YEARS WE WILL LEAVE BEHIND

Epílogo Uno Deja Blue (Please Be Close To Me)

Habían pasado a la dimensión de vapor exitosamente: Jessie, en la cabina de Ramrod había sido recibido sin preguntas ni más que una que otra ceja levantada, pero nadie podía cuestionar su presencia tras el traspaso no sólo de Ranrod, sino que del Gran Nimrod a la zona de vapor, en la que se abrieron paso luchando violentamente con los Fantasmas hasta cerrar la Victory Star con la enorme habilidad de Colt, de un solo disparo certero que consumió la mitad de la energía almacenada en Ramrod. Debería haber sido un tiempo de reflexión, un tiempo de condolencias y de pensamientos al cerrar tras de ellos la puerta a la nueva Frontera, pero no fue así. Ramrod aterrizó en Nimrod, y hubieron celebracionesm y abrazos, y champaña, y los colonos vitorearon a sus defensores hasta casi hacerlos llorar. Sable había sido abrazado y besado por toda la población femenina de Nimrod, empezando por Lilah, Sincia y Tasmia: Colt, Fire y April se habían unido con Jessie, y había acabado en una fiesta por todo lo alto, mientras el Ramrod Court montaba guardia contra los Fantasmas.

Y finalmente Jessie había podido llevársela de entre la champaña, las celebraciones y la emoción al pequeño departamentito en Nimrod que sería la casa de los Star Sheriffs cuando no estuvieran en Ramrod: cuatro puertecitas que daban a un pequeño patio, en donde con muy buenos deseos había un enjambre de maceteros y un regimiento de palitos.
- Tendremos que conseguirte unas habitaciones. Las de arriba eran las de Sable, pero las ocupó Robin con Colt y los niños: asumo que Sable se quedará con Fire aquí al lado, y tú-
- Contaba quedarme contigo.- dijo Jessie, mirándola por sobre el hombro. April bajó la vista mientras se ponía roja y fallaba en meter la tarjeta magnética en el seguro de la puerta.
- Estás seguro? Son bastante pequeñas… siempre tenemos las de Ramrod, pero-
- Si no quieres, está bien-
- Sí quiero.- dijo April, su cara color rojo sangre.- Me… gustaría mucho que te quedaras conmigo-
Jessie le quitó la tarjeta, abrió la puerta, la tomó en brazos, se metió adentro, cerró la puerta de una patada y se metió al pequeño dormitorio como una exhalación, dejándola caer en la cama para rebotar y arrancándose la chaqueta de un tirón.
-…- April lo miró, desconcertada pero luego sonriente mientras Jessie la rodeaba con sus brazos, primero arrodillado entre sus piernas en la cama, luego los dos medio sentados y medio de rodillas en el lecho, besándose con hambre.
- April... -susurró él.-... al fin-
- Jessie, estás temblando.- dijo ella, poniéndole las manos en los brazos. Jessie temblaba como poseído por una fuerte fiebre, pero él sonrió, acariciándole las manos.
- También tú. Yo sé que tiemblo de deseo: porqué tiemblas tú? Tienes miedo de mí-
- No.- susurró ella, moviendo la cabeza.- Temo defraudarte. Has esperado tanto esto, y yo sólo soy carne y hueso, Jessie. Si no soy lo que esperabas, o te basta una noche, no tienes que fingir nada más... entenderé si mañana ya no quieres que-
Jessie la calló con un beso, tan apasionado que April tuvo que apartarlo para poder volver a respirar, jadeando casi ahogada. Él siguió besándole la clavícula, deslizando su lengua por el recto y delicado hueso, mientras sus manos palpaban el centímetro de piel que se había liberado entre la cintura de su pantalón y su camiseta, con tanta fruición como si fuera un festín inigualable. April hizo el gesto de ir a quitarse la chaqueta del uniforme, pero Jessie la detuvo.
- No. Déjame hacerlo. Pasé años deseando desvestirte... cada vez que te veía con ropa nueva pensaba en cómo quitártela. Era mi diversión en las noches frías-
- La hubieras tenido difícil con mi armadura-
- Sólo quería quitarte las calzas de kevlar y soltarte el corsé... quería tomarte con la armadura puesta-
- Fetichista-
- Y soñaba con desgarrarte esa camiseta roja tuya y atarte las manos con tu cinta azul-
- Fetichista y sadomasoquista... algo más-
- Nunca tuviste una fantasía sobre mí?- - No-
- No?- preguntó Jessie decepcionado.- Yo tenía cientos-
- No. Porque...- su voz bajó, avergonzada.- Me sometí a bloqueos de yoga para no pensar en ti después de un sueño que tuve-
Jessie sonrió ampliamente, acomodándose en un codo en la cama, April tendida de costado a su lado, los dos muy cerca, mientras él le acariciaba la cintura.- Sí? Qué soñaste-
-... no te cuento-
- April, esta noche voy a investigarte hasta que no quede ni un centímetro de tu piel que no haya lamido u saboreado, en especial las partes húmedas... no me vengas con que no puedes contarme tus intimidades. Venga, dime!- dijo Jessie, disfrutando al hacerla sonrojarse.
- ...soñaba que estábamos en una casa, una casa vacía. Escuchaba el fragor de una batalla, no muy lejos. Era media tarde de un día nublado, y estábamos... en una habitación antigua, creo que una habitación de la casa de mis abuelos en Calandra. Habían doseles pálidos en la cama-
- Ah! Estábamos en una cama?- preguntó Jessie sonriendo.- Y qué estábamos haciendo, naughty girl-
- Pues...- la voz de April bajó.- Yo nada, pero tú-
- Qué? Qué? Dime de una vez-
-... estabas dándome placer.- dijo April, sonrojándose, pero mirándolo a la cara.- Me desperté muy... inquieta, me asustó tanto que busqué ayuda profesional-
- Cómo estaba dándote placer? April, tienes que decirme-
- Me estabas...- Jessie vio a April contraer las rodillas por reflejo, y el simple gesto lo excitó casi más que las palabras.- ... dando sexo oral, los dos vestidos de uniforme...- acabó, apartando la vista. - Tuviste un orgasmo-
- ... creo... me desperté cuando lo estaba teniendo en el sueño, y tú me mirabas...- ella apoyó el rostro en la almohada.- Tenía tanta... vergüenza-
- Quiero verte ahora, de verdad.- dijo Jessie roncamente, atrayéndola hacia sí, besando apasionadamente su cuello, sus labios, su pecho, respirando en jadeos, sus manos atrapándola casi con rudeza. April se relajó en su abrazo, muy quieta, intentando calmar sus nervios.
- Qué posición quieres?- preguntó, cuando Jessie casi se echó sobre ella, besándola sin parar.- Así está bien o quieres que-
- Elige tú. Estoy a tu servicio. Si quieres me cuelgo del techo como un murciélago...- dijo Jessie riendo y jadeando sepultado en su cuello.
- Jessie, hablo en serio... soy yo la que quiere complacerte. En serio, cuál...?- añadió April. Jessie detuvo su marea de besos para mirarla: estaba roja como la sangre, pero determinada. Él afectó pensarlo, y luego volvió a su placentera tarea.
- Todas. Una tras otra. Durante una semana-
- ... todas-
- Después de una semana empiezas a repetirte, no soy tan imaginativo...- comentó él, metiéndole la lengua en la oreja. April jadeó y luego rió, sintiéndolo luego subiéndole la camiseta para desnudar su vientre.
- Dime que me deseas. Por favor, April, necesito oírlo.- susurró él, casi sin voz.
- Te deseo. Te amo, Jessie.- dijo ella, tomando su rostro para acercarlo al suyo. Pero Jessie se detuvo, y siguió hablando ansiosamente, como si quisiera desnudar su alma.
- He estado con muchas mujeres-
- Seguro que menos que Colt-
- ... y en la guerra... April, una parte de mí se hubiera odiado siempre por ello, pero... si hubiera podido, te hubiera violado-
- No-
- No me crees capaz? Estás equivocada. April, estuve a punto de-
- No hubiera sido una verdadera violación.- dijo April en voz muy baja.- Te habría dicho que no, hubiera suplicado y te hubiera maldecido, hubiera peleado con todas mis fuerzas y llorado de rabia, Jessie, pero... mi cuerpo te habría dado la bienvenida aunque yo no quisiera. Te amo, y llevo tanto tiempo amándote...- susurró, besándole la sien. El antiguo renegado se giró, atrayéndola sobre sí, para besarla desesperadamente, sus manos recorriéndola con ansiedad, mientras sus caderas se empujaban contra las de ella, su lengua recorría su escote y su aliento se volvía frenético. April le correspondió con avidez, pero no se esperaba que cuando inclinó la cabeza y le besó el pequeño bulto bajo la piel de su garganta que lo marcaba como hombre, Jessie emitiera una mezcla entre un gemido y un grito y se convulsionara bajo ella.

Cuando Jessie despertó, April lo había acostado, quitándole los zapatos y los calcetines, lo había limpiado y secado, y arropado, y estaba tendida a su lado por sobre las mantas, aún completamente vestida, acariciándole el cabello. Jessie, aún perdido en el placer, se giró y la abrazó, inhalando su piel, hasta que sintió contra su vientre el vientre de April suave y tibio a través de las mantas, pero que temblaba un poco.
Jessie se apartó, cubriéndose los ojos con las palmas cuando todo se aclaró, y April explotó de risa.
- Si le cuentas a los Tin Stars, me mataré.- gruñó Jessie, cubriéndose la cara con la almohada.
- No te preocupes... en serio...- April intentó calmarse.- Está bien, Jessie, de veras-
- Cuánto duré-
- Esa es una pregunta chauvinista si alguna vez he oído una-
- CUANTO, April-
-...mmm... pues menos de lo que esperaba-
- Cuánto-
April le acarició el flequillo dulcemente.- con toda la conversación, pues... unos dos minutos y medio-
- Me voy a suicidar.- Jessie rodó por la cama abrazado al cojín, pero April le abrazó la espalda, besándosela y riendo.
- No te sientas mal... me hiciste sentir como una diosa del sexo-
- Me alegro que uno de los dos esté disfrutando esto-
- Yo diría que tú lo disfrutaste, sabes.- dijo ella riendo, para luego ponerse seria y acariciarle la cara.- Me gustó verte así. Te veías tan feliz, tan libre, Jessie.- añadió con intensa ternura. Jessie la miró a los ojos y apartó las mantas - Continuamos-
- Puedes-
- April, si hay una noche en mi vida en que no me tengo que preocupar de eso, es ésta.- dijo Jessie, los ojos ferales de nuevo.- Ven acá. Pero no me muerdas el cuello de nuevo, por favor-
April rodó para tenderse en sus brazos de nuevo aún riendo sin malicia, pero el hambre de Jessie, que parecía renovada a toda su fuerza la hizo callar y cambiar su risa por jadeos cuando su antiguo enemigo le quitó la camiseta y la besó ansiosamente mientras sus manos cubrían y palpaban sus senos.
- Cómo iba a saber que tu cuello era un punto tan erógeno?- susurró ella, intentando darle levedad al momento en que Jessie la miró, y le desabrochó los pantalones del uniforme con manos temblorosas antes de bajárselos y quitárselos con un suspiro que casi parecía un siseo.
- No fue eso. Fue sentirte apasionada... sintiendo que me deseabas...- la voz de Jessie se ahogó cuando sus manos subieron por las piernas de April, acariciando su piel, hasta acomodarse sobre ella, sus labios uniéndose de nuevo.
- Jessie...- susurró ella con enorme ternura, rodeándolo con sus brazos. – Me gustó verte así, en mis brazos...- - Perdóname. Nunca me había pasado algo así... te amo tanto, y todo lo que quiero es complacerte, de veras, quiero dejarte tan saciada y satisfecha como nunca has estado… quiero darte todo el placer que he guardado para ti estos años ... lo siento-
April movió la cabeza, y lo besó otra vez, los dos meciéndose suave, deliciosamente suave en el lecho, la respiración de él agitándose cuando April separó los muslos y lo dejó acomodarse en donde ansiaba estar. Jessie jadeó y cubrió de besos su cuello, y sus senos, acariciándoselos por sobre la ropa hasta que April susurró su consentimiento y él pudo quitarle la camiseta, cubriendo de besos la piel desnuda y el delicado encaje cremoso de su sostén.
- Jessie...- ella le tomó la cara: estaba sonrojado y jadeando ansioso, sus caderas moviéndose como por su propia voluntad, las pupilas dilatadas.- ... por favor, quiero tocarte-
Él asintió: se apartó de ella apenas unos segundos, para arrancarse la ropa del cuerpo con tal rapidez que el cuerpo de April ni siquiera había alcanzado a protestar por el frío cuando un muy desnudo y muy caliente Jessie volvió a acomodarse sobre ella. Se había quitado todo, desde el elástico que sujetaba su melena hasta los briefs azules, y su pecho firme y su estómago plano se agitaban al impulso de sus jadeos, mientras su virilidad se apoyaba ansiosa contra el algodón de los panties de April, tan erguido como era biológicamente posible.
- April.- gimió él, besándola, moviéndose, sus gemidos de placer casi dolorosos mientras se movía inquieta, incansablemente.- por favor, por favor no puedo más... April-
Ella asintió, y ayudada por sus manos voraces se quitó sus últimas prendas, para luego tenderse desnuda en los brazos de Jessie. Él se movió para quedar de costado, y atrajo su pierna con un movimiento brusco y hábil a su cintura, para penetrarla de inmediato, expertamente, empujándose hasta el fondo de un solo envión sedoso. April jadeó y se agarró de sus hombros, y Jessie la miró sobresaltado en la mitad de un gemido de profundo placer y alivio.
- Te hice daño-
- No... sigue...- April parpadeó, pero no era dolor lo que la había hecho jadear: era el inesperado, violento placer. Recordaba claramente que no sólo la primera vez con Colt, sino que incluso en la última, la penetración había estado acompañada, aunque fuese brevemente, de un momento de profundo dolor y presión, hasta que su cuerpo se había acostumbrado a acomodar al insistente y viril vaquero, cuyo miembro rígido apenas podía ser contenido por ella. Jessie, en cambio, no le había provocado dolor, aún sin ninguna de las artes con que Colt la había preparado en ambas ocasiones: había sentido simplemente una oleada de fiero placer al sentirlo deslizarse adentro suyo, rápido y sedoso como una pieza bien cortada y aceitada, un rompecabezas faltante. La llenaba, pero sin presión ni dolor, y el movimiento era suave y sibarita, Jessie un experto pincel en donde Colt había sido un recio martillo. Colt poseía, embestía, dominaba: Jessie tentaba, jugaba, seducía. Hacer el amor con Colt era como montar un potro salvaje: podías agarrarte lo mejor que pudieras y tratar de aguantar, pero él ganaría indefectiblemente. Jessie, en cambio, la seducía con una lenta fricción, despertando su cuerpo a sensaciones de éxtasis, y lentas y febriles. April cerró los ojos, sintiendo que se le iba la cabeza, que si continuaba no podría controlarse, y entonces Jessie detuvo su lento, hedonista movimiento, gimió, maldijo, y la aferró con todas sus fuerzas, mientras estallaba incontrolablemente, inundándola por dentro.
April se quedó tendida bajo él, jadeando, y se echó a reír.
- Esto se está... poniendo absurdo...- gimió Jessie, sepultado en su cuello, aún perdido en un precoz e intensísimo, incontrolable placer. Se levantó en los brazos temblorosos, pero April lo aferró con manos y piernas.
- No, no te vayas aún-
- Pero si estoy fláccido... ya no te sirvo de nada...- jadeó Jessie, profundamente irritado consigo mismo.
- Jessie, te amo.- susurró ella, abrazándolo. Jessie, muy humillado, la abrazó de regreso, hundiendo el rostro en su pecho.
- April, perdóname... lo siento tanto, yo-
- Duerme-
- No, tú no has...- protestó él débilmente - Se te cierran los ojos. Duerme, Jessie, ya habrá tiempo para mí, esta noche es tuya-
-... yo quería... April, te amo-
- Duerme-
-... mañana... mañana te haré feliz...- gimió Jessie, su cabeza hundiéndose en la almohada aún contra su voluntad.
- Promesas, promesas... duerme, mi amor. Yo te cuidaré-
- ... no me detendré... hasta que te haga feliz... te lo juro, April-
April rió, mientras cerraba los ojos en sus brazos.- va a ser una búsqueda interesante...-

La luz de las estrellas iluminaba el dormitorio, el amplio ventanal reflejando la plata de una luna cercana sobre el largo cabello de April. Jessie se despertó de a poco, observándola sentada allí, las piernas recogidas como una niña, el largo cabello como plata bajo esa luz cayendo por su fina espalda, sus brazos desnudos abrazando sus rodillas, el camisón de satén blanco envolviéndola diáfano hasta los pies.
-... qué haces ahí?- preguntó Jessie cuando al fin abrió los ojos y se dio cuenta que estaba solo en la cama, y que su amada estaba sentada sola en un sofá, observando el espacio mientras él dormía.- April?- preguntó, levantándose desnudo, ansioso. Se arrodilló a su lado, y cuando ella volvió a él ojos húmedos, la luz reflejándose en un surco de lágrimas en su mejilla, se le apretó el corazón.
- Estás... arrepentida, verdad? Quieres que me vaya? April...- Ella lo miró, y de súbito sonrió, atrayéndola hacia ella.- No, no... cómo piensas eso? Sólo estaba pensando... en nosotros-
- Y eso te hace llorar?- dijo Jessie, sentándose a su lado y abrazándola, besándole el pelo.- No que mi performance esta noche no haya sido para llorar-
- No seas tarado.- April se secó la cara, hundiendo el rostro en su pecho.- Recordaba todos los años que te amé, y cuánto te herí... no te merezco, Jessie. Tenía... miedo-
- Miedo de qué-
- De que despertaras y me dijeras que...- April tomó aire.-... que ya tenías lo que querías, y que ibas a irte-
Jessie abrió la boca y la cerró, y luego una lágrima resbaló por su mejilla. Cuando habló, su voz estaba ahogada por la emoción.
- No me iré nunca. Y si puedo, seguiré a tu lado aún después de muerto-
- Jessie.- susurró ella, contra sus labios.- He malgastado suficiente tiempo siendo una estúpida, cruel e insensible. Por favor, hazme el amor-
Jessie la alzó en brazos y la cargó hasta la cama, en donde se dejó caer con ella en sus brazos, los dos besándose y acariciándose sin inhibiciones, sin dudas. April dejó que le quitara el camisón, y los dos rodaron desnudos, hasta que Jessie se detuvo, tendido sobre ella, y sujetó sus muñecas, mirándola a los ojos.
- Nunca me había pasado antes. Creo que es porque cada vez que tomaba a otra mujer cerraba los ojos e imaginaba tu rostro... era mi forma de llegar al clímax... y eso me está cobrando ahora.- agregó, con una sonrisa.- Pero hay una forma muy sencilla de arreglar eso.- agregó, volteándola de bruces bajo él. April jadeó y se aferró a la colcha cuando Jessie apartó la marea de cabello rubio y le besó y mordió la nuca, el cuello, los hombros, mientras sus manos separaban sus muslos decididamente y los pulgares rozaban sus pétalos húmedos. Jessie se acomodó entre sus piernas, y rodeándole la cintura con un brazo la obligó a arrodillarse, penetrándola de una sola vez en el mismo movimiento. Ella gimió y se apoyó en los codos, sus jadeos agudos, mientras el antiguo renegado colocaba sus rodillas entre las de ella y aferrándole las caderas se hundía profundo entre sus nalgas, para comenzar un movimiento breve y veloz, una sedosa, húmeda y rápida fricción que convirtió el placer en una espiral lenta e interminable. Una espiral de jadeos, gemidos, sudor y manos crispadas, jugos goteantes, cuerpos sudorosos, nombres repetidos como mantras, ojos cerrados y bocas entreabiertas, caderas moviéndose suaves y sensuales como un baile insistente, tendones tensos como cuerdas y espaldas transpiradas mientras el roce delicioso continuaba y continuaba, sin detenerse, hasta que la espiral de placer atrapó a April como una marejada. Cuando Jessie se sentó en los talones y la obligó a acomodarse sobre él, ella misma graduando su progresivo empalamiento en su miembro ardiente, ella se estremeció entera mientras Jessie le masajeaba los senos y le besaba el cuello, arqueado como el de una yegua salvaje cuando gritó su nombre y se empapó sobre él, retorciéndose incontrolablemente mientras Jessie estallaba sin parpadear, sin dejar de mirarla ni aún en los anillos del placer, su cuerpo conteniendo su feroz liberación mientras se vaciaba dentro de ella. Se dejó caer a su lado, y rodeándola con sus brazos, la atrajo contra sí. April aún gemía, se quejaba y se retorcía en jadeos, el intensísimo orgasmo sin soltarla aún: y él la meció, un poco asustado al oír sus jadeos convertirse en llanto contra su cuello, tibio y tierno.
- April... perdóname... fui muy violento? April-
- No... mi amor, mi amor...- sollozó ella.- No me dejes... Jessie-
- Estoy aquí. No quería lastimarte-
- No me lastimaste... Dios...- April levantó el rostro, y lo miró, temblando de pies a cabeza.- Nunca había sentido algo así...- añadió mordiéndose el labio.- No supe cómo enfrentarlo... perdona... me asusté-
- Pudiste llegar-
April rió entre sus lágrimas.- Llegué, sí, pero no sé adónde... no tengo palabras...- jadeó, aún temblando.- no sabía que podía haber algo así... creí que me explotaría el corazón-
- Quiero hacerlo en el Badlander.- dijo Jessie inesperadamente. April se echó a reír y se secó los ojos.
- Lo haremos, mi amor. Lo haremos donde tú quieras, como quieras, si me prometes llevarme otra vez a ese lugar... y no soltarme-
- Nunca te soltaré, April.- dijo Jessie, con una sonrisa peligrosa.- Ahora, llevamos tres posiciones, no quedan cincuenta y dos. Comenzamos-
- Jessie-
- Sí-
- Quiero hacerlo en el hangar de Ramrod. Con armaduras.- - Kinky, eh?- dijo Jessie, echándose a reír.- Como quieras-
- Quiero hacerlo ahora-
- Eh?-

Epílogo Dos Men Shall Call Him Hero

- No me molesta que Imra tenga un bebé: me molesta que no me haya dicho.- me alega Sable esa noche.
- Qué-
- Me contaron que vieron a Imra cargando un bebé y llevándoselo a sus habitaciones con Tinya y Shvaughn: nunca me dijo que tenía un bebé.- - Bueno…- digo yo, rascándome el cuello, antes de encogerme de hombros mientras los dos nos preparamos a dormir exhaustos en mis pequeñas habitaciones en Nimrod.- la verdad, es mío, por eso no te dijo-
El súbito silencio me desconcierta. Me vuelvo a Sable, que me mira boquiabierto, con el pantalón del pijama en la mano y completamente desnudo. Parpadeo, y luego me doy cuenta de lo que dije.
- No! No es mío! Quiero decir…- me tiento de la risa y luego me explico rápidamente.- Es mi sobrina y le pedí a Imra, Tinya y Shvaughn que la cuidaran. Kaoru murió, Sable, y me traje a su bebé, porque era ilegítima y Kiyo no la quería.- me echo a reír de nuevo.- Lo siento, hubieras visto tu cara-
- Kaoru murió? No nos dijiste nada!- explota Sable, poniéndome las manos en los hombros.- Qué le pasó a tu hermanita? Fire, lo siento-
- No lo sientas: conozco más a Maddy de lo que conocía a Kaoru, era una niña cuando me fui.- le digo con honestidad.- Pero prometí cuidar de su bebita. La voy a adoptar, pero le pedí ayuda a tus chicas, porque no tengo idea de bebés, y no sabía que Robin venía. Te molesta que no te haya dicho que la traía o…?- Sable tira el pantalón de pijama, me agarra del cuello y me besa intensamente. Me deja sin aliento, y cuando al fin me suelta bajo la vista al tener enfrente la evidencia de que Sable me desea en este mismo momento, de inmediato.
- Eh… te excita la idea de los bebés o es que?
Sable suspira, me mira, y se ocupa de quitarme mi alegre pijama rojo que acabo de ponerme.
- … Sable?!- le enarcó las cejas.- pensé que aún estabas… ya sabes, por lo de April… y Jessie… si quieres consuelo está bien, no me opongo, pero-
- No se te ocurra tener bebés con Imra ni con ninguna otra sin avisarme.- me suelta Sable secamente, arrojando el pijama al otro lado de la habitación- De hecho, para algo está la fertilización in vitro-
- Ah-
- Fire, puedo, y voy, a amar a April todos los días de mi vida, como a Colt, pero nuestra relación será platónica, y está bien. Hay una sola persona en el, perdón, en esta dimensión con la que quiera acostarme, y ésa eres tú. Si no quieres, me lo merezco y lo acepto: si no, haz el favor de meterte a la cama de una vez, antes de que los nervios me coman y sea incapaz de hacer el amor-
- Pero…- Me dejo guiar, los ojos húmedos.- Trajiste a Jessie-
- Te prometí que haría feliz a April, y he cumplido. Te lo prometí a ti, y haría cualquier cosa que tú me pidieras.- dice Sable con suavidad, antes de cubrirme con las mantas y empezar a besarme el cuello. Cierro los ojos.- Fuiste muy noble al salvar a Jessie. Fuiste…- me estremezco y jadeo cuando llega a mi oído.- No te merezco, eres… tan grande y tan bueno, que yo… te amo, Sable-
- Me amas-
- Sí-
- Entonces, ámame. Y déjame amarte.- susurra Sable.- Hazme el amor, Fire-
- Soy tuyo, lo sabes-
- No. Hazme el amor.- exige, y miro a sus los cálidos ojos grises, llenos de determinación, con sorpresa.
- Estás seguro? Quieres que yo que… duele un poco al comienzo, no quiero si no estás seguro…- empiezo, viendo a Sable que me deja hablando solo, buscando en mi bolso y luego está apoyándose en codos y rodillas en la colcha, observando un frasco color de rosa.
- baby coldcream… es de tu sobrina? Qué pervertido usarlo para esto…- pregunta, desenroscando la tapa.- vaya, no te molesta el olor a rosas-
Me da un ataque de risa.- No… Sable… por el amor de Dios, no seas absurdo, no así, pasa eso para acá-
Sable me obedece, dócilmente, y mira con interés cómo pongo un poco de crema en mi mano y lo hago tenderse para aplicársela. No se tensa: se relaja por completo bajo mis manos, y su delicada carne pálida se entrega a mis caricias cuando lo masajeo y acaricio sus duras nalgas de jinete. Cuando al fin atravieso su barrera, me acomodo a su lado y le beso el hombro, Sable me mira a los ojos mientras mi mano lo explora con tanta suavidad como puedo.
- Duele-
- No.- me dice, aunque hay una línea junto a sus ojos.- No es dolor… es una sensación de… plenitud, pero no de dolor-
- Dime lo que sientes.- le susurro, pegando mi cuerpo a su costado. Sable me rodea con el brazo y se tiende casi sobre mí mientras apoyo la cabeza en su pecho, sintiendo sus latidos, que son aún más claros en contacto con la íntima carne que mi mano explora.
- Se siente bien.- me susurra, su voz cargada de deseo.- quiero que lo hagas-
- No, espera.- le digo, avanzando con suavidad, hasta que Sable de pronto emite un gemido inesperado y cierra los ojos.
- Duele-
-… un poco… no, no te vayas… quédate ahí-
- Si te duele me detengo-
- No!, no te detengas! Si me duele mucho te diré…- Sable frunce el ceño.- Si tú puedes soportarme a mí, tengo que poder-
- Es tu primera vez.- le susurro, y luego río suavemente- Me voy a vengar de Colt por seducir a April, ahora yo te seduzco a ti-
- Me sedujiste hace quince años, cuando me miraste con los ojos hirviendo e intentaste echarme el Red Fury encima.- Sable ríe, incluso mientras mi mano profundiza su invasión: pero cuando encuentro lo que busco, Sable se tensa, emite un fuerte gemido y se aferra de la colcha con todas sus fuerzas- Fire! Ahí! Es-
- Shhh. Ya voy.- le susurro, preparándome con abundante crema, y besándole el hombro, me encaramo sobre él, aferrado a su amplia espalda.- Sable, si te duele, dime-
Él me mira por sobre el hombro, y me dirige la primera sonrisa pervertida que le he visto.- Sólo si te excita que me queje-
- Sable…- susurro riendo, y me empujo tan suavemente como puedo en un solo envión suave. Sable empuña las manos, pero no emite ni un gemido, y luego se relaja, acomodándose contra mí con un suspiro de satisfacción.
- Ah… Fire…- suspira, y se apoya cómodamente en codos y rodillas: tengo la impresión de montar un poderoso semental, que no estoy seguro de poder controlar, pero que es dócil y tibio bajo mi cuerpo, y Oh Dios, estoy perdiendo la cabeza por el placer, y el verlo así, su orgullosa espalda y su erguida cabeza rubia hundida en la almohada mientras se retuerce de placer, placer que yo le doy y domino. Lo domino, y él no parece quejarse…
- Sable…- gimo, aferrándolo mientras se mueve debajo mío como un nervioso potro domado por primera vez.- Tranquilo… relájate-
- El placer… no puedo, Fire…- jadea, y pronto se agarra de la colcha y estalla, estremeciéndose mientras le abrazo el cuello con el brazo, le beso la sien.
- Sable-
Él se tiende en la cama, abrazando la almohada, mirándome con una sonrisa cargada aún de placer.- Perdona… no pude aguantar-
- Veo que a pesar de las apariencias…- jadeo, porque yo también estoy cerca, moviéndome dentro suyo.- No te molesta… ser dominado-
- No si eres tú quien me domina… Fire…- Sable se empuja contra mí, y me aferra contra él mientras estallo en su espalda, mi rostro transpirado hundido entre sus fuertes hombros. Luego me abraza, y nos mecemos juntos largo rato medio dormidos, flotando en esa playa familiar que son dos amantes después del orgasmo, cuando nos interrumpe un ruido.
Un suave gemido, tan tenue que no lo hubiéramos oído de no haber estado en perfecto silencio. Los dos nos enderezamos de golpe, porque conocemos esa voz: luego, los dos no quedamos quietos, parpadeamos, y volvemos a recostarnos en la cama, con incómodas sonrisas cuando el gemido se repite. En la puerta del lado duerme April, y apuesto que Jessie está con ella. Y si mis cálculos son correctos, mejor no contamos con ninguno de los dos para la aproximación y evaluación de Eden mañana; por profesional que sea April, es físicamente imposible montarte en el Saddle Unit después de algo así. Y Jessie debe de haber acumulado deseos para años, apasionado como es…
El gemido se repite y esta vez es Jessie, que gime en no inciertos términos qué es tan maravilloso sobre el que April tenga caderas estrechas. Sable maldice y se pone la almohada encima de la cabeza.
A mí me entra la risa.
- Estás bien?- le pregunto al fin, cuando un gemido más agudo de April me hace tener esperanzas de que hayan terminado y podamos dormir.- - … no sé para qué lo salvé-
Tuvimos problemas cuando nos dimos cuenta que cuando hacíamos el amor, el ruido traspasaba la pared entre las habitaciones de April y las mías: gracias a Dios, no llegaba a las de Colt arriba o Robin hubiera bajado a matarnos por pervertir a sus hijos, pero Sable se tensaba cada vez que oíamos gemidos y ruidos al lado, como si pensara que Jessie podía lastimarla en cualquier minuto, y más de una vez nos arruinaron el entusiasmo al oír a Jessie gritar del lado " Fire, haz que el escocés eyacule de una vez y deje de quejarse y déjennos trabajar, estamos diagramando"
El tema explotó al fin cuando una noche en que estábamos haciendo el amor apasionadamente en mi cama escuché a April gemir en el cuarto del lado. Me excitó mucho pensar que en el mismo momento en que Sable se empujaba dentro mío con semejante pasión April soportaba las embestidas de Jessie aferrada a la almohada por su vida como yo, pero luego escuché una risita: Jessie había oído los gemidos apasionados de Sable. Crucé los dedos para que Sable no se diera cuenta, pero siendo Jessie, no podía cerrar la boca.
- Te apuesto que yo la hago gritar antes que tú al escocés, corredor.- comentó, perfectamente audible. Yo le contesté antes de darme cuenta.
- Porqué, quieres cambiar-
Los dos estuvimos puerta afuera medio desnudos antes de poder parar el ataque de risa: pero ni a Sable ni a April les hizo ninguna gracia y nos mandaron al patio a grito pelado en ropa interior. Robin se apiadó de nosotros y nos prestó ropa de Colt, y acabamos en el bar de las hermanas Nal, el Mayflower, muriéndonos de la risa.
Sable y April hicieron insonorizar cuidadosamente las paredes, pero a mí me tomó dos días de súplicas que me perdonaran el numerito: a Jessie le tomó cinco días durmiendo en casa de Rond Vidar ( que de paso, es gay y está viviendo con Michael Valentine) Me llevé a Shikari a vivir con nosotros muy poco después: a diferencia de Emil, es la bebé más educada y dulce del mundo, no llora nunca, y basta que Sable la alce en brazos para que deje de llorar, mientras que a mí no me hace caso. Cuando la fui a buscar Imra, Shavaughn y Tinya no querían soltarla, y al comienzo me arrepentí, porque Shikari también lloraba y no quería irse. Me la llevé sintiéndome como un monstruo, e inútil por añadidura, hasta que me encontré con Madarian, que me levantó las cejas y me quitó a Shikari.
- No me digas que es tuya… Sable te va a matar, nop, demasiado linda para ser tuya-
- Maddy?- dije sorprendido. Madarian tomó a Shikari, la hizo saltar en sus brazos, y luego empezó a arrullarla como si lo hiciera todos los días.
- Tengo un montón de hermanos, y adivina quién es la tía solterona que siempre cuida al montón de sobrinos… porqué crees que me vine?- me dijo, antes de ignorarme y empezar a frotar su nariz contra la de la bebé, haciéndola gorgoritear.- Pero si eres una bebita preciosa… gu gu gu gu gu… qué culpa tienes tú de tener un tío tarado y encima maricón… sí, tíiito es maricón, pero no te preocupes que tía Maddy se ocupará de no te llene de encajes y esas mierdas que pican… si, gogogogo, verdad que es muy maricón? No importa, tiene dinero, así que tía Maddy te comprará cositas bonitas… tú no pediste que te trajeran a esta maldita misión, pero vas a ver que tía Maddy te cuidará y te enseñará a pilotar… y no dejaré que te conviertan en otra cursilada, nada de encaje y de pelo laaaaargo, hay que cortarse el pelo o se te debilita el cerebro como a la estúpida tiíita April… gugugugu-
- No tenía idea que te gustaban las bebés-
- No tienes la menor idea de las cosas que me gustan, pero quizá algún día, corredor gay, la tengas. Es tan linda que me casaría contigo para ser su mamá si me lo pidieras-
- Maddy…- suspiro.- No me tientes, cuando empiece a llorar de noche voy a considerarlo…
- Ves? Mami Maddy, y sin pasar por sacarme algo del porte de un melón de mi cosita… no hay pérdida-
- Te quieres casar conmigo sólo por Shikari? Estoy ofendido.- - Si te pones bisexual, podrían haber beneficios añadidos-
- Soy bisexual. Pero estoy enamorado de Sable, Maddy-
Madarian bufa.- Bueh. Tú te lo pierdes. A ver cómo cambia paños ése con sus manitas de lord-
Pues Sable cambia paños, manos aristocráticas o no manos aristocráticas, y resultó ser mejor con Shikari de lo que soy yo. Cuando veo a Sable con Shikari, tengo miedo, porque es tanto el amor paternal que lo inunda que temo que me deje para buscar una mujer que le dé hijos, que parece ansiar con un deseo profundo, sobre todo cuando April quede embarazada.
Pero cada noche me prueba que me ama, y si algo sucede, al menos tendré recuerdos de qué vivir. Amo a Shikari, y podría amar a unos niños de Sable, si él los quisiera. Y con Sincia, Lilah, Tasmia y sus asistentes adorando el suelo que pisa, supongo que es sólo cuestión de tiempo, no?

No importa. Yo… estaré aquí para él, mientras me quiera.

Lo llaman héroe. Lo miran a la distancia, como si fuera más que humano, invencible, algo frío y eterno como una cumbre nevada que admirar, con que soñar. Pero Sable es mucho más que eso, no porque sea más que humano, sino porque es muy humano, más que nadie que haya conocido. Lo llaman héroe, pero no tienen idea que sus victorias en el campo de batalla y su mente infalible son el menor de los motivos para llamarlo héroe, la parte menos importante de su vida. Sable es un héroe, pero no el que creen. Es el único hombre, que merece ese nombre de nosotros, no porque haya cumplido su deber, sino porque lo ha hecho con el corazón, sufriendo, amando y destruyéndose y renaciendo cada vez cuando ha sido necesario. Conozco su pasión, su furia destructiva, su rápida ira, su soberbia, su orgullo indomable, su lado oscuro: cosas que ha pulido con los años, que son parte de él, demonios con los que luchará hasta la muerte: y conozco la luz de sus ojos, y la paz que atesora por sobre todas las cosas, la compasión, la misericordia que es capaz de hacer surgir de su corazón. He saboreado sus lágrimas tibias, y he atesorado su risa en tantos años, y si Dios me da vida, las seguiré atesorando.

Sable es un héroe, pero no por los motivos que han hecho a los colonos elegirlo su juez de paz y su líder, ni por los que Lilah, Sincia o Tasmia siguen amándolo. Sable nació con un estricto destino trazado, un deber forjado, casi con su epitafio escrito: y ha desafiado todos y cada una de esas líneas hasta crear un nuevo destino no sólo para él, sino que para todos los que lo hemos seguido. Hemos encontrado un final feliz, no un final feliz de cuento de hadas, sino la verdadera felicidad de estar juntos día a día, amarnos, luchar por lo que creemos, ver los frutos de nuestra labor directamente, vivir… sólo vivir, tan simple y tan importante. Y yo vivo junto al hombre amo y que es el artífice de todo esto, y cuando toma mi mano y me mira a los ojos, su mirada está cargada de esa felicidad.

No me importa que la voz se le haya ahogado cuando le entregó April a Jessie en su matrimonio. No me importa que algún día tenga hijos con Sincia o Lilah, o que a veces no comprenda lo que está pensando. Amo la nobleza con que cantó para Jessie y para April el día de su boda, o cómo consoló a Robin a pesar de todo cuando casi pierden a Emil. Amo la ternura con que recibió a Shikari como hija suya, y la amistad que ha forjado con Rond y Tasmia, la forma en que los seres de vapor que nos temían y odiaban ahora, gracias a Jessie y Sable, nos respetan y nos quieren.

Eres feliz cuando sólo puedes rezar porque la vida continúe y te preserve lo que tienes. Eres feliz cuando no puedes imaginar nada mejor y tus sueños son de la misma estructura que tu realidad. Abrazado a Sable por las noches, seguro en Nimrod, o pilotando Ramrod, con Jessie, Sable, Colt y April, luchando contra los Fantasmas y conquistando planetas lenta pero imparablemente, soy feliz.

Epílogo Tres Years We Will Leave Behind

Eden fue conquistado hace un año, y los colonos se han establecido y formado un pueblo, que llaman Vinland. Las semillas que trajimos y los animales han prosperado, y ahora hay campos de trigo y arroz donde habían selvas, y las reses mugen en el crepúsculo, que suave y campesino es agradable al darnos la bienvenida.

Estamos rendidos: cuando Ramrod aterriza y las naves del Ramrod Court se posan alrededor nuestro, tantos los pilotos como nosotros necesitamos un buen baño, comida y descanso. Estábamos pacificando unos asteroides cercanos, que serían perfectos para una torre de vigilancia, y podríamos haber acampado para descansar antes de venirnos: pero teníamos que llegar al atardecer, porque esta noche es Navidad.
Jessie tiene un brazo en cabestrillo con una lucha feroz que se trenzó con un Fantasma cuerpo a cuerpo, gracias a Dios con armadura, y fuera de la vista de April, que acaba de enterarse que está embarazada. Jessie aún no lo sabe, pero ella tuvo que explicarme una de vaqueros cuando se puso vomitar la otra mañana. Seguro que se lo dice esta noche. Fire está bien, aunque su rodilla herida aún le molesta, y Colt tiene un hombro adolorido, pero no es por combate, sino por la última vez que Robin le tiró un balde cuando llegó tarde a casa por quedarse a beber con nosotros en el Mayflower.
Los cinco dejamos el sendero del pequeño espaciopuerto aún sin terminar, y observamos Nimrod, posado en el centro del pueblo, iluminado brillantemente esta noche con luces de colores, los ventanales de las casas nuevísimas reluciendo con pequeños adornos hechos a mano. Es un pueblito, apenas unas granjas, pero es un comienzo. Hay cinco calles trazadas cuidadosamente, jardincitos hechos con paciencia, las casas de estilo sureño rodeadas de las exóticas flores de Eden. April adora una especie de pequeñas amapolas blancas que ahora rodean la puerta de sus habitaciones en Nimrod: Robin, por su parte, ha cubierto la explanada frente a su casa de unos girasoles enormes naranjos, amarillos y rojos.
Es a la casa de Robin que nos dirigimos, una de las primeras en ser construida. Jan y Luornu descubrieron un tipo de árbol semejante al roble, pero más duro y grueso, que nos ha servido maravillosamente para construir mezclado con una piedra arenisca que se deja tallar sin problemas, con vetas azuladas que complementa el vivo amarillo de la madera. Robin es la única de nosotros que se construyó un hogar tan pronto conquistamos Eden, y se ha enamorado de esta tierra como si hubiera nacido allí. Arrostró privaciones, miedo, batallas terribles y pérdidas con nosotros, pero tan pornto puso el pie en Eden se concentró en construirnos un hogar, y lo ha logrado. Una vez me dijo, mirando el atardecer recostada en mi hombro, que creía que si había amado Tranquility era porque presentía esta tierra y esta paz.
Yo le dije a Colt lo afortunado que era, porque Robin es de esas mujeres que no sólo hacen un hogar, sino que son un hogar dondequiera que se instalen. La casa de Robin está a los pies de una colina: es típica arquitectura sureña, de una sola planta, ancha e invitadora, con un gran porche de madera sencilla, ventanales de fibra de vidrio hasta el piso y abundantes plantas y sillones de paja por todas partes. Es la última casa del pueblo, por ahora, y hay restos de un barbacoa alrededor, cojines y mantas por toda la explanada, y postes cargados de cintas de papel y lámparas artesanales que iluminan el atardecer. Seguramente casi todos los colonos han pasado la tarde aquí: Robin es la alcaldesa no oficial de Nimrod, y una de sus líderes más respetadas: hay un motivo de porqué casi todas las reuniones civiles tiene lugar en el porche de su casa.
- PAPÁ!- Ewie baja corriendo, su nuevo vestido rojo agitándose, sus largas trenzas castañas y ensortijadas adornadas con cintas mientras cruza la explanada como una exhalación para arrojarse en brazos de Colt, que la levanta con el brazo bueno sin esfuerzo y la revolea. – mamá, papá y los tíos ya llegaron!- grita cuando Colt la baja tras besarla y corre a mis brazos, yo que soy su padrino. – Tío Sable, mamá hizo crema de arvejas para ti y yo ayudé-
Un ladrido me hace bajar la vista – Y mira, adornamos a Scarlett también.- Scarlett me mira enojadísima con un enorme lazo rojo en el cuello y una campanita dorada colgando. Le echo una mirada y me echo a reír.
- Te lo mereces. No me vengas a llorar a mí, hija pródiga-
Scarlett se hace la desentendida. Yo la crié como a un hija tras la muerte de mi adorado Scotty y el que hubiera insultado su linaje se habría ido a duelo conmigo: pero, lamentablemente, cuando llegamos a Edén y trabó conocimiento con otros perros mascotas en Nimrod, pues… digamos que estoy muy decepcionado, porque ahora no hay un colono que no tenga su propio pequeño terrier.
Y eso que la crié como damita. Promiscua, has roto el corazón de tu padre. - Ya han llegado todos-
- Sí, corredor, ya han llegado todos.- nos contesta Robin, asomándose del ventanal.- Y no crean que van a llegar a comer, primero tiene que ayudar como todo el mundo! Habráse visto, el descaro-
- Pero estábamos patrullando!- se queja Jessie, que es un vago de marca mayor. Robin, que está muy hermosa con una falda azul vivo que marca su esbelta cintura y una ajustada blusa blanca tensa sobre sus pechos plenos, se pone ambas manos en la cintura y nos mira peyorativamente.
- Nada de "estábamos patrullando"! Vayan a vestirse y arreglarse, no los tendré como algo que trajo el gato en Navidad! Colt, te dejé los pantalones negros planchados, no te atrevas a ensuciarlos. Fire, si llegas de jeans no te dejaré entrar, lo mismo corre para ti, Jessie, y para ti, April, si no llegas vestida de mujer. Te prestaría un miriñaque, pero no tienes de qué agarrarlo-
- Tengo el mío propio!- bufa April indignada.- Y no tengo cinco años, deja de gritarme-
- Luego ayudarán a los niños a armar el árbol y tú, Jessie, me ayudarás en la cocina. Qué están esperando? Muévanse-
-… sí, profesora Robin.- se burla Jessie.
- Qué fue eso!?-

- Me gusta esa camisa blanca, hacer ver tus ojos más claros.- me dice Fire cuando ya bañados y vestidos en tiempo récord acabamos de arreglarnos en nuestras habitaciones en Nimrod. Me está peinando mientras le hago el nudo de la corbata: Fire es completamente incapaz de hacerse uno. Yo me puse mi traje más sencillo de tela gris y corbata negra: Fire, que siempre ha sido un presumido y no fue feliz hasta que encontró una planta que substituyese al aloe para poder sacar un gel para el cabello, lleva pantalones rojo oscuro, camisa crema y corbata castaño rojizo. Está suficientemente cálido para no usar chaquetas: ahora que lo pienso, es mi primera Navidad en tierra sin nieve.
En el año que llevamos acá, nos dimos cuenta que en donde nos instalamos no nieva, y que sólo hay tres estaciones definidas: un verano húmedo y caluroso de dos meses, un invierno lluvioso y apenas frío de dos meses, y una larga primavera-otoño tibia y agradable, de cuatro meses cada una, virtualmente idénticas. El clima de vapor te sienta: la humedad te hace sentir más joven, más fuerte. Supongo que si ahora regresaramos a Westmine se nos caería la piel a pedazos. Nos hemos adaptado bien: al comienzo, todos tuvimos bronquitis por la humedad.
April era la que más suspiraba por su amada nieve y su amado mar. Hace poco la llevamos a explorar las cumbres nevadas en donde al fin pudo esquiar: y en mis viajes descubrí un mar azul y espumoso en el polo sur oeste de Eden. La llevé allí, cenamos juntos en los arrecifes, y lo bautizamos Mar de Calandra, por su tierra. Jessie me odió por mi regalo de cumpleaños: él se había deslomado consiguiendo unas peonías y mandándole coser a Luellen un babydoll, pero Colt llegó con un espléndido rosal salvaje rosado en una maceta y Fire con un vestido de seda bordada… Hemos aprendido a amar este lugar. La tierra es más que generosa: hay frutos todo el año, y por fin producimos trigo y hortalizas suficiente para dejar de comer proteínas de laboratorio y poder tener una dieta más o menos balanceada. Nos hemos vuelta casi vegetarianos todos, para mi sufrimiento: Colt y yo mirábamos con ojos largos las vacas de la lechería, que había que preservar a toda costa pero nos hemos acostumbrado a la carne vegetal, y supongo que ahora nos enfermaríamos si nos comiéramos una parrillada. Aunque hubo un tiempo en que si veíamos un plato más de arroz, a pesar de todos los esfuerzos de Fire para que pareciera otra cosa, nos poníamos a llorar.
Con una dieta de granos, verduras, abundante pescado y fruta nos hemos mantenido perfectamente con vida; y aunque extraño algunas cosas, no es nada sin lo que se pueda vivir. Nos hemos acostumbrado a ciertas privaciones, que son el precio por ser los primeros: pero aunque nunca más pueda comerme un pastel de riñones escocés o nunca más escuche una nueva ejecución de las óperas de Mozart, me conformaré con mi hamburguesa vegetal y mis viejos plasma discs, y seré feliz. Además que supongo que si los niños, que nunca han visto faenar un animal, nos vieran intentando hacerle algo a su Toribio o a su Copito de Nieve, se horrorizarían. Y Jessie se encargaría de que se enteraran, seguro, malvado pequeño perverso que es.
- Le llevaré su regalo a Shikari.- dice Fireball, cargando la gran caja blanca con cintas rojas. Fire casi sobornó a mis personal para que se pasaran los últimos dos meses cosiendo un kimono y se llenó los dedos de astillas hasta que Jessie tuvo compasión de él y le hizo un abanico, ingeniero que es. Shavaugh lo pintó con flores y unicornios, y Fire incluso hizo que los pobres sastres se devanaran los sesos hasta encontrar cómo teñir el obi del exacto color rosa que él quería.
Algo me dice que Shikari no apreciará todas las molestias que Fire se ha tomado para que siga en contacto con su herencia: por las dudas, yo le compré a uno de los talabarteros una muñeca de tela con ojos de cuentas y una caja de trocitos de madera de colores para hacer casitas.
Cuando salimos, Jessie y April van saliendo, también cargados de cajas y discutiendo, como siempre. Los dos se pelean todo el tiempo: al comienzo me preocupaba, pero Colt me dijo que le hubiera preocupado mucho más que no se pelearan, considerando lo diferentes que son en valores y principios. Discuten todo el santo día, pero basta una mirada de cachorro de Jessie o un llantito de April para que la pelea se convierta en la reconciliación más empalagosa posible, y aunque April y yo lo hemos intentado todo para insonorizar la maldita pared, sus reconciliaciones suelen acabar imposibilitándome dormir.
Jessie va muy elegante con pantalones azul cobalto y una chaqueta sobre un beatle negro: April está preciosa con el vestido que Fire le mandó bordar, blanco con pequeñas flores verdes. Le echo una mirada a su fina cintura envuelta en un cinturón de seda verde, y ella capta mi mirada y sonríe de regreso, con ternura en los ojos. Se ha puesto una badanna verde, como antes usaba una roja.
- Estás preciosa.- le digo mientras Fire y Jessie cargan los regalos en Red Fury.- Ya le dijiste-
- No, le diré al regreso.- me dice con leve nerviosismo.- Estoy asustada-
- April, Robin ha parido cinco hijos y ya ves que no le falta energía-
- No es eso. Es por…- se pone el pelo al costado y sé exactamente lo que quiere decir: lo mismo que yo siento por Shikari, y que Colt por sus hijos.

No voy a fingir que hay una posibilidad de que seamos padres ideales: eso sería una tontería. Todos sabemos perfectamente que Shikari, y Rosie, la hija de Roy y Saturn, serán más hijos de Robin, Tasmia y Rond que de ninguno de nosotros, ya que son ellos quienes los cuidan mientras nosotros estamos en misión, a veces por semanas: es absurdo pretender tener alguna autoridad, llegar a poner reglas o castigar, si los ves a saltos… Robin es la bruja que los castiga o pelea con ellos día a día: con ella cuidando de Shikari, Fire y yo nos vamos tranquilos a las misiones: sabemos que aunque nos maten, no le faltará una madre. Amamos a Shikari, y amaría a un hijo con toda mi alma, pero no puedo pretender que lo criaría, porque no puedo aunque lo desee: mi trabajo es insustituible, y sería egoísta de otra forma. Gracias a Dios por Robin. Supongo que para April será un poco más difícil aceptar ese estado de cosas, y ser un padre más que una madre para sus hijos: pero no hay otra salida, y no permitiré que Jessie la ponga entre la espada y la pared, aunque no creo que sea tan chauvinista y estúpido. Y si el embarazo es malo, pues se puede ir despidiendo de la idea de una familia grande: necesitamos a April, saludable y fuerte.
Me duele pensar en negarle una libertad que ha sido valiosísima para las mujeres de Nimrod. En la Nueva Frontera, oía con frecuencia decir que los niños eran nuestro futuro: pero aquí el cliché es real y cercano, urgentemente real. Aquí, si cada mujer no tiene al menos dos hijos, no podemos asegurar la continuación de la colonia: por lo tanto, no sólo niños y mujeres son protegidos a todo costo, sino que cada mujer es alentada a tener todos los hijos que se le antojen y que su salud aguante, sabiendo que no les faltará comida, ni espacio, ni cariño. Si quieren pasarse la vida embarazadas y amamantando, bienvenida seas: aquí hay tiempo, y recursos, básicos pero seguros, y amor de sobra para que, al revés de lo que ocurría en la Nueva Frontera, en que las mujeres no tenían tiempo, ni apoyo, para sus hijos, puedan darles todo lo que tengamos, y criarlos en paz. Acá, en que cada granja y cada hogar vive como se vivía hace siglos, a la luz de las velas, con libros, y la radio de Tasmia, y los juguetes que brinda Eden, hay paz, y amor, y tiempo, ese elusivo tesoro que habíamos perdido. Hay tiempo para criar cervatillos sin más deseo que verlos jugar: hay tiempo para contar cuentos, enseñar a elevar cometas, charlar de sueños y esperanzas, repetir mil veces la A o la B hasta que tomen sentido, cantar viejas canciones y enseñar cada inflexión, cada nota como un tesoro de tradición oral. Hay niñas con cofias y pantalocitos con encajes, o miriñaques que salen a recibirnos, y niños que juegan con barcos de papel o pájaros de polímeros en el viento, perros ladrando y jugando con ellos, gatos dormidos al sol en las ventanas bajas: madres con delantales que llaman para premiar o castigar mientras amasan pacientemente la harina fresca y blanca para el pan o que se sientan en el porche a dormitar tranquilas: en resumen, hay paz para niños y mujeres, la suficiente para que los hombres trabajen con orgullo, y amor.
Cuando veo esos hogares, a veces siento una pizca de envidia, una pizca de necesidad, pero Fire me aprieta el brazo y sostengo a Shikari, inhalo su amado olor a fresa y lo olvido. Es sólo la armazón, la decoración lo que extraño: pero a pesar de los irrazonables temores de Fire, no voy a abandonarlos por una mujer y una miríada de hijos sin nombre. Ha pasado el tiempo y el mismo miedo sigue devorándolo a veces: lo siento subyacente en nuestras discusiones, en sus pesadillas, incluso cuando duerme con un puñado de mi pijama en su mano. Jamás lo voy a abandonar. No se trata de ternura, o de conveniencia, ni siquiera de amistad o compasión. Es amor: la sensación que siento cada noche en que me hundo en su carne tan tibia y cálida y receptiva como la primera, embriagadora vez: la sensación que siento cuando me despierto y lo veo paseando a Shikari pacientemente al amanecer: el suspiro con que me abraza después de una misión agotadora, el amado fuego de sus ojos cuando combatimos, fuego que espero jamás ver extinto, el fuego en sus gemidos cuando tomo su mano herida y paso mi lengua por las increíblemente sensibles uniones a la prótesis, algo que es capaz de hacerlo estallar sin que siquiera lo toque. Lo amo, y nunca lo dejaré: Fire es mi vida, como lo son Colt, y April.

- Veo que se dignaron llegar.- Colt, que arrastra junto a Ken y Tommy un árbol de dos metros muy semejante al abeto que fuimos a buscar a las colinas donde hay nieve, y que trasplantamos cuidadosamente a una gran maceta, lo instala con un envión de sus poderosos brazos en el centro de la gran sala de Robin.- Trajeron los adornos-
Nuestra talentosa pareja de ingenieros abre unas cajas y los niños dan grititos de emoción: no sé de dónde sacaron tiempo Jessie y April, pero deben de haberse pasado semanas fundiendo esferas de fibra de vidrio salpicadas de oro, esferas plateadas, doradas, broncíneas, color cobre, cobalto o verde natrón, e interminables guirnaldas de luces e hilos de finísimo metal. Sincia llega luego con la contribución de las niñas y niños de la escuelita: diminutos ángeles de tela o yeso, guirnaldas de papel, e incontables bellotas y piñas de pino teñidas de oro o rojo. - Esto- le digo a Sincia, observando un ángel con una armadura negra, blanca y oro cosida, ojos de botón y espada al cinto.- Era innecesario-
- Puedes guardarlo, es para ti… mi opinión.- me dice riendo, antes de estamparme un beso. Fire sisea y se la lleva a la cocina con Colt, y me quedo con April y Michael Valentine, muy guapo con el pelo corto, colocando los adornos.
Michael empieza con los villancicos: April lo sigue y yo también, y pronto toda la casa resuena con viejos villancicos que los niños miran desconcertados: no los han oído nunca, pero nosotros extraemos letras y música de nuestras cabezas con melancolía pero sin tristeza, recordando otras navidades, otro mundo. Ramrod es nuestra casa, y siempre será nuestro hogar: pero los que nos aman y que amamos llaman hogar a Nimrod y las granjas, y los visitamos con alegría.
Canto con ellos, los villancicos de otra dimensión inundando las casas de madera y piedra que no tienen un año de antigüedad. Les enseñaremos las leyendas, las religiones y las tradiciones de nuestras tierras: sé que los demás igual piensan en nuestra perdida Nueva Frontera. La salvamos, pero no para nosotros. Cuando acabamos Adeste Fideles hay un silencio, y para romperlo le canto bajito a los niños uno de mis favoritos, un villancico escocés que me da una súbita ansia por castañas, que no he comido en años. La nieve y el chocolate caliente, y mi castillo, allá lejos, y mis padres…

Chestnuts roasting on an open fire,
Jack Frost nipping in your nose Yuletide carols being sung by a choir And folks dressed up as Eskimos.
And so I am offering this simple phrase To kids from one to ninety-two And every mother's child is gonna spy To see if she'll learn a new secret way to fly…

No puedo evitarlo y mientras coloco una esfera cobriza en el árbol, miro a April de soslayo, que baja la vista y sonríe, sonrojándose un poco, sosteniendo un angelito de yeso. La tibieza de las luces me envuelve en ternura, y entonces Jessie, aunque es más bajo y delicado que yo, me toma del hombro, me aparta y enfrenta a April demudado.
- Estás embarazada.- suelta, su voz un susurro incrédulo, April me mira, lo mira, y asiente, rubor en su rostro, los ojos brillantes. Pero Jessie habla entonces, su voz como hielo y fuego y desolación a la vez.
- Es de Sable-
April lo mira helada, da media vuelta, pasa al lado mío y se dirige afuera a trancos. Jessie se gira para seguirla, y yo le cierro el paso.
- Te voy a hacer trizas.- le digo en voz baja.- Qué mierda tienes en la cabeza? Cómo mierda piensas eso-
- Entonces porqué cuernos tú sabes antes que yo?!- brama.
- Porque la pillé vomitando y pregunté… imbécil.- le suelto.- Y deja de actuar como si fuera una inmaculada concepción, obviamente es tuyo… te la has estado cepillando cada noche desde que están juntos, qué esperabas-
- Mío?- barbota Jessie: está transfigurado. Doy un paso para agarrarlo, pero me esquiva como un jugador de rugby y corre tras April.- Después me apaleas, tengo que decirle… April! Lo siento! Es verdad-
April ya en la puerta se gira hirviendo de rabia, pero Jessie le echa los brazos debajo de las caderas y la levanta, hundiendo el rostro en su vientre, no sé si llorando, riendo a carcajadas o las dos cosas, aún mientras April le pega y le tira el pelo.
- Bájame, desgraciado infeliz… te vas despidiendo de-
- Mi amor, mi amor… April, te amo, te amo tanto-
April me mira, aún alzada, y suspira, antes de mirarlo severamente abajo.- Te garantizo que no se llamará " Jeremiah-
- Ponle como quieras… excepto "Ramrod"… ya sabes que es? Niño? Niña?- - Jessie, tiene un mes, aún no es ni una mórula…- comenta Rond Vidar, que también está en el ajo aparentemente, entrando unas largas guirnaldas con las hijas de Colt.- … bájala, o te va a vomitar encima.-

La cena es abundante y sabrosa, aunque no muy elegante: pescado asado, carne de soya al horno con zanahorias, budín de habas frescas, patatas fritas, bollos fritos, arroz con nueces, muchas ensaladas calientes. y pastel de ruibarbo o de fresa para comer hasta quedar llenos como el provebial pavo: incluso descorchamos algunas de las últimas botellas de vino que nos quedan, pero no importa, las viñas darán uvas este verano. Robin bendice la mesa, y me pide a mí que coma el primer bocado de todo: como siempre hacemos estas cosas juntos, muchos piensan que ella es mi esposa, no la de Colt. Sobre todo porque tiene la manía de snoggearme cada vez que puede, aunque por que oigo cuando estoy llevando los platos a la cocina, no es en exclusiva.
- paf Idiota-
- Auch! A qué vino eso?- Jessie y Robin, que eligieron el menú, están cortando trozos de torta y colocándolos en platos de papel; nuestra vajilla es escasa. Ken, Tommy y Ewie pasan llevándoselos de a uno con cuidado, y yo los esquivo para dejar todos los platos en el gran lavadero de porcelana que es el tesoro de Robin. - Escuché tu comentario estrella sobre el bollo que April tiene en el horno… serás imbécil-
- Llevaban dos días secreteándose a mis espaldas, estaba harto-
- No te preocupes, es biológicamente imposible que esos dos se reproduzcan, lo más que se harán es recitarse sonetos eróticos el uno al otro hasta el orgasmo-
Hphm. Pues Calonne tiene lo suyo, Robin!
- Pues lo siento… -
- Tu estás un poquito obsesionado con tu mujer, no, Blue-
Yo suelto la risa en el lavadero.
- Nooo. En serio? No se me hubiera ocurrido…- Jessie afecta shock.- Oye, Robin-
- Qué-
- Aún… me odias por los de Tranquility? Sable me dijo que tu hermano menor estaba allí-
Se hace un silencio. Luego, Robin se gira, y lo mira a los ojos.
- No voy a ahogar a tu bebé en al tina la primera vez que me lo dejes para vengarme si eso es lo que temes, Jessie-
- No me refería a-
- Sé exactamente a qué te referías. Nunca me has sacado el tema en casi dos años de convivencia y ahora se te ocurre de repente? No tienes nada que temer.- la voz de Robin se suaviza.- No te culpo por lo de Tranquility, Jessie. Era otra vida, otro mundo, y era una guerra. Y… creo que sufriste suficiente por eso-
- Gracias, Robin.- dice Jessie con la voz ahogada.
- La única cosa que no podría perdonarte sería que arruines tanto las cosas con April que ella quede traumatizada y busque consuelo en mi marido, que se divorciaría de mí tan rápido que me daría vértigo. De hecho, si alguna vez April pisa el palito y Colt me es infiel con ella-
- April nunca…!- empieza Jessie: me alegra que aprecie la fidelidad de su mujer. April es maniática al respecto.
-… en el caso de que eso ocurra…- Robin me sobresalta cuando le echa el paño de cocina a Jessie por la cabeza y lo atrae bruscamente a ella.- Prefiero que te vengues del modo retorcido y no me lo mates… si me lo matas yo no consigo ninguna satisfacción, pero por lo que me han dicho, eres muy satisfactorio-
- Robin!- exclamo yo, cerrando el grifo.- Compórtate, están tus hijos al frente!- Lo más que logro es cerrarle la puerta en la cara a los niños cuando Jessie sienta a Robin en la mesa a pulso y de inmediato finge una entusiasta sesión de make out.- Robin, Jessie, córtenla-
Jessie me mira por sobre el hombro, perversamente, mientras Robin le rodea la cintura con las piernas y me echa una mirada incendiaria mientras le revuelve el pelo y le muerde el hombro.- Para que veas, Sable… enamorados, pero no huevones-
- Pervertidos!- bufo, sacando a Jessie de su cómoda posición mientras Robin se arregla la falda como toda una experta.- Además, si se da la ocasión, Robin es mía , ponte a la fila.- le suelto a Jessie. Robin enarca las cejas.
- No tenía idea que querías un poco de esto, tu también-
- Bueno. Cuando te maten, yo invito a Fire a mi cama, April no se enojará.- dice Jessie, abriéndole a los niños y lamiendo crema del cuchillo de un modo pervertido.- Siempre he pensado que es demasiado dulce para ti… tú no lo tratas bien-
- Qué te hace pensar eso?- pregunta Robin, interesada.
- Déjame ver… anoche Fire chillaba como si lo estuvieran matando… gritaba que se lo metieras de una vez… qué le estabas metiendo, Sable-
- Los niños, Jessie!- gruño, antes de hablar en voz baja.- Y no hagas preguntas estúpidas, qué demonios creías que era-
- Pervertido como eres, el sable-
- Imbécil!- - No importa. Una vez que te entierre y ponga un cardo encima de tu tumba, yo me quedo con Fire para mí-
Jessie acaba por hacerme reír, aunque me exaspera, y mientras llevo los últimos platos de torta a la sala y pongo algo de música, me quedo pensando.
No sé dónde me enterrarán. Suena morboso, suena muy morboso, pero en realidad es un pensamiento dulce que me cruza la cabeza mientras los observo a todos a mi alrededor.
En Scotia siempre supe mi lugar en el mausoleo de mi familia, creo que incluso ya tenían la lápida grabada. No sabía quién me enterraría, pero sí dónde, y cómo, en un carruaje negro, con seis caballos con penachos negros, gaitas sonando, toda la nobleza de Scotia en tartán y mantos, yendo a despedirme bajo una lluvia de flores, y muy pocas lágrimas. Me pondrían en la piedra fría, y me dejarían solo, en la oscuridad, para pudrirme de la forma más aristocrática.
Ahora es diferente: no tengo idea si moriré en la cama de viejo, o si alguna enfermedad me robará la vida, o si, lo más probable, me convierta en polvo de estrellas con los chicos si alguna vez nos vuelan en Ramrod o si acabaré cuando se me acabe la suerte y un Fantasma u otro enemigo sea más fuerte que yo. No sé dónde me enterrarán, pero sé quiénes lo harán: sé quienes llorarán por mí, y sé exactamente quiénes me vestirán, me peinarán, me bajarán a descansar en tierra tibia y soleada en donde tarde o temprano se unirán mis amigos, y si hay otra vida, los estaré esperando. Antes siempre tuve miedo de la muerte: ahora sé que, tras una vida bien vivida, no tengo nada que temer. Si hay otra vida, sé exactamente con quiénes me reuniré y volveré a abrazar: y si no hay otra vida, pues dormiremos juntos, siempre en esta tierra nueva, bajo un cielo nuevo que no existía cuando yo nací.

- Un vaso de eggnog por tus pensamientos.- Fire se acomoda en el brazo de mi sillón, ofreciéndome un vaso de ponche y sonriéndome. Shikari no está muy lejos, ocupada intentando encontrar la salida de su nuevo overol de lana rosa: April intenta convencerla de que se lo deje puesto, y sé que está deseando una niña como Shikari para que crezca en su vientre: en un año, Shikari debería tener una amiguita, o un amiguito…
- No valen tanto. Esto está muy bueno.- le sonrío a Fire, apoyándome en su costado.- Pero si ése es tu tercer vaso, más vale que pares, está muy especiado y te va a doler el estómago-
- Es el primero-
- Sí, sólo le has ido poniendo más según se vacía.- me burlo antes de volverme a April.- April, prueba el eggnog, casi no tiene alcohol, y tiene muchas proteínas-
- No seas descriteriado, está embarazada, el alcohol mata las neuronas de los bebés!! Qué quieres que mi hijo salga como Colt?- me ladra Jessie, que está entrando bandejas con Robin.
- Hey! Te oí, infeliz-
- Es hijo de April y tuyo, tiene más neuronas de las que necesita, tiene para regalar…- Fire le entrega su vaso a April y se vuelve a Jessie para tomarle la bandeja.- … no quieres que sea otro ingeniero de vuelo, verdad-
- No nos vendrían mal unos pocos ingenieros más.- comenta April, bebiéndose el eggnog como golosa que es.- hay mucho trabajo-
Es verdad. Trajimos muy pocos: sólo April, Jessie y Rock Krynn son ingenieros electrónicos, y se han dejado la piel, sobre todo al comienzo. Los tres son obsesivos, y se cabecearon por semanas tercamente hasta que en un ataque de rabieta Jessie tomó Ramrod, lo estacionó en la mitad de un río cercano bloqueando el paso, hizo construir una unidad hidroeléctrica a marchas forzadas, y luego levantó la nave. Dos meses después, todo el pueblo tenía electricidad y calefacción, pero si la corriente hubiera sido muy violenta, Jessie se podría haber matado, y estuve a punto de darle de nalgadas por cabezahueca.
Aunque la noche que encendimos las luces por primera vez me conmoví hasta las lágrimas---

La cena se convierte en baile, y el baile en charlas y reposo mientras avanza esta noche mágica. Bailo con toda la que me lo pide, pero reservo Desert Rose para April y Sweet Home Alabama para Robin. Con todo descaro aferro a Fire contra mí para bailar juntos Absolute Begginners , y no me opongo cuando Michael Valentine me rodea con sus brazos y me deja guiarlo en Free Falling. Pero de fijo no me esperaba que Jessie me tomara la mano y me llevara a la pista mientras April da vueltas en los apasionados brazos de Colt.
- No creas que un baile te va a salvar de la paliza mañana.- le bufo cuando se pega a mí. Estos pobres niños van a crecer con una confusión sobre roles sexuales heavy.
- No seas malvado. Tienes que entender que cualquiera se siente inseguro junto a ti y eso produce ciertas reacciones… tú le haces mucho mal a los egos de los demás, y son los inocentes los que pagan por tu efecto… es una perversidad tuya, la verdad, es tu culpa…-A cualquier otro le hubiera creído, si no me estuviera abanicando las pestañas.
- Jessie, si crees que alguno de nosotros te va a creer ese verso, vas listo-
- No funcionó, eh-
- Nope. Sobre todo si te vi comiéndote a Robin en la cocina hace una hora-
- Robin me entiende. Y es toda una mujer. Y si April siquiera mira al vaquero, juro que me acuesto con ella.- agrega con profunda convicción.- De hecho, están bailando muy juntitos para mi gusto-
- Jessie!- bufo. No, Jessie no se volvió un ángel de la noche a la mañana por la magia del amor de April, ni emergió como un príncipe, ni era un pobrecito niño mal comprendido que sólo necesitaba atención para convertirse en la respuesta de Calvin Klein a la madre Teresa. Sigue teniendo los instintos de una culebra y la conciencia moral de una pantera en el desierto: y además, esa bocota que le ha ganado incontables problemas. Si yo no hubiera intervenido más de una vez, su inconsciencia y su despreocupación por los civiles podría haber costado vidas.
Pero cuando tenemos que arriesgar la vida, lo hace sin parpadear. Cuando uno de nosotros está en peligro, lucha con una ferocidad que traiciona sus sentimientos. Y cuando mira a April, sus ojos se inundan de un amor tan intenso, tan idólatra, un amor que parece permearlo hasta los huesos, que sé que April está segura con él, y que el amor que siente por él es regresado mil veces…
- Voy a sacar a bailar a Tasmia, tú ve a tomar aire, te estás entusiasmando.- me suelta luego, tras apretarse contra mí y cerciorarse de mi… estado de relajación. Le daría un puñetazo por pervertido, si no se fuera tan rápido:

Tasmia fue cogida por los Fantasmas hace dos meses, y está embarazada. Según Rond Vidar los seres de vapor tienen mejores chances de sobrevivir, y su teoría es que, mientras que un humano y un Fantasma sólo pueden engendrar otro Fantasma, los seres de vapor y los Fantasmas sí son compatibles, y que su bebé podría ser una esperanza para derrotarlos definitivamente si nace completamente humanoide, y podemos criarlo como uno de nosotros: los seres de vapor tienen leyendas al respecto.
Es mi responsabilidad: yo le di a Tasmia el permiso, y me haré cargo de su bebé si resulta viable. Todos estamos muy preocupados por ella, ya que encima de la traumática experiencia, ( estaba con mi pobre Imra… Rond la salvó con la misma cirugía que le hizo a Fire) el embarazo la ha debilitado a ojos vistas . Sin embargo, aún hace que la lleven en brazos para seguir siendo la voz de Radio Rider, dándonos esperanza y compañía, y manteniéndonos conectados a todos como comunidad. Le encanta llamarnos cuando estamos en misión, todas las mañanas y todas las tardes para que le reporteemos nosotros mismos a la gente de Vinland y Nimrod qué estamos haciendo; y es gracias a ella que ya no recibimos saludos militares cuando regresamos, sino abrazos…

Le tejí un chal de lana amarilla de regalo. Debido a la escasez de manufactura, lógicamente la mayor parte de los regalos son hechos a mano, ya sea por nosotros mismos o comprados a sus artífices. Luellen, que cose bien ha tenido más pedidos de los que puede surtir, e Imra, cuyo hobby de tejer era sólo diversión en la Yuma es acá la más solicitada cuando viene la estación de las lluvias. Se pueden partir de risa, pero como todo escocés tejo muy bien: espero que a April y a Fire les gusten sus bufandas y mitones: a Colt y a Robin preferí encargarles una mesa de madera nueva, tras que rompieran la anterior teniendo sexo.
A Jessie debería haberle tejido un bozal.
- Qué haces acá afuera?- April, su ruedo blanco con flores precediéndola se asoma al porche en donde estoy solo, mirando las luces: nos llega la suave música y las voces y el olor del eggnogg y las galletas de arroz.
- Salí a tomar aire. Y a ti, se te subió el eggnog a la cabeza-
- No, sólo…- April se echa el pelo atrás.- Me sofoco rápido, no sé porqué-
- Me imagino porqué.- digo riendo, antes de abrazarla. April se relaja en mi abrazo, y nuestras respiraciones se acompasan.
- Cántame algo.- me susurra April, apoyada en mi brazo, y le beso el pelo antes de empezar a cantar para ella, allí en el porche.

Now I've had the time of my life I never felt like this before Yeah I know is the truth And I owe all to you…

Los años vendrán y los años se irán, y los dejaremos atrás juntos, mientras inhalo su pelo, y siento las risas de Colt y de Fire junto a mí, sus corazones latiendo siempre suficientemente cerca para sentirlos. Los años vendrán y los años se irán, y cada uno que dejemos atrás juntos guardará un recuerdo que, como una cadena de sueños interminables guardaré en mi corazón, como joyas preciosas. Ya no le temo a los años que dejemos atrás: a la vuelta de la esquina hay una sorpresa, una promesa, un descubrimiento, y no descansaremos hasta que estemos muertos, y así debe ser: porque el verdadero secreto, nuestro secreto, es que cuando dejas de ser útil, de amar y maravillarte tanto te vale morir: pero en este Eden, seremos jóvenes eternamente hasta que nos toque morir, y entonces estaremos juntos en la memoria. Se me humedecen los ojos cuando pienso en el futuro que no puedo esperar a vivir a su lado, miles de días brillantes o terribles o emocionantes que nos esperan, combates, y miedo, y risas, y victorias y también derrotas: pero las viviré con ellos, y la felicidad será más dulce y el dolor mucho menos amargo en sus brazos, orgullosos y amantes, en mi lugar, en donde debo estar.
Se me cierra la garganta y me callo, pero hay música en la sala y no nos soltamos. Deslizo mis manos por su cintura y toco su vientre, que aún no traiciona su dulce secreto, y suspiro en su oído traspasado de ternura. - April…- le susurro. Por un segundo tengo la imagen de niños: niños con su rostro jugando, bromeando, mezclándose con los hijos de Colt, mi dulce Shikari, con el hijo que anhelo algún día. Se amarán como nosotros nos hemos amado? Sabrán cuántos nos hemos amado?
- Qué crees que sea-
- Un niño moreno y precioso con tus ojos.- le susurro.- Te juro que lo amaré más que si fuera mío-
Ella me rodea con los brazos y bailamos abrazados en el porche, moviéndonos despacio, una inmensa ternura en mi pecho. April es feliz: la traiciona su sonrisa, el movimiento de su pelo, el timbre de su risa, el brillo en sus ojos, sus manos tibias que toman las mías, ni una sola sombra en sus ojos claros. April es tan feliz que casi duele verla cuando camina por el verde y brillante césped de Eden, tan pleno y orgulloso como ella. Y si a veces una vieja ansia me muerde, me basta mirar sus ojos claros y limpios y sentir el abrazo de mi Fire para que el ansia se convierta en el más dulce de los recuerdos. Envejeceremos juntos, uno en todo sentido, y cuando la vea morir no será amargo, ni será un adiós, porque hemos sido felices hasta que las lágrimas son… como dijo Tolkien? el vino de la ventura.
- Quieres uno tú-
- Te estás ofreciendo-
- Estoy con Jessie. Y sería demasiado rubio y tieso…- April empieza a reír en mis brazos y yo río con ella.- Pero tú sabes, hay cientos de voluntarias, y mientras lo hables con Fire, yo te apoyo-
- No lastimaré a Fire-
- Lo lastimarás más si te contienes y te amargas por no obtener lo que él no puede darte.- me dice con simpleza. Echo la cabeza atrás y la miro a los ojos.
- Tú y Fire han estado hablando a mi espalda-
- No exactamente a tu espalda… más bien a tus costillas…-April sonríe.- Piénsenlo, okay? Si Jessie lo aceptara me ofrecería de… útero, pero algo me dice que le provocaría un aneurisma, sin contar con que Lilah y Sincia me ahogan-
añade, y de pronto me echa una mirada pervertida.- O qué tal Tasmia? Un bebé interracial sería toda una jugada integrativa… además que ya sabemos que puedes tener buen sexo con la gente de vapor, testigo Marlene-
- APRIL! Pero qué grosera! - exclamo shockeado.- No puedo creer que me estés recordando eso!- - Lo siento…- no lo siente, se remece de risa.- Se me ha pegado la bocota de Jessie-
- No digas dónde se te pega con frecuencia. Como si no tuviera que oírlo-
- SABLE!- dice ella riendo, poniéndose roja. Claro, AHORA se sonroja.
- Suena como si te gustara…- le tomo el pelo un poco más.- Qué canción es esa-
- La música cursi de Jessie. Butterfly.-

- Te quiero, Sable…- susurra ella en mi hombro mientras le beso el pelo, abrazándome estrechamente, y cierro los ojos, sintiendo que todos mis deseos de Navidad se han cumplido. Lo único que deseo ahora es un…
- SANDWICH!- grita Colt, arruinando el momento y apretando a April contra mí.
- Hijo de…- - Qué hacen acá afuera solitos eh-
- Estamos un poquito ebrios, creo.- le digo suspicaz.- Y tú? Robin te echó afuera-
- Por el amor de Dios, Colt ha vuelto a derribar el árbol.- dice Fire que se nos une riendo con unas pocas galletas calientes en la mano.- Quédate afuera un rato… tu mujer te está buscando con un pincho de cocina-
Y los cuatro estamos una vez más solos en un porche en Navidad, observando el cielo cuajado de estrellas como una noche hace muchos, muchos años en Jared. El deja vu también atrapa a April, que sonríe a mi lado, y a Colt, que le rodea el cuello con el brazo mientras Fire, cruzado de brazos, los ojos cerrados, ríe suavemente.
- Cómo era? Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad-
- Y qué queda para nosotros, entonces?- se burla Colt, aunque está conmovido, mientras observamos ese cielo con constelaciones diferentes, desconocidas, fascinantes, que relucen tentadoras. April apoya la cabeza en mi hombro, y Fire se apoya en la baranda de madera y me mira sobre el hombro, sonriendo.
- En la tradición Zen, los maestros sugieren que el dominio de uno mismo y la completa extinción de los pecados de la curiosidad, la terquedad y la belicosidad conllevan heredar la tierra-
- Y qué dice sobre los que no se quedan tranquilos?- pregunta Colt.
- No dice nada-
- Pues que se queden con la tierra.- le sugiero, antes de que demos media vuelta y volvamos a la fiesta juntos.- Nosotros heredaremos las estrellas-
Los años vendrán y los años se irán, y nosotros estaremos allí, más allá de Edén...

Maybe you and I can pack our bags and hit the sky And fly away from here anywhere, yeah I don't care We'll just fly away from here Our hopes and dreams are out there somewhere Won't let time pass us by we'll just fly

Do you see a blue sky now?
You can have a better life now open your eyes 'Cause no one here can ever stop us They can try but we won't let them no way

We'll just fly...

SABER RIDER, STAR SHERIFF LEADER.
Eward James McKenzie Greysthwwalthry FIREBALL, STAR SHERIFF PILOT.
Kenji Ariyama APRIL EAGLE, STAR SHERIFF GUIDANCE.
June Elizabeth Crowley Hunter COLT, STAR SHERIFF SHOOTER.
Thomas O'Brady Smith.
JESSE BLUE, STAR SHERIFF ENGINEER Jeremiah Martens Blue

- Baja de ahí, Jamie-
- No quiero-
- Te voy a acusar con mi mamá!-

- Bah. La tía Robin me quiere más a mí que a ti! PDDDDDT-
- Jamie eres malo! Te voy a acusar con tu papá-
- Mi papá me quiere más a mí que a ti! HAHAHAHA-
- TE VOY A ACUSAR A MI HERMANO-
Jamie Blue Eagle ( él y Jules, su hermano gemelo, estaban más que hartos de explicar que no eran sheyennes. Muchas gracias) pensó en los incovenientes que tenía para su escaso metro cuarenta y cuarenta kilos de peso un encontronazo con el mayor de chicos de Nimrod, Kenneth O' Brady, el musculoso adolescente que volvía locas a las niñas y que podía levantar a un ternero a pulso, y decidió que era, después de todo, en el mejor de sus intereses darle en el gusto a la pequeña April O'Brady, que aunque le llevara dos años era su más dilecta amiguita y esclava devota.
Jamie se bajó de Steed, que le dirigió una mirada de desprecio muy equino.
- No les han dicho Jessie y Robin hasta el cansancio que no tienen permiso para andar por los hangares?- dijo una voz que hizo que April se paralizara.
- Pero tú traes a Cinthya!- soltó Jamie a la altísima figura que se acercaba.
La hija de Colt se llevó las manos a la cabeza. El padrino de su hermana era el terror de los niños de a bordo: sólo alguien tan bocón y descriteriado como Jamie, que era la cruz de sus sufridos padres, podía siquiera pensar en desobedecer al Almirante Sable. Y de ahí a contestarle…
Sable se agachó para hablar con Jaime, cuyos ojos rasgados eran celestes y grises como el cielo, tercos y vivaces a la vez.
- Supongo que estarás de acuerdo en que Cinthya está segura en el hangar, ya que está en mis brazos-
- Sí, pero…- - Y tú quieres entrar al hangar, ya que si Cinthya que es un bebé puede hacerlo, porqué tú no-
- Sí, pero…- A Jamie le encantaba horrores discutir y debatir: era conocido como Jamie " Sí, pero" Blue Eagle ( su encantador gemelo era Jules " No, y no quiero!" Blue Eagle)
- Entonces, me parece razonable. Puedes entrar al hangar, siempre que yo u otro adulto te cargue. Lo que descarta a tío Scrape, y te prohíbo sobornar a tía Luellen.- dijo Sable, que los conocía al dedillo.- Quieres que te tome en brazos-
- No! No soy un bebé! Ew!- gritó Jamie, antes de tomar la mano de April y salir a escape del hangar.