salvarlos, otra vez.
Allí con April, de pie en el podio en un auditorio oscuro, rodeados de hombres mayores que nosotros que han envejecido cómodamente en sus puestos, con uniformes impecables que no han conocido el espacio y carnes fofas sin cicatrices, me inunda un odio espantoso por todos ellos. Quiero irme de aquí: quiero dejar lo que fue un semillero de águilas orgullosas en la guerra y que se ha convertido en un bizantino nido de buitres viejos que apestan a mentiras y desidia. Casi se merecen que los Fantasmas les caigan encima y aniden en su carne.
Miro a April que ha sangrado por ellos, que ha enfrentado la muerte y el espanto por la Nueva Frontera, y pienso en Colt yendo a nuestra última batalla medio muerto, y en Fire sintiendo cómo los tentáculos de los Fantasmas se le metían adentro hasta encontrarse en su estómago, y me inunda un ansia fría de asesinato, el deseo de acabar con todos estos miserables que se burlan de los ideales que protegimos con sangre con sólo existir.
Pero miro a April a mi lado, tan severa, tan concentrada, con los ojos tan oscuros, y veo que bajo el cuello subido del uniforme hay un brillo perlado. Y la paz que inunda justo antes de empezar a hablar.
Es un collar de acero y azurita del que penden cuatro dijes. Cuatro águilas unidas, estilizadas y relucientes: una de rubí, una de zafiro, una de amatista y una de ópalo. Se lo regalamos el día de la victoria. Yo tengo unas mancuernas a juego.
Hemos ganado, más de una vez. Y creo que ha valido la pena, aunque por la palidez del rostro de April, no me atrevo a preguntárselo.
Su rostro es frío como el mármol cuando, un poco sin aliento, presenta los planos de la nave nodriza que seguirá a Ramrod a través de la Victory Star con colonos para Eden y soldados para defenderlos.
Se llama Nimrod.
Es enorme, y los planos son increíblemente detallados. Hay zonas de recreo, barracas, y también una zonita residencial: hay canchas para deportes, una piscina ( con su propio control gravitacional) y un área para tiendas… es del tamaño de un pueblo pequeño, y no dudo que tiene toda la física para responder cómo va a moverlo tras Ramrod. Tiene su propio puente de mando y sus defensas independientes: habrá que llenar sus puestos con gente experimentada, que quiera irse con nosotros para siempre, a la muerte o al olvido.
Colonos. Zarpar hacia el espacio, en busca de un nuevo mundo.
Hace muchos años que el Far West de la Nueva Frontera dejó de ser salvaje: gracias a la tecnología de Jessie, ya tanto da vivir en Westmine o en Yuma… ciudades donde habían pueblos, metrópolis donde habían ciudades, planetas enteros urbanizados hasta que los vaqueros y los ángeles de la guerra son leyenda. Como los Star Sheriffs.
Nosotros fuimos creados para servir a la Frontera, y si ya no nos queda Frontera aquí, iremos a buscar un mundo dulce y salvaje donde vivir otra vez, y servir.
Y ellos harán nuestro ese mundo desconocido. Nosotros los protegeremos, y ellos mezclaran lo viejo con lo nuevo, el hogar con la aventura, y tendremos una nueva Nueva Frontera. El único lugar que nosotros podríamos llamar hogar, y que crearemos de nuevo porque aquí ya no existe. Como traer el pasado a la vida: nuestras vidas…
Maddy ya firmó. Dijo que está harta del Comando, y que de la posguerra, sólo le gusta la guerra. Y Leon… también se va con nosotros.
April calla tras unos aplausos fríos pero impresionados. No hay luz en sus ojos, aunque sí su usual voracidad cuando le entregan los permisos y los fondos para construir Nimrod y remodelar Ramrod una vez más. Sé que tiembla de deseos de meterse al hangar y olvidar todo, como sólo olvida entre sus amados trastos. Cuando guarda los planos, puedo ver que los acaricia, y la entiendo: es nuestro sueño, nuestra salida de este lugar desolado…
El Comando acepta todo. El comando nos elogia, y se llenan la boca de palabras grandilocuentes como héroes, sacrificio, compromiso, deber, la Nueva Frontera, un nuevo mundo, soberanía, victoria y poder.
No saben de lo que están hablando. Héroe es Colt, dejando a la mujer que ha amado toda la vida, dejándonos ir solos aunque se le parta el alma, quedándose acá por sus hijos, e intentando fingir que no le importa para no herir a Robin: sacrificio es el que está haciendo Jessie, dejando que lo maten para poder acabar con todo esto, para evitar que April siga sufriendo: compromiso es lo que hace que intente salvar a la Nueva Frontera por última vez antes de irme tan sólo, deber es lo que hace a April tragarse las lágrimas y diseñar una nave mientras se decide que fusilen al hombre que ama.
Soberanía? Victoria? Poder? Pero qué importa?
Cuando salimos de la reunión en que el Comando aceptó todo, nos elogiaron como si ya estuviéramos muertos, y dejaron más o menos claro que están felices de librarse de nosotros y de los Fantasmas a la vez, los muy hijos de puta, nos encontramos con alguien en la sala de espera, con casaca de cuero rojo y jeans oscuros, cruzado de brazos, mirándonos tan fijo que los dos nos detenemos en seco.
- Cuándo pensaban decirme sobre esto?-
Fire está aquí.
Después de que supimos que a Jessie lo habían atrapado esa misma noche en la plaza frente al comando, Fire avanzó hacia mí, aún herido y drogado mientras Colt cuidaba de April, y me hizo acompañarlo a su habitación del hospital. Cerró la puerta, se volvió a mí, y me empujó a la cama, con el muñón ensangrentado goteando.
- Fire, estás herido…- empecé, temblando. Fire me calló con su boca, y nos abrazamos besándonos desesperadamente, mientras escuchábamos afuera a la gente hablando, flashes, cámaras, presentadores, los vítores, tanta gente, tantos desconocidos. Qué entendían ellos de quiénes somos, de qué sentimos?
Sólo nos entendían tres personas más: April, dormida, más muerta que viva en su camita: Colt, solo aunque Robin y sus hijos lo abrazaran y consolaran: y Jessie…
- Jessie se fue… se entregó… lo van a matar…- susurró Fire, aún mientras nos quitábamos la ropa a tirones, su muñón dejando marcas ensangrentadas en donde se apoyara, en mi ropa, mi cara… Nos arrancamos la ropa, y segundos después sin preparación, sin ninguna ayuda lo tomé de pie, los codos en la cama mientras me empujaba dentro suyo con todas mis fuerzas. Fire se aferró a la colcha con su mano buena y se empujó ansiosamente, desesperadamente, nuestros gritos ahogados por el ruido de ovaciones afuera.
Era el horror? Era el pánico? Era esa vigilia espantosa, el saber que Jessie estaba tan muerto como si le hubieran descargado encima cien balas, el saber que Colt nos dejaría, April desplomándose en un mar de sangre, la cabeza de Bryan estallando, la memoria de Tranquility… no sé qué nos poseyó: qué nos hizo aferrarnos el uno al otro con los ojos cerrados, gritando, gimiendo, amándonos con ferocidad y con histeria, nuestros cuerpos golpeando el uno contra el otro como si buscáramos al muerte y no el orgasmo. Fire me clavó la mano sana en la carne hasta enterrarme los dedos: yo me hundí en él como un cuchillo: nos mordimos, haciéndonos trizas en un acoplamiento animal y salvaje que no tenía nada de amor. Fire me devoró, y yo a él como los depredadores arrancan carne de sus víctimas aún vivas, y fue una eternidad de agonía hasta que el orgasmo nos sacudió y estallamos juntos, gritando juntos, sollozando juntos…
Cuando volví en mí, aún temblaba de pies a cabeza, Fire estrechamente abrazado a mí, los dos tan indefensos y vulnerables como dos niños. Nos besamos, incontenible, intensamente, y él me acarició la cabeza con su mano destrozada, hasta que dejamos de gemir con cada inspiración y pudimos mirarnos, y besarnos de verdad.
Al fin se levantó, y miró al patio del hospital, afuera. Yo miré con él, y luego lo vi vistiéndose.
Habían pétalos y velas por todas partes aún mientras amanecía un día gris. Iba a llover…
- Me voy. Adiós.- me dijo simplemente, empinándose y besándome en los labios.
Lo miré, en silencio, en shock aún, mientras la niebla empezaba a difuminarse.
- Estás herido-
- Me voy a Kathay. No sé cuándo, o si vuelvo. Si algo le pasa a April, volveré de inmediato.- acabó, su voz tensa.- la harás feliz-
- Fire-
- Dime que la harás feliz. Dime que mi sacrificio servirá de algo, o te juro que volveré a matarte.- me dijo, fuego en sus ojos castaños, pasión en su rostro exangüe. Lo miré a los ojos, y asentí.
Fire, mi Fire, mi paz, oculta en su carne y su corazón. Se fue, y me dejó allí, desnudo y sucio de sangre, de sudor, de semen y lágrimas, y se llevó mi histeria y mi espanto para devolverme quien tenía que ser. Se fue, guardando toda mi locura como un pañuelo manchado, y me dejó solo para enfrentar la cruel luz de los focos.
Ahora está allí, apoyado con una postura tensa, un guante en su mano derecha, un juego de anillas y diminutas pelotas en su mano izquierda. Nos mira fijamente, lanza las dos anillas y las seis esferas de goma al aire, y las seis pasan limpiamente por una anilla y caen por la otra, antes de que recoja todo con un gesto hábil de la mano enguantada.
- No me he reventado trescientos mil yenes en rehabilitación para que otro pilote Ramrod, April. Y aunque lo pilotara con los dientes, aún sería mejor piloto que la mayoría.- dice secamente. Avanza hacia mí: se cortó un poco el pelo, lo que lo hace ver más fuerte, mayor, más guapo, aunque extraño súbitamente a mi muchacho.- Puedo aceptar que me lo quites, y bailaré en su boda si es necesario…- dice con sencillez.-Pero si me dejan atrás, no se los perdonaré nunca-
Le abro los brazos. Nos unimos en un abrazo de a tres, y sé que se va con nosotros.
- Qué… no estabas en Kathay? Tus hermanos…?- empezó April, pero Fire estaba ocupado besándole la cara.
- Sólo fui a repartir mi herencia, convertir un poco en yenes, despedirme y traerme algunas cosas. Desde que descubrimos Edén, que esperaba que se mandaran un numerito de este tipo.- dice deteniéndose antes de besar sus labios y abrazarla. April esboza la primera sonrisa que le he visto: una sonrisa trágica y triste, pero una sonrisa al fin cuando se abrazan, Fire la mece, y sé que la entiende, y que si alguien puede consolarla, es él.
- Ahora muéstrame esos benditos mapas tuyos. Quiero estar allí cuando te metas a los astilleros-
- Porqué-
- Porque si diseñas a la medida de otro después de haber aguantado neurocirugía sin anestesia para que la prótesis me quedara perfecta, enrrollo esos planos y te los meto por las orejas.-
Fire acompaña a April a meterse al hangar el día siguiente: yo tengo montañas de papeleo que enfrentar. Me paso el día entero encerrado en la oficina del padre de April, llenando formularios, estudiando hojas de vida, redactando anuncios para la gente que desee irse con nosotros. Necesitamos animales de granja, y tratar de adaptarlos a Eden, una vez que lo conquistemos… si sobrevivimos. Necesitamos profesores, panaderos, médicos, científicos, ingenieros, albañiles, cazadores, armeros, expertos en … todo. Necesitamos todo: un pedazo de la Nueva Frontera arrancado con nosotros, y de las semillas que plantemos dependerá nuestro fruto. Y que Dios me libre, el jardinero seré yo.
Luellen, que sigue siendo nuestra oficial de Comando, me llama por el intercom: su voz siempre me hace sonreír, siempre suena como una niña tratando de poner voz de mujer. Nunca se lo diría, por supuesto.
- Sí, Luellen-
- Comandante, hay unas personas que desean verlo… el Dr. Vidar y otras personas-
A pesar de que estoy muy ocupado, no puedo no tener tiempo para la persona que salvó a Fire y a April. Cuando Luellen hace entrar a Rond Vidar, con su cascada de rizos violáceos y su exótica piel blanca, me levanto para estrecharle la mano, y veo que Rond está acompañado por dos bellas mujeres, por su colorido seres de vapor también.
Una es Marlene, y eso sólo me congela la sonrisa. Marlene se acomoda en una silla, sus largas piernas exhibiéndose con una minifalda color crema, su corto cabello haciendo unos rizos coquetos en el cuello. Rond Vidar, que no debe de tener la menor idea de nuestra conexión, se sienta, y junto a él una joven bellísima, de largo cabello negro espeso y piel muy morena.
- Perdona que hayamos venido así.- Rond está exquisitamente educado: por lo que me dijo Jessie, es parte de la casta superior de los seres de vapor, marcado por su cabello violáceo.- No sé si conoces a Marls Rannz y a Tasmia Mallor. Marls era secretaria de Jessie y Tasmia es la delegada de la colonia de vapor en Yuma-
Asiento: lo lamento por la muchacha de pelo negro, pero no puedo forzarme a ser más cordial.
- El placer es todo mío!- me pincha Marlene. La miro fijo hasta que dejan de brillarle los ojos y miro a Rond.
- Me imagino que has venido porque quieres que apoye a un nuevo embajador luego de que encerraron a Jessie.- digo pensativo.- Tú mismo-
- No.- dice Rond Vidar rápidamente.- No, Sable. Vinimos porque mi raza está aterrorizada por el juicio de Jessie: si empiezan a resucitar viejos crímenes de guerra, esto va a terminar haciendo que su… macarthysmo…parezca un chiste.- agrega, su acento profundo.- Dennis me contó sobre Eden. Y creo que es hora que muchos de nosotros volvamos a casa-
Me enderezo.- Rond, pelearon una guerra para conseguir un planeta acá, y Jessie les consiguió la luna de Alamo: porqué querrían volver-
- Es nuestro hogar ancestral, y si tú dices que Eden ha florecido allí… pues quizá nuestra dimensión nos ha perdonado nuestra historia de guerras atómicas.- dice pensativamente. Cruza las manos: como todos los seres de vapor, sus uñas son cortas y delicadas, tintadas de gris naturalmente.- Muchos querrían volver… no, no todos. Otros se han casado y formado familias con humanos, y se quedarán a enfrentar lo que venga, ya sea caza de brujas o juicios: los más niños ya han olvidado la guerra, y otros se han creado verdaderos sitios en tu sociedad. Pero algunos de nosotros… algunos de nosotros, soñamos con volver-
- Está plagado de Fantasmas, y aún si sobrevivimos, es una misión sin retorno, Rond.-le digo, impresionado.
- Necesitarás un médico, aparte de Dennis. Y los que conocíamos mejor la zona de vapor podemos ayudarte, tácticamente hablando. Sé que va contra todos tus instintos confiar en nosotros, pero-
- Qué pasará con la gente aquí, en Alamo, los que se queden atrás-
- Marls será la nueva embajadora de la luna de Alamo.- Marlene me hace una reverencia, y por primera vez, casi sonrío. El nido de víboras en que se ha convertido el Comando, y ella, una sierpe perfecta para tratar con ellos. Qué match tan perfecto.
- Estoy seguro que serás la persona indicada para el puesto.- le digo suavemente. Ella me mira y entrecierra los ojos.
- A no ser que quieras que me vaya contigo, Sable querido-
- No.- le respondo con la misma suavidad.- me voy con April. Pero estoy seguro que disfrutarás mucho tu nuevo cargo. Siempre fuiste una adicta al poder.- le suelto, y Rond Vidar me mira sobresaltado. Creo que se sobresalta más aún cuando Marlene se levanta, se sienta en mis pierna sy me estampa un beso húmedo antes de que le sujete las muñecas.
- Era adicta a tí.- me susurra.- Nos decimos adiós como Dios manda-
- Olvídalo.-
Cuando Fire llega a buscarme casi a medianoche, aún estoy inclinado sobre los diagramas y al levantar la vista bruscamente mi cuello cruje y maldigo. Los ojos cansados, apenas lo distingo cuando Fire enciende la luz de la oficina.
- Te vas a quedar ciego de trabajar con tan poca luz.- dice dulcemente mientras apaga la lámpara de mi escritorio y empieza a masajearme los hombros. La mano de la prótesis se siente agradablemente fría: apoyo la cabeza en su mano, y él continúa su vigoroso masaje.
Luego empieza a revisar los formularios sobre mi escritorio, su rostro sólo marginalmente menos pálido que antes.
- Dos mil personas en el mínimo para cubrir todas las necesidades? Yo había calculado mil seiscientas máximo. Con cuatrocientos seres de vapor a bordo? Quién es esta Tasmia Mallor-
- No te pongas celoso. Es la delegada que hará de RRPP de los Seres de vapor de la nave, es ingeniera de sonido.Y tienen un ingeniero de vuelo experto, que se pondrá a las órdenes de April mañana: se llama Rock Krynn-
- Está bien. Necesita un nuevo experto en transposición.- dice, y aunque no menciona a Jessie, su voz carga un peso terrible.
- Teleportación-
- Whatever-
- Se quedó en el hangar-
- Yep.- la voz de Fire es muy tranquila mientras hunde sus dedos en mi escalpo y masajea mi pelo.- Y más vale que si te vas a lanzar lo hagas de una vez, porque sino, estará muerta antes de que nos vayamos. Hoy un guardia mencionó que se había ofrecido de voluntario para ayudar a fusilar a Jessie y April casi lo mata. Está encerrada fundiendo turbinas: creo que estar ahí adentro metida le recuerda un poco a un útero, si quieres mi opinión de psicólogo aficionado-
- La apelación aún no termina-
- Sable, tú sabes que Jessie estaba condenado desde que soltó la risa en el juicio y le dijo al juez que no recordaba si había matado a la familia de Bryan porque eran negros y le parecían todos iguales-
Muevo la cabeza. Jessie…
- Y Colt?-
- Se fue a Westmine ayer-
- No se despidió-
- Tú te habrías despedido?- dice Fire con un suspiro.- Me llamó. Dijo que vendría a vernos para el lanzamiento.-
La apelación de Jessie falla estrepitosamente el 22 de septiembre. Fijan la fecha de ejecución para el cinco de noviembre.
April y Rock Krynn me aseguran que Nimrod hará sus pruebas finales la última semana de octubre, y fijamos la fecha para el lanzamiento el cuatro de noviembre.
Ninguno de los tres para a comer o dormir: una vez más nos forzamos a los límites de nuestras fuerzas. Durante dos meses,
April dirige a un ejército de ingenieros en la construcción de Nimrod, la cual toma forma, esférica, fuerte y graciosa a la vez, un hangar capaz de contener a Ramrod y el Ramrod Court en la parte inferior, un centro gravitacional capaz de darle atmósfera, una ilusión con prismas que incluso fingirá un cielo azul sobre ellos, un parque, un pequeño pueblo de barracas y departamentos, generadores, armas, un puente de mando de tecnología punta. Se llamará Nimrod Colonial Unit: pero, vulgarmente, se hace conocida como The Ark.
Fire se ocupa de aquellos que viajarán en The Ark, y formarán los asentamientos: interroga personalmente a más de tres mil personas hasta elegir a las mil setecientas, incluidos seres de vapor que se irán con nosotros. Confío en su criterio, pero la lista trae lágrimas a mis ojos cuando la leo, conmovido y consolado a la vez.
Scrape se va con nosotros: dijo que era nuestro trovador, y que no podía dejarnos ir porque sino, quién iba a inspirarlo a cantar? También Lilah, y Michael Valentine: va Tasmia Mallor, que dice que abrirá una estación de radio civil, y la llamará Radio Rider, por el amor de Dios.
En la lista está en el nombre de Sincia, entre el de una decena de profesores para niños. También está el de Jan Arrah y su esposa Lournu, que se ocuparán del extenso zoo de animales domésticos. Rond Vidar y Dennis administrarán el hospital, con tecnología de punta, y Ayla y Garth Rannz, unos expertos en abastecimiento que en la guerra hicieron milagros y que cuidarán y administrarán nuestros insumos. Todos amigos de Fire: cuando llego a los de las hermanas Nura y Mysa Nal, que regentaban el Joker's Restobar veo que abrirán una filial dentro de la nave ( Fire, con su letra aguda de derecha a izquierda, escribió con mucho cuidado encima " rubro: esparcimiento y diversión") y la llamarán Mayflower.
Y yo me ocupo de aquellos que tripularán Nimrod: pilotos, ingenieros, oficiales, armeros, y de aquellos que cuidarán de la población civil. Madarien fue la primera en firmar, y colocó ostentosamente " & Team" junto a su nombre: los catorce pilotos del Ramrod Court que juraron seguirnos lo harán: ni uno desertó. Eligieron nombres clave, e hicieron el juramento de los Star Sheriffs: por primera vez, creo que nuestro legado continuará.
Los entrevisto personalmente. Son maravillosamente jóvenes y entusiastas: me hablan con respeto, casi con temor, pero cuando los evalúo, una alegría que no esperaba toma posesión de mí. Es como vernos a nosotros, adolescentes de nuevo.
Son vivaces, ferales y ansiosos de ver acción: Wildfire ( adivinen quién es su héroe?) Violet, Timberwolf, Quislet. Son inteligentes, astutos, rápidos de pensamiento y de razón: Damsel, Chamaleon, Saturn, Phantom. Son idealistas, inocentes pero no ingenuos, bondadosos y empáticos: Dream, Witch, Dawnstar, Tellus. Son líderes naturales, contenidos pero intensos, severos pero flexibles: Projectra, Polar. Espero grandes cosas de ellos: si Colt, Fire y April desbordaron mis expectativas en miles por ciento, qué no debo esperar de estos jóvenes llenos de fe y pasión? Aunque me hagan sentirme viejo cuando me llaman " Milord Almirante, sir?
Leon será el oficial de comando de Nimrod, con Steve Laurie como piloto de la nave. Rock Krynn, que parece haber llenado las expectativas de April – al menos lo ha aceptado- será el ingeniero de a bordo de Nimrod: y Luellen será su oficial de comunicaciones.
Tras mucho pensarlo, acepto a Roy como Comandante en Jefe de Nimrod. También a la astuta Laurel Gand como jefa de asuntos internos, y formo un team de jóvenes oficiales para que cuiden de los civiles. Imra Ardeen es una rubia diplomática, robusta, de ojos muy claros y serenos: Erin Shvaughn es una pelirroja de pelo corto rápida con el gatillo que me recuerda a Colt, pero con un corazón inmenso: Tinya Wazzo es una morena con coletas negras que tiene un mechón blanco y una inteligencia asombrosa, aunque sea frágil físicamente. Fire me toma el pelo hasta cansarse: no me había dado cuenta que son todas chicas, y bellas, por añadiduras. Si Leon hace otro chiste sobre Saber Rider's Angels, lo saco de la lista.
La noche del treinta de octubre, tras las últimas y exitosas pruebas de Nimrod, pido la mesa que reservé en el Hour d'Oeuf y espero, no con uniforme, sino con el mejor traje gris y corbata negra que el dinero pudo comprar. Espero, no más de diez minutos, y entonces veo a April, un poco delgada, pero increíblemente hermosa con una larga trenza adornada de cintas negras y un vestido blanco de fiesta con echarpe negro avanzar entre hombres que la miran y mujeres que la envidian. Ella avanza sin verlos, sin verme siquiera a mí hasta que se sienta frente a mí, unos largos aretes de perlas su único adorno. Está tan hermosa que me duele verla: cuando extiendo mi mano y tomo la suya, me mira al fin, y sus labios rosados forman algo que se parece un poco a su antigua sonrisa.
- Califica como " formal"? Cuál es la ocasión-
- Las pruebas de Nimrod salieron perfectas. No te parece suficiente razón para celebrar-
- No tan perfectas como yo hubiera querido, pero-
- April, un 0,0000000003 de irregularidad no es siquiera el olor de un error-
- Sabes que soy perfeccionista-
- Bebamos por ello.- digo, haciéndole una seña al camarero para que sirva el mejor vino de su carta en nuestras copas, un viejo y extraño Pinot Blanc.- Una vez más hemos hecho lo imposible, y en muy poco tiempo. Y después de este brindis, se acaba la charla de trabajo-
April me mira, extrañada.- Y Fire-
- Kaoru está enferma: tuvo que ir de emergencia a Kathay.- digo, con un parpadeo.- Muy enferma. Me temo lo peor: pero aunque suene egoísta, espero que lo que suceda no haga que nos deje ir solos-
- Sable-
- Qué? Tú también estás furiosa con Colt-
- Te equivocas.- ella parpadea demasiado rápido: sé perfectamente cuando miente.- Él eligió lo que cualquier hombre con la cabeza en su sitio hubiera elegido: su familia. Y si nosotros tuviéramos la cabeza en el sitio correcto, tampoco-
- Yo hubiera dejado a veinte hijos por ti.- digo de súbito. April me mira, sobresaltada, y luego me sonríe vagamente.
- No fuiste capaz de dejar a unos autómatas que fingían ser tus padres-
- Por el amor de Dios, hasta cuándo me vas a sacar ésa en cara-
Cenamos juntos, charlando amigablemente: cada vez que nuestra conversación se desvía a Nimrod o el viaje, Jessie, Colt o Fire, recupero la guía pacientemente y la conduzco a recuerdos, lugares, libros, arte o películas. April come poco, y aunque yo intento hacerle honor a mi estupendo bistec y los abundantes mini gnoquis de pesto no es hasta los postres que pido como último recurso un poco de cheesecake de castañas y al verla comérselo con más apetito el mío vuelve y me acabo mi plato y un trozo de pudding de mantequilla que parece una bala de cañón.
- Siempre quise preguntarte algo. Qué dijo tu padre cuando rechazaste a Randolph?- le pregunto tras una pausa en la conversación. Ella me mira por sobre la copa. Se delineó los ojos con un trazo negro, y se ven tan grandes y sombríos que casi no parecen los suaves ojos de April. Toma la copa, la entibia en su mano.
Creo que ni siquiera en el baile del día de la victoria, con un vestido rojo vivo sin hombros y gran falda de diseñador que costaba una fortuna y que Gio Lagn le regaló, o la vez que se arregló para Roy, o para Michael Valentine, se ha visto tan hermosa, como hoy, arreglada para mí, la diáfana tela de su vestido dejándome adivinar un cuerpo que reconocería a oscuras, sin ningún sentido más que el tacto.
Soy injusto: April está hermosa hoy, pero nunca ha sido más hermosa que durante la guerra, o protegiendo niños, o dejándose hecha una lástima para arreglar Ramrod por Capricorn… supongo que es sólo el hombre en mí que habla. Pero no necesito que sea hermosa para amarla: amo su belleza porque es suya, no por la belleza misma.
No sé cuántos hombres están tan enamorados en el Universo para poder hacer esta fina distinción. Aún hoy las mujeres me parecen atractivas por miríadas de razones, pero sólo me parecen hermosas cuando se parecen a ella.
- Se enfureció. Me acusó de sabotear la paz de la Nueva Frontera, y me ordenó que aceptara a Randolph después de que ellos le ofrecieran mi peso en oro y naves, la tradicional paga por una novia en Jared-
Me quedo mirándola. No puedo creerlo!
- Ofrecieron cincuenta y cuatro kilos de oro por ti y cincuenta y cuatro naves de…? Con lo pobre que estaba Jared tras la guerra, qué hizo Randolph, le cobró impuestos al aire-
- Cincuenta y siete: me puse gorda tras todos esos banquetes de celebración.- dice April con una sonrisa, apartando su cheesecake, del cual sólo queda un trocito simbólico.- Discutí con mi padre y mandé a Madarian a corretear las naves fuera de nuestro espacio aéreo. Y fui yo misma a devolverles el oro y presentar mi cortés negativa. -
- Qué te dijo el Comandante Eagle-
- Nada: se limitó a tener una angina. Lo atendí, y luego le expliqué que era mejor que no aceptara a Randolph, o él armaría un escándalo cuando descubriera que no era virgen.- me dice April con crudeza poco habitual en ella. Claro que los dos llevamos una botella de vino entera cada uno.
- Y qué te dijo-
- Me dijo que si hubiera tenido un cerebro en la cabeza, no los hubiera dejado tomar precauciones y hubiera tenido un bebé tuyo y uno de Fire, que eran ricos. De Colt no, por supuesto, porque era pobre: por eso apoyaba tanto a Robin.- Me echo atrás en la silla, mitad boquiabierto y mitad furioso. Pero ella sigue hablando.- tal vez tenía razón. Me hubiera gustado tener bebitos… uno rubio como nosotros con ojos celestes, uno con los ojos azules de Colt y sus rizos y uno con esos ojos preciosos de Fire y sus manitos pequeñas… ya me veo disciplinándolos…- dice con una sonrisa melancólica. La miro, y me inunda la ternura, la rabia y el amor, las palabras de Sincia en mi cabeza. Es cierto? Tan egoístas hemos sido? Oh, mi amor. Te daré media docena de niños, si quieres… todos los que quieras… todo lo que quieras…
Nos acabamos el vino. Dos botellas.
- Bailamos-
April, que observa a las parejas distraídamente, asiente, dejando el echarpe y levantándose de inmediato. La tomo de la cintura en la pista de baile, nuestros cuerpos perdidos cómodamente en el suave balanceo de Fly Me To The Moon, y se apoya con total confianza en mí, tan familiar como siempre. No: esta noche lleva un perfume sobre su aroma natural de mandarina y lirios frescos: es algo más intenso, como camelias y bergamota dulce…
El vestido de finos tirantes no tiene espalda, y una de mis manos se apoya en la piel desnuda sobre su columna. La otra toma la suya y la apoya en mi corazón, mientras ella se recuesta en mi hombro, mi mentón pegado a su sien. Podría quedarme así toda la vida, amor.
Está tarareando la letra en mi oído, su voz un suave suspiro.
In other words, I love you…
Only you… only you,
Y es entonces que los nervios empiezan a fallarme. Es mi April, y parece tan lejana: sin Colt, sin Fire, es como si nuestra conexión secreta hubiera desaparecido. No sé que está pensando, qué siente, qué quiere, y es con un deseo confuso de hacer que me mire, de que volvamos a conectarnos, que la rodeo con mis brazos, la aferro contra mí, y dejo nuestro vago balanceo para llevarla en nuestra vieja coreografía, que imitaba ardiente pasión y febril deseo.
Ahora no imita: ahora dejo que mi fuego burbujee en la superficie, la dejo sentir mi cuerpo, mi aliento: esta vez mis manos no pierden presión gentiles y educadas esquivando sus senos y su cintura, ni mis brazos son cuidadosos al presionarla contra mí, ni mi rostro es atentamente amable y despreocupado al mirarla.
Cuando la orquesta nos nota, nos identifica, y nos ve movernos juntos, captan la insinuación, y la música lenta se convierte en Candy, en la voz de Scrape y Lilah…
It was a rainy afternoon 1990 Big city… it has been twenty years Candy… you were so fine.
Ella es dócil en mis manos, dócil y dulce, y su aliento se mezcla con el mío mientras la guío en pasos que conocemos a ciegas, pero que ahora cargan con una pasión burbujeante que nunca nos habíamos permitido. Es entonces que pierdo el control, por segunda vez; pero esta vez, me dejo perderlo, y no me importa. Sujeto su cintura firmemente, y hundo el rostro en su pelo, inhalándola, antes de besar su sien, su hombro, lenta, lascivamente. April no se aparta, ni se mueve, sólo me mira fijamente, sin parpadear, y luego cierra los ojos, permitiéndome besarla.
Beautiful beautiful girl from the north You burned my heart with a flickering touch I had a dream That no one else could see You gave me love for free
Y es fuego. Es deseo, y la culminación que esperaba, aunque su boca es tímida en la mía mientras me sacio con un beso que he ansiado completar tanto tiempo: no un tímido roce, ni un toque cálido, sino una profunda exploración que sólo puede compararse al día de la victoria, o al momento en que mi pie tocó Eden. Tomo posesión de lo que tanto he ansiado, y cuando al fin, mi boca llena de dulzura aparto mi rostro y la miro a los ojos, lo único que sé es que por primera vez me siento victorioso.
Candy, candy I can't let you go Oh my love, you're part of me, I love you so Candy, candy I should have never let you go Life is crazy Candy baby…
- April.- digo sin razonar, sin pensar, mi voz áspera, mis ojos voraces.- Cásate conmigo. Y ven conmigo a mi cama esta noche.- no es una petición, no es una súplica: no estoy seguro que no sea una orden. Ella asiente, los labios enrojecidos por mi hambre, los ojos bajos: pero luego se abraza a mí, me abraza estrechamente, apoyando la cabeza lacia en mi hombro, su trenza fría sobre mi pecho. La canción aún no ha terminado cuando hago que nos lleven al cuarto de hotel donde me estoy quedando estos meses. La canción no ha terminado cuando la tomo de la mano y la llevo al cuarto, el más caro del Yuma Imperial, que es el mío: los beneficios de ser un héroe de guerra. Hay rosas blancas junto a la cama, y champaña, y sábanas de seda blanca: los visillos en los enormes ventanales nos dejan ver las estrellas y la luna plateada es nuestra única luz. La canción aún no acaba cuando la alzo en mis brazos quitándole los sencillos zapatos, y dejando caer mi chaqueta y mi corbata la llevo hasta la cama.
Yeah, it hurt me real bad when you left I'm glad you got out But I miss you
- Te he amado siempre…- susurro febrilmente, bajándole las delgadas tiras que sostienen su vestido de los hombros, besándoselos a mi placer, bajando por su espalda, su nuca, mientras mis manos no esperan y acunan sus senos, palpándolos, atrayéndola hacia mí.
- Sable…- susurra ella, sus manos cubriendo las mías, pero luego dejándome hacer. Echa la cabeza atrás y devoro su cuello mientras mis manos siguen insistiendo, llenándome las palmas de piel tersa y firme y tierna a la vez, mi boca sintiendo el deseo de saborearlos.
- April, te deseo tanto.- musito en su oído.- Años pensando en esto… esperando… queriendo hacerte el amor… debí haberte tomado antes que Colt, debía haberte reclamado hace diez años… ahora eres mía-
Estoy jadeando como si hubiera corrido una carrera: en cambio, ella no hace ningún ruido, excepto un suspiro cuando mis manos bajan por sus costados, suben por sus muslos y le suben la falda para poder acomodarla, montada sobre mí. April responde a mi beso, tibiamente, acariciándome el pelo mientras le bajo el cierre del vestido y le suelto la trenza, hundiendo mis dedos en su cabello, que siempre me ha fascinado.
I've had a hole in my heart for so long I've learned to fake it and just smile along Down on the street Those men are all the same I need a love not games.
- Quiero que te cases conmigo… quiero que vivamos en Eden juntos, quiero que tengas mis hijos… todos lo esperan… siempre todo el mundo lo ha sabido, que tú serías mi mujer… -
April hace un gesto cuando le quito el vestido y la tiendo a mi lado, como para cubrirse: pero luego se queda allí tendida, observando la luna con la luz reflejándose en su carne casi desnuda. Me quito la camisa y me desabrocho los pantalones antes de tenderme a su lado y besarla con ansiedad: cuando me alzo sobre ella y mi rodilla busca el espacio entre las suyas ella las separa sin dudar, permitiéndome acomodarme entre sus muslos mientras mis besos continúan sin control, cogiendo sus muslos en mis manos y apretando la evidencia que me hace hombre contra la tibieza entre sus piernas, que es tan dócil ante mi fuerza como es toda ella. Mi ansiedad es tanta que jadeo y gimo mientras lo hago, a punto de acabar: y la veo mirándome, y luego cerrando los ojos bajo mis besos apasionados, mientras deslizo una mano entre los dos y la toco allí, temblando de deseo.
Candy, candy I should have never let you go Oh my love, you're part of me, I love you so Candy, candy I should have never let you go Life is crazy You know baby…
Y me congelo, mis ojos yendo a su rostro de golpe, que me mira de regreso, plácida y serenamente, esperando.
- April…?- susurro, sintiendo el comienzo de un frío extraño invadirme, llevándose mi fiebre.- Estás-
- Está bien.- dice ella, sin moverse. Sólo hay un pequeño gesto cuando mi mano la invade, y toco carne apenas tibia, y sin una gota de humedad, fría y seca y suave como un copo de nieve.
- No puedo… tú no quieres esto.-
- Te equivocas.- dice ella, sentándose, llevando mi mano a su cara, besándola.- Sí quiero… no te detengas-
- Estás pensando en Jessie. Has pensado en él toda la noche.- le suelto, demasiado dolorido para ser misericordioso. Sus ojos acusan el golpe, pero luego se inclina y me besa, tan suave, tan perfecto, y a la vez tan frío, que me estremezco.
- Sable… si quieres que sea tu esposa, si quieres que me vaya contigo… haré lo que tú desees-
- No quiero esto.- gimo, cubriéndome los ojos.- maldita sea, no lo quería así… quería hacerte feliz… perdóname-
- No.- dice ella de pronto, y su rostro es frío como la nieve.- No, perdóname tú a mí. Pero si me quieres, puedes-
- Cállate!- le digo secamente, mi garganta en llamas silenciosas. April toma mi mano, y la apoya en sus senos, mirándome, con una mezcla de súplica y de desapego.
Arranco mi mano de entre las suyas, y me levanto de la cama, para cerrar las cortinas con el mando a distancia hasta que la habitación queda en total oscuridad. Y es en total oscuridad que April se levanta y se pone el vestido rápidamente, dándome la espalda, su pelo suelto velándola. Avanzo hacia ella y la aferro un momento contra mí, con todo el fuego que tengo, esperando por una vez despertarla, traerla de regreso a mí: pero sigue sin responderme.
Un momento después se ha ido, y yo estoy solo en la oscuridad con un anillo de diamantes en mi bolsillo, por segunda vez en mi vida.
YOU WERE ALL THE THINGS I THOUGHT I KNEW AND I THOUGHT WE COULD BE YOU WERE EVERYTHING, EVERYTHING THAT I WANTED WE WERE MEANT TO BE, SUPPOSED TO BE, BUT WE LOST IT AND ALL OF OUR MEMORIES, SO CLOSE TO ME, JUST FADE AWAY ALL THIS TIME YOU WERE PRETENDING
SO MUCH FOR MY HAPPY ENDING
COLT
El sonido de Extrication que anuncia una llamada de April me saca de mi sueño en el transbordador en donde como un civil cualquiera viajo casi llegando a Yuma, un pequeño bolso a mis pies, solo tras dejar el Galaxy Express Durango-Westmine-Yuma. No se habla de otra cosa de Nimrod, The Ark, de la despedida del Jinete Sable y su team, de los colonos y de los Fantasmas: la gente da por hecho que lograrán su misión.
Me pregunto quién me va a reemplazar. Que no sea Roy, es lo único que le pido a Dios: que no sea Roy, o perderé la cabeza, le descerrajaré un tiro y tomaré su puesto y me iré a la mierda.
A quién trato de engañar? No quiero dejarlos ir. No estoy seguro de poder aguantar esto. No estoy seguro de poder sobrevivirlo. No sé si a Robin le va gustar lo que quede de mí después de que se cierre la Victory Star y mi niña y el corredor y Sable desaparezcan para siempre de mi vida. Demonios, no estoy seguro de que quede algo de mí…
Todo mi cuerpo, toda mi alma, todo mi corazón se irá con ellos. Una vez los vi irse a una batalla sin mi, y creí que me moría: pero eso ha sido gloria comparado con esta agonía. Hoy, cada vez que oigo hablar de Nimrod, hasta las sonrisas de mis hijos se vuelven grises…
Contesto. Es muy tarde en Yuma, más de las dos: para mí, con el spacial lag, son las dos de la tarde.- Tinkerbell-
-… Colt-
Está lloviendo en Yuma. April suena como si estuviera en el descampado a esta hora?
- Tinkerbell, qué pasa? Estás todavía en el hangar? Serás carnazienta-
-…- un suspiro. Se me para el corazón. Un sollozo?
- April, qué pasa?! Dónde mierda estás? Estoy llegando a Yuma, ya voy, mi niña-
- … Colt, te necesito…- es un gemido, un gemido un poco incoherente. Se me hiela la espina dorsal.
- Dónde estás?! Llamo a Sable-
- No! No llames, no digas nada… Colt, perdóname… pero… te necesito… te necesito ahora, Colt, por favor, necesito que… me abraces… tengo frío…- susurra, y mi corazón se hace pedazos cuando sigue hablando.- No puedo dejarte ir, no puedo tener tanto valor… tienes que irte con Robin y con los niños y lo entiendo, te juro que lo entiendo, pero…- otro sollozo, un sollozo desesperado, deshecho.- … no lo soporto! No puedo ser tan fuerte! Sin ti, sin Jessie, y Sable…- su voz se quiebra.-… no me dejen sola… Colt, sé que es horrible, nunca podrás perdonarme, pero… sólo esta noche, odio a Robin… la odio como nunca he odiado a nadie-
- April…- susurro; estoy llorando.- April, dime dónde estás, iré a buscarte, quédate ahí-
El vuelo del transbordador se hubiera demorado una hora si yo no hubiera entrado a la cabina, la hubiera tomado por asalto, hubiera mandado sus estúpidas rutas a freír espárragos y no hubiera aterrizado en el espaciopuerto Blakeney en veinte minutos, hubiera dejado a los guardias del transbordador preguntándose qué los noqueó y hubiera hecho que a un taxista casi le diera un infarto cuando manejé su taxi a doscientos veinte por hora para llegar al hangar de Ramrod.
Cuando la veo, se me cae el alma a los pies. Qué le han hecho?!
Come away with me in the night Come away with me And I will write you a song
Está vestida de blanco, muy elegante, pero está empapada por la lluvia, el pelo goteando, el maquillaje como líneas de lágrimas en las mejillas, el ruedo del vestido manchado de aceite diesel mientras está sentada entre las tripas esparcidas de Ramrod en el piso del hangar, las piernas recogidas, sus blancos brazos abrazándose a sí misma…
Me ve y hace un sonido tan desolado que cuando me arrodillo a su lado y la alzo en mis brazos empiezo a llorar antes que ella. Se me cuelga del cuello con todas sus fuerzas, y no deja de temblar y de besarme el pelo incluso cuando me la llevo a los cuarteles de Eagle, que supongo son los suyos. Aún recuerdo la combinación de la puerta y el scanner de voz me reconoce: entro y le arranco el vestido empapado y frío, la envuelvo en una toalla, le limpio la cara.
- April, qué pasó, dónde están Sable y Fire? Están bien-
- Lastimé a Sable…- me susurra ella, la mandíbula temblándole. – No quería-
Se me inunda el corazón de pena.- Lo rechazaste-
- No… yo… yo quería pero no pude!- gime, cubriéndose la cara con las manos.- Yo lo quiero… lo quiero tanto, Colt, y ahora… ahora debe odiarme-
- No seas tonta, Sable no te odiaría jamás. Cuando mucho, está ocupado sintiéndose peor que tú…- digo meciéndola.- April… deja de llorar, o voy a seguir llorando yo, tú sabes que no soporto verte llorar-
Ella asiente, pero se queda allí sentada en una silla, su rostro tan infeliz que se me parte el corazón. La aferro contra mí, meciéndola sentada en mis piernas, hasta que me arden los ojos de ganas de llorar al sentirla tragarse las lágrimas como una niña.
- April… es por Jessie-
Ella hunde la cabeza en mi brazo. No dice nada.
- April, qué puedo hacer para que te sientas mejor?- susurro, mis manos temblando.- haré cualquier cosa! Excepto irme con ustedes… se lo prometí a Robin, pero haré… cualquier cosa-
April me mira a los ojos, tan llenos de miseria que me estremezco. Entonces atrae mi boca a la suya, y de pronto hay fuego en su mirada, un fuego destructivo y terrible pero que sólo es vida al fin, que he visto cuando nuestras misiones suicidas parecían ir directo al infierno.
- Hazme tuya por última vez… Colt…-
Come away with me on a bus Come away where they cant tempt us With their lies
- Por supuesto, April… por supuesto.- digo sin dudar. Qué? Sólo tiene que pedirlo. Robin me ha pedido mi vida y se la he dado: pero si ella me quiere por última vez, me tiene. Si mi carne puede calmar lo que está sufriendo, es toda suya para poseer, y cocinar y comer también si la quiere.
Los dos nos movemos con fuego y torpeza, quitándonos la ropa a tirones, mi cuerpo ya listo y ansioso, el suyo aún temblando de frío. Está helada: se tardará en reaccionar, y por eso le tomo la cara y la miro a los ojos, antes de tomar sus manos y ponerlas en mi cuerpo.
- Esta noche no tendré contemplaciones.- le susurro.- No te pondré una mano encima si no me complaces primero. Sabes algo sobre complacer a un hombre, April-
Ella se sonroja. Logré que se distrajera y se concentrara en mí.- Sólo lo que he leído… Roy quería que yo… quería que lo-
- Dilo.- exijo, tomándole la cara.- Recuerdas cómo acabó la última vez-
April se apega a mí.- Acabaste… en mi boca.- susurra, sus cejas frunciéndose como si recién lo recordase.
- Fue muy repulsivo-
- No…- April mueve la cabeza.- la idea de hacérselo a otro… no me gusta, pero eres tú, Colt…- añade y sus ojos se iluminan como si descubriese por primera vez las teorías del amor.- Quiero… quiero hacerlo. Pero no sé muy bien cómo-
- Encantado de ser tu juguete sexual. He sido tu conejito de indias tantas veces para probar armas que ya estaba bueno que me probaras en algo que me guste y no deje moretones.- digo sentándome en la cama, haciéndola reír mientras se arrodilla y parece contemplarme como a un problema de física.
- Y si te muerdo-
- Te mato. Primero tendré un orgasmo, y luego te mato-
April ríe por primera vez desde que se llevaron a Jessie, y apartándose el pelo, se ocupa de su tarea como se ocupa de todo lo que es nuevo y desafiante: con dedicación, infinita paciencia, y decisión. Echo la cabeza atrás y gimo tan fuerte como puedo, antes de forzarme a abrir los ojos y mirarla haciéndomelo. Le tomo la cabeza y la guío lentamente, porque apenas puede contenerme y siento sus dientecitos rozando la abundante piel floja que me envuelve, pero el roce es tan erótico que los músculos de mis muslos se contraen rítmicamente sin poder evitarlo. Guío sus manos a la piel que sujeta mis testículos, y cuando los masajea con delicadeza, aferro las sábanas y jadeo ruidosamente, mi pelvis empezando a vibrar contra ella.
- Para.- ordeno, echándola atrás con un poco de violencia. Inspiro hondo y la miro, aún fascinada observándome, los labios enrojecidos por su dedicación.
- Qué… qué hice-
- Lo hiciste demasiado bien, eso pasa.- digo riendo.- Mi talentosa ingeniera. Cuando un hombre empiece a vibrar así, no importa lo que te digan, está a punto del orgasmo: si no te apartas, tendrías que tragarte mi semen-
- Pero…- susurra ella, tocándose los labios.- no hicimos eso antes-
- Sí, pero no soy Ramrod, no puedes hacerme funcionar de nuevo cada vez que se te antoje, ten compasión si quieres que te sea útil esta noche.- le digo mientras la hago ponerse de pie y tenderse en la cama en mis brazos. La enlazo con todo mi cuerpo, como su casa a un caracol, y April emite un sonido de alivio tan expresivo que me inunda una sonrisa de orgullo. Conoce mi cuerpo, ama mi cuerpo, y soy el único capaz de satisfacerla, el único al que entrega así.
I want to walk with you On a cloudy day In fields where the yellow grass grows knee-high So wont you try to come
- Colt-
- Bésame, April. Soy tan sensible como tú… no seas tímida…- le pido guiándola a mi pecho. April me llena de besos y caricias, y veo la sombra del dolor de la separación en sus ojos mientras me acaricia los muslos y me besa el pecho y el cuello con la pasión con que amas algo que sabes que vas a perder inexorablemente. Es la última vez que nos amamos, y si Dios me da fuerzas, voy a hacer que la recuerde hasta el último día de su vida. Voy a hacerla tan memorable que pueda recordar cada detalle en mi lecho de muerte, solo y viejo, y aún me estremezca.
La voy a amar hasta que cuando ella enfrente una muerte que no imagino en esa otra dimensión, pueda pensar en mí y sentir mi amor…
No, no, no, no puedo dejarla morir sola! No puedo! No puedo pensar en eso o enloqueceré…
Ella hace un sonido de sorpresa cuando interrumpo sus caricias y me le abalanzo encima, mi mano preparándola rudamente, mi lengua profundo en su boca mientras la aferro con codicia. Mía, mía, su carne viva y frágil, su humedad y su amor, que voy a perder, que desaparecerán y que no estaré allí para satisfacer cuando tenga hambre, frío, cuando su cuerpo demande amor… cómo puedo dejarla ir? Dios mío, no tengo tanta fuerza! No soporto la idea… no la soporto!
- Ámame.- gimo, mi boca sobre su corazón mientras aferro sus caderas y froto mi miembro desesperadamente contra su tibia entrada, que aún no responde a mis caricias, los pétalos contraídos y suaves.- April, ámame, por favor!-
Come away with me and will kiss On a mountaintop Come away with me And Ill never stop loving you
April se aferra a mi cuello, y sus piernas me aprietan, volteándose para quedar sobre mí y hundirme como una daga en su propio cuerpo. La siento estremecerse de dolor, pero se aferra a mí con todas sus fuerzas mientras me hundo en su estrecho pasaje, derrotando a sus músculos que me combaten, y el fiero placer me descontrola mientras me aferro a la cama para no empujarme más.
- Colt… te amo…- gime ella, su rostro contra el mío cuando sus piernas temblorosas ceden y al fin descansa, mi cuerpo hundido apretado y caliente en ella. Lentamente su interior empieza a humedecerse, derrotado mientras yo palpito dentro suyo, y me fuerzo a quedarme quieto, esperando.
- No.- le susurro.- Me quieres, como quieres a Sable y a Fire, nos quieres con toda tu alma, y hemos sido sólo un hombre para ti, tu hombre. Yo he satisfecho tu cuerpo, cocinándote y haciéndote el amor, mis brazos siempre abiertos para ti. Sable ha satisfecho tu alma y tu mente, con su inteligencia y su nobleza, siempre más tuyo que de nadie. Y Fire ha llenado tu corazón con su ternura, su compasión. Pero…- suspiro, mis caderas intentando moverse aún contra mi voluntad.- Aunque me parta el alma reconocerlo, hay un solo hombre en la Nueva Frontera que es capaz de hacerte feliz, y tú lo has sabido siempre. Lo amas, verdad, April-
April emite un sollozo, y siento cómo su carne se afloja y se suaviza, aceptando mi invasión mientras se apoya en mi vientre y me mira a los ojos, sus ojos dilatados dejando que las lágrimas le fluyan por la cara.
- Colt-
- Está bien, April. Amas a Jessie… no es nada que no supiéramos… es muy tarde para decirte que aunque se me revolviera el estómago, lo hubiera aceptado y les hubiera dado mi bendición-
April mueve la cabeza, y yo me siento, meciéndola suavemente sobre mí, sintiendo su calor contrayéndose levemente a mi alrededor. Por un momento no puedo hablar cuando ella contrae los muslos alrededor de mi cintura, hundiéndome más en ella, los pequeños y tibios labios de su intimidad por fin humedecidos y rozando con insoportable dulzura la piel sensitiva recogida en mi base, apretada contra mí.
- Nn-no…- gime April, cerrando los ojos cuando la mantengo sentada sobre mí y bajo el rostro contra sus pequeños pechos erguidos, cuyos pequeños y sensibles pezones de un pálido color damasco se enrojecen bajo mi boca, endureciéndose cuando succiono tanto de cada uno como puedo y luego deslizo mi lengua por debajo de su seno, por el costado, subiendo bajo su brazo…- Clavell… Tranquility… lo que hizo, Colt-
- Y qué? Lo amas igual.- le suelto, y April hace un sonido que es casi un grito cuando le sujeto el brazo y devoro la carne tibia e intocada allí debajo.- Lo amas y qué importa? Lo hecho, hecho está, y por cerrarte de piernas no vas a devolverle la vida a esa gente. Era una guerra, y aunque no lo hubiera sido, Jessie te ama y no te lastimó jamás-
- Sería… cómplice… sería…- April tiene que dejar de hablar y se aferra a mí, sus piernas contrayéndose cuando mi boca regresa hambrienta a sus senos y le aferro las nalgas para iniciar movimientos cortos y violentos, empujándola contra mi verga.
- Y qué?- ladro.- Te llenas las manos de sangre con él, te revuelcas en cadáveres con él, y qué? Serías feliz! El tipo te ama tanto como yo…- susurro, derrotado.- Sable tenía razón. Fire tenía razón. Yo estaba equivocado. Ni siquiera se trata de cuánto te ame él o de si te lastima o no… tú lo amas, y con eso basta y sobra. Lo amas, April, y lo amarías aunque nosotros tres nos pasáramos la vida amándote… y si eso te convierte en su cómplice, o en Mrs Genocida, o lo que sea, pues mala suerte, porque así es la vida. Acéptalo… -
And I want to wake up with the rain Falling on a tin roof While I'm safe there in your arms So all I ask is for you To come away with me in the night Come away with me
April solloza al mismo tiempo que le arranco el primer orgasmo, hundiéndome las uñas en los hombros cuando sujeto su vagina que se contrae locamente alrededor de mi miembro: conozco tan bien su ritmo, sus puntos sensibles, que es como tocar una amada y familiar guitarra. La tiendo a mi lado, y hace un pequeño sonido cuando salgo de su carne, rígido y caliente: pero luego suspira y se estremece cuando reemplazo mi miembro con mi lengua, y bebo su humedad sediento mientras ella regresa a la vida y abre los ojos para mirarme, la verdad, la vergüenza, el dolor y el amor mezclado en su mirada aún mientras revivo su deseo.
- Colt…- gime, hundiendo sus dedos para levantarme la cara y poder besarme, aún dulce de ella. La volteo y la tiendo de costado, antes de atraer su pierna atrás sobre las mías y forzarme otra vez a su interior, la nueva posición haciéndola gemir y agarrarse a la colcha hasta que logro meterme de regreso en su carne.
- No te preocupes por mí. Tengo tu amor, y lo que me has dado nunca se lo darás a nadie, pero… quiero verte feliz. Es lo único que quiero, lo único que deseo, y he sido tan egoísta. El amor no debería ser tan egoísta.- le susurro, y sujeto sus caderas para iniciar el ritmo de nuevo, mis manos sosteniendo sus cálidos pechos contra mí.- Si él es el único hombre en el mundo que puede hacerte feliz, si es el único y tu gusto es tan terriblemente malo, mi amor, pues… aprendí a cocinar esos repulsivos bichos marinos para el sushi del corredor, aprenderé a aguantar al maldito tipo.- le susurro, olvidando que lo van a matar, olvidando que yo no voy a estar allí.- No cometas mi error…- le susurro, y me concentro, vaciando mi alma, mientras me esfuerzo por meterme tan adentro suyo como nunca he estado, mi cuerpo volviéndose violento cuando digo lo que nunca volveré a decir, ni a pensar siquiera.- … no te entregues a otro amor porque el amor de tu vida se te niega. Es cruel e inútil… toda la vida compararás, toda la vida soñarás, parte de tu alma siempre hambrienta y desconsolada… me he pasado cinco años deseando en los momentos más crueles y injustos que Robin seas tú, y me pasaré la vida en eso, mintiendo para no herirla, queriéndola, amándola, pero siempre su realidad la sombra de tu sueño… no cometas mi error, porque es una pesadilla a veces… te amo, April, te amaré siempre!-
Cuando April jadea y gime, su respiración ahogada, mis manos la acomodan hasta que está tendida de espaldas sobre mí, y mi porfiado, apasionado miembro se introduce en ella en violentos empujes, arriba, arriba, hasta que se contrae y yo me contraigo con ella, envolviéndola en mi carne mientras se empapa y su jadeo y su gemido es desesperado y liberador a la vez.
- Colt… Colt… yo… amo a Jessie, lo he amado… toda la vida y no me importa… no me importa lo que haya hecho, no quiero que lo maten, Colt, por favor! Jessie… JESSIE-
Cierro los ojos y la sostengo en un orgasmo que parece agonía en mis brazos, la violencia con que su sexo se contrae, su cuerpo convulsionando, sus latidos erráticos y enloquecidos casi asustándome hasta que se desmadeja en el mismo momento en que mi semen estalla y la inunda caliente por dentro, mezclándose con su tibio jugo. Al fin reposamos, de costado, tan abrazados como pueden estar dos personas, aún flojo dentro suyo mientras le beso la cara, le aparto el cabello. Tiene los ojos dilatados por un momento, y luego los cierra, para esconderse en mis brazos y sollozar hasta quedarse sin lágrimas, hasta dormirse. Llora porque va a morir cuando Jessie muera, y porque será sólo una cáscara vacía lo que Sable y Fire se llevarán a Eden: pero al menos ahora lo sabe.
While I'm safe there in your arms So all I ask is for you To come away with me in the night Come away with me
Se duerme, y cuando amanece, sé que tengo que decirles adiós hoy, o no lo soportaré. Pero iré a verte morir, Jessie, y te diré la verdad: eres el único hombre del Universo que podría haber tomado nuestro lugar y haberla hecho feliz, Dios maldiga tu alma al infierno por toda la eternidad.
Otra vez el celular. Ahora es Nowhere Fast.
- Corredor?- contesto, ninguna sorpresa.
- April está contigo-
- Sí-
- Me imaginé. Sable se ha pateado Yuma entero buscándola. Por suerte lo encontré antes de que se suicidara. Sabes que el modo de April de decir "bueno ya" es mucho más traumático que sus "no, gracias-
- Es terrible que sepa exactamente lo que quieres decir-
- Vamos para allá. Pon algo caliente al horno, Sable ha vomitado toda la noche de la neura-
- Tú no estabas en Kathay-
- Modernízate. Gracias a Jessie y a su tecnología, me teleporté de regreso-
- Cuánto te costó-
- Casi medio millón de yenes, pero qué importa-
- Tú que tienes dinero para esas gracias, yo me dejé el traste plano tras veinte horas en el Galaxy Express-
- Colt-
- Sí-
- Nada. Vamos para allá.-
Sable y Fire llegan a primera hora de la mañana, Sable obviamente recién bañado y cambiado de ropa, ojeroso y deshecho.
La casa de Eagle huele a comida, y Fire me salta a los brazos cuando abro la puerta. Parece haberla pasado mal con su familia: lo abrazo, y por sobre su hombro veo a April, con un flojo buzo viejo y la cara lavada, y a Sable, con unos viejos jeans y un sweater rojo que yo le regalé hace años mirarse, abrazarse y echarse a llorar como niños, colgados el uno del otro como dos bebitos, pidiéndose perdón mutuamente entre besos hasta que dejan de llorar y hablan en susurros unos momentos. Veo a Sable poniéndole un anillo en la mano: no es el antiguo, es uno nuevo, con un diamante más grande y empotrado en platino, no en oro, en su otra mano.
- Se van a casar-
- Nope. Uno es por Ramrod y otro por Nimrod.- me dice Sable ligeramente antes de abrazarse a mí. Lo aprieto, le beso el pelo, lo acaricio como a un niño: siento su agotamiento, y también su liberación de al fin tener la respuesta a sus preguntas. Parece más ligero y frágil, y me desespera pensar que se irá solo: pero al menos está Fire, que cuidará a mis dos cabezones rubios, y ellos a él…
Maldita sea, no lo soporto!
- Te busqué por todo Yuma…- pregunta Sable, mirando a April, viendo una ola de dolor en sus ojos, que luego se suavizan.- Cómo la trajiste acá?- pregunta, mirándome. Le sonrío: obviamente sabe.
- Igual que como logré que Fire te trajera. Te voy a decir una sola palabra.- le digo, llevándolos a la cocina. - Lasaña.-
Debería haber sido doloroso e incómodo: debería haber estado preñado de palabras torpes, de lágrimas, de recriminaciones, dudas e ira. Debería haber sido frío y desgarrador quizás. Deberíamos haber estado llenos de resentimiento, de odio incluso: pero en el momento en que sirvo los platos y nos sentamos a comer juntos, a pasar el día juntos por última vez, nada más nos importa, y pasamos el rato entero riendo, charlando, llorando a veces, abrazados, renuentes a soltarnos. Comemos juntos por última vez, y le hacemos honor a la comida: no dejamos ni las miguitas.
- Voy a extrañar el sazón exquisito de tu comida.- me dice Sable, y le tiembla la voz. Luego, se levantan, y Fire me abraza.
- Me tengo que ir. Alguien me espera en el hotel, pero nos veremos, okay?- dice antes de irse misteriosamente. Luego, Sable y yo pasamos a dejar a April al hangar, y yo dejo a mi jefe – ex jefe- en su oficina.
- Colt.- me dice Sable al despedirnos.- Iremos a verte la noche del tres. Pero… no quiero que vayas al lanzamiento, por favor.- se le quiebra la voz. - Si te veo allí, no podré dar la orden de despegue. No seré capaz-
- Tampoco lo aguantaría.- susurro. No veo sus ojos porque se ha puesto las gafas oscuras, pero lo veo apretar los labios.
- Nos vemos.-
Los veo a intervalos esos últimos cinco días. La noche del tres, a pesar de que tienen la misión más importante de sus vidas, la pasamos juntos en la casa de Eagle, bebiendo y charlando, y el día que va a separarnos para siempre amanece con los cuatro dormidos en el mismo lecho, abrazados como niños, Fire rodeando a Sable con sus brazos, mi antiguo jefe con la frente pegada a la de April, mis brazos envolviendo a mi niña, por última vez.
Tendrán un día soleado para el adiós.
Sable se levanta el primero, se ducha y se pone ropa de civil: supongo que tienen las armaduras en Ramrod.
- Ya elegiste a mi reemplazante?- pregunto. Sable asiente. Tengo que saberlo.
- Quién es-
- Shvaughn Erin. Tiene talento-
- Una chica?-
- No seas chauvinista. Además, April necesita amigas, y Fire resentiría a un chico.- me mira, los ojos llenos de lágrimas.- Colt… eres el mejor amigo que he tenido. Eres el mejor hombre que conozco, y de veras deseo que seas muy feliz… pero más feliz de lo que hemos sido juntos, supongo que es injusto pedir…- susurra, y cuando nos abrazamos y besamos, nos toma la vida soltarnos. Me hace el saludo militar, y se va.
- Colt.- Fire, detrás de mí. Ya se vistió, y tiene los ojos secos pero desolados. Él no dice nada, no puede. Simplemente se empina, me besa los labios, y se va. – Cuídate…-
Mi mejor amigo, mi frágil y apasionado corredor… se van y yo… Dios mío, no puedo aguantar más!
Brazos delicados que me rodean el torso. No tengo alma para esto. Me apoyo en la puerta, y cierro los ojos, agarrándome del dintel.
- Vete. Sólo vete, o no seré capaz-
April desaparece como un susurro y una fragancia: cuando abro los ojos, se ha ido, y no la besé por última vez.
Lloro las lágrimas más amargas de mi vida por horas antes de ser capaz de encender la televisión. Todo está listo: no hay un canal que no esté reporteando el lanzamiento de Nimrod y Ramrod. Hay miles de globos plateados, rojos, azules y amarillos: hay alfombras rojas, y multitudes…
Los uniformes de Nimrod son blancos, con acentos negros. Los colonos llevan todos sombreros blancos de broma, sombreros de peregrinos, con hebillas, y un número, con su nombre: suben entre vítores una rampa adornada con globos y cintas, cargados con sus maletitas, y dicen adiós agitando las manos alegremente. Los reporteros los entrevistan, y también a Leon, a Maddy, ( "Sáquenme esa /&$# cámara de la cara!!" ésa es Maddy for you) a Roy… no lo puedo creer, eligieron a ROY como comandante de Nimrod??
En un arranque de infantilismo, le tiro todo lo que encuentro a la televisión cuando entrevistan a la tal Shavaugh Erin, una puta pelirroja con uniforme negro del Ramrod Court y una raya dorada en el hombro que se contonea y asegura que el Jinete Sable la eligió específicamente… perra y más que perra! Ése es mi puesto, miserable puta, es mío, no tuyo!
Quedan dos horas para el lanzamiento, y no sé si aguantaré dos horas de esto. Apago el televisor antes de que llegue el Team Ramrod: no voy a soportar verlos irse…
El timbre. Y luego golpes en la puerta. Si han vuelto a buscarme, se acabó, me voy!
- COLT-
Pero qué hace Robin acá!
Abro la puerta, y me quedo sin habla.
Afuera hay un taxi cargado de maletas, y mis niños están todos metidos dentro, con sus trajecitos de viaje, los ojos brillantes, abrigados como pequeños esquimales, y adentro del taxi también está nuestro gato, nuestro perro, y hasta el potrillo que Ewie estaba criando en un carrito.
Todos ( potrillo incluido) llevan sombreros blancos de peregrinos con hebilla y un número. Robin lo lleva fashionably colgando del cuello, en la espalda, y me mira con una sonrisa inmensa, las manos en las caderas de sus ajustados jeans metidos en las botas vaqueras, y asiente, los ojos brillantes y decididos.
- Robin…- barboto: todo se está poniendo gris, me voy a desmayar.
- No me voy a quedar con menos de la mitad de mi marido porque me guste esta dimensión. Siempre quise ser una colona en el Far West… qué tan malo puede ser?- me dice con un mohín, cruzándose de brazos, y el shock es tan grande que no sé si abrazarla o matarla.- Qué estás esperando? Vamos, no queda tiempo-
- MISERABLE PERRA, ESPERASTE HASTA EL ÚLTIMO MOMENTO-
- Tenía que estar segura.- me dice, con su apestosa sonrisa ganadora.
- Debería divorciarme de ti por esto!- grito, sin saber si reír o llorar, y como no tengo tiempo para ninguna de las dos cosas, me meto al taxi tan rápido como puedo, y allí, entre los chillidos de los niños que tienen edad para opinar que sus papás son asquerosos, la beso hasta casi asfixiarnos.
FIREBALL
Es el cuatro de noviembre, el día en que nos vamos. Tras decirle adiós a Colt, paso al hotel a buscar a la mujer que se va conmigo a Eden, y le abrocho su sombrerito blanco bajo la barbilla antes de conducir Red Fury hacia Nimrod.
No, no es ninguna conquista de último minuto. Es mi sobrina.
Kaoru ha muerto, en desgracia: Kiyoshi la expulsó de la familia tan pronto di vuelta la espalda por tener un hijo ilegítimo. Una niña. La bebita más linda que he visto, y hubiera estado muerta si Kiyo hubiera tenido las manos libres.
Muy bien: que Kiyo y Akito envejezcan solos con la fortuna, y que se pudran cuidando esa casa apolillada, hasta convertirse en fantasmas, otro par de fantasmas en las telarañas de historia y tradiciones de mi familia. Mi sobrinita se va conmigo, a un lugar nuevo donde tendrá la libertad que yo tuve, y será feliz como yo lo fui: espero que los chicos me ayuden a criarla, porque no tengo la menor idea de bebés. Tiene apenas unos meses, y me pasé la noche dándole biberón: creo que demasiado, porque me vomitó al amanecer y luego se durmió como una bendita.
Kaoru no le había puesto nombre: me pidió que cuidase de su bebé, pero creo que incluso ella la veía como una bebé, un motivo para su caída en desgracia en la familia, no como una pequeña personita. Pero lo es, y no le pondré Kaoru, ni Kaori, el nombre de mi madre.
Quiero que tenga un nombre nuevo, y aunque no olvide su raíz en Kathay, prefiero que tenga un nombre libre de recuerdos y herencias, como yo me llamé a mí mismo Fireball.
La llamaré Shikari.
La multitud es inmensa: me toma media hora poder llegar hasta la zona acordonada, en donde se mezclan los uniformes negros de Ramrod con los blancos de Nimrod, la elegante capa negra de Madarian con la capa blanca de Roy y la capa roja de …
No. Por un momento casi se me para el corazón: no es Jessie quien lleva el uniforme de los seres de vapor, sino una bella joven de larga cabellera negra y exótica piel, que habla con Rond Vidar. Ella va a dirigir a los seres de vapor que vuelven a su casa. Algunos, como Tinya Wazzo e Imra Ardeen, van a trabajar con nosotros, y confío en ellos. Pero ver esa capa roja me ha hecho doler el corazón, ya bastante deshecho por dejar a Colt…
No puedo soportar dejarlo atrás, no puedo soportar que maten a Jessie…
Pasé a ver a Jessie antes de irme. No me dejaron verlo, pero le dejé unas fotografías, y un mechón de pelo de que ella me regaló hace mucho tiempo. Mañana lo fusilan, y por lo que sé, su única petición es que no le vendaran los ojos, y lo dejaran ver nuestra partida por televisión hoy. Y pidió cheesecake y langosta como última cena.
Me han dicho que no saben si sobrevivirá hasta mañana: está muy débil.
Quisiera poder tomarle la mano, poder hablar con él antes de que lo maten. Quisiera poder ser su amigo, estar allí para él, escuchar sus últimas palabras, reír juntos y recordar. Tenemos tantos recuerdos en común, por extraño que parezca. Te acuerdas cuando raptaste a Eagle? Y cuando dejaste a Colt en el hospital, y cuando Némesis te mandó a espiar un concurso de belleza? Te acuerdas… te acuerdas?
Sé que sus últimas palabras serán palabras de amor para April. Y sé que de alguna forma ella las oirá, y sabrá.
- Comandante Fireball.- ah, ahora soy comandante y Sable es almirante: Nimrod y Ramrod, y todo lo que contengan y conquistemos son ahora un estado aparte, una región bajo la jurisdicción exclusiva de un Comando constituido por Sable, April, Leon, Rond Vidar, Tasmia Mallor, Steve Laurie, Dennis, Roy, Laurel Gand, y yo. Los diez requeriremos unanimidad para hacer cualquier cosa, y la constitución de Nimrod fue redactada por Sable. Ni la he leído aún, pero apuesto que es una cursilada…- Comandante, el Almirante Sable dijo que en cuanto llegara se dirigiera a los medios y diera el discurso del lanzamiento-
- Y el Almirante-
- Dijo que estaría en el puente de mando de Ramrod en el momento de la partida, pero por favor usted se ocupara de los medios porque la Comandante April está ocupada con el Comandante Phillips en el puente de Nimrod-
Me imaginaba. Los dos no están de humor para hablar con los medios.
- Muy bien. Tu nombre-
- Oficial de Seguridad Tercera Tinya Wazzo, señor-
Ah. Miro a la delicada chica con coletas negras como plumas suaves, un mechón blanco en la frente, y vivos e inteligentes ojos oscuros. El uniforme blanco de Nimrod con una línea de oro en el hombro que la sindica como una de las tres encargadas de seguridad que sólo le responden a Sable le queda de maravilla.
- Tinya, eh? Tinya, sabes algo de bebés?- le digo, mostrándole a Shikari, que gorgoritea.
Su cara es un poema.- Eh… no mucho, señor-
- Alguna de tus compañeras sabe algo de bebés?- pregunto con un poquito de desesperación: intuyo que es hora de la muda y soy un desastre en eso.
- Imra crió a su hermano pequeño.- me dice, antes de corregirse.- Imra Ardeen, Oficial de Seguridad Primera, señor-
- Pues búscala, y pregúntale si puede hacerme un enorme favor.-
Reconozco que Sable tiene buen ojo para elegir gente: Imra, Shvaughn y Tinya mantuvieron la cara seria cuando las liberé de sus tareas y les encargué a Shikari como nueva misión antes de irme a hablar con los medios. Me toma una hora librarme de ellos: y sólo entonces me reúno con Sable y April, los dos espectaculares con las armaduras negras remozadas, las capas oro y fucsia contrastando con la mía roja.
- Lindos trocitos de color estamos hechos. Quién mierda diseño los uniformes de gala-
- Creo que Luellen.- dice April, encogiéndose de hombros. El fucsia de la capa le queda bien, le da vida a su rostro pálido: se vería trágica sólo de negro, supongo.
- No se van a despedir de los medios, chicos?- me giro y miro a Sable. Y me sobresalto.
Sable está mirando al horizonte, y está temblando. No hay nada lejano en su actitud: está temblando como si no pudiera contener su energía, está sonriendo, está vibrando como si en cualquier momento fuera a gritar " Viva!" y fuera a ponerse a bailar. Qué demonios le pasa? Me mira, y sus ojos son fuego plata. Qué demonios?
- Sable, estás bien? Dónde te habías metido-
- Estoy perfectamente. Y por lo que a mí respecta, esta partida es una metafórica bajada de pantalones al Comando, pero no me hagas hacerla literal.- me suelta, antes de tomar a April de la mano y dirigirnos al puente de Ramrod por una rampa sobre la multitud. Nos vitorean al cruzar la rampa, y saludamos, sintiéndonos muy extraños sin Colt.
El viento hace revolotear las incómodas capas. Nimrod ya terminó de abordar y se está cerrando como una gigantesca almeja: Ramrod, sombrío y familiar y tan pequeño a su lado, nos espera, y cuando al fin entramos, noto con tristeza a alguien sentado en el puesto de Colt. Sable dijo que había elegido a una chica para que le reemplazara ocasionalmente, pero no sé quién es.
- Oficial Erin, prepárese, nos vamos.- dice Sable, colgando la capa y tomando su puesto con un leve suspiro: sigue temblando. No puede enfermarse hoy, por favor!
Erin? Shvaughn Erin? Pero no es una de las tres a las que les encargué Shikari?
- Almirante, alcanzo a masturbarme antes de que nos vayamos? Es que se ve tan sexy con capa que no aguanto…- dice una voz aflautada. Me giro como si me hubieran pegado un tiro, y veo un sombrero de vaquero encima de la terminal.
Colt se asoma, y nos dirige su mejor sonrisa.
- Hola, chicos, qué los hizo tardar tanto?-
APRIL
Nos congelamos. Colt está sentado, con la armadura, en su asiento habitual.
- Colt, te vas a arrepentir…- susurra Sable, mirándolo con enorme pena. – Robin… -
- Robin te va a matar.- añade Fire.
Pero Colt nos mira por sobre el hombro.
- Probablemente. Pero estará tan ocupada presentándose a alcalde de Nimrod que confío en que eso la distraiga. Ya está dando órdenes allá abajo: ocupamos tus cuarteles en Nimrod, Sable, si no te molesta. Tengo cinco hijos, un gato, un perro y un potrillo: además, para qué necesitas una oficina-
- Robin se viene con nosotros? Y los niños?- dice Fire, los ojos iluminados.
- Se viene? Trata de detener a esa mujer cuando se le mete algo entre ceja y ceja…- sonríe, estirándome para encender los controles desde el interruptor en el techo.- Ahora, es hora de mover el traste. Adiós, apestosa nueva Frontera-
Me le abrazo un momento, atontada y tan aliviada que no puedo hablar. Casi nos echamos a llorar antes de que Sable se aparte y empiece a ladrar órdenes, secándose los ojos.
Me siento a fijar el curso: saldremos de Yuma a las diez, cruzaremos Westmine a las cuatro de la tarde, y Capricorn a las ocho: esperaremos la noche evaluando la situación, y cruzaremos la Victory Star por última vez a la medianoche.
Esta noche es la última de la vida de Jessie, y tengo que ser fuerte. Pero esta noche cuando crucemos Capricorn iré a ver el último atardecer de la Nueva Frontera, y lloraré por él, y luego seré fuerte otra vez. Si puedo. Pero necesito llorar por última vez…
Me acomodo en mi asiento, y espero unos momentos, mientras Sable abre los canales de comunicación. Observo por las pantallas a la multitud, confeti y globos, a la Nueva Frontera que nos saluda, y no se me ocurre una sola cosa que vaya a extrañar. Mi vida entera se va ahora, conmigo, a Eden.
Excepto mi único amor. Jessie.
Adiós, mi amor. Perdóname… si puedes. Te arruiné la vida, te costé la vida al fin. Pero hubiera dado la mía por la tuya, y si hubiera podido salvarte, nada me hubiera detenido.
Ahora voy a poner una dimensión de distancia entre ambos, pero te juro que aún en Eden estaré sola, pensando en ti. Y que pensaré en ti hasta el último día de mi vida, dondequiera que sea que me espera mi muerte.
Estarás más conmigo muerto de lo que nunca estuviste vivo.
:: Aquí Ramrod Equalizer Unit, preparándose para despegar a las 00:00 Paradise Mission. :: dice Sable. Oigo a Luellen desde Nimrod, que responde:
:: Aquí Nimrod Colony Unit, listo para despegar a las 00:01 Paradise Mission, Almirante.:: dice, y siento la emoción en su voz.:: Dios nos bendiga a todos:
:: Amén:: dice Rock Krynn en la línea privada, el ingeniero de vuelo de vapor que será mi delegado en Nimrod. Tiene talento: no es Jessie, pero no es del todo malo :: Nimrod está listo, Comandante:: Rock dice que Nimrod está afinado y listo para despegar.:: le informo a Sable.
:: Y Ramrod:
Casi le arranco la cabeza a Sable.:: No preguntes estupideces:
:: No me insultes por la línea abierta, April:: Perdona.- Cierro la línea y grito.- No preguntes HUEVADAS-
-… okay.- Sable se está riendo. Hay algo febril en su sonrisa, algo muy semejante a la paz cuando abre las líneas de comunicación, y escucho una voz inundar la línea interna Ramrod/Nimrod, suavemente.
:: Aquí Radio Ramrod,:: dice la voz de Tasmia Mallor, que es muy suave y sedosa: me imagino oyéndola en mi oído, por los años que vienen :: Queremos dar la bienvenida a todos los Colonos de Nimrod, y a los oficiales que nos acompañan, en este día en que zarpamos como conquistadores y vanguardia de la Nueva Frontera. Queremos decirles lo orgullosos que estamos de su valor, lo agradecidos que estamos a su fe, lo felices que estamos de poder compartir este momento histórico con ustedes. Para los seres de vapor, mis hermanos, volveremos nuestra casa: para los humanos, que también son mis hermanos, estamos felices de que nos acompañen rumbo a una tierra nueva y un cielo nuevo. Queremos dar las gracias al Team Ramrod, por ser nuestro valor y nuestra inspiración, nuestros guardianes y nuestro corazón. Queremos dedicarles esta canción a ustedes, ahora que zarpamos. Este no es un adiós a la Nueva Frontera, que va con nosotros porque ustedes la encarnan, porque han vivido y sangrado cada uno de sus ideales. Esto es una bienvenida a la aventura más grande de nuestras vidas, llevando esos ideales a Eden y más allá, sirviendo, amando, luchando. Para el glorioso Team Ramrod, para el poderoso Jinete Sable, el valiente Fireball, el magnífico Colt y la encantadora April… esta canción es para ustedes. Se titula Now We Are Free. Y creo que es la pura verdad, gracias a su leyenda::
No podemos hablar. Nos quedamos callados.
Hans Zimmerman inunda la cabina, el sol reluce en nuestras pantallas, y Fire levanta la mano con la prótesis reluciente, y la apoya en el control principal.
Miro a Sable, que mira a Colt, que me mira a mí, y yo doy las llaves de energía mientras Fire agarra los controles, y nos alza, lentamente. Tras de nosotros, Nimrod se pone en marcha.
Y nos lanzamos al cielo.
JESSIE
He said I was his friend
That came as some surprise
I spoke into his eyes
I've thought you died alone a long long time ago…
Who knows? Not me: I've never lacked control.
I'm face to face with the man who sold the world…
- Esto es demasiado déjà vu. Qué haces aquí?- pregunto, un poco sorprendido, aunque no demasiado.
No me puedo quejar, me han tratado bien, aunque estoy aburridísimo. Quisiera que se demoraran un poco menos en el papeleo y me mataran de una vez, pero aparentemente es duro para ellos justificar un asesinato, aunque sea el mío, y se han tardado bastante: o quizá simplemente disfrutan estirando la cuerda y pensando que la tortura psicológica de saber que voy a morir es parte de mi castigo. La verdad, la única tortura de este lugar es la comida, que es desabrida por decir lo menos: ahora que no tengo que preocuparme de ganar peso o del colesterol, me comería todo el cheesecake y las papas francesas que sea capaz de soportar sin vomitar.
Sable me mira desde el otro lado de los barrotes de mi celda, que es muy moderna, con baño privado, una cama agradable y hasta un bajo con el que disfruto poner frenéticos a mis carceleros tocando todo el día a Iron Maiden. Está vestido de pies a cabeza con la armadura bruñida, una espectacular capa oro y blanco y aunque está ojeroso, le sienta para no parecerse tanto al jodido príncipe azul. Yo estoy en buzo, descalzo y tocando el bajo sentado en mi cama. Él parece un jodido póster: yo, un Kurt Cobain moreno a hora y media del escopetazo.
Para remachar, hago el inicio de The Man Who Sold The World en el bajo, y Sable, flanqueado por dos guardias, mueve la cabeza.
- Viniste a despedirte? Yo pedí a April de última cena… asumo que no se confundieron y me mandaron al otro Star Sheriff rubio…- le digo, mirándolo mientras le abren la celda, supongo que para que me estreche la mano. Los guardias me temen como al fuego: me apuntan mientras abren, pero Sable no entra a la celda. Sólo me mira allí, de pie, erguido y severo, listo para una foto, con título " Héroe" o " Prócer" o algo así, supongo.
Qué está esperando, que le toque una fanfarria?
- Jessie, amas a April? La harías feliz, si pudieras?- me pregunta Sable. Yo casi le tiro el bajo por la cabeza.
- Viniste a hacerme semejante pregunta imbécil? Lárgate! Porqué no me matan de una vez y no la cortan con la maldita telenovela-
- Te hice una pregunta-
- Sable, quemé la maldita mitad de la Nueva Frontera para que me mirara, responde eso a tu remaldita pregunta-
- Te pregunté si la harías feliz si pudieras-
- La haría feliz con mi vida si ella quisiera. Como lamentablemente no es así, estoy jodido, pero al menos sé que tú te cortarás las manos antes de lastimarla-
Sable parece pensar un momento, sus ojos oscuros. Yo hago un gesto para acercarme a él y los guardias avanzan y me aferran de inmediato, apuntándome entre tres, cobardes.
- Sable? Le pasó algo a April?- pregunto, con miedo en el estómago de súbito. Porqué no habla?- Sable-
- Jessie.- me dice él entonces, y sus ojos oscuros parecen iluminarse por dentro, fijos e intensos. Recuerdo esos ojos: eran sus ojos cuando se enfrentaba a mí en batalla contra todas las probabilidades, ese fuego.- Quédate quieto-
- Pero-
No por nada es el Jinete Sable. Los tres guardias caen inconscientes y creo que sólo el último sabe qué lo noqueó. Me quedo paralizado, y entonces Sable toma mi mano, y echa a correr por pasillos que no conozco mientras se dispara una alerta roja y oigo incontables pasos de guardias corriendo como locos encima de nosotros. Estamos corriendo por un subterráneo, que es casi un laberinto, pero Sable jamás duda y no me suelta mientras corremos como locos por pasillos oscuros hasta que al fin salimos a la luz, en donde Steed nos espera.
Sable salta encima y me cruza sobre la montura como una maldita doncella y Steed se lanza al cielo tan rápido que casi me caigo.
- Sujétate-
- Eso trato-
Nos siguen? No estoy seguro. El viento me arranca lágrimas de los ojos y me sujeto de Sable, que me mantiene pegado contra su cuerpo, mientras cruzamos el cielo de Yuma como una exhalación, directo a lo que parece… por el amor de Dios, qué es esa cosa?
- Es Nimrod. La nave colonia a Eden.- me informa Sable, cuando aterrizamos y nos metemos por un área acordonada. Me hace correr, pero lo sigo hasta que se para en seco detrás de unos enormes soportes y un grupo de técnicos: una chica morena que aparentemente nos espera me entrega un overol de técnico blanco en el que Sable me hace meterme rápidamente.
- Y? Tengo pasaje en esta cosa?- le pregunto, mi garganta apretada.
- No-
- Me trajiste a despedirme de April-
- No-
- Entonces a qué mierda me trajiste-
- Eres el segundo ingeniero de vuelo y el quinto piloto de Ramrod, permíteme que lo recuerde. Pretendes desertar?- me suelta fríamente, poniéndome un ridículo sombrero blanco con una hebilla en la cabeza y señalándome la rampa de lanzamiento. – Ahora, métete en algún rincón de Nimrod hasta que te llame, y por el amor de Dios, mantén la cabeza baja hasta que salgamos de la jurisdicción del Comando. Una vez en Nimrod no te pueden tocar, es mi jurisdicción y yo te indulto si quiero, pero no tentemos a Murphy-
- Sable…- pregunto, secándome los ojos.- Porqué haces esto? No quiero tu compasión… no quiero-
Sable me mira, y de pronto le brillan los ojos: creo que está a punto de hacer una reverencia de teatro.
- Le prometí a Fire y a Colt que haría feliz a April, y siempre cumplo mis promesas. Ahora, cumple la tuya. April estará en el hangar de Ramrod cuando crucemos Capricorn: y te estaré vigilando-
- Hijo de puta controlador.- susurro, y me abrazo al mayor héroe de la Nueva Frontera, que me ha salvado la vida de todas las formas que puedes salvársela a alguien. Lo abrazo, abrazo a aquel que tiene una nobleza y una fuerza que yo sólo puedo admirar, y pienso: es un maldito ángel.
- Servidor.-
El despegue de Nimrod, y su maravilla técnica me mantiene ocupado durante las horas siguientes: aunque el despegue es bueno, no es perfecto, y apuesto a que su ingeniero de vuelo soldó los ganchos de azurita en una sola pieza. Nos detenemos por unos momentos en Westmine para dejar subir a unos pocos colonos más, y me entretengo viéndolos ocupar unos modestos departamentitos, familias completas, jóvenes y niños, todos tentados por la promesa de Eden.
Quiero regresar a Eden. Era… el paraíso.
- Jessie-
Oh crap.
Me giro.
- Rond.- digo, asintiendo.-antes de que empieces a gritar, Sable sabe que estoy aquí-
- Me iba a ofrecer a ocultarte en el ala de infecciosos.- me dice el médico y ex príncipe de los seres de vapor. Esboza una enorme sonrisa, y me abraza.- Tasmia va a estar feliz de que estés a salvo-
Rond me da de comer, y me presta ropa: las instalaciones son cómodas, más que ostentosas, y el hospital parece bien equipado. Me presenta a Rock Krynn, que ha estado ocupando mi puesto junto a April, y que obviamente está baboso por ella: ponte a la fila, imbécil.
Rock es un Sable de pelo negro y menos manías sobre ensuciarse las manos: babea sobre April hasta que Rond empieza mirarme divertido, esperando que explote. Tasmia se une a nosotros, y cuando nos informan que estamos pasando sobre Capricorn, una joven rubia y robusta con uniforme blanco y oro se dirige a nosotros, acompañada de un chico joven, de ojos oscuros y el uniforme del Ramrod Court.
- Dr. Vidar, el Almirante me envió a buscar al Comandante Blue. Sabe usted quién es-
Rond me apunta.- Imra, te vi con un bebé-
- Sí.- dice ella, poniéndose muy roja.- Es del Comandante Fireball-
QUÉ?
El moreno que lo acompaña se vuelve a mí. - Eh… comandante Blue?- se cuadra. – El Almirante Sable me pidió que lo llevase a Ramrod. Soy el piloto del Ramrod Court Wildfire-
- Me pregunto quién es tu héroe.- digo, riendo. Estoy… nervioso.
And I'd give up forever to touch you Cause I know that you feel me somehow You're the closest to heaven that I'll ever be And I don't want to go home right now
April está mirando el atardecer, el último atardecer de la Nueva Frontera que veremos en quién sabe cuánto tiempo, o quizá para siempre. El brillo naranjo del sol la aurolea de oro, y el rosa y el lila sirven de marco a su piel diáfana. La observo un momento, allí, y quisiera tener palabras para decirle que fueran tan hermosas como este atardecer, pero no quiero interrumpirla, no quiero arruinar este momento para ella. Ella para mí, perfecciona este atardecer, y mientras ella exista, nunca será de noche para mí.
Si pudieras mirarme...
And all I can taste is this moment And all I can breathe is your life Cause sooner or later it's over I just don't want to miss you tonight
Ella se voltea y me ve, y se paraliza.
No sé exactamente que pasa por su rostro: pero hay ese desconsuelo que es mi cruz y mi tortura en sus ojos al mirarme, y sus puños apretados me duelen como si en ellos apretase mi corazón. No sé que decir que ahuyente esa tristeza en sus ojos. Si pudiera, le daría mi sangre, pero supongo que no le sirve. Si hubiera algo que pudiera hacer.
Habrá alguien mirándonos esta noche, alguien que comprenda lo que siento, que pueda explicárselo?
- April.- digo, sencillamente. Supongo que nunca podré llamarla June.
Ella no dice nada, sólo me mira, y le da la espalda al atardecer cuando el viento salvaje del hangar abierto hace que sus cabellos se revuelvan en oleadas. Veo sus ojos rojos, y me doy cuenta que ha estado llorando.
No sé que hacer: no sé que estoy haciendo, pero le sujeto el brazo y la rodeo con los míos, tan fuerte como puedo, en una explosión que casi me asusta. Ella se tensa, se arquea, pero no lucha: no, no lucha, y se queda quieta, como un pájaro atrapado, el rostro ladeado para no mirarme. Y sigo sin palabras, y sin aliento jadeo contra su oído, su pelo, inhalando ese intoxicante aroma. Hay tanto que quisiera decirle. Pero callo, porque esta memoria podría durarme otros diez años, si hiciera falta.
And you can't fight the tears that ain't coming Or the moment of truth in your lies When everything seems like the movies Yeah you bleed just to know your alive
- Jessie.- susurra ella, tensa como una mariposa clavada en terciopelo.- Jessie… qué haces aquí? Cómo-
- Sable me trajo. Él me salvó.-
April me suelta, y me mira, los ojos dilatados, como si sólo entonces creyera que soy de carne y hueso. No tengo palabras, no sé que decirle, y entonces siento que algo se quiebra dentro de ella. Por un momento me atenaza el pánico: no sé qué he hecho, qué le he hecho, y nunca he querido herirla, mi complejo, maravilloso teorema. Pero de pronto su postura se relaja, se abre como un abanico o unos postigos, y da un paso, luego dos hacia mí, y de pronto se arroja en mis brazos, aferrándome con brazos y piernas, sus manos sujetando mi rostro, y su boca baja sobre la mía con el hambre de una fiera y la violencia de una supernova. Mis brazos la rodean ciegamente, mi boca responde con hambre, aunque se me aflojan las piernas al sentir su beso, su cuerpo por primera vez suave y pliable y aquiescente en mis brazos, abrazándome y besándome con un hambre aún más grande que la mía. Cuántos años esperando? Cuántos años deseando y soñando? Cuántas noches, cuántos segundos perdidos?
Y Dios, es tanto mejor, tantísimo mejor que todo lo que soñé alguna vez...
And I don't want the world to see me Cause I don't think that they'd understand When everything's made to be broken I just want you to know who I am
- Jessie... te amo... te amo...- sus susurro es enfebrecido, cortado entre sus besos, su cuerpo entero temblando mientras solloza en mis brazos: pero sus lágrimas son una liberación, un alivio, y las bebo para cambiarlas por las mías que son alivio y al fin, al fin, el fin de ese dolor crónico, de esa hambre crónica en mis entrañas que ahora se sacia en su olor y su tacto. – Jessie... lo siento... te amo-
- Lo sé.- susurro, apretándola, intentando tranquilizarla, su emoción haciéndome temblar a mí también como si nos poseyera la misma fiebre.- Lo sé... no llores... April...- jadeo, tratando de que no se me quiebre la voz. Un momento después estamos de rodillas abrazados, mientras los restos de ese atardecer se desvanecen, nuestro último atardecer: pero hace mucho que todo es oscuridad cuando al fin me atrevo a hablar, sintiendo la sensación maravillosa de que ella no quiera soltarme.
- April...- digo, la agonía del miedo en mi estómago. Me soltará y se irá? Se arrepentirá?- Qué-
- No me dejes.- susurra, y me rodea con sus brazos, con todas sus fuerzas. Ya no llora, pero sigue temblando. Y cuando la alzo en brazos me lo permite ligera y apretada contra mi pecho.
- Qué quieres...? Dime lo que quieres... y será tuyo...- le ofrezco torpemente, incapaz de pensar, de hablar racionalmente.
- Llévame a Eden.- me susurra ella, su rostro contra mi cuello. Bajo el rostro y la miro, el hambre en mis entrañas insoportable, y hablo, mis labios en su cabello.
- Te llevaré a Eden y más allá. Te lo juro.- Beyond Eden…
FIN DE
THE POINT OF NO RETURN
&
THE SABER RIDER SERIES
